¿Qué implicaría la entrada en vigor de ACTA?
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¿Qué implicaría
la entrada en vigor de ACTA?

Un análisis de dos abogados especialistas en regulación de Internet sobre la firma del ACTA y sus implicaciones en caso de ratificarse en el Senado.
Por Omar Granados
13 de julio, 2012
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Miembros del Parlamento Europeo rechazaron el tratado ACTA el 4 de julio pasado. Foto: AP.

Después que el presidente Felipe Calderón, a través del embajador mexicano en Japón, firmó el tratado internacional Anti Counterfeiting Trade Agreement (ACTA), regresó el tema de la lucha contra la piratería en México y sus implicaciones en los derechos civiles de los mexicanos.

Tras esta firma, Animal Político se acercó a dos especialistas en la materia: León Felipe Sánchez (@Lion05) y Antonio Martínez Velázquez (@AntonioMarVel), ambos abogados especialistas en la regulación de internet y que han seguido muy de cerca el proceso de negociaciones de ACTA.

La firma del tratado, autoritaria

León Felipe Sánchez compartió su análisis de la firma de ACTA por parte del Ejecutivo Federal, la cual califica como “lamentable, por decir lo menos” y parece “una pésima señal” pues es un acuerdo comercial que “se negoció contraviniendo lo establecido en la ley de tratados comerciales”, por lo que el Ejecutivo “manda un señal terrible a la sociedad, de un gobierno al que no le importa que impere la ley.”

Para él, “el gobierno no debería estar firmando estos acuerdos, sino tratando de fomentar consensos entre los actores y atender las preocupaciones de los sectores implicados, proteger a los productores, pero proteger a los usuarios.” Incluso, Sánchez cree que al aprobar el tratado, “Calderón podría estar negociando puestos en organismos internacionales de la forma que lo hizo Zedillo en su momento.”

León Felipe, quien se define a sí mismo como un “techno lawyer”, cree que “en México queda perfectamente una analogía del eslogan que se usó en el Parlamento Europeo cuando se rechazó el ACTA, “hola democracia, adiós ACTA”, pues se podría afirmar en nuestro país “Hola ACTA, adiós democracia”, pues hubo un grupo de trabajo civil con el Congreso, y ambas cámaras se manifestaron contra ACTA, y “al Ejecutivo no sólo no le importa lo que se dijo en el grupo de trabajo, no cumplir con la ley, lo que le ordenaron los legisladores, lo que dijeron defensores de derechos, la sociedad, por lo que es un acto autoritario y una falta de respeto a la ley y a la voluntad de todos los que han participado en este proceso.”

León Felipe explicó que “desafortunadamente, el punto de acuerdo del Senado contra ACTA no es vinculante ni obligatorio, sin embargo si sienta un precedente importante porque la nueva legislatura tendría que justificar muy bien porque está ratificando ACTA cuando sus predecesores manifestaron un rechazo unánime.”

Antonio Martínez Velázquez coincide en general con el análisis anterior, pero recordó que aunque ACTA nunca salió de la agenda, para los medios el tema parecía zanjado con el rechazo unánime que dio el Senado.

Al colaborador de la organización de defensa de la libertad de expresión, Artículo 19 México, no le sorprende la firma del tratado, sino el hecho que después de que instancias como el SenadoCofetelIfai, hayan rechazado el acuerdo, el gobierno firme el tratado. También destaca que “se firma ACTA en un momento en que la legislatura actual ya no puede hacer nada y ya han pasado las elecciones federales.”

Martínez afirmó que ACTA defiende monopolios culturales a través de sus disposiciones, cuando “en México lo último que necesitamos es defender monopolios, en un país donde hay grandes monopolios que han frenado el desarrollo económico.”

La firma, para cumplir compromisos con EU

León Felipe Sánchez afirmó que en su opinión, la firma de ACTA “no se realizó para beneficiar a alguien en particular, sino más bien para cumplir con compromisos fuertes con socios comerciales como Estados Unidos”, con quienes se tenían algunos temas atorados, como ACTA, por lo que ahora “Calderón intenta que la nueva legislatura ratifique el tratado que sus predecesores no aceptaron.”

Para este abogado especialista en regulación legal de internet, la firma podría darse debido a presiones de EU a México, “a partir de condicionar beneficios de otros pactos internacionales como el Acuerdo Económico Trans-Pacífico(TPP), a la firma de este tratado.” También recordó que todos los acuerdos de propiedad intelectual de México habían sido no vinculantes hasta el momento, sin embargo, estos nuevos tratados como ACTA y TPP son negociados en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), de forma que los convenios se vuelven obligatorios para las naciones bajo riesgo de penas ante el incumplimiento.

