Twitter, el gran protagonista en Londres 2012
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Twitter, el gran protagonista en Londres 2012

Numerosos atletas hicieron de Twitter uno de los grandes protagonistas de los Juegos Olímpicos de Londres 2012
12 de agosto, 2012
Comparte

Javier Culson, que esperaba dar a Puerto Rico su primera medalla olímpica de oro, no habló mucho con la prensa durante los Juegos de Londres. Pero sí se comunicaba con la gente.

“La primera carrera mala del año, yeeesss”, dijo después de las preliminares del 4 de agosto, en las que se clasificó a la final de los 400 metros con vallas. “Como siempre estoy extremadamente orgulloso de representarlos. Me mueve mucho el apoyo que he recibido y ver como todo un pueblo se ha unido. El lunes 6 de agosto dejaré cuerpo y alma en la pista”.

Culson, que terminó alzándose con una presea de bronce, fue uno de numerosos atletas que hicieron de Twitter uno de los grandes protagonistas de los Juegos y afianzaron a la red social como el principal medio de comunicación de la era moderna.

Muchos deportistas adoran la red porque les permite establecer un vínculo más estrecho con el público y a menudo tuitearon sus impresiones apenas concluidas las competencias, antes incluso de hablar con los medios. Los atletas aferrados a un teléfono multiusos comunicándose con sus familiares, amigos y seguidoras luego de competir es una de las imágenes de los juegos.

Cada vez más gente, por otro lado, se informa a través de Twitter, que sirve como barómetro para medir la popularidad y el impacto de los atletas.

Luego de ganar los 200 metros, Usain Bolt fijó otra marca: su nombre fue mencionado mil 300 veces por segundo en la red. “Alerta”, dijo Twitter. “@usainbolt fija un nuevo récord de conversación en los Juegos Olímpicos con 80 mil  TPM (tweets por minuto) por su victoria en los 200m”.

Twitter, no obstante, es un arma de doble filo, que provocó la expulsión de los Juegos de algunos deportistas y puede afectar su concentración antes de una prueba.

La griega Voulal Papachristou fue expulsada de la justa sin siquiera haber competido por haber hecho un comentario inoportuno en la red. “Con tantos africanos en Grecia, ¡los mosquitos de Nilo Occidental se deben estar alimentando bien!”, expresó.

El futbolista suizo Michael Morganella sí vino a Londres, pero se tuvo que volver a casa por decir en la red que su equipo acababa de jugar con “una banda de mongólicos” sudcoreanos que “se pueden ir al infierno”.

Twitter, por otro lado, puede ser una distracción inoportuna. En plena competencia, la arquera estadounidense Hope Solo tuvo que enfrentar una tormenta de críticas por su reacción a unos comentarios de Brandi Chastain, la jugadora que se hizo famosa por sacarse la camiseta tras anotar el penal que le dio a Estados Unidos la Copa Mundial de fútbol femenino en 1999. Solo le dijo a Chastain que debía dejar de criticar al equipo “hasta que se eduque mejor” y que el deporte había “cambiado en la última década”.

El clavadista británico Tom Daley, muy aficionado a Twitter, soportó momentos incómodos cuando luego de quedar fuera del podio en saltos sincronizados, alguien le dijo a través de ese medio que había defraudado a su padre, quien falleció hace poco de cáncer, y amenazó con ahogarlo. El supuesto responsable de esos mensajes fue posteriormente detenido. Y Daley ganó una medalla de bronce en la plataforma de 10 metros individual.

Las autoridades olímpicas quieren evitar este tipo de problemas, pero no pueden prohibirle a los atletas expresarse a través de Twitter ni tienen forma de controlar lo que dicen.

Y, en el fondo, les encanta contar con un instrumento que permite al deporte aumentar su popularidad.

AP

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Tsunamis en el Ártico: la nueva y peligrosa amenaza del cambio climático

Geólogos advierten que Alaska está en puertas de un deslizamiento de rocas tan grande que puede ser capaz de provocar un tsunami no visto nunca antes.
28 de octubre, 2020
Comparte
Hielo en Alaska

Getty Images
Millones de toneladas de roca pueden deslizarse hasta el océano por el derretimiento del permafrost.

Barry Arm es una estrecha brecha de costa en el sur de Alaska.

No es muy grande si se la compara con el extenso borde de Norteamérica que colinda con el océano Pacífico, pero el lugar provoca una particular preocupación.

En Barry Arm, advierten geólogos, se puede llegar a producir un deslizamiento de hielo y roca capaz de desatar un tsunami catastrófico para la región.

Y ese sería solo uno de los posibles efectos del cambio climático que amenazan a Alaska y otras regiones del Ártico.

Por ello diferentes autoridades, científicos y activistas ambientales quieren llamar la atención sobre el peligro.

