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Mexicanos, a favor de encarcelar tuiteros "terroristas"
Los mexicanos están a favor que las autoridades detengan a ciudadanos que difundan hechos violentos sin confirmar, a través de redes sociales, según dio a conocer la más reciente encuesta de Parametría
Por Redacción Animal Político
16 de noviembre, 2011
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Los mexicanos están a favor que las autoridades detengan a ciudadanos que difundan hechos violentos sin confirmar, a través de redes sociales, según dio a conocer la más reciente encuesta de Parametría.

A propósito del crecimiento de las redes sociales en internet, Parametría investigó la opinión de los ciudadanos, así como su uso y conocimiento de las comunidades virtuales y observó que menos de un tercio de los encuestados utiliza alguna red social.

Según datos obtenidos por la encuestadora, 6 de cada 10 mexicanos que utilizan internet son usuarios de alguna red social, y de acuerdo a la empresa ComScore, en nuestro país el 90% de los internautas usa redes sociales, lo que stá por encima del promedio mundial de 76%.

6 de cada 10 mexicanos que utilizan internet son usuarios de alguna red social. (Da click en la imagen para ampliar)

Otro dato que se desprende de la encuesta es que 6 de cada 10 usuarios de redes sociales dijeron conocer las políticas de privacidad de la comunidad virtual a la que pertenecen.

El 25 de agosto pasado, María de Jesús Bravo Pagola y Gilberto Martínez, difundieron en sus respectivas cuentas de Twitter y Facebook supuestos ataques en el puerto de Veracruz. Dos días después fueron detenidos bajo los cargos de terrorismo y sabotaje y posteriormente encarcelados. Casi un mes después, el 21 de septiembre, ambos salieron de prisión, luego del desistimiento de la Procuraduría General de Justicia del estado.

Cuatro de cada diez mexicanos se enteraron de la detención de Bravo y Martínez.

Cuatro de cada diez mexicanos se enteraron de la detención de Bravo y Martínez. (Da click en la imagen para ampliar)

Además de conocer el hecho, la mayoría de los mexicanos lo respalda (60%). Son apenas 20% quienes se oponen a la detención, mientras que el 14% no se manifiesta ni a favor ni en contra.

Tras el incidente, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, mandó al congreso del estado una iniciativa de ley que, aprobada días después, crea en el Código Penal estatal el delito de perturbación del orden público. La modificación establece sanciones –de uno a cuatro años de prisión y multas de quinientos a mil días de salario- para las personas que divulguen información falsa, que perturbe o pueda dañar el orden público

El 57 de los entrevistados dijo estar de acuerdo con encarcelar a "tuiteros terroristas". (Da click en la imagen para ampliar)

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación una demanda de inconstitucionalidad por la ley, al considerar que vulnera la libertad de expresión consagrada en la Constitución.

Además de la CNDH, otras organizaciones, como Artículo 19, e investigadores, se han manifestado contra la disposición. A pesar de ello, la mayoría de los encuestados respalda el ejercicio de acción penal contra las personas que difundan hechos violentos que no sean ciertos, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional en Vivienda de Parametría.

Como espacio natural de difusión, las redes sociales también funcionan para informar sobre la violencia en el país. Aunque pequeño, resulta significativo el número: uno de cada diez usuarios de redes sociales ha informado de hechos violentos a través de comunidades virtuales.

Incluso, algunos gobiernos estatales y municipales usan las redes sociales (principalmente Twitter) para informar de hechos violentos.

Esto, tal vez, debido al desconocimiento de las redes sociales, nuevas en México, y a las que pocos tienen acceso. En comparación con otras regiones del mundo, América Latina es el penúltimo lugar en participación en redes sociales.

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BBC
"El trabajo está matando a la gente y a nadie le importa"
En su último libro, Jeffrey Pfeffer, profesor de la Universidad de Stanford, argumenta que el exceso de trabajo y el estrés han provocado la muerte de miles de personas en Estados Unidos y el resto del mundo a causa de un sistema laboral que se ha vuelto "inhumano".
BBC
22 de marzo, 2019
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Cuando Jeffrey Pfeffer afirma que “el trabajo está matando a la gente y a nadie le importa”, no lo dice en un sentido metafórico.

Lo dice tal cual, con todas sus letras, basándose en las investigaciones que ha realizado durante décadas, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

Pfeffer, profesor de la Escuela de Postgrado de Negocios de la Universidad de Stanford y autor o coautor de 15 libros en el campo de la teoría organizacional y el manejo de recursos humanos, argumenta en su último libro, “Muriendo por un salario” (Dying for a paycheck, en inglés), que el sistema de trabajo actual enferma e incluso termina con la vida de las personas.

En él relata el caso de Kenji Hamada, un hombre de 42 años que murió de un ataque al corazón en su escritorio en Tokio. Trabajaba 75 horas a la semana y demoraba cerca de dos horas en llegar a la oficina.

Justo antes de su muerte, había trabajado 40 días seguidos sin parar y su viuda declaró que Kenji estaba excesivamente estresado.

