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Seis preguntas incómodas para España

Las dudas que posiblemente estén rondando en la mente del presidente del gobierno, Mariano Rajoy sobre el alcance del problema en el que han metido los banqueros al país.
Por Laurence Knight BBC Mundo
27 de septiembre, 2012
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Este jueves el gobierno español reveló sus draconianos presupuestos en un último intento por mantener el gasto bajo control.

El viernes auditores independientes determinarán el alcance del problema en el que se han metido los banqueros del país.

Pero todavía queda otro momento importante que muchos sospechan está cada vez más cerca: el gobierno español se encuentra bajo presión para pedir un rescate no solo para sus bancos, sino para todo el país.

Estas son las seis preguntas que posiblemente estén rondando en la mente del presidente del gobierno, Mariano Rajoy:

¿Puede el gobierno dejar de pedir dinero prestado?

Algunos economistas dirán que esta pregunta está mal formulada.

España está inmersa en una trampa económica, según los expertos, con una enorme deuda, una moneda sobrevalorada y un mercado inmobiliario colapsado, por lo que es perfectamente aceptable que el gobierno pida prestado y gaste grandes sumas de dinero para apoyar a la economía.

Pero el país no tiene tanto margen para reducir su déficit (la diferencia entro lo que gasta y lo que ingresa) porque ni los mercados financieros, ni el Banco Central Europeo (BCE), ni sus compañeros de la eurozona están dispuestos a prestarle dinero de forma indefinida.

El año pasado el déficit se situó en el 8,5% del Producto Interior Bruto (PIB), y Rajoy ha prometido que lo bajará a 6,3% este año y por debajo del 3% para 2014.

El problema es que recortar el déficit está siendo mucho más difícil de lo esperado.

Los recortes en el gasto dañan la economía, reducen el ingreso proveniente de los impuestos y por consiguiente provocan que el gobierno deba pedir más dinero prestado.

El déficit del 5,3% planeado para este año ya tuvo que ser revisado al 6,3%, y se espera que sea incluso más alto.

Para complicar las cosas aún más los gobiernos regionales son los que deciden pedir dinero prestado, algo que escapa al control de Madrid, y todas estas cifras no tienen en cuenta las grandes pérdidas ocultas del sector bancario, a las que el gobierno deberá hacerles frente.

¿Qué tan grande es el agujero de los bancos?

La respuesta oficial a esta pregunta se conocerá el viernes, cuando se hagan públicos los resultados de un informe independiente sobre el sistema bancario español.

El pasado mes de junio se hizo pública una estimación inicial de casi US$ 80.000 millones, o un 6% del PIB del país.

Este “agujero” es la cantidad de capital que las autoridades deberán inyectar para absorber las pérdidas de los bancos, en especial los de las regiones, por los créditos concedidos durante la época del boom inmobiliario. Gran parte de este dinero no podrá ser devuelto.

La eurozona ya ha puesto US$128.000 millones de su fondo de rescate para tapar el agujero, aunque muchos inversores sospechan que los bancos podrían necesitar algo más.

Para España la pregunta no es solo cuánto se debe sino también quién se hará cargo de todo este dinero. ¿Será la eurozona, el mismo gobierno español o los inversores privados?

El gobierno irlandés cayó debido a las pérdidas de sus propios bancos después de ofrecerles una garantía. España espera poder evitar correr la misma suerte.

¿Pueden sanearse las regiones?

Al igual que los bancos de ahorro las regiones o comunidades autónomas españolas han sido víctimas del estallido de la burbuja inmobiliaria.

En los años de bonanza las arcas del país se llenaron con impuestos sobre la propiedad y sobre la renta, estos últimos provenientes de un gran número de inmigrantes que llegó al país a trabajar en la construcción.

Los ingresos de los gobierno regionales han caído en picado durante la recesión, aunque el gasto, dirigido en gran parte por leyes aprobadas en Madrid, no ha disminuido tan rápidamente.

El déficit conjunto de las comunidades autónomas llegó hasta el 2,9% del PIB del país en 2011, contribuyendo a casi una tercera parte del déficit total del gobierno.

A muchas de las regiones les resulta imposible pedir dinero a los mercados, por lo que el gobierno central ha puesto a su disposición un fondo de US$ 23.000 millones, o dicho en otras palabras: la deuda de los gobiernos regionales se está convirtiendo en deuda del gobierno central.

La mayor comunidad autónoma en pedir ayuda fue Cataluña, que dejó bien claro que su economía contribuye por demás a las arcas gubernamentales en materia de impuestos.

