Más de la mitad de los mexicanos en Forbes son o fueron accionistas de ex paraestatales
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Más de la mitad de los mexicanos en Forbes son o fueron accionistas de ex paraestatales

Animal Político te presenta los 11 mexicanos con al menos mil millones de dólares en su fortuna personal, de acuerdo con la publicación estadounidense.
Por Omar Granados
8 de marzo, 2012
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Además de Carlos Slim, quien es el primer lugar de la lista con 76 mil millones de dólares, encontramos a otros diez mexicanos que, de acuerdo con Forbes, tienen más de mil millones de dólares, entre ellos están los dueños de las dos televisoras más grandes de México, empresarios mineros, ex dueños de grandes consorcios que vendieron sus acciones y un magnate sui géneris como Joaquín “El Chapo” Guzmán. En total, seis de los 11 billionaires son dueños o accionistas de empresas que alguna vez fueron paraestatales y que fueron vendidas durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Los 11 mexicanos más ricos suman, todos juntos, una fortuna de 129 mil 700 millones, es decir, 4 mil 600 millones más que en 2011, cuando juntaban 125 mil 100 millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 3.67%.

¿Quiénes son ellos? Animal Político te presenta los 11 mexicanos con al menos mil millones de dólares en su fortuna personal, de acuerdo con la publicación estadounidense.

Carlos Slim, de 72 años de edad, vio reducida su fortuna en 5 mil millones de dólares en comparación con 2011, sin embargo se mantiene como el más rico del mundo con sus 69 mil millones de dólares, aunque es seguido de cerca por Bill Gates, quien posee una fortuna de 61 mil millones. Slim compró Telmex en 1990, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. La caída en su fortuna se debe a la baja en el precio de las acciones de América Móvil y a la multa que la Comisión Federal de Competencia impuso a América Móvil por mil millones de dólares.

El segundo más rico entre los mexicanos es Ricardo Salinas Pliego y familia, quienes poseen una fortuna de 17 mil 400 millones de dólares y que se sitúan en el lugar 37 a nivel mundial. Salinas Pliego, de 56 años, duplicó su fortuna en sólo un año, llegando a 17 mil 400 millones de dólares, cuando el año pasado tenía 8 mil 200. Esto le valió un avance del cuarto al segundo lugar entre los mexicanos y -a nivel global- avanzó del número 112 al 37. Ricardo Salinas Pliego compró la segunda televisora más grande del país en agosto de 1993, gracias a una licitación de Carlos Salinas de Gortari, lo cual devino en la fundación de TV Azteca. Sin embargo, la tajada grande de su fortuna proviene de Grupo Elektra, el cual vale al menos 15 mil 300 millones de dólares. Además, Grupo Elektra consta de un brazo que realiza préstamos a los clientes a pesar de su bajo nivel de ingresos. Análisis mencionados por Forbes señalan que la razón principal por la que Elektra creció tanto es un intercambio de igualdad con la financiera suiza UBS y su nuevo punto de referencia en el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa, además que la reducción de acciones disponibles de Elektra subieron el precio de las mismas.

En tercer lugar, se encuentra Alberto Bailleres, un magnate de la minería con 80 años de edad y que se sitúa en el número tres de los mexicanos y 38 a nivel mundial con una fortuna que asciende a 16 mil 500 millones de dólares. El dueño del Palacio de Hierro logró un crecimiento de 4 mil 600 millones de dólares en su fortuna, con lo que pasó del número 80 a nivel mundial al 38. Bailleres es también dueño de la segunda minera más grande del país, Industrias Peñoles, la cual incluso es una de las minas de plata más grandes del mundo. En parte, el crecimiento de este magnate se debe a los altos precios de los metales preciosos y a la apertura de la nueva mina de oro y plata de El Saucito, en Zacatecas. Otras compañías de su propiedad son la aseguradora Grupo Nacional Provincial, Grupo Profuturo y posee acciones en el consorcio Femsa, embotelladora de Coca-Cola México y que tiene negocios en cerveceras y en la cadena Oxxo. Bailleres también es miembro de la junta directiva de Televisa.

