Los abusos sexuales cometidos por sacerdotes mexicanos
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Los abusos sexuales cometidos por sacerdotes mexicanos

En los últimos años, el abuso sexual al interior de la iglesia es un problema que ha dado de qué hablar. Los primeros escándalos iniciaron a destaparse en países anglosajones
Por Patricia Guillén
23 de marzo, 2012
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El abuso sexual infantil,  es un hecho real y devastador en la historia que aún sigue vigente, tanto como la explotación laboral infantil, la adopción ilegal de niños, el tráfico infantil para propósitos ilícitos como la venta de órganos, prostitución, pornografía y muchos otros abusos son los cometidos contra estos seres inocentes.

Mientras que cada día del año hay aproximadamente 2 mil 700 casos nuevos, una de cada tres niñas a partir de los cinco años es abusada sexualmente antes de los 15 años y uno de cada seis niños sufre del mismo abuso antes de la misma edad, según la UNICEF.

La pederastia está considera como un trastorno psicosexual consistente en la atracción erótica que siente un adulto por los niños y que le lleva a cometer abusos sexuales sobre los mismos.

Según estudios, aproximadamente un 20 % de los adultos son susceptibles de excitación sexual en presencia de menores, aunque en su mayoría son consientes de ello; sólo a una minoría se le ocurre tocar a un niño, mientras que hay muchos que se conforman con tener esas experiencias de fantasía y otros con mirar videos pornográficos.

Todo puede empezar con una caricia inofensiva, así algunos buscan víctimas cada vez más jóvenes, otros necesitan cometer esos delitos con mayor frecuencia, mientras que un tercer grupo aumenta su brutalidad de acto en acto.

Un 80% de las víctimas son niñas; en la mitad de los casos, los agresores viven con las víctimas y en un 75%, son familiares directos.

En los últimos años, el abuso sexual al interior de la iglesia es un problema que ha dado de qué hablar, algunos religiosos han aparecido acusados de abusar sexualmente de cientos de niños. Los primeros escándalos iniciaron a destaparse en países anglosajones: Reino Unido, Gran Bretaña, Estados Unidos, Irlanda, New York, España, Alemania, Holanda, Bélgica, Canadá.

Así como hay lugares donde el tema de la pederastia sacerdotal es silenciada, según cartas apostólicas del portal de la Curia Romana de algunos viajes que ha realizado su Santidad Benedicto XVI, en sus visitas ha conversado con víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes y les ha pedido perdón.

El Papa Benedicto XVI reconoce la pederastia eclesial

En Sydney, Australia, con ocasión de a XXIII Jornada Mundial de la Juventud en julio del 2008, el papa Benedicto XVI emitió su mensaje con relación a los abusos cometidos por el clero:

“El problema es fundamentalmente semejante al de Estados Unidos. Allí sentí el deber de hablar sobre ello, porque para la Iglesia es de importancia fundamental reconciliar, prevenir, ayudar y también reconocer las culpas en estos problemas.

“Debemos reflexionar para descubrir en qué ha fallado nuestra educación, nuestra enseñanza, durante los últimos decenios: en las décadas de 1950, 1960 y 1970 se afirmaba el proporcionalismo en ética. Según el proporcionalismo, se pensaba que algunas cosas, incluida la pederastia, podían ser buenas en cierta proporción.

“Ahora debe quedar claro que esta nunca ha sido la doctrina católica. Hay cosas que siempre son malas, y la pederastia siempre es mala. Dejaremos claro cuál es la enseñanza de la Iglesia para ayudar en la educación, formación y preparación permanente de los sacerdotes, haremos todo lo posible para curar y reconciliar a las víctimas. Creo que este es el contenido fundamental de la expresión ‘pedir perdón'”, expresó el Papa.

Así mismo, en la homilía con los Obispos, seminaristas, novicios y novicias australianos dijo:

“Deseo aquí hacer un inciso para reconocer la vergüenza que todos hemos sentido a causa de los abusos sexuales a menores por parte de algunos sacerdotes y religiosos de esta Nación. Verdaderamente, me siento profundamente disgustado por el dolor y el sufrimiento que han padecido las víctimas.

