Los Pinos: historia de la casa del próximo Presidente de México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Los Pinos: historia de la casa del próximo Presidente de México

Desde que se creó en 1934 para que el presidente de México habite con su familia a lo largo de los seis años de su mandato, esta propiedad no necesita más referencia. Desde allí se gobierna al país
Por Alberto Távira Álvarez
23 de julio, 2012
Comparte

No tiene timbre. La Residencia Oficial de Los Pinos tampoco cuenta con un número en su exterior y mucho menos con un domicilio específico. Desde que fue creada en 1934 para que el presidente de México habite con su familia a lo largo de los seis años de su mandato, esta propiedad no necesita mayor referencia. Es ahí desde donde se gobierna el país.

Y es que hablar de Los Pinos no es hacer alusión simplemente a una casa. Al interior de este gran terreno –perfectamente amurallado y custodiado por decenas de militares– se encuentran una serie de estructuras residenciales y de oficinas que forman parte del entorno del Jefe del Ejecutivo durante su administración.

Jardines, fuentes y lagos han sido testigos a lo largo de casi ocho décadas de importantes episodios de la historia de México. Cada pared y cada piso que conforman Los Pinos han visto pasar por lo menos a una docena de familias presidenciales que, además de su nombre y apellido, han dejado escritas un mar de historias.

 

Los orígenes de la Residencia Oficial

Luego de la Conquista de México por parte de los españoles, en el terreno que ahora ocupa Los Pinos se construyó hacia 1550 un trapiche donde se trituraba el trigo hasta convertirlo en harina. Debido a la importancia de su producción pertenecía a la Corona Española y por lo tanto este sitio fue nombrado como Molino del Rey.

Años más tarde, después de haber sido heredada de una generación a otra a través de los mayorazgos, la propiedad pasó a manos de José María Rincón Gallardo quien en 1853 vendió parte de los terrenos a un acaudalado doctor panameño llamado José Pablo Martínez del Río (1809-1882), quien construyó La Casa Grande. A decir del sitio oficial de Los Pinos (www.lospinos.gob.mx) “esa casa era tipo chalet estilo inglés con caminos franqueados por árboles. Al paso de los años, se logró transformar este lugar en una espléndida residencia con jardines, caballerizas, un estanque donde había diferentes especies de peces, además de majestuosos gansos”.

En el terreno donde actualmente se encuentran Los Pinos se localizaba el rancho La Hormiga, propiedad de Nicolás Martínez del Río. Esta propiedad fue expropiada en 1916 por el gobierno del presidente Venustiano Carranza. //Foto: Archivo Residencia Oficial de Los Pinos.

Según el libro Los Pinos: ésta es tu casa (publicado en 2002 por editorial Agueda para el presidente Vicente Fox) estos terrenos luego pasaron a manos de José Miguel Pacheco quien construyó un rancho al que nombró La Hormiga, “posiblemente porque se trataba de su propiedad más pequeña, donde pasaba temporadas de descanso”. Con el tiempo el predio rural se transformó en una magnífica residencia de verano, cercana al entonces pueblo de Tacubaya, donde la burquesía de la época comenzaba a levantar sus casas de campo.

La llegada de la clase política

Con la creación del Paseo de la Reforma que unía el Bosque y el Castillo de Chapultepec con el resto de la ciudad, el rancho La Hormiga quedó situado en un punto intermedio y, por lo tanto, estratégico para el gobierno que en esos años buscaba un inmueble cercano al Castillo –entonces residencia oficial del Presidente de la República– con el fin de que fuera ocupada por el miembro del gabinete de más confianza.

En 1934 el presidente Lázaro Cárdenas del Río decidió no ocupar el Castillo de Chapultepec, residencia de los anteriores gobernantes de nuestro país, y se mudó con su esposa Amalia y su hijo Cuauhtémoc al rancho La Hormiga, al cual le cambió el nombre por Los Pinos. //Foto: Archivo Residencia Oficial de Los Pinos.

Esa ubicación fue lo que en 1916 llevó al entonces presidente Venustiano Carranza a expropiar las tierras del racho a Nicolás Martínez del Río. “El gobierno tenía necesidad de tomar posesión del rancho de La Hormiga…”: fue el único argumento que se le ofreció al propietario, según se documenta en la Enciclopedia de México, t.III, p. 547.

