¿Merece la Unión Europea el Nobel de la Paz?
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¿Merece la Unión Europea el Nobel de la Paz?

Varios especialistas hablaron con la BBC sobre el sorpresivo premio Nobel de la Paz otorgado a la Unión Europea y las consecuencias que trae consigo.
13 de octubre, 2012
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Sorpresivamente, la UE fue galardonada con el Nobel de la Paz. //Foto: AP

El premio Nobel de la Paz de este año se le otorgó a la Unión Europea por promover la paz y estabilidad en Europa. El premio reconoció el éxito de la reconciliación Franco-Alemana, la ampliación de la Unión Europea hacia el Este y sus esfuerzos por establecer la paz en los países Balcánicos.

Varios expertos en asuntos europeos dan su opinión sobre el premio, que se entrega en momentos de tensión y en medio de la crisis de la deuda de la eurozona.

  • Heather Grabbe, Instituto Sociedad Abierta, Bruselas

Se trata de un impulso para aumentar la confianza de la Unión Europea, ya que en estos momentos de crisis la confianza se encuentra en su punto más bajo. Es un buen recordatorio de que la integración europea es un proyecto de paz.

La reconciliación de los países Balcánicos se encuentra bajo la tutela de la Unión Europea, si no fuera por la Unión Europea, no hubieran llegado a donde están ahora. La Unión Europea es el único cuerpo capaz de traer medidas de fomento para la paz en regiones tan problemáticas. Estado Unidos no podría hacerlo.

Francia y Alemania ya no van a la guerra para resolver dificultades económicas. En siglos anteriores si lo hacían, ahora negocian a través del Consejo Europeo – mucho mejor.

La reconciliación trata de exorcizar los fantasmas de la historia. Es fácil olvidar todo eso ahora, damos la paz por sentado.

La OTAN es una organización diversa, es una alianza militar que no realiza cambios institucionales.

Aún existen grandes desafíos, asegurar la reconciliación y cooperación de los países Balcánicos y tener una relación más constructiva e integradora con Turquía. En el vecindario de la UE todavía existen problemas mayores con la democracia, transiciones incompletas y nacionalismo económico.

La Unión Europea necesita volver a su actividad principal: comercio y promoción de la reconciliación. Es importante salir de esta crisis.

Las relaciones franco-alemanas han tenido altos y bajos, para el momento no son tan unidas en política económica o en el futuro de la UE como solían ser, aun así las poblaciones están mucho más cerca una de la otra, existen muchos intercambios y el comercio entre ellos en inmenso.

  • Carl Bildt, canciller de Suecia

Pienso que el premio estuvo bien merecido y que deberíamos felicitar a los 500 millones de europeos que, de distintas maneras, se han beneficiado de la integración, la estabilidad, paz y prosperidad que la Unión Europea les ha dado.

No hemos resuelto todos los problemas, la historia no ha llegado a su fin, pero se ha progresado.

Creo que tuvo una particular importancia que el comité Nobel haya resaltado el crecimiento. Mencionaron a Turquía, donde vemos cómo el proceso de integración está contribuyendo con la paz.

En Grecia, Portugal y España no podemos olvidar el importante papel que la Unión Europea jugó en la estabilización de la democracia después de la caída de la dictadura militar, así como también la mano que les está dando en algunos problemas económicos de importancia.

El proceso que ha hecho a través de la integración en las últimas décadas es increíblemente exitoso.

Me encuentro en el Norte de Europa, observando a los estados bálticos. Hace solo unas décadas, cien millones de personas en la parte oriental y central de Europa estaban viviendo bajo dictadura y desesperación.

Al lidiar con problemas actuales, pienso que todos coincidimos en que sería mucho más difícil manejarlos sin la integración, cooperación y sin que los líderes se sentaran en una mesa con el fin de encontrar soluciones comunes.

  • Nigel Farage, Partido de la Independencia del Reino Unido
Pienso que esto no tiene sentido.

Si alguien está sugiriendo que una Alemania democrática, estable y en período de posguerra hubiera invadido Francia otra vez con la intención de aplastarla hasta hacerla añicos, yo diría que se está malinterpretando la historia.

No creo que hubiese posibilidades de guerras en Europa Occidental después de 1945.

