A 98 años del nacimiento de Octavio Paz
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

A 98 años del nacimiento de Octavio Paz

Fueron publicados dos volúmenes en conmemoración del 98 aniversario del nacimiento de Paz (1914-1998).
22 de marzo, 2012
Comparte

Los dos proyectos editoriales que el poeta mexicano Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990, impulsó, son analizados en los libros “Viaje de Vuelta. Estampas de una revista” y “Plural en la cultura literaria y política latinoamericana. De Tlatelolco a ´El ogro filantrópico´”, lanzados recientemente por el Fondo de Cultura Económica (FCE).

En un comunicado, el sello editorial explicó que en ambas ediciones, sus autores, la poeta Malva Flores y el académico John King, respectivamente, exponen un panorama de lo que dichas revistas significaron en la historia de la cultura mexicana. Los volúmenes fueron puestos publicados en conmemoración del 98 aniversario del nacimiento de Paz (1914-1998).

Sobre “Viaje de Vuelta”, Flores señaló que a lo largo de 14 capítulos esboza temas como la permanente construcción de la revista, su independencia económica, la revaloración de la poesía en sus páginas y las consecuencias de ser adjetivada como “revista de élite”, “es un apunte que quiere ver su despliegue como estampas de una viaje importante para nuestra tradición”.

Mientras que King dijo esperar que el “análisis del papel de Paz y sus revistas pueda ofrecer un enfoque que ilumine las complejidades de la cultura política en un momento determinante de la historia de México”, y para lograrlo ofrece al lector, a lo largo de seis apartados, un resumen de lo que simbolizó la figura del autor de “El arco y la lira”, en la literatura mexicana del siglo XX.

Explora la reacción del poeta frente a la masacre de Tlatelolco y su renuncia al servicio diplomático; analiza el contenido y la orientación de la revista durante los cinco años de su publicación, para finalizar con una reflexión en torno a las circunstancias que rodearon el cierre de la revista y dar paso a la creación de “Vuelta”.

La editorial comentó que a cinco años de su lanzamiento en inglés, el libro de King fue traducido al español por David Medina Portillo, en una edición que el Fondo alberga en su colección Vida y Pensamiento, donde también figura el volumen que Malva Flores trabajó por más de tres años y que forma parte del proyecto “Índices críticos de la revista Vuelta”, que auspicia la Universidad Veracruzana.

Destacó que ambos libros fueron construidos en la indagación en archivos y a través de “largas charlas que los autores sostuvieron con personajes de la talla de Gabriel Zaíd, Adolfo Castañón y Enrique Krauze”, con lo que aportan a los dos trabajos un invaluable sentido de lo “re-vivido”, de lo narrado por los actores de la historia, reconstruyéndola.

El FCE recordó que Noam Chomsky, George Steiner, Blanca Varela, Julio Ortega, Claude Lévi-Strauss y John Cage fueron sólo algunas de las plumas que desfilaron por las páginas de estas revistas.

Su participación da una idea de la relevancia que tuvieron en la vida intelectual de la década de 1970, misma que es evidente hasta la actualidad.

Malva Flores estableció que “el espíritu crítico, la convicción de que a partir de la literatura era posible crear otros mundos y criticar éste, fue un motor importante de ambas publicaciones”, y por ello, tal vez, las dos revistas fueron para escritores como Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, un “enorme estímulo, una magnífica trinchera para combatir, sin tener que recurrir a los órganos de expresión efectivamente reaccionarios o conservadores”.

Para la poeta, el impacto de “Plural” y “Vuelta” es tal que hoy “sería difícil imaginar el panorama intelectual y artístico de este país sin ellas.

Durante un cuarto de siglo el debate sobre México (su arte, su historia, su política) fue central en sus páginas. El desarrollo de estas revistas está ligado íntimamente a la vida del país, a partir de una sistemática crítica al sistema político y una aspiración permanente: la democracia”.