El primer funcionario federal que habitó La Hormiga fue el general Álvaro Obregón, Secretario de Guerra y Marina en el gobierno carrancista. Más tarde vivió con su familia Plutarco Elías Calles, quien entonces ocupaba el cargo de Secretario de Gobernación.

Para establecerse con su familia, durante su sexenio el general Cárdenas mandó a construir una propiedad en el interior de Los Pinos, la cual fue nombrada la Casa Lázaro Cárdenas.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

Sin embargo, los afectados no se quedaron con los brazos cruzados. Los Martínez del Río interpusieron todos los recursos legales para recuperar lo suyo y, dos años después, en 1918, lograron que una autoridad judicial enajenara el predio. Los descendientes comenzaron sus pleitos intrafamiliares por lo que el asunto de la herencia se extendió hasta febrero de 1923 cuando, después de un juicio testamentario, el entonces presidente Álvaro Obregón autorizó la compra de la propiedad a la familia.

En la imagen se muestra una de las salas de juntas que durante el sexenio de Vicente Fox se diseñaron en la Casa Miguel Alemán. Actualmente en el Centro Fox existe una réplica de este espacio.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

Para 1924 el general Manuel Pérez Treviño (Jefe del Estado Mayor Presidencial en el gobierno de Álvaro Obregón) y su familia fueron inquilinos del rancho, de ahí le siguió el general Joaquín Amaro Domínguez, de 1925 a 1929, quien fungía como Secretario de Guerra y Marina durante el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles. El sitio www.lospinos.gob.mx señala que mientras Amaro Domínguez fue habitante de La Hormiga “se construyeron las caballerizas, una alberca donde anteriormente había un estanque, los frontones y el stand de tiro. También ordenó la construcción de los campos de polo y del Campo Marte”.

 

Los presidentes sin castillo

Tras la llegada a la Presidencia de México del general Lázaro Cárdenas del Río (1 de diciembre de 1934), el uso que hasta entonces había tenido el racho La Hormiga se transformó. El nuevo mandatario decidió no irse a vivir al Castillo de Chapultepec, como lo marcaba la tradición, pues consideraba que era un lugar demasidado ostentoso. Así que Cárdenas giró instrucciones a su equipo para que el recinto se convirtiera en un museo al que pudiera tener acceso la ciudadanía.

En 1947 el presidente Miguel Alemán Valdés ordenó crear una nueva residencia al interior del gran terreno. Sin embargo, la edificación de la casa que lleva su nombre tardó cinco años en ser terminada, por lo que el mandatario y su familia sólo la habitaron durate un año. Ahí también vivieron ocho de los nueve siguientes presidentes priistas.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

De inmediato, los secretarios del Presidente le ofrecieron diversas opciones de entre todas las propiedades que tenía el gobierno. “El tata” –como se le decía a Cárdenas del Río– eligió La Casa Grande del rancho La Hormiga, un lugar que le atrajo por su ubicación dentro del Bosque de Chapultepec.

Luego de ser reconstruído, pues prácticamente estaba abandonado, en 1935 el Presidente y su esposa, Amalia Solórzano de Cárdenas, llegaron a vivir al rancho y el General decidió cambiar el nombre del lugar por dos razones: la primera, porque consideraba que La Hormiga no era un nombre acorde para la residencia de un Presidente y, la segunda, porque le prometió a su mujer que cuando se convirtiera en mandatario, la casa que compartieran llevaría el nombre del lugar de la huerta de Tacámbaro, Michoacán, donde se conocieron. Fue como La Hormiga cedió el paso a uno de los nombres más emblemáticos del país: Los Pinos.

Durante su mandato de 1952 a 1958, Adolfo Ruiz Cortines giró instrucciones para edificar una tercera casa donde se instaló con los suyos y actualmente alberga el salón de “Los Presidentes”, el cual tiene imágenes de los Jefes del Ejecutivo que han ocupado Los Pinos desde 1934. //Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa.

“La reparación de la casa fue costosa –dice el libro Los Pinos: ésta es tu casa– y señala que “además de la casa habitación (que lleva el nombre Lázaro Cárdenas), se instalaron oficinas situadas en la escuela de tiro; la alberca con baños y vestidores y el acceso a la casa por la calzada de Molino del Rey también fueron reconstruidos”.

