close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
¿De qué mueren los mexicanos?
Por Redacción Animal Político
1 de noviembre, 2011
Comparte

La diabetes, las enfermedades isquémicas del corazón y enfermedades del hígado son las principales causas de muerte de los mexicanos.

La diabetes mellitus, las enfermedades isquémicas del corazón y las enfermedades del hígado son las principales causas de muerte de los mexicanos, que en 2009 ocasionaron tres de cada diez decesos, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI)

En los hombres, la tercera y cuarta causa se asocian a enfermedades del hígado y a muertes por agresión, mientras que en las mujeres, la tercera y cuarta causa se vinculan a enfermedades cerebrovasculares y a enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, respectivamente.

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, y que causa fascinación entre gente de todos el  mundo. En  2003, la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) declaró al Día de Muertos “Obra maestra del patrimonio cultural de la humanidad”.

 

Esperanza de vida

En 1930, la esperanza de vida de los mexicanos era de apenas 34 años en promedio. 35 años para las mujeres y 33 para los hombres. 80 años después la cifra se ha duplicado con una esperanza promedio de 75 años, aunque la brecha entre hombres y mujeres se ha ampliado con casi 5 años más para ellas, entre otras razones, por actividades y de los espacios donde se desempeñan unas y otros, así como de los estilos de vida diferenciados.

La esperanza de vida al nacer se refiere al número de años que en promedio se espera viva un recién nacido, bajo el supuesto de que a lo largo de su vida estará expuesto al mismo patrón de mortalidad observado para la población en su conjunto en un periodo determinado; por tanto, es un indicador que resume las condiciones de mortalidad en una sociedad y su tendencia permite evaluar el mejoramiento del estado de salud de una población .

Si bien la esperanza de vida ha aumentado progresivamente, aún prevalecen diferencias al interior del país que reflejan marcados contrastes en los servicios de salud. En Guerrero, Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Durango y Sinaloa se presenta la menor esperanza de vida al nacer (menor a los 75 años). En contraste, para Quintana Roo y Distrito Federal la vida media estimada para 2010 es mayor a 76.2 años.

 

Fotografía de trillizas nacidas en la ciudad de México.

Mortalidad por grupos

En 2009 se registraron 565 mil defunciones y la mayor parte se concentró en edades adultas: seis de cada diez aconteció en la población de 60 años y más y una de cada cuatro en adultos de 30 a 59 años. La población infantil (0 a 14) y joven (15 a 29 años) que murió en ese año representa 7.4 y 6.4% de las defunciones totales, respectivamente. La diferencia en el número de defunciones entre hombres y mujeres se encuentra condicionada a factores biológicos y sociales propios de cada sexo. Según INEGI, regularmente la mujer tiene una mayor probabilidad de sobrevivencia porque es menos propensa a sufrir accidentes, y en general, adopta menos conductas violentas donde peligre su vida.

En 2009 fallecieron 132 hombres por cada 100 mujeres, esta sobremortalidad se da en todos los grupos de edad y es más marcada en el grupo de edad de 20 a 34 años que registra más de 300 defunciones masculinas por cada 100 mujeres.

 

Todos santos

Así como se celebra el Día de Muertos el 2 de noviembre, el 1 es Día de todos los santos, en el que se recuerda a los menores de edad. INEGI también publica algunas cifras sobre mortalidad infantil.

En 2009 se registraron 13.3 defunciones de menores de un año por cada mil nacimientos. Dentro del primer año de vida la mortalidad no es uniforme. El primer mes es especialmente riesgoso, ya que en ese lapso el niño está expuesto a una elevada tasa de mortalidad causada por factores genéticos, problemas congénitos o daños que se producen durante la gestación o el nacimiento. Después del primer mes, empiezan a cobrar importancia los factores relacionados con las condiciones del medio en que se desarrolla el niño (nutrición, exposición a microorganismos, condiciones sanitarias, entre otras); 65% de las defunciones infantiles registradas en 2009 acontecieron antes que el niño cumpliera los 28 días de haber nacido.

En 2009, más de la mitad de las defunciones infantiles registradas son producidas por afecciones originadas en el periodo perinatal; una de cada cinco originadas por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas y cuatro de cada cien por neumonía.

A decir de la Organización Panamericana de la Salud, en América Latina los factores maternos que inciden en la salud de los menores y en particular de los recién nacidos son la desnutrición de la madre (incluso antes del embarazo), la edad (menores de 18 años o mayores de 35 años), haber tenido más de cinco partos, un intervalo breve entre nacimientos (menos de tres años entre los embarazos) y complicaciones del parto (parto prolongado u obstruido). Otros factores comprenden las infecciones maternas, como las de transmisión sexual, VIH/SIDA y la infección de las vías urinarias.