“Les aseguro que, como su pastor, también yo comparto su aflicción. Estos delitos, que constituyen una grave traición a la confianza, deben ser condenados de modo inequívoco. Estos han provocado gran dolor y han dañado el testimonio de la Iglesia. Os pido a todos que apoyéis y ayudéis a vuestros  Obispos, y que colaboréis con ellos en combatir este mal.

“Las víctimas deben recibir compasión y asistencia, y los responsables de estos males deben ser llevados ante la justicia. Es una prioridad urgente promover un ambiente más seguro y más sano”, dijo.

Así también, el cardenal Joseph Ratzinger, conoce sobre las violaciones de monjas por sacerdotes o misioneros, según la Red de Católicas por el Derecho a Decidir.

Las violaciones a monjas han ocurrido principalmente en Botswana, Burundi, Brasil, Colombia, Ghana, India, Irlanda, Italia, Kenia, Lesotho, Malawi, Nigeria, Papúa-Nueva Guinea, Filipinas, Sudáfrica, Sierra Leona, Tanzania, Tonga, Uganda, Estados Unidos, Zambia, Zaire y Zimbabwe.

Los abusos sexuales cometidos por sacerdotes mexicanos

En América Latina, la violación a una monja se da de manera minoritaria,  según la Red Internacional Somos Iglesia.

El investigador Pepe Rodríguez, especializado en cuestiones sectarias y religiosas, así como autor de varios libros sobre abusos sexuales de sacerdotes contra niños y adultos, señala que el “escándalo” de pederastas no sÓlo ha afectado a EU también en América Latina, en concreto en México, decenas de casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes mexicanos, pero, a diferencia de Estados Unidos, no se atreven a denunciarlos por miedo.

Además, indica Pepe Rodríguez,  presentar denuncias en Estados Unidos y ganar el pleito significa un desembolso de dinero de la Iglesia para pagarle a la víctima “porque cuando una víctima acude a un juzgado y si tiene razón sus derechos son perfectamente contemplados, y es indemnizado” expresa, a diferencia de México y España.

Según un estudio de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos emitido en 2009, sólo entre 2004 y 2008, la iglesia gastó dos mil millones 100 dólares en acuerdos extrajudiciales y ayuda psiquiátrica para víctimas, más los gastos propios de los litigios.

El costo total de los abusos se estimó en unos dos mil millones 600 dólares.

El investigador enumera algunos de los hábitos sexuales de los sacerdotes:

-95% se masturba.

-60% mantiene relaciones sexuales.

-26% manosea a menores.

-20% realiza prácticas homosexuales.

-12% exclusivamente homosexual.

-7% comete abusos sexuales graves contra menores.

La curia mexicana cuenta con centros de apoyo y ayuda a sacerdotes con conductas inapropiadas, la más conocida “Residencia Terapéutica Alberione”, ubicada en Guadalajara, un lugar poco conocido entre los laicos pero entre los sacerdotes es muy destacado.

Esta casa fue fundada el 3 de octubre de 1983 por las religiosas Discípulas del Divino Maestro, de la rama de los Paulinos, fundadas por el beato Santiago Alberione.

Según esta casa, a partir del año 2005 los casos de sacerdotes pedófilos ya no son considerados, ahora tiene otro contexto diferente al que antes se manejaba dijo el Secretario Ejecutivo de Relaciones Públicas e Institucionales de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Manuel Corral.

En el estado de México existe una casa más y otra en el Distrito Federal. El padre Manuel Corral explicó que tanto en las tres casas, son lugares en donde brindar tratamiento psicológico y psiquiátrico a sacerdotes que llegan con problemas.

El padre Manuel Corral, expuso que debido a que no todas las Diócesis cuentan con lugares como éstos, han llegado obispos de otras partes de América Latina para ser atendidos.

“Cuando hablo de sacerdotes con problemas, me refiero a casos extremos, más que tener sesiones de terapia es un curso de reciclaje en formación espiritual, pero ninguno es aceptado con el problema de la pederastia.”

La misma ciencia ha dicho que a los pederastas se les debe ver como personas enfermas, y estos precisamente se encuentran afuera, en los círculos familiares, en instituciones ahí está el problema y no se dice nada

Sólo en México, los casos de abuso sexual de sacerdotes representa el 1.7% y los casos más fuertes que se han señalado ocurrió en el 2005, mismos fueron atendidos por el Cardenal Norberto Rivera, siendo así la Arquidiócesis del Estado de México la primera en tomar cartas en el asunto”, indicó.

