Los indignados de 2011
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Los indignados de 2011

Por Omar Granados
23 de diciembre, 2011
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El manifestante, el personaje del año para la revista Time.

Este casi saliente 2011  ha significado un despertar para muchos países, pues rebeliones y protestas se han extendido a través de muchas fronteras, así, hemos visto arder a naciones de Asia, África, Europa y América. Las protestas se originaron en Túnez, pasando a Egipto, y luego a todo el Medio Oriente, África, Asia, hasta contagiar a España, Londres y Estados Unidos.

Aunque, en cada nación, los motivos fueron diversos y los contextos muy diferentes, parece indudable que con la integración económica a la que está sujeta el mundo, hay nuevos ciudadanos que reclaman a nivel global y  se saben conectados con los sucesos de otras latitudes.

Así, explicamos que después de África y el Medio Oriente, las protestas y el ánimo de disentir -que parecía perdido dentro de las dictaduras y las democracias- se hayan propagado. A pesar de que muchos países lograron un cambio de régimen o al menos un cambio significativo en el debate político, no todas fueron buenas noticias. Muchos otros países no lograron un cambio y las protestas fueron reprimidas, con saldo de decenas de muertos.

Los estudiantes de Chile protagonizaron otra de las importantes protestas en este año.

Si bien es cierto que los sucesos que captaron la atención de todos nosotros tomaron lugar a partir de los primeros días de este año, la génesis se dio  a finales de 2010. Cuando aún nadie ponía la mirada en Túnez, la tarde del viernes 17 de diciembre de 2010, Mohamed Bouazizi, un desempleado tunecino empezaba a vender vegetales en un carrito al que le había apostado sus recursos.

Sin embargo, en un amargo final, la policía le decomisó su único medio de ganarse la vida. Bouazizi no vio otra salida que la de inmolarse entre llamas. El suceso causó una cadena de protestas ese mismo día y los que siguieron. En Túnez ya nada volvió a ser igual.

La Primavera Árabe

Después de la muerte de Bouazizi, Wikileaks, la organización fundada por Julian Assange, publicó entre los cables del Departamento de Estado filtrados, documentos provenientes de sus representaciones en Túnez, donde se describe una amplia corrupción del gobierno y de la familia del entonces presidente, a la que describen como a una “cuasi mafia”, y muy en especial de su mujer, Leila Ben Ali, que, según explican, hace y deshace a su antojo. Como consecuencia de la indignación por la información difundida y el caso de Mohamed Bouazizi, se desataron protestas a nivel nacional, de las cuales nació un movimiento de oposición que finalmente derrocó al presidente Ben Alí el 14 de enero. En menos de un mes se logró deponer a un presidente que tenía casi 22 años en el poder.

(Fotogalería: Primavera árabe, protestas a través del arte)

Las protestas y su éxito inspiran a los vecinos, por ejemplo, en el vecino Egipto, en su propio contexto de violencia, todo inició el 1° de enero, con un ataque suicida que mata a 21 personas con una bomba mientras rezaban en una iglesia cristiana. Aunque el autócrata Mubarak responde que habrá mano dura contra el ataque, los cristianos desatan protestas y se enfrentan contra la policía y grupos musulmanes. Las protestas no se detienen y un hombre -tal vez inspirado por la victoria tunecina- se suicida prendiéndose fuego al estilo de Bouazizi afuera del parlamento egipcio. Las protestas contra el gobierno se generalizan, mientras el activista y disidente Mohamed Elbaradei organiza las protestas y amenaza al gobierno. La organización crece y el 25 de enero ya hay manifestaciones masivas en El Cairo y la provincia. Finalmente, después de 18 días de grandes protestas, el ejército quita su respaldo a Hosni Mubarak y éste se ve obligado a renunciar.

Video: Reacción en la Plaza Tahrir tras enterarse de la renuncia del dictador Hosni Mubarak.

Justo después del cambio de régimen en Túnez, Muamar Gadafi criticó el alzamiento sin saber que unos días después de la caída de Mubarak, desatarían las protestas en Libia.  Con Argelia, Bahrein, Egipto, Irán y Yemen en medio de protestas, el 16 de febrero inician las protestas contra Gadafi. Al igual que sus homólogos de la región, Gadafi utiliza la represión contra cualquier esbozo de activismo, sin embargo el uso de la violencia contra los opositores fue la gota que derramó el vaso en Libia, pues la indignación por el arresto y la represión contra el líder de una campaña pro derechos humanos desató el foco inicial de la protesta en Bengasi, la segunda ciudad de Libia. La represión hecha por Gadafi terminó por causar la indignación de otros países, que también buscando controlar el petróleo libio invadieron y bombardearon este país hasta que el 26 de agosto un incipiente gobierno rebelde toma la capital y el control de Libia, siendo sólo cuestión de tiempo la derrota de Gadafi, quien muere al ser encontrado por sus opositores el 20 de octubre.

