Docentes del INAH señalan a su director por daños al patrimonio histórico
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Docentes del INAH señalan a su director por daños al patrimonio histórico

El Sindicato de Investigadores y Académicos del INAH amenazó con denunciar penalmente al director de no haber una respuesta favorable en una semana.
Por Omar Granados
22 de agosto, 2012
Comparte

Arqueólogos del INAH entraron a la tercera cámara del edificio funerario de la zona arqueológica de Atzompa, Oaxaca, el pasado 15 de agosto, en la cual encontraron una urna Antropomorfa de barro, teñida con pigmento rojo y restos óseos de un individuo de alto rango de la antigua sociedad zapoteca. Foto: Cuartoscuro.

La mañana de este martes, un grupo de académicos e investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (@INAH_Academicos), encabezados por su dirigencia sindical, convocaron a una conferencia de prensa en el Museo de Antropología para denunciar públicamente al director general del INAH y a otros funcionarios por lo que consideran daños irreversibles al patrimonio histórico y arqueológico de nuestro país.

Los académicos del INAH denunciaron particularmente los daños en ruinas prehispánicas como Tzintzuntzan, Michoacán, así como en los fuertes militares utilizados por México en la Batalla de Puebla de 1862, los cuales registran obras -realizadas por la actual dirección del INAH- en las que estarían violando el artículo 263 del Código Penal Federal y el 52 de la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos.

El Sindicato Nacional de Investigadores y Docentes del INAH, organizado en una delegación Sindical perteneciente al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), llevan un mes en protesta no sólo por los hechos en estas zonas de patrimonio histórico nacional, sino que agregaron una larga serie de denuncias por hechos como los sucedidos en el Cerro de San Pedro en la ciudad de San Luis Potosí; Wirikuta; Parral, Chihuahua; Atzompa, en la mixteca oaxqueña, entre otros.

En la denuncia pública contra los principales funcionarios del INAH, los investigadores presentaron un nuevo dictamen hecho por especialistas sobre las afectaciones al sitio arqueológico de Tzintzuntzan, debido a la construcción de un museo sobre una plataforma prehispánica.

Los académicos anunciaron la entrega a la UNESCO de 40 mil firmas de apoyo a este movimiento, así como una carta a Eleonora Mitrofanova, presidenta del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO, informaron de la solidaridad internacional y de intelectuales nacionales, el cual han recibido durante la movilización

Taquilla para la exposición "Samurai", cerrada. El acceso a las exposiciones temporales se cobra por separado de las salas regulares del Museo. Foto: @ogranados1.

Durante el periodo vacacional que terminó, los académicos del INAH cancelaron el cobro por el acceso de los visitantes al Museo de Antropología y mantienen una protesta a manera de una exposición fotográfica en la entrada del museo, donde muestran la mayoría de los sitios arqueológicos dañados por decisiones oficiales.

Los investigadores, arquitectos y docentes del INAH afirmaron que hubo entre 120 mil y 150 mil visitantes al museo en las vacaciones que terminaron esta semana, aunque recordó que muchos de ellos no pagarían boletos por diversas razones, por ejemplo, niños o visitantes de la tercera edad, agregando que los domingos no se cobra la entrada. Se cumplieron ayer 26 días de esta protesta y la seguridad y funcionalidad del museo está al 100%, afirmaron.

La representación sindical del INAH -que afirmó tener consenso en una asamblea general de profesores y ratificado en los centros del INAH- acusó la indiferencia oficial ante sus señalamientos y la negativa al diálogo, por lo que anunciaron que de no encontrar una respuesta durante la próxima semana, interpondrán denuncias penales contra el director del INAH y algunos funcionarios de alto nivel, como consecuencia de las afectaciones en los Fuertes de Loreto y Guadalupe en Puebla y Tzintzuntzan en Michoacán por órdenes oficiales.

La seguridad y el museo mismo funcionan al 100%. Incluso, la seguridad es de alto nivel en la exposición Samurai, donde no se puede utilizar celulares o cámaras al interior. Foto: @ogranados1.

La demanda principal a la Presidencia de la República es que la Secretaría de Educación Pública realice una investigación sobre las denuncias presentadas por el gremio de arqueólogos e historiadores, así como una investigación a la operación del INAH. Los académicos exigieron también una revisión del presupuesto ejercido por el Instituto. La dirigencia sindical, en voz del secretario general del gremio, Felipe Echenique, advirtió al gobierno la interposición  de demandas “en cascada” ante PGR contra funcionarios por daños en zonas arqueológicas de todo el país.

