Los Pinos: historia de la casa del próximo Presidente de México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Los Pinos: historia de la casa del próximo Presidente de México

Desde que se creó en 1934 para que el presidente de México habite con su familia a lo largo de los seis años de su mandato, esta propiedad no necesita más referencia. Desde allí se gobierna al país
Por Alberto Távira Álvarez
23 de julio, 2012
Comparte

No tiene timbre. La Residencia Oficial de Los Pinos tampoco cuenta con un número en su exterior y mucho menos con un domicilio específico. Desde que fue creada en 1934 para que el presidente de México habite con su familia a lo largo de los seis años de su mandato, esta propiedad no necesita mayor referencia. Es ahí desde donde se gobierna el país.

Y es que hablar de Los Pinos no es hacer alusión simplemente a una casa. Al interior de este gran terreno –perfectamente amurallado y custodiado por decenas de militares– se encuentran una serie de estructuras residenciales y de oficinas que forman parte del entorno del Jefe del Ejecutivo durante su administración.

Jardines, fuentes y lagos han sido testigos a lo largo de casi ocho décadas de importantes episodios de la historia de México. Cada pared y cada piso que conforman Los Pinos han visto pasar por lo menos a una docena de familias presidenciales que, además de su nombre y apellido, han dejado escritas un mar de historias.

 

Los orígenes de la Residencia Oficial

Luego de la Conquista de México por parte de los españoles, en el terreno que ahora ocupa Los Pinos se construyó hacia 1550 un trapiche donde se trituraba el trigo hasta convertirlo en harina. Debido a la importancia de su producción pertenecía a la Corona Española y por lo tanto este sitio fue nombrado como Molino del Rey.

Años más tarde, después de haber sido heredada de una generación a otra a través de los mayorazgos, la propiedad pasó a manos de José María Rincón Gallardo quien en 1853 vendió parte de los terrenos a un acaudalado doctor panameño llamado José Pablo Martínez del Río (1809-1882), quien construyó La Casa Grande. A decir del sitio oficial de Los Pinos (www.lospinos.gob.mx) “esa casa era tipo chalet estilo inglés con caminos franqueados por árboles. Al paso de los años, se logró transformar este lugar en una espléndida residencia con jardines, caballerizas, un estanque donde había diferentes especies de peces, además de majestuosos gansos”.

En el terreno donde actualmente se encuentran Los Pinos se localizaba el rancho La Hormiga, propiedad de Nicolás Martínez del Río. Esta propiedad fue expropiada en 1916 por el gobierno del presidente Venustiano Carranza. //Foto: Archivo Residencia Oficial de Los Pinos.

Según el libro Los Pinos: ésta es tu casa (publicado en 2002 por editorial Agueda para el presidente Vicente Fox) estos terrenos luego pasaron a manos de José Miguel Pacheco quien construyó un rancho al que nombró La Hormiga, “posiblemente porque se trataba de su propiedad más pequeña, donde pasaba temporadas de descanso”. Con el tiempo el predio rural se transformó en una magnífica residencia de verano, cercana al entonces pueblo de Tacubaya, donde la burquesía de la época comenzaba a levantar sus casas de campo.

La llegada de la clase política

Con la creación del Paseo de la Reforma que unía el Bosque y el Castillo de Chapultepec con el resto de la ciudad, el rancho La Hormiga quedó situado en un punto intermedio y, por lo tanto, estratégico para el gobierno que en esos años buscaba un inmueble cercano al Castillo –entonces residencia oficial del Presidente de la República– con el fin de que fuera ocupada por el miembro del gabinete de más confianza.

En 1934 el presidente Lázaro Cárdenas del Río decidió no ocupar el Castillo de Chapultepec, residencia de los anteriores gobernantes de nuestro país, y se mudó con su esposa Amalia y su hijo Cuauhtémoc al rancho La Hormiga, al cual le cambió el nombre por Los Pinos. //Foto: Archivo Residencia Oficial de Los Pinos.

Esa ubicación fue lo que en 1916 llevó al entonces presidente Venustiano Carranza a expropiar las tierras del racho a Nicolás Martínez del Río. “El gobierno tenía necesidad de tomar posesión del rancho de La Hormiga…”: fue el único argumento que se le ofreció al propietario, según se documenta en la Enciclopedia de México, t.III, p. 547.