La Primavera Árabe en Egipto. Foto: AP.

Con estos principales tres casos, la primavera muestra su faceta de cambio, sin embargo, no tuvieron la misma suerte los otros países árabes que organizaron protestas en 14 países más: Argelia, Bahrein, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Marruecos, Palestina, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

Los indignados españoles

Meses después, mientras el Medio Oriente hacía ebullición, el Movimiento 15-M, conocido por sus indignados, nació en Madrid a raíz de una convocatoria para protestar el pasado 15 de mayo. La serie de protestas resultante también fue identificada con Democracia Real Ya, una de las 200 organizaciones que continúan el movimiento, pero una de las pocas que inició la convocatoria a las protestas del 15 de mayo. Este movimiento se describía apartidista, sin militancia en ningún sindicato, aunque buscando reformar el sistema democrático y económico.

La plaza del sol en Madrid, lugar del nacimiento del Movimiento 15-M. Foto: AP.

El sistema de protesta tomó ciertas tácticas practicadas en la Plaza Tahrir, en El Cairo, por ejemplo, quedarse a dormir, organizando acampadas en la plaza de la Puerta del Sol en Madrid, aunque rápidamente el movimiento prendió en Barcelona y en la juventud de toda la península ibérica y de Europa. La estrategia -muy simple- consistió en acampar en diferentes plazas para protestar, dándose a conocer con pancartas, las cuales permiten identificar de mejor forma su forma de pensar y sus demandas. Algunas de las frases expuestas en público fueron: “Pienso, luego estorbo”, “Parece ser que se puede acampar para ver a Justin Bieber, pero no para defender nuestros derechos”,  “No votes, tuitea”, “Me gustas cuando votas, porque estás como ausente”, “Sin vivienda no hay viviendo”, “Se alquila esclavo económico”, “Rebeldes sin casa”, “Sin miedo habrá futuro”.

 

El movimiento es un intento de hacer política fuera de los canales tradicionales, lejos del bipartidismo PP-PSOE, para intentar llegar directamente a los ciudadanos en las plazas y en las calles. Sin embargo, a pesar de la influencia que los jóvenes españoles tomaron de la iniciativa árabe, el movimiento se centró en la petición de reformas económicas y políticas y no busca tomar el poder o acabar con un régimen político como se hizo en Egipto o Túnez. Una de las coincidencias entre Egipto, Túnez y Libia con España fue la represión del gobierno, que en repetidas ocasiones envió a la policía a golpear a los jóvenes y a dispararles gas pimienta.

Un elemento muy relevante que los indignados desarrollaron particularmente es el método de organización, deliberativo y de toma de decisiones, basado en asambleas populares abiertas, celebradas generalmente en plazas o parques, estructurado en diversas comisiones (algunas de las utilizadas en España son: Legal, Comunicación, Acción, Actividades, Barrios, Estatal e Internacional, Información, Infraestructuras, Lenguas de Signos) y grupos de trabajo (como Cultura, Educación, Política, Economía, Medio Ambiente, Trabajo Social, Feminismos, Ciencia y Tecnología, Diálogo entre Religiones, Migración y Movilidad, Pensamiento).

Las asambleas, las acampadas, las pancartas y las protestas llegaron a otros países de Europa rápidamente. Por ejemplo, en Francia la represión policíaca contra los españoles provocó marchas de solidaridad con miles de participantes. En Atenas, Grecia, ante la crisis financiera y los recortes impuestos por el gobierno a beneficios sociales, los indignados griegos retomaron las enseñanzas españolas y árabes para embatir contra el gobierno.

#LondonRiots, de la protesta a los motines

Mark Duggan.

Seguía avanzando el año y la juventud en Gran Bretaña tenía su turno para actuar, sin embargo, las cosas no salieron como muchos esperaban. Todo empezó el 4 de agosto en Tottenham, un suburbio al norte de Londres, cuando Mark Duggan, un hombre negro, de 29 años y padre de tres hijos, resultó muerto luego de ser perseguido por Scotland Yard mientras iba en un taxi. La muerte de Duggan, un joven querido por su comunidad, provocó una nueva ola de protestas contra la policía.

Un hombre de negocios se burla de los manifestantes de Londres. Foto: Reuters.

