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#Debate132, una reunión sin precedentes entre presidenciables y ciudadanos
El movimiento universitario vio consumado el diálogo entre candidatos impulsado a raíz del acuerdo tomado por su asamblea general el pasado 30 de mayo, en un formato que rompió con los esquemas empleados por el Instituto Federal Electoral
Por Paris Martínez
20 de junio, 2012
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Con 170 mil vistas en tiempo real sólo en el canal #Debate132 de YouTube (y aún sin contabilizar el número de visitantes a otros portales de internet), el movimiento universitario #YoSoy132 vio consumado ayer el diálogo entre candidatos a la presidencia impulsado desde su seno, a raíz del acuerdo tomado por su asamblea general el pasado 30 de mayo, en un formato que rompió con los esquemas rígidos empleados por el Instituto Federal Electoral en los dos encuentros previos entre aspirantes, y “logrando un verdadero diálogo entre ellos y los jóvenes, así como con la sociedad, algo que ocurre por primera vez en la historia del país“.

Y es que, efectivamente, el debate de ayer fue el primero, desde que estos espacios de discusión fueron inaugurados en 1994, en que la organización no estuvo a cargo de una instancia oficial, sino de ciudadanos que esta vez pudieron encarar (a través de la red) a los tres candidatos que aceptaron la invitación, así como formularles preguntas e, incluso, réplicas a los mensajes de los políticos.

“A lo largo de la historia de los debates en México –destacó el estudiante Andrés Torres, del comité organizador del #debate132– se ha acostumbrado que los candidatos hagan monólogos, aquí lo importante, lo histórico, es que se logró la participación de la ciudadanía: las preguntas fueron diseñadas desde las escuelas; los estudiantes de universidades públicas y privadas tuvieron la oportunidad de replicar a los políticos, que es algo nunca visto; además de que en la segunda parte del debate hubo un careo entre los aspirantes, con lo que se logró permear el diálogo entre candidatos; y, al final, nuevamente se formularon preguntas dirigidas a ellos por la ciudadanía. Eso fue lo hermoso de este debate.”

En total, informó por su parte el estudiante Rodrigo Serrano, por cada candidato se recibieron a través de internet cerca de 10 mil preguntas formuladas por ciudadanos, es decir que en total fueron cerca de 40 mil los mexicanos que enviaron preguntas de forma previa al debate, incluyendo las interrogantes dirigidas al aspirante priista, Enrique Peña Nieto, quien se negó a participar en el encuentro, a pesar de las garantías de imparcialidad ofrecidas por el movimiento universitario.

Esas preguntas, añadió el joven Arturo Cuevas, le serán enviadas hoy al aspirante priista, cuyo asiento en el diálogo permaneció vacío durante todo el tiempo de la transmisión, a través de la dirigencia nacional de su partido, a la que conminaron a recibir a la delegación estudiantil que se presente en sus instalaciones de la Ciudad de México, en hora aún por definir.

La última checada

Aún falta una hora para el encuentro y seis policías de la Secretaría de Seguridad Pública del DF merodean por el salón Digna Ochoa, de la Comisión de Derechos Humanos capitalina, donde a las 20:00 horas habrá de realizarse el tercer debate entre candidatos presidenciales. A diferencia de los otros 50 agentes de tránsito que desde las 12:00 horas han permanecido en formación frente a la puerta de acceso al lugar, este pequeño grupo no porta chalecos verde fosforescente, sino antibalas, además de que visten de azul oscuro, algunos con boina y otros con cascos antimotines.

Sin embargo, destacan no por eso, sino por los bastones que empuñan, que terminan en un pequeño espejo, con los cuales han revisado todos los resquicios del recinto, en busca de cualquier elemento que pueda poner en riesgo la seguridad de los aspirantes presidenciales.

A la distancia, los observa otro grupo de seguridad oficial presente en el lugar, integrado por al menos seis agentes, éstos de traje y corbata, con un pequeño prendedor al pecho, en el que se leen las siglas del Estado Mayor Presidencial, quienes también, por la mañana, hicieron una revisión exhaustiva no sólo del auditorio, sino de todo el edificio del ombudsman capitalino.

Varias decenas de patrullas, en tanto, perimetran por fuera la CDHDF, organismo que accedió a prestar sus instalaciones para el encuentro convocado por #YoSoy132, y para el cual un día antes hizo llegar un memorandum a todos sus empleados, pidiéndoles mantenerse alejados del salón Digna Ochoa, así como no acudir a laborar con prendas alusivas a la contienda o que evidencien sus personales preferencias políticas, para evitar faltas a la veda electoral dictada por ley.