El primer funcionario federal que habitó La Hormiga fue el general Álvaro Obregón, Secretario de Guerra y Marina en el gobierno carrancista. Más tarde vivió con su familia Plutarco Elías Calles, quien entonces ocupaba el cargo de Secretario de Gobernación.

Para establecerse con su familia, durante su sexenio el general Cárdenas mandó a construir una propiedad en el interior de Los Pinos, la cual fue nombrada la Casa Lázaro Cárdenas.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

Sin embargo, los afectados no se quedaron con los brazos cruzados. Los Martínez del Río interpusieron todos los recursos legales para recuperar lo suyo y, dos años después, en 1918, lograron que una autoridad judicial enajenara el predio. Los descendientes comenzaron sus pleitos intrafamiliares por lo que el asunto de la herencia se extendió hasta febrero de 1923 cuando, después de un juicio testamentario, el entonces presidente Álvaro Obregón autorizó la compra de la propiedad a la familia.

En la imagen se muestra una de las salas de juntas que durante el sexenio de Vicente Fox se diseñaron en la Casa Miguel Alemán. Actualmente en el Centro Fox existe una réplica de este espacio.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

Para 1924 el general Manuel Pérez Treviño (Jefe del Estado Mayor Presidencial en el gobierno de Álvaro Obregón) y su familia fueron inquilinos del rancho, de ahí le siguió el general Joaquín Amaro Domínguez, de 1925 a 1929, quien fungía como Secretario de Guerra y Marina durante el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles. El sitio www.lospinos.gob.mx señala que mientras Amaro Domínguez fue habitante de La Hormiga “se construyeron las caballerizas, una alberca donde anteriormente había un estanque, los frontones y el stand de tiro. También ordenó la construcción de los campos de polo y del Campo Marte”.

 

Los presidentes sin castillo

Tras la llegada a la Presidencia de México del general Lázaro Cárdenas del Río (1 de diciembre de 1934), el uso que hasta entonces había tenido el racho La Hormiga se transformó. El nuevo mandatario decidió no irse a vivir al Castillo de Chapultepec, como lo marcaba la tradición, pues consideraba que era un lugar demasidado ostentoso. Así que Cárdenas giró instrucciones a su equipo para que el recinto se convirtiera en un museo al que pudiera tener acceso la ciudadanía.

En 1947 el presidente Miguel Alemán Valdés ordenó crear una nueva residencia al interior del gran terreno. Sin embargo, la edificación de la casa que lleva su nombre tardó cinco años en ser terminada, por lo que el mandatario y su familia sólo la habitaron durate un año. Ahí también vivieron ocho de los nueve siguientes presidentes priistas.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

De inmediato, los secretarios del Presidente le ofrecieron diversas opciones de entre todas las propiedades que tenía el gobierno. “El tata” –como se le decía a Cárdenas del Río– eligió La Casa Grande del rancho La Hormiga, un lugar que le atrajo por su ubicación dentro del Bosque de Chapultepec.

Luego de ser reconstruído, pues prácticamente estaba abandonado, en 1935 el Presidente y su esposa, Amalia Solórzano de Cárdenas, llegaron a vivir al rancho y el General decidió cambiar el nombre del lugar por dos razones: la primera, porque consideraba que La Hormiga no era un nombre acorde para la residencia de un Presidente y, la segunda, porque le prometió a su mujer que cuando se convirtiera en mandatario, la casa que compartieran llevaría el nombre del lugar de la huerta de Tacámbaro, Michoacán, donde se conocieron. Fue como La Hormiga cedió el paso a uno de los nombres más emblemáticos del país: Los Pinos.

Durante su mandato de 1952 a 1958, Adolfo Ruiz Cortines giró instrucciones para edificar una tercera casa donde se instaló con los suyos y actualmente alberga el salón de “Los Presidentes”, el cual tiene imágenes de los Jefes del Ejecutivo que han ocupado Los Pinos desde 1934. //Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa.

“La reparación de la casa fue costosa –dice el libro Los Pinos: ésta es tu casa– y señala que “además de la casa habitación (que lleva el nombre Lázaro Cárdenas), se instalaron oficinas situadas en la escuela de tiro; la alberca con baños y vestidores y el acceso a la casa por la calzada de Molino del Rey también fueron reconstruidos”.