El premio me desconcierta ya que recientemente vimos a Angela Merkel yendo a Atenas. Vimos esvásticas siendo lanzadas y a una Europa dominada por el dolor, la violencia y la división.

La guerra fría se trataba de la OTAN y la disuasión nuclear. El hecho de que los rusos no nos hayan invadido no tuvo nada que ver con la Unión Europea, la cual después de todo, no estuvo creada en su totalidad hasta 1992.

La UE hoy se basa en la destrucción de la democracia en estados-nación. Lejos de hacer que las personas en Europa se amen unos a los otros, la eurozona ha dividido Europa de norte a sur ocasionando que las enemistades y la violencia en las calles aumente.

Nos estamos moviendo en una dirección muy peligrosa. Solo miren las lecciones que nos están dando los países balcánicos. Miren la idea tan chiflada que tuvimos en 1920 de abolir las naciones individuales y juntarlas todas bajo la bandera de Yugoslavia. Nos condujo a un desastre, tristemente la Unión Europea está cometiendo el mismo trágico error.

  • Mats Persson, instituto de investigación Europa Abierta

Es bueno para la UE tener un poco de estímulo. Pero al mismo tiempo algunas personas consideran un poco extraño que la Unión Europea obtenga este premio al mismo tiempo que la crisis del euro está causando tanta inquietud en distintas partes de Europa.

Las primeras personas en ser parte de los grandes momentos épicos de la reconciliación europea fueron los políticos nacionales y no las personas de las instituciones europeas.

Claramente la Unión Europea ha hecho cosas positivas, como la ampliación, extendiendo la estabilidad en la Europa Oriental postcomunista.

En cuanto a las relaciones franco-alemanas, ahora existe una relación institucionalizada entre los dos países, diseñada para discutir las crisis y cambios en los gobiernos. Esto es positivo para Europa.

Pero Europa es mucho más que el eje franco-alemán. La ironía es que el euro, que fue prematuramente impulsado por una ideología, podría causar el riesgo de que algunos países se alejaran. El euro niega el impacto positivo que la UE ha tenido.

En Grecia, España y Portugal la EU solía verse como un contrapeso para las desmenuzables políticas domésticas, pero ahora el euro está asociado con dolor e interferencia exterior, a través de la Troika de la Unión Europea y la Comisión Europea.

El Servicio de Acción Externa (EAS) está restringido al mínimo común denominador en Europa, no puede atravesar los intereses de las políticas extranjeras específicas de un país. Tiene que conciliar 27 políticas extrajeras distintas, por tanto no es un actor rápido.

La EAS tiene un historial mixto, ha hecho algunas cosas decentes, como las sanciones a Irán y en los países balcánicos. Pero en la guerra de Bosnia Estados Unidos tuvo que intervenir y en la Revolución Árabe la UE inicialmente estaba en el lado equivocado.

Turquía será un problema inmenso si en vez de poner al oriente a favor, lo voltea en contra de Europa.

  • Charles Grant, Centro para la Reforma Europea

La Unión Europea merece el premio.

Su papel en la historia es único y positivo, mucho más importante que la incapacidad de los líderes actuales encargados de resolver las tribulaciones de la eurozona.

Solo hay que viajar una vez a Asia para entender el valor de la UE. Las disputas por territorio en el Sur y Este de Asia podrían fácilmente estallar en guerra.

Muchos asiáticos desearían tener un cuerpo fuerte y multilateral como la Unión Europea o la OTAN, esto hace la guerra entre sus miembros inconcebible. Si los estados europeos no están de acuerdo se aferran a cumbres interminables hasta que consiguen un compromiso.

No deberíamos olvidar que la ampliación de la Unión Europea hacia el este ha difundo la paz, democracia y seguridad a lo largo de una gran parte del continente.

Verdaderamente la UE permitió que las guerras de 1990 en los balcanes se alargaran mucho, pero aprendió la lección y desarrolló una capacidad de mantenimiento de paz que le ha hecho bien a los países balcánicos, a África y a otras partes.

  • Ulrike Guerot, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores

Esto es bastante positivo. Nos recuerda lo que olvidamos en la discusión de la crisis de la eurozona; que esto fue un proyecto de paz y además un proyecto político. Un proyecto que ha transformado a la Europa de las dictaduras autoritarias a una Europa democrática con países prósperos.