En lugar de un rescate los catalanes querrían quedarse con un mayor porcentaje de estos impuestos, y algunos irían un paso más allá: esta semana cientos de miles se manifestaron a favor de la independencia de la región.

Considerando cuánto contribuye Cataluña a las arcas estatales la independencia sería algo que el resto de España no se podría permitir.

¿Debe España tener miedo a los mercados?

Preocupados por la posibilidad de no ver nunca más el dinero prestado, los mercados amenazaban hasta hace poco con cortarle el crédito al país.

La tasa de interés que España debe afrontar por un préstamo a 10 años alcanzó el 7,6% en julio, bastante más que el 1,2% que debe pagar Alemania y una cifra que el gobierno regional no se puede permitir en el largo plazo.

Pero los problemas del gobierno no son lo que más preocupa ahora, con los bancos sumidos en una crisis bien profunda.

Las entidades crediticias y los inversores extranjeros comenzaron a demandar su dinero el año pasado y lo que es aún más preocupante: muchas compañías e individuos comienzan a transferir sus ahorros desde cuentas españolas a bancos extranjeros, principalmente alemanes.

La mejor manera de saber cuánto dinero ha salido del país es compararlo con la cantidad que España ha tenido que pedir prestada al Banco Central Europeo: US$557.000 millones, o el 40% del PIB del país.

Si los gobiernos y los bancos no pueden pedir dinero prestado entonces no pueden sostener la economía del país.

El gobierno no puede pagar prestaciones ni el sueldo de sus empleados públicos y los bancos no pueden conceder crédito. En definitiva, la amenaza de una fuga de capitales pondría al país al borde del precipicio.

La situación no es tan grave en estos momentos, gracias en parte al Banco Central Europeo.

El pasado mes de diciembre Mario Draghi, presidente del organismo, anunció préstamos ilimitados a tres años para los bancos de la eurozona. Los bancos españoles han sido los que más uso han hecho de este fondo.

Este mismo mes “super Mario” venció las reticencias alemanas a ofrecer a los gobiernos de la eurozona asistencia a través de la compra de deuda a corto plazo.

Pero esta última medida no es gratuita: España debe primero aceptar el rescate de Bruselas, con todas sus condiciones.

¿Debe España temerle a Bruselas?

Grecia, Irlanda y Portugal tuvieron que someterse a humillantes condiciones a la hora de pedir el rescate.

Tuvieron que aceptar dolorosos recortes, subidas de impuestos y reformas del mercado laboral dictadas por sus compañeros de la eurozona, además de permitir la inspección de sus cuentas por parte de la troika (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y BCE) cada tres meses.

La economía española es tres veces más grande que la de estos tres países juntos.

Este “peso” económico es también político, lo que le ha permitido al país evitar cualquier condición en el rescate que ya solicitó para sus bancos.

Pero si España pide ahora otro rescate deberá también aceptar cierto control de Bruselas sobre sus asuntos económicos.

Cuánto control está todavía por verse, pero los expertos aseguran que los términos podrían ser menos duros que los que sufren Grecia, Irlanda y Portugal.

No solo por el tamaño del país, sino también por el reconocimiento de que la condicionalidad no ha dado tan buenos resultados, especialmente en el caso griego.

¿Debe España temerles a sus propios votantes?

Las manifestaciones a favor de la independencia en Cataluña no son el mayor dolor de cabeza para Rajoy: mayor es el enorme sector de la sociedad que está cansado de los recortes.

El expresidente Zapatero fue aplaudido en Bruselas por sus recortes aunque castigado en las urnas por una mayoría que dio el poder a sus opositores.

Ahora los mercados y el BCE no le están dando demasiadas opciones al nuevo presidente.

Con una economía sumida en la recesión y un desempleo juvenil del 50% las protestas siguen llenando las calles de Madrid y la popularidad de Rajoy ha caído desde que aceptase el rescate a los bancos.

No es sorprendente entonces que esté intentando evitar un rescate aún mayor para el país: el presidente prefiere imponer recortes promovidos por su propio gobierno que aceptar los que provienen de afuera.

Pero Rajoy podría tener razones para ser optimista por la simple razón de que sus problemas están empezando a ser los problemas de toda la región.

En Grecia la respuesta popular a los recortes hizo tambalearse el sistema político, aumentando los miedos de que el país podría dejar de cooperar con Bruselas y abandonar la moneda común.

El precedente griego podría provocar que los líderes en Bruselas, París y Berlín se lo piensen dos veces a la hora de empujar a España hacia una situación similar.