Según una copia dada a conocer de la demanda que interpondrían ante PGR por los daños al sitio arqueológico de Tzintzuntzan, los académicos denunciarían al director general del INAH Alfonso de María Campos Castelló; a la coordinadora nacional de arqueología del INAH, Nelly Margarita Robles García; y al presidente del Consejo Consultivo de la dirección de Arqueología, Francisco Sánchez Nava.

Aunque los señalamientos de los trabajadores del INAH son contra el gobierno actual, acusan una tendencia que proviene del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, con la creación del Conaculta para la comercialización de la cultura y el patrimonio. También recordaron que la PGR nunca ha dado una respuesta al caso de Walmart en Teotihuacán o los conciertos en Chichén Itzá de 2010 y 2011.

De acuerdo con el Sindicato del INAH, cuando Paul cCartney fue contactado por medio de la embajada británica, y recibió una carta, tras lo cual canceló el concierto en Chiché Itzá y realizó el concierto gratuito del Zócalo en la isma fecha. Foto: @ogranados1.

Los daños al erario

Los funcionarios son acusados de haber perjudicado gravemente el patrimonio arqueológico e histórico de México autorizando obras, demoliciones y negocios que violan la ley, pero los investigadores tienen una larga lista de quejas contra sus superiores, entre las que se cuentan:

  • El desmantelamiento de las tiendas de los museos del INAH y concediendo permisos a particulares. Las tiendas en los museos del INAH representaban un ingreso extra y la venta al público de los libros e investigaciones hechas  en el mismo instituto.
  • La dirección redujo las plazas de investigación, conservación, docencia y hay más administradores que académicos, además -acusan los investigadores- los coordinadores, directores y subdirectores nombrados por el director general Alfonso De Maria y Campos Castelló no tienen ni los conocimientos ni las capacidades para estar en esos puestos tan delicados.

Los daños al patrimonio

En una plática con Animal Político, Felipe Echenique, líder sindical de los investigadores del INAH, detalló que los daños al patrimonio consisten en diversas áreas, como son las diversas zonas arqueológicas prehispánicas, los monumentos históricos, el sentido históricos una región, los símbolos que dan algunas construcciones.

Ejemplos de esta variedad son los diversos daños denunciados por los docentes, por ejemplo en Tzintzuntzan, Michoacán, donde se argumenta la destrucción de una plataforma construida a mano por los purépechas; en Loreto, Puebla, donde se deforma uno de los fuertes donde se acuarteló el Ejército en su batalla con Francia en 1862, restaurando una capilla, cambiando el sentido histórico del lugar y de la historia; en Parral Chihuahua, donde se destruyen casas de obreros que demostraban una convivencia por siglos entre los mineros y sus patrones en las mismas calles; en Chichén Itzá, donde las ruinas se vuelven famosas por hospedar conciertos musicales.

Una de las fotografías en el Museo de Antropología donde se observan los daños a una plataforma prehispánica hecha a mano al construir un edificio sobre ella. Foto: @ogranados1.

Tzintzuntzan

Sobre Tzintzuntzan se dice que se ha logrado saber muy poco de los daños, pues la dirección del INAH ha ocultado la información técnica y prohíbe la entrada a los trabajadores del gremio. Lo que sí pueden afirmar es que por órdenes del director se está construyendo ilegalmente sobre un monumento prehispánico, que consiste en una plataforma levantada a mano por los purépechas. Además, los trabajos en la zona están siendo realizados por personal externo al instituto.

En Tzintzuntzan se ha demostrado que el gobierno hace ver que la Conquista no ha terminado contra los pueblos. Tzintzuntzan fue la cabecera del reino purépecha, aunque poco estudiado por falta de presupuesto, diversos arqueólogos relevantes han estudiado este sitio.

Afectaciones en el juego de pelota de Chichén Itzá por el concierto de Elthon John en 2011. Foto: @ogranados1.

Chichén Itzá

Las afectaciones al patrimonio arqueológico van más atrás. Por ejemplo, el concierto de Elthon John, en Chichen itzá en 2011, donde se dañó al juego de pelota, pues han cantado ahí otros artista como Pavarotti.

En un hecho destacable, Paul McCartney canceló su concierto en esta zona arqueológica luego de recibir una carta de los arqueólogos y decidió dar un concierto gratuito en el zócalo capitalino, de acuerdo con el líder del sindicato del INAH.