Y es media hora después de que el pequeño grupo de policías han descartado la presencia de explosivos u otros elementos de riesgo, cuando llega el primer contendiente por la presidencia: Gabriel Quadri, del Partido Nueva Alianza, al cual definió como “el único partido liberal de México”,  y quien luego de un ligero tropezón ingresó al foro del debate, mandando saludos a las cámaras.

Minutos después llegaron los otros dos contendientes: la panista Josefina Vázquez Mota y, por último, Andrés Manuel López Obrador, de la coalición de izquierda Movimiento Progresista, cada uno de los cuales aguardó el arranque de la transmisión desde distintas oficinas.

Para entonces, sólo faltaban 20 minutos para que la discusión iniciara.

Lo novedoso

Gracias a que en este tercer debate pudo participar directamente la ciudadanía,  a las prioridades temáticas planteadas desde el inicio de las campañas por los aspirantes a la presidencia pudieron sumarse las preocupaciones de la sociedad, en especial aquellas que reclamaban que en la agenda de los presidenciables fueran incluidas las comunidades indígenas mexicanas en el desarrollo de políticas públicas, principalmente aquellas tendientes al rescate de sus conocimientos ancestrales.

Asimismo, se propició un intenso intercambio de impresiones entre los tres contendientes en torno al futuro de Pemex (con Vázquez Mota y Quadri en favor de la apertura a la participación del sector privado, y con López Obrador en contra de la “privatización”), igual que sobre sus proyectos de democratización de medios y combate a monopolios, sobre lo que hubo un consenso tendiente a fomentar la competencia como mecanismo para evitar tanto la parcialidad en los medios como en otros sectores, particularmente el de la telefonía y la industria eléctrica.

Ambos temas, cabe destacar, fueron los elegidos por los estudiantes de #YoSoy132 para propiciar lo que ellos mismos definieron como un “careo” entre los candidatos, permitiendo así una abierta discusión de ideas, a diferencia de los dos anteriores debates organizados por el IFE, en los cuales el guión cerrado de participaciones impidió que los aspirantes a Los Pinos se increparan e interrogaran unos a otros en torno a sus particulares definiciones de política antimonopólica y de telecomunicaciones.

En la misma medida, la tercera fase del #debate132, en la que López Obrador, Vázquez Mota y Quadri debieron responder a preguntas formuladas por la ciudadanía, permitió que éstos tomaran definiciones que antes eludieran, como en el caso de la panista, que accedió a dar a conocer los nombres de algunos de los personajes que, en caso de obtener el triunfo, invitaría a su gabinete, entre los cuales citó a Consuelo Sáizar, Luis de la Calle, Fernando Elizondo y Cecilia Soto.

En la misma medida, López Obrador debió aclarar, ante la solicitud de un microempresario de Mérida, que su intención es suprimir los beneficios fiscales y los regímenes especiales de los que goza un sector de la iniciativa privada.

En tanto que Quadri tuvo la oportunidad de reiterar que impulsará, de llegar a la presidencia, el reconocimiento de los derechos de todos los mexicanos a entablar relaciones afectivas libremente, más allá de las heterosexuales.

Tanta felicidad

Al concluir el encuentro, narraron los representantes de #YoSoy132, “ya que se apagaron las cámaras, hubo un estallido de alegría (de los estudiantes), porque logramos algo histórico, hubo aplausos, porras, nos tomamos fotografías con los tres candidatos participantes y, hay que decirlo, en este momento no cabemos de tanta felicidad”.

Los estudiantes, representados por Sandra Patargo, Ana Rolón, Arturo Cuevas, Andrés Torres, Rodrigo Serrano y Luis Loya, destacaron que hace tan sólo cinco semanas estaban publicando un video en el que rechazaban ser “acarreados” antipeña en la Ibero, y en ese breve lapso se logró “romper los paradigmas” a los que, tanto políticos como ciudadanos, habían sido acostumbrados.

“Logramos lo que se esperaba –dijo Rolón–: crear un espacio neutral, donde los candidatos pudieran dialogar y ser cuestionados por la ciudadanía, y por eso consideramos que hoy fue un día histórico”.

Por ello, añadió Patargo, “al concluir la transmisión festejamos, hubo aplausos y risas. Se dudaba de que este fuera un debate neutral y hoy los participantes reconocieron que sí hubo imparcialidad.”

Por ello, reiteraron su condena ante la inasistencia del priista Enrique Peña Nieto, en cuyo nombre “fuimos llamados porros, acarreados e intolerantes, pero los jóvenes hoy demostramos que no es así, y que por el contrario somos una juventud crítica, el día de hoy no se olvidará por que se escribió una página en la historia democrática de México”.

