Peña Nieto va a Ciudad Juárez y elude diálogo con familiares de víctimas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Peña Nieto va a Ciudad Juárez y elude diálogo con familiares de víctimas

Las 10 mil muertes registradas en Juárez desde que arrancó el sexenio, la última de ellas la de un menor de 17 años acribillado con un rifle AK-47 siete horas antes de su llegada a la Ciudad, no fueron parte del discurso que ofreció el Candidato ante los miles de juarenses.
Por Francisco Sandoval Alarcon Enviado
2 de abril, 2012
Comparte

En su visita a Ciudad Juárez, Chihuahua, una de las ciudades más golpeadas por la violencia en el presente sexenio,  Enrique Peña Nieto, candidato del PRI a la presidencia de México,  se olvidó de un tema que le sigue doliendo a los juarenses: La falta de resultados de autoridades estatales y federales para esclarecer los crímenes cometidos en los últimos 15 años.

“No hubo ninguna invitación. En estos momentos la relación entre las organizaciones civiles y  el gobernador César Duarte está tensa, tal vez por eso le recomendaron no reunirse con nosotros… pero además no tendría nada de qué hablar porque el Estado que gobernó tiene los índices más altos de feminicidios”,  señala Lucha Castro, coordinadora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres y abogada de madres con hijas desaparecidas y asesinadas en la norteña ciudad mexicana.

“No tuvimos acercamiento con el candidato  del PRI. Pero tampoco lo hemos tenido con la candidata del PAN, ni con el del PRD”, dice por su parte José Luis Castillo, padre con una hija desaparecida e integrante del Comité de Madres y Familiares de niñas y mujeres Desaparecidas en Juárez, quien piensa que al no  tomarlos en cuenta los candidatos lo único que demuestran es “insensibilidad” ante el problema de las desapariciones y muertes de mujeres, aún cuando lo único que piden como ciudadanos son resultados en las investigaciones de sus hijas.

***

En lo que fue su segundo acto de campaña en el Norte de México, Enrique Peña Nieto, llegó a Ciudad Juárez, Chihuahua, fuertemente custodiado por un equipo de seguridad que nunca se le despegó. Ni en el momento que corrió impulsivamente poco más de 20 metros para saludar a los asistentes que le gritaban “gaviota” a su esposa Angélica Rivera, ni cuando se marchó con rumbo al Aeropuerto a bordo de un convoy de cuatro camionetas que se abrían paso entre los asistentes que observaban asombrados el aparatoso despliegue que inició dos días antes, cuando su equipo de logística llegó para acordonar con vallas metálicas la Plaza Cívica Benito Juárez.

Es la de una de la tarde del domingo. El termómetro marca 31 grados centígrados. Junto a la Plaza Cívica Benito Juárez, un grupo de señoras de aspecto humilde, acompañadas por un bullicioso pelotón de chiquillos, esperan la señal para ingresar a la plaza.

A todos se les notaba acalorados. En algunos casos tuvieron que viajar hasta tres horas en viejos camiones escolares rentados para la ocasión, mientras que en otros ya no soportan la espera bajo los rayos del sol. La mayoría son consientes que el evento iniciará a las cuatro y finalizara a las seis, así que lo mejor alternativa que tienen es buscar una sombra.

“Una vez que instalemos los arcos –detectores de metal- podrán pasar”, dice uno de los guardias del evento cuando le preguntan la hora de ingreso, que se concreta 20 minutos más tarde.

Las primeras en pasar los arcos son las mujeres de aspecto humilde, quienes acompañadas de sus hijas e hijos, son inspeccionadas por segunda ocasión por los guardias, sólo que ahora con  bastones detectores de metal. Una vez dentro, sin embargo,  caminan apresuradamente un par de pasos para recibir gratuitamente un kit del candidato Enrique Peña Nieto, consistente en una playera blanca, una gorra roja, así como un par de aplaudidores de plástico para hacer la mayor bulla posible.

***

Virginia, vecina del kilómetro 33, es una de las mujeres que cruza los filtros de seguridad sin mayor reparo. Con su pequeña hija en brazos, platica que la líder de su colonia, conocida como “Doña Mary”, la invitó al evento un día antes, pero reconoce que no sabía de qué trataba. La misma respuesta ofrece Claudia del kilómetro 20. A ella lo único que le dijeron es debía apoyar al candidato que se presentaría ese día, aún cuando dice desconocer el nombre de ese personaje.

“Me dijeron que tenían que apoyar a un candidato apellidado Nieto”, dice por su parte Carmen, otra de las invitadas, quien al igual que la primera entrevistada dice desconocer de qué trataba el evento, que según los organizadores tendría una asistencia de entre 18 y 25 mil asistentes, pero que difícilmente superó las 12 mil personas.

***

Enrique Peña Nieto llegó con más de 20 minutos de retraso a lo que fue su primer mitin de campaña en Ciudad Juárez. Ni el avión privado contratado para transportarlo, ni los policías municipales que escoltaban su convoy, lograron que el candidato llegara temprano al evento, en el cual el mayor número de gritos de apoyo fue para su esposa Angélica Rivera, a quienes los asistentes llamaban “Gaviota”, que es el nombre de uno de los personajes de la actriz en televisión.

