5 usos electorales de las redes que EU hace y México desdeña
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5 usos electorales de las redes que EU hace y México desdeña

La pregunta que todo político debe hacerse es qué tan bien aprovecha las redes sociales, según el investigador Ricardo Amado Castillo, experto en nuevas tecnologías
Por Dulce Ramos
27 de marzo, 2012
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La pregunta que todo político honesto debe hacerse no es si ya está en las redes sociales, sino qué tan bien las aprovecha. A cuatro días de que inicien las campañas presidenciales, esta afirmación del investigador Ricardo Amado Castillo, especialista en el uso estratégico de nuevas tecnologías radicado en Washington, se torna indispensable.

Explotar las posibilidades las redes sociales en una campaña debe contribuir a la estrategia política, identificar oportunidades para incrementar la participación ciudadana, crear espacios de transparencia, y desarrollar recursos para simpatizantes,  según el experto en el uso de herramientas digitales orientadas a la política

¿Los partidos y gobiernos de América Latina –y por supuesto de  México—están haciendo lo anterior? La respuesta de Castillo es ‘no’. Es Estados Unidos, inmerso también en tiempos preelectorales,  quien ha marcado la pauta sobre la utilidad de YouTube, Twitter, Facebook y otros sitios populares en una carrera presidencial.

Pese a las diferencias entre el panorama estadounidense y el mexicano, Castillo vislumbra similitudes con México y América Latina: la desconfianza en los partidos políticos, el surgimiento de nuevos interlocutores  (organizaciones, think thanks o grupos ciudadanos) y la excesiva regulación en los medios tradicionales.

Entre Estados Unidos y México hay otras similitudes importantes que involucran a los electores: su disposición a “activarse sin invitación” en temas políticos, y su rapidez y creatividad para burlarse de los políticos en las redes.

Mientras que en Estados Unidos las formas para involucrar al elector que usa las redes son diversas y creativas, Ricardo Amado ve que en México sólo hay una “guerra” discursiva entre los votantes a favor de un partido o candidato y quienes no saben por quién votar. Esa dinámica no sólo crea trolles en las redes, sino que también se olvida de energizar al “votante duro” para que sea partícipe de una campaña y haga activismo de algún tipo.

De visita en México la semana pasada, Ricardo Amado Castillo, estratega de una campaña pro relección municipal en Brasil, puntualizó algunos usos electorales que en Estados Unidos se da a las redes sociales y que América Latina, hasta ahora, ha obviado por completo.

Investigación profunda y detallada de la oposición

En Estados Unidos, dice Castillo, hay equipos profesionales y del mayor nivel dedicados a una sola cosa: encontrar incoherencias en el adversario. ¿Cuál es la utilidad de tener un equipo así? Defender el posicionamiento de un candidato.

“Muchos ciudadanos no entienden que a veces la política es inconstante. Es complicado que un político no haya cambiado de posición en su carrera y los ciudadanos creen que la política es de constancia”, dice el consultor, y ejemplifica con la siguiente campaña contra el aspirante a la candidatura republicana a la presidencia, Mitt Romney.

Sobre este ejemplo, Castillo afirma: “En temas como la economía, si un elector votará contra Obama, lo hará sin importar los deslices del candidato opositor, pero el desliz sobre garantizar el derecho a las mujeres a decidir, eso le va a costar mucho, pues para algunos simpatizantes republicanos hay principios sobre ciertos temas que no son negociables”

Aprovechamiento de las coyunturas

Tomar decisiones rápidas para defender, contraatacar y responder es clave en la nueva forma de hacer política. Un ejemplo contundente fue la campaña ‘¿Qué significan para usted 40 dólares?’ lanzada a finales del año pasado por la Casa Blanca.

Los republicanos en el Congreso se opusieron al recorte del impuesto sobre la nómina, que obligaría a los estadounidenses a que en cada pago de su sueldo le fueran recortados, en promedio, unos 40 dólares. Uno de los argumentos usados fue que 40 dólares no era mucho dinero.

En menos de 12 horas, la Casa Blanca reacción con una estretagia en la que invitaban a los ciudadanos a enviar por Twitter, Facebook, YouTube qué significaba para ellos 40 dólares. Además, invitaron a que enviaran ese mismo mensaje a su legislador.

“Esto crea legitimidad. Crea narrativa y mensaje”, dice Castillo. Después de esta campaña, Barack Obama tomó ejemplos de cómo 40 dólares menos al mes afectan a las familias estadounidenses y los llevó a sus discursos.

Hipersegmentar

¿Quiénes son los grupos con los que un candidato considera importante hacer contacto? Comunicarse con varias audiencias a la vez y ofrecerles contenidos permanentes y dedicados especialmente para ellos ayuda no sólo a acercarse, sino a crear movilización.