Por su parte, @AntonioMarvel relacionó la firma del tratado con la firma de otros acuerdos como el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de cooperación económica (TPP), muy parecido al ACTA, pero más agresivo. En su opinión, “Estados Unidos podría estar usando estos otros tratados como el TPP para obligar a países menos desarrollados como México a firmar el tratado ACTA.”

Para Martínez, la firma de ACTA provoca un análisis más crítico del sexenio de Calderón, en el cual se podría afirmar que “bajo su gobierno se ha preferido la defensa de monopolios culturales copiando el modelo estadounidense, que paradójicamente va en declive, pues ha dejado de crecer económicamente y no está funcionando.”

El especialista destaca el reciente rechazo de ACTA en el parlamento europeo, por lo que piensa que “para EU es más importante que haya otras firmas y seguramente está presionando en la arena internacional por todas las estrategias para llevar ACTA a cabo.” Para él, “ACTA y el TPP le devolverían o mantendrían la hegemonía de EU en temas económicos y culturales, ante la debacle que vive este país.”

Por lo tanto, EU busca mantener su predominancia “chantajeando a los gobiernos”, y en el caso de México, “Calderón lo hace después de las elecciones cuando estamos metidos en el conflicto postelectoral”, en un momento en el que “se puede pensar que buscan que pase desapercibido este tema”, y lo hizo sin mayor explicación, “quedando como patiño de Estados Unidos.”

Martínez Velázquez afirmó que las poderosas industrias de generación de contenidos, como son la industria discográfica y la del cine de EU, intentan a través de instancias oficiales de EU conseguir la firma de tratados como ACTA y la aceptación de otras leyes locales con las que buscan mantener su hegemonía cultural en el mundo.

León Felipe complementó el análisis del TPP afirmando que “es un tratado muy similar al ACTA y quienes lo hemos estudiado decimos que es el ACTA con esteroides, con previsiones más agresivas que ACTA.” Aunque se dice en estos tratados que se enmarcan en el respeto a los derechos fundamentales, para que los contenidos de estos acuerdos se cumplan es necesaria legislación secundaria que nos diga cómo se va a implementar la revisión para evitar que los usuarios envíen elementos protegidos por derechos de autor.

¿Qué está en juego con ACTA?

El autodenominado tecnolawyer, @Lion05, cree que “lo que está en juego son algunas libertades civiles, algunos derechos fundamentales, porque aunque el texto de ACTA no viola los derechos, es lo suficientemente ambiguo como para que en el momento de implementarlo, de interpretarlo y aplicarlo se produzcan estas violaciones a los derechos humanos. Para él, lo que está en juego es el derecho a la privacidad, el derecho al debido proceso, a la certidumbre jurídica, al acceso a la información, a la libertad de expresión, “pues si ACTA llegara a entrar en vigor en México necesitaríamos una legislación que dijera como se llevaría a cabo la detección del intercambio de archivos protegidos en línea.”

Por otro lado, Martínez Velázquez afirmó que el tratado ACTA en sí mismo no penaliza una conducta en particular, sino que tras la firma del acuerdo se requeriría una legislación secundaria que limitara algunos de los derechos civiles como la privacidad o la libertad de expresión. Además, para él “el problema es que se dice que se está protegiendo los intereses económicos del país, cuando realmente sólo se protege a unas cuantas empresas.”

Lo más peligroso de ACTA sería el tema de los medicamentos“, de acuerdo con @AntonioMarvel, pues “los medicamentos genéricos que consume la mayoría de la población serían retirados del mercado“, por lo que la mayoría de la población dejaría de tener el acceso a medicinas y por lo tanto a la salud.

Otros problemas que implicaría el ACTA, sería que “los productos transgénicos podrían ser utilizados sin contrapesos“, la posibilidad de “que empresas den la información de sus clientes a privados o a autoridades judiciales, violando la condición inicial de inocencia en el sistema judicial”, todo lo cual limitaría la libertad del tránsito por internet a los usuarios del país, debido a la existencia de espionaje.

Latente, una ratificación del Senado

En este momento, “se incrementan dramáticamente las probabilidades para que se ratifique ACTA, pues la actual legislatura tenía muy claro que no tenían que aprobarlo, pero la nueva legislatura que iniciará en septiembre podría ratificar.” Por lo anterior, el abogado piensa que “es algo latente” y que sin duda, “entre el desconocimiento de la materia y de las implicaciones, podrían optar por aprobarlo.”

