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México entre las cinco ciudades más ruidosas de AL

4 de febrero, 2012
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Buenos Aires, la ciudad más ruidosa del mundo. Foto: Noticias Audio.

Aun cuando la ciudad de México se encuentra entre las cinco más ruidosas de América Latina, no existe el suficiente desarrollo de materiales aislantes de ruido para inmuebles urbanos, por lo que la ciudadanía ve comprometida su salud ante fuentes sonoras que rebasan los límites permitidos de sonido.

Ilhuicamina Trinidad Servín, especialista en acústica de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica del IPN, indicó que ese rezago tecnológico de elementos amortiguadores para edificios e instalaciones diversas coloca a la población de la capital del país en vulnerabilidad frente a la contaminación acústica.

En un comunicado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) explicó que la contaminación acústica o auditiva es el exceso de sonido ocasionado por la actividad humana, la industria, el tráfico vehicular y aéreo, entre otras fuentes.

“La persistencia de estas condiciones ruidosas altera los escenarios normales del ambiente y pueden causar graves daños en la calidad de vida” expuso, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera en 70 decibeles el límite superior deseable de ruido en las ciudades.

Sin embargo, en el Distrito Federal “hay zonas de difícil aislamiento acústico, como son las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde la intensidad del ruido provocado por la llegada y salida de aviones asciende hasta 130 db y el umbral del dolor en el oído se ubica en los 140 db”, detalló.

El investigador mencionó que el sistema auditivo se resiente ante una exposición prolongada a la fuente de ruido, aunque sea de bajo nivel, y la contaminación acústica produce efectos psicopatológicos y psicológicos, además de afectar el sueño, la conducta, la memoria y la atención.

Trinidad Servín aseguró que “el ruido en las metrópolis es un problema que se puede abordar desde varias ópticas, pues además de ser un problema de de salud, es un asunto político e incluso ético”.

Añadió que se han hecho esfuerzos por parte de las autoridades capitalinas para atenuar las consecuencias perniciosas del ruido, sin embargo “las iniciativas comienzan bien, pero luego se abandonan los esfuerzos por contener la contaminación auditiva”.

Al respecto, el especialista en acústica mencionó que en el Distrito Federal, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) ha detectado que los decibeles en el centro de la Ciudad de México oscilan entre 67.1 y 72.9 decibeles.

Abundó que en zonas como el Eje Central Lázaro Cárdenas o la calle Bolívar; incluso se han detectado hasta 85 decibeles en el punto ubicado en Eje Central y Plaza Meave.

Otros parámetros de ruido indican que la realización de un concierto genera un ruido de 91 decibeles, en tanto que los automóviles producen una intensidad de 47 decibeles.

Sostuvo que el desarrollo de materiales absorbentes de ruido es una oportunidad para que generen iniciativas emprendedoras que proporcionen una solución a la necesidad de este tipo de materiales.

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Ataques al corazón: por qué los humanos somos casi la única especie que sufre esta condición

Un nuevo estudio brinda pistas para explicar la predisposición de los seres humanos a las enfermedades cardiovasculares. Además de estilos de vida que pueden ser factores de riesgos, las causas también podrían incluir una mutación genética.
25 de julio, 2019
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ataque al corazón

Getty
Las enfermedades del corazón son muy comunes en los humanos pero poco frecuentes en los animales.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte prematura (personas menores de 70 años) en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

Representan casi un tercio de las muertes cada año (17,9 millones), y se espera que esa cifra alcance los 23 millones para 2030.

En la mayoría de los casos, la causa es la aterosclerosis, la obstrucción de las arterias con depósitos de grasa que reducen el flujo sanguíneo a los órganos vitales.

Pero mientras que esta condición es común en los humanos, es “prácticamente inexistente” en otros mamíferos, incluidos los chimpancés con estilos de vida sedentarios.

También hay muy poca evidencia de que esto ocurra en las ballenas y los delfines.

Entonces, ¿por qué los humanos son más propensos a sufrir ataques al corazón?

Un rasgo humano

En algún momento entre hace dos millones y tres millones de años, nuestros antepasados “perdieron” un gen.

corazón

Getty
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte prematura.

Una mutación genética les desactivó un gen llamado CMAH, y esta característica se transmitió a través de la cadena evolutiva hasta llegar al Homo sapiens, que apareció hace unos 200,000 años.

Según un nuevo estudio de la Universidad de California, como resultado de esta mutación, los humanos se han vuelto particularmente vulnerables a los ataques cardíacos.