Luego de pedir una disculpa por las breves interrupciones en la transmisión del debate, “ocasionadas por cuestiones técnicas”, los estudiantes señalaron que con este nuevo formato de debate, “dinámico y real”, se demuestra que la sociedad puede crear espacios autónomos para el debate político, y con actores políticos, “y las fallas podrán irse remediando en subsiguientes ejercicios, porque este fue el primero, pero habrá muchos más debates auspiciados por la sociedad y no por las instituciones”.

Respecto a las afirmaciones que circularon ayer sobre que había un acuerdo de exclusividad entre los jóvenes de #YoSoy132 y Google, quien ostenta entre sus productos  a YouTube, Ricardo Zamora, responsable de comunicación de Google México, dijo en entrevista con MVS Noticias que nunca hubo un contacto de los jóvenes con ellos, aunque aclaró que el acercamiento que se tuvo fue meramente técnico.

Zamora aprovechó para aclarar que Google no es un medio de comunicación, “somos un índice que cataloga la información en internet o una plataforma para el contenido de otros, como YouTube, pero en este sentido los jóvenes se acercaron  a nosotros para pedirnos asesoría  para conocer cuáles de los productos o herramientas que nosotros tenemos, y que son públicas y que son del uso de cualquiera de los usuario de internet de manera gratuita, era la más adecuada para sus necesidades. En el caso de las tres herramientas que utilizaron, que son moderador, Google Plus y YouTube, si había requerimientos técnicos que nosotros les acercamos, sí hay evidentemente una relación pero se limita a un plano informativo y de apoyo.”

Sobre las fallas de transmisión, Zamora explicó que los jóvenes de #YoSoy132 llevaron al límite todas las posibilidades de una conexión de internet residencial. “Nosotros les dimos los requerimientos mínimos que ellos tenían que cumplir para poder asegurar que la mayoría  de las personas pudieran disfrutar de la transmisión del debate, pero tú y  yo sabemos que cuando estamos hablando de transmitir para miles de personas, un contacto de internet residencial puede llegar hasta determinadas cantidades de usuarios concurrentes y, evidentemente, esto fue rebasado y, por mucho, por el ejercicio que vimos anoche”, explicó.

Aquí la entrevista con el responsable de comunicación de Google México:

Así es como, poco antes de las 23:00 horas, dentro del salón 3 del auditorio Digna Ochoa tronó un grito que pudo ser escuchado incluso fuera, en la explanada de la CDHDF azotada en ese momento por una intensa lluvia, un alegre grito repetido varias veces: “¡Yo soy 132! ¡Yo soy 132! ¡Yo soy 132!”.

Aquí el video del debate completo:

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Yaba, la droga sintética (y muy barata) que conmociona a un país
Yaba es una mezcla de metanfetamina y cafeína que está causando estragos en Bangladesh, con centenares de miles de adictos y cientos de personas muertas en enfrentamientos con la policía.
Getty Images
25 de abril, 2019
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Centenares de miles de personas en Bangladesh se han vuelto adictas a yaba, una mezcla de metanfetamina y cafeína que se vende barata en forma de pastillas rojas o rosadas.

La respuesta de las autoridades ha sido férrea, con cientos de personas muertas en supuestos incidentes de “fuego cruzado”.

“Me mantenía despierto durante siete, ocho, hasta diez días a la vez. Consumía yaba en la mañana, tarde, noche y hasta entrada la noche. Trabajaba hasta la madrugada sin irme a la cama”.

Mohamed era un adicto. Después de estar despierto durante tanto tiempo caía exhausto.

“Perdía el conocimiento. Completamente fuera de acción. Después de dos o tres días, me despertaba, comía y me iba otra vez a la cama. Pero, si tenía yaba, la consumía. Si te queda tan sólo una pastilla, seguro que la tomas”.

La adicción de Mohammed a yaba empezó en el trabajo en la capital, Daca.

“Teníamos un negocio de importación con Japón, así que teníamos que trabajar durante la noche por la diferencia horaria. Uno de mis colegas me contó sobre yaba. Me dijo que si la tomaba me ayudaría a mantenerme despierto, tener más energía y trabajar duro en la mañana y hasta tarde en la noche”.

Al principio, Mohamed experimentó las beneficios que su colega le describió. Pero no por mucho tiempo. Mohamed empezó a comportarse erráticamente y casi tuvo un colapso total.

“En las primeras etapas del consumo de yaba hay muchos efectos positivos. Todo queda realzado con yaba”, comenta el doctor Ashique Selim, psiquíatra especializado en adicción.