Algunos de los casos de abuso sexual de sacerdotes a menores:

-Nicolás Aguilar, sacerdote de Tehuacán, Puebla: Se le acusa de haber abusado sexualmente de más de 120 niños en México y Estados Unidos.

-Juan Carlos Moreno Loza, párroco de Marín, Nuevo León: Embarazó a una menor y después fue trasladado a otras parroquias.

-Heladio Ávila Avelar, párroco de Tlaquepaque, Jalisco: Tras concluir tres años de condena en la cárcel al salir fue incorporado a una nueva parroquia.

-Vicente Serrano Aparici, sacerdote español, párroco de Bahía Asunción, Baja California Sur: Presunto responsable de haber abusado sexualmente de unos niños, además del abuso sexual de Marvin Archuleta. motivo por el cual fue destinado a México, DF.

-El caso del sacerdote Legionario de Cristo, Eduardo Lucatero Álvarez: Condenado por encubrir a un subordinado que violó a unos 30 alumnos, pero no ingresó en la cárcel; el juez sustituyó su condena por una multa de ocho mil pesos, continúa siendo sacerdote.

-Juan Manzo Cárdenas, sacerdote saleciano que hacía correrías nocturnas por el dormitorio comunal del internado Ciudad del Niño don Bosco, en León, Guanajuato.

-Ángel Torres Estrada, párroco de “Nuestra Señora de la Luz”, México, DF.

Informes de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP) afirman que, con base en el Directorio Eclesiástico de la República Mexicana 2009, elaborado por la Arquidiócesis de México, lograron localizar a 16 curas en activo con denuncias.

Los sacerdotes, provenientes de diferentes países, fueron colocados en las Arquidiócesis de Guadalajara, San Luis Potosí, Xalapa, Tlalnepantla, Yucatán, México, Querétaro y Tijuana, así como en las diócesis de Colima, Aguascalientes, Ciudad Guzmán, Ciudad Obregón, Cuernavaca y Culiacán.

Explican que, desde diciembre de 2005, se sospechaba que unos 40 sacerdotes que integraban una lista de ministros religiosos culpables de abusos se habían escapado de la justicia estadounidense y se encontraban en México.

“Con esos datos se le entregó una carta al cardenal Norberto Rivera Carrera en sus oficinas de la curia, donde se le solicitó intervenir para evitar que esos sacerdotes dañaran a otros niños”, dice el informe.

La respuesta del Cardenal es que estaba dispuesto a trabajar con la SNAP, pero no tenía competencia para buscar, ni jurisdicción para actuar, pues sólo las víctimas podrían denunciar ante el Ministerio Público.

Según la SNAP, la lista fue cotejada con la base de datos los casos en EU y con ello identificaron de la Arquidiócesis de México a dos sacerdotes: Lucas Antonio Galván Valdez, a quien se le ubicó en el templo del Sagrado Corazón y San Cayetano, así como Francisco Javier García Ortiz, del templo la Medalla Milagrosa.

En la lista de sacerdotes pederastas de la SNAP aparece el nombre del fundador de los Legionarios de Cristo, el ya fallecido Marcial Maciel Degollado, por lo que creen que existe la posibilidad de que otros sacerdotes acusados del mismo delito ya hayan muerto.

La historia de Julia Klug, violada a los 7 años de edad

Julia Klug Archila fue violada  a los siete años de edad por un sacerdote y fue obligada por su propia familia a callarse, pues decían tener miedo a represalias.

July, como mejor la conocen sus amigos, hoy día tiene 59 años y es originaria de Cobán, Alta Verapaz, Guatemala.

Recuerda cómo su abuelita la llevaba a la misa para que le enseñaran a rezar el rosario, momentos que aprovechaba su agresor:

–Al sacerdote le decían “el Padre Chemita”, cada vez que iba a la iglesia actuaba de una manera persuasiva, ahora lo entiendo. Me decía  “Para que tú seas Eva y yo Adán, debemos quitarnos la ropa”.

