TPP, un secreto tratado internacional que amenaza a internet

Mientras siguen las negociaciones en secreto del tratado internacional TPP, se mantienen los riesgos a la libertad de Internet. Conoce qué implicaría este tratado.

TPP, un secreto tratado internacional que amenaza a internet
Protesta contra el TPP afuera del hotel donde se negociaba en San Diego durante la primera semana de julio. Foto: derechosdigitales.org. derechosdigitales

El Acuerdo de Asociación Trans-Pacífica (TPP o Trans-Pacific Partnership Agreement) podría eliminar completamente la ley de propiedad intelectual que conocemos hoy, sin embargo, los detalles permanecen en secreto aún, pues el último texto que se conoce es de hace casi un año y medio y sólo es sobre un capítulo de 20 que lo componen.

Campaña de activistas estadounidenses contra el TPP.

En esencia el tratado, por lo que se sabe hasta hoy, busca proteger los derechos de propiedad intelectual en internet, de las medicinas y los derechos de inversionistas en todos los países que firmen el acuerdo, que hasta el momento son 13, contando a México, que recién ingresó a las negociaciones.

Fuera de los negociadores, lo único que se conoce es una versión del tratado internacional propuesto hace 16 meses, en febrero de 2011, sin embargo, en ese periodo de 16 meses, hubo ocho rondas de negociaciones que pudieran haber cambiado alguna parte o todo el texto, sin que nadie haya confirmado la precisión del texto que se conoce.

Sin embargo, a pesar de la secrecía y de la oferta “tómala o déjala” –como le llamó la revista Slate, en mayo pasado el representante de Estados Unidos en materia comercial planteó los términos en que se negociaría el capítulo de derechos de propiedad intelectual del tan importante, pero poco conocido Acuerdo de Asociación Trans-Pacífica (TPP, por sus siglas en inglés).

Para Slate, “desafortunadamente, esta modesta y triste excusa para evitar la participación del público fue la mejor oferta que han hecho para preguntar y ofrecer opiniones a los negociadores del TPP desde que la ronda de negociaciones públicas empezara hace más de dos años.”

Así que los grupos de la sociedad civil, académicos, expertos  y el ciudadano preocupado común y corriente aceptaron este escenario kafkiano, el cual revela una verdad inusual y preocupante para el siglo XXI: Preguntar de manera informada es, ante la secrecía del poder, la única y más antigua forma de saber los puntos de vista de los representantes comerciales del gobierno.

A pesar de toda la tecnología actual, que permite flujos de información sin precedentes todos los días, según Slate “los vestigios de la secrecía del siglo XX continúa permeando la legislación internacional, como refleja la negociación del TPP.”

Protesta contra el TPP afuera del hotel donde se negociaba en San Diego durante la primera semana de julio. Foto: derechosdigitales.org.

El presidente Barack Obama, quien anunció la meta de la creación del TPP desde noviembre de 2009, ha dicho que “impulsará nuestras economías, bajando las barreras al comercio y a la inversión, incrementando las exportaciones y creando más empleos para nuestra gente, la cual es mi prioridad número uno.” Según Slate, esto suena “muy importante pero muy vago”, pero “desafortunadamente, no conocemos mucho más allá de estas obviedades.”

Para el autor del texto, David Levine, “dentro del tema, son más las conjeturas y especulaciones que los hechos verificables, mientras que el cuello de botella en la información la provoca el procedimiento de negociación”, la “secrecía estilo siglo XX” de los negociadores del TPP.

Sin embargo, el pasado 2 de julio, Levine viajó a San Diego, California, para formar parte de un “bizarro, nuevo y experimento del deber civil”: ser parte de la fracción de casi 300 “accionistas registrados” que hablaron con los negociadores que atendieron a la treceava ronda de discusiones del TPP, “aunque ninguno de los 300 tenía idea de qué estaba pasando.”

Para Levine, “lo único que se sabe con certeza es que fuera del círculo de negociadores, sólo algunos asesores saben qué se está negociando en el TPP”, mientras que la mayoría de los miembros del Congreso de EU no saben qué hay en este acuerdo.

Levine confirmó también que el último texto disponible del TPP data del 10 de febrero de 2011. Sin embargo, la fallida meta del evento de accionistas era dar un “foro abierto y productivo”, según los organizadores, a pesar de que el público sabe más de las ojivas nucleares que han eliminado EU y Rusia con el nuevo tratado START (para eliminar armas nucleares) que de las posiciones de los negociadores del TPP.

De esta forma, la apertura de los negociadores del tratado y el representante de comercio de EU, fallaron en la intención de tener un foro abierto en San Diego, y esto se dio, según Levine, por la misma mentalidad cerrada que mató a SOPA y que está llevando a su muerte a ACTA.” Levine prevé además que esto podría aniquilar al TPP si sus negociaciones no cambian su curso.”