Pantalón de mezclilla y camisa blanca, el Candidato, quien siete horas antes se había reunido  con grupos indígenas de Guachochi, en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, donde se comprometió a combatir la pobreza de la región, arribó a la Plaza Cívica Benito Juárez fuertemente custodiado por su equipo de seguridad integrado por militares con licencia del Estado Mayor Presidencial.

Besos, abrazos, fotos y vivas, fueron parte del recibimiento del Candidato y su esposa, quienes estuvieron acompañados del gobernador de Chihuahua, César Duarte. Este último, personaje que en algunos momentos tuvo que correr a la par de Enrique Peña y Angélica Rivera, a lo largo de una pasarela de 300 metros que se prolongó por 20 minutos y que generó que alrededor de 500 asistentes, que a tenían varias horas parados bajo el sol, se marcharan de la plaza antes de iniciado el discurso del  priísta, el cual –según su agenda- estaría centrado en  el tema de la seguridad.

Las 10 mil muertes registradas en Juárez desde que arrancó el sexenio, la última de ellas la de un menor de 17 años acribillado con un rifle AK-47 siete horas antes de su llegada a la Ciudad, no fueron parte del discurso que ofreció el candidato ante los miles de juarenses.

Tal y como lo ha venido haciendo desde que arrancó su campaña el viernes 30 de marzo, el Candidato se comprometió notarialmente a que de ganar la Presidencia de la República lanzará dos propuestas que desde su punto de vista le darán “mayor eficacia al combate a la inseguridad” en Ciudad Juárez. La primera, fue la creación de “academias regionales” para profesionalizar a los policías y el el revisar la condición fiscal del municipio con el fin de lograr una mejor competitividad y generación empleos.

Poco antes de finalizar su discurso y firmar sus dos acuerdos, una cuarta parte de los asistentes se había marchado de la plaza. En algunos casos, estaban más entretenidos recogiendo las fotos gratuitas que el equipo de campaña les tomó con el Candidato y su esposa, que escuchando las últimas palabras de un Enrique Peña que en la ciudad más vapuleada por la violencia en el presente sexenio, se olvidó de dialogar con los familiares de las víctimas de violencia y de compromisos claros para resolver los casos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Morgues móviles y presos transportando cadáveres: cómo El Paso es una de las zonas más golpeadas por COVID

Las imágenes de presos ayudando en el traslado de cadáveres han despertado críticas y preocupación por la situación en la que se encuentra el condado de El Paso, en Texas, desbordado por el número de enfermos y muertos por coronavirus.
21 de noviembre, 2020
Comparte

Estados Unidos tenía algo más de 9 millones de casos confirmados de covid-19 cuando empezó el mes de noviembre. Solo unas semanas después, el país supera los 11 millones.

Y un condado de Texas emerge como el último epicentro de la pandemia.

En el El Paso, situado justo en la frontera con México y conocido por su paisaje desértico y sus complejos militares, los pacientes de covid-19 suponen más de la mitad de los ingresos hospitalarios, y el recuento continúa al alza.

Te presentamos cinco elementos que explican esta alarmante crisis.

Atención: alguna de las imágenes de esta nota pueden herir la sensibilidad de los lectores.

1. Hospitales desbordados

Con un aumento de casos de más de 1.000 al día en El Paso, la cifra de contagios superó los 76.000. Es aproximadamente el mismo número de casos confirmados para todo Grecia o Libia.

Los datos muestran que 1.120 residentes de El Paso están actualmente hospitalizados con el virus y se prevé que el número suba.

Esto significa que de todos los pacientes hospitalizados por covid-19 en todo el estado de Texas, uno de cada seis está en El Paso, según las últimas cifras.

Un total de 782 personas habían muerto en ese condado por la pandemia a fecha de 18 de noviembre.

Una furgoneta roja con carteles de "quédate en casa" y "apoyo a los enfermeros"

Reuters
Los habitantes de El Paso organizaron una caravana de vehículos para mostrar su solidaridad con el personal sanitario.

Tanto los hospitales como el personal sanitario están luchando para intentar hacer frente a esta situación.

Un portavoz del Centro Médico de la Universidad de El Paso dijo que el hospital reconoce la factura “física y emocional” que la pandemia les está pasando a los trabajadores de la salud.

En la carrera de las autoridades para hacer frente al creciente número de enfermos, el centro de convenciones de la ciudad de El Paso fue recientemente transformado en un hospital temporal para poder ofrecer camas adicionales.

Algunas instalaciones están tan desbordadas que los pacientes están siendo trasladados por vía aérea a otras ciudades de Texas.

El pasado lunes, el juez Ricardo Samaniego anunció que en el condado de El Paso se añadieron 500 camas de hospital adicionales, pero al ritmo de propagación del virus, esas camas estarán ocupadas para la semana que viene.