Germán Larrea Mota Velasco y familia, el minero más grande del país, conocido como “El rey del cobre” -es dueño de Grupo México-, cayó al cuarto lugar entre los mexicanos más ricos y cayó nueve lugares hasta llegar al número 48 en la lista mundial. La fortuna de Larrea, de 56 años, cayó mil 800 millones de dólares para situarse en los 14 mil 200 millones de dólares. Larrea se mantiene como un magnate reacio a aparecer en los medios a pesar de ser parte de la dirección de Televisa. Grupo México tuvo otro año estelar en ventas, aunque sus acciones estuvieron un poco a la baja. Larrea y familia controlan el 51% el conglomerado minero que ha estado inmerso en problemas con sus trabajadores, en particular en Cananea y Pasta de Conchos. Fue en agosto de 1990 cuando el gobierno de Salinas de Gortari privatizó la minera que se convirtió en Grupo México, al venderlo a un grupo encabezado por Larrea.

El quinto lugar pertenece a Jerónimo Arango y sus hermanos Manuel y Plácido, quienes comparten una fortuna por 4 mil millones de dólares, los cuales lograron al vender las acciones que poseían de Cifra, el conglomerado que entonces era dueño de la cadena de tiendas cuya marca principal era Aurrera. En 1997, Wal-Mart compró las acciones a la familia Arango, quienes recibieron casi 5 mmdd. Jerónimo vive una apacible vida en Los Ángeles a sus 86 años, Manuel es un desarrollador de bienes y raíces, mientras Plácido colecciona arte y posee una cadena de restaurantes. Los Arango cayeron del lugar 268 al 276 en el conteo mundial y entre los mexicanos se mantuvieron en el quinto.

Emilio Azcárraga, el director ejecutivo de la televisora más grande hispanoamérica y de la editorial hispana más grande del mundo, concentrados en Grupo Televisa. La televisora  ha empezado a producir contenido en inglés y Azcárraga y su rival y posible socio de negocios, Ricardo Salinas Pliego, continúan su batalla contra Carlos Slim Helú, debido a que el dueño de Televisa consiguió un pacto con Salinas Pliego para comprarle el 50% de las acciones de Iusacell, compañía de telefonía móvil con valor de mil 600 mdd. En febrero, la Comisión Federal de Competencia vetó el arreglo pues consideró que afectaría la competencia en el sector televisivo aunque ayude a la competencia en telefonía. A pesar de que el año pasado Slim sacó la publicidad que tenía en Televisa. Azcárraga, de 44 años (el más joven de los magnates mexicanos), está intentando entrar al negocio de la telefonía al ofrecer el combo de televisión por cable, telefonía e internet.

Roberto González Barrera, fundador y director de Grupo Maseca (Gruma), el productor de tortillas más grande del mundo, es el sexto mexicano con más dinero al amasar mil 900 millones de dólares. Sin embargo, la mayoría de la riqueza de González Barrera proviene de sus acciones en Banorte, un banco mexicano que ha ampliado su éxito con la reciente fusión con IXE. Banorte fue comprado al gobierno en el sexenio de Carlos Salinas. En 2011, regresó a Forbes, después de un lapso de más de diez años, gracias al crecimiento de las acciones de Banorte. El cálculo incluye solamente a Robert González sin contar a sus hijos. González Barrera, a sus 81 años, tiene el número siete entre los mexicanos más ricos y el número 683 a nivel mundial, lo que representa un avance de un puesto entre los mexicanos, pero una caída de 88 lugares en el mundo.