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¿Hablas español?: 7 claves que muestran el poder y la influencia de nuestro idioma en EU

En el año 2060, Estados Unidos será el segundo país hispanohablante del mundo después de México, según proyecciones del censo de ese país. El español es actualmente el segundo idioma más hablado en EU y en las últimas décadas ha ganado peso en la economía y política.
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31 de octubre, 2019
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Un hombre sonríe a la cámara mientras cierra la puerta de un auto y con voz de locutor anuncia una compañía de seguros. Todo el mensaje es en inglés hasta que al final del comercial, dice: “Hablamos español”.

Lo dice porque la empresa quiere también vender sus productos a la enorme población hispanohablante de Estados Unidos.

En el país viven cerca de 60 millones de latinos: esta cifra incluye inmigrantes y descendientes de inmigrantes que han llegado desde América Latina.

Y del total de la población estadounidense, 41 millones habla español en sus hogares, de acuerdo a estimaciones de la Oficina del Censo de EE.UU.

Para 2060, se estima que EE.UU. será el segundo país hispanohablante del mundo después de México.

Hispanohablantes en países donde el español no es la lengua oficial. . .

Pese a que el español es el segundo idioma más hablado en el país después del inglés, no siempre ha sido bienvenido ni considerado como de igual importancia.

En el pasado existieron políticas institucionales para suprimirlo en las aulas y surgió un movimiento pro-inglés que aún vive y promueve que este sea el idioma oficial.

En los últimos años se han registrado también incidentes contra personas que hablan español en público y que han sido vinculados con el clima antiinmigración a partir de la retórica y las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump.

Movidos por esa complejidad, BBC Mundo lanza su proyecto “¿Hablas Español?” durante el mes de noviembre, con el cual un grupo de periodistas viaja a varias ciudades de EE.UU. en busca de historias que reflejen el impacto de la lengua española en este país.

Te mostramos7 aspectos que reflejan la influencia de nuestro idioma en Estados Unidos:

1. Cómo ha crecido

En menos de cuatro décadas, el número de personas que hablan español en casa en EE.UU. se ha cuadruplicado de 11,12 millones en 1980 a 41 millones en 2017, según datos del censo.

Hay que sumar además otros casi 15,8 millones con competencia limitada en el idioma, de acuerdo a un informe de 2019 del Instituto Cervantes en EE.UU.

Ya en 1980 el español era el segundo idioma más hablado en el país -le seguían el alemán y francés- y mucho tuvo que ver el boom de inmigrantes provenientes de Latinoamérica.

Campañas de gobiernos locales, como esta de Nueva York, se exhiben también en español.

Getty Images
Campañas de gobiernos locales, como esta de Nueva York, se exhiben también en español.

Estados Unidos pasó de tener una población de 9,1 millones de hispanos o latinos en 1970 a casi 60 millones en 2019, el 18% de la población total, de acuerdo a estimaciones del censo analizadas por el estadounidense Centro Pew de Investigaciones.

Según las proyecciones del censo, los latinos o hispanos serán 119 millones en 2060. Es decir, uno de cada tres residentes en Estados Unidos será hispano o latino.

Pero esto no quiere decir que todos vayan a ser hispanohablantes. De hecho, el 28% de los latinos no hablaba español en el hogar en 2017.

Esto refleja una realidad cada vez más latente en el país: que los latinos nacidos en Estados Unidos no necesariamente hablan español.

Alumnos matriculados en cursos de idiomas impartidos en las escuelas primarias y secundarias de EE.UU. en 2014-2015. . .

La tasa de latinos que solo habla inglés en sus hogares ha aumentado en los últimos años, especialmente entre la población más joven, indica un informe del año pasado del Instituto Cervantes.

Se espera que estas tendencias se incrementen “en la medida en que los latinos nacidos en EE.UU. lideren el crecimiento de ese grupo demográfico en el país, en gran parte debido a la ralentización de la inmigración de México”, señala el texto.

Población que habla español en casa en Estados Unidos. Total: 41.017.620. Las estadísticas muestran que, de los 41.017.620 de latinos/hispanos que hablan español en casa, 22.196.510 son nacidos en Estados Unidos, mientras que 18.821.110 son extranjeros .

Esto significa que los patrones de inmigración desde Latinoamérica tendrán influencia sobre el futuro del español en Estados Unidos.

Sin embargo, la mayoría de los latinos nacidos en EE.UU. dicen sentirse conectados con el idioma de sus padres y abuelos.

El 85% de los padres y madres latinas se comunican en español con sus hijos, de acuerdo a una encuesta nacional realizada a 1.500 latinos en 2015 por el Centro Pew.

