Brasil vs México, el plato fuerte de este sábado
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Brasil vs México,
el plato fuerte de este sábado

La final del futbol olímpico será mañana a las 8:30 horas (horario México). En mundiales sub 17, sub 20, Copas de Oro, América y Confederaciones, México suma ocho victorias mientras que Brasil sólo tiene seis.
Por Raúl Fain Binda BBC Mundo
10 de agosto, 2012
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Brasil-México, o México-Brasil, este es el plato principal este sábado, y los que siguen el futbol internacional no se deberían asombrar si el oro es mexicano.

Brasil es el gran favorito, pero muchos han comenzado a apostar por México.

Después de todo, los enfrentamientos entre seleccionados de diferentes categorías de estos países ofrecen un cuadro equilibrado, incluso favorable a México si tomamos en cuenta los torneos internacionales desde hace 16 años. En mundiales sub 17, sub 20, Copas de Oro, América y Confederaciones, México suma suma ocho victorias mientras que Brasil sólo tiene seis.

A esta estadística le podemos sumar el partido más reciente, un amistoso el 3 de junio, que terminó con la victoria de México 2-0. Brasil presentó su equipo olímpico, pero se sabe que es la base del scratch que buscará el título mundial en 2014.

De modo que el asombro sólo se justificaría porque las noticias del futbol mexicano no tienen una difusión acorde con su importancia internacional.

Por supuesto que los favoritos iniciales eran España, Brasil y Uruguay, pero ya en nuestra recomendación de los “imperdibles”, al comenzar los juegos, decíamos que “México puede dar la sorpresa con un equipo muy respetado por España y Brasil”: estos, junto con Gran Bretaña, fueron los sembrados.

Atención de los grandes

El valor de esta final olímpica está realzado por la importancia que le dieron varias de las grandes potencias futbolísticas, que por una razón u otra se pusieron el oro como meta.

España, porque ganar cría costumbre y quería completar un Grand Slam de victorias en todos los tableros: mundial, europeo y olímpico.

Uruguay, porque su buen Mundial y la victoria en la Copa América fueron las chispas para reencender la llama olímpica, su primer amor futbolístico.

Brasil porque no tiene oro olímpico y quiere hacer buena letra para el Mundial en su casa; y porque, en fin, es Brasil.

México, el cazador

Y México, bueno, porque es un cazador que en los últimos años ha dado varios sustos a los grandes predadores de la sabana futbolística, saliendo de su caverna de la Concacaf, donde pasa inadvertido durante buena parte del año.

Los aficionados y hasta los periodistas de los centros internacionales del futbol sólo lo ven llegar cuando ya está prácticamente encima de ellos y entonces hablan (hablamos) de “sorpresa”. “México puede dar la sorpresa”, decimos.

Lo cierto es que México es uno de los pocos países que cuando juega con Brasil no se apichona de entrada, que sale con ganas de ganar.

No quiero decir que México tenga la estatura futbolística de Brasil, sino que los mexicanos tienen el orgullo que hace falta para enfrentar al poderoso y ganarle… tal vez.

Dudas sobre Brasil

Brasil ha avanzado por el torneo con la naturalidad de los campeones, por lo menos en los papeles: cinco victorias, tres goles por partido, 15 en total.

Pero algunos detalles llaman la atención.

En el primer partido, ante Egipto, Brasil se puso 3-0 y comenzó a pasear… hasta que el rival marcó dos veces y dio un buen susto a los grandes favoritos.

Ante Honduras (3-2), el defensa hondureño Wilmer Crisanto fue expulsado (para muchos injustamente) a los 33 minutos por el árbitro alemán Felix Brych, que después dio a los brasileños un penalcito, justo cuando perdían 2-1.

Y en la semifinal ante Corea del Sur, que se insolentó al principio y salió a buscar el partido, Brasil pasó sofocones y pudo estar un par de goles por detrás, de no mediar la buena voluntad del árbitro checo Pavel Kralovec, que no vio dos claros penales en el área brasileña.

Campaña de México

La campaña de México, menos contundente, fue de menos a más.

