Prevén que "Ernesto" se convierta en huracán
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Prevén que "Ernesto" se convierta en huracán

El meteoro se dirige hacia la Península de Yucatán y podría llegar debilitado hasta Veracruz y causar afectaciones en toda la zona del centro del país
Por Luis Castrillón
7 de agosto, 2012
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La tormenta tropical “Ernesto”, quinta de la actual temporada en la zona del Atlántico, podría convertirse en huracán categoría I en la escala Saffir-Simpson en el transcurso de esta misma tarde, luego de continuar su trayectoria en el Caribe hacia la Península de Yucatán donde sus efectos se comenzarían sentir en las próximas 48 horas.

Aun cuando se espera que al tocar tierra sobre esta zona del sureste mexicano el ciclón tropical disminuya su fuerza, las condiciones del Golfo de México al que llegaría en el transcurso de las primeras horas del miércoles, le permitirían “reorganizarse” como huracán y dirigirse hacia la costa de Veracruz, donde tocaría tierra de nuevo y continuaría su avance para internarse en el país hasta la zona del Distrito Federal.

De acuerdo con la información presentada durante la reunión de este día del Grupo Operativo del Consejo Estatal de Protección Civil de Yucatán, tanto esta entidad como Campeche y Quintana Roo se mantienen en Alerta Verde para el seguimiento del ciclón tropical, quinto en formarse durante la actual Temporada de Ciclones en el Atlántico.

La atención se centraría en los municipios colindantes entre los estados de la Península, donde se esperan lluvias de entre 75 hasta 150 milímetros, muy por encima de una precipitación promedio que alcanza generalmente de 10 a 25 milímetros.

Los datos del Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua (CNA) pronostican una trayectoria de “Ernesto” internándose a territorio mexicano luego de su paso por Belice a partir de mañana martes 7 de agosto.

El ciclón cruzará desde la costa sur de Quintana Roo para continuar su avance y pasar sobre la zona sur de Yucatán, a unos 260 kilómetros de Mérida, la capital yucateca, para después trasladarse en un amplia zona de influencia hacia el territorio de Campeche que dejará atrás por la zona de Ciudad del Carmen, probablemente en las primeras horas del miércoles 8 próximo.

Tanto frente a las costas de Belice y Quintana Roo, como en el caso del Golfo de México, las condiciones de vientos y temperatura del mar propiciarían que “Ernesto” se convierta en huracán categoría I en la escala de Saffir-Simpson con vientos sostenidos de 119 kilómetros por hora y rachas de hasta 153 kilómetros por hora.

La trayectoria prevista del huracán tras cruzar la Península de Yucatán apunta a la costa del estado de Veracruz, donde después de tocar tierra podrían continuar avanzando hacia el centro del país, donde se prevé afecte principalmente zonas como el Distrito Federal.

El impacto del ciclón en esta última zona dependerá de las condiciones en las que prevalezca después de tocar tierra en Veracruz, pues podría disminuir su fuerza como generalmente ocurre luego de dejar la zona marítima.

De acuerdo con el último comunicado del Servicio Meteorológico Nacional, “Ernesto” se encuentra actualmente sobre la región del Caribe y continúa desplazándose en dirección Oeste-Noroeste, cerca de la costa de Centroamérica, a la altura de Belice.

La zona de alerta ha sido decretada para el Oriente de la Península de Yucatán, así como la costa de Quintana Roo, desde Chetumal, al sur, hasta Cancún, al norte de esa entidad.

Por el momento, el ciclón tropical mantiene vientos sostenidos de 100 kilómetros por hora, con rachas de hasta 120 kilómetros por hora. Su diámetro fuerte de convección, es decir, donde se concentra su fuerza principal es de 500 kilómetros.

De acuerdo con el sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales, el aviso se establece ante la cercanía del fenómeno hidrometeorológico a una zona afectable para un tiempo de entre 72 a 24 horas. Por el momento se considera que el riesgo de impacto es bajo y el llamado es atendido primordialmente por las autoridades oficiales y aquellos organismos involucrados en los sistemas de prevención.

El aviso implica la notificación a todos los integrantes del Sistema Nacional de Protección Civil desde el ámbito federal hasta los locales; la revisión de los planes y procedimientos de comunicación y operación, revisión de listado de refugios temporales y de las condiciones de operación y manejo de éstos.

También se incluye en esta etapa la identificación de instalaciones de emergencia, la revisión de directorios de comunicaciones, inventario de recursos materiales y humanos, coordinación entre la estructura que intervendrá desde el ámbito federal hasta los locales, inicio de campaña y llamado de alerta temprana en medios de comunicación masiva sobre los procedimientos a llevar a cabo por parte de la población en caso de impacto del ciclón tropical.

Hasta el momento la única recomendación para la población de la zona de la Península de Yucatán es mantenerse informada sobre la situación y recorrido de “Ernesto”, así como de las recomendaciones y medidas a tomar en caso de impacto del fenómeno, además de los sitios en los cuales podría refugiarse de tratarse de una contingencia mayor.

