close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

¿Tiene usted el valor... o le vale?, dice Héctor Suárez a Azcárraga sobre su salida de iMX

Tras dejar el programa Iniciativa México de Televisa y TV Azteca y a unas horas de la final de esa transmisión, el actor y comediante Héctor Suárez explica el por qué de su salida
Por Redacción Animal Político
6 de noviembre, 2011
Comparte

Héctor Suárez en Iniciativa México. Foto: Cuartoscuro

Tras dejar el programa Iniciativa México de Televisa y TV Azteca y a unas horas de la final de esa transmisión, el actor y comediante Héctor Suárez explica el porqué de su salida con una carta dirigida al presidente de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean y a la opinión pública.

Aquí la carta íntegra:

A Emilio Azcárraga Jean y a la opinión pública:

Al ver que mis anteriores misivas enviadas a usted hace unos días, para conciliar y darle mi versión sobre lo ocurrido en la emisión Iniciativa México, y por la que se me culpa injustamente de rebeldía, de actor difícil y conflictivo, jamás tuvieron respuesta de su parte; no me deja más alternativa que hacerlo por este medio.

¿Está enterado de que durante más de 38 años colaboré en la que ahora es su empresa en programas que no sólo le dieron rating sino mucho dinero a Televisa? Y, por ende, a mí también, naturalmente. ¿Sabe que la emisión creada por mí y titulada ¿Qué Nos Pasa? fue una punta de lanza que vino a revolucionar las anodinas comedias que se hacían en televisión? Fue un honor participar en ella. Lástima que, en la segunda época, sus subordinados coartaron toda la libertad y crítica social de la que yo gozaba, al grado de querer reducir ¿Qué Nos Pasa? a uno más de los inanes programas cómicos que se hacían a puñados. De ahí que mejor decidiera abandonar dicha emisión para no traicionar el espíritu de crítica que la hiciera famosa.

Comento lo anterior porque ¿Qué Nos Pasa? le dio a Televisa la altura y la madurez de una televisión inteligente, analítica y pensante, además de valiente. Ésta es la televisión y el trabajo que hago y que siempre me han caracterizado a lo largo de mi carrera. Me pregunto, entonces, ¿para qué solicitaron mis servicios en Iniciativa México?

Con respecto a lo acontecido en torno a esa emisión, donde de seguro los señores Rubén y Santiago Galindo, productores de dicho programa, ya le dieron su particular visión de los hechos; es mi deseo que usted conozca la mía y así, juntando los dos pareceres, se pueda dar una idea de lo que ocurrió.

Comprendo que los Galindo cuiden su fuente de trabajo. Entiendo también que hay muchos medios involucrados en Iniciativa México y que los contenidos deben ser cuidadosos, pero la esencia de la comedia es, por antonomasia, crítica y burla. No se puede pretender hacer reír al público, sin ejercer dichos elementos, y menos con el temor de “molestar a alguien”. Actitud moralista, temerosa y prejuiciosa constante de los Galindo; de ahí los repetidos desacuerdos que tuve con los mencionados productores.

¿Le informaron a usted estos señores que, para cuidar los contenidos de los tres sketches que cada ocho días salían al aire, acordamos, entonces, que yo les entregaría mi trabajo editado con 72 horas de antelación para que, si algo no les pareciera, me lo informaran y así yo pudiera tener el tiempo suficiente para reeditarlos y corregirlos?

En las seis semanas en que les entregué puntualmente, por alguna razón que desconozco, mi trabajo nunca fue checado en el tiempo acordado. Siempre lo hicieron a última hora, cuando ya no había ni tiempo ni oportunidad de corregir ni hacer nada. De ahí que los Galindo, con una falta de respeto por mi trabajo como creador y enarbolando la bandera de la moral, censuraron y decidieron lo que el público debía de ver y lo que no, mutilando siempre con torpeza, desconsideración, con un desconocimiento total del género y sin participármelo siquiera.

¿A qué le temían los señores Galindo? ¿A quién le cuidaban las espaldas? ¿Temían ofender a los que han depredado este País? ¿O simplemente estaban cumpliendo órdenes superiores?

¿Está usted enterado de que el señor Rubén Galindo está faltando a la ética y a la verdad al no cumplir su compromiso conmigo, pretendiendo pagarme mucho menos dinero del que, como caballeros, acordamos? Yo ya cumplí, ya trabajé y realicé programas para completar ocho semanas, que fueron las que acordamos Rubén Galindo y yo.

Otro de sus trabajadores, el señor Juan Antonio Mateos, pretende pagarme sólo seis semanas argumentando que debí haber trabajado 10 semanas, de las cuales, repito, el señor Galindo jamás me habló. Trabajé únicamente seis semanas, pero grabé suficiente material para cubrir las ocho semanas, que, además, ya salieron al aire. Por lo tanto, cumplí mi compromiso. ¿Por qué entonces este atropello de obligarme a cobrar menos dinero de lo acordado y quitarme mi trabajo evidenciándome como lo han hecho de manera tan humillante e injusta?

