“Sí estaba jugando, pero seguía la sesión”: Layda Sansores
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“Sí estaba jugando, pero seguía la sesión”: Layda Sansores

La legisladora terminó por reconocer que no fue espiada por el Senado, pero se dijo molesta por el trato que se le dio al video grabado por Animal Político donde se le observa jugando en su iPad durante el debate de la Reforma Laboral
Por Francisco Sandoval Alarcón
26 de octubre, 2012
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En la mañana del jueves habló de un supuesto “espionaje” en su contra. Dijo que solicitaría al Senado los videos de seguridad de la Cámara y que le pediría a un experto que analizara las imágenes para saber si se trataba de una filtración.

Por la tarde, al ser entrevistada por Animal Político, reconoció que se trató de un “error” de su parte y pidió una disculpa pública por su actitud.

Comentó que ahora que sabía que el video donde aparece jugando en plena discusión de la Reforma Laboral  fue tomado por Animal Político y retomado por la mayoría de los medios, sólo pediría las imágenes de seguridad del Senado para identificar a los legisladores que no estaban poniendo atención ese día.

Layda Sansores, senadora del Movimiento Ciudadano, reconoció su “error”.

Lo hizo en el mismo lugar desde donde fue grabada el lunes: En el palco izquierdo del tercer piso destinado a la prensa, donde terminó por reconocer que no se trató de una estrategia de espionaje en su contra, pero aún así se dijo molesta por el trato que la prensa le dio al video.

Respeto el trabajo de Animal Político, me encanta mucho, son aguerridos y respetables. No me preocupa que (el video) ustedes lo hayan sacado, lo que me preocupa es el uso que le va dando la Cámara (de Senadores)”, comentó la Senadora, en casi media hora que duró la entrevista y que a continuación se presenta.

-¿Qué tendría que decir sobre lo ocurrido en la sesión del martes?-

Que se saca fuera de contexto porque ustedes son como muy serios. Nosotros siempre los seguimos y siempre muestran la verdad.

Lo que me preocupa es que esto y a lo mejor no fue culpa de ustedes, es que desde la Cámara lo tomaron como una estrategia en la que yo me preguntó cuál es su fin y cuáles son los instrumentos que usan.

-Pero cuál estrategia, yo la grabé con mi cámara porque me llamó mucho la atención lo que estaba ocurriendo. Yo me di cuenta que en ese momento existía mucho desorden en el salón-

Pero no era sólo mío. Yo nunca me paré. No comí, no tomé agua, no fuí al baño.

-Pero senadora estamos hablando que fue casi una hora la que estuvo jugando con el iPad. La pude ver todo ese tiempo y tengo 3 videos que grabé en ese lapso-

No fue una hora.

-Yo la tengo grabada Senadora. Si gusta le muestro las imágenes de mi cámara-

Estaba yo en el tedio de no saber qué hacer. Había tuiteado toda la parte emotiva, emocionante, de lo que estaba pasando, informando a los campechanos. Y como no había nada que hacer.

Estaba muy cansada porque llevábamos desde las 8 de la mañana en el Senado, pero de eso no se habla.

Pero además el debate que no es debate, porque esto ya estaba decidido, es un show. Para qué sirve el debate, no sirve para nada, nada más para cubrir un ritual.

Entonces llega un momento, abro y cierro (el iPad), pero se me acaba la batería.

-Pero yo la vi muy activa en el juego-

Pero una parte es el juego y la otra los tuiters (sic) que yo mandaba.

-El video que subí dura poco más de 1 minuto, pero tengo aquí en mi cámara más videos…

Revísalos.

-Ya los revisé Senadora-

Todos son juegos o tuits. Yo estaba tuiteando la sesión, es tal tema, son tantos votantes. Eso qué quiere decir, que puede regresar a la cámara. Yo estaba explicándole a la gente, no estaba jugando. Estaba yo en eso y se me acaba la batería.

