Crímenes cometidos por religiosos a nivel mundial
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Crímenes cometidos por religiosos
a nivel mundial

En los últimos años, han cobrado relevancia los casos de Irlanda, Estados Unidos y Alemania, en donde las autoridades locales han encontrado culpables a sacerdotes acusados de pederastia.
Por Patricia Guillén
26 de marzo, 2012
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A finales de la década de los noventa, el número de denuncias y noticias por abuso sexual de niños, jóvenes y mujeres por parte de miembros de iglesias, monjas, líderes religiosos y especialmente sacerdotes, cometidos durante la segunda mitad del siglo pasado, se incrementaron y algunos casos han sido documentados y denunciados ante las autoridades de varios países.

En los últimos años, han cobrado relevancia los casos de Irlanda, Estados Unidos y Alemania, en donde las autoridades locales han encontrado culpables a sacerdotes acusados de pederastia.

Teniendo en cuenta la gravedad de estos delitos, en marzo del 2010, el papa Benedicto XVI emitió un mensaje a católicos de Irlanda, en el que dijo compartir el sentimiento de traición al enterarse de esos “actos pecaminosos y criminales”.

El papa Benedicto XVI aclaró que el problema de abuso de menores no  era específico de Irlanda ni de la iglesia, sin embargo, dijo expresar su convicción de que para recuperarse de los crímenes, la iglesia reconocerá, en primer lugar ante Dios y ante los demás, los graves pecados cometidos contra niños indefensos.

“Ese reconocimiento, junto con un sincero pesar por el daño causado a las víctimas y a sus familias, debe desembocar en un esfuerzo conjunto para garantizar que en el futuro los niños estén protegidos de semejantes delitos”, dijo el Papa a la gente de Irlanda a través de una Carta Pastoral, ubicada en el portal web de la Santa Sede del Vaticano.

Aquí algunas cifras publicadas en el estudio “Causas y Contexto del Abuso Sexual de Menores por sacerdotes Católicos, 1950-210”,  realizado por el Comité de Obispos para la Protección de Niños y Jóvenes de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

-El 9.7% de los casos de abuso sexual  comenzaron en los años cincuenta.

-El 26.1% en los años sesenta.

-El 35.5% en los años setenta.

-El 22.6% en los años ochenta.

-El 6.2% empezaron entre 1990 y 2002.

Según los datos disponibles, los sacerdotes ordenados en los comienzos de los años setenta han sido más acusados de abuso sexual  a comparación de otros períodos. De un total aproximado de 75 mil 694 sacerdotes, 3 mil 265 han sido acusados de abuso a menores (4.3 %). De ellos:

-El 56 % ha tenido una sola acusación.

-El 27 % dos o tres acusaciones.

-El 14 % cuatro o nueve alegaciones.

-El 3 % de ellos (149 sacerdotes) han sido los responsables de casi 3 mil víctimas aproximadamente.

El reporte supervisado por católicos laicos también señala las deficiencias en la selección de los candidatos al sacerdocio y en la educación de los seminarios. La investigación señala que la crisis del abuso sexual de menores por sacerdotes es un problema localizado particularmente mayor en un periodo histórico.

La mayoría de casos se presentaron en seminarios sacerdotales, escuelas y orfanatos, donde niños y adolescentes estaban bajo el cuidado de religiosos; a lo largo de la historia, el Evangelio era difundido con mayor potencia en Europa occidental.

Los ideales “de santidad, caridad y sabiduría trascendente, nacidos de la fe cristiana” se plasmaron en la construcción de iglesias y monasterios, en la creación de escuelas, bibliotecas, hospitales, internados, orfanatos, casas cuna, que contribuían a la “identidad espiritual”, informa una Carta Pastoral del Papa Benedicto XVI.

Según las denuncias documentadas por autoridades civiles de algunos países, han permitido que se hayan formado redes, asociaciones y organizaciones que han motivado a antiguas víctimas a denunciar a sus agresores y cuyo abuso se había presentado desde los años de 1950 a nivel global.

Los primeros casos denunciados de manera pública se presentaron por primera vez en Estados Unidos e Irlanda según el informe John Jay, primer presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos: En 50 años, hubo acusaciones contra 4 mil 392 sacerdotes estadounidenses.

