“Es como si para la autoridad no existieran”: Familiares de periodistas asesinados
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

“Es como si para la autoridad no existieran”: Familiares de periodistas asesinados

Por Francisco Sandoval Alarcón
11 de diciembre, 2011
Comparte

Acto en el que se exigió justicia para los periodistas desaparecidos o asesinados. Foto: Cuartoscuro

Animal Político te presenta los testimonios de 2 familiares de periodistas: El del hijo de José Antonio García Apac, director del semanario Eco de la Cuenca del Tepalcatepec, desaparecido desde el 20 de noviembre de 2006 y la esposa de José Armando Rodríguez Carreón, reportero policiaco del Diario de Juárez, asesinado el 13 de noviembre de 2008 en el exterior de su vivienda.

Los testimonios -ofrecidos en el Foro: Justicia para periodistas asesinados y desaparecidos, organizado en la ciudad de México por el Centro de Periodismo y Ética (CEPET) y Reporteros Sin Fronteras (RSF)-, coincidieron en un punto: No hay justicia para las víctimas.

Para este acto, los organizadores se dieron a la tarea de reunir a los familiares de 3 periodistas -2 de ellos desaparecidos y 1 muerto; la mamá de Cristián López, un joven desaparecido en Michoacán y vinculado laboralmente a un medio televisivo; así como al comunicador michoacano,  Jesús Lemus, encarcelado 4 años por supuestos nexos con el narcotrafico.

En las casi 4 horas que duro el encuentro, el foro se convirtió en un espacio de catarsis para que familiares hablaran de sus hijos, esposos, esposas, padres muertos o desaparecidos, en municipios donde las células del narcotráfico vinculadas a cárteles como los Zetas, La Línea o La Familia, han establecido sus operaciones delictivas y financieras. En el caso de Lemus, habló de esa falta de profesionalismo en los medios de comunicación de su estado, que en todo el proceso penal que se le siguió no escucharon su versión de los hechos, publicando solamente lo que informaba la autoridad que  lo acusaba.

“Crímenes sin resolver” e “insensibilidad del gobierno”,  fueron las palabras más recurrentes entre familiares de periodistas, que por primera vez estuvieron juntos para compartir experiencias y escuchar a los representantes de organismos nacionales e internacionales -como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Comisión de los Derechos Humanos del DF y RSF-, que hablaron de los 75 homicidios cometidos en México contra periodistas -de 2000 a la fecha- y de la falta de solidaridad de los dueños de los medios, que en la mayoría de los casos se han negado a darle seguimiento a los asesinatos y desapariciones forzadas ocurridas contra sus empleados.

Aquí los testimonios:

5 años y la justicia sigue siendo ciega

Aldo García Caballero (hijo de José Antonio García Apac)

Este 20 de noviembre decidimos no conmemorar los 1826 días que tiene desaparecido mi padre, traducido a cifras más concretas, ha estado ausente una cuarta parte de mi vida. No queríamos conmemorar el hecho que por la falta de justicia en 5 años no hayan logrado dar con un indicio del paradero o siquiera de los responsables. No quisimos conmemorar porque lo que yo siento, lo que hemos sentido como familiares no se puede entender, no podrán entenderlo a menos que los responsables de procurar seguridad sean los mismos afectados, a menos que sean desaparecidos miembros de sus familias, tal vez por eso no hagan caso, tal vez porque no son ellos los que han sufrido todo esto.

Han sido años de constante espera, de rechazo de parte de dos administraciones estatales y una administración federal, de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos en Contra de la Libertad de Expresión, la Procuraduría de Justicia del Estado de Michoacán, la PGR, Protección Civil y demás instituciones a nuestro servicio. Jamás entenderán lo que es vivir al borde de la locura, de la espera de una llamada, un mensaje ¡Algo! Nunca sabrán lo que es esperar a que él llegue como si nunca se hubiera ido, lo que es desear que todo sea un sueño y tratar de ser nuevo feliz, a sabiendas que pudo ser torturado, esa palabra que es horrible pero a la vez inevitable.

Jamás confiaré en ningún político, gobierno, institución, figura o sistema proveniente del estado y que se autoproclame a favor del pueblo. Es verdad que cada pueblo tiene el gobierno que se merece pero nos ha rebasado. Los gobiernos impuestos tiene el pueblo que merecen: uno callado, silente e inmóvil.

