Tres triángulos amorosos y un cobarde
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Tres triángulos amorosos y un cobarde

Por Moisés Castillo
25 de agosto, 2012
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Edson Lechuga.

En las relaciones amorosas siempre hay encuentros y desencuentros. Un dulce comienzo y un amargo final. Pero también, como dice Roland Barthes, existen ideas de solución, salidas temporales en plena crisis amorosa. Una de ellas es el viaje, el retiro. Y Sergio Bretón, protagonista de la novela gotas.de.mercurio (Montesinos-Colofón 2012), está en una constante huída de todos y de sí mismo.

Huye de Pahuatlán y de Elisa-Martha; huye del DF y de Diego-Lara; huye de Barcelona y de Dorina-Silvana. Tres triángulos amorosos, tres ciudades = mala nostalgia. Sergio se encuentra entrampado por la imposibilidad de enfrentar la realidad. Su cobardía lo orilla a perder siempre porque sus culpas pesan más que su tenue voluntad de arreglar su pasado.

La novela del escritor Edson Lechuga juega con la idea de enlazar tres historias que parecen diferentes, pero cuando se tocan terminan siendo una sola. Es decir, gotas.de.mercurio es una gota de mercurio apachurrada. Un tiempo que ya pasó, pero donde vuelven las presencias.

Edson es Sergio, pero no completamente. Edson es Diego –hermano de Sergio-, pero a veces. Edson es el profesor de literatura que está enamorado de su alumna Dorina, pero a ratos. Sin duda, es una historia apta para los que aún tienen deudas que saldar con amores pasados. Esos hombres o mujeres que son capaces todavía de provocar una especie de largo insomnio.

Giuliana, amiga de Sergio en Barcelona, es contundente al aconsejarle a ese hombre pusilánime: “Ve y arregla tus pendejadas”. Ya en su novela, Sergio refleja lo que podría ser su futuro cuando el profesor de hispánicas se despide de Dorina: “Pero llegará el día en que me olvidarás, Dorina; llegará el momento en que me borrarás de tu corazón de golondrina. Porque la vida es así, porque el cuerpo no conserva cosas en descomposición”.

-La abuela de Sergio le decía cuando era niño: “No cabe duda, no tienes corazón”, ¿así se moldeó la personalidad del escritor que se marchó a Barcelona?

Las emociones por las que atraviesa Sergio Bretón son circunstancias que me interesan, que me competen y me aluden. La mentira, la traición, la fuga, la culpa, el arrepentimiento, la imposibilidad de seguir hiriendo son emociones miserables que me constituyen. Yo quería hacer una disección de estos sentimientos y emociones que tendemos a esconder, a negar o a obviar. Fue detenerme ante emociones que me avergüenzan y ver qué tan capaz soy de atravesar con ellas con cierta dignidad.

-¿Por qué decidiste estructurar la novela en tres triángulos amorosos?

Hay una intención meta textual de desvelar o de revelar mi proceso creativo como escritor. Tomo trozos de la realidad y los pongo al servicio de una cosa falsa y ficticia que es una novela, que en este caso son gotas.de.mercurio. Sergio Bretón hace lo mismo: toma trozos de la realidad y los pone al servicio de una historia que está escribiendo y que se llama gotas.de.mercurio. Incluso espeto a Roberto Bolaño y le digo que deje de fingir porque todos sabemos que Arturo Belano, el personaje de “Los detectives salvajes”, es él. Por otro lado, hay un ejercicio también meta literario de hacer convivir a mi literatura con la de Sergio Bretón, y a la literatura de Bretón con otras literaturas como la de Agota Kristof, Roberto Bolaño, César Vallejo u Oliverio Girondo.

-Sergio y el maestro de literatura son unos cobardes, ¿huir y sobrevivir a la culpa también es una cualidad?

