¿Cómo arruinan los políticos sus Twittcams?
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¿Cómo arruinan los políticos
sus Twittcams?

¿Qué están haciendo los políticos que sus twitcams son tan criticadas? ¿Por qué en un ejercicio, en apariencia sencillo, tienen tan malos resultados?
Por Dulce Ramos
12 de diciembre, 2011
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Sólo dos aspirantes presidenciales se han atrevido con el ejercicio de videocharlas en línea conocidas como ‘Twittcams’: El priista Enrique Peña Nieto y el panista Ernesto Cordero Arroyo. ¿Quién supo sacarle provecho al ejercicio? Los analistas creen que ninguno de los dos.

Pese a tener más de 3 mil 300 usuarios conectados, el exgobernador mexiquense no respondió preguntas de los twitteros en el breve ejercicio que hizo el pasado 8 de noviembre. Y justamente la poca duración del twittcam –apenas 1.52 minutos– decepcionó a tal grado en las redes, que se creó el hashtag #cosasqueduranmasqueunatwitcamdeEPN.

Twitcam Enrique Peña Nieto.

Aun cuando Cordero tuvo un auditorio más reducido (poco menos de 400 usuarios en su momento pico), varias de las preguntas hechas el 30 de noviembre –como cuál es el color favorito del político o si tiene una mascota—fueron completamente anodinas e irrelevantes para la agenda política. Eso, sin contar que la transmisión se cortó dos veces y el volumen era bajísimo.

¿Qué están haciendo los políticos que sus twittcams son tan criticadas? ¿Por qué en un ejercicio, en apariencia sencillo, tienen tan malos resultados?

Quienes estudian las redes sociales desde el punto de vista académico y electoral, resumen en cuatro puntos los gafes de los aspirantes presidenciales y sus asesores.

1. Hacen spots de televisión

Concebir a internet como un medio de comunicación tradicional ha resultado en videocharlas desafortunadas, considera la coautora de Internet y Elecciones en México, María Elena Meneses. Para ella, el ejercicio de Enrique Peña Nieto fue más un spot televisivo que un ejercicio real de ‘twittcam’.

“Lo que hemos visto hasta ahora en las redes sociales confirma que nuestros políticos están acostumbrados a la televisión y al control que los asesores y productores de televisión pueden tener. De esa forma, cuando algo les resulta adverso, no lo saben controlar”.

Controlar el ambiente y evitar que un candidato salga ‘despedazado’ es la tarea principal de los asesores; por ello evitan el riesgo de responder preguntas en una twittcam.

“Tenemos una cultura política muy televisiva y los candidatos están instalados en el modelo de televisión. En él, dicen lo que quieren en un discurso unilateral. Consideran que hacer campaña es decir frases inspiracionales y en las redes sociales es diferente”.

¿En qué radica esa diferencia? La investigadora del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México lo explica de manera sencilla: “Los tuiteros no son televidentes”. La comunicación directa y la calidad de los interlocutores son las claves.

“A pesar de que los tuiteros influyentes son pocos –reconoce la académica–  ese no es un indicador para descalificar a Twitter. La calidad de los interlocutores hace de las redes una esfera pública alternativa y un grupo de presión importante que hoy tiene un ‘efecto espejo’ en los medios tradicionales. Todo lo que pasa en Twitter se refleja en los medios y pasará lo mismo en el proceso electoral”.

2. Le hacen caso a sus asesores

Las twittcams más exitosas entre los usuarios mexicanos son de personas que optan por lo sencillo. Una charla natural y el mínimo de producción son suficientes para hacer una buena videocharla, según el investigador en redes sociales, Antonio Martínez Velázquez.

Twitcam Ernesto Cordero.

“Los asesores son muy necesarios al crear un mensaje electoral, una estrategia política, líneas discursivas y acercarse al terreno, pero un político que quiera trasladar todo eso al internet, va a fallar”.

A juzgar por los experimentos de Cordero y Peña Nieto, Martínez Velázquez considera que los aspirantes presidenciales están gastando mucho dinero en algo que es gratuito y sencillo. Sin embargo, para tener un acercamiento exitoso en las redes es necesario entender el “espíritu de horizontalidad” y que los grandes contenidos de esta plataforma, no siempre salen de productores tradicionales. Muestra de ello son usuarios que se han vuelto famosos con equipos completamente caseros.

