Madres de desaparecidos exigen creación de banco de datos
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Madres de desaparecidos exigen creación de banco de datos

En este 10 de mayo, unas 300 mamás integrantes de la “Marcha de la Dignidad Nacional. Madres buscando a sus hijos y buscando justicia” marcharon sobre Paseo de la Reforma rumbo al Ángel de la Independencia.
Por Paris Martínez
10 de mayo, 2012
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Marcha de las madres de los desaparecidos.//FOTO: @katmora1974

Mientras en la Plaza de la República se coloca, ramo por ramo, el arreglo floral más grande del mundo, dedicado a las madres de México, al pie del Monumento a la Revolución 150 mujeres van desplegando decenas de retratos de sus hijos e hijas.

Son los rostros de los desaparecidos y asesinados de la última década en el país, posados en hilera, y cuyas madres han venido desde 12 estados, para llegar a la Ciudad de México en la víspera del 10 de mayo, “noche en que cuántos hijos en toda la República están preparándose para llevar serenata y cantar ‘Las Mañanitas’ a sus mamás, que es lo más maravilloso que pueda tener una madre”.

En tanto el arreglo floral gigante es protegido por una cinta amarilla que lo perimetra, con la leyenda “cuidado” escrita en letras negras, una cadena humana rodea a las madres de las víctimas de la violencia, mientras en su nombre habla, entre otras, Norma Ledezma, cuya hija, Paloma, de 16 años, fue raptada en marzo de 2002 y asesinada semanas después, y por cuyo caso el gobierno mexicano se vio obligado, luego de diez años, a pedir una disculpa pública al determinarse que permitió que el crimen quedara impune.

Norma Ledezma.//FOTO: Paris Martínez/Animal Político

“En esta noche, en este 9 de mayo de 2012 –dice Norma–, las madres decidimos estar, para celebrar, en memoria de los que no están y de las que no están. Todas estas familias, unidas por el dolor y la desgracia de la desaparición de un hijo, decidimos estar aquí, para abrazarnos nosotras con solidaridad, para recordarnos cuando nuestros hijos e hijas llegaron al mundo, para recordarnos cuántas ‘Mañanitas’ nos cantaron, y también cuántas dejaron de cantarnos porque manos asesinas, manos criminales, les quitaron sus sueños y nos los arrebataron de nuestras vidas.”

Han denominado a su andar como Marcha de la Dignidad Nacional, madres buscando a sus hijos e hijas y buscando justicia. Y han tomado camino hace tres días, en Chihuahua, para pasar por Torreón y Saltillo, donde fueron alcanzadas por familiares de víctimas de Nuevo León.

Este miércoles llegaron a León, Guanajuato, y luego partieron a Querétaro, para llegar por la noche al Distrito Federal, donde hoy, jueves, marcharán, a las 10:00 horas, del Monumento a la Revolución al Ángel de la Independencia.

Hijos e hijas desaparecidos.//FOTO: Paris Martínez/Animal Político

“En México –sigue Norma, con lágrimas en los ojos–, de norte a sur y de este a oeste, se están preparando para cantar ‘Las Mañanitas’, y nosotras, las madres de desaparecidos y asesinados, estamos clamando y gimiendo por la ausencia de ese hijo, porque nos quedó mucho amor en el corazón y no podemos dárselo a nadie más, porque es de ellos y es de ellas. Y porque hay un hueco, y el alma duele y porque nos pesa en el corazón y las espaldas su ausencia… porque no hay nada ni nadie que nos calme este dolor.”

Siguen sus palabras Gabriela Mejía, de Sinaloa, que junto a su madre busca a sus dos hermanos desaparecidos en Guasave; y María Guadalupe Fernández Martínez, cuyo hijo fue desaparecido, hace cuatro años, en Coahuila, así como decenas más de madres, acompañadas de nueras, esposos y hermanos.

“Esta noche decidimos estar convocadas aquí –grita Norma–, para recordarlas y recordarlos, para recordar cuando los tuvimos por primera vez y vimos sus sonrisas; cuando nos tomaron con sus manitas, cuando los amamantamos y los tuvimos en nuestro regazo. A nuestros hijos ausentes, hoy, desde nuestro corazón, les damos un aplauso, aquí están sus madres diciéndoles que los amamos, que las amamos, y que cueste lo que cueste, lucharemos hasta el final, hasta que la vida se nos acabe, para un día volverlas y volverlos a ver, o para que un día, al terminar nuestra misión en esta tierra, los tengamos en nuestro regazo en la otra vida.”