Las versiones de este hecho fatal son varias, una que Duggan habría disparado desde el taxi hacia los federales. Otra, que los federales le dispararon sin razón. Como sea, la gente inició las protestas contra la brutalidad policíaca y el 6 de agosto tuvo una noche muy larga, llena de incendios, peleas, saqueos, robos y todo tipo de acciones que ayudaran a un caos total.

La policía, como en todos los casos anteriores, recurrió a la represión y en pocos días arrestó a más de mil jóvenes, muchos pobres, menores de edad, con pocas oportunidades, en una sociedad empobrecida en los últimos años. Jóvenes blancos y negros fueron arrestados y revisados sin motivo alguno que el miedo a la juventud misma. Aquí un testimonio de un vecino:

La indiferencia de las élites, la pobreza y la brutalidad policiaca son algunas de las razones por las que se iniciaron las protestas en agosto pasado. Y aunque parecen incoherentes estos hechos,análisis publicados afirman que estos enfrentamientos y saqueos eran una forma de protesta.  También se afirmó que la rabia contra la policía lo que causó muchos de los enfrentamientos de agosto y septiembre pasados, pues según The Guardian y LSE hay una profunda antipatía hacia los agentes e incluso buena parte de la violencia pudo haber sido una venganza contra la policía por sus abusos de poder.

#OccupyWallStreet, la rebelión contra los bancos

No había transcurrido un mes y medio de la muerte de Mark Duggan cuando el 17 de septiembre, un grupo no muy numeroso de jóvenes  y del que se tenían pocas expectativas, tomó casi por sorpresa las calles aledañas al corredor financiero más importante del mundo: Wall Street. Sin embargo, el grupo de manifestantes no eran ya unos improvisados, pues tenían ya una organización de dos meses.

#OccupyWallStreet. Foto: AP.

El 13 de julio, la organización de protesta cultural AdBusters (@Adbustersconvocó abiertamente a ocupar Wall Street con la intención de juntar a 20 mil manifestantes en las calles que protestaran, al menos, durante dos meses desde el 17 de septiembre. Esta primera organización tuvo como inspiración las asambleas de Egipto, España y Túnez. Para resumir el origen del movimiento, una frase contenida en la convocatoria de AdBusters“El tiempo ha llegado para desplegar este plan de acción contra el mayor corruptor de nuestra democracia: Wall Street, la Gomorra financiera de Estados Unidos.

Después de planear por más de dos meses la movilización, 5 mil manifestantes aparecieron en Wall Street en esta fechaLas cosas no salieron como se esperaban: No llegaron los 20 mil manifestantes previstos ni se pudo llegar al final del recorrido debido a cortes viales realizados por la policía de Nueva York en calles cercanas a la Bolsa de Valores. Sin embargo, los 20 mil manifestantes y muchos más sí se reunirían semanas después, junto con la solidaridad de otras organizaciones.

Video. aquí algunas imágenes de aquel fatídico 17 de septiembre:

Los organizadores, acivistas y simpatizantes de la protesta llamaron al 17 de septiembre “El día de la ira de EU”, en alusión a los movimientos contra la guerra de Vietnam en Chicago en 1969 y al día de furia contra Mubarak en Egipto. Cientos acamparon desde entonces, intentando replicar el tipo de protestas que se hicieron en el mundo árabe este año y las acampadas españolas.

En un principio, los jóvenes activistas fueron una mayoría abrumadora de los primeros miles que se sumaban a la protesta, pero conforme el apoyo ciudadano empezó a llegar, miles de hombres y mujeres de todas las edades han salido a las calles. Posteriormente, sindicatos de varias ramas de la producción se sumaron a la protesta contra el poder económico y político de EU dando una organización política que no permite la posibilidad de un liderazgo.

Prueba de lo anterior son las convocatorias a diversas acciones todos los días en estas primeras tres semanas de protestas. El movimiento se ha mantenido sin líderes y es un ente de miles de cabezas situado en cientos de ciudades, como se puede observar en las acciones convocadas en EU y el mundo en solidaridad con esta protesta. El sector joven brilla por sus habilidades en internet y redes sociales (han incluso conseguido que simpatizantes de todo el mundo los ayuden ordenando pizzas para ellos en una pizzería local) y ha convocado por medio de la red a personas de todas las opiniones políticas.

"La avaricia es nuestra política", se lee en la pancarta.

Las organizaciones que se han sumado van desde los sindicatos hasta Anonymous en EU. Ellos saben que son la mayoría y gustan de llamarse “el 99%”, para situar la diversidad de sus miembros y la amplia convocatoria. Además, han mostrado su apoyo personalidades como Michael Moore, Yoko Ono, Susan Sarandon, entre otros.