Los primeros crímenes masivos

La Asociación de Sobrevivientes Irlandeses de Abusos a Niños (SOCA), desde el año 2000, han convocado un tribunal especial para investigar exhaustivamente a las órdenes religiosas de algunos países, en algunos casos remitiéndose a décadas atrás en donde se han cometido los actos más crueles.

Según SOCA, ha habido instituciones enjuiciadas y condenadas en cortes criminales y civiles, juzgadas por haber violentado e impuesto una doctrina a las sociedades, con una forma de “tortura de las más despiadadas en la historia humana” contando con el apoyo hasta de personajes políticos de su interés.

SOCA ha logrado documentar una serie de historias y relatos de daños emocionales, sexuales, intimidaciones, físicos y mentales cometidos por parte de sacerdotes y monjas, sufridos por menores en organizaciones e instituciones religiosas:

En la década de 1870, el gobierno canadiense y las iglesias cristianas entre ellas la Anglicana, Católica, Metodista y Presbiteriana, arrebataban a los niños nativos de sus padres para ser internados en escuelas residenciales.  Las iglesias se dedicaban a la destrucción de culturas americanas mediante las misiones, escuelas de reservas indígenas y el proselitismo en todas sus formas.

El objetivo del gobierno y de las iglesias según la “Convención sobre el Genocidio en Canadá” era “civilizar” a los nativos y transformarlos en “europeos de piel oscura”.

Las iglesias llevaron el trabajo de adoctrinamiento para el gobierno federal con el propósito de “asimilar” a los niños a la sociedad canadiense mediante la eliminación del contacto con sus familias, la prohibición de hablar sus lenguas natales y castigos crueles por practicar su espiritualidad y cultura.

Aunque muchos padres sabían de los crímenes cometidos en las escuelas cristianas, no se podían rehusar a entregar a sus hijos debido a que el no hacerlo implicaba duras penas criminales.

Habían diferencias entre cómo operaban las diferentes sectas cristianas, pero en todos los casos la prohibición de hablar la lengua nativa, la condena de la cultura nativa como “salvaje” y su espiritualidad como paganismo era algo constante en todos los centros de reclusión.

Entre  la década de 1940, en Canadá, cerca de cien mil niños huérfanos eran utilizados para experimentos humanos en instituciones mentales. Hoy se conocen como “Los Niños Huérfanos de Duplessis”. La historia comenzó con el mandato de Maurice Duplessis, primer ministro de Quebec, entre los años 1940 y 1950.

Los “Hijos de Duplessis” fueron  huérfanos que entregados a orfelinatos bajo el cuidado de la iglesia católica por ser considerados “niños del pecado” nacidos fuera del matrimonio. A estos niños completamente sanos les eran diagnosticados como personas mentalmente incompetentes, clasificados como pacientes psicóticos.

En cooperación con la iglesia católica y el primer ministro recababan fondos federales en beneficio de miles de niños, la mayoría de ellos habían quedado huérfanos a través del abandono por una madre soltera.

Algunos de estos niños sufrieron lobotomías, electrochoques, habituales camisas de fuerza y abusos sexuales a manos de los psiquiátras, sacerdotes, monjas y administradores de los centros.

En Australia cerca de 500 mil pequeños conocidos como los “niños olvidados” fueron víctimas de malos tratos, abuso sexual y descuidos en los orfanatos públicos entre 1930 y 1970.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los niños británicos eran trasladados a Australia bajo supervisión estatal, en algunos casos sin autorización de sus padres, otros provenían de contextos sociales desfavorables y en varios casos les hacían creer que sus progenitores habían muerto.

En el siglo XIX, en Irlanda, más de 30 mil mujeres rechazadas por sus propias familias por ser víctimas de violación, y haber  tenido hijos sin estar casadas, eran consideradas un “peligro moral”; eran abandonadas a la misericordia de la iglesia católica, en donde eran explotadas laboralmente y trastornadas psicológicamente en las “Lavanderías de las Magdalenas”.

Las familias sufrían fuertes presiones para que recluyeran en instituciones a los hijos que hubieran manchado su buen nombre y a menudo los confiaban al cura del lugar. La iglesia, por su parte, les animaba a que las sometieran a un encarcelamiento ilegal en las lavanderías de la Magdalena.

A las chicas, las despojaba de sus ropas y objetos personales, les cortaban el cabello y les cambiaban sus nombres de bautismo por nombres de santas católicas. Se les imponía un severo régimen de trabajo, de oración y de descanso, y las privaba de todo contacto con el mundo exterior: ni libros ni periódicos, ninguna relación con sus propias familias.