¿Está enterado de que, por todo esto, algunos de sus empleados decidieron dar órdenes estrictas de no permitirme la entrada a la empresa, de que acabo de sufrir la humillación y la vergüenza de no poder entrar a su empresa para recoger mis pertenencias, mi vestuario, mi maquillaje y mis pelucas?

¿Está enterado de que sus subordinados ejercen una política de terror laboral en contra de mis compañeros actores y actrices al amenazarlos abierta o veladamente con vetarlos si trabajan en otra parte? O sea que no se les permite trabajar, pero tampoco se les da la seguridad de un trabajo en su empresa. ¿Y de qué se supone que van a vivir mis compañeros? ¿Qué clase de Iniciativa es ésta? Lo comprendo si gozan de una exclusividad, pero los que no gozamos de eso, ¿por qué también? Señor Azcárraga, estamos en el siglo 21. Esta imagen de señores de horca y cuchillo es denigrante para cualquier trabajador, que debe tener la libertad de buscar otras fuentes de ingreso, y más en estas épocas difíciles.

¿Está enterado de que me encontraba yo trabajando en la serie que produce Televisa Deportes, Cloroformo, con un rol importantísimo, el de un exboxeador, y que por la misma razón fui retirado de dicha serie, afectando con esto la producción que ya estaba lista y a su director, Gustavo Loza, obligándolo a buscar quién me sustituyera? ¿Que el señor Juan Antonio Mateos le comunicó a mi representante que de ninguna manera podía yo trabajar en Cloroformo porque estaba vetado y que si quería trabajar en Televisa tendría yo que dejar de trabajar primero en la televisora Estrella TV de Los Ángeles, California, empresa en la que hace dos años trabajo y me da para comer.

Señor Azcárraga, acepté gustosamente colaborar en Iniciativa México, porque, sinceramente, creí en el proyecto, involucrándome y comprometiéndome con toda mi pasión y profesionalismo, sin importarme ni tomar en cuenta el veto que llevo padeciendo en su empresa desde hace 12 largos años.

Señor Azcárraga, ¿le parece honesta y sinceramente que merezco este “castigo” impuesto por sus trabajadores que, abusando de sus “jerarquías”, ejercen el pequeño poder evidenciando una carrera de 53 años de trayectoria?

¿Está enterado señor Azcárraga? Si no lo está, lo invito a tomar medidas, y obligue a sus subordinados a cumplir sus compromisos como hombres y con ética profesional y laboral. Señor Azcárraga, en su empresa están acostumbrados a someter a sus trabajadores y, en muchas ocasiones, a pisotear sus derechos, como en esta ocasión lo están haciendo una vez más conmigo, pero más acostumbrados están a que nadie les reclame ni les diga nada por terror a perder su trabajo y su seguridad económica, razón que no juzgo y respeto.

Pero habemos personas como yo que por ningún motivo lo permitimos y nos arriesgamos a sufrir las consecuencias antes que perder la dignidad. Y eso, señor Azcárraga, no me hace ni rebelde ni mucho menos conflictivo. Me hace un hombre valiente, honorable, confiable y respetable ante mis hijos, mi familia, el mundo que habito y ante Dios.

Le pregunto ahora, señor Azcárraga, por estas palabras que hoy le externo: ¿me esperan otros 12 años de veto? ¿Extenderán sus medidas a mi familia, como lo hicieron injustamente con mi hijo Héctor Suárez Gomís, quien, sin deberla ni temerla, también fue “castigado” y vetado?

Dígales que, si me “castigaron” otra vez no volviéndome a llamar en su empresa pa′ trabajar, por lo menos que me den mi resto, ¿no?
¿Tiene usted el valor… o le vale?

Atentamente
Héctor Suárez

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

¿Qué tan cierto es que a las mujeres les cuesta más perder peso que a los hombres?

La sospecha es de larga data y parece haber mucha evidencia anecdótica pero, ¿es realidad o mito? Y de ser cierto, ¿no deberían adecuarse los planes de pérdida de peso de acuerdo al sexo?
17 de noviembre, 2019
Comparte
Pies en pesas: mujer, triste; hombre, alegre

Getty Images
¿¡Pero, por qué!?

¿Te ha pasado que has seguido al pie de la letra una muy recomendada dieta durante toda la semana y cuando llega el momento de subirte a la pesa en lugar de alegría lo que te invade es una gran decepción?

El número que ves no es el que esperabas. Sientes una mezcla de frustración, injusticia e irritación.

Todo eso se multiplica si eres mujer y has estado a régimen junto con un hombre y él pierde más peso que tú.

