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Congreso mexicano, el más perezoso de América Latina: The Economist
Los legisladores mexicanos sólo trabajan 195 días al año, es decir, son los que menos días laborales tienen de todos los congresos de América Latina y, aun así, son de los mejores pagados.
Por Redacción Animal Político
20 de enero, 2012
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Foto de archivo de un diputado durmiendo en la sesión de la Cámara de Diputados. FOTO: Cuartoscuro

Para toda la gente común, el año laboral comenzó durante los primeros días de enero. No así para los 500 diputados y 128 senadores del Congreso mexicano, quienes regresarán a sus curules hasta febrero.

En su edición impresa, The Economist publica que los legisladores mexicanos sólo trabajan 195 días al año, es decir, son los que menos días laborales tienen de todos los congresos de América Latina y, aun así, son de los mejores pagados (sólo después de los brasileños).

La publicación impresa es ruda con nuestros legisladores: “Cada vez que van a votar, lo hacen más para bloquear a los rivales que para pasar reformas”.

The Economist señala que el presidente Felipe Calderón “ha identificado muchos cuellos de botella en México” y que, sin embargo, la mayoría de sus “grandes propuestas” han fracasado en el Congreso. Y pone ejemplos.

Según The Economist, en 2007 se aprobó “una modesta Reforma Fiscal” y una Ley Electoral que favoreció a la oposición. La Reforma Energética de 2008 se diluyó y la Reforma Política “ha sido igualmente destruida” y aún está por pasar. Además, “no hay señales de la ley prometida para mejorar la competencia en el sector de las telecomunicaciones”.

Aunque hay consensos, dice la publicación británica, “el Congreso se las ingenia para estar en desacuerdo”. Por ejemplo, “todos los principales partidos políticos dicen que quieren fusionar las policías, debido al problema del crimen organizado. Sin embargo, cinco años después de la guerra contra el narcotráfico, las leyes relevantes siguen sin pasar”.

The Economist pone otro ejemplo. En 2010, Calderón propuso una Reforma Laboral “que haría las contrataciones y los despidos más fáciles”. Lo que hizo el PRI, “el partido de oposición más grande”, fue rechazarla sólo para elaborar una muy similar el año pasado.

Con todo y las reformas no aprobadas, el Congreso se fue de vacaciones en diciembre. En ese mes, los diputados nombraron a los tres consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) que faltaban. Sí, dice The Economist, pero lo hicieron 14 meses tarde.

Para la elección de un ministro de la Suprema Corte de Justicia, los diputados se tardaron “sólo” 15 meses, dice la publicación británica.

The Economist dice que el Senado ha sido “la Cámara menos obstructora”. Ahí, el PAN es la fuerza mayor y los senadores del PRI y PRD “son más reformistas” que los legisladores en la Cámara de Diputados.

“Ahí, muchos legisladores del PRI tienen deudas políticas con Enrique Peña Nieto, su candidato presidencial, quien no quiere darle al PAN ni una victoria antes de las elecciones de julio”, dice The Economist.

Sí, la rivalidad existe en toda democracia, explica la publicación inglesa. Sin embargo, “en América Latina, (el Congreso mexicano) se destaca como un mal actor”, dice a The Economist Víctor Lapuente, politógo de la Universidad de Gothenburg, en Suecia.

“Sin sorpresas, ha habido más conflicto desde que la hegemonía de un partido (el PRI) terminó. Ningún presidente ha tenido la mayoría en el Congreso, desde entonces”, publica The Economist.

Construir coaliciones es difícil en México, dice la publicación británica, que explica que “los legisladores están casados con sus partidos. Ningún político, desde el Presidente hasta los alcaldes, puede ser reelegido. Esta peculiaridad significa que los legisladores dependen de los jefes de sus partidos y no de los votantes para su próximo trabajo, por lo que es esencial que mantengan la línea de su partido (la Reforma Política de Calderón incluía la reelección, pero fue aplastada en el Congreso)”.

El 1 de julio es un día decisivo para la vida política de México. Ese día se renovarán por completo ambas cámaras del Congreso y la Presidencia de la República.

¿Qué dicen los que apoyan a Peña Nieto? Que si gana él “el estancamiento terminará, finalmente”. The Economist señala que los legisladores del PRI insisten en que la “legislación de bloqueo” se detendrá “sólo” si Peña Nieto gana. “Habrá una Reforma Laboral después de las elecciones de 2012, cuando tengamos un Presidente identificado con los principios de la Revolución”, dijo Armando Neyra, diputado del PRI, en diciembre del año pasado.

Sin embargo, otros dudan que Peña Nieto vaya a ser tan revolucionario. El priista ha reconocido que la industria petrolera y energética necesita inversión privada, cosa que ha sido bloqueada por el PRI.

The Economist señala que Peña Nieto ya hizo amistad con el sindicato petrolero, con el de maestros –el más grande de todos-, y que, además, el gigante de medios Televisa le ha dado “una cobertura amigable”.