Sergio Bretón es una persona creativa y sensible. Pero Sergio Bretón también es un cobarde, tiene una cobardía muy atractiva, muy tentadora y, por lo tanto, escribe personajes masculinos que se parecen mucho a él. En otro sentido, en otro contexto y con otra voz narrativa, pero escribe personajes que se parecen a él. Esta cobardía no radica solamente en la relaciones de pareja. Es cobarde para enfrentarse a su hermano, es cobarde para enfrentarse a Lara, es cobarde para enfrentarse a Martha y Elisa.

-¿Cómo definirías a las mujeres que forman parte de las tres historias?

La mujer como elemento es una de las cosas que más me seduce, me interesa y me tienta. Gotas.de.mercurio es el acercamiento a diferentes posibilidades femeninas: la fragilidad de Dorina, la locura y descaro de Lara, la indiferencia de Silvana, la dulzura de Elisa, la promiscuidad de Martha. Entonces, el abanico de mujeres es un acercamiento a las diferentes posibilidades de lo femenino que es algo que jamás dejaré de pensar, son inabarcables.

-Hay una escena en que Sergio husmea el cuarto de Silvana, ¿se puede entender a una mujer a través de sus libros de cabecera? ¿Por qué estos tres libros: “Los detectives salvajes”, “Claus y Lucas” y “Veinte poemas para ser leídos en el tranvía”?

Indudablemente. No sólo a una mujer sino a cualquier persona. Si yo ahora mismo te pido tus tres libros favoritos, desde el ejercicio de que elijas cuáles son, me dará una noticia tremenda de quién eres o viceversa. Por otro lado, es un proceso de indagación con respecto a la personalidad de Silvana, yo intenté construir a Silvana con determinado carácter y, a partir de esa personalidad, me di cuenta de que los libros que más reforzaban la idea de su personalidad eran esos. “Claus y Lucas” habla de dos gemelos; “Los detectives salvajes” de una búsqueda de Cesárea Tinajeros y después Girondo que tiene una relación con la realidad interesante y es latinoamericano como Silvana.

-¿Por qué en la novela lanzas una crítica a Enrique Peña Nieto y a Televisa?

Soy un ciudadano mexicano y es mi responsabilidad como creador de objetos públicos posicionarme. Coincido con lo que opina Lara de que Peña Nieto es un analfabeta. Por otro lado, Televisa es una institución profundamente dañina para este país. La manera de hacer política es detestable, deplorable y triste. En cualquier otro país medianamente moderno la mitad de los argumentos o anomalías que se presentaron en el proceso electoral serviría para anular la elección. Pero en México no pasa, en este país el pueblo, la izquierda y la sociedad civil somos insignificantes ante el Estado y las élites. No causamos significado alguno. Nos obvian, no nos escuchan. Es terrible y lamentable.

-Escribes que la diferencia entre morir y la muerte es una sutileza, ¿en qué consiste ese espacio breve?

Sergio Bretón se considera un hombre independiente hasta que llega al DF y le presentan a su hermano, nacido casi el mismo día, casi con la misma edad, y eso implica una duplicación. Hay otra persona como él. Pero no sólo eso, lo terrible es que es más brillante, más temerario, más creativo. Y nace en Sergio una especie de resentimiento, una suerte de envidia hasta que se convierte en admiración. Esa dicotomía termina mal cuando entra en acción Lara, cuando este par se convierte en triángulo. Creo que la diferencia entre la muerte y morir es todo espacio de huída. Creo que Sergio no muere porque vuelve, pero el tiempo que está afuera se está muriendo. Con los ojos abiertos y respirando pero se está muriendo.

-Lara le dice a Sergio que la muerte es irremediablemente un acto violento (morir ahogado, atropellado, suicidio, enfermedad, vejez)… ¿Cómo te gustaría morir?

No sé si me gustaría morir, pero sé que voy a morir. Lo que sí me gustaría es construir a partir de la literatura un espacio de tranquilidad. Y que me entierren en Pahuatlán, por supuesto, indudablemente. Que se escuchen huapangos y algunas rolitas de Real de Catorce. Que haya muchas lecturas, indudablemente que lean a Rulfo y a Vallejo, por favor.