“Te vuelves más sociable… Disfrutas más la música, los cigarrillos y el sexo. En Bangladesh hay una relación muy poco saludable entre yaba y el sexo. Te mantienes despierto durante más tiempo, tienes más energía, te sientes más confiado. Si dejas de consumir yaba, no hay síntomas de abstinencias, no es como el alcohol o la heroína. Pero son los efectos de yaba los que son realmente adictivos. Es una droga muy, muy peligrosa”.

Yaba apareció por primera vez en Bangladesh en 2002 y su uso y abuso se incrementó continuamente desde entonces.

Se produce ilegalmente en cantidades industriales en Myanmar (Birmania), de donde se trafica hacia Bangladesh por la remota zona sureste del país, donde la frontera sigue parcialmente el río Naf.


Fue a través de este río que cientos de miles de desesperados refugiados rohingya huyeron hacia Bangladesh en 2017 escapando del ejército birmano.

Ahora, casi un millón de refugiados desamparados viven en campamentos improvisados en esa región y los traficantes han logrado transformar a algunos en mulas -frecuentemente mujeres- que transportan bolsas de pastillas escondidas dentro de sus vaginas.

Los expertos sospechan que los traficantes han encontrado una oportunidad comercial que no pueden dejar de aprovechar.

Es una época de rápido crecimiento y Bangladesh es una de las economías más pujantes del mundo, así que los traficantes están introduciendo grandes cantidades de yaba y vendiéndolas barato para crear un mercado cautivo.

Anecdóticamente, parece que el consumo es más prevalente entre la generación de emprendedores ambiciosos que se están beneficiando del boom económico.

“Yo era completamente dependiente”, recuerda Mohamed.

Su esposa, Nusrat, que en ese entonces cuidaba de un bebé recién nacido, dice que su comportamiento se volvió cada vez más impredecible.

“Solía llegar a casa y culparme de todo en cuanto a la comida, amistades, mi trabajo… Eso era muy inusual y no es como él es en realidad”, explica.

Después de que encontró unas pastillas de yaba en la casa, decidió enfrentar a Mohamed al respecto.

“Me gritó. Lo traté de convencer de que buscara algún tipo de tratamiento, pero lo seguía negando. Decía: ‘No confías en mí, quieres irte con otro, quieres separarte de mí’. Pasé un tiempo difícil. Y, al mismo tiempo, sabía que podía hacer cualquier cosa -hasta matarnos”.

Según el psiquíatra Ashique Selim, yaba cumple un papel singular en Bangladesh, una nación donde el alcohol no está libremente disponible y la bebida frecuentemente se ve con desaprobación.

“Me llegó un paciente que llevaba una vida bastante convencional. Sus padres eran muy conservadores. Así que cuando sus amigos salían a tomarse un par de cervezas, él no podía hacerlo porque no quería regresar a casa oliendo a trago. Entonces, en sus 30, se topó con yaba. No hubo cambios visuales en su apariencia y no había olor alguno. Y cuando consumía pequeñas dosis no sufría efectos al día siguiente”.

Pero los consumidores tienen problemas intentando mantener el hábito en el aspecto puramente recreativo.

Y es la amplia disponibilidad de la droga, y el caos que está causando, lo que ha provocado que el gobierno de Bangladesh endurezca el castigo contra la posesión de yaba y declare una política de “tolerancia cero”, una medida que algunos alegan incluye ejecuciones sumarias por parte de las fuerzas del orden.

“Estaba regresando de la mezquita, cuando vi una cantidad de policías frente a mi puerta”, recuerda Abdur Rahman, que vive en Teknaf, una localidad en el núcleo del comercio de yaba en el distrito suroriental Bazar de Cox.

“Entraron en mi casa y encontraron a mi hijo, Abul Kalam, en el baño. Lo aprehendieron y lo esposaron. Les pedí: ‘Por favor, suéltenlo, ¿qué ha hecho?’. El policía me respondió: ‘Si usted sigue hablando, le vamos a pegar un tiro'”.

Abul Kalam acababa de cumplir una sentencia de cárcel por tráfico humano, no de drogas. Fue retenido en la comisaría durante cinco días antes de que su padre recibiera noticias muy malas.

“La policía me dijo que mi hijo había muerto en un enfrentamiento armado”, cuenta.

Abul Kalam murió el 9 de enero, a alguna distancia de la comisaría, en lo que lo que la policía describió como un incidente de fuego cruzado. Los medios informaron que otro hombre murió junto a él, y que 20.000 pastillas de yaba y cinco armas fueron recuperadas en el lugar de los hechos”.