El Fondo comentó que, como lo escribió José María Espinasa en un artículo publicado en “Laberinto”, artículos, portadas, declaraciones, debates y rupturas tuvieron lugar en cada uno de los números que se publicaron de ambas revistas.

Asimismo, que “Plural” fue necesaria para el país —por sí sola elevó la calidad de la cultura mexicana varios grados en esos primeros años setenta—, mientras que “Vuelta” no sólo “era la continuación de aquella empresa iniciada en 1971”, sino un “espacio libre donde se pudieran desplegar, simultáneamente, la imaginación de los escritores y el pensamiento crítico moderno en sus distintas manifestaciones”.

Los dos libros serán presentados el próximo 27 de marzo en la Librería Rosario Castellanos, del FCE, en esta ciudad, con la participación de Malva Flores, José de la Colina, Enrique Krauze, Christopher Domínguez Michael y Adolfo Castañón.

El FCE resaltó que a la par de estos libros conmemorativos lanzará los títulos “Luis Buñuel. El doble arco de la belleza y la rebeldía” y “Zapata”, una biografía del Caudillo del Sur escrita originalmente hace 75 años por Octavio Paz Solórzano, padre del poeta mexicano, quien escribió para la primera edición de este libro un prólogo.

Notimex.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Perseverance en Marte: por qué sería una buena noticia que no descubriera vida en el planeta rojo

Si la misión no encontrara indicios de vida, muchos lo verían como un fracaso. Sin embargo, disponer de un planeta en el que la vida pudo haberse detenido en sus inicios ayudaría a responder otras preguntas clave, según un experto en astrobiología.
12 de marzo, 2021
Comparte

El 18 de febrero de 2021 aterrizó en el cráter Jezero de Marte el rover Perseverance, que estudiará la composición de rocas, el subsuelo y el clima.

Este fue el primer éxito de la misión Mars 2020 y su desarrollo contó con participación española: MEDA es una estación ambiental desarrollada por el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA).

La llegada de Perseverance ha avivado el debate sobre si hay o hubo vida en Marte, y su habitabilidad presente o pasada.

Habitabilidadno quiere decir que los humanos podamos construir una casa allí, sino que define las condiciones geoquímicas y ambientales favorables para el origen y evolución de la vida.

Entre los objetivos de la misión está estudiar la habitabilidad y la búsqueda de evidencias de vida microbiana antigua.

Hoy en día, por lo que sabemos, es improbable que en Marte haya vida. Pensemos en la de nuestro planeta: durante la mayor parte de su historia, la Tierra estuvo habitada solo por microorganismos.

La evolución necesitó unos 3.400 millones de años para que surgieran plantas y animales. Tiene sentido asumir que, de haber existido vida en Marte, esta era microbiana.

En la exploración espacial tomamos como referencia la vida terrestre actual, pues no conocemos otra. El inconveniente es que, si no se ven evidencias de vida marciana (algo probable), nos preguntaremos si es porque no sabemos qué buscar exactamente.

¿Qué evidencias de vida buscamos?

La ubicación del Perseverance no es casual. Si queremos buscar evidencias de vida, debemos ir a un sitio favorable.

En el cráter Jezero podría haber estado ese lugar: el delta de la desembocadura de un río.

Pero, que haya evidencias de que el agua formó paisajes familiares, con sus ríos y valles, no implica que haya habido vida. Hay que buscar las evidencias.

Cauce seco de un río en el cráter Jezero

Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin
Zona de operaciones de Perseverance en el cráter Jezero. El cauce seco del río se ve en la parte superior izquierda, con el abanico de sedimentos del delta en su desembocadura. Mars Express/ESA/DLR/FU-Berlin

Para la búsqueda, el Perseverance está equipado con SHERLOC, un instrumento capaz de encontrar moléculas orgánicas.

Sin embargo, debemos diferenciar entre “molécula orgánica” y “biofirma orgánica” o “biomarcador”.

Las moléculas orgánicas podrían ser un indicio de vida, pero, cuidado: en realidad, pocas lo son. A estas las llamamos biomarcadores.

