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Viajar, un vía crucis para
las personas con discapacidad
Falta de accesos, negación del servicio y otras prácticas discriminatorias, es lo que enfrentan las personas con alguna discapacidad para viajar por sí solos.
Por Dulce Ramos
6 de marzo, 2012
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Personas en sillas de ruedas en el centro de Oaxaca.//FOTO: Cuartoscuro

David Garza Caligaris viaja de Cuernavaca al Distrito Federal todos los fines de semana para visitar a su familia. Llega a la terminal de autobuses, compra su boleto y aborda. Hasta ahí, todo parece cotidiano, pero David, de 35 años, nació con una lesión cerebral por la que los médicos le auguraban una corta vida. Hoy es independiente, productivo, lee y hace operaciones matemáticas sencillas.

A mediados de este mes, al intentar volver a Cuernavaca, la línea de autobuses Grupo Pullman le negó la venta del boleto en la Terminal del Sur por no ir acompañado de un “representante legal”, como si fuese un menor de edad. David, nervioso y sin comprender por qué le negaban un servicio que ha usado por 15 años, sólo pudo llamar a su familia.

–No me quieren dejar subir. No sé qué hice –le dijo en llanto a su sobrina Sara, quien llegó a auxiliarlo. El gerente en turno, después de una hora de alegatos, reconoció que había negado la venta del boleto por “criterio propio”.

Sólo en 2011, Conapred recibió 25 quejas contra líneas de transporte por prácticas discriminatorias como la ocurrida contra David Garza y otras personas con alguna discapacidad. Líneas de autobuses que impiden el abordaje a una persona invidente con su perro guía. Compañías aéreas que exigen a usuarios de sillas de ruedas eléctricas, dar aviso con antelación por estar fuera del ‘equipaje normal’. Viajar acompañado si se padece de alguna complicación cerebral. Todas ellas son situaciones comunes cuando una persona con discapacidad requiere viajar por vía aérea o terrestre.

En México hay alrededor de 5 millones de personas con discapacidad.  Las prácticas discriminatorias que enfrentan estas personas en los medios de transporte se han repetido tanto que, entre 2004 y 2008, Conapred inició un expediente de reclamación contra la Dirección General de Aeronáutica Civil debido a que las líneas aéreas no cuentan con un reglamento que las obligue a tener normas incluyentes.

Animal Político contactó al departamento de mercadotecnia de Grupo Pullman para conocer su posición sobre el incidente con Garza Caligaris, sin embargo, no ofrecieron postura oficial. La única reacción que tuvieron se dio a través de las redes sociales.

Todos los tweets que mencionaban lo ocurrido fueron contestados con la siguiente frase: “Se platicó con el Dr. Brauer de Stímulo AC . Brindará orientación profesional para establecer políticas más adecuadas para estos casos”.

“La calle te regresa a la casa”

Todo mundo mueve montañas para rehabilitar al discapacitado; para que haga su vida y salga a la calle. Sin embargo, sales  y la misma calle te regresa a tu casa. El último eslabón de la cadena está roto”.

Así se expresa Nora Pallares, que tiene una discapacidad visual. En un mismo día de 2001, dos líneas de autobuses (Primera Plus y ETN) le negaron el abordaje con sus perros guía. Incluso, una oficial de seguridad privada le cerró el paso en las escalinatas del camión.

Desde 1991, cuando esta pedagoga de 37 años comenzó a apoyarse en labradores retriever para mejorar su movilidad, se enfrentó a dificultades para transportarse que usualmente se subsanaban en el momento. Hasta el episodio ocurrido en las líneas de autobuses.

Tras la negativa para abordar interpuso una demanda ante la Procuraduría del Consumidor (Profeco) y ganó. Sin embargo, cuando requirió transportarse nuevamente, las mismas líneas de autobuses le negaron el servicio, aún con los documentos que avalaban que había ganado el caso.

Tener alguna discapacidad motriz también es motivo para que los autobuses nieguen el servicio. En San Luis Potosí, la madre de un joven de 23 años se enfrentó a que una línea de autobuses le negara la venta de un boleto. “Aunque lo compre, el conductor de todos modos lo va a bajar”, le dijeron, según consta en registros del Conapred. Hablar con un superior no resolvió el caso, pues éste también se negó a expedir el boleto.

Las organizaciones de la sociedad civil también están conscientes de estos obstáculos. Libre Acceso AC, dirigida por el ganador del Premio Nacional de Derechos Humanos en 2011, Federico Fleischmann, se ha involucrado en la problemática.

“Hemos promovido que en la terminal de autobuses exista un procedimiento para facilitar el acceso de las personas con discapacidad a los autobuses; sobre todo a las personas con discapacidad motriz”, afirma en entrevista telefónica.

“Algunas líneas como ADO usan ya una silla pasillera por medio de la cual, dos maleteros pueden subir a una persona. No hay justificación para que se le niegue el servicio a una persona con discapacidad”, agrega.