Manuel Ávila Camacho (que gobernó de 1940 a 1946) fue el segundo presidente de la República que vivió en la nueva morada. Casado con Soledad Orozco y sin hijos, antes de instalarse en la Residencia Oficial, desde su casa particular en las Lomas de Chapultepec la pareja presidencial ordenó hacer algunas modificaciones para adaptarla a sus necesidades.

 

La influencia francesa

Cuando el presiente Miguel Alemán Valdés llegó a Los Pinos, en abril de 1946, decidió hacer un cambio radical al lugar donde dormiría con su esposa Beatriz Velazco y sus hijos. El Primer Mandatario comisionó al arquitecto Manuel Giraud Esteva para que inciara el proyecto de una segunda casa dentro de la propiedad. El proyecto original fue modificado por el ingeniero Fernando Parra Hernández hasta dar paso a una mansión estilo francés de 5,700 metros cuadrados. Su distribución fue en tres niveles: en la parte superior se construyeron las habitaciones de la familia; en la planta principal se instalaron los salones oficiales y en el sótano, salas de juegos y fiestas.

Tras la llegada en el año 2000 del primer presidente panista, Vicente Fox Quesada, la Casa Miguel Alemán fue adaptada para oficinas. Aquí el recibidor de la propiedad estilo francés que tiene 5,700 metros cuadrados. //Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

En el texto de Víctor Hugo Rodríguez, publicado en Los Pinos: ésta es tu casa, se describe la decoración que eligieron los Alemán para su nuevo hogar: “Los muebles se buscaron entre lo mejor del estilo imperial afrancesado; otros se adquirieron en Querétaro y Guanajuato; algunos más se mandaron a hacer ex profeso en los estilos Luis XV y Luis XVI, entre ellos las cómodas de Boulle, las cuales fueron traídas de Francia; esculturas de bronce y mármol de Carrara, porcelanas de Sévres, de Meissen y de Limoges, candiles de cristal checoslovaco, así como piezas de talavera de Puebla y muebles tallados de marquetería fueron traídos a la casa presidencial”.

Pero la construcción y decoración de la nueva residencia –que lleva el nombre Casa Miguel Alemán– se llevó cinco años para ser concluída, por lo que la familia presidencial sólo pudo disfrutarla durante un año, hasta 1952, cuando finalizó ese sexenio.

 

Los habitantes de la Miguel Alemán

El presidente Adolfo Ruiz Cortines (Primer Mandatario de 1952 a 1958) tardó casi un año en mudarse a Los Pinos con su segunda esposa María de los Dolores Izaguirre. La leyenda cuenta que el político priista “siempre vio con animadversión” la Residencia Oficial, por lo que al llegar al territorio presidencial ordenó la construcción de una tercera casa, la cual actualmente lleva su nombre y alberga, entre otros espacios, el salón “Venustiano Carranza” utilizado para eventos, así como el salón “Los presidentes”, el cual cuenta con una galería de retratos de cada uno de los gobernantes que han habitado esa propiedad.

En el primer piso de la Casa Miguel Alemán se localiza el comedor oficial, donde el Presidente recibe a embajadores, gobernadores, empresarios e intelectuales. Tiene capacidad para 30 personas.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

Los siguientes presidentes de México, provenientes del PRI, que se instalaron en Los Pinos regresaron con sus respectivas familias a habitar la Casa Miguel Alemán, donde cada uno hizo los cambios que consideraron pertinentes para “sentirse como en casa”. A excepción de Adolfo López Mateos (1958-1964) –quien nunca se mudó de su residencia particular en San Jerónimo–, Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), José López Portillo y Pacheco (1976-1982), Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) pasaron los días y las noches de sus sexenios en las antiguas tierras de La Hormiga.

 

El PRI y el PAN, juntos pero no revueltos

Con la llegada del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República en 2000 hubo otro tipo de cambios en Los Pinos. El presidente Vicente Fox Quesada decidió que la Casa Miguel Alemán, donde por tradición habían vivido los presidentes priistas, era un espacio demasiado grande e innecesario para habitar con sus cuatro hijos y su esposa Marta Sahagún, por lo que ordenó que ahí se instalaran oficinas, entre ellas su despacho y sala de juntas. Mientras que como casa habitación Fox escogió una propiedad más pequeña, de las conocidas como “Las Cabañas”, también construídas al interior de la Residencia Oficial.