“Que volteen a ver a Werevertumorro  en lugar de pagar cantidades estratosféricas a un equipo que además lo va a hacer mal”. Werevertumorro es un joven usuario mexicano que con sketches cómicos de bajo presupuesto ha logrado que las visitas a sus páginas en YouTube, Facebook y su cuenta de Twitter se cuenten por millones.

“Lo único que hace falta es tener ganas, curiosidad y hacerlo con sello personal”.

La brecha generacional, considera Martínez Velázquez, es un obstáculo. Los candidatos más jóvenes de esta elección —Peña Nieto de 45 años y Cordero, de 43— son “generaciones análogas” que prefieren decir que nacieron en el campo a cambiar el discurso y decir que están claramente tecnologizados.

3. Obvian el sentido común

Tan mala idea es acudir a un foro sin que un político esté preparado, como entrar a internet sin comprender su dinámica. Aunque si bien es cierto que las elecciones y las redes sociales son un fenómeno prácticamente nuevo, ya hay ejemplos de uso exitoso.

“El ejemplo paradigmático es el de Obama. En América Latina está el caso de Dilma Roussef, presidenta de Brasil. Y aunque no hay expertos que vendan un portafolio, el manejo de redes sociales es un asunto de sentido común. Se trata de conocerlas y a sus usuarios”, dice María Elena Meneses.

Desde esta perspectiva, el principal problema es que los candidatos no se atreven a “entrarle con todo” a un medio interactivo en el que la gente pide que se rindan cuentas, a pesar de lo mucho que se necesita en México que los políticos generen confianza y articulen una nueva política participativa.

“Eso sería una responsabilidad de alcances éticos muy grandes y los aspirantes no lo están haciendo. Deben llegar a Twitter y decir: ‘aquí estoy y voy a responder lo que preguntes’. Eso es darle confianza a los electores”, apunta la académica del Tec de Monterrey.

“Yo tengo la ‘cuasi’ certeza de que el candidato que se atreva a enfrentar las redes sociales, va a tenerlas de su lado y eso implica tener consigo a una esfera pública que si bien es pequeña, es muy influyente”.

Antonio Martínez Velázquez considera que el costo más grande que pagarían los aspirantes que no se adapten a las redes sociales, será perderse de una gran conversación de ciudadanos que tienen visiones políticas interesantes.

“Además, con una ley electoral tan restrictiva, con spots en los que no se pueden contrastar ideas, y los partidos sólo dirán los buenos y maravillosos que son, las campañas podrían ser las más aburridas de la historia. Evadir las redes sociales provocará que la campaña sólo ‘prenda’ en la superficie”.

4. Recurren a plataformas poco confiables

En dos ocasiones, la twittcam de Ernesto Cordero se suspendió por fallas en la conexión. En una de ellas, tardó más de 10 minutos en restablecerla, lo que causó una baja en los usuarios conectados a la transmisión.

¿Cómo evitar este tipo de fallas? Ambos especialistas entrevistados por Animal Político coincidieron en confiar en la sencillez de la web. Antonio Martínez Velázquez relata su experiencia con un político.

“Le pusieron tres cámaras, micrófonos, una conexión de 200 megabits por segundo y estuvo en un estudio ambientado como oficina. No falló nada, pero a los usuarios normales tampoco nos han fallado nunca herramientas como Skype. No es necesario tener alta definición, sino que el candidato no esté acartonado. Que sea un ejercicio personal y que se haga personalmente”.

El joven analista de redes incluso agrega. “Si el candidato se equivoca, seguro los usuarios le van a decir: ‘aprieta este botón’; y si lo ven muy producido, dirán: ‘¡qué chafa!’.

María Elena Meneses considera que el aspecto técnico debe estar sumamente cuidado y por ello recomienda optar por ambientes plenamente confiables y que rara vez presenten fallas, como YouTube. “Twitcam es todavía un poco experimental, y en Brasil, YouTube fue determinante en términos de arrastre. Los dos candidatos punteros, José Serra y Dilma Roussef, tuvieron muchísimos seguidores”.