Manuel Ávila Camacho (que gobernó de 1940 a 1946) fue el segundo presidente de la República que vivió en la nueva morada. Casado con Soledad Orozco y sin hijos, antes de instalarse en la Residencia Oficial, desde su casa particular en las Lomas de Chapultepec la pareja presidencial ordenó hacer algunas modificaciones para adaptarla a sus necesidades.

 

La influencia francesa

Cuando el presiente Miguel Alemán Valdés llegó a Los Pinos, en abril de 1946, decidió hacer un cambio radical al lugar donde dormiría con su esposa Beatriz Velazco y sus hijos. El Primer Mandatario comisionó al arquitecto Manuel Giraud Esteva para que inciara el proyecto de una segunda casa dentro de la propiedad. El proyecto original fue modificado por el ingeniero Fernando Parra Hernández hasta dar paso a una mansión estilo francés de 5,700 metros cuadrados. Su distribución fue en tres niveles: en la parte superior se construyeron las habitaciones de la familia; en la planta principal se instalaron los salones oficiales y en el sótano, salas de juegos y fiestas.

Tras la llegada en el año 2000 del primer presidente panista, Vicente Fox Quesada, la Casa Miguel Alemán fue adaptada para oficinas. Aquí el recibidor de la propiedad estilo francés que tiene 5,700 metros cuadrados. //Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

En el texto de Víctor Hugo Rodríguez, publicado en Los Pinos: ésta es tu casa, se describe la decoración que eligieron los Alemán para su nuevo hogar: “Los muebles se buscaron entre lo mejor del estilo imperial afrancesado; otros se adquirieron en Querétaro y Guanajuato; algunos más se mandaron a hacer ex profeso en los estilos Luis XV y Luis XVI, entre ellos las cómodas de Boulle, las cuales fueron traídas de Francia; esculturas de bronce y mármol de Carrara, porcelanas de Sévres, de Meissen y de Limoges, candiles de cristal checoslovaco, así como piezas de talavera de Puebla y muebles tallados de marquetería fueron traídos a la casa presidencial”.

Pero la construcción y decoración de la nueva residencia –que lleva el nombre Casa Miguel Alemán– se llevó cinco años para ser concluída, por lo que la familia presidencial sólo pudo disfrutarla durante un año, hasta 1952, cuando finalizó ese sexenio.

 

Los habitantes de la Miguel Alemán

El presidente Adolfo Ruiz Cortines (Primer Mandatario de 1952 a 1958) tardó casi un año en mudarse a Los Pinos con su segunda esposa María de los Dolores Izaguirre. La leyenda cuenta que el político priista “siempre vio con animadversión” la Residencia Oficial, por lo que al llegar al territorio presidencial ordenó la construcción de una tercera casa, la cual actualmente lleva su nombre y alberga, entre otros espacios, el salón “Venustiano Carranza” utilizado para eventos, así como el salón “Los presidentes”, el cual cuenta con una galería de retratos de cada uno de los gobernantes que han habitado esa propiedad.

En el primer piso de la Casa Miguel Alemán se localiza el comedor oficial, donde el Presidente recibe a embajadores, gobernadores, empresarios e intelectuales. Tiene capacidad para 30 personas.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

Los siguientes presidentes de México, provenientes del PRI, que se instalaron en Los Pinos regresaron con sus respectivas familias a habitar la Casa Miguel Alemán, donde cada uno hizo los cambios que consideraron pertinentes para “sentirse como en casa”. A excepción de Adolfo López Mateos (1958-1964) –quien nunca se mudó de su residencia particular en San Jerónimo–, Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), José López Portillo y Pacheco (1976-1982), Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) pasaron los días y las noches de sus sexenios en las antiguas tierras de La Hormiga.

 

El PRI y el PAN, juntos pero no revueltos

Con la llegada del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República en 2000 hubo otro tipo de cambios en Los Pinos. El presidente Vicente Fox Quesada decidió que la Casa Miguel Alemán, donde por tradición habían vivido los presidentes priistas, era un espacio demasiado grande e innecesario para habitar con sus cuatro hijos y su esposa Marta Sahagún, por lo que ordenó que ahí se instalaran oficinas, entre ellas su despacho y sala de juntas. Mientras que como casa habitación Fox escogió una propiedad más pequeña, de las conocidas como “Las Cabañas”, también construídas al interior de la Residencia Oficial.