Seguiremos exigiendo a las autoridades el esclarecimiento del caso, a que se definan como esa autoridad moral que ha estado ausente y ha cedido el poder al crimen organizado, que al día de hoy es la autoridad que gobierna al país. La lucha es permanente y rendirse no es opción, lucha es justicia y la justicia que esperamos no viene de una institución, lo justo es que nunca hubiera sucedido. Esa fue la mayor razón por la cual seguimos con el periódico: no podíamos dejar morir un sueño y dejarnos vencer por el miedo, por un enemigo cobarde que se esconde tras el dinero y las sombras. Porque tengo algo más valioso: voluntad, pasión y esperanza. Eso es lo que me mueve día a día.

Sé, que tal vez nunca la encuentre pero cada día estoy más cerca de él –mi padre-. De ser como quería que fuera: un hombre de bien, un luchador incansable  Me dio el regalo de la vida, y la vida con vida se paga. Pero estoy vivo y te voy a extrañar siempre. Mientras tengamos vida los que se te sobrevivimos, mientras te recordemos, lo juro, siempre estarás vivo. 

No tenemos justicia

Blanca Alicia Martínez (esposa de Armando Rodríguez)

 

Soy Blanca Alicia Martínez, viuda de Armando Rodríguez, El Choco, reportero de la fuente policiaca. Asesinado el 13 de noviembre de 2008, afuera de nuestra casa en Ciudad Juárez. Ese día, era un jueves antes de las 8 de la mañana. Estábamos preparándonos para salir. Armando salió a encender el auto que estaba dentro de la cochera y luego regreso para decirme que ya se hacía tarde. Le pedí que saliera con mi hija la mayor y le dije que sacara el auto mientras yo le daba la medicina a nuestra hija la menor y la terminaba de cambiar de ropa. Armando salió con la niña, escuche cuando abrió la reja de la cochera y saco el carro. Cuando yo estaba junto a la puerta de la casa, abrochando la chamarra de mi otra hija, escuché los disparos.

Me asuste. Puse a la niña en el sillón de la sala, donde estaba nuestro hijo pequeño, entonces de 2 años, y camine alrededor de una barra en la cocina para asomarme por la ventana. Vi el auto afuera y Armando con la cabeza agachada. Pensé que estaba buscando su teléfono para llamar al Diario y avisar lo que pasaba, pero de pronto reaccioné. Salí y fui hacía el auto, por el lado del conductor. Armando tenía los ojos cerrados. Y desde ese lado le pregunte a nuestra hija, que estaba en el asiento del piloto,  si estaba bien. Ella me señaló la pierna y me dijo que creía que tenía algo. La revisé, pero ella estaba bien. Le pedí que bajara del auto y que entrara a la casa.

Armando ya no me escuchó. No vi sangre en su cuerpo, solamente una rasgadura en su chamarra, a un costado del pecho. Quise moverlo para poder manejar rumbo al hospital pero no pude.

Entré a la casa para buscar el teléfono. Vi a mi hija la mayor sentada en un sillón de la sala. Tenía la mirada perdida. Traté de calmarla y salí con el teléfono. Llamé al número de emergencias y luego, del teléfono celular de Armando, le marque al director del Diario para avisarle lo sucedido. No lo podía creer. Minutos más tardeo llego la policía y la agente me pidió que entrara a la casa. A partir de ahí todo ha sido un caos. Ya nada fue igual.

¿Cómo se puede resarcir un daño así? Yo puedo decir que no se puede. El mejor resarcimiento sería que Armando pudiera volver, pero eso no es posible. Pero la sociedad ha convenido que ofrecer justicia a las víctimas es una forma de reparación.  Justicia no como un sentido de venganza, sino como una señal de que el pacto social funciona.

Hoy nosotros no tenemos más a Armando. Sus hijos no pueden recurrir más a él y Armando no podrá verlos crecer. Ya no lo esperamos, aunque lo añoramos y extrañamos de una forma que no se puede explicar. Tampoco tenemos justicia. Armando no la ha tenido y esa si la seguimos esperando. Yo puedo decir que la justicia no ha llegado. Hasta hoy no se ha recibido ninguna comunicación oficial formal sobre la investigación del crimen.

Ni la autoridad estatal en Chihuahua que tiene una averiguación, ni la autoridad federal que aparentemente atrajo el caso nos han informado nada, lo que me parece esencial en el proceso de resarcimiento. Es como si para ellos el crimen de Armando no hubiera ocurrido, pero si ocurrió.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Viruela del mono: ¿todavía podemos detener el brote?