Fuerte de Loreto, uno de los fuertes utilizados por el ejército mexicano contra los franceses en 1862, hoy dañado por una plataforma artificial para montar una galería. Foto: Cuartoscuro (Archivo).

Puebla

Los académicos denuncian que la ultraderecha acaba con los vestigios de la batalla de Puebla y que ya la borraron de los libros de tercero de primaria, donde se estudiaba. En el fuerte de Guadalupe se montan estructuras metálicas innecesarias en el monumento sin respetar arquitectura histórico, anulando el valor.

En el sitio de la batalla de Puebla, del 5 de mayo de 1862, se destruyen plataformas nuevas sobre los fuertes de Loreto y Guadalupe, utilizados por el Ejército mexicano en la histórica batalla que se ganó al entonces mejor ejército del mundo para rechazar la imposición de la potencia europea.

Los académicos hicieron a manera de un códice prehispánico, un “memorial de agravios” que se exhibe en el vestíbulo del Museo de Antropología, en el que acusan el descuido en el resguardo de tesoros arqueológicos. Muchos lugares que han quedado solos a su suerte han sufrido saqueos. Por otro lado, las zonas arqueológicas más importantes, se alquilan a precios de ganga para fiestas privadas, o espectáculos masivos donde los inmuebles sufren grandes daños, por ejemplo los conciertos de rock en Chichén–Itzá, o los espectáculos de luz y sonido a donde llegan miles de automóviles.

Un Wal-Mart en la ciudad de los dioses

Teotihuacan, el imperio, la ciudad sagrada había sido abandonada mil años antes de que los aztecas pasaran por ahí. Todos los pueblos nahuas del Valle de México respetaron Teotihuacan. Nadie tocó nada, nadie se mudó para allá, pero las autoridades del INAH concedieron un permiso para la construcción de un supermercado Wal-Mart, ahí, donde los dioses se sacrificaron para que el hombre tomara vida. La maquinaria pesada, arrasó con todo sin siquiera dar tiempo a los arqueólogos a hacer estudios en la zona antes de la construcción de la mole.

En la lista de las violaciones del marco jurídico del INAH están El Tajín, en Veracruz, y Tulum, en Quintana Roo. El antropólogo Gilberto López y Rivas denunció en su columna en el periódico La Jornada del 15 de agosto la demolición de seis monumentos en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Aquí, la conferencia de prensa completa de los académicos del INAH:

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Julia "Butterfly" Hill

Julia, la mujer que pasó 738 días en la cima de una secuoya milenaria para evitar que la talaran

La activista se comprometió a ocupar el árbol, ubicado en un bosque del norte de California, pensando que pasaría allí como máximo un mes.
Julia "Butterfly" Hill
16 de agosto, 2020
Comparte

¿Qué harías tú para evitar que un majestuoso árbol de 1,500 años fuera víctima de las sierras de una maderera?

¿Arriesgarías tu vida, habitando un espacio en las alturas no más grande que una cama sencilla, a la intemperie, pasando frío, hambre, dolor y aislamiento?

¿Cuánto aguantarías?

Pues Julia “Butterfly” Hill, una activista medioambiental, vivió en la cima de una milenaria secuoya en el norte de California durante 738 días para evitar que la talaran.

Sólo aceptó ponerle fin a su increíble protesta y bajar del árbol después de ganar su batalla para protegerlo, así como el área que lo rodeaba.

Varios activistas han ocupado árboles, pero se cree que la protesta de Julia es la que más ha durado.

“Creo que a quien quiera talar un árbol de estos debería ordenársele vivir en él durante dos años”, dijo al programa Witness del Servicio Mundial de la BBC sobre su hazaña.

“Bellos y sagrados”

Una mujer abraza el tronco de un enorme secuoya en el Parque Nacional Secuoya, California

Getty Images
Las secuoyas son árboles monumentales.

Las secuoyas son árboles monumentales, oriundos de California, Estados Unidos..

Pueden crecer hasta alcanzar los 75 metros de altura, tener troncos de nueve metros de diámetro y vivir miles de años.

“Cuando llegué a California por primera vez y entré en el primer bosque ancestral, quedé muy conmovida e impactada por lo bellos y sagrados que son y se sienten”, comentó Julia a la BBC.

Desafortunadamente, desde la colonización del territorio californiano por culturas occidentales, la continua tala de este recurso natural diezmó los bosques.

