Día Internacional de los Pueblos Indígenas: ¿Hay algo que celebrar?
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Manu Ureste

Día Internacional de los Pueblos Indígenas: ¿Hay algo que celebrar?

En entrevista para Animal Político, el etnólogo y director del programa 'Nación Multicultural' de la UNAM, José del Val, critica que la situación en cuanto al avance en derechos civiles de la comunidad indígena en México "no ha cambiado ni un ápice" en los últimos años.
Manu Ureste
Por Manu Ureste
9 de agosto, 2012
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La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 9 de agosto Día Internacional de los Pueblos Indígenas //Foto: Manu Ureste

“En México existe una ofensiva de despojo contra los pueblos indígenas como nunca se había dado en la historia del país”. Así lo afirma José del Val Blanco, director del Programa Universitario México Nación Multicultural (PUMC) de la UNAM, quien ante la conmemoración hoy del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, considera que, en realidad, poco o nada hay que celebrar, pues la situación en cuanto al avance en derechos civiles de esta comunidad “no ha cambiado ni un ápice” en los últimos años.

“Las condiciones en que desarrollan su vida los pueblos indígenas en México siguen siendo lamentables en todos los órdenes de la realidad; y con esto me refiero a la imposibilidad de garantizar los derechos que constitucionalmente tienen, como por ejemplo, la educación, salud, vivienda, el empleo, o la cultura”, explica en entrevista con Animal Político el también antropólogo y etnólogo universitario, quien critica que, a pesar que en México viven 16 millones de personas de etnia indígena, más que una evolución en el reconocimiento y protección de sus derechos, “ha habido una involución”. 

“Hay un discurso institucional de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) sobre la importancia de estos pueblos pero sus condiciones de vida no cambian ni un ápice. Es más, en la última década podemos decir que los indicadores nos muestran que no sólo no ha habido cambios, sino que se ha profundizado la miseria en algunos sectores”, afirma Del Val Blanco, que denuncia además la existencia de “un acoso sistemático” contra la comunidad indígena.

“En la última década los indicadores muestran que no sólo no ha habido cambios, sino que se ha profundizado la miseria de la comunidad indígena en México” 

En México hay 16 millones de etnia indígena. //Foto: Manu Ureste

“Recordemos que nosotros tenemos una guerra declarada en Chiapas con los zapatistas y no se ha resuelto nada. Y las leyes que se establecieron para establecer una solución no se han llevado a cabo y la presión sobre los zapatistas está siendo continua. Muchas veces la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas lo que hace es intentar fracturar la autonomía de los pueblos, para ver si ya los convencen de que sean como ellos quieren”.

Las mineras extranjeras, “neocolonianismo crudo”

Cuestionado sobre cuál es, en su opinión, la problemática que más afecta a la comunidad indígena, José del Val apunta de inmediato hacia las mineras extranjeras, a las que acusa de saquear los recursos naturales del país con el beneplácito del propio Estado mexicano.

“El problema mayor que tienen ahora los pueblos indígenas en México es la ofensiva brutal que las concesiones mineras tienen establecidas en los últimos años; estamos entrando a un momento de neocolonianismo crudo“.

En esta misma dirección, la ONG Amnistía Internacional denunció en su informe previo a la celebración en la ONU del Día Internacional de los Pueblos Indígenas que centrales hidroeléctricas, explotaciones mineras a cielo abierto, ductos y carreteras son algunos proyectos que los gobiernos siguen autorizando en territorios indígenas o sus proximidades sin tener consentimiento libre, previo e informado de estas comunidades. Además, en cuanto al caso de México se refiere, el organismo pro derechos humanos señaló que el gobierno mantiene abiertas las actividades extractivas en la mayor parte del territorio del pueblo wixárika, pese a no contar con la aprobación de los afectados.

“Aunque el gobierno anunció recientemente la cancelación de algunas concesiones mineras en una pequeña zona de Wirikuta, muchas otras siguen en vigor, y la mayor parte del territorio continúa abierto a las actividades extractivas”, indicó la ONG.

“Es una entrega vil del territorio -añade el etnólogo a lo expuesto por AI en su informe-. Porque cuando analizas la estructura de las concesiones mineras en México te das cuenta de que pagan unas cantidades irrisorias por renta de la hectárea, como de 25 centavos de dólar, y que además no pagan nada por lo que se llevan. Es un saqueo vil”.