Ofrenda colocada en memoria de los niños fallecidos en el incendio de la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora.//FOTO: Cuartoscuro

Las defunciones de edades de 1 a 14 años distinguen dos etapas con niveles y causas de muerte diferenciales: en la primera se encuentran las defunciones de la población de 1 a 4 años de edad (mortalidad preescolar); en la segunda, se encuentran las defunciones ocurridas en la población de 5 a 14 años de edad (mortalidad escolar). En la población de edad preescolar, la mayor parte de las defunciones ocurren por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (14.2%), por los accidentes de transporte (8.5%) y por neumonía (7.1%).

En los niños con edad escolar, la principal causa de defunción se da por accidentes de transporte (13.5%), éstos pueden ocurrir como peatón, siendo el niño atropellado al atravesar la calle en forma intempestiva, también pueden ocurrir cuando el niño viaja como pasajero en un vehículo que se detiene de forma repentina o cuando se produce una colisión. La segunda y tercera causa de muerte en esta población se da por leucemia (8%) y por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (6.6%). En ambas etapas no se observan diferencias significativas en las defunciones por sexo.

 

Causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años

En la población joven se presenta la mayor diferencia en la mortalidad de hombres y mujeres, y ésta se puede explicar por las características fisiológicas de cada sexo y por la mayor exposición de los hombres a situaciones de alto riesgo, así como a una propensión más elevada a adquirir hábitos dañinos para la salud.

En la población masculina de 15 a 29 años, la principal causa de defunción son las agresiones (25.1%), le siguen los accidentes de transporte (19%) y las lesiones autoinfligidas intencionalmente (6%), todas ellas catalogadas como violentas y en conjunto representan la mitad de las defunciones acontecidas en este grupo de población.

El monto de las defunciones en la población femenina es tres veces menor al de los hombres y aunque las tres principales causas de muerte se asocian también a causas violentas, éstas representan sólo la cuarta parte de sus defunciones totales: 11.1% fallece por accidentes de transporte, 7.1% por agresiones y 5.1% por lesiones autoinfligidas intencionalmente.

Los jóvenes son especialmente vulnerables a la infección del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH/SIDA), en los hombres es la cuarta causa de muerte y la tercera en aquellos que tienen de 25 a 29 años de edad. En la población femenina joven, la neumonía y la leucemia representan la cuarta y quinta causa de muerte (3.6 por ciento respectivamente).

 

Adultos de 30 a 59 años

Baile de adultos mayores.//FOTO: Cuartoscuro

De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, el aumento de enfermedades crónicas es atribuible al envejecimiento de la población y a los comportamientos y elecciones poco saludables que hacen los individuos y las comunidades, que se vinculan con una nutrición deficiente, el sobrepeso y la obesidad, y con el consumo de tabaco y alcohol.

En los hombres de 30 a 44 años las agresiones (18%), las enfermedades del hígado (11.1%), los accidentes de transporte (10%), la enfermedad de VIH (5.3%) y las enfermedades isquémicas del corazón (5.2%) son las primeras causas de muerte; en las mujeres la diabetes mellitus (9%), los tumores malignos de la mama (5.5%), los accidentes de transporte (4.9%), el tumor maligno del cuello del útero (4.4%) y las enfermedades de hígado (4.3%) conforman el cuadro epidemiológico de las primeras cinco causas de muerte en este segmento de la población.

En la segunda etapa (madura del adulto de 45 a 59 años) empiezan a presentarse en forma gradual disfunciones en el sistema corporal y mental de las personas, las cuales se agudizan conforme avanza la edad, llegando a un patrón epidemiológico de causas de muerte muy parecido al del adulto mayor. En hombres y mujeres la principal causa de muerte es la diabetes mellitus, 17.2% y 22.5%, respectivamente. En los hombres la segunda y tercera causa de muerte son las enfermedades del hígado (15.3%) y las enfermedades isquémicas del corazón (10.5%); en las mujeres, éstas invierten su orden para constituirse en la segunda y tercera causa de muerte aunque con un peso porcentual menor al de los hombres: 6.8% fallece por enfermedades isquémicas del corazón y 6.1% por enfermedades del hígado.