Con una voz dura y enérgica, Julia Klug platica que por temor al sacerdote que la violó, su familia decidió mudarse de Guatemala; lleva más de 37 años viviendo en la Ciudad de México.

Fue en México en donde se casó con un militar, Leopoldo Martínez Hernández, relación que duró 28 años, hasta que su esposo falleció. En el 2001, Julia Klug se nacionalizó mexicana.

-Me quedé sola con mi hijo Ricardo Martínez Klug, quien más tarde se convirtió en piloto militar de la Fuerza Aérea mexicana.

Al estar acá, y con el paso del tiempo, me fui enterando de más abusos cometidos por sacerdotes, como los cometidos por Nicolás Aguilar Rivera y Marcial Maciel, fueron mis inspiradores para perder el miedo, me dije “¡No me importa lo que diga la gente, yo voy a salir a las calles a decir ya basta! ¡Alto a la pederastia!”.

Disfrazada de monja, enseñando sus piernas duras por estar día y noche manifestándose en la calle Madero,  cerca del Zócalo de la Ciudad de México, dice que se hartó del silencio: “No estoy contra la religión católica, yo profeso esa religión, estoy indignada por los abusos clericales, no aceptaré que abusen de los fieles devotos y menos de los niños.”

Además de estar contra la pederastia, Julia está en defensa del Estado laico y, aunque dice, ya ha sido agredida innumerablemente tanto por personas civiles, como por monjas y sacerdotes, no va a darse por vencida hasta que no castiguen a los sacerdotes pederastas.

Julia ha trasformado su dolor en coraje y valentía, al parodiar a los sacerdotes y monjas, vistiéndose como ellos, con pancartas, lonas y simulacros, ella está feliz, después que “le destrozaron su infancia”.

La activista comenta que al estar manifestándose ha recibido varias represalias tanto de policías, ataques verbales y físicos: “El domingo 7 de octubre de 2007 fui atropellada por el sacerdote Norberto Rivera, sus abogados y su gente me amenazaron de muerte si no le paraba a mis manifestaciones. De este ataque resulté lesionada de la columna vertebral y hasta tuvieron que operarme. También recibí amenazas del sacerdote José de la Luz Carrasco Pérez, párroco de la iglesias la Santísima Trinidad”.

Ante eso levanté una denuncia ante las autoridades correspondientes y es el momento en que no han hecho nada, sólo dicen que ya están actuando, pero ¡está claro que las autoridades no harán nada!

Así también Julia Klug sospecha que la muerte de su hijo, Ricardo Martínez Klug, piloto militar, no fue un accidente tal como le fue notificado en el 2010:

“Días antes de la muerte de mi hijo se me acercaron unas personas en el Zócalo”.  “¡Si no le paras a tu desmadre te vamos a dar en donde más te duela!”, le advirtieron. “Días después fue cuando sucedió el desplome del avión que tripulaba mi hijo y las autoridades militares no me explicaron qué fue lo que sucedió.”

La activista Julia Klug, dice que a pesar de los ataques y presiones, seguirá con las protestas contra abuso sexual infantil al interior de la iglesia, así también en la defensa de la despenalización del aborto y de los derechos de los homosexuales.

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Así fue la vida del príncipe Felipe de Edimburgo: murió a los 99 años

El duque de Edimburgo se ganó el respeto de muchos británicos por su constante apoyo a la reina. BBC Mundo recuerda los principales hitos de su extensa vida.
9 de abril, 2021
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El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II y padre de sus cuatro hijos, estuvo casado con ella más de 73 años, y aunque como consorte de la soberana no tenía un rol constitucional, nadie fue tan importante como él en la vida de la monarca.

Felipe, que murió este viernes a los 99 años, asumió un rol extremadamente difícil para cualquiera, quizá más para un hombre acostumbrado al mando naval, que, además, tenía fuertes opiniones sobre una gran variedad de temas.

Pero tal vez fue esa misma fuerza de carácter lo que le permitió cumplir con sus responsabilidades y darle a la reina el apoyo que necesitaba.

Y, de paso, ganarse el afecto de buena parte del pueblo británico.

De Grecia a Inglaterra

Felipe de Grecia nació el 10 de junio de 1921 en la isla de Corfú, pero como el país no adaptaba todavía el calendario gregoriano su certificado de nacimiento dice que nació el 28 de mayo de ese mismo año.