En la planta principal de la Casa Miguel Alemán también se encuentra la oficina del actual Presiente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. Diariamente aquí se toman las decisiones más importantes del gobierno de México.// Foto: www.lospinos.gob.mx

En el año 2006, cuando el presidente Felipe Calderón Hinojosa –también del PAN– llegó al poder, optó por seguir la línea de su antecesor y se fue a vivir a otra de “Las Cabañas” de Los Pinos. Actualmente en la Casa Miguel Alemán se encuentra el despacho del Presidente, El Salón Blanco (el principal de recepción), la biblioteca José Vasconcelos y un comedor con capacidad para 30 personas, entre otras oficinas.

La calzada de los Presidentes se localiza en los jardines de La Residencia Oficial de Los Pinos. En ella hay estatuas de bronce de los mandatarios que han habitado este lugar.//Foto: libro “Los Pinos: ésta es tu casa”.

En vísperas de la llegada del virtual presidente de México, Enrique Peña Nieto, –el próximo 1º de diciembre de 2012–, se despierta el interés por saber si en este regreso del PRI a Los Pinos está incluído que la nueva familia presidencial vuelva a ocupar la Casa Miguel Alemán donde, por tradición, han vivido la mayoría de los presidentes priistas de los últimos tiempos.

La zona de “Las Cabañas” es donde los presidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón han habitado con sus respectivas familias.//Foto: www.lospinos.gob.mx

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Fin de la cuarentena: "burbujas sociales", la estrategia que aplica Nueva Zelanda y analizan otros países

Nueva Zelanda, uno de los países más exitosos en la lucha contra la covid-19, ha permitido a sus ciudadanos ampliar el círculo de contactos. Te contamos cómo funciona esta propuesta y por qué está siendo evaluada por varios gobiernos.
2 de mayo, 2020
Comparte

Con la extensión de la cuarentena en muchos países que llevan semanas en aislamiento, y la falta de claridad sobre cómo salir de ella sin que aumenten drásticamente los casos de covid-19, los ánimos de la gente se han ido desgastando.

Más allá del golpe económico que representa para quienes dependen del trabajo diario para su subsistencia o del caos logístico para los padres que tienen hacer malabares para trabajar desde la casa y ocuparse de sus hijos, muchos sufren el impacto de la soledad y la ausencia de contacto físico.

Por esta razón, una de las estrategias que algunos gobiernos están barajando para salir de este atolladero es la de crear o ampliar las llamadas “burbujas sociales”.

El término empezó a ganar prominencia después de que Nueva Zelanda —uno de los países más exitosos en la lucha contra la pandemia— anunciara el descenso de su nivel de alarma de 4 a 3.

Mientras que la recomendación de permanecer en la casa y evitar en lo posible las interacciones sociales en dicho país sigue en pie, las nuevas reglas que entraron en vigencia el lunes autorizan a la población a ampliar su círculo de contactos.

“La gente debe continuar dentro de la burbuja de su hogar pero puede expandirla para reconectarse con su familia extendida, o para traer cuidadores, o para ayudar a personas aisladas“, dice el gobierno en su página web, “siempre y cuando todos vivan en el mismo pueblo o ciudad”.

El contacto entre este grupo de personas debe exclusivo: es decir, las personas que forman parte de esta burbuja no pueden formar parte de otra.

Jacinda Ardem

Getty Images
El gobierno de Jacinda Ardem anunció el pasó de nivel 4 al 3 que entró en vigencia el lunes a la medianoche hora local.

“Esta aproximación es una manera de aumentar el contacto social a la vez que se minimiza el riesgo de transmisión de la enfermedad, ya que si se produce una infección se queda dentro de la burbuja y no puede transmitirse a otras”, le explica Stefan Flasche profesor asociado de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

“Es una forma eficiente de relajar las restricciones que, en principio, es viable en casi cualquier situación donde ya no esté aumentando el número de contagios”, dice.

En su opinión, es una herramienta importante para lidiar con la situación, mientras continúa la búsqueda de una vacuna, “aunque cada país deberá priorizar qué medidas necesitan flexibilizar más urgentemente”.