Sí, el futuro de México es incierto, pero bueno, “los legisladores tendrán mucho tiempo para reflexionar durante sus vacaciones de verano, las cuales empiezan en abril”.

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Getty Images
La difícil situación de los miles de médicos cubanos que se quedaron en Brasil tras la llegada de Bolsonaro al poder
Más de 2,500 médicos cubanos decidieron quedarse en Brasil tras retirarse Cuba del programa "Más Médicos" y ahora son considerados desertores por el gobierno de La Habana. BBC Mundo habló con varios de ellos sobre la difícil situación a la que se enfrentan.
Getty Images
19 de marzo, 2019
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“Antiguamente nos veían como dioses, hoy en día nos ven como nada”.

La doctora cubana Yulia Molina Hernández no sabe qué otras puertas tocar para salir de la situación en la que se encuentra.

Molina llegó a Brasil hace cinco años como parte del programa internacional “Mais Medicos” (Más Médicos), una iniciativa puesta en marcha en 2013 por la entonces presidenta de Brasil Dilma Rousseff para facilitar la atención médica básica en áreas desfavorecidas y remotas del país.

El pasado mes de noviembre, Cuba anunció su retirada del programa por las condiciones impuestas por el nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

La decisión dejó a más de 8,000 médicos cubanos ante el dilema de regresar a la isla o permanecer en Brasil y ser considerados desertores por el gobierno cubano.

Más de 2,500 optaron por quedarse y ahora denuncian la precariedad en la que se encuentran: no pueden ejercer la medicina y tampoco encuentran otro tipo de trabajos.

“Uno se cansa de ser explotado”

“Realmente liberarme o romper con Cuba -soy de la opinión de que no soy desertora porque nunca me interesó ser militar y nunca lo fui- es algo que ya venía pensando hacía mucho tiempo”, le cuenta la médica Surizaday Fernández a BBC Mundo.

Surizaday Fernández

Surizaday Fernández
La doctora cubana Surizaday Fernández, de 31 años, llegó a Brasil en agosto de 2017.

“Uno se cansa de ser explotado, al final pierdes años de vida, pierdes tiempo de estar con tu familia, pierdes muchas cosas. Tenía la decisión tomada”.

Pese a esto, Fernández, de 31 años, quedó paralizada cuando se enteró de que Cuba se retiraba del programa Más Médicos.

“Iba caminando y me quedé en shock, no sabía si ir para adelante o para atrás. Al ganar Bolsonaro sabía que Cuba nos iba a recoger, pero no imaginé que fuera así”.

Fernández vivía entonces en Cunha Porã, un pequeño municipio en el estado de Santa Catarina, en el sur del país, desde donde se trasladó a otros municipios para poder encontrar empleo.

Ahí empezó su odisea, semejante a la de muchos de sus colegas.

Una difícil búsqueda

Tras el anuncio de la retirada de Cuba del programa Más Médicos, Bolsonaro dijo que los doctores cubanos que quisieran quedarse en el país recibirían asilo y podrían trabajar como médicos si revalidaban su título.

Joan Rodríguez

Joan Rodríguez
Joan Rodríguez está viviendo con otra doctora cubana en casa de una mujer brasileña que no les cobra alquiler.

Sin embargo, la realidad está siendo mucho más complicada, como relata el médico Joan Rodríguez.

“Llegué a Brasil en junio de 2017 y estuve trabajando normal hasta la cancelación del programa. Aguanté dos meses con los ahorros que tenía. A finales de diciembre pasado, el gobierno brasileño creó un edital, que es como una convocatoria pública, para cubrir las 8,500 plazas que el gobierno cubano había sacado.

“Los cubanos pudimos inscribirnos, pero el día antes de poder optar a una plaza se nos eliminó el derecho. Se nos dijo que podíamos ir a las policías federales de cada estado para pedir refugio.

“Nos dieron un papel, la solicitud de refugio, con el que pudimos ir al Ministerio de Trabajo y pedir una cartera de trabajo, que es como el permiso para poder trabajar en Brasil”, explica.

La cartera de trabajo no le ha servido de mucho hasta ahora.

“Cuando caen en cuenta de que somos cubanos y que éramos integrantes del programa Más Médicos, ahí se nos cierran todas las puertas de trabajo“, lamenta.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil

Getty Images
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció nuevas condiciones para el programa “Más Médicos” nada más ganar las elecciones presidenciales en su país.

“Muchas personas cuando se enteran de que somos médicos nos dicen que no nos pueden ofrecer trabajo porque nuestro nivel jerárquico es superior.

“Fuimos médicos, sí, pero hoy en estos momentos no somos nada, somos como cualquiera, necesitando trabajo para poder subsistir”, sostiene.

BBC Mundo intentó conocer la posición del Ministerio de Salud de Brasil, pero hasta el momento de publicación de esta nota no obtuvo respuesta.

Mala situación económica

Yulia Molina ha chocado con los mismos obstáculos que Rodríguez.