“Puede que asuntos como el aborto no sean importantes para todos, pero para las mujeres sí. La hipersegmentación permite tomar acciones como invitar a las mujeres a que soliciten a sus legisladores que defiendan el derecho a decidir”, cita Castillo sólo como un ejemplo.

En la búsqueda de la relección, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tiene contenidos para 10 grupos diferentes, entre ellos los afroestadounidenses, las enfermeras, los veteranos de guerra, la comunidad LGBT, etcétera.

 

Exacerbar las diferencias

Reforzar el contraste de un candidato no es lo mismo que resaltar las debilidades del oponente ni hablar sólo de las pifias que comete, afirma Ricardo Amado Castillo. Lo que en realidad significa es crear discursos con relevancia que lo distingan de los demás. Esto define al candidato y también, de otra manera, al oponente.
Para ilustrar este punto, el experto citó este video en el que los simpatizantes del Partido Demócrata resaltaron que el ex candidato republicano a la presidencia, John McCain, significaría un gobierno similar al de George W. Bush.

‘Ayudar a ayudar’

Cuando las encuestas le demostraron a Barack Obama que el estadounidense de a pie no comprendía si la reforma al sistema de salud era buena o mala, la respuesta fue crear un archivo descargable para que los ciudadanos lo imprimiesen y lo repartieran cual volantes. En él se explicaba, con puntos favorables para el Gobierno, por qué los ciudadanos debían apoyar la reforma.

Poner a disposición de los simpatizantes el mensaje concreto para que ellos lo usen y promevan o defiendan a un candidato hace que el elector quiera saber más y se vincule con una campaña. Como ejemplo, Castillo pone la iniciativa ‘America’s Calling’ (‘Estados Unidos está llamando), en la que el equipo del aspirante a la candidatura republicana a la presidencia, Mitt Romney, llama a sus simpatizantes a hacer llamadas para promoverlo.

Para ello, los simpatizantes tienen a su disposición una serie de recursos en la red para que realicen el trabajo exactamente como los estrategas del político desean.

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'No me veo regresando a trabajar 5 días a la semana': los cambios de actitud laboral por la pandemia

La pandemia ha impulsado modalidades de trabajo flexibles que pueden hacer que los empresarios tengan que adaptarse a la situación.
1 de abril, 2021
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Lee Harman and family

Lee Harman
Lee y Louise esperan que al compartir el cuidado de los niños a partes iguales sean un buen modelo para sus hijos.

Cuando Lee Harman preguntó por primera vez si podía pasar de una semana laboral de cinco días a una de cuatro, estaba nervioso, preguntándose qué pensarían sus colegas.

“En la construcción predominan los hombres”, señala. “Trabajar a tiempo parcial es algo que simplemente no se hacía”.

Ahora pertenece al creciente número de profesionales que han reducido su horario.

Lee, 38 años, es ingeniero civil en la empresa Skanska Costain Strabag.

En el último año ha descubierto que una semana laboral más corta es una gran ventaja.

“Así puedo gestionar mejor mis niveles de energía”, dice este padre de tres hijos.

“Un puesto de alto nivel requiere cierto grado de contemplación y espacio para pensar. Me viene muy bien, y a todo el equipo también”.

No me veo volviendo a la forma en que trabajaba antes”, afirma.

Lee cree que, debido a la crisis de covid-19, mucha gente se ha dado cuenta de que las cosas se pueden hacer de otra manera.

Los colegas han empezado a preguntarle por su experiencia, planteándose si podrían hacer lo mismo.

Trabajadores desde casa

Getty Images
Encuestas y experimentos en distintas partes del mundo muestran que existe un anhelo por poder compaginar la vida personal y profesional de otro modo.

Tendencia a reducir las horas de trabajo

Puede que los altos cargos de Goldman Sachs sigan insistiendo en una semana de 95 horas, pero parece que cada vez están más lejos de la mayoría.

Encuestas y experimentos en distintas partes del mundo muestran que existe un anhelo anhelo por reducir la jornada laboral y la consideración de que trabajar a tiempo parcial no debe ser un obstáculo para hacer carrera. Un deseo que ya se percibía antes de la pandemia, pero que el modo de trabajar durante la misma ha impulsado considerablemente.

Por ejemplo, de los 2.300 trabajadores de Microsoft en Japón que en 2019 probaron a reducir su jornada semanal un día, el 92% aseguró sentirse más feliz y menos estresado con ese horario. Similares resultados mostró el experimento en Perpetual Guardian, una empresa neozelandesa.

Y una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Robert Half en EE.UU. mostró que el 66% de los trabajadores afirmaba querer trabajar menos de cinco días a la semana.

Otra encuesta realizada el mes pasado a 2.000 adultos de Reino Unido reveló que el 72% cree que los trabajadores a tiempo parcial deberían tener las mismas oportunidades de progresar en el trabajo que los trabajadores a tiempo completo.