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Consecuencias del covid-19: 'Mi fatiga no se parecía a nada que hubiera experimentado antes'

La fatiga crónica es uno de los síntomas que experimentan miles de pacientes recuperados de covid-19, incluso aquellos que no estuvieron tan enfermos como para estar hospitalizados. Jade cuenta cómo fue su caso.
22 de septiembre, 2020
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Jade Gray-Christie

Zoë Savitz/BBC News
Jade Gray-Christie nunca fue hospitalizada, pero meses después de haberse recuperado sufre fatiga crónica.

Si has leído noticias de personas con coronavirus que experimentaron síntomas “permanentes”, puede que la historia de Jade Gray-Christie te resulte familiar. Ella tenía síntomas “leves” y no fue hospitalizada, pero su vida dio un vuelco desde que se enfermó en marzo.

Antes de la pandemia, Jade tenía una vida muy ocupada.

Esta londinense, de 32 años de edad, compaginaba un gratificante trabajo dando apoyo a jóvenes de entornos desfavorecidos con una vida social activa, e iba al gimnasio tres veces por semana.

Pero en las primeras horas de la mañana del 15 de marzo, Jade llegó a casa tras un largo día de trabajo y supo que algo no iba bien.

“Me sentía fatal. Tenía mucho calor y mucho frío, y no paraba de toser, toser y toser”, me contó en voz baja, con dificultad para respirar.

A medida que pasaron los días, Jade, que es asmática y vive sola, comenzó a sentirse peor y más asustada.

Llamó al 111 (el número de emergencias). Le enviaron una ambulancia, pero los paramédicos se negaron a entrar. “Me hablaron a través de la ventana y me preguntaron qué me pasaba”, dice ella.

Jade Gray-Christie

Zoë Savitz/BBC News
Los paramédicos no quisieron entrar a casa de Jade.

Tumbada en la cama y sin apenas poder pronunciar las palabras, Jade explicó que tenía problemas para respirar y que le dolía mucho el pecho.

Le dijeron que tenía la típica “tos covid”, pero por su edad no podían llevarla al hospital. Eres joven y tu cuerpo es lo suficientemente fuerte como para recuperarse, le dijeron.

Jade se sorprendió. “¿Qué hago con mi respiración? Soy asmática. Vivo sola, así que si pasa algo no tengo a nadie que me ayude“, les comentó.

Pero ellos le respondieron que no se llevaban a nadie menor de 70 años por si pudiera contagiar a alguien más en el hospital.

“Comprendí lo que decían, pero al mismo tiempo estaba muy mal y no sabía qué iba pasar. Por las noches sentía miedo al acostarme”, dice Jade.

Con el tiempo, parecía mejorar poco a poco. Pero cada vez que pensaba que estaba recuperándose, sus síntomas volvían.

En mayo, se sintió lo suficientemente bien como para comenzar a trabajar desde casa a tiempo parcial. Tenía dolor en el pecho y a veces se sentía cansada, pero pensó que se las podría arreglar.

Hasta que a finales de mes, algo cambió.

Durmiendo 16 horas al día

“Mi pecho volvió a empeorar. Me costaba respirar y no podía salir de la cama”, dice ella. “Mi fatiga no se parecía a nada que hubiera experimentado antes”.

Los inhaladores de Jade

Zoë Savitz/BBC News
Jade tiene un inhalador para el asma y recibió dos más para tratar la covid.

Los meses pasaron con pocas mejoras. A veces dormía más de 16 horas al día y le costaba hacer las actividades diarias para cuidar de sí misma.

Cuando hablé con Jade a fines de julio, me contó que su médico le había dicho que tenía fatiga posviral, pero no le dieron ningún consejo sobre cómo manejar sus síntomas, más allá de que estableciera una rutina para dormir y despertar.

La idea era aprender estrategias de recuperación para ayudar a mejorar su calidad de vida y estabilizar su salud.

Pero a Jade le costó entender cómo aplicarlo a su vida. Mantener una rutina le resultaba casi imposible, ya que a menudo se despertaba agotada y se volvía a dormir.

“Cuando hablé con el médico sobre mis mareos, el hecho de que me hubiera desmayado y también sobre mi fatiga, me dijo abiertamente que no sabía cómo ayudarme y que el virus todavía es muy nuevo. Esto, por supuesto, me hizo sentirme aún peor “, comenta.