Yulia Molina y su enfermera

Yulia Molina
Yulia Molina (izquierda) lleva dos años sin encontrar trabajo en Brasil.

Su historia es similar a la de sus colegas, aunque con matices. Ella no salió del programa cuando Cuba lo cerró, sino hace dos años porque estaba embarazada, con una amenaza de embarazo pretérmino, y Cuba le exigía regresar en ese estado.

“Como no quise regresar para no poner en riesgo mi vida ni la de mi hijo, ellos me dieron como desertora. ‘O te vas o te quedas’. Esa fue la opción que me dieron, y me quedé”, le dice Molina a BBC Mundo.

Esta médica de 34 años vive en el nordeste del país, donde la economía no atraviesa su mejor momento.

“La entrada de dinero donde vivo es mucho más pobre porque las cosas son mucho más caras. Lo que compras en el sur por un precio, aquí te lo venden por el doble. Llevo dos años sin trabajar.

“No encuentro trabajo porque soy doctora, me da igual, ¡yo solo quiero trabajar!, ‘pero usted es una doctora’, me dicen.

“Son trabas que nos colocan, sin motivo ninguno. Lo que hay es una xenofobia con cualquier extranjero, no solo con los cubanos. Antiguamente nos veían como dioses, hoy en día nos ven como nada”, expone.

Médicos cubanos regresando de Brasil a Cuba

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Miles de médicos cubanos empaquetaron sus cosas y regresaron a Cuba tras la retirada de su país del programa internacional “Más Médicos”.

Molina se considera afortunada porque al menos su esposo tiene trabajo. Dice conocer a muchos compatriotas que están pasando por situaciones muy delicadas.

“Conozco casos de gente que viven 15 en una casa para poder pagar la renta, alimentándose de la forma menos saludable posible, colegas que están desesperados, muchos pensando en salir en caravanas”.

Objetivo Estados Unidos

Los médicos cubanos con los que habló BBC Mundo coinciden en que la opción de la revalidación del título es prácticamente inalcanzable. El principal obstáculo, cuentan, es que el gobierno cubano les retiene la documentación y sin estos papeles no hay nada que puedan hacer.

Volver a Cuba está fuera de la ecuación. Al ser considerados desertores, estos médicos no pueden regresar a la isla hasta dentro de ocho años. Si el gobierno cubano decidiera hacer excepciones y permitirles el retorno, los doctores temen el trato que recibirían.

Así, Yulia Molina, Joan Rodríguez, Surizaday Fernández y la mayoría de sus colegas paralizados en Brasil tienen la mirada puesta en Estados Unidos.

“El futuro de nosotros es bien incierto. Nos hemos dado cuenta de que en este país no nos podemos quedar. A principios del mes de enero, el senador republicano Marco Rubio llevó la propuesta de reapertura en EE.UU. del parole que Obama cerró en enero de 2017″, señala Rodríguez.

Senadores Marco Rubio y Bob Menéndez

Getty Images
El pasado mes de enero, los senadores Marco Rubio (izquierda) y Bob Menéndez presentaron una propuesta de resolución para que se reabra el Programa de Permisos para Profesionales Médicos Cubanos.

El parole del que habla el médico es el Programa de Permisos para Profesionales Médicos Cubanos (CMPP, por sus siglas en inglés) que se puso en marcha en 2006 y por el que se le permitía al personal médico cubano que estaba en otros países (es decir, que no estaban en Cuba ni Estados Unidos) solicitar permiso de ingreso en una embajada o consulado estadounidense.

El 12 de enero de 2017, EE.UU. y Cuba firmaron un acuerdo para normalizar su relación en políticas migratorias y el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense dio por terminado el CMPP.

Molina tiene la misma esperanza que Rodríguez.

“La única alternativa real sería la apertura del parole que es por lo que estamos luchando hoy en día. Esto no es una historia, no es que estemos fingiendo. Y no es que vaya a mejorar, no es que veamos un mejor futuro en Brasil”.

Doctores cubanos participantes en el programa Más Médicos en Brasil

Getty Images
Muchos de los médicos cubanos que se quedaron en Brasil no consiguen encontrar empleo, aunque sea en otros sectores.

Por su parte, Fernández tiene claro que no se va a quedar de brazos cruzados.

“Cuando decidí quedarme fuera de Cuba decidí tirar hacia adelante. Asumí que no ejercería la medicina por mucho tiempo, quizá nunca más”, admite.

Yo no voy para atrás ni para coger impulso. Siempre con la esperanza de que el parole se abra y tener la oportunidad de, más adelante, hacer otra formación. En EE.UU. tienen programas de estudio, más posibilidades de empleo, de tener una vida normal, digna.

“Estudié seis años que me costó mi sacrificio, mi esfuerzo y el de mi familia, de más nadie. No admito que una persona venga a tratarme como si yo fuera basura. Yo trabajo en lo que sea, en lo que me toque, pero que se me respete“.


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