La Organización Mundial de la Salud dice que la viruela del mono se trata de una emergencia mundial. Entonces, ¿ahora estamos condenados a que otro virus se propague por todo el mundo?
13 de agosto, 2022
Comparte

La viruela del mono cogió al mundo por sorpresa. Durante mucho tiempo ha sido un elemento presente en partes de África central y occidental donde las personas viven cerca de los animales del bosque que transmiten el virus.

Pero ahora se ha vuelto global: se está extendiendo de formas que nunca antes se habían visto y en una escala sin precedentes.

Ha habido casi 27.000 casos confirmados de la enfermedad, principalmente en hombres que tienen sexo con otros hombres, en 88 países.

La Organización Mundial de la Salud dice que se trata de una emergencia mundial. Entonces, ¿se puede detener la viruela del mono? ¿O ahora estamos condenados a que otro virus se propague por todo el mundo?

Hay tres cosas que debemos considerar:

• ¿Es el virus particularmente difícil de manejar?

• ¿Tenemos la capacidad de detenerlo?

• ¿Existe la voluntad de hacer frente a una enfermedad que afecta principalmente a hombres homosexuales y bisexuales?

El virus

No hay nada especial en la biología del virus de la viruela del mono. No es una fuerza imparable.

Probablemente la covid lo fue: se propaga tan fácilmente que posiblemente fue imposible contenerla incluso en los primeros días de la pandemia.

Pero la viruela del mono tiene más dificultades para pasar de una persona a otra. Necesita contacto físico cercano, como a través de la piel infectada, contacto cara a cara prolongado o superficies contaminadas como una sábana o una toalla.

Los dos virus simplemente están en ligas diferentes, y los brotes anteriores de viruela del mono simplemente se han esfumado.

Y ya hemos superado el desafío mucho mayor de vencer al primo mortal del virus, la viruela.

“La viruela del mono es más fácil ya que es menos transmisible que la viruela, por lo que estamos en una posición mucho mejor”, dice Jonathan Ball, virólogo de la Universidad de Nottingham.

Sin embargo, un problema es que algunas personas tienen síntomas leves o que pueden confundirse fácilmente con una enfermedad de transmisión sexual o varicela. Eso significa que puede transmitirse involuntariamente a otros.

En Julio pasado, la ciudad de San Francisco promovió la vacunación contra la viruela del mono durante el festival del fetiche cuyos asistentes son en mayoría hombres gay.

EPA
En Julio pasado, la ciudad de San Francisco promovió la vacunación contra la viruela del mono durante el festival del fetiche Dore Alley cuyos asistentes son en mayoría hombres gay.

Las herramientas

El virus se ha metido en un grupo de personas que tienen la cantidad suficiente de sexo o de contacto íntimo con el número suficiente de parejas para superar sus propias deficiencias y propagarse.

El virus no está clasificado como una infección de transmisión sexual. Pero un estudio del New England Journal of Medicine estima que el 95% de las infecciones de viruela del mono se adquirieron a través del sexo, particularmente el sexo entre hombres.

El sexo, obviamente, está lleno del contacto íntimo piel con piel que el virus usa para propagarse.

Eso deja dos opciones para contener la enfermedad: persuadir a las personas para que tengan menos sexo o reducir el riesgo de contraer la infección cuando se exponen.

Paul Hunter, profesor de la Universidad de East Anglia afirma que “la forma más fácil de prevenirlo es cerrar todas las redes sexuales altamente activas durante un par de meses hasta que desaparezca”, pero no cree que eso suceda nunca.

Algunas personas sí han ajustado su vida sexual en respuesta a las advertencias sobre la viruela del mono y las campañas se han dirigido a las personas con mayor riesgo.

Pero Hunter argumenta que la lección de las infecciones de transmisión sexual, desde la sífilis en la Edad Media hasta ahora, es que las personas siempre tienen relaciones sexuales y “la vacunación es prácticamente la única opción”.

Afortunadamente, la vacuna contra la viruela que se utilizó para erradicar ese virus tiene una eficacia de alrededor del 85% para prevenir la viruela del mono.

Hay suministros limitados, ya que se mantienen reservas en caso de que alguien convierta la viruela en un arma, pero no para hacer frente a un brote de viruela del mono sin precedentes.

Sin embargo, no todas las personas en riesgo necesitarían vacunarse para detener el brote. La “inmunidad colectiva” significa que una vez que se protege un umbral crítico de personas, el virus ya no puede propagarse. Esto será mucho más fácil de lograr con la viruela del mono que con otras enfermedades, incluida la covid.

Kyle Planck, de 26 años, se recuperó de la viruela del mono pero asegura que ha sido "el peor dolor de su vida".