La historia de su familia es bastante convulsionada.

Su padre fue el príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca, hijo menor de Jorge I, rey de los Helenos, y su madre, la princesa Alicia, hija mayor del príncipe Luis de Battenberg y bisnieta de la reina Victoria.

Tras un golpe de Estado en 1922, su padre fue desterrado de Grecia por un tribunal revolucionario.

Su primo segundo, el rey británico Jorge V, envió un buque de guerra para rescatar a la familia, que se trasladó a Francia.

El pequeño Felipe hizo el viaje en una cuna hecha con una caja de naranjas.

El menor de la familia, y único hombre entre cinco hermanos, su primera infancia fue relativamente feliz. Pero venían tiempos difíciles.

A los 7 años, se mudó a Inglaterra para vivir con parientes.

Para entonces, su madre había sido diagnosticada con esquizofrenia y estaba un manicomio, por lo que tuvo poco contacto con ella.

Su formación estuvo marcada por el pionero educador judío Kurt Hahn, con quien estudió primero en Alemania y cuando este tuvo que huir de la persecución nazi. en Escocia.

Su método, con énfasis en la autoconfianza, resultó ideal para un adolescente que, separado de sus padres, pasaba mucho tiempo solo.

El primer encuentro

Al aproximarse la Segunda Guerra Mundial, Felipe decidió seguir una carrera militar.

Su primer deseo fue unirse a la Fuerza Aérea Real, pero terminó integrándose a la Marina por la tradición marinera de su familia materna.

El duque de Edimburgo y la reina

PA

En un recorrido por las instalaciones donde estudiaba que hacía el rey Jorge VI junto a su esposa y las princesas Isabel y Margarita, Felipe quedó a cargo de acompañar a las dos jóvenes.

Según testigos, el encuentro causó una profunda impresión en Isabel, de 13 años, cinco años menor que su futuro marido.

Muy pronto, el joven griego comenzó a mostrarse como un buen prospecto. y para fines de 1942 era uno de los más jóvenes primeros tenientes de la Marina.

“Rudo y maleducado”

El romance entre Isabel y Felipe se inició con un intercambio regular de cartas y continuó con invitaciones a compartir con la Familia Real.

Fue después de una de esas visitas que la heredera puso en su tocador una foto de Felipe vestido en su uniforme naval.

Isabel y Felipe el día de su boda

Getty Images
La boda entre Isabel y Felipe se celebró en noviembre de 1947.

Era toda una señal, y pese a que hubo oposición por parte de algunos cortesanos, uno de los cuales describió al futuro príncipe como “rudo y maleducado”, en el verano de 1946 Felipe le pidió oficialmente al rey la mano de Isabel.

Pero antes de que el compromiso pudiese ser anunciado, el novio necesitaba una nueva nacionalidad y un apellido. Fue entonces cuando renunció a su título griego, se hizo ciudadano británico y tomó el nombre de su familia materna, Mountbatten.

La boda se celebró en la Abadía de Westminster el 20 de noviembre de 1947. El entonces primer ministro Winston Churchill la describió como un “destello de color” en medio de la posguerra.

Desde ese día, Felipe fue reconocido como Su alteza real, duque de Edimburgo, conde de Merioneth y barón de Greenwich.

Felipe en 1953

Getty Images
El matrimonio eventualmente hizo que Felipe abandonara su carrera en la Marina.

El duque retomó su carrera naval y fue enviado a Malta, donde por un tiempo vivieron en relativa normalidad.

Un año después nació su hijo mayor, el príncipe Carlos, y en 1950 llegó la princesa Ana (los príncipes Andrés y Eduardo nacieron en 1960 y 1964, respectivamente).

La primera gran prueba que tuvo que enfrentar Felipe como marido de Isabel se produjo cuando la salud de Jorge VI comenzó a deteriorarse y ella debió asumir más responsabilidades reales.

Para poder estar a su lado, se tomó licencia de la Marina en julio de 1951. Nunca volvió a tener un papel activo.

Y pese a que no era un hombre de arrepentimientos, en una ocasión admitió que lamentaba no haber podido continuar su carrera naval.