 

Muertes en adultos mayores

La vejez se asocia con un acelerado proceso de deterioro biológico que afecta las capacidades físicas y mentales. La mayoría de las defunciones en este grupo de población se producen por enfermedades crónicas degenerativas: en los hombres, las enfermedades isquémicas del corazón (15.9%) y la diabetes mellitus (14.8%) son la primera y segunda causas de muerte; en las mujeres se presentan las mismas causas, pero en orden inverso, es decir, 18.3% se deben a diabetes mellitus y 14.5% a enfermedades isquémicas del corazón. Las enfermedades cerebrovasculares son la tercera causa de muerte en hombres y mujeres, respectivamente.

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
¿Adelante o atrás? Este es al asiento menos seguro en un automóvil
Según un informe reciente del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras, de EU, viajar en los asientos de atrás de un auto no es lo más seguro. Ni siquiera cuando te pones el cinturón. ¿A qué se debe?
2 de mayo, 2019
Comparte

Cuando vas en el asiento del conductor o del copiloto en un auto, lo más probable es que te ates el cinturón de seguridad. O al menos es lo que deberías hacer.

Pero, ¿haces lo mismo cuando vas en los asientos traseros?

Y si no lo haces, ¿es porque crees que no corres tanto peligro si sufres un accidente?

Un nuevo estudio del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras en Estados Unidos (IIHS, por sus siglas en inglés) analiza las consecuencias de los accidentes de tráfico para los pasajeros que se sientan atrás.

Según el informe, publicado en abril, viajar en la parte trasera no es lo más seguro.

Ni siquiera cuando te pones el cinturón.

¿A qué se debe esta conclusión?

Lesiones en el pecho

En años recientes, los fabricantes de autos han mejorado las medidas de seguridad para el conductor y el copiloto, pero han dejado de lado al resto de pasajeros, de acuerdo al IIHS, una de las mayores organizaciones de seguridad vial de Estados Unidos.

Bolsa de aire en un auto

Getty Images
El IIHS cree que los fabricantes de autos podrían encontrar la forma de agregar bolsas de aire para proteger a los pasajeros de atrás.

En los automóviles fabricados desde el año 2000, los pasajeros de delante cuentan con la protección de bolsas de aire frontales y laterales y de un mecanismo de tensores y limitadores de la fuerza con la que los cinturones de seguridad contienen al pasajero en caso de colisión.

Según el estudio del IIHS, los asientos de atrás carecen de estos elementos de seguridad.

El instituto analizó datos de accidentes automovilísticos ocurridos entre 2004 y 2015 de dos bases de datos del Departamento de Transporte de EE.UU.

En 117 accidentes en los que los pasajeros posteriores fallecieron o quedaron gravemente heridos, el IIHS encontró que las lesiones más comunes fueron en el tórax.

En muchos de los casos, los pasajeros de atrás quedaron con heridas más graves que los de delante.

Además, el IIHS considera que se pudo evitar la muerte de los pasajeros posteriores en varios de los accidentes fatales.

“Los cinturones pueden evitar que un pasajero trasero choque con el interior del vehículo, pero los cinturones sin limitadores de fuerza pueden causar lesiones en el pecho”, dice este instituto.

“Se necesitan sistemas de contención (seguridad) más sofisticados en la parte posterior”, añade.

Asientos olvidados

Shaun Kildare, director de Investigación de la organización de seguridad vial Advocates for Highway & Auto Safety, dijo a BBC Mundo que si bien el estudio está muy focalizado en un número limitado de accidentes, sí saca a la luz algunas preocupaciones sobre los asientos posteriores.

Asientos traseros de un auto

Getty Images
Los cinturones de los asientos traseros de un auto no suelen tener los mismos mecanismos reguladores de fuerza que los cinturones de adelante.

“Hemos mejorado los cinturones adelante y hemos añadido bolsas de aire, pero no hemos hecho mucho por los asientos posteriores, han sido dejados atrás”, señaló. “Además ha aumentado el número de pasajeros que va atrás, por los usuarios de Uber o Lyft (y otros servicios de taxi)”.

Sin embargo, Kildare aclara que estas conclusiones no significan que los sitios de atrás sean peligrosos, sino que han sido olvidados.

El IHSS recomienda que los cinturones de atrás cuenten con limitadores de fuerza o que sean inflables, como ya hacen algunas marcas de autos, y que los asientos traseros también cuenten con bolsas de aire frontales.

“Estamos seguros de que los fabricantes de vehículos encontrarán una forma de resolver este enigma en el asiento trasero como lo hicieron en la parte delantera”, dijo David Harkey, presidente de IHSS.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI

https://www.youtube.com/watch?v=GpyJ8GP7PWg

https://www.youtube.com/watch?v=o-FUmeEXFOI

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.