Confirman que disparos de policías causaron los heridos en el Empire State
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Confirman que disparos de policías causaron los heridos en el Empire State

25 de agosto, 2012
Comparte

Varios agentes y policías examinan el lugar donde ocurrió un tiroteo afuera del edificio del Empire State, en Nueva York, el viernes 24 de agosto. Foto: AP.

El comisionado de la policía de Nueva York, Raymond Kelly, confirmó hoy que fueron oficiales de la policía los que ocasionaron los nueve heridos el viernes en las inmediaciones del edificio Empire State, en un tiroteo con un hombre armado.

Precisó que tres de los nueve heridos recibieron impactos de bala, y los otros seis fueron alcanzados con fragmentos.

Los percances fueron resultado del tiroteo en que la policía mató el viernes a Jeffrey Johnson, un desempleado de 58 años.

Momentos antes, Johnson había asesinado a Steve Ercolino, de 41 años, ex compañero de trabajo del agresor, quien había sido despedido el año anterior de una empresa de ropa.

Kelly comentó que al revisar los videos de seguridad, se puede comprobar que en el momento en que Johnson va a sacar su arma es cuando uno de los policías le dispara.

Agregó que Johnson disparó siete tiros y la policía otros nueve.

El vocero dijo que este sábado continuaban hospitalizadas tres de las víctimas del tiroteo, pero no precisó si se trataba de las tres personas que recibieron impactos directos de balas.

Los otros seis fueron dados de alta durante la mañana de este sábado.

El comisionado de la policía consideró que los oficiales respondieron de manera apropiada al atentado de Johnson.

NBC compra a costarricense video del tiroteo en Empire State

Una red estadunidense de televisión pagó a un costarricense 300 dólares por la exclusividad del video que grabó sobre la persecución de un homicida en Nueva York, quien fue abatido la víspera por la policía, reportó hoy aquí un diario local.

El pago fue efectuado por la National Broadcasting Company (NBC) al ciudadano costarricense Onner Camacho, señaló el Diario Extra tras entrevistar en Nueva York al autor de la grabación.

Camacho, oriundo de la nororiental localidad costarricense de Sarapiquí, unos 80 kilómetros al noreste de San José, dijo que se trató de una experiencia sin precedentes.

“Como parte de lo más curioso, Camacho indicó que todos los medios querían tener el video exclusivo que él grabó durante la persecución, sin embargo hubo un canal de televisión que hasta ofreció dinero para dejárselo”, relató el periódico.

“NBC me pagó 300 dólares (…) por el video de la persecución para que fuera exclusivo, nadie más quiso darme dinero, todos lo querían de gratis, hasta CNN lo quería regalado”, dijo Camacho, al diario.

Camacho “fue el principal testigo del tiroteo ocurrido ayer cerca del Empire State Building en Nueva York, donde un empleado descontento mató a su ex jefe a plomazos”, informó el periódico.

“Estábamos trabajando en el mantenimiento de aceras entre avenida 5 y calle 33, en la pura esquina del Empire State, oímos la balacera y vimos a un montón de gente corriendo”, relató Camacho, quien reside en el estado de Nueva Jersey.

“Vi a un tipo corriendo en dirección contraria, entonces empecé a seguirlo y grabarlo con el teléfono. En eso intervino la policía, le pidió que se detuviera, como no lo hizo, se dio un intercambio de balas y cayó muerto”, narró.

El costarricense destacó que fue una experiencia nunca antes vivida y le pareció increíble por estar en el lugar de un hecho que dio al vuelta al mundo, y grabarlo.

“Después de unirse a la persecución policial y grabar el suceso completo, el costarricense fue atacado por una ola de periodistas que querían entrevistarlo y policías que necesitaban sus declaraciones para la investigación”, indicó Diario Extra.

“Las cámaras de Telemundo, Univisión, NBC, Primer Impacto y otros medios grandes empezaron a acosarme para tener mi impresión de lo que pasó, salí por todos los canales hasta con el chaleco de trabajo. Nunca había sido tan acosado por los medios”, concluyó.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Ayman al Zawahiri: cómo la CIA encontró y mató al sucesor de Bin Laden en Afganistán

Luego de estar prófugo por más de 20 años, el hombre falleció en un ataque con drones.
2 de agosto, 2022
Comparte

Cuando el año pasado Estados Unidos se retiró apresuradamente de Afganistán, el presidente Joe Biden prometió no permitir que el nuevo régimen de los talibanes hiciera del país un refugio seguro para los terroristas.