Pero como quiera que sea yo acepto que es un error.

-Le aclaro que yo no tengo ningún fin o estrategia más que un interés periodístico-

El problema no es de ustedes.

El problema fue el uso que le dio la Cámara.

Pero además, por qué (Joaquín) López Dóriga no saca a Mariana (Gómez del Campo). Porque yo no sé qué sea peor. Porque yo ahí desde mi sillita aburrida haces lo que puedes.

Pero lo que me preocupa es que tu cámara llegue a tomar hasta las letras. Invades de alguna manera. Yo me siento invadida.

-Pero no eran letras Senadora, era un juego llamado Diamond-

No era Diamond ni siquiera.

-Cuál era entonces-

Unas mariposas. Voy a ver a mi nieta el miércoles, entonces es lo que juega y lo estaba viendo para yo poder jugar con ella. Estoy aprendiéndole. Me quedaba viéndolo, para saber qué se puede hacer tratando de anticiparlo.

Pero era un acto en el que yo estoy tuiteando y de repente aparece el juego que ella misma bajó.

Entonces me quedé entretenida en eso, pero también estaba en una cuestión de mucha impotencia porque yo siempre me he cuestionado para qué sirven los debates y si es una forma de protesta para tratar de decir: sabes qué, es más interesante hacer esto.

Si estaba jugando, pero seguía la sesión. Siempre levantaba la mano, escuchaba al orador. Pero sabes qué, lo bueno de estos jueguitos es que son muy lentos y puedes oír al orador y seguir con tu jueguito.

Nunca perdí la sesión. Porque pareciera que no me importan los trabajadores, cuando yo estuve presente, y comienza a investigar, los días que vinieron los trabajadores (al Senado a presentar sus posturas sobre la reforma).

Yo siempre veía a los de la Comisión (del trabajo) y sólo a 2 priistas. Los del PRI nunca escucharon a los trabajadores.

-Pero ahora que sabe que fui yo el que tomó el video, usted sigue pensando que esto fue un espionaje del Senado y seguirá insistiendo en pedir los videos-

Los voy a pedir para saber qué estaba pasando realmente en ese momento, porque había un desorden generalizado. Porque hubo senadoras que se perdieron la discusión para irse a besar con su pareja o para contar chistes.

Yo al menos no perdía la atención de lo que estaba pasando, porque sobre todo uno viene de días de cansancio. Porque yo sí me eché hasta la media noche  todas las intervenciones.

Ese día salí desde las 5 de la mañana para poder llegar a tiempo. Pero además me había echado toda la semana las intervenciones de trabajadores y líderes sindicales.  Entonces eso (el video), es como a uno sacarlo de contexto.

Pero lo que me preocupa es que haya cámaras que van directo a las teclas. Ustedes podrían tomar fotografías de lo que yo escribo.

-Pero eso habría que reclamárselo al arquitecto de este edificio. Así fue construido-

Pero hasta qué grado, porque a lo mejor tú puedes ver que estoy jugando.

Pero además a ti se te dejaron pasar y a los del Reforma no los dejaron pasar de este lado. Hay 5 periodistas que me dijeron que les cerraron la puerta.

-Le puedo asegurar Senadora que estaban dejando pasar a todos. No hubo restricciones-

Ya van 5 periodistas, que son gente seria, que me dicen que cerraron esa puerta. Entonces yo quiero hablar con el de resguardo.

-Me considero un periodista serio y le puedo asegurar que jamás cerraron esa puerta-

Exacto, pero aquí hay distinciones. Hay reporteros que sí pasan y otros que no pasan.

-Pero a ver Senadora hay gente que está descontenta porque usted estaba jugando en un debate tan importante. Qué les diría, porque hay un sector molesto. Usted seguramente ya ha leído los comentarios en redes sociales-

Lo que creo es que se saca de contexto y ya los dije es un error y pido una disculpa al orador, pero además estaban diciendo puras sandeces.