El veterano periodista estadounidense (nacido en Inglaterra) Paul Gardner, que siempre ha sido un gran admirador del fútbol latinoamericano, comentó tras los dos primeros partidos que “este equipo (mexicano) es bastante espabilado, pero lo triste es que ha jugado en una forma extrañamente apagada, como si esperase la entrada de Giovani Dos Santos para darle algo de vivacidad”.

Giovani comenzó esos dos partidos en el banquillo y en el segundo marcó dos goles. En la semi ante Japón empezó de titular pero fue sustituido al comenzar el segundo tiempo, algo que debe haber fastidiado a Paul Gardner.

Teniendo en cuenta los antecedentes entre estos dos países, en diferentes niveles, se puede colegir que si México se le sube a las barbas a Brasil y puede marcar primero (algo que hizo Honduras pero no pudo lograr Corea del Sur), tiene una buena probabilidad de alzarse con el oro.

Mundos diferentes

Este será el típico partido entre un equipo de estrellas (si usted fuera agente, ¿con cuantos jugadores mexicanos “pagaría” el pase de Neymar?), concebido con la vista puesta en el Mundial 2014, y un equipo de buenos jugadores que quieren aprovechar una oportunidad que muy difícilmente pueda repetirse.

A ojos de muchos comentaristas, este Brasil es virtualmente el equipo mundialista, mientras que el mexicano es un sub-23 reforzado.

Esta es otra consecuencia de la fascinante personalidad embozada que tiene el fútbol mexicano, cuyo destino es enfrentar habitualmente a rivales relativamente modestos, en partidos que no llaman la atención en Madrid, Milán y Londres, hasta que llega la hora de salir a cazar bestias grandes.

Y no vienen más grandes que las brasileñas. La mayoría de los 18 integrantes del plantel juegan en Europa, y los otros son retenidos a duras penas. Neymar sigue en la liga brasileña gracias a su valor como símbolo del “proyecto 2014”.

De los mexicanos, en cambio, el único que juega en Europa es Giovani Dos Santos, pero casi todos los otros se foguearon en los equipos sub 17 que ganaron los Mundiales de 2005 y 2011.

Plano psicológico

En el plano psicológico, las fuerzas serán parejas. Brasil tiene (o aparenta) una confianza serena, propia del fuerte. Muchas veces esto es una máscara destinada a impresionar al rival, pero el mismo hecho de llevarla tranquiliza.

México “no tiene nada que perder”, como se dice en la tribuna: si cae con dignidad, su público sabrá aceptarlo. Si gana…

Pues si México gana, lo importante (para el resto del mundo) no será la alegría mexicana, sino las consecuencias en Brasil.

¿Se extenderá el trauma hasta el Mundial 2014? ¿Se darán las condiciones para un nuevo Maracanazo?

Pesadillas y sueños

Como todo pueblo con imaginación, los brasileños pueden ser supersticiosos, y muchos verán un signo aciago si caen en Londres, en un momento en que Uruguay (el verdugo de 1950) ha recuperado el orgullo, y “los primos” argentinos tienen a Lionel Messi, y España es el depositario del jogo bonito, y los alemanes avanzan a paso redoblado, y Portugal tiene a Cristiano Ronaldo…

Perder ante México también podría desfondar la leyenda de Neymar, que ha sido alimentada cuidadosamente para madurar plenamente en el Mundial.

No, Brasil no puede imaginar la derrota. Nadie se pone a pensar durante el día en la pesadilla que tendrá por la noche.

México, mientras tanto, puede soñar.

 

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5 factores que predicen el éxito de las relaciones de pareja (y por qué el amor no es uno de ellos)

Científicos siguen tratando de encontrar el secreto de la felicidad en las relaciones de pareja.
19 de septiembre, 2020
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Puede que el corazón tenga razones que la razón no entiende, pero eso no les ha impedido a los científicos seguir tratando de encontrar el secreto de la felicidad en las relaciones de pareja.

Y gracias a la ayuda de la inteligencia artificial un equipo internacional de 85 investigadores cree haber identificado los principales factores detrás de una relación satisfactoria.