Por otra parte las demandas han sido más parecidas a las de los indignados de España que a otras protestas, los participantes protestan contra la desigualdad, la avaricia corporativa y la influencia de los grandes capitales en el gobierno y los legisladores. Algunas de las demandas que ya se han enarbolado son: elevar los impuestos a los ricos y a las corporaciones, terminar los beneficios de los corporativos, apoyar al sindicalismo y proteger la seguridad social.

Otras más radicales y directamente contra el sector financiero son: cancelar las deudas de los estadounidenses, investigar a Wall Street y crear un impuesto a los bancos por cada transacción financiera. A pesar de que en general, la demanda principal de la protesta es la “”justicia económica”, según opiniones de algunos comentaristas, el problema para los medios establecidos es que se tiene o no se tiene una demanda concreta, o las demandas son muchas, o les parecen irreales.

La represión también se hizo presente, ejercida por la policía de Nueva York, Denver, Portland y otras ciudades estadounidenses que se preocuparon por el potencial de la unión de los jóvenes y recurrieron a arrestos masivos y golpes. Actualmente Occupy Wall Street se enfrenta al invierno, frente a lo que han organizado una campaña cibernética llamada Occupy Winter.

Video: imágenes de abusos policiacos en Nueva York:

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La matanza de Tlatelolco: qué pasó el 2 de octubre de 1968 en México

Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.
2 de octubre, 2020
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La historia que derivó en una masacre empezó con una pelea de estudiantes en el centro de Ciudad de México.

El grupo antimotines de la policía capitalina, conocido como Cuerpo de Granaderos, intervino para calmar la riña. Pero lo hizo de manera brutal.

Golpeó a decenas de estudiantes y testigos de la pelea. Persiguió a los jóvenes hasta las escuelas donde buscaron refugio y también allí agredió a alumnos y profesores que impartían clase.

Era el 23 de julio de 1968. En esa época la policía mexicana tenía fama de cometer abusos, pero la agresión a los estudiantes fue excesiva.

Cuatro días después, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) organizaron una marcha contra la violencia policial.

Pero la caminata, a la que se sumaron miembros del Partido Comunista Mexicano, fue reprimida por los granaderos.

A partir de ese momento empezó un movimiento estudiantil que en pocas semanas creció rápidamente. La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

Las autoridades reportaron autobuses quemados y el estallido de artefactos explosivos. Decenas de jóvenes fueron detenidos y en el Zócalo, la plaza central del país, se desplegaron tanquetas y decenas de militares.

Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

Colección Justina Lori
Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

El Ejército ocupó las instalaciones de la UNAM y el IPN, pero no logró contener el movimiento agrupado en el Consejo Nacional de Huelga (CNH).

El rector de la Universidad Nacional, Javier Barros Sierra, renunció en protesta por la invasión a la autonomía universitaria.

El movimiento sólo fue contenido hasta la tarde del 2 de octubre. Ese día se había convocado una nueva marcha de protesta que partiría de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Cientos de soldados rodearon el sitio. Cuando los estudiantes anunciaban que se cancelaba la caminata para evitar violencia, inició una balacera contra la multitud.

Cincuenta años después, aún no está claro dónde empezaron los disparos. Tampoco se sabe realmente cuántas personas murieron o fueron heridas.

Pero el ataque se convirtió en un parteaguas en la historia del país. Desde el 2 de octubre de 1968 México fue otro, social y políticamente distinto al del día anterior.

La década anterior

Plaza de las tres culturas

Getty Images
La masacre tuvo lugar en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México

Esta es la historia que se recuerda cada año durante el aniversario de la masacre.

Pero se habla poco del entorno social y político que había en el país por esos años, que motivó el acelerado crecimiento del movimiento estudiantil de 1968.

Un momento que explica también la fuerte reacción del gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Desde los años 50 y en la siguiente década, en el país se registró una serie de movimiento de médicos, ferrocarrileros, electricistas, campesinos y estudiantes.

En todos los casos, las protestas fueron disueltas por policías y militares.

Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como "alegre, creativo".

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como “alegre, creativo”.

Las movilizaciones estudiantiles de 1968 fueron consecuencia de ese largo proceso, explica Gilberto Guevara Niebla, uno de los fundadores del CNH.

“El movimiento de 68 no se comprendería si no se considera que en esa época existía un régimen autoritario y represivo”, le dice a BBC Mundo.

“Sobre todo en los años 60 hubo una sucesión de intervenciones militares en las universidades, que fue creando un ambiente de descontento y de malestar entre la juventud”.

