“Ayúdenos a cambiar la realidad”,
pide #YoSoy132 a la ciudadanía

La ibero volvió a ser el punto de encuentro de las voces juveniles y luego de diez horas de debate aprobó en dichas instalaciones su "Declaración de principios"

“Ayúdenos a cambiar la realidad”, <br>pide #YoSoy132 a la ciudadanía

Un mes después que los alumnos de la Universidad Iberoamericana protestaran en sus instalaciones contra el candidato presidencial priista Enrique Peña Nieto, dando pie al surgimiento del movimiento universitario #YoSoy132, esta casa de estudios volvió a ser el punto de encuentro de las voces juveniles opuestas a la “imposición política” y, luego de diez horas de debate (que en al menos tres momentos amenazó con convertirse en zafarrancho), ayer este frente estudiantil aprobó en dichas instalaciones su “Declaración de principios”.

Con representantes de 133 escuelas (99 públicas y 34 privadas) y acompañados por 34 enviados de agrupaciones de la sociedad civil, que en esta ocasión no contaron con voz ni voto, este documento fue avalado en definitiva por 70 planteles, a través de sus representantes, mientras que otros 38 consideraron oportuno abstenerse, para llevarlo a ratificación a sus respectivas asambleas escolares, por lo que, se anunció, la aprobación de ayer sólo fue en lo general y deberá ser refrendada por la próxima asamblea general de #YoSoy132, a convocarse en los próximos días.

Además, los representantes universitarios acordaron continuar hoy las deliberaciones relativas a su plan de acción y al formato del debate al que convocaron a los candidatos presidenciales, para lo cual informaron que ya se cumplió con la formal invitación a los tres que aceptaron participar (Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri), mientras que, para evidenciar el rechazo de Enrique Peña Nieto, adelantaron que dejarán una silla vacía durante su transmisión (que se realizará el 19 de junio próximo, a través de YouTube, empresa que ya dio su consentimiento para la emisión en vivo).

Cabe destacar que la jornada de ayer representó uno de los principales retos enfrentados hasta ahora por #YoSoy132 y su esquema horizontal de organización, ya que dicho modelo dio pie a que la discusión se viera interrumpida decenas de veces por los mismos participantes que reclamaban su derecho a intervenir en las deliberaciones (aún cuando no asistieran en representación de ninguna asamblea escolar, caso de 50 observadores que ingresaron al auditorio de la Ibero), originando que, de los cuatro puntos planteados en el orden del día, sólo pudiera desahogarse cabalmente el relativo a la declaración de principios que, a continuación, te presentamos íntegramente:

Declaración de principios del movimiento #YoSoy132

El Movimiento #YoSoy132 nace en una contienda electoral sin contenido, bombardeada de spots sin propuestas, de mensajes vacíos, de promesas sin voz. Durante la campaña electoral, gran parte de la sociedad se mostraba dormida, debido a la insípida deliberación y la notoria imposición de una figura política, mediáticamente construida.

Fue en un recinto universitario, colmado por la profunda indignación hacia una gestión de gobierno, donde los estudiantes sacudieron la conciencia crítica y decidieron alzar la voz, para intentar despertar a un país herido de muerte.

El 11 de mayo, Enrique Peña Nieto, candidato del duopolio constituido por Televisa y TVAzteca, se presentó frente a los estudiantes de la Universidad Iberoamericana, contrario a la mecánica acostumbrada de las mismas preguntas, las mismas respuestas y la sesión de fotos para los medios, los estudiantes cuestionaron de manera crítica la postura del candidato, exigieron respuestas, rechazaron las ofrecidas, reclamaron nuevas.

Al finalizar el diálogo, la protesta de los estudiantes y la muestra generalizada de rechazo, obligaron al candidato a salir por la puerta trasera, ante la movilización victoriosa de los estudiantes y su inconformidad. La reacción de la cúpula priista no se hizo esperar: los expertos, sabios y hombres de ‘buenas costumbres’, autoproclamados descriptores de la única verdad, desde los periódicos de la Organización Editorial Mexicana hasta el presidente del PRI, Joaquín Coldwell, fueron cómplices del silencio e intentaron socabar la crítica de los estudiantes y borrar este hecho del entorno político-social.

El acto, dijeron, fue un boicot orquestado por acarreados, porros y facistas, que habían sido entrenados por alguien para actuar ese día. Etiquetaron a los estudiantes y difamaron sus motivaciones y reclamos. Los cómplices del silencio intentaron resolver, una vez más, un problema real de la manera en la que siempre lo habían hecho.