Es una queja conocida: “él sólo tiene que dejar de comer pan y adelgaza, mientras que yo…“.

¿Será cierto que a los hombres realmente les resulta más fácil perder peso que a las mujeres? ¿ Y que, por ende, los planes de pérdida de peso deberían adecuarse dependiendo del género?

Las respuestas pueden ser más complicadas de lo que piensas…

Los titulares no siempre cuentan toda la historia

El año pasado, una investigación hizo que muchos (y sobre todo muchas) exclamaran: “¡Lo sabía!

La Universidad de Copenhague, junto con otras 8 instituciones de investigación, se embarcó en un estudio que puso a 2.500 personas pre-diabéticas y con sobrepeso en una estricta dieta controlada de calorías durante 8 semanas.

¿El resultado? En promedio, los hombres perdieron 11,8 kg, mientras que las mujeres “solo” bajaron 10,2 kg.

Finalmente, había evidencia de que a los hombres les resulta más fácil perder peso que a las mujeres.

Sin embargo, las estadísticas no cuentan la historia completa.

Hombre empujando la aguja de una pesa hacia la izquierda

Getty Images
¿Qué tienen ellos que no tengan ellas?

“Fue decepcionante que los medios de comunicación se centraran en esa diferencia sin comprender bien las matemáticas”, le dice a la BBC el profesor Ian Macdonald de la Universidad de Nottingham, quien participó en el estudio.

Enfocarse en las diferencias en el peso final fue, según él, “desafortunado”.

¿La razón? Todos los participantes en el estudio recibieron la misma cantidad de alimentos (810 calorías) sin tener en cuenta que los hombres tenían un mayor déficit de energía.

En primer lugar, los hombres eran más grandes (pesaban en promedio 109 kg en comparación con los 96 kg de las mujeres), por lo que tenían más peso que perder.

Así que la diferencia en el resultado, “fue solo una consecuencia de la diferencia en el tamaño del cuerpo. Si hubiéramos tenido hombres más pequeños y mujeres más grandes, habría sido al revés”, explica el profesor.

Esto no fue un descuido por parte de los científicos.

Mujer en pesa

Getty Images
Si las mujeres hubieran sido más gordas al empezar la dieta que los hombres, el resultado habría sido al revés.

El plan de 8 semanas no era el foco principal de la investigación, sino el comienzo de otro estudio de 3 años.

“Los participantes tuvieron que perder el 8% del peso corporal en ese período de 8 semanas para ser reclutados en la dieta aleatoria y el período de mantenimiento de ejercicio durante los próximos 3 años, como parte de un estudio de prevención de diabetes”, revela Macdonald.

También hubo informes de que los hombres perdieron peso “mejor” que las mujeres: su presión arterial y frecuencia cardíaca disminuyeron más y hubo diferencias en el nivel de la caída del colesterol.

Pero, aclara Macdonald, “Si bien hubo algunas diferencias estadísticas, en términos de relevancia clínica, no eran significativas. Ambos sexos experimentaron beneficios de la pérdida de peso”.

¿Entonces no hay diferencia?

Sin embargo, el profesor admite que hay diferencias en la pérdida de peso entre hombres y mujeres.

“Para el mismo índice de masa corporal, los hombres tenderán a tener más masa libre de grasa (músculo) y una masa de grasa menor. Eso se debe al efecto de las hormonas sexuales en la masa de grasa corporal, así como a la distribución de grasa”.

Debido a eso, “las mujeres generalmente encuentran un poco más difícil perder peso“, según el doctor Tom Little, especialista en nutrición y fundador de Colour-Fit.

Ilustración de hombre gordo y después musculoso.

Getty Images
Los hombres tienen más masa muscular, por eso les queda un poco más fácil adelgazar.

“Los hombres tienen más testosterona y están genéticamente diseñados para tener un mayor porcentaje de músculo y menos grasa. La masa muscular tiene un metabolismo más alto que la grasa y, por lo tanto, cuanto más músculo tengas, más calorías puedes quemar, incluso cuando no haces ejercicio“, apunta.

“Sin embargo, la mayoría de los estudios muestran que si bien los hombres inicialmente pierden peso más rápido, las diferencias se compensan con el tiempo“.

Entonces, ¿hay dietas más adecuadas para hombres o mujeres?

Este verano boreal, una nueva investigación de la Universidad de Iowa -tan nueva que, de hecho, aún no se ha publicado oficialmente (“hasta ahora, la hemos presentado solo en reuniones científicas”, explica el investigador principal, el Dr. E Dale Abel)- examinó si los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de tener éxito en la popular dieta cetogénica.

La dieta cetogénica (o dieta keto, en su forma abreviada) es un plan de alimentación bajo en carbohidratos y rico en grasas.

