Reportan que DEA alertó de vínculos del narco colombiano con el futbol mexicano
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Reportan que DEA alertó de vínculos del narco colombiano con el futbol mexicano

Según RCN y Mundo Fox, Necaxa, Santos, Puebla y el Salamanca habrían recibido dinero del narcotráfico colombiano.
17 de agosto, 2012
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Foto: Especial.

La Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) alertó a las autoridades de Colombia y México que las mafias colombianas del narcotráfico utilizan equipos del futbol mexicano para lavar sus activos, según investigaciones de las cadenas RCN y Mundo Fox.

Los equipos mexicanos Necaxa, Santos, Puebla y Salamanca estarían implicados en la recepción de dinero proveniente de los grupos paramilitares, que forman parte del narcotráfico en Colombia, según la cadena radial colombiana RCN y MundoFox de Estados Unidos.

Según las investigaciones de estos medios, capos colombianos de la droga, paramilitares extraditados a Estados Unidos y un jefe guerrillero hicieron “inversiones”en el futbol mexicano entre los años 2003 y 2006, de acuerdo con archivos incautados a un narcotraficante por la Fiscalía General de Colombia.

Ambos medios explicaron que la Fiscalía General de Colombia realiza una investigacióna partir de documentos encontrados a un narcotraficante del Norte del Valle, en los que aparecen inversiones en equipos de la liga mexicana.

En la lista de inversionistas figuran además reconocidos ex jefes paramilitares y de los cárteles de la droga que operan en Colombia, algunos de ellos detenidos y extraditados a Estados Unidos durante el gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010).

En los archivos figuran pagos por cerca de dos millones de dólares para equipos de la liga de futbol de México, tanto de la primera como segunda división.

Por ejemplo, el empresario deportivo Carlos Ahumada Kurtz, quien fuera en su momento propietario de los equipos León y Santos, aparece con un pago por 94 mil dólares, según el documento hallado por la Fiscalía colombiana.

También aparecen los nombres de Juan Carlos Ramírez Abadía “El Chupeta”, Diego León Montoya Sánchez “Don Diego”, ex líderes del cártel del Norte Valle, detenidos en 2007.

Además, Jorge Mario Ríos Laverde “El Negro”, José Martínez “El Tío” y el promotor Guillermo Lara (quien llegó a recibir un pago de un millón 200 mil dólares) fueron beneficiados a través de diversas transacciones, sobornos y pagos del narcotráfico.

Según el medio colombiano, “El Negro” realizó dos pagos al cuadro Salamanca – Segunda División de México, ya desaparecido – uno por 880 mil dólares y otro por 875 dólares, mientras que “El Tío” fue relacionado con la propiedad de clubes como Irapuato y Querétaro a cambio de 10 millones de dólares donde utilizó a presta nombres.

Unavez conocida la noticia, Guillermo Lara desmintió la relación aunque su empresa se encuentre en la lista Clinton, una clasificación hecha por la Oficina deControl de Bienes Extranjeros colombiana que incluye a personalidades presuntamente ligadas con el narcotráfico.

Lara ya había sido “no grato” para la Federación Mexicana de Futbol y de repente apareció sin que nadie lo negara como personaje importante en el manejo de la Selección Nacional de México.

En octubre de 2008 detuvieron en las instalaciones del Club América a seis elementos del equipo Mapaches de Nueva Italia, Michoacán, por su supuesta vinculación con la venta de drogas y lavado de dinero.

Yen junio de 2009, El Universal publicó que líderes del crimen organizado colombiano afirmaron que sus homólogos mexicanos hacían lavado de dinero a través de los clubes de futbol.

Enaquella ocasión los equipos involucrados fueron América y Cruz Azul, así comoel fichaje del jugador argentino Claudio “Piojo” López.

Coninformación de Notimex.

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Qué son los anticuerpos monoclonales y por qué podrían ser una alternativa contra el COVID

En paralelo a la búsqueda de una vacuna, investigadores analizan la posibilidad de utilizar anticuerpos monoclonales tanto para evitar la infección de SARS-CoV-2 como para combatirla.
27 de agosto, 2020
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A la par que avanza la carrera por encontrar una vacuna contra la covid-19, equipos de investigación y farmacéuticas en todo el mundo continúan buscando desesperadamente alternativas para lidiar con la enfermedad provocada por el coronavirus.

