Un festival libre de copyright
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Un festival libre de copyright

En primícia el programa del primer Festival de Cine Creative Commons Ciudad de México, que se llevará al cabo del 09 al 14 de julio en diversas sedes.
9 de julio, 2012
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Seguro, la mayoría de nosotros, sabe o, al menos, tiene una idea de a qué son los derechos de autor. Esa “cosilla” que no hay que violar en alguna obra. Pues bien, resulta que a los derechos de autor, les salió por ahí una prima no muy querida para algunos: Creative Commons.

Digamos que las Creative Commons (CC) son las licencias buena onda que muchos creadores utilizan para que su obra sea usada por otros de una forma legal, segura y ¡gratuita!, algo así como la alternativa que flexibiliza el esquema del copyright de “TODOS los derechos reservados”.

Resulta que varios de estos creadores tomaron una cámara y se pusieron a hacer obras audiovisuales que van desde largometrajes hasta cortos. Lo mejor es que todo lo hicieron utilizando este tipo de licencias.

Después un grupo de chicos se dio cuenta que era bueno juntar todas esas obras en un festival, fue así como en Barcelona nació, en 2010, el BccN Barcelona Creative Commons Film Festival, registrado bajo una licencia de Atribución No Comercial – Compartir Igual (CC BY-NC-SA), lo cual en términos humanos quiere decir que cualquier persona en el mundo puede organizar uno igual, eso sí, sin fines de lucro.

Haciendo uso de esa libertad,  otro grupo de jóvenes en México puso ojos a la obra para organizar esa festival por primera vez en nuestro país.

Así es como, del 09 al 14 de julio, veremos desfilar, por diferentes sedes, siete películas, cuatro cortos y cuatro videoinstalaciones dentro del primer Festival de Cine Creative Commons Ciudad de México (CC CMX).

Aunque el CC CMX acoge a varias de las películas proyectadas en Barcelona, destaca el estreno de la primera cinta mexicana creada bajo licencias Creative Commons. Se trata de Dos mil metros (sobre el nivel del mar).

Otras de las obras que destacan, a decir de los organizadores son: Esperando el tsunami, un documental musical colombiano; ¿Te acuerdas cuando jugábamos?, la primera película de Creative Commons de Rusia; Vidas ambulantes, un documental de Guatemala y El Túnel, una película australiana que tiene como peculiaridad la forma en que fue financiada: El público fue comprando cada cuadro de la cinta.

El artista visual Andrés Garibay, uno de los organizadores del festival en México, recomienda La Puesta por Exhibir: “Es un documental que hay que ver, pues refleja una de las problemáticas por las que tiene razón de ser el festival: las pocas oportunidades que tienen las películas mexicanas para ser exhibidas y llegar al público.”

El CC CMX no sólo busca ser visto, también entendido. Uno de sus objetivos es difundir el uso de las licencias Creative Commons en México, además de pretender convertirse en un foro de discusión sobre las implicaciones que puede generar un esquema de “todos los derechos reservados” frente a las nuevas tecnologías de intercambio, creación y distribución que ofrece internet.

Así que además de los cortos y pelis, puedes echarte un clavado por alguna de las dos mesas de discusión en las que se abordarán aspectos del cine en la era de internet, como son creación, financiamiento, producción, distribución y exhibición de las películas.

La primer mesa de discusión, Los espacios en el cine, se centra en el aspecto de la exhibición de las películas y contará con la participación de Gabriel Rodríguez (Conferencia Mundial del cineclubismo), Inti Cordera (socio fundador y director ejecutivo del festival DocsDF), Celeste North (fundadora de NuFlick.com) y Guillermo Patiño (socio fundador de CinemaOpen! y FestivalOpen!).

La segunda mesa, El cine en la era de internet, discutirá las nuevas formas de creación y distribución. Participarán José Serralde (director técnico demundokino.net), León Felipe Sánchez (abogado traductor de las licencias CC en México), Juan Carlos Reyes (realizador y académico) e Iván Martínez (coordinador general de Wikimedia México).

Ya seas un experto en Creative Commons, un creador que busca nuevas formas de exposición, profesor, estudiante o sólo un ciudadano de a pie, como dicen, el CC CMX es una buena oportunidad para acercarse a esta opción en la que lo mejor es compartir.

Ahora que si estás ya con una obra en proceso o estás por comenzar y ya te entró la cosquillita de difundirla a través de Creative Commons, la edición del CC CMX 2013 espera tu creación para ser exhibida; el primer requisito es, claro, que la obra esté bajo alguna de las seis licencias Creative Commons, ser material reciente, preferentemente de autoría mexicana y estar a la espera del anuncio de la convocatoria.

Para que vayas armando tu agenda, Animal Político te comparte en primícia el programa del CC CMX 2012:

Haz click para agrandar.

Para iniciarse en Creative Commons

Las CC se utilizan para que cualquier creador de obras sujetas a derechos de autor (literarias, audiovisuales, periodísticas, etc, etc), pueda autorizar a terceros el uso de su trabajo, eso sí, bajo ciertas condiciones de reconocimiento, explotación, modificación e intercambio, todo sin perder sus derechos como padre o madre de la obra.

Sí, suena a rollazo, pero debes saber que para utilizar una licencia CC en tu obra, no hay que hacer ningún tramite, sólo hay que indicar el icono, nombre, versión y enlace de la licencia, que se puede obtener de la página creativecommons.org.mx. Además ¡es gratuito!

*La nota fue publicada originalmente el 15 de junio de 2012.

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Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2020
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En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

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