Una organización de derechos humanos estima que en 2018, en los primeros siete meses de los operativos antidrogas del gobierno, casi 300 personas murieron en Bangladesh.

La prensa local frecuentemente escribe las palabras “fuego cruzado”, entre comillas, para reflejar la amplia sospecha de que estos enfrentamientos armados algunas veces son montajes.

Pero el superintendente de la policía, A B M Masud Hossain, niega que haya una política de disparar a matar contra aquellos sospechosos de estar en el tráfico de yaba.

¿Cómo, entonces, explica las circunstancias en torno a la muerte de Abul Kalam?

“Algunas veces, cuando salimos en operativos, nos enfrentamos a traficantes de yaba. Creo que ese fue uno de esos incidentes”, expresa.

“Después de que arrestamos a alguien lo llevamos a la comisaría. Luego, tras recopilar información durante el interrogatorio, iniciamos el operativo. Así que, cuando llegamos a los criminales, algunas veces se enfrentan a la policía con armas. Así que, tal vez murió en ese momento”.

Además tiene una explicación de por qué se da que todas estas muertes siempre parecen seguir el mismo patrón.

“Pueda ser que se trate de las mismas historias, pero los incidentes siempre ocurren así. De manera que ¿para qué contaría otra historia?”.

En febrero, el superintendente organizó un extraordinario evento público en Teknaf. En un ambiente carnavalesco, frente a una muchedumbre de miles, 102 hombres lugareños -todos sospechosos de ser traficantes de yaba- se rindieron ante las autoridades.

Entre ellos estaban los familiares de un parlamentario local de la gobernante Liga Awami, y de otros funcionarios electos. 30 armas y paquetes que contenían 350.000 pastillas de yaba fueron desplegadas ceremonialmente.

Los hombres que se habían entregado fueron alineados en fila frente a un podio adornado con flores, donde el ministro de Interior, Assaduzaman Kahn, le entregó a cada uno un gladiolo.

“El país entero está inundado de yaba, hasta los estudiantes de escuela y universidad dependen de ella”, dijo el ministro.

Luego se dirigió a los hombres que se habían entregado y que, hasta hoy en día, todavía se encuentran encarcelados.

“Su sola presencia hoy es garantía para todos nosotros de que seremos capaces de erradicar la yaba de Teknaf y del resto del país”.

Sonaba como si esos sospechosos de traficar con yaba se habían entregado voluntariamente. Pero un hombre denuncia que su hermano, Shawkat Alam, se entregó únicamente porque temía por su vida.

“La policía hizo una lista de todas las personas que iban a estar en fuego cruzado, o algo por el estilo”, asegura Mohamed Alamgir. “Y cuando mi hermano supo de eso, estaba tan atemorizado que se entregó”.

El superintendente de la policía A B M Masud Hossain rechaza la acusación de que les aplicaron presión.

“Le puedo asegurar que no hay una lista. Siempre procuramos arrestarlos”.

Añade que, desde la rendición de febrero, el tráfico de yaba en el distrito de Bazar de Cox ha decaído casi 70%.

En 2018, las autoridades de Bangladesh se incautaron de 53 millones de pastillas de yaba en todo el país. El valor total de este comercio ilegal se estima en más de US$1.000 millones al año.

No hay datos confiables sobre el número de personas dependientes de drogas en Bangladesh. El Departamento de Control de Narcóticos (DCN) estima que hay cuatro millones de adictos, pero las ONG colocan esa cifra en cerca de los siete millones. De esos, se cree que casi un tercio usa yaba.

Los efectos eufóricos de yaba en Mohamed pronto se tornaron en episodios negativos.

“Estaba constantemente confundido y sentía que alguien me escuchaba, que alguien me observaba”.

La paranoia no es algo inusual entre los que consumen yaba.

A medida que su vida se descontrolaba, Mohamed fue llevado a la fuerza a un centro de rehabilitación en plena noche por unos extraños contratados por su familia.

Fue traumático, pero se siente agradecido ahora. Pasó cuatro meses en tratamiento y ha estado alajado de la droga durante más de un año. Además funge de voluntario en la misma clínica, en parte para evitar una recaída.

“Ahora creo que está listo para conseguir empleo”, dice Nusrat, su esposa. “Pero nunca lo presiono. Y si dice que necesita ayuda, aquí estamos todos para él”.

La adicción de Mohamed a yaba puso profundamente a prueba la relación de esta pareja.

“Pero nuestros lazos se han fortalecido”, sostiene Nusrat. Mohamed está de acuerdo.

“Tengo más fe en ella. ¡Sé que no me va a abandonar!”, afirma.


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