En Irlanda más de cien mil niños fueron abusados sexualmente, explotados y asesinados en unas 250 escuelas industriales manejadas por la iglesia católica, entre 1930 y 1980. Evidenciaron que la iglesia católica de ese país encubrió los hechos y que el gobierno no verificó lo que ocurría en escuelas, orfanatos, albergues y reformatorios, torturas y abusos cometidos por sacerdotes y religiosas de esa nación.

Según los informes, la iglesia de Irlanda recibía dinero del gobierno para educarlos pero allí los menores eran víctimas de tocamientos, violaciones, hostigamiento y obligados a efectuar prácticas de sexo oral y a masturbar a religiosos, además de ser sometidos a golpizas rituales y jornadas de hambre.

Niños robados por monjas en casas cuna para venderlos en adopciones ilegales. En los años de 1960, en España, aproximadamente 20 mil recién nacidos fueron vendidos por monjas, pertenecientes a la congregación de las Hijas de la Caridad.

En los años 60,  el sanatorio San Ramón era una clínica privada, ubicada en Paseo de la Habana en Madrid, colaboraba con la Asociación Española para la Protección de la Adopción, cuyas oficinas se encontraban en el mismo edificio del Tribunal Tutelar de Menores de Madrid, constituida bajo el patrocinio del Consejo Superior de Protección de Menores y Cáritas Española.

En la misma clínica, se hacía el papeleo con aquellas mujeres embarazadas que no podían hacerse cargo de su hijo y pudieran darlo en adopción. En otros casos, familias que esperaban a sus bebés “con gran ilusión”, les informaba que habían fallecido por problemas de cardiopatías, malformaciones, entre otra. La clínica siempre insistía en hacerse cargo de las anotaciones registrales como del entierro.

Las monjas encargadas de los hospicios y médicos integraban las tramas de robo, venta y adopciones irregulares de niños. Según entrevistas de víctimas al diario El País, los niños eran dados en adopción a padres de otros países que no podían tener hijos.

En el 2009, empezó a constituirse la plataforma de afectados de la clínica San Ramón para buscar sus orígenes, tras las irregularidades de su adopción.

Aproximadamente 150 mil niños fueron  robados durante la dictadura franquista para forzar el catolicismo en una sociedad izquierdista en los años 1950 -1980 en España.

Según la Asociación para la Memoria Histórica siguen investigando los casos de los niños robados desde principios de la guerra civil y  el franquismo en España. Calculan que fueron más de 150 mil niños desaparecidos en esa época, pero la cifra sigue en aumento.

Cuando una mujer iba a dar a luz, en extrañas circunstancias, les informaban de una supuesta defunción del bebé, que no era acreditada físicamente, pero con ello consumaban la desaparición del recién nacido que después con una falsa identidad era tramitada y registrada en otro lugar.

Actualmente, en España han creado la Plataforma de Niños Robados durante el franquismo para intervenir en cada caso con la justicia internacional e investigar los casos de desapariciones de menores durante la dictadura en España.

En 2010, la “Comisión Deetman”, establecida por dos organizaciones católicas entre ellas la Conferencia de Obispos y la Conferencia Religiosa Holandesa, puso en marcha la investigación de abusos sexuales y castraciones forzadas que sufrieron entre 10 y 20 mil menores en la década de 1950 en centros psiquiátricos católicos. Según por su “comportamiento homosexual” o castigo por haber denunciado abusos cometidos por el ámbito eclesiástico.

Representantes de la iglesia católica de Bélgica dieron a conocer en una rueda de prensa que en la década de 1960,  475 niños fueron víctimas de abuso sexual por parte del clero de ese lugar, incluían víctimas de hasta 2 años de edad; el delito cesaba cuando las víctimas llegaban a los 15 ó 16 años.

Los abusos cometidos se llevaron a cabo en instituciones, escuelas, y, sobre todo, los internados católicos. Según los datos, aproximadamente 13 víctimas se suicidaron. La comisión dio a conocer que el período de limitación era un problema en el caso de abuso sexual porque las víctimas a menudo confiesan las violaciones cuando son adultos, años después del delito.

Entre los años 1950 y 2002 en Estados Unidos, se han presentado aproximadamente 10 mil 667 niños abusados por 4 mil 392 sacerdotes.