En la planta principal de la Casa Miguel Alemán también se encuentra la oficina del actual Presiente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. Diariamente aquí se toman las decisiones más importantes del gobierno de México.// Foto: www.lospinos.gob.mx

En el año 2006, cuando el presidente Felipe Calderón Hinojosa –también del PAN– llegó al poder, optó por seguir la línea de su antecesor y se fue a vivir a otra de “Las Cabañas” de Los Pinos. Actualmente en la Casa Miguel Alemán se encuentra el despacho del Presidente, El Salón Blanco (el principal de recepción), la biblioteca José Vasconcelos y un comedor con capacidad para 30 personas, entre otras oficinas.

La calzada de los Presidentes se localiza en los jardines de La Residencia Oficial de Los Pinos. En ella hay estatuas de bronce de los mandatarios que han habitado este lugar.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

En vísperas de la llegada del virtual presidente de México, Enrique Peña Nieto, –el próximo 1º de diciembre de 2012–, se despierta el interés por saber si en este regreso del PRI a Los Pinos está incluído que la nueva familia presidencial vuelva a ocupar la Casa Miguel Alemán donde, por tradición, han vivido la mayoría de los presidentes priistas de los últimos tiempos.

La zona de “Las Cabañas” es donde los presidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón han habitado con sus respectivas familias.//Foto: www.lospinos.gob.mx

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Vacuna contra COVID-19: ¿en qué consiste la fase 3 de los ensayos clínicos y por qué es tan crucial?

BBC Mundo conversó con expertos para conocer por qué pese a la urgencia con que se necesita una vacuna para frenar la pandemia de covid-19, la fase 3 de los ensayos clínicos es fundamental y hay que esperar por sus resultados.
21 de agosto, 2020
Comparte

Algunas veces es mejor empezar por el final. Así es que comenzaré con lo último que me dijo el doctor Ian Jones, profesor de Virología de la Universidad de Reading (Inglaterra), cuando al final de una entrevista le pregunté si había algo que quisiera agregar.

“Lo único que añadiría es que no soy dado a los sensacionalismos. Quiero dejar claro que de lo que he hablado es de un riesgo teórico, muy pequeño, pero del cual tenemos que ser conscientes“.

Después de que el gobierno ruso informara de la aprobación de la primera vacuna contra covid-19, el sitio de información científica Science Media Centre publicó las reacciones de algunos expertos.

Uno de los planteamientos era del profesor Jones y una de sus reflexiones fue: “Una vacuna inefectiva es peor que ninguna”.

A muchos especialistas en diferentes partes del mundo les preocupa que la vacuna aprobada en Rusia no hubiera sido probada en miles de personas para determinar su eficacia y seguridad, un proceso que ocurre en los ensayos clínicos de la llamada fase 3 del desarrollo de una vacuna.

Las autoridades de Moscú informaron que había sido probada en dos grupos formados por 38 voluntarios cada uno y que había “demostrado ser altamente efectiva y segura”.

Si bien muchos expertos coinciden en que urge una vacuna contra covid-19, una enfermedad que hasta este viernes ya había dejado más de 793.000 muertes confirmadas, también aclaran que es crucial que sea ensayada en la fase 3 antes de su distribución en la población.

“De esa manera se obtiene más información sobre la seguridad de la vacuna al tiempo que conseguimos más datos sobre su capacidad real para proteger contra la enfermedad”, dijo Jones desde Reino Unido.

Le preguntamos si hay riesgos si no se cumple con esa fase.

Una visión limitada

“Los riesgos son que la vacuna pudiera salir cuando no tienes una perspectiva completa de cómo se desempeñará en un grupo grande de personas”, señaló el experto.

“Por ejemplo, la vacuna rusa. Personalmente no creo que haya un problema de seguridad porque es muy similar a lo que se ha usado en otras partes”.

Persona siendo vacuna

Getty Images
Hay décenas de proyectos de vacunas contra covid-19. Este voluntario participa en un ensayo clínico en Indonesia con una vacuna creada por investigadores de China.