“Al inicio de mi activismo, tomé conciencia de que el 97% de los bosques de estas secuoyas milenarias ya se había destruido“, explicó.

Aserradores a finales del siglo XIX trabajando en una de las madederas en California

Getty Images
A lo largo de los siglos, la industria maderera en California ha arrasado con los bosques de secuoyas.

En California se inició una forma de protesta a finales de los 70 conocida como la ocupación de árboles (tree sitting, en inglés), viviendo en ellos para protegerlos de la tala.

Julia Hill, a quien apodaron Butterfly (Mariposa) a los siete años, había estado viviendo con unos activistas del medioambiente en el condado de Humboldt, en el norte de California.

El grupo estaba enfrentado a una empresa maderera que talaba las secuoyas de la región.

Necesitaban a alguien que ocupara un árbol para atraer atención a la causa.

Julia se ofreció voluntaria, pensando en que sólo tendría que estar subida al árbol unas dos semanas, tal vez un mes.

La complicada vida en un árbol

Julia Butterfly Hill en su refugio arriba de un secuoya

Getty Images
El refugio de Julia consistía de una plataforma de dos metros por uno y medio, cubierto de una lona de plástico.

El 10 de diciembre de 1997, trepó a un árbol de 55 metros de altura al cual le dio el nombre de Luna. Ahí fue cuando se dio cuenta en qué se había metido.

“Estás atada a una soga de escalar, usas tus manos y pies para lentamente ir subiendo al árbol. A unos 25 metros de altura, cometí el error de mirar hacia abajo. Entré en pánico y me paralicé. Cuando abrí lo ojos otra vez, mantuve la vista fija en Luna a medida que subía”.

Sin embargo, el entorno también le tenía reservadas sorpresas agradables.

“El olor en el bosque es extraordinario. El aire es tan dulce que realmente lo puedes saborear”, describió.

El hogar de Julia en el árbol era una plataforma de dos metros por uno y medio. Más o menos del tamaño de una cama sencilla.

Después de pasar un año subido a ella, pudo armar una segunda plataforma. Se protegía bajo una lona de plástico, su cama se reducía a un saco de dormir y le subían la comida con un lazo.

Julia Butterfly Hill hablando por un teléfono celular dentro de su refugio en el árbol

Getty Images
Julia se comunicaba con los medios por medio de un teléfono celular cargado con energía solar.

Durante ese tiempo tuvo contacto humano, daba entrevistas a los medios a través de un teléfono que funcionaba con energía solar. Pero cuando llegó el momento de enfrentar el mal tiempo, estuvo completamente sola.

“Había mucha humedad y frío. Aun con la lona de plástico que me servía de techo y paredes, hasta la niebla penetraba y la lluvia encontraba pequeños agujeros por donde gotear desde las ramas a la plataforma”, relató

Tuvo que soportar tormentas con vientos de hasta 150 kilómetros por hora, lluvia congelada, granizo y finalmente nieve que destruyeron su refugio, con lo que quedó completamente expuesta a la intemperie.

Las condiciones meteorológicas fueron tan intensas que sufrió congelación severa porque no podía secarse ni calentarse durante semanas.

“Soportar el peor invierno registrado en la historia a 18 pisos de altura, en una pequeña plataforma en el cielo, me desafió en todos los aspectos. Mi deseo de sentir calor y secarme, el miedo a morir. Fue llevada al borde de todos los posibles temores que tenía. Y fue a través de esa experiencia que evolucioné como un ser humano”, afirmó.

Oposición, dudas y nuevo aliento

La empresa maderera Pacific Lumber Company

Getty Images
La empresa maderera hizo todo lo posible para obligar a Julia a bajar del árbol.

Pero no todos estaban igualmente impresionados.

Debido a que realizaba un acto de desobediencia civil -pues estaba en territorio que alguien reclamaba que le pertenecía- se había ganado el disgusto de la empresa maderera.

Estaba determinada a sobrevivir, aunque había algunas personas con igual determinación para obligarla a bajar.

“Intentaron varias formas de forzarme a bajar: desde cortar mis suministros y alimentos, dejarme con hambre, hasta sonar bocinas a alto volumen durante toda la noche y el día, durante muchos días, para que no pudiera dormir”.

Hubo momentos de duda en que casi se da por vencida.

“Soy un ser humano. Hubo momentos en los que dije ‘no aguanto más’. Momentos en los que me enrosqué en la posición fetal a llorar, ‘no puedo más, ni un minuto más'”, confesó, pero algo siempre pasaba que el daba nuevo aliento.