En EU, el arzobispo de Milwakee, Rembert G. Weakland, denunció los abusos cometidos del padre Joseph Murphy, quien trabajó durante 27 años en una escuela de niños sordos años en los que abusó sexualmente de los niños entre  1950 y 1974.

En el más grave de los casos de los años cincuenta, algunas madres morían en el proceso de dar a luz por no poder resistir el dolor, pues eran consideradas penitentes que debían sufrir por su pecado, ser madre soltera era considerado una vergüenza. Los partos eran realizados por las monjas sin suturas, sin calmantes y sin antibióticos.

La tortura continuaba haciéndoles firmar a las madres un documento para que los niños fueran dados en adopción. Hasta la fecha se desconoce del paradero de algunos niños y de cuántos fueron arrebatados de sus madres.

Resumen de abusos cometidos por religiosos

Abuso sexual, físico, psicológico y esclavitud.

-Tráfico de niños, adopciones ilegales y forzadas.

-Negocio corrupto. Grandes ganancias por cada niño recluido en instituciones, escuelas y orfanatos.

-Experimentos con niños: lobotomías y electrochoques.

-Destrucción de culturas: Canadá, Australia, Chile y Argentina.

-Niños robados en casas cuna, hospitales, dando por muerto a los recién nacidos en los partos.

Algunos casos más actuales

Según algunas investigaciones y estudios dados a conocer por la Universidad de Salamanca, el Ministerio de Asuntos Sociales de España, algunas Iglesias, Ministerios Públicos del lugar, estudios de la “Junta Nacional de Revisión” en EU, Arquidiócesis de los Ángeles; dan a conocer de algunos casos de sacerdotes enjuiciados y otros investigados por el crimen de pederastia cometidos en varios lugares, en algunos casos, le dan continuidad a lo sucedido en los años cincuenta.

México:

Cobra importancia particular el caso de Marcial Maciel, fundador de la Legión de Cristo. Maciel, fallecido en 2008, entre acusaciones de abuso sexual contra varios seminaristas y niños y la exigencia por parte de las víctimas de que pidiera perdón.

En 1997 nueve ex legionarios denunciaron abusos sexuales por parte de Maciel. Las acusaciones contra Maciel fueron negadas durante años por parte de la Legión de Cristo, que finalmente hoy día ya han sido reconocidos los crímenes del fundador.

En 2010, la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP), dio a conocer una lista de 65 sacerdotes acusados en Estados Unidos de abuso sexual. Dichos sacerdotes se encuentran en varias diócesis de México, algunos de ellos en activo.

El sacerdote Nicolás Aguilar, procesado en Tehuacán (Puebla) por abuso sexual contra por lo menos 60 niños.

Argentina:

La iglesia de Argentina entre 2004 y 2009 hizo público al menos cuatro sacerdotes condenados por abuso de menores.

-El sacerdote Luis Sierra fue condenado en 2004 a ocho años de prisión por abusar de tres monaguillos que asistían como alumnos a un colegio religioso de nombre “Claypole”, donde él enseñaba.

-El sacerdote Mario Napoleón Sasso fue condenado a 17 años de prisión  en el 2007 porque consideró que había abusado sexualmente de un grupo de niñas de entre 11 y 14 años.

-El monseñor Edgardo Storni, ex arzobispo de la provincia de Santa Fe, fue condenado a ocho años de prisión a finales del 2009 por abusar sexualmente a un seminarista en 1992.

Chile:

El sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle, mejor conocido como el “Cura Tato”, fue condenado a 12 años de cárcel  en el 2003 por autor de violación, abusos deshonestos reiterados y estupro contra nueve jóvenes entre 1998 y 2002.

-En enero del 2010, el sacerdote Ricardo Alberto Muñoz Quintero, fue acusado por el Ministerio Público del lugar por explotar sexualmente y de manera reiterada a cinco adolescentes, además de abusar sexualmente de una de sus dos hijas, también está acusado de producir material pornográfico infantil, obtenido de los mismos ilícitos.

Colombia:

-En el 2010 fue capturado un clérigo que recibió una condena de 18 años y 4 meses por violar a dos niños de siete y nueve años en el Tolima. El clérigo había huido de la justicia por casi tres años. En julio de ese mismo año capturaron un sacerdote llamado William de Jesús Mazo Pérez, quien violó al menos tres menores de edad al oriente de Cali.