2. Morgues móviles

Al tiempo que los hospitales lidian con la gran cantidad de pacientes, la morgue de El Paso no ha podido hacer frente al aumento de muertes en el condado.

Como resultado, las autoridades tuvieron que recurrir a tráileres refrigerados. Diez de estas morgues fueron solicitadas en las últimas semanas.

Las instalaciones móviles están situadas a las puertas de la oficina del forense del condado, que ha tenido que gestionar más de 150 cuerpos en la última semana.

Una morgue móvil

Reuters
En el Paso se ha tenido que recurrir a morgues móviles para hacer frente al creciente número de muertos.

Previamente este mes, el Departamento de Defensa de Estados Unidos desplegó equipos médicos para ayudar a los trabajadores sanitarios locales.

Incluso las funerarias del condado están sintiendo la presión. El director de una de ellas, Jorge Ortiz, le dijo a la emisora local KERA News que tuvo que convertir la capilla de la funeraria en un refrigerador improvisado.

Ortiz advirtió que el punto álgido de la crisis del pasado verano boreal fue “nada” en comparación con lo que se está viviendo ahora.

3. Presos que trasladan cadáveres

La ciudad continúa haciendo frente a la falta de personal y las autoridades han sido criticadas por recurrir a las prisiones locales para obtener ayuda.

Se han visto imágenes de presos que transportan cadáveres de víctimas de covid-19 de la oficina del forense y ayudan a subirlos a las morgues móviles.

Un portavoz de la oficina del alguacil dijo que a los presos, convictos por delitos menores en prisiones de mínima seguridad, se les paga US$2 la hora. El trabajo es voluntario y se les suministra equipamiento de protección. Aun así, la medida ha sorprendido a muchos.

Un trío de presos entre las morgues móviles de El Paso

Reuters
Presos voluntarios están ayudando a transportar cadáveres en El Paso.

El juez Samaniego opinó que el uso de presos debe ser un último recurso.

“Si no hay personal, nadie que pueda ayudar, y hay voluntarios, aunque sean presos, entonces eso es con lo que contamos”, dijo, citado por la emisora local KFOX14 News.

El juez añadió que las autoridades esperaban que la Guardia Nacional de Texas ayudara con esos trabajos, pero el ejército no ha confirmado que pueda gestionar la demanda.

4. Seis meses, seis familiares muertos

En los últimos seis meses, una mujer de El Paso perdió a seis de sus familiares por el virus.

Bonnie Soria Nájera relató en el popular programa de televisión Good Morning America que su tío fue el último en morir el pasado domingo. También ha tenido que enterrar a sus padres, dos tías y un primo.

Todos estaban siendo muy cuidadosos“, dijo. “Hacían solo las cosas que tenían que hacer: ir al supermercado, ir a las citas médicas”.

La madre de Nájera dio positivo en mayo. En tres días, le tuvieron que poner un respirador. Su padre se enfermó poco después con el virus y terminó en otro hospital.

Un cementerio al lado de la oficina del forense de El Paso

Reuters
Hay familias que han perdido a varios miembros a causa del coronavirus.

Una semana después de ingresar en el hospital, la madre murió. Una hora después, Nájera supo que a su papá le habían puesto también un respirador. Murió tres semanas después.

Nájera contrajo también la enfermedad, pero se recuperó. Cuando empezó a sentirse mejor, se enteró de que su primo y su tía habían muerto tras contagiarse del virus. Y la semana pasada, otra tía murió de covid-19 en el hospital

Ahora, Nájera pide a los residentes de Texas que respeten la distancia social, como su familia intentó hacer.

“Ustedes no quieren estar en nuestro lugar“, subrayó.

5. No hay cierre para El Paso

Pese a las preocupaciones de muchos habitantes de El Paso, no se prevé que se vaya a imponer un cierre en este condado del oeste de Texas.

El pasado viernes, un tribunal de apelaciones revocó una orden de quedarse en casa después de que dueños de restaurantes y el fiscal general del estado demandaran al juez Samaniego por cerrar la ciudad.

Un panel de jueces falló 2 a 1 que la orden de cerrar negocios no esenciales hasta diciembre era contraria a las directrices de reapertura aprobadas por el gobernador de Texas, Greg Abbott, el 7 de octubre.

Varias personas con mascarilla a las afueras de un local en El Paso

Reuters
Pese a la preocupante situación, no hay una orden de cierre en el condado de El Paso.

Algunos locales reanudaron sus actividades casi de inmediato, según medios locales.

El fiscal general de Texas, Ken Paxton, tildó al juez Samaniego de “tirano” por el mandato.

El juez del condado respondió que era “desafortunado” que el fiscal general buscara “regodearse” t en lugar de visitar El Paso para caminar con él entre las morgues móviles.

Samaniego añadió que estaba decepcionado por la decisión judicial, pero añadió que los residentes y visitantes de El Paso todavía tienen que respetar ciertas restricciones sobre las mascarillas, los negocios y los encuentros sociales.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=aRHd8bOSTvc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.