La muerte del rey

La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

Getty Images
La reina Isabel II y el príncipe Felipe, duque de Edimburgo, y dos de sus hijos.

En 1952, la pareja emprendió un viaje por África que originalmente harían el rey y la reina.

Estando en Kenia, llegó desde Inglaterra la noticia del fallecimiento de VI había por una trombosis coronaria.

Felipe fue el encargado de decirle a Isabel que su padre había muerto y ella era la nueva monarca.

Un amigo contó que para el príncipe fue un gran golpe. Parecía como si la mitad del mundo le hubiese caído encima, recordó.

Fuera de la Marina, se veía obligado a crearse un nuevo rol. La pregunta era cuál.

A medida que la Coronación se acercaba, se comunicó que si bien Felipe tendría prioridad después de la reina en todas las ocasiones, nunca ostentaría una posición constitucional.

El duque estaba lleno de ideas sobre cómo modernizar la monarquía, pero terminó desilusionado por la férrea oposición de parte de la vieja guardia de palacio.

Las fiestas y la familia

Durante los primeros años del reinado de Isabel, Felipe canalizó parte de sus energías manteniendo una intensa vida social.

El duque en un evento con amigos en la década de 1950

BBC
En los 50, el príncipe participaba con frecuencia en eventos sociales

Todas las semanas se reunía con un grupo de amigos en cuartos privados de un restaurante de Soho, en barrio bohemio del centro de Londres.

Compartían opíparos almuerzos y visitaban clubes nocturnos, y solía ser fotografiado con glomorosos acompañantes.

Una de las pocas áreas en que el príncipe tenía libertad para ejercer su autoridad era la familia, aunque perdió la batalla por imponer qué apellido llevarían sus hijos.

Él quería que fuese Mountbatten, pero la reina eligió Windsor.

“Soy el único hombre en este país que no puede darle a sus hijos su nombre”, se quejó con sus amigos”. “No soy más que una ameba”.

Proyectos propios

Con el paso del tiempo, Felipe fue encontrando su camino en proyectos ligados al bienestar de los jóvenes, uno de los problemas sociales que más le interesaban.

En 1956 lanzó el exitoso Premio del Duque de Edimburgo, que permitió que alrededor de 6 millones de jóvenes de todo el mundo se retaran física, mental y emocionalmente en una variedad de actividades al aire libre diseñadas para promover el trabajo en equipo, el ingenio y el respeto por la naturaleza.

Felipe sentado en un elefante en un viaje con la reina a India

PA
El duque trabajó intensamente en proyectos de conservación de la naturaleza.

“Si puedes lograr que los jóvenes tengan éxito en cualquier actividad, esa sensación de éxito se extenderá a muchos otros”, le dijo el príncipe a la BBC.

También fue un gran defensor de la naturaleza y el medio ambiente, aunque estuvo envuelto en algunas controversias por su afición a la caza. Su decisión de dispararle a a un tigre durante un viaje a India en 1961 es una de las más recordadas.

Eso no le impidió, sin embargo, dedicar energías y usar su influencia para respaldar la fundación del Fondo Mundial para la Naturaleza.

Fue además un gran deportista. Practicó vela, cricket y polo y fue presidente de la Federación Ecuestre Internacional.

La relación con Carlos

Como padre, tuvo altibajos, como todos.

De acuerdo al biógrafo del príncipe Carlos, Jonathan Dimbleby, la relación entre ambos era especialmente compleja.

Cuando el heredero era adolescente, Felipe insistió en que asistiera a la misma escuela en la que él se había educado, motivado por la creencia de que su filosofía podía ayudar a contrarrestar la naturaleza más bien retraída de su hijo.

Pero Carlos odió el lugar, extrañaba su casa y fue víctima constante de bullying.

Carlos llegando a Gordonstoun con su padre

Getty Images
Su insistencia en que el príncipe Carlos asistiera a la escuela de Gordonstoun provocó tensiones entre padre e hijo.

A su padre le costaba entenderlo, y más de una vez redujo al joven a lágrimas con sus reprimendas públicas.

Probablemente, su actitud reflejaba las dificultades de su, a veces solitaria, propia niñez.