¿Alaska en peligro?

“Posibles efectos devastadores” es como califica Anna Liljedahl a lo que puede pasar en Alaska, que algunos científicos hablan incluso de en 12 meses o tan solo algunos años.

La geóloga le señala a BBC Mundo que su preocupación es muy grande debido a que existen condiciones para un deslizamiento mucho más grande que todos los vistos en el siglo XX.

“Se trata de fenómenos diferentes a los que conocimos antes. Y lo peor es que pensamos que se volverán cada vez más frecuentes”, señala la experta del Woods Hole Research Center de Alaska.

 

Liljedahl añade que la energía de un deslizamiento como el que considera es posible en Barry Arm puede superar al de un terremoto de magnitud 7.

“Se trata de una combinación muy peligrosa y es apenas un ejemplo de los peligros que tenemos en Alaska”, afirma.

Ante este tipo de advertencias, la División de Estudios Geológicos y Geofísicos de Alaska ha querido expresar cautela y señala que monitorea de manera permanente los posibles movimientos de tierra en la zona.

La entidad señala que se generaron modelos para el estudio de la geología de la región para predecir qué tan grande podría ser un tsunami y cómo se propagaría.

Se utilizan monitores con el sistema GPS (sistema de posicionamiento global) que funcionan con energía solar para detectar el potencial de deslizamientos que son los que preceden a los eventos sísmicos.

La preocupación

El estrecho de Barry Arm se encuentra en la bahía de Prince William Sound, en el golfo de Alaska.

Se trata de una zona con frecuente presencia de pescadores y que, antes de la pandemia, también recibía turistas en cruceros.

Ártico

Getty Images
El Ártico es una de las zonas que mayores riesgos corre ante el cambio climático.

Un deslizamiento de millones de toneladas de roca tiene potencial para eliminar esas actividades económicas en el lugar por un tiempo indeterminado.

Así lo advierte Steve Masterman, director de la División de Estudios Geológicos y Geofísicos de Alaska.

“El más notable de los tsunamis fue en 1958, cuando un deslizamiento de tierra generó una ola que se elevó a 1.700 pies (520 metros)”, señala el experto.

Masterman apunta que las rocas liberadas en esa ocasión eran apenas una décima parte del tamaño de un hipotético deslizamiento en Barry Arm.

Es por ello que la entidad dirigida por Masterman expresó su preocupación sobre los peligros geológicos que corren los habitantes de la zona.

Montañas de Alaska

Getty Images
Alaska puede estar a muy poco de un fenómeno climático devastador, advierten los expertos.

El paulatino del derretimiento del permafrost, la capa de suelo congelado existente en regiones como Alaska, el noreste de Canadá, Groenlandia (Dinamarca) o Siberia (Rusia), es apuntado como uno de los principales factores de riesgo de tsunamis en esa zona.

“El permafrost mantiene unida a la tierra y cuando ese hielo se convierte en agua de manera repentina cambian las condiciones y el suelo puede moverse”, explica Liljedahl.

La geóloga apunta que se trata de un asunto muy complejo porque es difícil hacer un diagnóstico de las condiciones en las que se encuentra esa capa congelada en la región, pese a las numerosas simulaciones con computadores que se realizan.

“Realmente necesitamos saber un poco más para determinar qué tan peligroso es el deslizamiento que se avecina. Por eso creemos necesario que se conozca de esta amenaza”, indica.

Liljedahl, al igual que Masterman y un grupo de científicos escribieron una carta pública a mediados de año advirtiendo del peligro de que un deslizamiento y un tsunami devastador se produzca en Alaska.

Otros peligros

Alaska no es la única región que se encuentra en peligro, explica la geóloga del Woods Hole Research Center.

También Columbia Británica, una provincia en el noroeste de Canadá, y Noruega se encuentran ante la posibilidad de deslizamientos y tsunamis por causa del cambio climático.

Terremoto Alaska

Getty Images
En 1964, Alaska vivió un terremoto que dejó decenas de muertos.

“A medida que el calentamiento global continúe derritiendo los glaciares y el permafrost, los tsunamis creados por deslizamientos de tierra están emergiendo como una amenaza mayor”, explica.

Durante el siglo pasado, 10 de los 14 tsunamis más altos registrados ocurrieron en áreas montañosas glaciares.

En 1958, el deslizamiento de tierra en la bahía de Lituya, en Alaska, creó una ola de más de 520 metros, la más alta jamás vista en la zona.

También, después de un el terremoto en Alaska en 1964, la mayoría de las muertes se debieron a tsunamis provocados por deslizamientos de tierra bajo el agua.

190 personas fallecieron aquella vez y se lo registra como el movimiento sísmico más poderoso en Estados Unidos.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=hBN2H-E3KAc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.