2. En política, importa

La elección presidencial de 2020 será la primera en la que los latinos conformarán la minoría más numerosa del electorado, con un 13% del total de potenciales votantes.

Esto se traduce en la cifra récord de 32 millones de hispanos habilitados para votar, lo que ha hecho que las campañas del Partido Demócrata y Republicano recurran al español para atraer el llamado “voto latino”.

Una pancarta dice "Latinos para Trump" en español.

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Trump lanzó su candidatura presidencial para 2020 en Florida, un estado donde el 16,4% de electores son latinos o hispanos.

Candidatos demócratas como Beto O’Rourke y Cory Booker lanzaron frases en un atropellado español en el primer debate presidencial el pasado junio y su contrincante Joe Biden anunció una campaña por Twitter llamada “Todos con Biden”.

Del lado republicano, el vicepresidente Mike Pence lanzó la coalición Latinos for Trump hace cuatro meses y en las comunicaciones del grupo se leen mensajes en espanglish como “Vamos to Victory”.

Se cree que el español es una forma directa de llegar a este electorado, decisivo en estados competidos por ambos partidos y con una población latina numerosa como Florida, Nevada y Texas.

Pero solo el 13% de los latinos actualmente registrados para votar en EE.UU. habla español como primera lengua, según estimaciones de 2018 del Centro Pew de Investigaciones.

La relevancia del idioma para los votantes varía según diferentes encuestas.

En una publicada en junio por UnidosUS, los consultados clasificaron la habilidad de los candidatos para hablar español como la última en la lista de aspectos que les importan. Una consulta hecha por Univisión el mismo mes reflejó a su vez que para el 53% de los encuestados era una motivación para votar que el candidato hablase español.

3. El idioma más estudiado

Después del inglés, el español es el idioma más estudiado en todos los niveles de enseñanza en Estados Unidos.

Un total de 7,4 millones de estudiantes de etapas primaria y secundaria recibieron clases de español durante el año escolar 2014-2015, en comparación con 1,3 millones que vieron francés y casi 331.000 que se matricularon en alemán.

No solo hay interés por aprender el idioma, sino que la población estudiantil latina o hispana en todos los niveles ha aumentado de 8,8 millones en 1996 a 17,9 millones en 2016, según información del censo de EE.UU.

Niños en la escuela

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Casi el 23% de los estudiantes inscritos en escuelas y universidades de EE.UU. en 2016 eran de origen hispano o latino.

Esto quiere decir que los estudiantes de este grupo demográfico constituían alrededor del 23% del total de estudiantes inscritos en escuelas y universidades en 2016.

Pero eso no es todo. Casi cuatro millones de niños cuyo idioma nativo es el español ocuparon las aulas de las escuelas públicas en EE.UU. en el otoño de 2016, de acuerdo a cifras del Centro Nacional de Estadísticas de Educación de EE.UU. (NCES, por sus siglas en inglés).

Esa población supera con diferencia a las de niños cuyos idiomas nativos eran árabe (menos de 200.000) y chino (casi 105.000).

Estados Unidos está atravesando, además, por un auge en los programas de inmersión doble para formar a niños bilingües. El español es uno de los idiomas más demandados.

4. Los nombres más populares

García, Rodríguez y Martínez.

Esos tres apellidos figuran juntos a otros como Smith, Johnson y Williams en el listado de los diez apellidos más populares en Estados Unidos.

Los datos se basan en el censo realizado en Estados Unidos en 2010 y la clasificación incluye los apellidos usados por más de un millón de personas.

Gina Rodríguez

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La reconocida actriz de padres puertorriqueños Gina Rodríguez lleva uno de los apellidos más populares de Estados Unidos.

García encabeza los apellidos en castellano con 1,16 millones de personas, lo que equivale al 47% del número de individuos que llevan el apellido Smith, el más común en ese país.

La fuerte presencia de los apellidos latinos en Estados Unidos se hace más palpable cuando se considera que en la lista de los 100 apellidos más frecuentes en ese país, 25 son de origen latino o hispano.

5. El poder de compra

El poder de compra de los latinos en Estados Unidos se ha duplicado cada década en Estados Unidos desde 1990, según analiza el Instituto Cervantes en su anuario sobre el estado del español publicado este año.

En 2018, el poder adquisitivo de este grupo se estimaba en US$1,5 billones, lo que constituye el 10,4% del poder adquisitivo total de EE.UU., indica el reporte anual de Economía Multicultural presentado en 2018 por el Centro Selig de la Universidad de Georgia.

Según proyecciones del mismo centro, esta capacidad de compra aumentará a US$1,9 billones en 2023.