“En México se está dando una ofensiva de despojo contra los pueblos indígenas como nunca antes había existido”

En opinión del etnólogo José del Val no se respetan los derechos culturales del pueblo indígena. //Foto: Manu Ureste

“La educación es un desastre”

Otro de los grandes retos que afronta la población indígena es, sin duda, el de la educación. Y para ejemplo, tan solo un minúsculo botón: de acuerdo con un estudio realizado por autoridades del Estado de México sobre la violencia de género entre la población otomí de la comunidad de San Pablo Autopan, el 100 por ciento de los indígenas aseguraron que fueron educados “a golpes”.

A pesar de la estadística, la directora general de Educación Indígena de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Rosalinda Morales Garza, se mostró optimista y explicó en entrevista para Notimex que si bien hubo situaciones adversas, como un presupuesto “inequitativo” de 200 millones de pesos anuales, niños y niñas indígenas sí mostraron avances en eficiencia educativa.

Al respecto, puso como ejemplo que la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) indicó un avance “progresivo y consistente en matemáticas y español” en alumnos de primarias indígenas desde 2006 a la fecha.

“La educación es un desastre -revira Del Val por su parte, que no comparte el optimismo moderado de Morales Garza-. Se generó un modelo de educación para los indígenas, independiente del modelo general, pero hay cerca de 50 mil maestros de educación bilingüe intercultural que no tienen la menor idea de qué es ser maestro. Además, las escuelas no tienen instalaciones adecuadas, ni bancas, ni nada. Es un verdadero desastre”.

Y a todo esto hay que sumar, enfatiza el antropólogo, la falta de oportunidades. “Porque cuando las hay, los expulsan del lugar. Es decir, si van a construir una presa o una carretera lo primero que hacen es correrlos. En vez de hacerlos socios y repartir las utilidades, el capital pasa por encima de ellos y los pisotean. Donde entra el capital, expulsan a los indígenas“.

 “México no es un estado fallido, es un estado ausente”

Por último, el director del programa ‘Nación Multicultural’ de la UNAM llamó la atención sobre la situación que viven entidades como Oaxaca, Hidalgo, Chiapas, Durango o Chihuahua, “estados de una crudeza brutal para el pueblo indígena”, debido a que los gobiernos estatales no asumen su responsabilidad. Un ejemplo de esto, apunta, es la emergencia humanitaria que se vivió en la Sierra Tarahumara a comienzos de año, donde el etnólogo universitario cuenta con experiencia de trabajo.

“Con ese tipo de crisis, como la de los tarahumaras, se destapa una especie de voluntad filantrópica perversa. Se dice: ay, pobrecitos, tenemos que mandarles cobijas. Pero hay una institución encargada de los pueblos indígenas que no asume la responsabilidad. Entonces, en México lo que se ha perdido es la acción del estado. No existe. México no es un estado fallido, es un estado ausente”, concluyó.

Los pueblos indígenas en México, en cifras








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Roe vs Wade: Qué cambia realmente (y qué no) con la prohibición del aborto en EU

La Corte Suprema de EU anuló el derecho constitucional federal al aborto después de casi 50 años de haber sido aprobado.
24 de junio, 2022
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Tras casi medio siglo en vigor, la Corte Suprema de Estados Unidos revocó este viernes la protección constitucional al derecho al aborto.

Lo hizo al anular la histórica sentencia de 1973 conocida como Roe vs. Wade, un precedente legal que lo garantizaba.

A través de estas cinco preguntas te contamos qué es lo que ha decidido en concreto el tribunal de mayoría conservadora, qué es lo que cambia y qué consecuencias tiene para millones de mujeres en EE.UU.

Lee: Roe vs. Wade: el mapa que muestra dónde estará prohibido o restringido abortar en Estados Unidos

1. ¿Qué decretó exactamente la Corte Suprema de EU?

Con la decisión respaldada por la mayoría de jueces conservadores del tribunal, con 6 votos frente a 3, queda anulado el precedente legal que imposibilitaba a los estados prohibir el procedimiento mientras el feto no fuera viable fuera del útero (lo que hoy se considera ocurre alrededor de la semana 23 de embarazo).

“Lo que hace esta decisión es eliminar el aborto como un derecho constitucional“, le explica a BBC Mundo Grace Howard, experta en criminalización del embarazo de la Universidad Estatal de San José en California.

Dicha protección se remontaba a 1973, cuando una mayoría de jueces nombrados por presidentes republicanos interpretaron que en la 14 Enmienda de la Constitución, que reconoce el derecho a la privacidad, estaba recogido también el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo.