-Pahuatlán, DF y Barcelona funcionan también como personajes con los que Sergio añora regresar y huir constantemente, ¿cuáles son las principales diferencias entre estos lugares donde sitúas la novela?

He encontrado unos espacios geográficos, unos territorios “literaturizados” o dentro de la literatura que me van dando tela de donde cortar. Pahuatlán-DF-Barcelona son almacenes de historias, de comportamientos, de situaciones enormes. No dejaré de escribir sobre estos tres sitios hasta que se agoten y no sé cuándo se agotarán. Pahuatlán es una caja de zapatos de donde pueden salir cosas fabulosas; el DF es una necrópolis de donde pueden surgir cualquier tipo de cosas; y Barcelona es un sitio de distancia, de calma y reflexión.

-¿Por qué escribes con puntos ciertas palabras? Por ejemplo, “moscas.negras”…

Con los puntos pretendo que “moscas.negras” nos remita a un solo concepto. Que no veamos primero moscas y luego negras. Sino que veamos una sola cosa como “perros.de.azotea”. Elementos que pueden constituir un solo significado. Quiero que cuando leamos “perros.de.azotea” no pensemos en un animal en una azotea como entidades lingüísticas diferentes. Sino como un objeto con una sola semántica. Quiero que pensemos en gotas.de.mercurio en el mismo sentido.

Sergio Bretón siempre llega tarde a todo por cobarde. Como una especie de consuelo piensa en la felicidad fugaz que tuvo con sus mujeres, en las noches de alcohol y en el ambiente roncanrolero del caótico DF. Bien pudo estar presente en esta historia amorosa, de traiciones y muerte, el poeta argentino Ulyses Petit de Murat, quien escribió: “Destruyéndonos/Así hemos vivido/Como entre una alucinación lo íbamos violentando todo/No sabíamos ordenar nuestro destino”.

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Qué es la 'regla del silencio incómodo' que utilizan famosos emprendedores como Tim Cook o Jeff Bezos

Si alguna vez te has arrepentido de hablar sin pensar, te contamos cómo funciona una singular regla que algunos de los que manejan las mayores empresas del mundo han aplicado en su ambiente laboral y frente al público.
30 de septiembre, 2020
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Cuando nos apresuramos en dar una respuesta, las cosas pueden salir mal, y por eso no sería extraño que más de una vez te hayas arrepentido de hablar sin haber pensado lo que ibas a decir.

Hay una estrategia que conocidos emprendedores como Tim Cook, director ejecutivo de Apple, y Jeff Bezos, fundador de Amazon, han puesto en práctica, precisamente para concentrar toda su atención en sus palabras.

Se trata de la “regla del silencio incómodo”, un concepto desarrollado por Justin Bariso, consultor y autor del bestseller “EQ Aplicado, Guía para la Inteligencia Emocional en el Mundo Real”.

Consiste en que cuando te enfrentas a una pregunta desafiante, en vez de responder de inmediato, haces una pausa y piensas profundamente cómo quieres responder.

¿Por qué es incómodo?, porque la pausa puede ser de 10 segundos, 20, o incluso más tiempo, haciendo que el interlocutor se sienta desconcertado, si no está acostumbrado a este tipo de interacciones.

En diálogo con BBC Mundo, Bariso cuenta que Tim Cook es conocido por hacer largas pausas que, en el contexto de un diálogo, se pueden volver muy incómodas.

También lo hace Jeff Bezos, aunque su estilo -agrega Bariso- sigue una manera metódica: al principio de las reuniones se toma un tiempo largo para leer informes en silencio antes de iniciar el diálogo.

Mentes inteligentes como Tim Cook o Jeff Bezos acogen la regla del silencio incómodo”, dice Bariso.

Jeff Bezos

Getty Images
Jeff Bezos, fundador de Amazon, también utiliza largos intervalos de silencio al inicio de las reuniones, explica Justin Bariso.

“Esta regla siempre ha sido una herramienta valiosa de la inteligencia emocional, porque te permite equilibrar el pensamiento y la emoción, en vez de reaccionar basado solo en los sentimientos”.