En las aerolíneas, la discriminación también obstaculiza los viajes. “A las personas con discapacidad se les impide abordar porque viajan solos. Dicen que necesitan que alguien los acompañe y se haga responsable; como si no fuesen sujetos de derechos”, explica la Directora General de Quejas y Reclamaciones de Conapred, Hilda Téllez Lino.

La serie de prácticas discriminatorias más denunciadas son la falta de accesibilidad en aeropuertos, sillas pasilleras –donde usualmente viajan las personas con discapacidad motriz– sin dispositivos de seguridad, o personal sin capacitación para el manejo de sillas de ruedas u otros apoyos técnicos.

En los registros de Conapred consta el caso de una persona que, al intentar abordar un vuelo en agosto de 2010, la aerolínea le informó que no podía abordar con su silla eléctrica puesto que la batería no podía ir a bordo. Para poder viajar, el agraviado tuvo que comprar una silla convencional, que no le permite independencia.

Igualmente, las personas con discapacidad se han enfrentado al requerimiento de una constancia médica que refiera que su padecimiento no es contagioso o,  en ocasiones, los concentradores de oxígeno que necesitan personas enfermas.

En abril de 2011, otra aerolínea le negó el derecho de abordar a un hombre con un tanque de ese tipo por considerarlo peligroso.

El trato general que se da a las personas con discapacidad es, en general, el que se daría a una persona que no tuviese el derecho a “ejercitar cualquier condición”, afirma Téllez Lino. “Pareciera que deben estar limitados a que alguien se haga responsable y los consideran como personas no sujetas de derechos”.

Las aerolíneas que más discriminan

El catálogo de normas que violan los prestadores de servicios al incurrir en actos discriminatorios es amplio. La Constitución, en su artículo primero, establece la prohibición de “toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, género, edad, discapacidades, condición social, condiciones de salud” o cualquier otro factor.

A lo anterior se suma que en marzo de 2007, México ratificó la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Con la firma, México se comprometió a “asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas con discapacidad”.

La existencia de un marco normativo no significa que se cumpla o se aplique, reconoce Téllez Lino. “En la  ciudad, empresas, y sociedad en general,  no estamos preparados para ser una sociedad incluyente. Aún cuesta mucho trabajo que se puedan reconocer los derechos de las personas con características diferentes”, agrega la funcionaria.

En el caso de las aerolíneas, Conapred cuentan con una lista de las compañías nacionales que tienen más expedientes de queja abiertos.

Para constatar si las dificultades prevalecen también en líneas aéreas internacionales, el equipo de Animal Político pidió información a dos compañías que vuelan hacia Sudamérica sobre los requerimientos adicionales que hacen a pasajeros con movilidad reducida o con alguna discapacidad intelectual.

Si bien, en ambos casos, el personal concluyó que no se requieren cartas responsivas, cuotas adicionales o incurrir en algún otro procedimiento diferente al de un viajero sin discapacidad, se pudo constatar que los empleados desconocen los procedimientos. En los centros de atención telefónica de las aerolíneas Taca y  Copa, tomó más de 20 minutos obtener informes certeros.

En el caso de Taca, incluso, el empleado que dio informes telefónicos aseguró en un primer momento que las personas con discapacidad intelectual forzosamente deben viajar acompañadas. Hasta que se le pidió corroborar con un superior, informó que no era necesario documento alguno.

Con los años, las actitudes de los prestadores de servicios de transporte, se han transformado, dice Nora Pallares en una charla telefónica desde su natal Culiacán. “Hay muchísima más comprensión, pero falta capacitar a las personas para que cada vez que llegues a un aeropuerto no debas hacer todo el trámite. Si nada más no vemos”, agrega.

Entre las líneas aéreas, cabe decir, no todo el panorama es de lucha constante. En julio de 2011, la línea Air France implementó con la asesoría de Conapred un protocolo de atención a personas con discapacidad, luego de que un usuario no pudiese abordar por no haber notificado que su silla de ruedas era eléctrica.

El protocolo, conocido a nivel internacional como SAPHIR por las siglas en inglés de Atención Especializada a Personas con Discapacidad, se aplica ya en Europa y Norteamérica.

Con la firma del convenio de colaboración, los empleados de la aerolínea que laboran en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México recibieron cursos de capacitación y sensibilización.

Las líneas de transporte, no obstante, no están obligadas a implementar soluciones como hizo Air France. Una vez que Conapred notifica a los terceros que existe una queja, inicia un procedimiento conciliatorio para el que tienen un determinado plazo de respuesta, pero las empresas no están obligadas por ley a darle seguimiento a un procedimiento de esa naturaleza. Así, de 23 expedientes de queja abiertos en 2011 por Conapred, sólo uno se resolvió por conciliación.

Más fácil ir a Los Ángeles que ir al Estado de México

Pese a las dificultades para hacer trayectos largos, el transporte dentro de las ciudades es a veces mucho más complicado. De las 175 estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, sólo seis tienen instalaciones adecuadas para personas con movilidad reducida. Éstas son: Universidad, Centro Médico, Indios Verdes, Tacubaya, Centro Médico y Pantitlán.

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