La historia política tiene puntos de quiebre, éste fue uno de ellos. La mentira se hizo evidente, los estudiantes reaccionaron. Organizados, denunciaron la distorsión de la información y la ocultación de la misma. Así, 131 estudiantes de la Universidad Iberoamericana, publicaron un video en YouTube, identificándose como los estudiantes universitarios que tenían como objetivo ir en contra de la falsa objetividad de un estado de prensa corrupto y agresivo.

Su lucha, en desigualdad de condiciones, abanderaba la legitimidad de su reclamo y la reivindicación de la voz de los estudiantes. Este intento noble de unos pocos encontró, en otras trincheras universitarias, un eco neto de solidaridad. El llamado original de indignación de estos estudiantes se convirtió en un grito de reclamo, de exigencia de cambio, al que los universitarios se unieron. Un grito que, por mucho tiempo, estuvo ausente, pero que ahora se ha logrado expandir hacia el resto del país.

El reflejo de la situación caótica mundial, que resulta en los distintos movimientos de protesta, se reflejó también en nuestro país, mostrándonos como parte de un contexto de protesta internacional, que fue el origen y nacimiento del movimiento que ahora defendemos.

Al estallido de indignación siguieron marchas que congregaron a distintas universidades, el reclamo llegó a las instalaciones de las televisoras, donde se alzó la voz y se convocó a las primeras movilizaciones.

Los estudiantes unieron sus voces e intereses en la Estela de Luz, el 23 de mayo. Las universidades privadas se acercaron por primera vez a las universidades públicas, en ese lugar se reconocieron como iguales, como hermanos y hermanas de una misma causa, de una misma lucha.

Se sostuvieron reuniones entre los representantes de las universidades privadas y públicas, el sábado 26 de mayo se convocó a un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, para presentar propuestas y después se invitó a una asamblea interuniversitaria, en la UNAM, el miércoles 30 de mayo, con el objetivo de incluir a las universidades restantes y completar un proceso plural.

Nos presentamos para pedir la construcción de un frente común, que va más allá de todo protagonismo, y que se dirige a un fin mayor: revolucionar a un país convulso y reivindicar principios mínimos que han sido sobrepasados por los intereses particulares de distintos poderes.

Nosotros somos los estudiantes, profesores y profesionistas de las universidades públicas y privadas, que rechazan el paradigma fatalista que establece que todo está dado de acuerdo a un plan impuesto del que no podemos escapar, un mundo que se presenta como inevitable y el cual tenemos que aceptar.

Somos aquellos que han encontrado nuevas vías de acceso a la realidad y nuevas formas para actuar. Nos aglutinamos como contrapeso a la idea rígida y aparentemente impenetrable de imposición, motivados por la espontaneidad de nuestras acciones y por el deseo de alcanzar resultados inesperados para el futuro de nuestro país.

Somos no sólo quienes estudian, sino quienes añoran estudiar y no tienen las oportunidades necesarias, quienes estudiaron y seguirán haciéndolo para ser mejores ciudadanos y para hacer de éste un mejor país.

#YoSoy132 es un movimiento con un cuerpo orgánico propio, inmerso en una dinámica que lo hace evolucionar rápidamente, para crecer a la par de los eventos que ha desencadenado.

Es un intento de detener la erosión que se da al interior de los movimientos que responden a la velocidad de los acontecimientos sociales y políticos.

Este movimiento se nutre de los lazos de solidaridad entre compañeros, de igualdad entre ciudadanos, de fraternidad entre hermanos, de confianza entre colegas, de amor entre camaradas y de respeto entre seres humanos.

A partir de estas raíces crece y seguirá creciendo.

El movimiento reivindica, día a día, la construcción de un nuevo lenguaje, uno que asienta el valor de la pluralidad en sí mismo y que va más allá de la tolerancia compartida.

Hemos roto los prejuicios artificiales de la división de la identidad entre estudiantes de escuelas públicas y privadas. Simplemente somos estudiantes, sin distinción, figuras de lucha, conocimiento, pasión, energía, racionalidad y de un presente que nos reclama trabajar para dejar de ser el país de las oportunidades perdidas.

Éste es un movimiento que no descarta personas sino argumentos. Que expone y evidencia las verdaderas intenciones de aquellos argumentos, con capacidad de repercutir en la vida pública del país, estado o comunidad, con un enfoque crítico y analítico.

Consideramos que, como grupo, debemos realizar un ejercicio crítico que busque la superación del status quo, por medio de argumentos racionales y acciones responsables, en pro de la libertad, la justicia y la prosperidad.