“Ya fuera una respuesta de la naturaleza, o alguien llegando inesperadamente con algún tipo de obsequio, o un oso que pasaba por el bosque comiendo bayas -es increíble ver un animal así de grande-. Hubo pequeños incidentes como esos, en momentos en que ya no podía más algo ocurría que me decía puedes aguantar. Un respiro más, un momento más”.

Julia arriba de un secuoya con el panorama de un bosque atrás

Getty Images
A pesar de soportar momentos difíciles, la naturaleza le brindó espectáculos maravillosos.

Con el tiempo algunas cosas de la vida en un árbol se volvieron más fáciles, otras más difíciles.

“Después de las tormentas recolectaba ramas y las tejía con los trozos de lona destrozados y mi techo se convirtió en algo parecido a un cesto de ramas, plástico y cinta adhesiva”.

Constantemente tuvo que rehacer su refugio porque el mal tiempo se lo llevaba cada tanto. Aun así persistió.

“No bajé porque había dado mi palabra que no lo haría antes de hacer todo lo que pudiera”, aseguró.

Victoria

La impresionante protesta de dos años de Julia atrajo la atención a lo largo de todo Estados Unidos y más allá. Le dedicaron varias canciones.

El 18 de diciembre de 1999, la protesta de Julia finalmente terminó. Se había llegado a un acuerdo con la compañía maderera.

Julia y los otros activistas habían logrado recaudar US$50.000 y efectivamente pagaron a la maderera para rescatar el árbol y un área aledaña de unos 12.000 metros cuadrados.

Las cámaras captaron el momento dramático cuando la defensora del medio ambiente descendió en lágrimas.

“Fue una sensación extraordinaria cuando toqué tierra por primera vez. La gente pensó que había caído al suelo porque mis músculos no eran lo suficientemente fuertes. Pero, en realidad, caí al suelo porque las emociones, la energía y todas las sensaciones eran tan profundas que no me podía mantener en pie”.

Activismo continuo

Julia Butterfly Hill está convencida de las repercusiones de su acción en la protección de uno de los tesoros naturales de California y el mundo.

Julia es esposada por la policía durante una protesta en Ilinois en 2001

Getty Images
Después de bajar del árbol, Julia continuó con sus protestas ecologistas que resultaron en arrestos.

“Como nada sucede en un vacío, es científicamente imposible no tener algún impacto”, aseguró a la BBC.

Un año después de que Julia bajara de Luna,lasecuoya fue atacada por un vándalo, quien le hizo al tronco un corte de 80cm de profundidad con una sierra.

Tras una intervención delicada de especialistas que lograron estabilizar el árbol, este sigue en pie, así como los demás que lo rodean.

Y a Julia le queda la inigualable experiencia de haber vivido en él durante casi dos años.

“Hubo tantos momentos profundos y bellos”, recuerda.

“Uno de ellos fue cuando la niebla cubrió el valle completamente. Me desperté temprano en la mañana y vi que nada más estaba yo por encima de la niebla y a medida que salía el sol la niebla se convirtió en una laguna de color dorado, rosado, naranja, azul clarísimo. Una laguna arcoíris”.

No obstante, su activismo no terminó con esas impactantes imágenes.

Julia Butterfly Hill cofundó la Circle of Life Foundation (Fundación Círculo de la Vida), que aboga por la transformación de las interacciones humanas con la naturaleza.

De su experiencia ocupando árboles escribió el libro “El legado de Luna: la historia de un árbol, una mujer y la lucha para salvar los secuoyas”.

Julia Butterfly Hill ocupa un árbol en protesta contra el desalojo de agricultores de sus tierras en el área metropolitana de Los Ángeles

Getty Images
En 2006, Julia Butterfly Hill ocupó un árbol en protesta contra el desalojo de agricultores de sus tierras en el área metropolitana de Los Ángeles

En 2002, Hill fue deportada de Ecuador, donde había participado en una protesta contra los planes de la petrolera Occidental de construir un oleoducto que atravesaría territorios indígenas.

Su trabajo en defensa del medioambiente y de los pequeños agricultores continúa, dando charlas, participando en simposios y dictando talleres.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=6kQ0oCfV43I

https://www.youtube.com/watch?v=PpyNdI_pg38&t=42s

https://www.youtube.com/watch?v=d1kdOny_ufM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.