España:

En un estudio publicado en 1995 sobre el comportamiento sexual del clero en España dio a conocer estadísticas en las que constan pruebas del historial sexual de casi 400 sacerdotes actualmente en activo, se documentó que entre los sacerdotes en activo, un 7% comete abusos sexuales graves con menores.

Estados Unidos:

Según un estudio de la “Junta Nacional de Revisión” en EU, un total de 4 mil 392 sacerdotes fueron acusados del abuso sexual de 10 mil 667 menores entre 1950 y 2002.

De ese total, aproximadamente 6 mil 700 casos presentaron suficientes pruebas, otros 3 mil 300 no fueron investigados porque los sacerdotes ya habían fallecido y otros mil no presentaron pruebas fiables para justificar una investigación, según un comunicado divulgado por la diócesis de Yakima, en el estado de Washington.

De más de 5 mil sacerdotes que sirvieron en la Arquidiócesis de Los Ángeles entre 1930 y 2003, 113 fueron acusados de abuso, según el Informe Oficial del Pueblo de Dios de la Arquidiócesis de Los Ángeles, publicado en febrero de 2004.

Del total de sacerdotes acusados 43 ya murieron, 54 ya no son sacerdotes y 16 permanecen en el ministerio. En 12 casos no se encontraron pruebas suficientes para declarar abuso y sólo cuatro han sido suspendidos y enfrentan juicios.

Irlanda:

-En octubre de 2005, una investigación del gobierno irlandés en una Diócesis del condado de Wexford revela más de 100 casos de abuso sexual a menores por parte de miembros de la iglesia católica. El informe contaba con más de 271 páginas de extensión en las que se hacían alegaciones contra 21 sacerdotes que habían estado trabajando desde 1966 y 2002.

-El 20 de mayo de 2009, la Comisión Investigadora de Abusos de los Niños en Irlanda dio a conocer que reúne, tras casi 10 años de investigación, más de 2 mil testimonios que relatan abusos físicos y sexuales por parte de responsables de internados controlados por órdenes religiosas católicas. Que abarca más de 35 mil niños en un período de 86 años de 1914 a 2000.

-El sacerdote irlandés Brendan Smyth es acusado de cometer delitos de abuso a menores de edad en su país.

Pagos por indemnización de iglesias y gobiernos en diferentes países

Según una recopilación del Ministerio Creciendo en Gracia y de algunas de Arquidiócesis de lugares como Arizona, Washington, Iowa y Oregón, quienes han tenido que declararse en bancarrota por las indemnizaciones a víctimas de religiosos.

-99 mil dólares. Compensación por Lesiones Criminales en Escocia. Pagos oficiales a 18 ex-residentes de orfanatos dirigidos por la Congregación de las Hermanas Pobres de Nazarét durante los años 1960-1980. Estos niños fueron víctimas de múltiples abusos físicos, sexuales y morales, como el de comer su propio vómito.

-En el 2008, el gobierno canadiense pagó 2 mil millones de dólares, la iglesia católica de Canadá participó con 79 millones. Pago a víctimas del sacerdote Charles Sylvestre quien según su propia confesión pública dijo haber violado a más de 47 adolescentes.

-En Irlanda las religiosas “Hermanas de la Misericordia” pagaron una compensación de 240 millones de dólares, por indemnización a niños que sufrieron abusos sexuales, físicos y emocionales en internados y otras instituciones católicas dirigidas por esta orden.

-En Irlanda, la orden religiosa de los “Hermanos Cristianos”, paga 240 millones de dólares por compensación a sus numerosas víctimas de abusos en reformatorios e instituciones irlandesas.

-En gobierno irlandés negoció para obtener inmunidad en denuncias por abusos a cambio de 127 millones de euros en metálico y en bienes inmuebles.

-En Irlanda, un alto tribunal obliga al Estado a pagar indemnizaciones a tres víctimas del orfanato “San José” en Dublín.

-Diócesis de Convington, Kentucky, pagó compensación a más de 70 víctimas de abuso sexual por sacerdotes y por más de 50 años de encubrimiento de estos abusos por parte de la misma diócesis en EU.

-Diócesis de Delaware, en EU, busca apoyo de compañías de seguros y otras parroquias para pagar 75 mil dólares a cada una de las 151 víctimas de abuso sexual por un total de 11.3 billones de dólares.