Carlos Hank Rhon llega por primera vez a esta lista de magnates en el número 913 global y el octavo entre mexicanos con mil 400 millones de dólares. La llegada de Hank es gracias, en gran medida, a la posesión de 93.4% de acciones de Grupo Financiero Interacciones que tiene su familia. Carlos es hermano de Jorge, el dueño del consorcio de casinos que fue detenido recientemente por acopio de armas. Grupo Financiero Interacciones vale alrededor de 800 millones de dólares y es una empresa de servicios financieros integrados y banco de inversiones. La familia Hank también controla completamente el Grupo Hermes, cuyo brazo constructor construye infraestructura mayor como puentes, caminos, plantas hidroeléctricas. En los últimos años, la familia de Hank, quien tiene 85 años, ha desarrollado Playa Mujeres, un destino turístico nuevo y lujoso en Cancún, al tiempo que incursiona en negocios de transporte.

En el noveno lugar entre los mexicanos más ricos, se encuentra Roberto Hernández Ramírez, quien concentra mil 300 millones de dólares, lo cual lo sitúa en el lugar 960 a nivel mundial, por lo que avanzó 33 sitios. Además, Hernández Ramírez, de 70 años, aumentó su fortuna en 100 millones de dólares en este año. Hernández Ramírez, el ex director ejecutivo de Banamex, recibió un estimado de 2 mil millones de dólares, cuando vendió el banco por una transacción bursátil sin pagar impuestos. Hernández compró previamente el banco en 1992, cuando el gobierno del presidente Salinas decide privatizar de nuevo la banca, adjudicando Banamex a un grupo de inversionistas agrupados en torno de la casa de bolsa Acciones y Valores de México. Roberto Hernández es miembro de la junta directiva de Televisa e invierte en un pequeño grupo financiero en Brasil llamado Hypermarcas.

Entre estos magnates, resulta relevante que Joaquín “el Chapo” Guzmánlíder del cártel de Sinaloa– repite con la misma fortuna que en 2010 y 2011: mil millones de dólares. Sin embargo, a pesar del calculo de Forbes, Guzmán Loera cayó 13 lugares para situarse en el número mil 153 y es penúltimo lugar (número 10) entre los mexicanos. “El Chapo”, de acuerdo con Forbes, es responsable por 25% de las drogas ilegales que entran a EU provenientes de México. Además, se cree que el narcotraficante, de 54 años, de acuerdo con los expertos en el tema de drogas, estaría gastando más dinero para defender al cártel que en años anteriores debido al escalamiento de las presiones del gobierno mexicano, aunque su cártel también ha expandido las operaciones de su cártel hasta Centroamérica, particularmente en Guatemala. Sin embargo, las autoridades mexicanas, en opinión de Forbes están cerrando el círculo al “Chapo”, pues desde diciembre se ha logrado la captura de un lugarteniente y uno de sus jefes de sicarios. Finalmente, la publicación señala que en agosto pasado el traficante supuestamente envió a su esposa de 22 años al condado de Los Ángeles para dar a luz a los gemelas que tendrá la pareja.

Alfredo Harp Helú y su familia están en el último lugar de los mexicanos con más de mil millones de dólares, pues tienen justamente esta cantidad. Harp se mantiene con la misma cantidad de dinero que en 2011 y tiene el mismo puesto entre los mexicanos, sin embargo, a nivel mundial cayó 13 lugares para llegar al número mil 153. La mayor parte del dinero de Harp Helú se debe a la venta de Banamex a Citigroup, cuando era director del banco y un accionista significativo. Harp Helú compró acciones de Banamex al gobierno mexicano cuando el banco fue privatizado. Actualmente dirige y es el principal accionista de Grupo Martí y es dueño de los Diablos Rojos de la liga mexicana de Baseball. En 1994, Harp Helú fue secuestrado y retenido por varios meses.

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Clare Freer

Parosmia: desde que tuve COVID-19, la comida me da ganas de vomitar

Muchas personas descubren que las cosas no huelen bien después de padecer COVID y que la mayoría de los alimentos huelen y saben repugnantes.
Clare Freer
26 de febrero, 2021
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Muchas personas con COVID-19 pierden temporalmente el sentido del olfato.