Getty Images
Kyle Planck, de 26 años, se recuperó de la viruela del mono pero asegura que ha sido “el peor dolor de su vida”.

La gente

Si bien cualquiera puede contraer la viruela del mono, son los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres los que se ven afectados de manera desproporcionada en este brote.

Esto puede facilitar el control del virus ya que, en general, es un grupo que está más al tanto de la salud sexual. También permite que los recursos se dirijan a quienes los necesitan, como vacunar a los hombres que tienen sexo con hombres en lugar de a toda la población.

Sin embargo, el estigma, la discriminación y el abuso pueden hacer que las personas dejen de buscar ayuda, particularmente en países donde el sexo entre hombres es ilegal.

“Algunos países no cuentan con infraestructura y es posible que algunos no tengan la voluntad de realizar pruebas para detectar la viruela del mono, porque son los hombres los que tienen sexo con hombres”, dice Francois Balloux, profesor del University College de Londres.

Todavía hay desafíos en los países que apoyan los derechos LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero). Incluso políticas como pedirles a las personas que se aíslen, con las que estamos tan familiarizados por covid, pueden tener consecuencias no deseadas.

“Eso equivale a salir del clóset, ya sea ante una esposa o padres , por lo que existe una fuerte presión para no decir quiénes fueron tus contactos”, explica Hunter.

La vacuna contra la viruela del mono está disponible en varias ciudades de EE.UU.

Getty Images
La vacuna contra la viruela del mono está disponible en varias ciudades de EE.UU.

Entonces, ¿se puede contener la viruela del mono?

Algunos países ya parecen estar superando el virus. Reino Unido dice que la cantidad de infecciones parece haberse estabilizado en alrededor de 35 por día. Pero los casos continúan aumentando en otros lugares, incluido Estados Unidos, que ha declarado la emergencia sanitaria.

Pero no será suficiente que solo los países ricos se hagan cargo del virus cuando ahora está en más de 80 países que no tienen un largo historial de la enfermedad.

“No está muy claro para mí si se controlará por completo, algunos países podrán lograrlo, otros quizás no”, afirma Balloux.

La líder técnica de la Organización Mundial de la Salud para la viruela del mono, Rosamund Lewis, dice que es “posible” poner fin al brote, pero advierte que “no tenemos una bola de cristal” y no está claro si la organización podrá “apoyar lo suficiente a los países y las comunidades, suficiente para detener este brote”.

Los países endémicos de África, donde la viruela del mono siempre está presente, continuarán lidiando con el virus mientras salta continuamente de los animales silvestres a las personas.

Los estudios han demostrado que el problema está empeorando desde que finalizó el programa de erradicación de la viruela, ya que pocas personas menores de 50 años habrán sido vacunadas.

Lo único que lo detendría es una campaña de vacunación masiva, “pero hay un gran debate en África sobre si eso es apropiado o necesario”, asevera Hunter.

Protesta que busca mayor acción contra la viruela del mono.

Getty Images

¿Qué pasa si no lo contenemos?

La preocupación es que la viruela del mono podría convertirse en una presencia permanente en personas de todo el mundo y no solo en países con animales infectados.

Por el momento eso es en hombres que tienen sexo con hombres, pero cuanto más se prolongue el brote, más posibilidades tiene el virus de establecerse más ampliamente.

Ha habido casos aislados en niños y mujeres, pero estos no han desencadenado sus propios brotes en las aulas o los lugares de trabajo.

Sin embargo, los riesgos aumentan a medida que se le da tiempo al virus para infectar mejor a las personas. Hemos sido testigos de cómo evolucionó la covid y variantes como ómicron se volvieron mucho mejores para infectarnos.

“A menos que el virus cambie, personalmente dudo que se propague entre los niños o, en general, entre las personas que no tienen muchas parejas sexuales”, ilustra Balloux.

“Pero cuanto más larga sea la espera, mayor será el riesgo de que pueda cambiar”, dijo.

El otro problema es que la viruela del mono tiene la habilidad de infectar a una amplia gama de mamíferos, incluidas ardillas, ratas, lirones y monos en África.

Existe el peligro de que el virus pueda afianzarse en otros animales y comenzar a rebotar entre especies. El brote de viruela del mono de 2003 en EE.UU., que provocó 47 casos en seis estados, fue provocado por perros de las praderas como mascotas.

Abordar este brote de viruela símica es posible, pero cuanto más tiempo lo dejemos, más difícil se vuelve y mayor el riesgo.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=9ZIEc_MgImE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.