Ese es solo uno de muchos ejemplos incluidos en la publicación, donde el autor pone en contexto los efectos de un sistema de trabajo que en ocasiones se torna “inhumano” por la excesiva carga laboral.

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BBC

Según la evidencia recopilada por Pfeffer, en Estados Unidos, el 61% de los empleados considera que el estrés los ha enfermado y el 7% asegura haber sido hospitalizado por causas relacionadas con el trabajo.

De hecho, sus estimaciones apuntan a que el estrés está relacionado con la muerte anual de 120.000 trabajadores estadounidenses.

Y desde un punto de vista económico, destaca el académico, el estrés tiene un costo para los empleadores de más de US$300.000 millones al año en ese país.

En BBC Mundo hablamos con él.


En su libro usted menciona que existe un sistema laboral tóxico que está matando a la gente. ¿Qué evidencia tiene al respecto y cómo el trabajo moderno afecta a los empleados?

Existe evidencia de sus efectos sobre la salud. Las largas jornadas laborales, los despidos, la falta de seguro médico, el estrés provocan una enorme inseguridad económica, conflictos familiares y enfermedades.

El trabajo se ha vuelto inhumano. Por una lado las empresas, de una manera fundamental, se han desentendido de la responsabilidad que tienen con sus empleados.

Pero también ocurre que así como crece la “economía gig” (de trabajadores independendientes), también crece la inseguridad laboral.

¿Quién es responsable de este fenómeno?

Si piensas en los años 50 o los 60, los directivos decían que era necesario equilibrar los intereses de los empleados, los clientes, los accionistas. Ahora todo está centrado en los accionistas.

Esqueleto

Getty Images
Pfeffer dice que el estrés está relacionado con la muerte de 120.000 trabajadores estadounidenses al año.

En los bancos de inversión, por ejemplo, hay una práctica muy generalizada bajo la cual trabajas, vas a tu casa a darte una ducha y regresas a la oficina.

Bajo ese sistema, muchos empleados se vuelven drogadictos, porque terminan consumiendo cocaína y otras drogas para mantenerse despiertos.

Aunque el fenómeno que usted describe sería transversal, ¿hay ciertos sectores más afectados?

Un empleado de una fábrica, un piloto de avión, un conductor de camión, tiene un límite máximo de horas que puede trabajar.

Pero irónicamente, en muchas de las profesiones no hay límites.

En el caso de Estados Unidos, usted ha escrito que el lugar de trabajo es la quinta causa de muerte en Estados Unidos

Al menos la quinta causa, quizás más.

¿Y quién se hace cargo de esas muertes?

Los empleadores son responsables y los gobiernos son responsables por no hacer nada al respecto.

Enfermera

Getty Images
El 61% de los empleados en Estados Unidos considera que el estrés los ha enfermado.

¿Entonces qué papel juega la política en todo esto?

Tiene un rol enorme. Tenemos que hacer algo para detener esto. Pero no seremos capaces de hacer nada a un nivel individual.

Si quieres resolver el problema de manera sistémica, se requiere una intervención sistémica que debe provenir de algún tipo de regulación.

¿Cómo reaccionan los directivos de empresas cuando usted conversa con ellos?

Nadie argumenta que los datos no son correctos, porque los datos son bastante abrumadores. Pero esto es como el juego de la “papa caliente”: la gente ve el problema, pero nadie quiere hacerse cargo.

De hecho, los costos de salud son enormes. Las condiciones de trabajo causan enfermedades crónicas como diabetes o problemas cardiovasculares.

Pero también hablando de costos, las empresas pueden replicar que hacer cambios al sistema de trabajo afectará las ganancias corporativas

Es que eso no es verdad. Sabemos que la gente estresada tiene una mayor probabilidad de renunciar. Sabemos que los empleados enfermos -psicológica o físicamente enfermos- son menos productivos.

Sabemos, por estudios realizados en Estados Unidos y en el Reino Unido, que sobre el 50% de todos los días laborales perdidos por ausentismo están relacionados con el estrés laboral.

Hombre abrumado

Getty Images
El estrés tiene un costo para los empleadores de más de US$300.000 millones al año en Estados Unidos, según Pfeffer.

El Instituto Estadounidense del Estrés calcula que el costo anual es de US$300.000 millones al año.

Entonces es muy caro tener trabajadores enfermos o empleados que van a trabajar, pero con bajo rendimiento. Esto le cuesta a las empresas una fortuna.

Desde el lado de los trabajadores, usted ha escrito que las personas deberían cuidarse a sí mismas. Pero si un empleado reclama por mejores condiciones laborales, es muy probable que termine despedido. ¿Cómo se pueden cambiar las condiciones de trabajo?

Primero, los empleados tienen que asumir la responsabilidad de cuidar su propia salud.

Si vas a trabajar a un lugar donde no te permiten equilibrar tu vida laboral y tu vida familiar, tienes que irte.

Entonces la gente contesta: “No me puedo ir”. Y yo digo: “Si estás en una sala y esa sala está llena de humo, intentarás salir de ahí, porque las consecuencias para tu salud serán muy severas”.

Lo otro es que la gente tiene que presionar para que existan leyes y actuar colectivamente para protegerse, porque también hay costos para la sociedad.


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