Y uno de los hallazgos que se perfila como prometedor es la terapia de anticuerpos monoclonales (mAbs), un tipo de fármaco que puede utilizarse tanto para prevenir la infección como para tratarla una vez que la enfermedad se ha desarrollado.

¿Qué son los anticuerpos monoclonales?

Cuando nuestro cuerpo detecta la presencia de un antígeno, en este caso el SARS-CoV-2, el sistema inmunitario produce anticuerpos, unas proteínas destinadas a neutralizar a ese antígeno en particular, con el objetivo de evitar que penetre en nuestras células, secuestre su mecanismo y se reproduzca.

Los anticuerpos monoclonales son copias sintéticas creadas en el laboratorio a partir de un clon de un anticuerpo específico, hallado en la sangre de una persona que se ha recuperado de la covid-19.

Es decir, los mAbs imitan a los anticuerpos que nuestro cuerpo produce de forma natural.

Viaje en transporte público durante la pandemia.

Getty Images
En tanto no se encuentre una cura o una vacuna, muchas medidas de seguridad como la distancia social y el uso de mascarillas seguirán vigentes en la mayor parte del mundo.

“A diferencia de una vacuna, que introduce una proteína o material genético en nuestro organismo para estimular al sistema inmune (para que genere anticuerpos), estos son anticuerpos que se le suministran al cuerpo para brindarle protección”, le explica a BBC Mundo Jens Lundgren, médico especializado en enfermedades infecciosas de la Universidad de Copenhague y del hospital Rigshospitalet, en Dinamarca.

“Es lo que llamamos inmunidad pasiva”, añade el investigador, quien lidera uno de los ensayos sobre anticuerpos monoclonales de la farmacéutica Eli Lilly.

Terapias exitosas

Desarrollados por primera vez como terapia en los años 70, se utilizan en la actualidad para tratar exitosamente una serie de enfermedades que abarcan desde el sida hasta numerosos tipos de cáncer.

Dese el inicio de la pandemia, son muchos los laboratorios -AstraZeneca, Regeneron, VirBiotechnology, Eli Lilly y Adimab, entre otros- que se han abocado a investigar anticuerpos monoclonales que resulten efectivos contra el coronavirus, y han hallado decenas que se muestran promisorios.

Desde una perspectiva terapéutica, le explica a BBC Mundo Gigi Gronvall, profesora especializada en inmunología del Centro Johns Hopkins de Seguridad Sanitaria en Estados Unidos, los anticuerpos monoclonales son relativamente similares a la terapia de plasma convaleciente, en la que el paciente recibe plasma de una persona recuperada, pero constituyen una forma “mucho más moderna y depurada”.

Laboratorio

Getty Images
Los mAbs se han utilizado con éxito para tratar otras enfermedades como el cáncer.

“Cuando le das plasma a alguien, le estás dando todos los anticuerpos que produjo esa persona. Unos pueden ser efectivos, pero otros no. Lo que contiene es un poco un misterio”, dice la profesora.

En cambio los anticuerpos monoclonales “están hechos a partir de la selección de aquellos que tienen la capacidad de neutralizar al virus”.

El proceso de aprobación de estos fármacos puede llegar a ser más rápido, añade Gronvall, dado que los entes reguladores están muy familiarizados con los mAbs ya se emplean para tratar numerosas enfermedades.

“Su mecanismo de acción está muy comprendido: sabemos que los anticuerpos se unen a cosas y por eso bloquean físicamente la entrada del virus a la célula”, explica.

“Para los reguladores, es fácil saber lo que ocurre con ellos, por eso pueden llegar a superar los obstáculos de las regulaciones antes que las vacunas”, afirma la académica.

“Mejores que la vacuna”

Laura Walker, directora asociada de Adimbab, uno de los laboratorios que investiga anticuerpos monoclonales para la covid-19 y cuyos ensayos clínicos comenzarán en enero, confía más en la capacidad profiláctica de los anticuerpos monoclonales que en la terapéutica.

“En algunos casos han funcionado en el contexto del tratamiento. El ejemplo más reciente es el del ébola, donde los anticuerpos monoclonales demostraron reducir los índices de mortalidad en pacientes enfermos y también en casos de VIH, pero no sabemos si va a funcionar con el SARS-CoV-2”.