No más de 10

Mientras que la propuesta implementada en Nueva Zelanda no fija un número de individuos por unidad (aunque evidentemente la idea de una burbuja es que sea pequeña), otros gobiernos que evalúan la posibilidad de incorporar esta estrategia establecen un límite de 10 personas.

En el contexto británico, manteniendo este límite, la idea sería permitir la combinación de un grupo familiar con dos o tres otros grupos, también de forma exclusiva.

La idea también está siendo considerada entre otros por Escocia, Canadá y Bélgica.

Niños

Getty Images
Para los niños pequeños, que no pueden comunicarse tan bien con sus pares digitalmente, el contacto físico con otros niños es importante.

Para Per Block, coautor de un estudio liderado por la Universidad de Oxford sobre estrategias basadas en la reestructuración de nuestras relaciones sociales para aplanar la curva de la covid-19 después de la cuarentena, las ventajas de este modelo son evidentes.

“Cuanto más estricta es la cuarentena, más alto es el costo para la vida social y el bienestar psicológico de la gente”, le dice el investigador a BBC Mundo.

“Hay una diferencia enorme entre encontrase con alguna gente o estar solo en la casa, sobre todo para personas vulnerables desde un punto de vista psicológico, o que están en una situación poco segura, o que necesitan del contacto físico para su bienestar mental”.

Brian Dow, vicedirector ejecutivo de Rethink Mental Illnes, una ONG británica avocada a promover los derechos de las personas afectadas por problemas de salud mental, cree que esta política sería beneficiosa siempre y cuando esté bien manejada.

“Esto le permitiría a la gente aliviar la ansiedad que puede estar sintiendo al estar atrapada en su casa”, le dijo a la BBC.

“La gente ha sido muy creativa (en términos de socialización), pero, francamente lo que ahora necesita es, simplemente, un abrazo”.

Cómo armar tu burbuja

¿Pero cómo un grupo familiar o que comparte una vivienda puede armar su burbuja sin que sea un quebradero de cabeza, aceptando a algunos, rechazando a otros, y dejando a todos los integrantes de la casa satisfechos?

“Es una tarea delicada porque tienes que hacer un contrato social con otra gente que está en tu burbuja y asegurarte de que todos permanezcan dentro de ella y esto se basa en la confianza”, admite Block.

También hay muchos otros factores a tomar en cuenta como las diferentes generaciones que conviven bajo un mismo techo.

Madre con su hjio

Getty Images
Para armar una burbuja social, es importante reconocer quién tiene más necesidad de ampliar su burbuja personal.

“Si fuese por mí y mi pareja, seguramente estaríamos bien comunicándonos digitalmente con nuestros amigos, pero tengo una niña de cuatro años y su situación es peor, porque extraña la interacción física con sus amigos porque no se puede comunicar bien digitalmente”, comenta Flasche.

“Por eso debes considerar cuidadosamente quién dentro de la casa necesita más expandir su burbuja personal, y crear una unidad de acuerdo a quién realmente esto le hace falta”.

Otra cosa importante, señala Block, es crear una burbuja con un grupo que esté geográficamente cerca (como por ejemplo vecinos que sean amigos y con una estructura familiar similar), así “en caso de contagio, se puede limitar la distancia a la que se propaga la enfermedad”.

¿De qué dependerá el éxito de esta estrategia?

La respuesta es simple coinciden los entrevistados: de que la gente cumpla con las reglas.

Que, por otro lado, no son para siempre, sino “una solución intermedia entre ahora y quizás dentro de un año cuando volvamos a interactuar normalmente”, aclara Block.

“Yo lo veo como una oportunidad para la sociedad”, señala Lasche.

Si la gente sigue las reglas y limita sus contactos lo más posible, esta puede ser una estrategia viable y sostenible que nos haga la cuarentena más tolerable a largo plazo”, dice.

“Si no cumplimos con las normas y establecemos más contactos, la enfermedad se propagará, y tendremos que regresar a un aislamiento más severo. Por eso nos interesa a todos que no sea así”, agrega.

Nueva Zelanda, donde la estrategia de las burbujas sociales ya está en marcha, reevaluará el 11 de mayo cómo seguir adelante.


Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial



Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=3FlrsNfKguk

https://www.youtube.com/watch?v=QBv7nudMSpc

https://www.youtube.com/watch?v=WhjChg-SfiE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.