Alemania y Francia tuvieron razones muy diferentes, Alemania queriendo superar su terrible historia y Francia buscando protección de Alemania. Sin embargo ellos superaron un siglo de guerra a través de la reconciliación.

Más de 60 años después seguimos luchando con este proyecto, pero no olvidemos que no ha habido 60 años de paz en Europa desde 1410.

Cuando Barack Obama ganó el premio justo después de su elección surgieron las mismas dudas.

No obstante existe un componente simbólico ligado al premio, además del componente promocional y de apoyo. Significa mucha atención y discusión, sobre todo le recuerda a las personas lo que está en riesgo en estas horas tan difíciles y los obstáculos históricos a los que nos estamos enfrentando.

¿En el medio de la crisis más profunda, vamos a destruir un proyecto de 60 años que trata la ley y los derechos humanos?

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Los inesperados 'efectos colaterales' positivos de la vacuna contra COVID

Los estudios experimentales ya han comprobado la eficacia de las vacunas. Pero la experiencia práctica muestra que los beneficios de la vacunación van mucho más allá de lo esperado.
Getty Images
18 de marzo, 2021
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¿Las vacunas contra el covid-19 protegen contra la infección o previenen los casos graves de la enfermedad?

Esta pregunta ha suscitado numerosos debates entre la comunidad científica en las últimas semanas.

Por lo que se sabe hasta ahora, las vacunas ya aprobadas en varios países tienen una buena efectividad en la prevención de cuadros de covid-19 con síntomas (recuerde bien la palabra síntomas).

Pero eso no quiere decir que sus beneficios se limiten a esto: la experiencia en el mundo real, en las campañas de inmunización más avanzadas en algunos países, indica que las dosis que se utilizan actualmente traen otros beneficios en la lucha contra la pandemia.

Los datos de Israel, donde la vacunación está más avanzada, sugieren resultados mejores que los esperados, como una caída dramática en los casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

También hay evidencia de que las vacunas ayudan a combatir los síntomas leves que, aunque tenues, igual mandaban a los pacientes al hospital.

Misma estrategia, varios desenlaces

Para entender cómo los científicos llegaron a estas conclusiones, es necesario remontarse al 9 de abril de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento que definiría las reglas del juego.

En las directrices, la entidad estableció los requisitos mínimos para que se apruebe una vacuna contra el “nuevo” coronavirus.

Entre una serie de criterios técnicos y especificaciones, una regla se destacó como la más importante: la vacuna contra la covid-19 debía tener una tasa mínima de efectividad del 50% frente a una de estas tres circunstancias: la infección en sí, la enfermedad sintomática o las formas graves de la enfermedad.

Tales requisitos no son novedad: existen vacunas que se usan contra otras enfermedades infecciosas que son excelentes para evitar que el virus invada el cuerpo de un individuo y comience a replicarse en su interior.

Este es el caso, por ejemplo, de las dosis contra el sarampión y la fiebre amarilla. Quien los toma está bien protegido de los virus que causan estas enfermedades.

Un niño recibiendo una vacuna

Getty Images
La vacuna contra el sarampión evita la infección de esta enfermedad.

Otros productos no son capaces de detener la infección en sí, pero evitan que evolucione y afecte demasiado al organismo, lo que requeriría hospitalización y atención médica especializada.

La vacuna contra la gripe encaja perfectamente en esta categoría: quien recibe la inyección a principios de otoño corre un riesgo considerable de contraer el virus durante los próximos meses. Pero, si ocurre, los síntomas de la enfermedad serán mucho más leves y no requerirán estadías prolongadas en salas y unidades de cuidados intensivos.

Esto es bueno para el individuo, que no siente que su salud se vea afectada, y para el sistema de salud en su conjunto, que no colapsa con la llegada de varios pacientes al mismo tiempo, especialmente en invierno, cuando la circulación de los virus que afectan al sistema respiratorio crece mucho.

¿Qué hicieron con la covid-19?

La pandemia, por supuesto, trajo algunos desafíos adicionales a la carrera científica: la humanidad necesitaba una solución rápida. No era factible esperar años para el desarrollo de una vacuna.