La nueva decisión revierte este criterio y devuelve a las autoridades de los estados la decisión de prohibir o permitir el aborto.

Carteles Roe vs. Wade

Getty Images

“Significa que ya no existe un umbral de protección federal sobre cómo los estados pueden regular o prohibir el aborto. Ahora los estados pueden hacer lo que quieran en cuanto al tema del aborto”, explica Howard.

“Si los estados individuales desean anular los derechos de la persona que estaba embarazada, pueden hacerlo. Si lo desean, pueden hacer que el aborto sea completamente ilegal en todas las circunstancias, pero también pueden hacer que el aborto sea gratuito y esté disponible para los pacientes que lo deseen”, agrega la autora de The Pregnancy Police: Conceiving Crime, Arresting Personhood.

2. ¿Qué cambia ahora con esta decisión? ¿Se convierte el aborto ilegal en Estados Unidos?

La decisión no implica que el aborto se convierta, de por sí, en “legal” o “ilegal” en Estados Unidos como nación.

“Al ser EE.UU. una federación, cada estado tiene la potestad de decidir sobre aquellos asuntos que no se consideren como derechos o deberes protegidos por la Constitución del país”, explica Howard.

Para la experta, los cambios que puede implicar la decisión pueden conllevar desde factores políticos hasta sociales e incluso económicos:

  • “Es previsible un aumento de la tasa de mortalidad materna de 21% en los Estados Unidos, que ya es el país industrializado con mayor número de muertes maternas”.
  • “Las personas en muchos estados no podrán acceder al aborto legal, por lo que seguirán practicándose abortos ilegales, con todos los riesgos que esto implica”.
  • “Los estudios que hemos hecho anticipan que muchas mujeres morirá porque se verán obligadas a dar a luz y no están preparadas o no desean hacerlo, aumentando también la carga sobre el estado con mayor número de niños dados en adopción”.
  • “También podemos anticipar muchos arrestos: tanto de mujeres como de otras personas que las ayuden o, incluso, de pacientes que se presenten en los hospitales tras tener un aborto ilegal”.
  • “Muchos médicos podrían verse obligados legalmente a denunciar a una paciente embarazada que hace algo que podría tener un impacto negativo en un embarazo”.
  • “Los estudios muestran que muchas familias se ven sumidas en la pobreza al dar a luz a niños que no desean y que a veces no tienen cómo mantener. Y esto afecta también a los hijos que ya tienen”.
  • “Será un problema también para las mujeres que tengan abortos espontáneos. Muchas se verán sometidas a investigaciones para probar que el aborto no fue provocado y si la encuentran culpable, podríamos ver escenarios en los que las condenen a 10 o 20 años de cárcel”.
  • “Muchas mujeres podrían también ser condenadas por utilizar medicamentos u otros métodos para facilitar el aborto”.

3. ¿Qué estados ya prohibieron el aborto, cuáles se prevé que lo harán y cuáles no?

Misuri y Texas han sido los primeros en restringir el aborto inmediatamente después de conocerse la decisión del Supremo.

Lo han hecho por medio de sendas leyes desencadenantes, también conocidas como de activación o “gatillo”, diseñadas para entrar en vigencia automáticamente o mediante una acción estatal rápida una vez eliminada la protección constitucional.

Hay otros 11 estados que tienen leyes de ese tipo preparados para limitar la interrupción del embarazo.

Mientras, 16 estados, entre ellos Nueva York, California y Washington, las autoridades han aprobado “trigger laws” para proteger el derecho al aborto.

Los límites al aborto que se impondrán también dependerán de los estados: mientras algunos permitirán algunas condicionantes (como los casos en que peligre la vida de la madre) en otros, como en Ohio, estará prohibido incluso si el embarazo es resultado de una violación.

carteles pro aborto en Washington

Getty Images

De acuerdo con el Instituto Guttmacher algunos estados como Alabama, Arizona y Arkansas, lo prohibirán desde el inicio del estado de gestación. Otros como Georgia, Idaho, Iowa y Kentucky lo harán a partir de las seis semanas de embarazo.

Aunque todavía no se han pronunciado oficialmente al respecto, el Instituto Guttmacher pronostica que los Congresos de Florida, Indiana, Montana y Nebraska también se sumarán a las prohibiciones.

4. ¿Entonces irán a la cárcel las mujeres? ¿Cómo se penalizará el aborto en los estados donde se prohíba?