-Arquidiócesis de Los Ángeles paga 660 millones de dólares a 508 víctimas de abusos sexuales por sacerdotes.

– Diócesis de Oakland aceptó pagar 56 millones de dólares a 56 víctimas de acoso sexual por parte de párrocos católicos.

– Diócesis de Pensylvannia paga 3 millones de dólares por compensación a víctima de abuso sexual cuando era niño por parte de sacerdote católico.

Ante lo sucedido en todos los países del mundo la organización Católicas por el Derecho a Decidir manifiestan que la disculpa pública y el reconocimiento de los actos cometidos contra menores de edad son declaraciones “débiles e insuficientes” ante el deber que tiene la institución católica de “reparar las injusticias del pasado” y establecer las medidas y acciones concretas necesarias para superar esta problemática.

Asimismo, María Consuelo Mejía de Católicas por el Derecho a Decidir expresó “su decepción y preocupación por la falta de interés real del alto clero católico para enfrentar las consecuencias éticas, sociales y penales de los delitos atroces cometidos contra menores, al amparo de la institución religiosa, al no proponer medidas eficaces para combatir esta situación”.

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Los inesperados 'efectos colaterales' positivos de la vacuna contra COVID

Los estudios experimentales ya han comprobado la eficacia de las vacunas. Pero la experiencia práctica muestra que los beneficios de la vacunación van mucho más allá de lo esperado.
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18 de marzo, 2021
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¿Las vacunas contra el covid-19 protegen contra la infección o previenen los casos graves de la enfermedad?

Esta pregunta ha suscitado numerosos debates entre la comunidad científica en las últimas semanas.

Por lo que se sabe hasta ahora, las vacunas ya aprobadas en varios países tienen una buena efectividad en la prevención de cuadros de covid-19 con síntomas (recuerde bien la palabra síntomas).

Pero eso no quiere decir que sus beneficios se limiten a esto: la experiencia en el mundo real, en las campañas de inmunización más avanzadas en algunos países, indica que las dosis que se utilizan actualmente traen otros beneficios en la lucha contra la pandemia.

Los datos de Israel, donde la vacunación está más avanzada, sugieren resultados mejores que los esperados, como una caída dramática en los casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

También hay evidencia de que las vacunas ayudan a combatir los síntomas leves que, aunque tenues, igual mandaban a los pacientes al hospital.

Misma estrategia, varios desenlaces

Para entender cómo los científicos llegaron a estas conclusiones, es necesario remontarse al 9 de abril de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento que definiría las reglas del juego.

En las directrices, la entidad estableció los requisitos mínimos para que se apruebe una vacuna contra el “nuevo” coronavirus.

Entre una serie de criterios técnicos y especificaciones, una regla se destacó como la más importante: la vacuna contra la covid-19 debía tener una tasa mínima de efectividad del 50% frente a una de estas tres circunstancias: la infección en sí, la enfermedad sintomática o las formas graves de la enfermedad.

Tales requisitos no son novedad: existen vacunas que se usan contra otras enfermedades infecciosas que son excelentes para evitar que el virus invada el cuerpo de un individuo y comience a replicarse en su interior.

Este es el caso, por ejemplo, de las dosis contra el sarampión y la fiebre amarilla. Quien los toma está bien protegido de los virus que causan estas enfermedades.

Un niño recibiendo una vacuna

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La vacuna contra el sarampión evita la infección de esta enfermedad.

Otros productos no son capaces de detener la infección en sí, pero evitan que evolucione y afecte demasiado al organismo, lo que requeriría hospitalización y atención médica especializada.

La vacuna contra la gripe encaja perfectamente en esta categoría: quien recibe la inyección a principios de otoño corre un riesgo considerable de contraer el virus durante los próximos meses. Pero, si ocurre, los síntomas de la enfermedad serán mucho más leves y no requerirán estadías prolongadas en salas y unidades de cuidados intensivos.

Esto es bueno para el individuo, que no siente que su salud se vea afectada, y para el sistema de salud en su conjunto, que no colapsa con la llegada de varios pacientes al mismo tiempo, especialmente en invierno, cuando la circulación de los virus que afectan al sistema respiratorio crece mucho.

¿Qué hicieron con la covid-19?

La pandemia, por supuesto, trajo algunos desafíos adicionales a la carrera científica: la humanidad necesitaba una solución rápida. No era factible esperar años para el desarrollo de una vacuna.