A medida que se recuperan, este por lo general regresa, pero algunos descubren que las cosas huelen diferente y algunas que deberían oler bien, como la comida, el jabón y sus seres queridos, huelen repulsivamente.

El número de personas con esta afección, conocida como parosmia, aumenta constantemente, pero los científicos no están seguros de por qué ocurre o cómo curarla.

Short presentational grey line

BBC

Clare Freer termina llorando cada vez que intenta cocinar para su familia.

“Me mareo con los olores. Un olor podrido invade la casa en cuanto se enciende el horno y es insoportable”, describe.

La mujer de 47 años de Sutton Coldfield, Reino Unido, ha estado padeciendo parosmia durante siete meses y dice que muchos olores cotidianos le resultan repugnantes.

Las cebollas, el café, la carne, las frutas, el alcohol, la pasta de dientes, los productos de limpieza y los perfumes le dan ganas de vomitar.

El agua del grifo tiene el mismo efecto (aunque no el agua filtrada), lo que dificulta el lavado.

“Ya ni siquiera puedo besar a mi pareja”, dice.

Clare contrajo COVID-19 en marzo del año pasado y, como muchas personas, perdió el olfato como resultado.

El sentido regresó brevemente en mayo, pero en junio Clare empezó a rechazar sus comidas para llevar favoritas porque tenían un aroma rancio y cada vez que algo entraba en el horno había un olor abrumador a productos químicos o algo quemado.

Desde el verano lleva una dieta de pan y queso porque es todo lo que puede tolerar.

“No tengo energía y me duele todo”, cuenta. También la ha afectado emocionalmente. Dice que llora la mayoría de los días.

“Aunque la anosmia no fue agradable, pude seguir con mi vida normal y seguir comiendo y bebiendo”, dice Clare. “Viviría con eso para siempre, si eso significara deshacerme de la parosmia”.

Clare disfruta de un día de mimos con su hija mayor: el perfume ahora huele repugnante para ella.

Clare Freer
En esta foto se la puede ver a Clare Freer disfrutando de un día de mimos con su hija mayor. Ahora el perfume de sus seres queridos huele repugnante para ella.

El médico de cabecera de Clare dijo que nunca antes se había encontrado con un caso así.

Asustada y desconcertada, buscó respuestas en Internet y encontró un grupo de Facebook con 6.000 miembros creado por la organización benéfica de pérdida de olores AbScent.

Casi todos habían comenzado con anosmia derivada de la COVID-19 y terminaron con parosmia.

“Los descripciones comunes de los diferentes olores de parosmia incluyen: muerte, descomposición, carne podrida, heces“, dice la fundadora de AbScent, Chrissi Kelly, quien creó el grupo de Facebook en junio después de lo que describe como un “maremoto” de casos de parosmia por COVID-19 .

La gente usó frases como “aguas residuales con sabor a fruta”, “basura empapada y caliente” y “perro mojado rancio”.

A menudo, luchan por describir el olor porque no se parece a nada que hayan encontrado antes y eligen palabras que transmiten su disgusto.

Alrededor del 65% de las personas con COVID pierden el sentido del olfato y el gusto y se estima que alrededor del 10% de ellos desarrollan una “disfunción olfativa cualitativa”, es decir, parosmia u otra afección, fantosmia, cuando huele algo que no se encuentra en el lugar.

Si esto es correcto, 6.5 millones de personas de los 100 millones que han tenido COVID-19 en todo el mundo pueden estar experimentando parosmia prolongada por COVID.

Short presentational grey line

BBC

La doctora Jane Parker, científica especialista en sabor de la Universidad de Reading, Reino Unido, estaba estudiando la parosmia antes de la pandemia, cuando era una condición aún más rara.