En estudios anteriores, Ajit Varki, uno de los autores de la investigación, ya había observado que la aterosclerosis es prácticamente inexistente en animales que no sean humanos.

En un experimento realizado hace diez años, se analizaron chimpancés y otros mamíferos en cautiverio para ver si los factores de riesgo comunes a los humanos, como un estilo de vida sedentario, una dieta alta en grasas y colesterol y la presión arterial alta, podrían provocar ataques cardíacos en estos animales.

Pero no se registró nada significativo. Entre los chimpancés, los ataques cardíacos fueron poco frecuentes y no fueron causados por aterosclerosis.

chimpancés

Getty
Los chimpancés no desarrollan enfermedades cardiovasculares de manera natural.

Esto llevó a los investigadores a enfatizar que los animales solo sufren de la enfermedad cardiovascular si han sido modificados genéticamente para funcionar de manera similar a los humanos, o alimentados con cantidades no naturales de colesterol con fines científicos.

En la investigación actual, Varki y su equipo utilizaron ratones modificados genéticamente en los que el gen CMAH estaba inactivo, al igual que en los humanos. En otro grupo de ratones, el gen no fue modificado.

Aunque ambos grupos fueron alimentados de la misma manera y sometidos a la misma rutina, el grupo de ratones modificados genéticamente tenía al menos el doble de acumulación de grasa en su sangre.

“La pérdida de CMAH en ratones aumenta claramente la predisposición al desarrollo de la aterosclerosis sin cambios en el peso corporal o los perfiles de lípidos”, señala el estudio.

“Estos datos indican que la pérdida evolutiva de CMAH puede haber contribuido al aumento de la predisposición a enfermedad cardiovascular en los humanos”.

Gen

Getty
La pérdida del gen CMAH hizo que los humanos tuvieran más predisposición a los ataques cardíacos.

Riesgos ligados a la carne roja

Los investigadores señalan que hay varios factores de riesgo que aumentan las posibilidades enfermedades cardiovasculares en los seres humanos.

Incluyen la falta de actividad física, colesterol alto, la edad, diabetes, obesidad, tabaquismo y consumo de carnes rojas.

Sin embargo, en aproximadamente el 15% de los casos que ocurren por primera vez, estos factores no están presentes, dice Varki.

“Esto puede ayudar a explicar por qué incluso los vegetarianos sin ningún factor de riesgo cardiovascular obvio son aún muy propensos a sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares”, dice.

Pero el estudio incluye otras conclusiones que puede que no le resulten agradables a los consumidores de carnes rojas.

carne

Getty
El estudio da luces sobre las posibles relaciones entre el consumo de carnes rojas y el cáncer.

El gen CMAH produce un tipo de ácido siálico llamado Neu5Gc, que está presente en la carne roja.

Después de que el gen CMAH fue desactivado en nuestros antepasados, los humanos tuvieron deficiencia de Neu5Gc, así que el cuerpo comenzó a tratar esta sustancia como si viniera del exterior.

Cuando consumimos altas cantidades de Neu5Gc presente en la carne roja, desencadenamos una respuesta inmune de los anticuerpos, que puede conducir a una inflamación crónica llamada xenosialitis.

Los investigadores asociaron esa inflamación con un mayor riesgo de cáncer y de enfermedad cardiovascular.

En el estudio, los ratones alimentados con una dieta rica en Neu5Gc sufrieron un aumento de 2.4 veces en la aterosclerosis.

hombre

Getty
El sedentarismo y una dieta alta en grasas aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En busca de nuevas conexiones

Los investigadores dicen que esta reacción inmunológica podría arrojar luz sobre los vínculos entre el alto consumo de carne roja y algunos tipos de cáncer, pero esta es un área que debe ser estudiada más a fondo.

Exactamente cuándo y cómo nuestros ancestros homínidos perdieron el gen CMAH que sintetiza Neu5Gc, sigue siendo un enigma.

Existen algunas hipótesis basadas en la selección natural, pero los investigadores dicen que no podemos descartar la posibilidad de un fenómeno aleatorio que se transmitió hasta que llegó al Homo sapiens.

Sin embargo, los científicos saben que la pérdida del gen CMAH le dio a Homo sapiens al menos dos características útiles: la capacidad de caminar largas distancias y la reducción de la fertilidad.

Varki cree que los nuevos descubrimientos sobre la pérdida del gen abrirán la puerta a nuevas terapias para tratar enfermedades cardiovasculares.


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