El profesor se refiere a que hay suficiente información y antecedentes sobre las vacunas recombinantes basadas en adenovirus y eso permite “asumir que la vacuna en sí misma será segura en las dosis habituales”.

“Pero hasta que no la pruebes en un grupo grande de personas realmente no sabes si va a generar una respuesta inmune lo suficientemente buena para proteger contra la enfermedad y, si no protege contra la enfermedad, se corre el riesgo de darle una falsa esperanza a la gente y de que continúe la circulación del virus“.

Y el profesor señala como otro riesgo que se propague entre personas inmunizadas, lo que explica señalando que en los ensayos clínicos hay dos tipos de resultados.

“El primero es que la vacuna produce en los individuos anticuerpos que detienen completamente la entrada del virus en esas personas. El virus intenta infectar pero simplemente no puede por la respuesta que ha generado la vacuna. Ese es el resultado ideal“, señala.

Una mujer caminando

Getty Images
Hasta que se consiga una vacuna que se demuestra que es eficaz y segura, las medidas de prevención como las mascarillas y el distanciamiento social deberían continuar para evitar la propagación del coronavirus.

La segunda posibilidad, explica el especialista, es que el virus consiga infectar, pero gracias a la vacuna causa una manifestación mucho menos severa de la enfermedad. En ese caso, el virus seguirá circulando en la población porque no se le está impidiendo que infecte, sino que se le está reduciendo su capacidad de provocar los síntomas y las consecuencias más graves de la infección.

“Y si continúa circulando, siempre tienes la posibilidad, por pequeña que sea, de que el virus pueda empeorar con el tiempo”, indicó.

Circulación

De acuerdo con Jones, “si la vacuna protege contra la enfermedad, debemos ser optimistas de que alejará la amenaza que representa la actual pandemia”.

Los grupos de riesgo alto podrán ser vacunados y “entonces, ojalá, la tasa de letalidad asociada con la infección se reduciría a niveles normales”.

“No es el resultado ideal, pero es aceptable”, añadió.

Universidad de Oxford

Getty Images
La vacuna que desarrolla la Universidad de Oxford es, según los expertos, una de las más avanzadas y prometedoras.

“Sin embargo, una vacuna inefectiva que no produce suficientes anticuerpos para proteger contra la enfermedad y ciertamente no los suficientes para proteger contra la infección, le daría a la gente una sensación falsa de esperanza, seguirá dejando circular el virus y no necesariamente protegería a los individuos en los grupos de riesgo: personas de la tercera edad y personas con problemas de salud subyacentes”, agrega.

Y es por eso que considera que una vacuna que no sea realmente eficaz es peor que no tener una vacuna.

“En el caso de que no haya una vacuna, puedes continuar con todas las medidas que se están implementando en todo el mundo, como el distanciamiento social, entre otras. Vas a seguir siendo consciente de que hay una situación de peligro alrededor pero el haber tenido una vacuna, que entonces no funciona, te da un nivel de seguridad falso que, de hecho, no va a ayudar. Empeoraría las cosas”.

Jones ya lo había escrito en su planteamiento publicado en Science Media Centre:

“El mayor riesgo, sin embargo, es que la inmunidad generada no sea suficiente para brindar protección, lo que lleva a la propagación continua del virus incluso entre individuos inmunizados. Y aunque es solo una posibilidad, una protección menos que completa podría proporcionar una presión de selección que lleve al virus a evadir el anticuerpo que hay, creando cepas que luego evaden todas las respuestas de la vacuna. En ese sentido, una vacuna inefectiva es peor que ninguna. Por lo tanto, el seguimiento cuidadoso del virus deberá acompañar a cualquier lanzamiento anticipado”.

¿Qué sucede en la fase 3?

La fase 3 es la etapa en la que los investigadores buscan ver la eficacia de la vacuna y confirmar su seguridad.

“En otras palabras, se busca la reducción real de los casos de la enfermedad en el número de personas que fueron vacunadas comparado con el mismo número de sujetos que no recibieron la vacuna”, explicó Jones.

Botellas pequeñas con un líquido

Getty Images
Con la información que recopilen los investigadores de los diferentes grupos de investigación en los ensayos clínicos, las autoridades deciden si aprobar la vacuna o no.