Tuvo que desarrollar su independencia a muy temprana edad y podía costarle entender que no todo el mundo compartía su fuerte carácter.

En la biografía de Dimbleby también se dice que el duque de Edimburgo empujó más tarde a su hijo a casarse con Lady Diana Spencer.

Sin embargo, Felipe fue más especialmente diligente con sus hijos durante los difíciles años de sus crisis matrimoniales.

Tomó la iniciativa para intentar comprender los problemas, impulsado quizás por sus propios recuerdos de las dificultades de casarse con un miembro de la familia real.

Y aunque la ruptura de los matrimonios de tres de sus cuatro hijos -la princesa Ana y los príncipes Andrés y Carlos- le causaron una gran tristeza, siempre se negó a hablar de problemas personales.

Comentarios inoportunos

Si bien a lo largo de los años fue criticado en algunos sectores por comentarios que realizó que algunos consideraban inoportunos, muchos vieron sus gafes como un intento de aligerar el ambiente.

Príncipe Felipe, duque de Edimburgo

Getty Images
Su franqueza puso en aprietos a la familia real en numerosas ocasiones.

Hizo uno de sus comentarios más recordados mientras acompañaba a la reina en una visita de Estado a China en 1986, al hacer una mención en privado sobre los “ojos rasgados”.

Y en un viaje a Australia en 2002 le preguntó a un aborigen si “todavía se arrojaban lanzas los unos a los otros”.

Esa brusquedad que se le atribuía se suavizó un poco en los últimos años, en parte por la actitud a veces hostil del público hacia la familia real tras la muerte de Diana, la princesa de Gales, en 1997.

Una década después, en 2007, se publicaron cartas entre el duque y Diana, en un intento por refutar las afirmaciones de que Felipe había sido hostil con su nuera.

Mostraban que de hecho había sido una fuente de gran apoyo para la princesa, un hecho subrayado por el tono cálido en el que ella le escribía.

“Hice lo que creo que fue lo mejor que pude”

Felipe fue un hombre con un temperamento combativo que con frecuencia se sentía incómodo con el tacto que requería su posición.

No puedo cambiar de repente mi manera de hacer las cosas, no puedo cambiar mis intereses o la forma en que reacciono a las cosas. Ese es solo mi estilo”, le dijo una vez a la BBC.

La reina Isabel II, el príncipe Felipe, duque de Edimburgo; y Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, y el príncipe Guillermo, con los hijos de ambos.

Getty Images
A Felipe se le atribuye haber encontrado discretas maneras de actualizar a la monarquía con los nuevos tiempos (aquí aparece con Kate Middleton, la duquesa de Cambridge, el príncipe William, y los hijos de ambos).

Esto fue reconocido por el entonces primer ministro David Cameron cuando rindió homenaje a Felipe por su 90º cumpleaños en 2011: “Siempre ha hecho las cosas a su manera inimitable, con un enfoque realista y sensato que los británicos, creo, encuentran entrañable”.

Retiro de la vida pública

Después de décadas viajando junto con la reina en visitas de Estado al extranjero o para atender a eventos de las organizaciones que presidía, el duque de Edimburgo se retiró de la vida pública en agosto de 2017.

En enero de 2019, sobrevivió a un accidente de coche mientras conducía cerca de Sandringham, en el que dos mujeres que iban en el otro vehículo implicado resultaron heridas. Tras el incidente, entregó voluntariamente su licencia de conducir.

Buckingham Palace calculó que, desde 1952, el príncipe atendió 22.219 compromisos en solitario.

Felipe jugó un rol importante ayudando a la monarquía a aceptar los cambios en las actitudes sociales a lo largo de los años.

Felipe e Isabel II en 2007

PA

Pero su mayor logro fue, sin duda, la constancia de su apoyo a la reina.

Él creía que su trabajo era, como le dijo a su biógrafo, “asegurar que la reina pudiera reinar”.

En un discurso pronunciado en una celebración para conmemorar el aniversario de bodas de oro de la pareja, Isabel II le rindió homenaje.

“Es alguien que no se toma fácilmente los cumplidos, pero simplemente ha sido mi fortaleza y se ha quedado todos estos años. Yo, su familia y este y muchos otros países le debemos muchos de lo que él admitiría y de lo que nunca sabremos”.


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