En comparación, en 1990 el poder adquisitivo latino era de solo US$213.000 millones.

Una miembro de mesa de votación en Estados Unidos sentada en una mesa con un cartel que cuelga y dice Se habla español

Getty Images
La elección de 2020 será la primera en la historia de EE.UU. en la que los latinos o hispanos conformarán la minoría más numerosa del electorado, con 32 millones de personas.

El estado de California, considerado como la quinta economía del mundo el año pasado, concentra la mayoría del poder adquisitivo de la población latina con el 26%, según indica el informe de Selig.

Los latinos también han impulsado el aumento de empleo. Entre 2009 y 2013, constituyeron el 43,4% del crecimiento total de puestos de trabajo y fueron los latinos nacidos en EE.UU. los que lideraron la mayor parte de ese empuje, de acuerdo a un análisis del Centro Pew.

Por todas estas razones, el consumidor latino se ha vuelto el público meta para algunas compañías estadounidenses.

Y se nota en la publicidad, que cada vez más aparece en español y espanglish en internet y en la televisión.

Una encuesta realizada en 2016 por Facebook constató que, por lo general, los hispanos o latinos prefieren consumir y crear contenidos en español.

Poder adquisitivo estimado en 2018

Cecilia Tombesi / BBC

El estudio consultó a 500 hispanos cuyo dominio del idioma variaba: algunos dominaban más el inglés, otros el español y otros eran bilingües.

El 60% de los latinos consultados para los que el inglés es su primera lengua dijo que las marcas deberían dirigirse a sus consumidores tanto en inglés como en español.

Otro dato llamativo es que el 62% de los bilingües dijo leer al menos la mitad de los contenidos digitales en español y 69% contestó que veía videos en línea en ese idioma.

6. La música

Una palabra: Despacito.

El pegajoso tema de los puertorriqueños Luis Fonsi y Daddy Yankee alcanzó en agosto de 2017 una hazaña hasta ahora exclusiva de canciones en inglés: mantenerse por 16 semanas continuas como éxito número 1 de la lista Billboard.

Pocos anticipaban que ese sería el comienzo de una nueva era en la música comercial latina en Estados Unidos, una en la que el español compartiría los primeros lugares con el inglés.

 

 

Superestrellas de la música urbana como J Balvin, Rosalía y Ozuna han amasado un éxito enorme a nivel global y concentrado específicamente en EE.UU.

“Mi música es en español (…) Así no entiendan lo que digo, sienten la vibra“, dijo J Balvin en una entrevista en mayo pasado.

Otros intérpretes, como la cantante cubano-estadounidense Camila Cabello, encabezó el listado Billboard el pasado agosto con un tema en espanglish llamado “Señorita”.

El fenómeno ha despertado el interés de muchos en conocer más sobre el significado de las letras. Incluso se puede encontrar a amantes de estos artistas traduciendo al inglés las canciones en YouTube.

7. La pelota

El béisbol es uno de los deportes más adorados por los estadounidenses, que en décadas recientes han visto a muchos de sus ídolos hablar casi exclusivamente español.

Los deportistas latinos o hispanos reemplazaron a los afroestadounidenses como el segundo grupo étnico/racial dominante en el deporte en 1993, después de los blancos.

El venezolano José Altuve es uno de los más recientes ídolos del béisbol para los estadounidenses.

Getty Images
El venezolano José Altuve se convirtió en el héroe el pasado octubre al producir el jonrón decisivo que llevó a los Astros de Houston a la Serie Mundial.

Ese año el 20% de los jugadores de las Grandes Ligas del Béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) eran de origen latino o hispano, de acuerdo a datos compilados por la Sociedad Estadounidense de Investigación sobre el Béisbol (SABR, por sus siglas en inglés).

En 2017, el porcentaje aumentó a casi 32%, de acuerdo con datos de la MLB presentados en un informe del Instituto de Diversidad y Ética en el Deporte de la Universidad de Florida Central.

Tradicionalmente, se les ha sugerido a los jugadores hispanohablantes que aprendan inglés, sobre todo para dirigirse a los medios. Pero en los últimos años ha crecido un movimiento dentro del deporte para promover que los deportistas angloparlantes aprendan español también.

De igual modo, se han generado iniciativas como “Ponle acento” en 2016, una campaña encabezada por Adrián González, de los Dodgers de Los Ángeles, para acentuar los apellidos de los jugadores en las camisetas.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10158129017419665


*Esta nota es parte de la serie “¿Hablas español?”, un viaje de BBC Mundo por Estados Unidos para mostrar el poder de nuestro idioma en la era de Trump.


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