Sabemos que somos parte de una comunidad que nos antecede y determina. Que debemos orientar las habilidades adquiridas en nuestras disciplinas para retribuir a la comunidad con ellas. Que debemos buscar la transformación del país, mediante la convicción, concientización, construcción y ejecución de propuestas viables, conformadas multi e interdisciplinariamente. Que no debemos nunca menospreciar el conocimiento, la experiencia u opiniones de terceras personas. Que debemos construir un imperativo moral y una voluntad que tenga la capacidad de transformar, así como reconocer que no existen diferencias esenciales entre los individuos, sino desigualdades en oportunidades, condiciones y circunstancias que debemos buscar subsanar.

Por eso preferimos salir a las marchas, que marchar a las salidas.

Preferimos la ridícula juventud, sobre la seriedad de los jóvenes-viejos.

Los twitts y las universidades, que las noticias universales.

Sumarnos a las marchas, que sumarnos a otras cifras.

Preferimos un mundo de redes sociales, que mundos enredados en nudos.

Preferimos marchar que marcharnos.

Preferimos el internet y su (inaudible). Porque no somos uno ni somos cien: prensa vendida, cuéntanos bien.

Porque unidos somos más de 131, así nace #YoSoy132.

El movimiento #YoSoy132 es prueba de que existe una conciencia histórica colectiva, es la manifestación de la acumulación de todos los acontecimientos que nunca debieron haber sido tolerados.

Somos hijos de las matanzas y represiones estudiantiles, de la guerra sucia, de las crisis económicas, de la violencia sin sentido, de la profunda corrupción, de la rampante impunidad, de la educación abandonada, de una sociedad mayoritariamente machista, de la violencia de género, de la dominación ideológica y material de una forma de pensar y de una forma de vivir, de un campo abandonado y un trabajo indigno.

Somos hijos de un nuevo México que gritan “Nunca más”.

Es por eso que el movimiento #YoSoy132, advirtiendo con preocupación el divorcio existente entre las instituciones mexicanas y los ciudadanos, que impide la traducción de preferencias sociales en políticas públicas enfocadas en el bienestar general; reconociendo la desigualdad en el acceso a los servicios de salud, educación y justicia, siendo que el Estado es responsable de garantizar la equidad y calidad de tales; profundamente consciente de que la creciente demanda de los derechos de salud, educación y justicia ha sido resuelta por el Estado de manera insuficiente en términos de cobertura y deficiente en términos de calidad; advirtiendo con pesar la incapacidad del Estado de garantizar los derechos de vida y propiedad de manera generalizada en el territorio nacional; alarmados por el obsceno desinterés que gobernantes demuestran al anteponer sus intereses personales al interés de sus representados; dándonos cuenta de que los ciudadanos y los políticos partidistas emanan ambos del mismo orden social que los antecede, haciendo que político y ciudadano no sea categorías mutuamente excluyentes, sino un círculo virtuoso de una política a la que se aspira; convencidos de que toda política pública debe estar enfocada a alcanzar objetivos que deriven en resultados socialmente benéficos, a través de medios específicos; declarando que el libre, horizontal y transparente tránsito de información es fundamental para considerar una democracia verdaderamente consolidada; recordando que a lo largo de la historia la sociedad civil organizada ha logrado un cambio sustancial en la manera de proceder de las instituciones; plenamente conscientes de que los estudiantes que verdaderamente apuesten por transformar su sociedad no pueden estar sólo académicamente bien formados, sino que tienen la obligación de hacer vibrar el conjunto de la vida pública, sacudir a su sociedad, moverla y dinamizarla; resaltando que en México, sus instituciones y sus universidades, los funcionarios no funcionan, los políticos hacen de todo menos política, los votantes votan pero no eligen, los medios de información desinforman, las bancarrotas se colectivizan, las ganancias se individualizan, es más libre el dinero que las personas y éstas están al servicio de las cosas; notando con tristeza que en nuestro país la educación enseña a ignorar y a obedecer, que sus caras directivas en casos agravian a sus comunidades universitarias; establece los siguientes principios generales que vinculan a todos los comités de #YoSoy132, que deberán respetar todas las normas y decisiones generadas por el movimiento y que reconocen los valores de honestidad, respeto y tolerancia a la luz de los derechos humanos, como eje rector del movimiento mismo, en los términos del artículo primero de la Constitución Política de nuestro país:

1.- Declaramos ser un movimiento apartidista, entendido como la inexistencia de cualquier vínculo orgánico con cualquier partido político; pacífico, entendido como el rechazo absoluto al uso o manifestación de violencia, como recurso para alcanzar nuestros objetivos; debate estudiantil, entendido como el fundamento del movimiento que es, a su vez, catalizador del cambio social; laico, entendiendo esto como un movimiento totalmente desvinculado de cualquier doctrina o institución religiosa; plural, entendiendo por esto la inclusión de todos los individuos, de toda zona del país, que comparten los principios y características aquí contenidos; reconociendo un vínculo compartido de solidaridad y unidad, en la lucha con otros movimientos, sin que esto signifique que el movimiento #YoSoy132 los sustituya; de carácter social, entendiendo esto como la directriz de reivindicar a la sociedad como el principal sujeto beneficiario de las acciones del movimiento; de carácter político, porque se interesa en los asuntos públicos y pretende desarrollar espacios para la participación ciudadana activa, sin limitar esta actividad a la llamada ‘clase política’, que pretende ser la única intérprete de los asuntos políticos del país; de carácter humanista, entendiendo esto como la búsqueda por revalorizar y desarrollar todas las capacidades del ser humano, y no sólo aquellas que se centran en el consumo masivo de mercancía, promoviendo el carácter ético del hombre; autónomo, porque reconoce y valora la organización y decisiones internas de cada universidad, como expresión democrática libre de todas ellas; comprometido y responsable, entendiendo con ello que comprendemos el valor inigualable de construir por el país, y que reconocemos que las consecuencias derivadas de nuestras convicciones se asumen de manera compartida entre sus miembros; democrático, entendiendo por esto el intento de construcción y toma de decisiones en comunidad, partiendo de un diálogo simétrico y equitativo en el acceso de información, abogando por una democracia participativa, que vaya más allá del modelo representativo que ahora tenemos, encaminado al mejoramiento de la cultura del país.

2.- Proclamamos que no puede haber ciudadanía sin libertad de expresión plena, que contiene al diálogo como expresión necesaria. Es por ello que mostramos nuestra más firme solidaridad con todas aquellas personas que han visto acalladas sus voces, y con las causas que defienden los movimientos sociales en pro de la justicia. Resolvemos que este movimiento estudiantil supera y trasciende la actual coyuntura electoral, ya que el voto es una condición necesaria, pero no suficiente para la modificación democrática de las condiciones sociales, con lo que nos consideramos de carácter permanente.

Con estas directrices buscamos alcanzar una verdadera libertad de información que se logrará con la pluralidad de los medios de difusión masiva y con la participación pública dentro del sistema de medios de comunicación actualmente inexistente.

En consecuencia, asumimos la urgencia de una ofensiva organizada, que construya una organización plural y abierta, con principios sólidos, capacidad de movilización y una clara política de alianzas; deliberativa sobre los problemas fundamentales del país, consistente no sólo en movilizaciones, sino en un movimiento que elimine las estructuras de dominación y de poder.

Por todo esto, les pedimos que despierten, que rechacen la idea de que las cosas no pueden cambiar, que no compren un mundo en el que pocos ganan y muchos pierden, que se den cuenta de que si las estructuras que nos han oprimido todo este tiempo están temblando es porque tenemos el poder de que nos regresen lo que es nuestro, que se indignen ante lo indignante, que no volteen la cara al dolor, que escuchen los gritos de los excluidos, los perseguidos, los caídos, que también alcen la voz y sean parte de esta lucha pacífica, que vivan más allá de sí mismos y nos ayuden a cambiar esta realidad: seamos un solo movimiento, una sola fuerza, y cambiemos de una vez por todas a nuestro país.

Por una democracia auténtica

#YoSoy132

Epílogo: Cabos sueltos

Los siguientes fueron acuerdos emanados de la reunión de ayer de #YoSoy132, que generaron inconformidades y, en futuros encuentros, serán discutidos nuevamente:

– Negar el derecho a voz a los universitarios que asistan a las reuniones de voceros, sin contar con la representatividad de una asamblea escolar.

– Negar su integración plena a estudiantes de teatro pertenecientes al Centro Libre de Experimentación Teatral (por no contar éste con un registro como centro educativo); así como al movimiento de estudiantes rechazados de la educación superior, por no ser formalmente estudiantes regulares.

– Negar una ampliación de “votos” a los representantes que vienen de provincia (quienes cuentan sólo con dos votos por entidad federativa) a pesar de que asistan en nombre de decenas de planteles (algunos delegados del interior de la República llevan la voz de hasta 28 escuelas). Esta postura, así como la falta de compromiso con el orden del día, originó que las representantes de #YoSoy132 de Querétaro y de la Universidad Pedagógica Nacional campus Ciudad Juárez, anunciaran su “decepción” ante los procedimientos “antidemocráticos” empleados en la reunión de estudiantes.

Hoy, las deliberaciones en torno al plan de acción y al debate de candidatos presidenciales iniciará a las 10:00 horas  en el auditorio Lenin del Instituto Politécnico Nacional (Plan de Agua Prieta 66, colonia Plutarco Elías Calles).

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