El siguiente desafío de Curiosity: recoger muestras de arena de Marte
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

El siguiente desafío de Curiosity: recoger muestras de arena de Marte

Este fin de semana, el robot cavará en el suelo con su espátula en forma de almeja, con el propósito previo de limpiar el mecanismo de contaminación terrestre.
8 de octubre, 2012
Comparte

El robot explorador de la Nasa en Marte se está preparando para sacar su primera muestra de suelo marciano.

El vehículo, que aterrizó en el planeta rojo en agosto, ha subido hasta un montón de material arenoso que científicos de la misión están llamando “Rocknest” (algo así como nido de rocas).

Este fin de semana, el robot cavará en el suelo con su espátula en forma de almeja, con el propósito previo de limpiar el mecanismo de contaminación terrestre.

Después, repetirá la tarea y entregará una medida de arena del tamaño de una aspirina a los laboratorios a bordo para su análisis.

Los ingenieros de la Nasa han advertido que todo el proceso será prolongado. La maquinaria involucrada es compleja y el equipo dice que necesita tiempo para aprender a operarla.

Curiosity, también conocido como el Laboratorio de Ciencia de Marte (MSL por sus siglas en inglés), muy probablemente estará estacionado en Rocknest durante un par de semanas, mientras se llevan a cabo las pruebas de la arena.

Más forma que fondo

Y, como con algunos de los anteriores experimentos científicos realizados por el explorador, se espera que los resultados -cuando aparezcan- sean bastante mundanos. Probablemente la arena sea sólo el producto de basalto corroído, la roca volcánica omnipresente en la superficie de Marte.

Al equipo le preocupa más que el procedimiento de manejo de la toma de muestras funcione correctamente, que el logro de nuevos hallazgos significativos.

Un objetivo clave de las primeras excavaciones será limpiar a fondo los mecanismos internos de la herramienta del brazo robótico que hace el trabajo de cavar.

Se le llama Chimra, o colección y manipulación para el análisis de rocas del interior marciano.

Aunque ensamblada en condiciones de esterilización extrema en la Nasa, esta herramienta habrá adquirido de todos modos una capa de película aceitosa en el aire de la Tierra que contaminaría los resultados del análisis del laboratorio del robot si se dejan en el lugar. Al extraer varias muestras a través del sistema de manipulación, Curiosity puede depurar Chimra de la película.

“Lo empleamos efectivamente para enjuagar nuestra boca tres veces y luego escupirlo”, explicó Daniel Limonadi, quien está a cargo de la fase de extracción de muestras de la superficie por Curiosity, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la agencia espacial de Estados Unidos.

“Sacaremos un puñado de arena, la haremos vibrar en todas las diferentes superficies dentro de Chimra para efectivamente arrojar chorros de arena en esas superficies, y entonces deshacernos de todo ese material; luego enjuagamos y repetimos tres veces para terminar de limpiar todo”.

Una vez que el procedimiento esté completo, se entregará una pequeña muestra a los laboratorios a bordo, Sam y CheMin, para efectuar análisis químicos y mineralógicos.

La arena será severamente sacudida y tamizada para asegurarse de que únicamente material de grano fino, de un diámetro menor que el ancho de un cabello humano, llegue a los instrumentos.

Antecedentes y asignatura pendiente

El equipo estará consciente de la extrema dificultad que una previa misión a Marte, la sonda espacial Phoenix, de 2008, tuvo para conseguir material para su sistema de recolección de muestras.

“Phoenix tenía una capacidad relativamente sin control de entrega de material; tenían apenas una extracción y con esa debían hacer todo”, comentó Limonadi a la BBC.

“Usamos la gravedad y la vibración para poner cosas en pequeñas partes de Chimra que nos dieron volúmenes muy controlados de porciones para entregar”.

El explorador ya ha recorrido un total de 484 metros desde su aterrizaje el 6 de agosto en el cráter Gale, una enorme depresión en el ecuador de Marte.

Todavía le quedan por recorrer 176 metros para llegar a una locación llamada Glenelg, un lugar que según indicaron imágenes de satélite, es una confluencia entre tres diferentes terrenos geológicos.

Será en Glenelg donde Curiosity realmente se pondrá a trabajar en la investigación de ambientes en el pasado de Gale.