Esto dejó claro que, para la administración de Biden, la prolongada guerra contra el terrorismo no se acercaba a su fin.

Casi un año después, los principales asesores de seguridad del presidente le sugirieron que agentes de inteligencia podrían haber localizado al líder de al Qaeda, Ayman al Zawahiri, en Afganistán.

Un objetivo de alto valor

En sesiones informativas, autoridades del gobierno indicaron a la prensa que creían que Al Zawahiri había regresado a Afganistán el año pasado, tras producirse el colapso del gobierno respaldado por Occidente.

Los espías estadounidenses prestaban especial atención a Afganistán desde la retirada de sus tropas, en busca de señales de que los líderes de al Qaeda estuvieran regresando poco a poco al país, declaró un asesor de Biden.

Ayman al-Zawahiri. Junio de 2011

AFP
Aún no es claro qué ocurrió con el cuerpo de Al Zawahiri luego del ataque.

Al Zawahiri se habría instalado con su esposa e hija en un gran complejo con altos muros protectores en el centro de Kabul.

El barrio que escogió, un área relativamente próspera llamada Choorpur, había acogido embajadas y viviendas de diplomáticos extranjeros bajo la anterior administración.

Ahora, la mayoría de los altos funcionarios talibanes viven en las lujosas instalaciones de esa zona.

A principios de abril, autoridades de la CIA comunicaron algo importante a los asesores de Biden y luego al propio presidente: habían identificado una red que apoyaba al líder de al Qaeda y su familia, según varias fuentes de inteligencia.

Los espías estudiaron patrones de comportamiento de los residentes de la casa, incluidos los particulares gestos de una mujer que los espías identificaron como la esposa de Al Zawahiri.

Los funcionarios aseguraron haber reconocido su uso de las “habilidades” terroristas al intentar evitar el acceso de personas a la vivienda de seguridad de su esposo en Kabul.

Observaron que, desde que llegó a la casa, Al Zawahiri nunca abandonó las instalaciones y tenía el hábito de asomarse, de vez en cuando y por cortos periodos, a un balcón frente a los muros de la propiedad.

Lee: El día que mataron a Osama Bin Laden

Cómo se planeó la operación

Para Biden, la oportunidad de matar a uno de los hombres más buscados por Estados Unidos entrañaba muchos riesgos.

Al Zawahiri vivía en un barrio residencial densamente poblado.

Probablemente Biden tenía presente no repetir ciertos errores, como el ataque con aviones no tripulados que mató accidentalmente a 10 inocentes en Kabul entre ellos un trabajador humanitario y siete niños en los últimos días de la presencia estadounidense en Afganistán.

Mapa de donde se cree ocurrió el ataque

En mayo y junio, el líder estadounidense se centró en la guerra en Ucrania y en impulsar una legislación histórica sobre el control de armas y el cambio climático.

Pero, en secreto, un grupo “muy pequeño y selecto” de altos funcionarios de inteligencia preparaba varias opciones para mostrárselas.

Biden había encargado a los agentes de inteligencia asegurarse que en el ataque no murieran civiles, incluyendo la familia de Al Zawahiri y funcionarios talibanes.

El 1 de julio, el presidente estadounidense reunió a altos funcionarios, entre ellos el director de la CIA, William Burns, y la directora de inteligencia nacional, Avril Haines, para una sesión informativa.

Biden evaluó junto a sus asesores un modelo a escala de la vivienda de Al Zawahiri que los agentes de inteligencia habían construido y llevado a la Casa Blanca.

“Se centró particularmente en garantizar que se tomaran todas las medidas necesarias para garantizar que la operación minimizara ese riesgo”, declaró un asesor principal.

Biden pidió información sobre la estructura del edificio y, en particular, sobre cómo recibiría el impacto de un proyectil, antes de volar a Camp David para un receso de fin de semana.