Escucha aquí el discurso:

El aplauso crece a la par de las palabras de Norma, mientras la noche se cierra, y cuando las palmas se debilitan, ella las reanima. “Más fuerte –clama–, ellos y ellas se lo merecen, fuerte, ¡fuerte! ¡Que salga del corazón, porque ésta no es una lucha de odio, es una lucha de amor mezclada con dolor, que hacen la química perfecta para seguir peleando!”

Las madres marcharán hoy del Monumento a la Revolución al Ángel de la Independencia, a las 10:00 horas.//FOTO: Paris Matínez

Alrededor de las 11 de la mañana, las madres de desaparecidos comenzaron su marcha por Paseo de la Reforma mientras al unísono preguntaban “¿dónde están, dónde están nuestros hijos, dónde están?”. Aquí algunas instantáneas de la marcha:

Marchan en el Día de las Madres por sus hijos desaparecidos.

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Elecciones de mitad de período en Estados Unidos: ¿por qué la esclavitud está en las boletas de 5 estados?

La abolición de la esclavitud en Estados Unidos se estableció en 1865. Pero hay excepciones en algunos lugares. Los votantes decidirán en las elecciones del próximo 8 de noviembre si las mantienen.
6 de noviembre, 2022
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Han pasado 157 años desde que Estados Unidos prohibió la esclavitud, entendida como el acto por el cual una persona es propiedad legal de otra. Sin embargo, existe una exención para los presos condenados.

En la mayor parte de Estados Unidos, la esclavitud sigue siendo legal como castigo por un delito.

Pero el 8 de noviembre, los votantes de cinco estados (Alabama, Luisiana, Oregón, Tennessee y Vermont) decidirán si eliminan estas exenciones de sus constituciones estatales en un esfuerzo por prohibir la esclavitud por completo.

El resultado podría permitir que los presos dejen de estar sujetos al trabajo forzoso.

Unos 800 mil encarcelados trabajan actualmente a cambio de unos centavos, o a cambio de nada en absoluto.

Siete estados no pagan a los trabajadores presos ningún salario por la mayoría de las asignaciones de trabajo.

Los partidarios del cambio dicen que se trata de un vacío legal que permite la explotación y que debe terminarse.

Pero los críticos argumentan que eliminar esa exención no es asequible económicamente y que podría tener consecuencias no deseadas en el sistema de justicia penal.

“Trabajé durante 25 años y regresé a casa con US$124”

El sistema moderno tiene sus raíces en los siglos de esclavitud de los afroestadounidenses, dicen los investigadores de derechos humanos.

Curtis Ray Davis

Curtis Ray Davis
Davis escribió un libro sobre su experiencia en la cárcel de Luisiana.

En los años posteriores a la prohibición de la esclavitud, se aprobaron leyes que tenían como objetivo específico reprimir a las comunidades negras y que las obligaban a ingresar en prisiones donde se les exigiría que trabajaran.

En la actualidad, algunos estadounidenses negros encarcelados todavía se ven obligados a recoger algodón y otros cultivos en las plantaciones del sur donde sus antepasados fueron encadenados.

“Estados Unidos de América nunca tuvo un día sin esclavitud codificada”, dice Curtis Ray Davis II, quien pasó más de 25 años cumpliendo trabajos forzados en una prisión de Luisiana por un asesinato que no cometió, antes de ser indultado en 2019.

Davis tuvo una variedad de trabajos en la Penitenciaría Estatal de Luisiana -apodada “Angola”, por el país del que fueron llevados muchos de los esclavos africanos a esa área.

“Trabajé durante 25 años y regresé a casa con US$124”, describe Davis, a quien nunca le pagaron más de 20 centavos por hora por su trabajo. Fue “contra mi voluntad y a punta de pistola”, asegura.

Alrededor del 75% de los presos en la penitenciaría son negros, según Innocence Project, un grupo que trabaja para exonerar a los reos condenados injustamente.

Presos en una cárcel de Washington DC.

Getty Images

Argumentan que “Angola” es, esencialmente, un lugar donde la esclavitud estadounidense nunca terminó.

“Aunque la esclavitud se abolió, realmente fue solo una transferencia de propiedad de la esclavitud privada a, literalmente, una esclavitud sancionada por el estado”, afirma Savannah Eldrige de la Red Nacional Abolir la Esclavitud.

Su organización ha estado trabajando para ampliar el número de estados que prohíben la esclavitud sin excepciones y ha tratado de persuadir a los legisladores de Washington para que aprueben una ley similar que modifique la Constitución de Estados Unidos.

Colorado, Nebraska y Utah han aprobado medidas que prohíben todas las formas de esclavitud desde 2018.

Eldrige señala que el movimiento sumó el apoyo bipartidista, la única forma en que podría aprobarse en Utah y Nebraska, dominados por los republicanos.