Las etapas previas, las fases 1 y 2, también tienen que ver con el desempeño y la seguridad del producto, “pero es sólo la fase 3 de los ensayos clínicos la que realmente te dice que la vacuna es capaz de prevenir que ocurra la infección”.

De acuerdo con el doctor Fernando Rodríguez, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en ninguna de las fases iniciales los sujetos de investigación son expuestos directamente a la posible infección.

“Con lo cual una cosa es demostrar que se producen anticuerpos y otra cosa es demostrar que la vacuna realmente protege contra la infección. Esto no se sabe en las primeras fases de la investigación, ni en la 1 ni en la 2. Para saber esto específicamente hace falta la fase 3″, le indicó el doctor a BBC Mundo.

Más gente, mejor

Esa fase se caracteriza porque participan miles de personas: “Entre más grande el número, mejor”, dijo Jones.

Una persona siendo vacunada

Getty Images
Voluntarios de Brasil, Reino Unido y Sudáfrica participan en ensayos clínicos de fase 3 de la vacuna de la Universidad de Oxford.

“Algunas veces se presenta el problema de que si la enfermedad no está circulando, encontrar el número de personas que podría entrar en contacto con el virus puede llegar a ser una limitación. Pero, en el caso de covid-19, esa no es la situación, el virus está circulando muy activamente en algunas partes del mundo y los ensayos de fase 3 se pueden organizar en esos lugares geográficos“.

Cientos de científicos y compañías farmacéuticas en varios países están trabajando contrarreloj y a toda máquina para desarrollar una vacuna.

Hay siete grupos de investigación que entraron en los ensayos de fase 3. Dos de ellos, las farmacéuticas Moderna y Pfizer, han dicho que contemplan estudiarlas con 30.000 personas, cada uno.

Moderna se concentraría en voluntarios en Estados Unidos, uno de los países más afectados por la enfermedad, mientras que Pfizer anunció que también realizaría sus ensayos tanto en ese país como en Alemania, Argentina y Brasil, otro país duramente golpeado por el coronavirus.

La vacuna experimental de la Universidad de Oxford ya está en la fase final y busca analizar a miles de personas en países como Brasil, Sudáfrica y Reino Unido.

Las autoridades que lideran el desarrollo de la vacuna rusa anunciaron el jueves que iniciarán, la próxima semana, pruebas clínicas con 40.000 personas, no sólo en Rusia sino en otros países.

En la fase 3, indicó Jones, los participantes en el estudio se dividen en dos grupos grandes: uno de control y uno de prueba.

Ese grupo recibirá una o dos dosis de la vacuna y “un mes, dos, tres meses después“, esas mismas personas serán analizadas clínicamente “para saber si se encontraron con el virus o si sufrieron la enfermedad”.

Efectos adversos

Lo que se busca es determinar si la población vacunada quedó protegida y no contrajo covid-19 y si se presentaron efectos adversos graves poco comunes.

Coronavirus

Getty Images
Desde que comenzó el brote de coronavirus en Asia, investigadores de diferentes países están estudiando sus características y lo que lo diferencia de los otros coronavirus.

Y es que en ese aspecto, las fases 1 y 2, por tratarse de grupos pequeños, presentan limitaciones.

“Una reacción (adversa infrecuente importante) que se dé solo en 1 de cada 10.000 personas es muy poco probable que se observe en unos pocos cientos de personas”, indicó Rodríguez.

Ese es otro riesgo que se puede detectar en la fase 3.

“Intuimos que una vacuna debe ser eficaz a partir de los anticuerpos que hemos demostrado que se formaron en fase 2 pero realmente no estamos seguros de que sea eficaz y tampoco tenemos información completa de la seguridad de la vacuna porque está probada sólo en unos cientos de sujetos. Es perfectamente posible, no muy probable, que la vacuna no proteja de la infección y encima tenga efectos adversos infrecuentes pero importantes”, señaló el profesor desde España.

Rodríguez también explicó un fenómeno paradójico llamado amplificación de la infección dependiente de anticuerpos (ADE, por sus siglas en inglés).

“Es un fenómeno inmunológico mal conocido, pero se sabe que en algunos sujetos, después de ser vacunados, se generan reacciones inmunológicas anormales que lo que hacen es aumentar el riesgo de infección”.