El silencio de Steve Jobs

Tim Cook y Jeff Bezos no son los únicos directores de empresas que han utlizado la regla del silencio incómodo.

En una ocasión, Steve Jobs se tomó cerca de 20 segundos en contestar un ataque personal, entregando una respuesta contundente.

Era 1997 cuando Jobs -que recién había regresado a Apple- participaba en una conferencia con desarrolladores.

Una persona del público lo atacó diciéndole, “no sabes de lo que estás hablando“.

Lo primero que hace Jobs es quedarse sentado en silencio. Y pensar.

Steve Jobs

Getty Images
En 1997 Steve Jobs, respondió a un ataque en público utilizando la regla del silencio incómodo.

En un tiempo que seguramente parecía una eternidad para la audiencia en el contexto del ataque y la esperada respuesta, Jobs tomó un poco de agua y cerca de 10 segundos, comenzó a responder.

“Tú sabes”, le contesta. “Puedes agradar a algunas personas en algunas ocasiones, pero…”, Jobs vuelve a hacer una pausa como de ocho segundos.

Luego continúa con su respuesta. “Una de las cosas más difíciles cuando estás tratando de lograr un cambio es que, personas como este caballero tienen razón… en algunas áreas”.

Ese es el inicio de una larga respuesta que dejó al público deslumbrado. Pero más allá de las habilidades de Job para responder al ataque y plantear su visión a largo plazo, una de las cosas que destaca Bariso es la duración y efectividad de esa técnica discursiva.

8 beneficios

La inteligencia emocional, agrega, se refiere a la capacidad de entender y manejar las emociones.

Cuando estamos bajo presión, hablamos y actuamos de una manera diferente a cuando tenemos tiempo de analizar las cosas.

“Yo tiendo a hablar demasiado rápido y me he metido en problemas por eso“, cuenta el autor.

Imagen de un reloj

Getty Images
El silencio incómodo suele extenderse por un período de tiempo de entre 10 y 20 segundos.

Esa fue una de las razones por las que Bariso decidió entrar al campo de la inteligencia emocional.

Y cuando practicas la regla del silencio incómodo por un tiempo suficiente, agrega, dejarás de sentirte incómodo.

Estos son algunos de los beneficios que puede proveer la práctica regular de esta regla, según Bariso:

  • Silenciar el mundo exterior
  • Ejercitar tu pensamiento
  • Llegar a la raíz de los problemas con mayor efectividad
  • Dar respuestas mejor pensadas, más profundas
  • Equilibrar tus emociones
  • Estar en armonía con tus valores y principios
  • Decir lo que realmente quieres decir
  • Aumentar tu confianza

Una de las dudas que genera esta regla es si efectivamente cualquier persona puede implementarla.

No solamente por la capacidad personal de ponerla en práctica, sino porque en contextos formales puede generar un rechazo por parte de las demás personas.

Es decir, no todos somos Cook, Bezos o Jobs. Y lo que en algunas personas puede parecer muy interesante, en otras podría llegar a ser visto como insólito, inadecuado, o completamente fuera de lugar.

“Personas como Cook o Bezos no siempre estuvieron en posiciones de poder”, contesta Bariso.

“Una de las razones por las que llegaron donde están, es porque tenían confianza en sus habilidades”, agrega. “Seguir la regla te ayuda a desarrollar la autoconfianza”.

¿Puede la regla jugar en tu contra?

La regla no es una solución mágica y puede jugar en tu contra cuando enfrentas determinadas circunstancias, como cuando se requiere exactamente lo contrario: una respuesta rápida.

“Siempre habrá escenarios donde tienes que hablar o responder rápidamente”, responde Bariso.

“Pero esos escenarios son menores en número de lo que la gente piensa. La mayor parte del tiempo, tomarse 10 o 30 segundos antes de responder, no te hará mal”.

Y si los segundos de pausa se te hacen demasiado eternos, el autor recomienda resistirse a la tentación de contestar lo primero que se te viene a la cabeza y al menos dejar un pequeño espacio para pensar antes de hablar.


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