En 2023, predice que las legislaturas de 18 estados votarán una legislación para prohibir la esclavitud.

“Consecuencias no deseadas”

Son pocos los opositores que se han manifestado en contra de los esfuerzos de los estados para eliminar el lenguaje de la esclavitud.

El movimiento encontró cierta resistencia por parte de los críticos que dicen que sería demasiado costoso pagar a los presos salarios adecuados, que no merecen la misma compensación, o que los cambios podrían perjudicar a los mismos reclusos.

Una votación en la legislatura de California para eliminar de la ley las referencias a la esclavitud fracasó este año después de que los demócratas, incluido el gobernador, advirtieran que pagar a los presos el salario mínimo estatal de US$15 por hora costaría más de US$1.500 millones.

Un grupo de presos encadenados fotografiados en 1909.

Getty Images
Un grupo de presos encadenados fotografiados en 1909.

La Asociación de Alguaciles de Oregón se opone también a la medida en ese estado, argumentando que conduciría a “consecuencias no deseadas” y a la pérdida de todos los “programas de resinserción”, que incluyen tareas mal pagadas como trabajar en la biblioteca, la cocina y la lavandería.

El grupo dice que les dan a los presos algo que hacer y “sirve como un incentivo para el buen comportamiento”, que es un factor durante las audiencias de libertad condicional.

Según ellos, existen dos problemas con la medida: que solo se aplica a los condenados, dejando fuera a las personas en prisión preventiva, y que podría significar el fin de cualquier programa penitenciario no autorizado específicamente por una sentencia judicial.

“Los alguaciles de Oregón no aprueban ni apoyan la esclavitud y/o la servidumbre involuntaria de ninguna forma”, asegura la asociación en un panfleto a los votantes, pero agrega que la aprobación de la medida “dará como resultado la eliminación de todos los programas de reinserción y el aumento de los costos para las operaciones carcelarias locales”.

Mano de obra penitenciaria

Los reclusos contribuyen a la cadena de suministro y la economía de muchas maneras, algunas de ellas sorprendentes.

Presos combatiendo el fuego.

Getty Images
Los presos son reclutados para combatir incendios forestales cada verano en algunos lugares del país.

Se les ha encargado hacer de todo, desde anteojos, placas de automóviles, hasta bancos de parques de la ciudad.

Procesan carne de res, leche y queso y trabajan en centros de soporte de llamadas para agencias gubernamentales y empresas importantes.

Puede ser difícil rastrear qué empresas utilizaron mano de obra penitenciaria, ya que el trabajo generalmente se realiza para un subcontratista.

El subcontratista luego vende los productos y servicios a grandes empresas que a veces desconocen su origen.

Las empresas que anteriormente se beneficiaron del trabajo penitenciario solo en Utah incluyen American Express, Apple, Pepsi-Co y FedEx, según un informe de junio de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

Al menos 30 estados incluyen a los trabajadores penitenciarios en sus planes de operación de emergencia para desastres naturales y otros disturbios civiles.

Combaten incendios forestales en al menos 14 estados, según el informe de la ACLU.

“Necesarios pero no suficientes”

Sin embargo, es poco probable que la vida de los presos cambie de la noche a la mañana si los cinco estados con próximas votaciones respaldan un cambio.

“Estos referendos son necesarios pero no suficientes para acabar con la esclavitud”, opina Jennifer Turner, investigadora de derechos humanos de la ACLU.

Los tribunales aún tendrían que interpretar qué derechos tienen los trabajadores encarcelados y si obtendrán beneficios, como licencia por enfermedad.

Penitenciaría en Washington DC.

Getty Images

En los estados que eliminaron previamente la exención para este tipo de esclavitud hubo resultados variados.

En Colorado, un preso demandó al estado, argumentando que se estaba violando la prohibición de la esclavitud.

Pero un tribunal dictaminó en agosto que los votantes no tenían la intención de abolir todo el trabajo penitenciario y desestimó el caso.

Una cárcel en Nebraska comenzó a pagar a los reclusos entre US$20 y US$30 por semana después de que se eliminó la exención allí, según el diario The New York Times.

Se esperan más demandas legales a medida que los presos continúan presionando por derechos y protecciones.

Davis, quien fue encarcelado por error en Luisiana, dice que quitar la exención de la esclavitud para los presos eliminará un “incentivo” para que su estado natal encarcele a sus ciudadanos.

“Creo que cualquier persona de conciencia que entienda la ley de propiedad, sabe que los seres humanos no deben ser propiedad de otras personas”, le dice a la BBC.

“Y ellos no deberían ser propiedad del estado de Luisiana”.


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