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Cómo evitar caer en la ‘trampa de la eficiencia’ en el trabajo

Tenemos una cantidad limitada de tiempo, sin embargo, seguimos esforzándonos para cumplir metas infinitas. ¿Por qué nos imponemos tanta presión y cómo podríamos dejar de hacerlo?
24 de agosto, 2021
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Aquí va una pregunta sencilla que podría provocar una pequeña crisis existencial. Sin necesidad de sacar una calculadora, adivina: ¿cuántas semanas vivirá una persona promedio?

La respuesta, para una esperanza de vida de unos 80 años, es 4.000. Hasta los centenarios sólo vivirán 5.200.

Si eres como yo, ese concepto podría generar una sensación de pavor, seguida de una mayor determinación de lograr lo máximo de este corto período en la Tierra. Seguro que tiene sentido embutir cuantas actividades sean posibles en cada día, para asegurarnos de cumplir nuestras metas antes de dejar esta vida.

En realidad, eso podría ser la peor cosa que pudiéramos hacer para vivir una vida llena y feliz. En su nuevo libro, “Cuatro mil semanas”, el escritor en psicología Oliver Burkeman sostiene que esto sólo conduce a decepción e infelicidad, gracias a un fenómeno conocido como la “trampa de la eficiencia”. En su opinión, nos vendría mejor ir más lento, en lugar de acelerar, si queremos sacarle el máximo a nuestra corta esperanza de vida.

La tiranía del tiempo

La ansiedad por el paso del tiempo no es exactamente exclusiva de la vida moderna. Alrededor de 29 a.C., el poeta romano Virgilio escribió “fugit inreparabile tempus” (“el tiempo vuela irrevocablemente”) lo que expresa un poco de la ansiedad por el paso de los días. Pensamientos similares sobre cómo el tiempo se nos escapa se pueden encontrar en Chaucer y Shakespeare.

Burkeman, sin embargo, cree que la peculiar preocupación de la humanidad con el tiempo -y, en particular, si lo invertimos “productivamente”- se volvió mayor con el uso común del reloj y el surgimiento de la Revolución industrial. Antes de eso, los ritmos naturales del día guiaban a la gente: “Hay que ordeñar la vacas cuando necesitan ser ordeñadas, y no podías decidir de alguna manera hacer todo el ordeño de un mes en unos cuantos días”, dice.

Producción en línea en una fábrica automotriz

Getty Images
El auge de la Revolución industrial nos volvió agudamente conscientes de la productividad y el rendimiento, añadiendo más presión en el trabajo.

Una vez la gente empezó a trabajar en molinos y fábricas, sus actividades tuvieron que ser coordinadas con más precisión, frecuentemente para optimizar el uso de las máquinas que operaban.

Eso dio paso a prestarle mayor atención a la planificación y la creación de horarios, a la vez que se entendió que nuestra productividad podría ser cuidadosamente monitoreada. Y la presión resultante, de hacer más en menos tiempo, parece haber crecido exponencialmente en la segunda mitad del siglo XX.

La industria de autoayuda se ha encargado de atender estas ansiedades, con muchos textos en las pasadas cuatro décadas ofreciendo consejos para administrar mejor el tiempo.

“La implicación de estos libros es que, con la técnica correcta, podrías cumplir casi cualquier obligación que se te atraviese. Podrías emprender cuantas ambiciones personales quisieras, con una rutina diaria perfectamente optimizada”, señala Burkeman.

La “trampa de la eficiencia”

Desafortunadamente, no siempre funciona así. Burkeman describe la obsesión con la eficiencia y la productividad como una especie de “trampa”, ya que en realidad nunca puedes escapar de la sensación de que podrías estar haciendo más.

"Es una verdadera receta para el estrés -la idea que puedes hacer algo sobrehumano con tu tiempo"", Source: Oliver Burkeman, Source description: Autor de "Cuatro mil semanas", Image: Una mujer con cuatro brazos haciendo muchos trabajos a la vez

Considera una meta básica, como optimizar tu correspondencia de correo electrónico. Podrías pensar en alcanzar un tipo de estado zen donde no tienes nada en tu buzón al final de cada día, y contestas cada correo a medida que llega. Desafortunadamente, cada correo que envías probablemente generará más respuestas y tareas que completar, lo que puede llevar a que los mensajes se acumulen otra vez.

El hecho de que el trabajo suele engendrar más trabajo significa que muchos empleados eficientes pronto se extralimitan más allá de sus capacidades, a medida que su jefe les sigue añadiendo responsabilidades. Como Burkeman escribe en “Cuatro mil semanas”: “Tu jefe no es idiota. ¿Por qué le daría el trabajo a otra persona más lenta?”

La rutina hedonista

También hay buenas razones psicológicas que explican por qué nunca estaremos satisfechos con nuestras actividades actuales -en el trabajo como en nuestras vidas personales-, que nos llevan a estar constantemente aplicándonos más presión.