Dentro de la reflexión de Slate, las negociaciones del TPP son parte de una gran tendencia de mantener los últimos vestigios de una sociedad pre-digital, en la cual mantener el secreto era mucho más fácil, pero especialmente en el acto legislativo, los funcionarios deberían estar a la vanguardia del momento, ajustándose a los nuevos flujos de información. Por otra parte, los ciudadanos y todos los implicados deberían tomar la bandera de hacer preguntas nerds e informadas en temas de derechos de autor, internet y contenidos en línea.

Las críticas al TPP

El TPP está confusamente marcado como un acuerdo comercial, haciéndolo pasar como un acuerdo relativamente limitado, implicando temas tradicionales como tarifas e intercambio de bienes -el tipo de cosas que discutirían los gobiernos- y que parecen cuestiones lejanas en su impacto al ciudadano cotidianamente.

Sin embargo, el TPP es mucho más que sólo eso: Según explicó el representante de EU en materia comercial, el TPP es un “ambicioso acuerdo comercial de nueva generación, entre Asia y el Pacífico, el cual refleja las prioridades y los valores de EU.”

Slate afirmó que basado en las filtraciones que han ocurrido sobre el tratado TPP “parece que una aprobación del acuerdo requeriría cambios significativos en EU y en los otros países firmantes y sus leyes. En primer lugar, reduciría el acceso público a vastas cantidades de información bajo la bandera del combate a los delitos contra la propiedad intelectual (o piratería, dependiendo de la elección de palabras.)

El propietario del copyright de una película o una canción podría usar una medida de protección tecnológica -comúnmente conocidos como candados digitales- para prevenir el acceso al archivo, aún para propósitos educativos y sin importar si el dueño de la autoría tiene derecho a hacer esto. Incluso la lectura de artículos como éste, con hipervínculos y contenidos externos, se vería afectada por el TPP. Así que también el acceso a trabajos actualmente de dominio público y disponibles de forma gratuita al público se vería afectado.

Y estas preocupaciones sólo se relacionan con el capítulo relacionado a la propiedad intelectual, y aún hay -al parecer- otros 20 capítulos bajo negociación, incluyendo “aduanas, servicios a través de las fronteras, telecomunicaciones, procuración de justicia, políticas de competencia, y cooperación y capacidad de construcción,” así como investigación y servicios financieros.

Técnicamente, el TPP sólo entraría en vigor en los diez países que lo negocian, mientras que México, que acaba de entrar a la negociación, podría ser acompañado por Canadá y Japón. Los díez países originales son: Australia, Brunei, Chile, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Sin embargo, en el análisis de Slate, el TPP afectaría a todo aquel que tenga nexos con cualquiera de los diez o trece países, lo cual significa que hasta el totalmente aislado régimen de Corea del Norte sentiría su influencia.

El abogado especialista en temas de libertad de expresión y regulación de internet, Antonio Martínez Velázquez (@AntonioMarvel), dijo a Animal Político que el TPP es una moneda de cambio para México, aunque reitera que no es para nada un asunto nuevo y que incluso, las primeras filtraciones datan de diciembre de 2010.

Para Martínez, la defensa excesiva a los derechos de propiedad intelectual es la más preocupante amenaza contra internet como lo conocemos hoy, pues en su opinión, gobierno e iniciativa privada convergen en un juego perverso de interés que afecta a la sociedad de la información. Se trata de un obstáculo que no sólo pone en peligro internet sino a las actividades sociales en su conjunto.

La lista de leyes que privan a los usuarios de la red de derecho a la información y a la privacidad es larga e incluye iniciativas como SOPA, PIPA, CISPA, ACTA, la “Ley Sinde”, la HADOPI, e iniciativas como COICA o TPP.

En esencia, para @AntonioMarvel, el TPP podría caracterizarse de la siguiente manera puntual:

1.- México ha iniciado las negociaciones de un tratado avanzado que no conoce.

2.- El TPP reedita lo peor de ACTA en sus primeras versiones.

3.-EU busca a través de estos acuerdos afianzar hegemonía económica y cultural.

4.- El proceso de negociación copia al de ACTA y debe rechazarse. Imaginar un futuro en donde las políticas públicas se hagan en secreto no es deseable para la democracia.

5.- EU impulsa el TPP para contrarrestar otras visiones distintas a la suya respecto a la propiedad intelectual y su protección, protege a los intermediarios que lucran con obras y no a quienes las crean. En suma, la visión de proteger monopolios culturales a costa de derechos fundamentales.

6.- México quizá no ha cuantificado lo problemático que será modificar leyes locales para restringir acceso a información o medicinas genéricas, probablemente pierda más de lo que ganará de hacerse realidad.

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