Para acelerar el proceso, todas las farmacéuticas y centros de investigación diseñaron las pruebas clínicas de sus candidatas a vacunas para ver si serían efectivas contra la enfermedad con síntomas, el segundo resultado establecido por la OMS.

Línea de producción de una vacuna.

Getty Images
Probada a gran escala en Brasil, la tasa de eficacia de CoronaVac fue de 50%. Pero en la vida real, sus efectos podrían tener mayor alcance.

En la coyuntura actual, no sería factible medir si las vacunas previenen la infección (el primer resultado), por dos razones principales.

Primero, porque una parte considerable de los infectados por el coronavirus no presenta ningún síntoma. Y, en segundo lugar, tal estrategia requeriría un aparato y una inversión financiera absolutamente gigantescos.

“Cada estudio involucró a decenas de miles de voluntarios y, para saber si cada uno de estos participantes no contrajo el virus, sería necesario realizar pruebas diagnósticas a todos ellos durante varias semanas seguidas. ¿Te imaginas el costo de eso?”, pregunta la microbióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciencia, de Brasil.

La otra opción sería evaluar el poder de las vacunas frente a las condiciones más graves, que requieren hospitalización y suponen mayor riesgo de muerte.

La dificultad estaría en el tiempo de observación necesario: en EE.UU. se estima que, de cada 200 personas infectadas por el coronavirus, una muere.

Los investigadores tardarían varios meses en lograr un número mínimo de muertes suficiente para realizar los cálculos estadísticos que determinan la tasa de efectividad y, como vimos anteriormente, el plazo para crear una solución nunca ha sido tan ajustado.

En vista de las limitaciones, todos los competidores terminaron siguiendo el camino intermedio: las pruebas clínicas de la fase 3 se diseñaron para establecer cuánto protegen las candidatas a vacunas contra el covid-19 sintomático, como se explicó en los párrafos anteriores.

Así es como muchas candidatas a vacunas avanzaron en los ensayos clínicos, fueron aprobadas o están siendo analizadas actualmente por agencias reguladoras.

Punto de inflexión

Pero aquí aparece una controversia importante en esta historia: ¿cómo se define un síntoma de covid-19?

Cada farmacéutica y cada centro de investigación estableció sus propios criterios para enmarcar lo que sería una sospecha de infección por coronavirus.

“En las pruebas de CoronaVac, Sinovac y el Instituto Butantan, por ejemplo, se instruyó a los voluntarios para que informaran de cualquier malestar que sintieran, por leve que fuera”, describe Pasternak.

Posteriormente, estos participantes se sometieron a la prueba molecular (hisopado nasofaríngeo) para saber si tenían la enfermedad o no.

Una mujer recibe la vacuna en Francia.

Reuters
La vacunación busca la protección comunitaria, por lo que el éxito del proceso no debe evaluarse a partir de resultados individuales.

“Moderna, en cambio, estableció que, para realizar tal examen, el individuo debía tener al menos dos síntomas o un signo muy claro de covid-19, como falta de aire”, agrega la especialista.

Esta diferencia, por supuesto, tuvo un impacto en los resultados de los análisis preliminares. No es exagerado especular que un número considerable de participantes que recibieron la vacuna de Moderna desarrollaron condiciones leves y moderadas de la enfermedad. Sin embargo, como no fueron sometidos a los métodos de diagnóstico, no supieron que tenían la infección.

Esta es una de las razones por las que los científicos no centran tanto su análisis en las tasas de eficacia: en el mundo real, puede ser que el 50,4% de CoronaVac se vuelva un poco más alto, mientras que el 94% de Moderna termine ligeramente reducido, y no hay problema con eso.

“Debemos entender que la vacuna no es como un medicamento con el que tratamos a una persona. La vacuna es algo que protege a la comunidad. No se puede analizar desde un punto de vista individual, sino de cómo se protege a toda una población”, explica la epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin, una organización internacional sin fines de lucro que promueve la inmunización en todo el mundo.

Observaciones paralelas

Para demostrar su seguridad y eficacia, cada nueva vacuna se somete a un verdadero rito científico, que implica una serie de pasos.

“Todo comienza con experimentos en cultivos de células animales, donde vemos si las moléculas tienen potencial para funcionar en humanos”, explica el doctor Jorge Kalil, profesor de inmunología clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Vacuna de moderna

Reuters
Todas las vacunas autorizadas fueron sometidas a rigurosas pruebas.