Una teoría sobre el origen de los olores horribles que experimentan las personas que viven con parosmia es que solo perciben algunos de los compuestos volátiles que contiene una sustancia y que huelen peor de forma aislada. Incluso podría aumentar su intensidad.

Por ejemplo, el café contiene compuestos de azufre que huelen bien en combinación con todas las demás moléculas que le dan al café su aroma agradable, pero no cuando se huele solo.

Consultando con varias personas del grupo de Facebook AbScent parosmia, Parker y su equipo han descubierto que la carne, las cebollas, el ajo y el chocolate provocan habitualmente una mala reacción, junto con el café, las verduras, la fruta, el agua del grifo y el vino.

Jarra de café.

Getty Images
Para la mayoría de las personas que padecen de parosmia, el café sabe muy mal.

Muchas otras cosas huelen mal para algunos de los voluntarios y nada huele bien para todos ellos “excepto quizás almendras y cerezas”.

Ellos, y otros con parosmia, describen repetidamente algunos malos olores, incluido uno que es químico y ahumado, uno que es dulce y enfermizo, y otro descrito como “vómito”.

La investigación de Parker también ha encontrado que los malos olores pueden permanecer con los parósmicos, como se les llama, durante un tiempo inusualmente largo.

Para la mayoría de las personas, el olor a café permanecerá en sus fosas nasales durante unos segundos. Para los parósmicos, podría quedarse durante horas, incluso días.


Consejos para afrontar la parosmia

  • Consume alimentos a temperatura ambiente o fríos
  • Evita los alimentos fritos, carnes asadas, cebollas, ajo, huevos, café y chocolate, que son algunos de los peores alimentos para los parósmicos.
  • Prueba alimentos suaves como arroz, fideos, pan sin tostar, verduras al vapor y yogur natural.
  • Si no puedes tolerar la comida, considera batidos de proteínas sin sabor

Fuente: AbScent


Barry Smith, líder británico del Consorcio Global para la Investigación Quimiosensorial, dice que otro descubrimiento sorprendente: “lo bueno es malo y lo malo es bueno”.

“Para algunas personas, los olores de los pañales y del baño se han vuelto tolerables, e incluso agradables”, describe.

“Es como si los desechos humanos ahora huelen a comida y la comida ahora huele a desechos humanos”.

Baño.

Getty Images
“Para algunas personas, los olores de los pañales y del baño se han vuelto tolerables, e incluso agradables”.

Entonces, ¿qué causa la parosmia?

La hipótesis predominante es que resulta del daño a las fibras nerviosas que transportan señales desde los receptores en la nariz hasta las terminales (glomérulos) del bulbo olfatorio en el cerebro.

Cuando estos vuelven a crecer, ya sea que el daño haya sido causado por un accidente automovilístico o por una infección viral o bacteriana, se cree que las fibras pueden volver a adherirse a la terminal incorrecta, dice Parker.

“¡Están en la sala de reuniones equivocada! Esto se conoce como cableado cruzado y significa que el cerebro no reconoce el olor y quizás está programado para pensar en él como un peligro”, detalla.

La teoría es que, en la mayoría de los casos, el cerebro, con el tiempo, corregirá el problema, pero Parker se muestra reacio a decir cuánto tiempo llevará.

“Debido a que muy pocas personas tenían parosmia antes de la COVID-19, no se estudió mucho y la mayoría de la gente no sabía qué era, por lo que no tenemos datos históricos. Y tampoco tenemos datos para COVID-19 porque eso podría llevar años”, asegura.

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BBC

Aparte de esperar a que el cerebro se adapte, no hay cura, aunque AbScent cree que el “entrenamiento del olfato” puede ayudar.

Consiste en oler regularmente una selección de aceites esenciales uno sobre otro, pensando en la planta de la que se obtuvieron.

Clare Freer ha estado haciendo esto y dice que el limón, el eucalipto y el clavo de olor han comenzado a oler levemente como deberían, pero que no registra nada en el caso de la rosa.