En las semanas siguientes, los funcionarios se reunieron en la sala de crisis de la Casa Blanca, un centro de comando similar a un búnker bajo el edificio pensado para que el presidente controle situaciones límite dentro y fuera del país.

Planearon metódicamente la operación, tratando de anticipar cualquier pregunta que pudiera hacer el presidente.

En paralelo, un reducido equipo de abogados se reunió para evaluar la legalidad del ataque y concluyó que Al Zawahiri era un objetivo legítimo por “su papel de liderazgo continuo en al Qaeda, y su participación y apoyo operativo para los ataques del grupo”.

El 25 de julio, tras convocar a su equipo por última vez y pedir la opinión de sus principales asesores, Biden autorizó el ataque.

Inquietud entre los talibanes

A las 6:18 hora local, dos misiles Hellfire disparados por un dron alcanzaron el balcón de la casa de Al Zawahiri, matando al líder de al Qaeda. Los miembros de su familia resultaron ilesos, informaron autoridades de inteligencia.

Las ventanas de la casa parecían destruidas, pero sorprendentemente no se observaban más daños.

Muchos analistas creen que se utilizó una versión poco conocida del misil Hellfire, sin ojiva explosiva.

El cohete que se usó en el ataque

Esta variante llamada AGM-114R9X posee seis cuchillas que se despliegan en la superficie del misil a medida que se acerca al objetivo.

La energía cinética provocada por la velocidad de esta arma es lo que causa la destrucción, ya que hace trizas todo lo que alcanza y minimiza los daños colaterales.

A miles de kilómetros de distancia, en Washington, el presidente fue informado del éxito de la operación.

El domingo, el Ministerio del Interior talibán comunicó al medio local Tolo que un cohete había impactado en una vivienda vacía sin causar víctimas. No aportó detalles adicionales en ese momento.

Sin embargo, poco después la administración Biden anunció que combatientes de la red Haqqani, un ala ultraviolenta de los talibanes, habían sacado a la familia de Al Zawahiri del lugar y tratado de encubrir su presencia.

Cuando un periodista de la BBC acudió la mañana del lunes a la vivienda, un cordón del talibán lo detuvo, apuntándole con rifles e insistiendo en que “no había nada que ver”.

La supuesta locación del ataque con drones

BBC
Este es el supuesto sitio en el que se mató a Al Zawahiri.

Funcionarios estadounidenses afirmaron que “múltiples” fuentes de inteligencia habían confirmado la muerte de Al Zawahiri, pero enfatizaron que no hay personal estadounidense sobre el terreno en Kabul.

Se negaron a dar más detalles sobre cómo fue posible confirmar el éxito del ataque.

El cuerpo

Las agencias de inteligencia preservan con celo las identidades de sus espías. James Clapper, exdirector de inteligencia nacional durante la presidencia de Barack Obama, explicó a BBC que los exaliados de EU en Kabul pueden haber proporcionado alguna información.

No está claro qué ocurrió con el cuerpo de Al Zawahiri tras el ataque.

Según fuentes de la administración Biden, las autoridades de Estados Unidos no trataron de recuperar los restos de Al Zawahiri, a diferencia de la operación en la que se dio muerte a Osama Bin Laden.

En aquella ocasión, las fuerzas especiales recuperaron el cuerpo de Bin Laden para confirmar su identidad antes de lanzarlo al mar para evitar que su tumba se convirtiera en un santuario para los islamistas.

Mientras Biden transmitía la noticia al mundo desde la Casa Blanca, los líderes talibanes condenaron enérgicamente la incursión de Estados Unidos en su territorio.

Pero en sus comentarios no mencionaron a Al Zawahiri.

Ahora toca preguntarse hasta qué punto los altos líderes talibanes sabían de la presencia de Al Zawahiri en Kabul y qué ayuda le podrían haber estado brindando.

Un afgano que vive en la zona aseguró a BBC que los combatientes talibanes habían estado vigilando la calle y que la presencia de “residentes no afganos” era un secreto a voces entre los vecinos.

Es probable que esta hipótesis plantee algunas preguntas incómodas para los líderes talibanes.

Informes adicionales sobre el sistema Hellfire de Chris Partridge.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Ukb6MjvW83Q

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.