Ese 1956, por ejemplo, los estudiantes del IPN protagonizaron una huelga que terminó con la ocupación militar de sus instalaciones. La vigilancia de los soldados permaneció durante un año.

Otro caso fue la huelga de 1963 en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, también disuelta por el Ejército.

Tlateloco

Colección Justina Lori
El rector de la UNAM en 1968, Javier Barrios Sierra.

Dos años más tarde, hubo una serie de paros y marchas de médicos y enfermeras en demanda de mejor salario. A las protestas se sumaron también estudiantes de la carrera de medicina.

Esos acontecimientos estaban muy presentes en el ánimo de los estudiantes en 1968, recuerda Rolando Cordera quien fue consejero por la Escuela de Economía ante el CNH.

Tlateloco

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

“En algunos que se convirtieron en dirigentes de la movilización existía algún tipo de memoria”, le dice a BBC Mundo.

“Antes de nosotros hubo otros mexicanos que habían reclamado más o menos lo mismo: cumplimiento de la ley, respeto a los derechos y la Constitución”.

“Vivíamos un mar de estímulos”

Pero el enojo por las intervenciones militares y la decisión de las autoridades para disolver las protestas son una parte de la historia tras el movimiento de 1968.

Ese año en Europa ocurrió una serie de protestas estudiantiles, sobre todo en Francia. Un elemento que influyó en México, pero su impacto fue menor a lo que sucedía en Estados Unidos, recuerda Guevara Niebla.

En ese país había una intensa oleada de protestas contra la guerra en Vietnam, la lucha por los derechos civiles de algunas minorías así como un creciente proceso de liberalización sexual y feminismo.

“Coincidieron muchos factores”, recuerda el fundador del CNH. “A través de la televisión sabíamos lo que ocurría en Estados Unidos y con los jóvenes de Francia”.

Manifestación de estudiantes en julio de 1968.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
“Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”, dijo Rolando Cordera.

“Los estudiantes de México vivíamos en un mar de estímulos que jugaron un papel decisivo para explicar la revuelta estudiantil”.

Rolando Cordera recuerda. “Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”.

“En el caso nuestro era un orden muy autoritario, que no respetaba las movilizaciones de reclamo social”.

Con tal escenario el movimiento estudiantil creció en poco tiempo. A las primeras manifestaciones, en julio de ese año, acudieron cientos de jóvenes.

Al paso de los meses aumentó el número de asistentes. En la llamada Marcha del Silencio, el 13 de septiembre, participaron más de 150.000 personas.

Tlatelolco

Getty Images
La matanza fue un parteaguas en la historia de México.

No todos eran estudiantes. El movimiento logró el respaldo de sindicatos, grupos de vecinos y hasta amas de casa. Las protestas se extendieron por varias ciudades del país.

Las demandas del CNH también cambiaron. Al inicio era la disolución del cuerpo de granaderos, eliminar de las leyes el delito de disolución social y castigo a los responsables de agredir estudiantes.

Luego el pliego petitorio incluyó la liberación de todos los presos políticos, y un diálogo público y abierto del Consejo Nacional con el gobierno federal.

Juegos Olímpicos

Más allá de la creciente inconformidad, ¿por qué ocurrió la masacre en Tlatelolco?

Hubo varios elementos, coinciden algunos historiadores. Ese 1968 México era sede de los Juegos de la XIX Olimpiada, programada para empezar el 12 de octubre de ese año.

Semanas antes del evento llegaron periodistas enviados por medios internacionales. Además sería la primera vez que los Juegos Olímpicos se transmitirían por satélite a todo el mundo.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.

Para ese momento, las protestas estudiantiles eran más intensas. Muchos periodistas empezaron a cubrir las movilizaciones.

No era la imagen de país que pretendía enviar el gobierno de Díaz Ordaz. Además, el presidente estaba convencido que los estudiantes formaban parte de una especie de conjura comunista en contra de los juegos.

La decisión fue enviar un mensaje contundente para terminar con la rebeldía de varios años, señala Guevara Niebla.

“Después de 1968, Díaz Ordaz declaró que al enfrentar el conflicto se habían agotado los recursos políticos y se tuvo que acudir a la fuerza”, recuerda.

“Lo que se quería era destruir de un solo golpe el movimiento estudiantil para dar paso a las Olimpiadas. La represión tuvo lugar diez días antes de que empezaran, estaban obligados a sofocar las protestas, pero lo hicieron de una manera brutal”.

Soldados en la UNAM.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
La represión fue brutal.

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