Para acelerar el proceso, todas las farmacéuticas y centros de investigación diseñaron las pruebas clínicas de sus candidatas a vacunas para ver si serían efectivas contra la enfermedad con síntomas, el segundo resultado establecido por la OMS.

Línea de producción de una vacuna.

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Probada a gran escala en Brasil, la tasa de eficacia de CoronaVac fue de 50%. Pero en la vida real, sus efectos podrían tener mayor alcance.

En la coyuntura actual, no sería factible medir si las vacunas previenen la infección (el primer resultado), por dos razones principales.

Primero, porque una parte considerable de los infectados por el coronavirus no presenta ningún síntoma. Y, en segundo lugar, tal estrategia requeriría un aparato y una inversión financiera absolutamente gigantescos.

“Cada estudio involucró a decenas de miles de voluntarios y, para saber si cada uno de estos participantes no contrajo el virus, sería necesario realizar pruebas diagnósticas a todos ellos durante varias semanas seguidas. ¿Te imaginas el costo de eso?”, pregunta la microbióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciencia, de Brasil.

La otra opción sería evaluar el poder de las vacunas frente a las condiciones más graves, que requieren hospitalización y suponen mayor riesgo de muerte.

La dificultad estaría en el tiempo de observación necesario: en EE.UU. se estima que, de cada 200 personas infectadas por el coronavirus, una muere.

Los investigadores tardarían varios meses en lograr un número mínimo de muertes suficiente para realizar los cálculos estadísticos que determinan la tasa de efectividad y, como vimos anteriormente, el plazo para crear una solución nunca ha sido tan ajustado.

En vista de las limitaciones, todos los competidores terminaron siguiendo el camino intermedio: las pruebas clínicas de la fase 3 se diseñaron para establecer cuánto protegen las candidatas a vacunas contra el covid-19 sintomático, como se explicó en los párrafos anteriores.

Así es como muchas candidatas a vacunas avanzaron en los ensayos clínicos, fueron aprobadas o están siendo analizadas actualmente por agencias reguladoras.

Punto de inflexión

Pero aquí aparece una controversia importante en esta historia: ¿cómo se define un síntoma de covid-19?

Cada farmacéutica y cada centro de investigación estableció sus propios criterios para enmarcar lo que sería una sospecha de infección por coronavirus.

“En las pruebas de CoronaVac, Sinovac y el Instituto Butantan, por ejemplo, se instruyó a los voluntarios para que informaran de cualquier malestar que sintieran, por leve que fuera”, describe Pasternak.

Posteriormente, estos participantes se sometieron a la prueba molecular (hisopado nasofaríngeo) para saber si tenían la enfermedad o no.

Una mujer recibe la vacuna en Francia.

Reuters
La vacunación busca la protección comunitaria, por lo que el éxito del proceso no debe evaluarse a partir de resultados individuales.

“Moderna, en cambio, estableció que, para realizar tal examen, el individuo debía tener al menos dos síntomas o un signo muy claro de covid-19, como falta de aire”, agrega la especialista.

Esta diferencia, por supuesto, tuvo un impacto en los resultados de los análisis preliminares. No es exagerado especular que un número considerable de participantes que recibieron la vacuna de Moderna desarrollaron condiciones leves y moderadas de la enfermedad. Sin embargo, como no fueron sometidos a los métodos de diagnóstico, no supieron que tenían la infección.

Esta es una de las razones por las que los científicos no centran tanto su análisis en las tasas de eficacia: en el mundo real, puede ser que el 50,4% de CoronaVac se vuelva un poco más alto, mientras que el 94% de Moderna termine ligeramente reducido, y no hay problema con eso.

“Debemos entender que la vacuna no es como un medicamento con el que tratamos a una persona. La vacuna es algo que protege a la comunidad. No se puede analizar desde un punto de vista individual, sino de cómo se protege a toda una población”, explica la epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin, una organización internacional sin fines de lucro que promueve la inmunización en todo el mundo.

Observaciones paralelas

Para demostrar su seguridad y eficacia, cada nueva vacuna se somete a un verdadero rito científico, que implica una serie de pasos.