La semana pasada, los científicos anunciaron que el robot había tomado fotos de rocas claramente depositadas en agua que corría rápidamente. La teoría es que el explorador está en la a la cabeza de un antiguo abanico aluvial donde una red de corrientes atravesaba el suelo del cráter, hace miles de millones de años.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es el 'efecto Matilda' que invisibiliza a las mujeres en la ciencia

Existe un prejuicio sistemático en contra de reconocer sus logros y cuyo trabajo a menudo se atribuye a sus colegas masculinos. El "efecto Matilda" responde a este fenómeno y una campaña busca visibilizarlo y revertirlo.
8 de marzo, 2021
Comparte
Fotografía del libro de cuento de @NoMoreMatildas

@NoMoreMatildas
¿De qué se trata el “efecto Matilda”?

“¿Te imaginas qué hubiera pasado si Einstein habría nacido mujer? Probablemente hoy no sabríamos quién es Einstein”.

Con esta pregunta disparadora y una respuesta para la reflexión, comienza la campaña “No more Matildas” (No más Matildas), impulsada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La iniciativa -que empezó en el país europeo en enero y ya traspasa fronteras traducida a varios idiomas- busca concientizar a la sociedad sobre la poca visibilidad que tienen las mujeres en el ámbito científico.

También pretende recuperar los nombres de las mujeres de la ciencia que fueron silenciados y olvidados, llevándolos a los libros escolares con la idea de despertar ejemplos y la vocación científica de las niñas.

“Ya iba siendo hora que se recuperen tantas figuras perdidas, no solo porque es de justicia histórica, sino porque pueden ser modelos que cambien para siempre la percepción que tienen las niñas acera de la ciencia y lo adecuadas que son para ellas”, le dice a BBC Mundo Carmen Fenoll, presidenta de AMIT.

Pero ¿por qué les dicen Matildas a las mujeres de diferentes ámbitos de la ciencia que fueron silenciadas? ¿Quién empezó a llamarlas así?

“Efecto Matilda”

Este fenómeno de suprimir la contribución de las mujeres en el desarrollo de inventos o en la investigación, y también el reconocimiento frecuente de su trabajo a sus colegas masculinos no es nuevo. Ha pasado durante siglos.

Una de las primeras mujeres en denunciarlo públicamente fue Matilda Joslyn Gage, una sufragista y abolicionista de finales del siglo XIX en Estados Unidos que luchó por los derechos de las mujeres y de las minorías.

Matilda Joslyn Gage

Getty Images
Matilda Joslyn Gage fue una de las primeras que denunció la invisibilidad de las mujeres en la ciencia.

Ella escribió un ensayo publicado en 1883 con el nombre Woman as an inventor (“Mujeres inventoras”) en el que describe este fenómeno pero no le pone un nombre.

“Aunque la educación científica a la mujer le fue negada enormemente, algunos de los inventos más importantes del mundo se deben a ella”, escribió enumerando varios ejemplos.

Sin embargo, “la proporción de inventores femeninos (con patentes) es mucho menor que la de masculinos, lo que se debe al hecho de que la mujer no posee la misma de libertad que el hombre“, analizó Gage en el artículo publicado en la revista The North American Review.

Ella fue víctima de ese mismo efecto que denunciaba. No porque fuera una inventora opacada por un hombre que le robara crédito sino porque fue silenciada por sus colegas y no reconocida debidamente por la historia, opinan investigadores.

Gage era una ferviente luchadora del derecho al voto de las mujeres y, sin embargo, fue apartada por sus propias compañeras feministas Susan B. Anthony o Elizabeth Cady Stanton (con quién escribió History of Woman Suffrage) y escasamente recordada en la historia del movimiento.

“Se pelearon y luego, cuando se escribió la historia, se eliminó a Matilda (…) Ella no recibió crédito”, dice Margaret W. Rossiter, la historiadora científica estadounidense que acuñó la expresión “efecto Matilda”.

Ilustración de una científica con una brújula.

@NoMoreMatildas
Aún existen muchos estereotipos que alejan a las mujeres de la ciencia.

Rossiter, quien es profesora retirada de la Universidad Cornell, de Estados Unidos, dedicó toda su vida a buscar nombres perdidos de mujeres científicas no documentadas en los libros. Y escribió tres. “Mientras más buscaba, más encontraba”, asegura.

En su investigación, observó que este patrón de invisibilidad femenina se repetía una y otra vez en la ciencia.

Desde el hecho de que los hombres toman el crédito del trabajo de las mujeres, que las mujeres no ganan tantos premios como ellos, que no consiguen empleo en campos científicos o que son recluidas.

Claro que hay nombres conocidos como la doble Premio Nobel Marie Curie. “Ella era notable, pero era la excepción”, advierte Rossiter.

Así en 1993 la historiadora decidió que este efecto de invisibilizar a las mujeres debería tener el nombre de Matilda Gage y lo escribió en un artículo académico.