Abuela saludando a su nieta detrás de una ventana

Getty Images
Para las personas mayores, que no reaccionan tan bien con las vacunas, los mAbs pueden ser una mejor opción.

“No ha funcionado en casos de virus respiratorio sincitial (VSR), no ha demostrado un gran éxito con la influenza, ni tampoco en otros virus respiratorios”.

Aunque reconoce que en el caso de la covid-19, cuyo período de incubación es más largo en comparación por ejemplo con la gripe, puede haber una ventada de oportunidad más grande para la terapia.

De lo que no duda, sin embargo, es de los beneficios que puede ofrecer como método para prevenir la enfermedad, y considera incluso que los anticuerpos monoclonales pueden tener más ventajas que las vacunas.

Una vacuna, dice la experta, induce la producción de todo tipo de anticuerpos y solo una porción de ellos son neutralizantes.

“Al poder elegir anticuerpos, solo seleccionamos los más potentes. En nuestro caso, por ejemplo, hemos identificado anticuerpos muy raros. Y, uno en particular, es extremadamente potente no solo contra el SARS-CoV-2, que produce la covid-19, sino también contra varios otros virus de la familia de los SARS”, asegura.

“Estos son los tipos de anticuerpos que queremos producir a gran escala, no solo para darle inmunidad en esta pandemia a las personas que no responden bien a las vacunas, sino para futuras pandemias, ya que es muy probable que veamos más coronavirus en el futuro”.

La vacuna también puede inducir anticuerpos muy potentes, continúa Walker, pero estos “pueden no estar presentes en grandes cantidades”.

“Por esta razón, suministrar un único anticuerpo monoclonal pero con una alta potencia y en una dosis alta puede brindar una protección más elevada que una vacuna”, acota.

Otro punto débil de las vacunas en comparación con los mAbs, señalan Gronvall y Walker, es que no funcionan de la misma manera para todos los rasgos etarios.

Plasma

Getty Images
El tratamiento con mAbs vendría a ser una versión moderna y mucho más depurada del tratamiento con plasma convalesciente.

“Son efectivas para la gente joven, pero a veces la gente mayor no genera una respuesta inmunitaria tan poderosa ante una vacuna. Lo hemos visto por ejemplo con la vacuna de la gripe”, dice.

Lo mismo ocurre en el caso de las personas inmunodeprimidas.

La inmunidad pasiva, en cambio, no tiene este problema.

Las dificultades son otras…

Costo, período de inmunidad y efecto contrario

Por un lado, está el tiempo en que se mantendría la inmunidad de los anticuerpos monoclonales que, modificaciones de por medio, podría oscilar entre los cinco y seis meses.

No se sabe aún qué inmunidad otorgará una vacuna contra la covid-19, pero recordemos que, en la mayoría de las vacunas, una dosis alcanza para toda la vida, mientras que otras necesitan uno o dos refuerzos cada 10 años.

Sin embargo, el mayor problema es el acceso a este fármaco y el costo de producción, que supera con creces a los de una vacuna.

Según un reporte de Wellcome, una fundación de salud global e independiente que hizo un llamado para expandir el acceso a los anticuerpos monoclonales, “el 80% de los mAbs se venden en EE.UU., Europa y Canadá”.

“Solo el 20% de los mAbs se vende en el resto del mundo, que conforma el 85% de la población global. Pocos, si algunos, están disponibles en países de ingresos bajos y medios”, dice el informe publicado a mediados de agosto.

Estos tratamientos médicos se encuentran entre los más caros del mundo. Para darnos una idea, el precio promedio de un tratamiento con mAbs en EE.UU. oscila entre US$15.000 y US$200.000 al año.

Y, por último existe otro problema vinculado a su seguridad.

Si bien los anticuerpos son un arma de defensa, en algunos casos “actúan de forma opuesta, acrecentando la infección“, le dice Lundgren a BBC Mundo.

Es un complejo fenómeno conocido como amplificación de la infección dependiente de anticuerpos, en el que algunos anticuerpos en vez de prevenir la entrada del virus a la célula, la facilitan.

Por el momento, “no lo hemos visto con la covid-19, pero se ha visto con otras infecciones virales”, aclara el investigador.

Esto deberá ser evaluado minuciosamente en ensayos clínicos.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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