Para entenderlo, pensemos en el petróleo. En los años 1930 el origen biológico del petróleo se debatía, hasta que el químico Alfred Treibs descubrió porfirina en los combustibles fósiles. Esta deriva de la clorofila y no podemos explicar su presencia sin la vida. Así, estudiando los biomarcadores (compuestos cuyo origen solo podemos atribuir a la vida), sabemos que el petróleo es lo que queda de ecosistemas de hace millones de años.

Si SHERLOC encuentra moléculas orgánicas, debe evaluarse si son biomarcadores válidos.

El problema es que ello implica asumir que el metabolismo terrestre es universal. Por ejemplo, si en Marte nunca hubo fotosíntesis con clorofila, nunca encontraremos la porfirina de Treibs como biomarcador.

Los minerales también pueden ser biofirmas:

Cristal de formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos

Gentileza C. Menor Salvan
Formiato de calcio del Lago Alkali en Oregon, Estados Unidos.

Recogimos estos cristales de formiato, un compuesto orgánico, en un lago salino similar a los que pudo haber en Marte.

El (improbable) hallazgo de estos cristales en Marte tendría gran impacto y en las redes sociales se extendería la idea de que hubo vida.

A diferencia de la porfirina, el formiato puede ser abiótico y no es un biomarcador. Sabemos que lo es, porque la verdadera biofirma es el desequilibrio químico con los otros componentes del lago.

El estudio de biofirmas es difícil y requerirá el transporte de muestras a la Tierra.

¿Y si no se encuentran evidencias de vida?

Desde el punto de vista de la publicidad y la financiación, buscar indicios de vida es una buena estrategia. Es menos mediático, pero, que en Marte no haya vida, ni la haya habido, también sería una buena noticia.

Si Perseverance no encuentra indicios de vida, el público podría verlo como un fracaso. Sin embargo, la exploración de Marte siempre es un éxito, tanto por el conocimiento que nos aporta, como por las tecnologías derivadas.

Disponer de un planeta en el que se reunieron las condiciones que (pensamos) propiciaron la vida, pero que esta se haya detenido en su inicio, sería un escenario único para entender el origen de la vida terrestre.

No es una idea descabellada. El rover Curiosity encontró materiales que pudieron ser claves en el origen de la vida, formando un escenario intacto durante millones de años, libre de los cambios provocados por una potencial biosfera marciana.

Rocas de fosfato, meteoritos de hierro y vetas con sulfatos encontrados en Marte por el rover Curiosity

NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS
Rocas de fosfato (A), meteoritos de hierro (B) y vetas con sulfatos (C) encontrados en Marte por el rover Curiosity. Todos juntos son ingredientes para el origen de la vida. NASA/JPL-Caltech/LANL/CNES/IRAP/LPGNantes/CNRS/IAS/MSSS

Es probable que no se encuentren evidencias de vida en Marte, y la pregunta seguiría sin respuesta (la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia).

Pero, si tomamos la idea de que en Marte nunca proliferó la vida, podríamos centrarnos en las condiciones que, pensamos, debieron darse para su origen.

Si lo que encontremos encaja, ¿por qué no evolucionó la vida? ¿Faltaba algún ingrediente? ¿La dinámica de Marte no lo permitió? ¿Proliferó un tipo de vida distinto? Junto con el trabajo de laboratorio y lo que sabemos sobre nuestro planeta, quizá podríamos entender cómo empieza la vida y su evolución.

Si en Marte hubiera existido vida avanzada (y los ecosistemas bacterianos lo son), las preguntas sobre el origen de la vida seguirían abiertas. Sin embargo, un Marte sin vida podría ser la gran oportunidad para conocer nuestro propio origen.

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Puedes ver los vínculos a los estudios científicos y leer la versión original aquí.

César Menor-Salván es doctor en bioquímica y astrobiología, y profesor del Departamento de Biología de Sistemas en la Universidad de Alcalá.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dMEho2ZcVtE&t=3s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.