“Todo comienza con experimentos en cultivos de células animales, donde vemos si las moléculas tienen potencial para funcionar en humanos”, explica el doctor Jorge Kalil, profesor de inmunología clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Vacuna de moderna

Reuters
Todas las vacunas autorizadas fueron sometidas a rigurosas pruebas.

Si los resultados son buenos, el producto se prueba en humanos, en tres fases.

“Comenzamos con un número limitado de voluntarios en la fase uno y, a medida que avanza el conocimiento, evolucionamos a decenas de miles de participantes en la fase tres”, resume Kalil, quien también es director del Laboratorio de Inmunología del Instituto del Corazón (InCor), en Sao Paulo.

Las vacunas contra la covid-19 han atravesado (y siguen atravesando) esta maratón.

La tasa de eficacia sobre la covid-19 sintomática se establece precisamente en esta etapa de tres ensayos clínicos.

Pero eso no es lo único que miden los científicos: aprovechan toda la estructura para hacer estudios y mediciones “paralelas”, que se conocen como resultados secundarios.

No son el objetivo principal de ese trabajo, pero son conocimientos que también ayudan a comprender el poder de ese candidato para la inmunización.

“Además de saber que CoronaVac tenía una tasa de eficacia general del 50% contra la enfermedad sintomática, la investigación mostró una protección del 78% contra los síntomas leves que también necesitaban asistencia médica. Este fue un resultado secundario observado”, ejemplifica Kalil.

Por lo tanto, aunque se han diseñado estudios clínicos para evaluar la capacidad de las vacunas para prevenir el covid-19 sintomático, muchas de las pruebas ya indicaron que los beneficios podrían ser más prometedores.

Y esa evidencia ahora se está confirmando, con los primeros resultados de la vida real de las campañas de inmunización contra el coronavirus.

El ejemplo de Israel

Con aproximadamente 8,8 millones de habitantes, Israel fue el primer país del mundo en iniciar y expandir rápidamente una campaña de vacunación contra la covid-19.

“El país se ha convertido en un caso de estudio perfecto, ya que está utilizando la misma vacuna en toda la población y aplicando las dosis a un ritmo muy rápido”, señala Pasternak.

Puntos ce vacunación en Israel.

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Israel tiene la campaña de inmunización contra la covid-19 más avanzada del mundo.

Los datos publicados la semana pasada por el Ministerio de Salud de Israel y las farmacéuticas responsables de la vacuna revelan resultados que superan las expectativas, como la caída dramática de casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

“Los últimos análisis revelan que los individuos no vacunados tienen 44 veces más riesgo de desarrollar una infección sintomática y 28 veces más probabilidades de morir por la enfermedad”, dijeron las entidades, en un comunicado difundido a la prensa.

Nota: las pruebas de fase tres de inmunización de Pfizer y BioNTech se crearon para observar y medir la eficacia contra la covid-19 sintomática. Pero, en la experiencia de la vida real, todo indica que las dosis también son capaces de prevenir la infección (el primer elemento mencionado por la OMS) y las condiciones muy graves (el tercer elemento).

Además de Pfizer/BioNTech, las vacunas de Moderna y AstraZeneca/Oxford ya muestran efectos similares en lugares donde se aplican a gran escala.

“Esto significa que las vacunas pueden tener un impacto en la transmisión viral y, cuantas más personas estén protegidas, más difícil será para el virus encontrar a alguien vulnerable”, argumenta Garrett.

Pie en el acelerador

Hay un ingrediente adicional que exige campañas de inmunización aún más rápidas: el descubrimiento de nuevas variantes del coronavirus.

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Ya se sabe que estas versiones del agente infeccioso se propagan con mayor facilidad y que incluso pueden afectar a personas que ya tuvieron la enfermedad en los meses anteriores.

Otro temor es que estas mutaciones en el código genético viral hagan que las vacunas sean menos efectivas o que incluso las dejen completamente desactualizadas.

Precisamente por eso hay que acelerar la vacunación. “Las variantes son preocupantes. Las vacunas que tenemos en este momento dan cuenta de los tipos de coronavirus que se han descrito hasta ahora. Por lo tanto, no podemos dejar margen y tiempo para que aparezcan otras versiones y se escapen de la solución que tenemos”, advierte Pasternak.

La microbióloga apunta que, además de poner un pie en el acelerador de la vacunación, es necesario invertir más en secuenciación genética y vigilancia genómica para identificar estas nuevas amenazas desde su origen, antes de que se extiendan a otros rincones.


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