Insiste en que no se sabe mucho por qué sucede y que se está investigando y añade: “Esta es una de las razones por las cuales también es muy importante hacer ensayos en fase 3. Pero también es cierto que no es un fenómeno muy frecuente“.

Constante monitoreo

El doctor Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital de Niños de Filadelfia y cocreador de una vacuna del rotavirus, le dijo a BBC Mundo a finales de julio que tomando en cuenta el escenario de que se hagan los ensayos clínicos en 30.000 personas, la vacuna se le suministraría a unas 20.000 y a las otras 10.000 se les daría un placebo.

Pareja caminando en la playa

Getty Images
“Será una gran ola. No tiene sentido hablar de segunda o tercera ola”, dijo la doctora Margaret Harris, portavoz de la OMS sobre la situación de la pandemia.

Con lo que arrojen las pruebas de las 20.000 personas, aseguró el experto en inmunología, se podría garantizar que la vacuna potencialmente no tendría ningún efecto secundario grave poco común y ese sería un paso fundamental para decidir si se aprueba.

“Pero 20.000 personas no son 20 millones de personas. Creo que cuando vacunas a decenas de millones o cientos de millones de personas, puedes descubrir efectos adversos graves que desconocías”.

Por eso es crucial que haya sistemas y mecanismos en funcionamiento para que se pueda detectar cualquier problema y reaccionar rápidamente.

“No quieres sacrificar seguridad por velocidad y no lo haremos si probamos (la vacuna) en, al menos, 20.000 personas antes de aprobarla”, indicó.

De esa manera, el riesgo se puede mitigar hasta cierto punto.

Entre porcentajes

De acuerdo con Rodríguez, en general, las primeras vacunas que se hacen para atacar una enfermedad no son 100% eficaces.

Un trabajador con una mascarilla

Getty Images
En diversos países se han reportado más de 20 millones de casos de covid-19.

“Sabemos que la vacunación de la gripe que se administra todos los años a la gente mayor o con enfermedades crónicas tienen una eficacia del 50% al 60%, es decir, que reduce a la mitad o un 40% el riesgo de infección”, señaló.

Lo mismo sucede con otras vacunas, según el investigador.

“La cuestión es: si una vacuna que no sea perfecta -y con toda probabilidad las vacunas que se comercialicen frente al coronavirus al principio no sean 100% eficaces- si una vacuna que no sea 100% eficaz puede ser útil y la respuesta es que siempre que tenga cierto grado de eficacia por encima del 50% y que además sean muy seguras ayudarán a controlar la expansión de la pandemia“, indicó el doctor.

“Si además de reducir la infección, disminuye la gravedad de la infección, mucho mejor”, añadió.

En estas circunstancias, con más de 22 millones de infectados en el mundo, ese ya sería un logro.

De hecho, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) dijo en junio que esperaba que una vacuna contra covid-19 “previniera la enfermedad o disminuyera su gravedad en al menos 50% de las personas vacunadas” y resaltó la importancia de que el tamaño de los ensayos clínicos fuesen “lo suficientemente grandes para demostrar la seguridad y eficacia de una vacuna”.

Natalie Dean, bioestadística y experta en enfermedades infecciosas de la Universidad de Florida, señaló en The New YorkTimes que la OMS dice que una vacuna debe tener al menos un 50% de efectividad, promediado a través de los diferentes grupos de edades.

“Este punto de referencia es crucial porque una vacuna débil podría ser peor que ninguna vacuna. No queremos que las personas que están ligeramente protegidas se comporten como si fueran invulnerables, lo que podría exacerbar la transmisión”.

Su reflexión la escribió el 3 de agosto, en un artículo en el que advertía sobre la importancia de no apresurarse en el proceso de aprobar las vacunas que se están desarrollando.

Su texto lo tituló: I’d Need Evidence Before I’d Get a Covid-19 Vaccine. It Doesn’t Exist Yet (Necesitaría evidencia antes de recibir una vacuna de covid-19. No existe todavía).

La primera línea es: “Los científicos deben mostrarnos los datos. Y eso es exactamente en lo que están trabajando”.

Y la fase 3 será crucial en eso.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.