El estudio -el más extenso de su tipo a la fecha- utilizó algoritmos de aprendizaje automático para analizar los casos de casi 12.000 parejas contenidos en 43 bases de datos de 29 laboratorios diferentes.

“Básicamente analizamos toda la información que pudimos encontrar sobre el tema”, le dijo a BBC Mundo Paul W. Eastwick, profesor de psicología de la Universidad de California (EE.UU.) y uno de los coordinadores de la investigación.

Y una de sus principales conclusiones es que las características individuales no son tan determinantes a la hora de predecir el éxito de una relación como los juicios que uno se hace sobre esta.

De hecho, según el estudio, no hay nada más importante para la bienandanza de una relación que la convicción de que el otro integrante de la pareja está comprometido con la misma.

Otro predictor importante es el nivel de intimidad: en palabras de Eastwick, “esa sensación de que tu pareja te entiende y que realmente entiende quién eres”.

Y entre las cinco principales “predictores específicos a la relación” también están el nivel de gratitud o reconocimiento, la propia satisfacción sexual y la percepción de satisfacción con la relación que tenga el otro miembro de la pareja.

Mujer enamorada

Getty Images
Curiosamente, el amor no está en el “top 5” de los factores de éxito.

“Los propios juicios de las personas sobre la relación en sí, como cuán satisfechos y comprometidos sentían que estaban sus parejas, o cuán agradecidos se sentían hacia ellos, explicaron aproximadamente el 45% de su satisfacción“, es el resumen de los principales hallazgos del estudio publicado en la edición de agosto de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, PNAS.

En contraste, las diferencias individuales solamente dieron cuenta del 21% de la satisfacción en las relaciones analizadas.

Factor distal

“Los predictores individuales tienen que ver con lo que uno piensa sobre sí mismo y, en principio, son independientes a cualquier relación; por ejemplo, eso que acostumbramos llamar personalidad o las ideas abstractas que uno puede tener sobre cómo le gustaría que fuera su pareja romántica”, explica Eastwick.

Pareja

Getty Images
Lo que uno piensa de uno mismo no es tan importante como lo que piensa del otro.

“En contraste, los predictores específicos a la relación son constructos que requieren que pensemos en una persona en particular, usualmente nuestra pareja: esta es una persona en la que puedo confiar, alguien a quien quiero, alguien que me aprecia… Y tienen dos o tres veces más impacto a la hora de predecir qué tan satisfecho se está con la relación que las diferencias individuales”, le dijo a BBC Mundo.

Esto no significa que las diferencias individuales -que incluyen entre sus principales predictores satisfacción con la vida, negatividad, depresión y problemas de apego– no juegan un rol en la felicidad de una pareja.

Pero, como explica Eastwick, lo hacen sobre todo mediando la propia experiencia y condicionando el juicio que uno se puede hacer de la relación, que es lo que termina importando.

“Por ejemplo, si soy un misántropo entonces lo más probables es que no confíe en la gente y por lo tanto no pueda ser feliz en mi relación”, ilustra el profesor de la Universidad de California en Davis.

Pero para el éxito de la relación el factor clave no es tanto la misantropía, que sería un factor distal, como la confianza, un predictor importante que, como el amor, no alcanzó en el “top 5” pero sí en el “top 10” en términos de importancia.

¿Fue esa relativamente baja clasificación una sorpresa para los investigadores?

Amor

Getty Images
El amor es lo que se busca.

“Al amor de hecho le fue muy bien, lo que pasa es que es algo tan parecido a la satisfacción, a lo que estábamos tratando de predecir, que en muchos casos no lo incluimos siquiera como candidato”, explica Eastwick.

“En otras palabras, no es que no importe, es que es esencialmente lo que estábamos buscando“, le dice a BBC Mundo.

Y el psicólogo también insiste en que el hecho de que el estudio hable de “predictores” no significa que se sientan capaces de predecir el futuro.

“No somos adivinos”, dice. “Pero los aspectos de las relaciones que destacamos son cosas en las que uno puede trabajar y mejorar y así mejorar su relación en el presente”, concluye.


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https://www.youtube.com/watch?v=VtZC2ETz-Mk

https://www.youtube.com/watch?v=8baztTZxkQo

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