Además, Martínez recordó que la posibilidad de aprobar y ratificar el tratado sigue abierta hasta mayo de 2013, fecha en que vence la convocatoria para la firma del acuerdo, por lo que aún es posible que los senadores que inician su periodo en este año pudieran ratificar la decisión de Calderón.

Martínez recordó también que en el Senado anterior “tuvimos a un PRD opositor y a un PAN que también estuvo contra esta decisión del presidente Calderón de apoyar ACTA.” Ahora viene un Senado diferente “donde aún está por verse qué posición tendrán PAN y PRD”, y hay dos escenarios diferentes: el primero, “que PAN y PRD sean una gran oposición al PRI.” El segundo, “que se repita el juego de 1988 y 1994 donde el PAN y el PRI sacaron de la mano las reformas estructurales.”

Los principales argumentos en contra

Para Sánchez, los principales argumentos afirman que “el tratado por sus implicaciones podrían provocar violaciones a derechos fundamentales“, además que desde su negociación violó disposiciones legales internacionales, por lo que se aceptarían estas violaciones al derecho internacional.

Para @AntonioMarVel, en este tema hay una serie de empresas y corporaciones que “falsifican la democracia pues hacen pasar sus intereses como si representaran a la totalidad de los intereses de la sociedad, por medio de su poderío económico y obligan al propio estado a negociar por sus intereses.”

Para Martínez, el Parlamento Europeo hizo saber con su decisión que se daban cuenta de la acción política de las industrias generadoras de contenidos en ACTA y rechazaron de forma unánime la aprobación de dicho tratado. Asimismo, Estados Unidos como país también gana con estos acuerdos pues logra mantener como país la hegemonía cultural, política y económica en el mundo, a través de imponer el respeto inflexible de los intereses económicos de sus industrias.

Además, una falla básica de ACTA es que la piratería no es un problema -en América Latina- de legalidad, sino un problema de mercado, pues hay gente con ingresos muy limitados, a quienes no les alcanza para ir al cine a ver una película o comprar el DVD y aunque se prohibiera efectivamente la piratería no podrían acceder a estos consumos, por lo que el problema principal es de desigualdad y salarios, un problema de mercado y no de legalidad.

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Shibu Philip

Trabajo en casa y COVID-19: 'Vigilo a mis empleados con un programa que toma fotos de sus pantallas'

Muchas personas se encuentran con dificultades para trabajar desde casa, pero ¿ayudaría a mejorar su productividad la tecnología de vigilancia?
Shibu Philip
29 de septiembre, 2020
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Shibu Philip

Shibu Philip
La firma de Shibu Philip ha utilizado el software de vigilancia Hubstaff durante el último año y medio.

Shibu Philip dice que sabe lo que es “perder un poco de tiempo en el trabajo”.

Es el fundador de Transcend, una pequeña empresa con sede en Londres que compra productos de belleza al por mayor y los revende online.

Durante el último año y medio, ha utilizado el software Hubstaff para realizar un seguimiento pormenorizado de las horas de trabajo de sus trabajadores, para saber qué teclean, cuáles son los movimientos de su ratón y los sitios web que visitan.

Con siete empleados en la India, dice que el software le garantiza que tienen “cierto nivel de responsabilidad” y ayuda a cubrir la diferencia horaria.

“Yo mismo me conozco. La gente puede tomarse un descanso extra de 10 minutos aquí o allá. Es bueno tener una forma automática de monitorear lo que están haciendo”, dice Shibu.

“Al mirar las capturas de pantalla y el tiempo que todos dedican a determinadas tareas, sé si siguen los procedimientos o no”.

“Y, si lo están haciendo mejor de lo que esperaba, también estudio el material recopilado y les pido que compartan ese conocimiento con el resto del equipo para que todos podamos mejorar”, dice.

Los empleados son plenamente conscientes de que el software está activo.

Además, pueden eliminar el tiempo dedicado a visitar sitios web que podrían haber sido registrados por accidente durante su descanso, por ejemplo, agrega Shibu.

Trabajando desde la cama

Getty Images
Si eres de los que ha tenido que colocar la laptop sobre una pila de libros de cocina durante la pandemia o te ha tocado quejarte de la velocidad del internet de tu casa, no estás solo.

¿Vagos en casa?