“Si los médicos no podían ayudarme, ¿entonces quién?”, se preguntó.

Jade Gray-Christie usando su laptop

Zoë Savitz/BBC News
Jade se sintió desesperada; no sabía a quién pedir ayuda.

Covid “de largo plazo”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que no comprende por completo la covid-19.

Dice que los plazos de recuperación típicos son de dos semanas para pacientes leves, y hasta ocho para los que están graves, pero reconoce que hay personas como Jade que continúan teniendo síntomas durante más tiempo.

En tales casos, dice la OMS, los síntomas pueden incluir fatiga extrema, tos persistente o intolerancia al ejercicio. El virus puede causar inflamación en los pulmones, los sistemas cardiovascular y neurológico, y el cuerpo puede tardar mucho en recuperarse.

La experiencia de Jade le ha ocurrido a otras decenas de miles de personas,y se conoce como “covid de largo plazo”.

Barbara Melville, administradora de un grupo de apoyo en Facebook para este tipo de pacientes, explica que muchos de ellos dicen que no tienen acceso al cuidado y apoyo que necesitan, que no les toman en serio o que les dicen que sus síntomas son causados por ansiedad.

Short presentational grey line

BBC

Cómo conservar la energía si tienes fatiga

  • Para lidiar con la fatiga, los terapeutas ocupacionales usan “las tres pes”: planificación, pacing (ritmo) y priorización
  • Esto implica identificar estrategias para facilitar las cosas y gestionar la energía de forma más eficaz
  • Por ejemplo, si la ducha es agotadora, inténtalo en otro momento del día o siéntate en lugar de quedarte de pie
  • Divide las actividades en tareas más pequeñas y distribúyelas a lo largo del día
  • Planifica de 30 a 40 minutos de descansos entre actividades

Lauren Walker, Royal College of Occupational Therapists, Reino Unido

Short presentational grey line

BBC

¿Dónde deja esto a los pacientes? Para muchos es una cuestión de paciencia.

En el caso de Jade, su salud sigue con altibajos, pero ahora recibe sesiones de fisioterapia y de terapia ocupacional en la clínica covid del centro hospitalario University College Hospital de Londres.

Sus jefes han sido un gran apoyo, lo cual ha marcado la diferencia. Le dijeron que habían visto muchos casos similares.

“Fue un gran alivio,”, dice ella, tras haber pasado muchos meses sintiendo que tenía que demostrar que lo que le estaba ocurriendo no estaba “todo en su cabeza”.

Al final, recibió una carta confirmando su diagnóstico de covid-19 esta semana.

Jade planea ahora trabajar desde casa por el resto del año, con horas y responsabilidades reducidas, y le han aconsejado que divida su día, trabajando en períodos de dos horas con pequeños descansos en el medio.

Está contenta de poder volver al trabajo y de tener su mente activa.

jade en la puerta de su casa

Zoë Savitz/BBC News
A la joven inglesa le gusta haber vuelto a trabajar.

Barbara Melville advierte que no todos los empleadores son tan comprensivos y afirma que ha leído muchas historias en su grupo de apoyo de personas obligadas a regresar al trabajo demasiado pronto.

“Tienen miedo de no poder alimentar a sus familias. El descanso y la regulación del ritmo de vida son un privilegio“, comenta a la BBC.

Otros le han dicho que sufren discriminación en el trabajo porque no pueden proporcionar pruebas de que tenían la enfermedad, a pesar de que no hubo tests disponibles durante meses, y no se les dieron los ajustes que necesitaban para trabajar de manera segura.

Sin embargo, tiene la esperanza de que esta crisis lleve a un cambio cultural en cómo se trata a las personas que viven con problemas de salud a largo plazo.

“La covid ha puesto de relieve las desigualdades y esta es una oportunidad para empezar a hacer algo“, señala.

Jade dice que tras haberse enfermado sintió realmente que su vida se acababa. Solo cuando comenzó a recibir apoyo, atención y comprensión las cosas comenzaron a cambiar para ella.

Ahora siente que puede encontrar una manera de hacer frente a su nueva normalidad.

Fotografía de Zoë Savitz

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

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