El estudio se realizó por casualidad.

Estaban investigando el impacto de la dieta cetogénica como tratamiento para la insuficiencia cardíaca. Notaron que los ratones machos en la dieta perdieron peso, pero las hembras lo ganaron.

“Notamos que esa discrepancia era realmente pronunciada entre machos y hembras en la dieta cetogénica; pensamos ‘¡guau, qué drástico!’, por lo que la siguiente pregunta fue si eso era reproducible”, explica Jesse Cochran, el investigador líder.

“Todas las veces fue igual: los ratones machos perdían peso, las hembras, lo ganaban“.

Ratones

Getty Images
Las ratonas se engordaban, los ratones, adelgazaban.

Para averiguar si las diferencias se debían a las hormonas sexuales, estudiaron ratones hembras a quienes les habían extirpado los ovarios para imitar un estado posmenopáusico. Descubrieron que aunque aumentaban de peso (debido a la deficiencia de estrógenos), la dieta keto no lo exacerbaba.

¡Advertencia!

A pesar de todo, los científicos universitarios advierten que, en primer lugar, aunque los ratones perdieron músculo y grasa, eso podría deberse a que la versión de esa dieta para ratones está restringida en proteínas (lo que es necesario para que los ratones en esta dieta produzcan cetonas).

A diferencia de ellos, los humanos continúan comiendo proteínas en la dieta cetogénica, por lo que podría no causar pérdida muscular.

Abel y el equipo ya han recibido atención de los medios sobre el estudio, tras presentarlo en reuniones científicas.

“Recibí muchas anécdotas de mujeres o de sus proveedores de atención médica que decían: ‘Tiene sentido, siempre me pregunté por qué (no funcionó para mí)'”, cuenta.

“No obstante quiero advertir en letras grandes que un ratón no es una persona. Nos pueden dar una idea, y ciertamente estamos explorando ideas moleculares y otras hormonas que podrían ayudarnos a comprender la diferencia entre hombres y mujeres.

“Lo que es clave es que, si se hacen ensayos en humanos, se debería investigar cuidadosamente para determinar si hay diferencias en el efecto de esas dietas debido al género”, agrega.

Ratón y hombre asustado

Getty Images
“Un ratón no es una persona”, advierte el experto.

Una razón por la cual aún no tenemos una respuesta clara sobre si algunas dietas son más adecuadas para cada género es que la ciencia en general ha sido hecha a la medida de sólo uno de ellos.

“En medicina en general, mucho de lo que hacemos en la práctica está basado en estudios realizados en hombres. Cada vez hay más conciencia de que ello, por eso creo que una observación como la que hizo Jesse es crucial, ya que destaca que existen diferencias fundamentales en la biología”, explica Abel.

¿Deberías elegir una dieta basándote en el género?

La respuesta es: No. Al menos hasta que haya más investigación que aclare bien las cosas.

Sin embargo, Rick Miller, el dietista principal del Hospital King Edward VII de Londres, explica que hay algunas consideraciones que puedes tener en cuenta.

Los planes basados ​​en el sexo pueden ofrecer cierta personalización en torno a las opciones de ejercicio o variaciones que pueden adaptarse mejor a hombres o mujeres.

“Pero en términos de nutrición, los requisitos generales de proteínas, carbohidratos y grasas se basan en la composición corporal (proporciones de masa grasa a masa magra). Por lo tanto, un hombre y una mujer de las mismas proporciones tendrán necesidades similares de calorías y nutrientes por día.

“Cuando se trata de micronutrientes (vitaminas y minerales), existen algunas diferencias entre hombres y mujeres. Por ejemplo, la menstruación aumenta las necesidades de hierro de una mujer debido a la pérdida de sangre”.

Delgada con pantalón grande

Getty Images
La clave es que no se sienta como una dieta, sino como una serie de modificaciones para alcanzar tu objetivo.

“La clave del éxito de cualquier plan de nutrición es la personalización del estilo de vida, el historial médico y los objetivos”.

Así que…

Si bien (todavía) no tenemos respuestas definitivas a las preguntas planteadas, los expertos con los que hablamos tienen algunos consejos para las personas que hacen dieta, independientemente del género.

Todos están de acuerdo en que, en lugar de embarcarse en una dieta muy restrictiva, es mejor optar por el enfoque lento y constante”: realizar cambios en la alimentación saludable que sean sostenibles a largo plazo.

“Pregúntate: ‘¿puedo mantener este cambio de por vida?’. Si la respuesta es ‘no’, es posible que deberías ser un poco más indulgente y ver qué otra cosa podrías intercambiar. Eso evita que tomes decisiones drásticas que no podrás mantener.

La idea, señala Millar, es que “no se sienta como una ‘dieta’ sino como que solo estás haciendo pequeños cambios”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=_f9miyzXsHk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.