Dado que muchas personas alrededor del mundo trabajan ahora desde casa debido a la pandemia, la demanda de software que monitorea la actividad de los empleados ha registrado un repunte.

Hubstaff, con sede en Estados Unidos, dice que su número de clientes en Reino Unido se ha multiplicado por cuatro desde febrero.

Otra empresa llamada Sneek ofrece tecnología que toma fotos de los trabajadores a través de la cámara del laptop y las comparte para que las vean el resto de sus colegas.

Aunque se describe a sí misma como una plataforma de comunicación, su programa permite tomar una foto cada minuto.

Su cofundador, Del Currie, le dijo a la BBC que sus usuarios habían aumentado cinco veces durante el confinamiento, sumando casi 20.000 clientes en total.

Un estudio reciente realizado por académicos de la Universidad de Cardiff y la Universidad de Southampton, ambos en Reino Unido, descubrió que un temor común entre los jefes es que los trabajadores que no están a la vista “holgazanearán”, aunque los periodos de cuarentena tampoco parecen haber afectado mucho a la producción.

La encuesta también sugirió que un tercio de los que trabajan desde casa sentían que su productividad también había disminuido.

Pero ¿es la tecnología la respuesta para identificar a aquellos que podrían estar holgazaneando o para ayudar a aquellos que luchan por adaptarse a trabajar desde la mesa de la cocina a tiempo completo?


Me hubiera sentido mal de haber sabido que me vigilaban”

Josh

BBC
El fotógrafo Josh dice que tuvo problemas tanto con la logística como con la motivación

Josh, un fotógrafo de 26 años que vive en Londres, admite que lo que más le costó de trabajar desde casa fue la caída de su productividad.

Establecer un estudio improvisado en la cocina de su piso compartido de tres habitaciones fue un desafío logístico, pero también de motivación.

“Algunos días lo lograba, pero otros me sentaba y me quedaba mirando mis sandalias un buen rato, pensando: ‘No puedo hacer esto’. Es muy fácil hacer la colada o prepararte una taza de té. En casa encuentras formas de distraerte con bastante facilidad“.

Está agradecido de que su jefe no utilice ningún software de seguimiento con él.

“En aquellos días en los que era un poco más difícil estar motivado, me habría sentido mal si hubiera sabido que alguien estaba controlando mi productividad”, dice.

Josh sospecha desde hace mucho tiempo que tiene un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), lo que puede dificultar la concentración y la gestión del tiempo. Su médico está de acuerdo, aunque todavía está en lista de espera para una prueba.

Ha vuelto a la oficina recientemente y valora mucho tener más interacción cara a cara.

“Allí me encuentro una rutina, una estructura que realmente me ancla y me ayuda a superarlo todo”.


Trabajador en casa

Getty Images
Desde que se impusieron las restricciones para evitar la propagación del covid-19, las compañías han tenido que diseñar soluciones de emergencia para que sus empleados puedan trabajar desde casa.

Con cautela y políticas escritas

Aunque algunos jefes que usan software de seguimiento argumentan que es una herramienta válida para mantener la productividad, una investigación del Instituto de Colegiados en Personal y Desarrollo (CIPD), una asociación de profesionales del sector de recursos humanos con sede en Londres, sugiere que la vigilancia en un entorno laboral puede dañar la confianza.

“Monitorear el comportamiento de los empleados puede ser una forma justificable de reducir la mala conducta y potencialmente ayudar a gestionar el tiempo”, dice Jonny Gifford, asesor de investigación de comportamiento organizacional en el CIPD.

“Sin embargo, los empleadores deben tener políticas claras para que los trabajadores sepan cómo pueden ser monitoreados y, lo que es más importante, el sistema debe ser proporcionado”.

Los empleadores obtendrán “resultados mucho mejores” si apoyan a sus trabajadores, añade, “en lugar de centrarse en medidas de entrada potencialmente irrelevantes, como el número de pulsaciones en el teclado”.

Jonathan Rennie, socio del bufete de abogados británico TLT, también insta a las empresas que estén considerando la posibilidad de introducir dicho software con cautela.

“Los empleadores tienen la obligación legal implícita de mantener la confianza de sus trabajadores y deben ser conscientes de cómo podrían reaccionar ante la implementación masiva de software de monitoreo”, dice.

Sugiere que cualquier empresa que utilice software de monitoreo debería tener políticas escritas que expliquen cómo y por qué se está utilizando.

También debería haber una guía clara para los administradores y salvaguardas para prevenir el uso indebido o el “monitoreo excesivo”, dice.


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