Timewise, que encargó la investigación, explica que hace nueve años una encuesta similar reveló que el 72% creía que “no era posible” tener un trabajo de alto nivel a tiempo parcial.

¿Es un freno reducir la jornada?

Karen Mattison, cofundadora de Timewise, una organización que hace campaña a favor de un trabajo más flexible, asegura que el año pasado se demostró que la gente puede trabajar de forma diferente y que era hora de que los empresarios lo reflejaran en la forma de diseñar y anunciar los puestos de trabajo.

“Durante mucho tiempo hemos visto una disculpa ante el término tiempo parcial: ‘sólo estoy a tiempo parcial’. Ahora sabemos que la inmensa mayoría de la gente en Reino Unido no ve ninguna razón para que los trabajadores a tiempo parcial se vean impedidos de progresar en sus carreras”, explica.

Los trabajadores a tiempo parcial representan ya una cuarta parte de la población activa del país. Pero a menudo existe una compensación entre negociar un horario más corto y tener oportunidades profesionales.

Las madres, en particular, se han dado cuenta de que compaginar el trabajo con las exigencias del cuidado de los hijos ha supuesto un estancamiento en sus carreras, lo que ha socavado los esfuerzos por lograr la igualdad de género en los altos cargos.

Gemma Fleuren

Gemma Fleuren
Gemma Fleuren ha perseguido sus ambiciones profesionales a la vez de las familiares trabajando cuatro días a la semana.

Pero no para Gemma Fleuren.

Su actual trabajo como directora comercial en una empresa de veta de chocolate es el tercero en el que ha negociado una semana laboral de cuatro días.

Y, lejos de ver su carrera frenada, ahora es responsable de un equipo de personas y de una serie de tareas de logística, previsión de ventas y asignación de stock.

El marido de Gemma es bombero y trabaja a turnos los viernes y los fines de semana, por lo que ella se toma los viernes libres para estar con sus tres hijos.

“En puestos anteriores, me dijeron que retirara las fotos de mis hijos de mi mesa, por si enviaban un mensaje a los jefes de que no me tomaba en serio mi carrera”, explica.

Pero cuando la entrevistaron para su actual trabajo, dejó claro que aceptaría el puesto cuatro días a la semana y su empresa la ha apoyado totalmente.

“No hay preguntas sobre cómo organizas tus horas. Te juzgan por lo que consigues”, cuenta.

“El trabajo flexible es para todo el mundo, ya sea porque tienes hijos, un padre anciano que necesita tu ayuda ¡o incluso un pez dorado que necesita de cuidados especiales! El motivo es irrelevante, lo que se espera es que sea para todos”.

Incluso en períodos de mucho trabajo, como el que precede a la Semana Santa, se las arregla para mantener sus días libres.

Pero asegura que es necesario ser disciplinado para decir que no se está disponible en determinados momentos. Y no está segura de poder desempeñar su función con menos de cuatro días.

Una forma de atraer talento

Aunque algunos empresarios están dando ejemplos positivos, muchos todavía no han aceptado que ofrecer flexibilidad ayudará a atraer a los mejores talentos, afirma Timewise.

Un estudio anterior de Timewise reveló que, incluso antes de la pandemia, nueve de cada diez personas querían más flexibilidad en su próximo trabajo.

Sin embargo, en 2020 sólo el 8% de las ofertas de empleo en Reino Unido ofrecían opciones a tiempo parcial.

Mientras tanto, otros países ya están explorando la idea de reducir las semanas de trabajo.

Ardern

Getty Images
La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, sugirió a los empresarios que consideraran la opción de una semana de cuatro días.

El año pasado, la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, sugirió a los empresarios que consideraran la opción de una semana de cuatro días porque ayudaría a conciliar la vida laboral y familiar, pero también porque podría impulsar el turismo interno.

España está planeando un proyecto piloto de semana laboral de cuatro días, en parte debido a los retos de la automatización.

Y Suecia ha experimentado con jornadas de seis horas.

Gemma opina que cualquiera que desee trabajar a tiempo parcial debe ser sincero con los posibles empleadores, especialmente si los cazatalentos o los reclutadores no lo apoyan.

“He tenido reclutadores que me han dicho que no están dispuestos a plantear mi patrón deseado de trabajo a su cliente, dejando que mantenga la conversación yo misma o sugiriendo que ceda en mis requisitos para asegurarme una oferta de trabajo”, dice.

“Si el reclutador no quiere tener la conversación, yo me dirigiría directamente al posible empleador para que puedas exponer tu posición con claridad”.

*Todo el contenido del texto es de la autora, excepto los datos de encuestas y experimentos referidos a países distintos del Reino Unido.


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