Los humanos tenemos un molesto hábito de acostumbrarnos a los cambios positivos en nuestras vidas -el fenómeno conocido como la “rutina hedonista”-.

Podrías pensar que una promoción en el trabajo sería una recompensa adecuada por todo tu esfuerzo, pero los estudios demuestran que muchas veces no te hace más feliz que tu actual cargo. No importa cuán productivo se es, ni cuánto se logra, siempre querrás más para ti.

La noción de la trampa de la eficiencia de Burkeman también me hace recordar un estudio de la Universidad de Rutgers, en EE.UU., y de la Universidad de Toronto, en Canadá. A unos participantes le pidieron hacer una lista de 10 actividades que los haría sentirse mejor en sus vidas -sugestionándolos para pensar en la felicidad como una meta activa-. Después, ellos mismos registraron puntajes inferiores en un cuestionario sobre su bienestar actual que los participantes a los que antes se les había pedido que dijeran de qué estaban agradecidos en ese momento.

Una exploración más profunda encontró que la reducción de felicidad estaba vinculada al sentido de que el tiempo de alguna manera se estaba esfumando: en lugar de hacer que los participantes se sintieran positivos y proactivos, el pensar en todas esas actividades les había hecho más agudamente conscientes del poco tiempo que en realidad tenían para logarlo todo.

Un hombre con un proyecto personal pinta un cartel

Getty Images
Si tratas de hacer menos con tu tiempo y te enfocas en terminar una sola tarea, podrás dar pasos más amplios.

Escapando de la trampa

Al fin de cuentas, Burkeman piensa que nuestro implacable impulso de productividad es un intento inútil de escapar la cruda realidad de nuestras 4.000 semanas en la Tierra. “Es seductor tratar de pasar el tiempo mejorando tus rutinas y rituales, pero eso simplemente contribuye a evitar enfrentar la verdad de lo finitos que somos”, afirma. “Y es una verdadera receta para el estrés -la idea que puedes hacer algo sobrehumano con tu tiempo-“.

En opinión de Burkeman, todos podríamos reducir nuestra ansiedad si sólo aceptáramos nuestra capacidad limitada de lograr todo lo que quisiéramos en la vida.

Tiene unos cuantos consejos prácticos.

El primero parecería obvio, pero frecuentemente lo olvidamos: necesitamos limitar el número de objetivos que queremos alcanzar a la vez.

Podrías priorizar el mudarte de casa y escribir un libro, por ejemplo, mientras te das cuenta de que las clases de piano tendrán que esperar. Aunque pueda ser descorazonador abandonar algo que es muy importante para ti, serás capaz de dar pasos más grandes hacia las metas que has escogido, que si tratas de cumplir demasiadas cosas simultáneamente.

Puedes intercambiar metas, naturalmente, a medida que tu vida progresa -una vez te hayas mudado, por ejemplo, habrá espacio en tu horario para aprender el piano-. Pero en general, Burkeman sostiene que seríamos más felices si tomamos la decisión consciente de poner en espera algunos proyectos, en lugar de tener la continua sensación de que no estamos cumpliendo con falsas expectativas.

“Simplemente te estás reconciliando con ser un humano finito”, indica.

"Cuando enfrentas esta realidad , es de verdad muy liberadora"", Source: Oliver Burkeman, Source description: Autor de "Cuatro mil semanas", Image: Un hombre frente a un piano y un escritorio levantando los brazos en una expresión de felicidad

En el trabajo del día a día, Burkeman también aboga por tener una “lista de labores cumplidas” -más o menos paralela a la “lista de labores por hacer” que empieza vacía cada mañana, pero se va llenando con cada tarea que cumples-.

Muy importante es que muchas de esas tareas pueden haber sido distracciones que nunca hubieras incluido en tu lista de labores por hacer, pero que, sin embargo, fueron importantes cumplir. De esta manera, la práctica te ayuda a reformular tu carga laboral para que tengas una mayor sentido de logro, en vez de estresarte por las cosas que todavía no has acabado de hacer.

No obstante, Burkeman reconoce que le resulta difícil cambiar su propia actitud mental y aceptar los límites de lo que puede lograr en sus 4.000 semanas -pero vale la pena perseverar-.

“Cuando enfrentas esta realidad, es de verdad muy liberadora”, dice. “Te das cuenta de que has estado peleando una batalla inútil”.

El libro de Oliver Burkeman “Cuatro mil semanas” (Four Thousand Weeks) está publicado por la editorial Farrar, Straus and Giroux en EE.UU., y por Bodley Head en Reino Unido. En Twitter se le encuentra en @oliverburkeman.

David Robson es autor de “La trampa de la inteligencia: por que la gente lista hace tonterías” (The Intelligence Trap: Why Smart People Make Dumb Mistakes). Su próximo libro es “El efecto de la expectativa: cómo tu actitud mental puede cambiar tu mundo” (The Expectation Effect: How Your Mindset Can Change Your World) que saldrá en 2022. Se le encuentra en Twitter en @d_a_robson.


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