Muchos estados han aprobado ya leyes que penalizan a los médicos y las clínicas que practiquen los abortos, con condenas que van desde la suspensión de las licencias para ejercer hasta la cárcel.

En estados como Texas, los médicos que practiquen un aborto podrían ser condenados a cadena perpetua.

Sin embargo, un hecho poco conocido es que, incluso con Roe vs. Wade, muchas mujeres han ido a la cárcel en Estados Unidos por la práctica de abortos.

De acuerdo con datos de la Universidad de Fordham, al menos 413fueron encarceladas entre 1973 y 2005 por este motivo.

Howard teme que a raíz de la actual decisión de la Corte Suprema el número se pueda incrementar.

“Hemos visto, incluso con Roe vs. Wade, mujeres acusadas de delitos contra sus propios embarazos por cosas como el autocontrol del aborto o dar positivo por drogas durante sus embarazos. Incluso por cosas como sobrevivir a un intento de suicidio mientras están embarazadas”, explica la experta.

“Entonces, si este es cosas suceden con Roe vs. Wade, que establece explícitamente que una persona embarazada tiene derechos, cuando eso desaparezca, creo que solo podemos esperar ver mucho más de esto”, señala.

5. ¿Cómo era hasta ahora? ¿En qué consistía Roe vs. Wade?

En 1969, una mujer soltera de 25 años, Norma McCorvey, bajo el seudónimo de “Jane Roe”, desafió las leyes del aborto en Texas, donde estaba prohibido, excepto en los casos en que la vida de la madre estuviera en peligro.

En 1973, su apelación llegó a la Corte Suprema, quien fallaría a favor de ella al interpretar que el derecho al aborto estaba protegido por la Constitución.

Afuera de Planned Parenthood Reproductive Health Services Center en St. Louis, Missouri

Getty Images

La decisión creó el sistema de “trimestre” que otorgaba a las mujeres estadounidenses el derecho absoluto a un aborto en los primeros tres meses del embarazo, permitía algunos tipos de regulación gubernamental en el segundo trimestre del embarazo y daba a los estados el derecho a restringir o prohibir los abortos en el último trimestre.

“Hay que decir que Roe vs. Wade se volvió con el tiempo un listón muy bajo: en las últimas décadas se ha ido restringiendo progresivamente el derecho al aborto en casi la mitad de EE.UU.”, señala Howard.

Desde la década de 1990, numerosos estados han estado implementando restricciones al derecho constitucional al aborto y en algunos como Texas ya era prácticamente imposible realizarse uno incluso antes de la decisión de la Corte Suprema.

En otros, como Misisipi, solo existía una clínica que facilitaba el aborto en funcionamiento para todo el estado.

En más de una veintena de estados existen requisitos, como que las mujeres jóvenes embarazadas involucren a sus padres o a un juez en su decisión de aborto. Otros han introducido períodos de espera entre el momento en que una mujer visita por primera vez una clínica de aborto y el procedimiento en sí.

“Como resultado, muchas mujeres ya tenían que viajar más lejos y pagar más y esto hace que las mujeres más pobres y las mujeres afroestadounidenses se vuelvan las más afectadas”, señala Howard.

Según el Instituto Guttmacher, una ONG que apoya el derecho al aborto, más de 4.000 mujeres cada año no pueden realizarse abortos en EE.UU. como resultados de las restricciones ya existentes.

6. ¿Puede el Congreso legalizar el aborto en EE.UU?

Por casi 50 años, la decisión de Roe vs. Wade marcó la práctica del aborto en Estados Unidos y no se consideró necesario convertirlo en una ley federal que aplicara para todo el país.

El Congreso de Estados Unidos podría aprobar una ley que garantice el derecho al aborto en el país y las autoridades de los estados tendrían que igualmente seguirlas independientemente de su orientación política.

Sin embargo, dado que se trata de un tema altamente politizado es improbable que una legislación al respecto sea aprobada por una mayoría en el Senado. Para ello se necesitarían al menos 60 votos y los demócratas cuentan actualmente con 50 (más el de la vicepresidenta Kamala Harris).

Howard, por su parte, ve un escenario más probable.

“Si en las próximas elecciones los republicanos ganan el Senado por una supermayoría, ciertamente podemos anticipar que se presente un proyecto de ley sobre la ´personalidad fetal´ a nivel federal (considerar el feto como persona humana). Y, si eso pasa, no hay límite para lo que eso podría significar, incluso para lugares donde sea legal el aborto, como California o Nueva York”, dice.


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