Algunos parósmicos han adaptado su dieta para hacer más llevadero vivir con la enfermedad.

Dos hermanas, Kirstie, de 20 años, y Laura, de 18, de Keighley, Reino Unido, están haciendo lo mismo, aunque tomó un tiempo descubrir cómo llevarlo a cabo y al mismo tiempo vivir en armonía con sus padres.

Una vez, las hermanas tuvieron que correr por la casa y abrir las ventanas, cuando sus padres llegaron con pescado y papas fritas, “porque el olor es horrible”, describe Laura.

Sus padres, en cambio, se han cansado de las especias picantes con las que cocinan las hermanas, para enmascarar los sabores desagradables y darles lo que para ellas es un toque de sabor.

Kirstie (derecha) y Laura en el cumpleaños número 18 de la última que no pudo comer su pastel.

BBC
Kirstie (derecha) y Laura en el cumpleaños número 18 de la última que no pudo comer su pastel.

“Algunas personas nos dicen que simplemente debemos alimentarnos y comer de todos modos. Lo intentamos, pero es muy difícil comer alimentos que saben podridos“, dice Kirstie.

“Y luego, durante los próximos tres días, tendré que vivir con ese olor que se filtra en mi sudor. Es uno de los olores más angustiantes y me siento sucia constantemente”, detalla.

Ahora se han dado cuenta de que los alimentos de origen vegetal saben mejor y disfrutan de platos como la boloñesa de lentejas y el risotto de calabaza.

“La carne es un alimento que ahora evitamos. Encontrar buenas recetas que nos gusten ha hecho que sea mucho más fácil de afrontar”, afirma Kirstie.

“Hemos tenido que adaptarnos y cambiar nuestra forma de pensar porque sabemos que podríamos estar viviendo con esto durante años y años”, se resigna.

La pérdida del olfato a menudo afecta la salud mental

Jane Parker señala que la pérdida del olfato ocupa un lugar muy bajo en la lista de prioridades para quienes enfrentan la pandemia, pero ella y Barry Smith dicen que a menudo afecta la salud mental y la calidad de vida.

“Es sólo cuando pierdes el sentido del olfato que te das cuenta de cuánto fue parte de la esencia de tu experiencia”, explica Smith.

La conexión humana, el placer y los recuerdos están ligados al olfato, señala.

“Te dicen que se sienten aislados de su propio entorno, ajenos. Ya no encuentran ningún placer en comer y pierden esa cercanía tranquilizadora de poder oler a las personas que aman”, describe.

Mientras que Clare Freer extraña los días en que le gustaba el olor de su esposo cuando salía de la ducha, Justin Hyde, de 41 años, de Cheltenham, en el suroeste de Reino Unido, nunca ha olido el aroma de su hija nacida en marzo de 2020.

Justin no asistió al festival de carreras de caballo de su ciudad en el mismo mes, pero conoce a personas que sí lo hicieron, y no mucho después contrajo el virus, perdiendo el sentido del gusto y el olfato.

Justin Hyde

Justin Hyde
Justin Hyde ya no disfruta de una visita a una cervecería al aire libre porque no puede tolerar el sabor de la cerveza.

Tuvo una recuperación de los sentidos en julio, pero luego el café comenzó a oler extraño, y rápidamente las cosas empeoraron.

“Casi todos los olores se volvieron extraños”, puntualiza. “Los huevos me repelen físicamente y no puedo disfrutar de la cerveza o el vino, ya que tienen un sabor que simplemente llamo COVID”.

Al igual que Kirstie y Laura, él descubrió que algunos platos sin carne son comestibles, incluido el curry de verduras, pero no habrá más visitas a las cervecerías mientras dure su parosmia y ni desayunos con alimentos fritos.

“Todos esos placeres que damos por sentado han desaparecido desde que tuve COVID. Siento que estoy roto y ya no soy yo“.


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