“Fue más como una broma, pero llamó la atención de todo el mundo, lo cual es sorprendente”, cuenta en una conversación telefónica con BBC Mundo.

“Microdesigualdades”

La desigualdad de género no es una novedad. Hasta hace no mucho tiempo, las mujeres en países occidentales no tenían derecho a estudiar en una universidad, por ejemplo.

Y pese a que esto ya no es así, hay muchas inequidades y prejuicios que siguen vigentes en la sociedad.

Marie Curie.

PA Media
La científica Marie Curie es la excepción al “efecto Matilda”.

“En muchas disciplinas científicas no es fácil entrar, tampoco hay modelos para las propias universitarias y las aguerridas interesadas que se animan a hacerlo pueden encontrarse con entornos que son bastante hostiles, muchas veces de un modo subconsciente o no explícito”, describe Fenoll.

“Los estereotipos que hay acerca del papel que juegan las mujeres en la ciencia siguen estando: ‘las mujeres son menos brillantes’, ‘las mujeres se esfuerzan menos’; ‘está bien que las mujeres estén en los equipos de investigación, pero los que son brillantes normalmente son ellos'”, enumera.

A nivel global, las mujeres son menos de un tercio de los investigadores y solo el 3% de Nobel en ciencia han sido otorgados a mujeres, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres en un estudio de septiembre de 2020.

“Para la región de América Latina y el Caribe, en 2017, del total de investigadores en ingeniería y tecnología, solo el 36% eran mujeres en Uruguay; el 26%, en Colombia; el 24%, en Costa Rica; el 17%, en El Salvador; en Honduras el 21,5%; y en Bolivia y Perú alrededor del 19%”, añade el reporte.

Según la presidenta de la AMIT, en el mundo científico español hay solo entre un 20 y 25% de mujeres.

Y con la pandemia este número se agravó. “El 40% de las científicas tuvo que dedicar bastante tiempo a los cuidados de los hijos y a veces al de sus padres, contra solo el 15% de los hombres”, añade Fenoll, citando fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación de España.

Entre las disciplinas donde hay menos mujeres están las ciencias más duras y las tecnologías, como matemática, física, informática y el desarrollo de la inteligencia artificial.

Fenoll ve una probable explicación de este escaso número es el perjuicio.

Una parte importantísima del problema es la percepción que tiene la sociedad de que las niñas son peores en matemáticas, que no tienen visión espacial, que son incapaces… Y si son capaces, se piensa que no les va a ir bien. Si eso te lo están diciendo en tu casa o en el colegio continuamente terminas creyéndotelo”, opina.

Ilustración de una científica con hombres detrás.

@NoMoreMatildas
Si hay menos mujeres en la ciencia, también hay pocas mujeres en la toma de decisiones.

“Hay menos mujeres tomando las decisiones. Claro que no todo el mundo quiere estar en la cúspide, pero no me creo que de entrada las mujeres prefieran no llegar a ser catedráticas”, afirma.

“Hay muchas microdesigualdades, por sí solas ninguna de ellas es suficiente para explicar lo que pasa pero cuando todas se suman terminan siendo determinantes”.

“No encajaba”

El movimiento #NoMoreMatildas no solo está respaldado por científicas, sino por escritoras, instituciones y medios de comunicación.

La iniciativa incluye la publicación gratuita de cuentos sobre Einstein, Fleming y Schödinger, como si hubiesen sido mujeres, y biografías de científicas reales como la geóloga danesa Inge Lehmann, la bióloga estadounidense Bárbara Mcclintock y la química británica Rosalind Franklin, por nombrar algunas.

Ilustración científica.

@NoMoreMatildas
“Hay muchas microdesigualdades” en la ciencia, dice Carmen Fenoll, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La campaña busca visibilizar e inspira a las niñas a que persigan carreras científicas.

“No se dejen intimidar por las científicas famosísimas. La mayoría de las científicas no somos famosas, somos personas normales que hacemos un trabajo que nos gusta mucho”, dice Fenoll.

La historiadora científica Margaret Rossiter también alienta a las niñas a que sigan sus pasiones científicas.

“Siempre me dijeron que no encajaba. Y pensé. Entonces eso es algo bueno. Yo no quiero encajar. No es mi objetivo en la vida”, afirma.

“¡Sigue adelante, no sabes lo que depara el futuro! Y si los niños aún dicen que las niñas no pueden estudiar matemáticas. Deberías responder: ‘¡Oye, lo hacemos igual de bien!'”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dMEho2ZcVtE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.