Si los resultados son buenos, el producto se prueba en humanos, en tres fases.

“Comenzamos con un número limitado de voluntarios en la fase uno y, a medida que avanza el conocimiento, evolucionamos a decenas de miles de participantes en la fase tres”, resume Kalil, quien también es director del Laboratorio de Inmunología del Instituto del Corazón (InCor), en Sao Paulo.

Las vacunas contra la covid-19 han atravesado (y siguen atravesando) esta maratón.

La tasa de eficacia sobre la covid-19 sintomática se establece precisamente en esta etapa de tres ensayos clínicos.

Pero eso no es lo único que miden los científicos: aprovechan toda la estructura para hacer estudios y mediciones “paralelas”, que se conocen como resultados secundarios.

No son el objetivo principal de ese trabajo, pero son conocimientos que también ayudan a comprender el poder de ese candidato para la inmunización.

“Además de saber que CoronaVac tenía una tasa de eficacia general del 50% contra la enfermedad sintomática, la investigación mostró una protección del 78% contra los síntomas leves que también necesitaban asistencia médica. Este fue un resultado secundario observado”, ejemplifica Kalil.

Por lo tanto, aunque se han diseñado estudios clínicos para evaluar la capacidad de las vacunas para prevenir el covid-19 sintomático, muchas de las pruebas ya indicaron que los beneficios podrían ser más prometedores.

Y esa evidencia ahora se está confirmando, con los primeros resultados de la vida real de las campañas de inmunización contra el coronavirus.

El ejemplo de Israel

Con aproximadamente 8,8 millones de habitantes, Israel fue el primer país del mundo en iniciar y expandir rápidamente una campaña de vacunación contra la covid-19.

“El país se ha convertido en un caso de estudio perfecto, ya que está utilizando la misma vacuna en toda la población y aplicando las dosis a un ritmo muy rápido”, señala Pasternak.

Puntos ce vacunación en Israel.

Getty Images
Israel tiene la campaña de inmunización contra la covid-19 más avanzada del mundo.

Los datos publicados la semana pasada por el Ministerio de Salud de Israel y las farmacéuticas responsables de la vacuna revelan resultados que superan las expectativas, como la caída dramática de casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

“Los últimos análisis revelan que los individuos no vacunados tienen 44 veces más riesgo de desarrollar una infección sintomática y 28 veces más probabilidades de morir por la enfermedad”, dijeron las entidades, en un comunicado difundido a la prensa.

Nota: las pruebas de fase tres de inmunización de Pfizer y BioNTech se crearon para observar y medir la eficacia contra la covid-19 sintomática. Pero, en la experiencia de la vida real, todo indica que las dosis también son capaces de prevenir la infección (el primer elemento mencionado por la OMS) y las condiciones muy graves (el tercer elemento).

Además de Pfizer/BioNTech, las vacunas de Moderna y AstraZeneca/Oxford ya muestran efectos similares en lugares donde se aplican a gran escala.

“Esto significa que las vacunas pueden tener un impacto en la transmisión viral y, cuantas más personas estén protegidas, más difícil será para el virus encontrar a alguien vulnerable”, argumenta Garrett.

Pie en el acelerador

Hay un ingrediente adicional que exige campañas de inmunización aún más rápidas: el descubrimiento de nuevas variantes del coronavirus.

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Ya se sabe que estas versiones del agente infeccioso se propagan con mayor facilidad y que incluso pueden afectar a personas que ya tuvieron la enfermedad en los meses anteriores.

Otro temor es que estas mutaciones en el código genético viral hagan que las vacunas sean menos efectivas o que incluso las dejen completamente desactualizadas.

Precisamente por eso hay que acelerar la vacunación. “Las variantes son preocupantes. Las vacunas que tenemos en este momento dan cuenta de los tipos de coronavirus que se han descrito hasta ahora. Por lo tanto, no podemos dejar margen y tiempo para que aparezcan otras versiones y se escapen de la solución que tenemos”, advierte Pasternak.

La microbióloga apunta que, además de poner un pie en el acelerador de la vacunación, es necesario invertir más en secuenciación genética y vigilancia genómica para identificar estas nuevas amenazas desde su origen, antes de que se extiendan a otros rincones.


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