-Pero en una de las intervenciones en las que usted jugaba,  el orador era el senador Mario Delgado del PRD-

No, el que dice eso era Ortiz.

-Grabé otro video en donde el orador es Mario Delgado del PRD y usted está jugando-

Puede ser Mario, pero esa es la parte en donde ya no estábamos en la transparencia (sindical). Lo que sabemos es que había una aplanadora y ya sabíamos todo lo que se iba a votar.

Yo lo que digo: Mi disculpa al orador o a los oradores, pero ojalá también pida una disculpa la derecha porque hay de juegos a juegos y lo que está haciendo la derecha es poner este velo.

Lo mío fue jugar unos minutos este juego 30, 50 minutos o los que quieran, pero lo que ellos están haciendo es un juego contra la clase trabajadora. Para que se cancele su destino como obreros y es una provocación que pone en riesgo la paz social.

Yo me disculpo, pero también que se disculpen ellos porque eso es lo grave. Porque yo no sé hasta dónde son esos límites éticos y que a veces no depende de ustedes, porque ustedes sacan una nota que viene siendo como amarillista en la que se dice está jugando, pero porque no sacan el besito. Lo sacaron ustedes, pero no lo sacó (Joaquín) López Dóriga.

Ustedes cumplen y pasan todo, pero la siguiente etapa es dónde yo digo cuál es la estrategia de la Cámara.

Porque los del PRI se tardaron hora y media para llegar a la sesión y cuando llegaron fue para exigir que volvieran a poner la pantalla, cuándo se ha visto esto.

Pero además por qué (Joaquín) López Doriga me da un minuto a mí y no le da un segundo a Mariana (Gómez). Eso es a lo que yo voy.

Aquí lo que cabe es analizar también si estos debates tienen sentido. Por qué ese desorden generalizado. Unos están parados, otros besándose, otros (leyendo) novela. Por qué, porque sabemos que no nos sirve para nada. El debate ya viene cocinado desde Washington. Las iniciativas se cocinan desde afuera o se cocinan desde la guarida de Enrique Peña o desde Los Pinos.

Entonces hay que revisar  si valen la pena los debates. Son escenografías, son rituales muy largos.

-Cuál sería la alternativa-

Que se ofrezcan los posicionamientos. Decir porque vamos a votar a favor o en contra, pero ya esto de las reservas todos sabemos el final de la historia. Entonces cómo ya todos lo conocen ya no hay interés.

-Pero en esta discusión, al menos en los temas de democracia y transparencia sindical, el PAN, PRD, PT, MC, tenían el 52% de los votos-

Por eso no me moví en ningún momento. No me falló ninguna votación de manita. Eso era lo importante, la votación.

Yo si estuve en las comisiones, conocía todo puntualmente. En qué consistía la propuesta, porque si me tomé la molestia de conocer el tema y no soy de la comisión (del trabajo).

Yo no tengo fracción, soy una y recibo a la gente, voy a la comisión, recibo a los líderes sindicales. Lo que no se resalta es que los priístas son 52 y sólo 2 estuvieron en esas reuniones. Entonces ellos pueden estar más frescos, pero aún sí llegaron una hora y media tarde.

Esto (lo del video) es un momento de distracción. Yo casi nunca abro la computadora, poco contesto el teléfono, quiero estar acá, disfruto y vivo el momento y quiero estar concentrada.

Pero se dio una impresión de que no tenía interés cuando fui de las que más participaron.

-Usted habla de amarillismo, de sesgos. A que se refiere específicamente-

Cuando me  refiero al sesgo, es a lo sesgado de la Cámara (de Senadores). Los usó. Usó lo que ustedes hicieron.

Excélsior lo saca y copia. No lo retuitea. Copia como si ellos hubieran sacado lo mismo (de información), porque es idéntico lo que saca Excélsior. Y de ahí  López Doriga le da un minuto.

Estoy acostumbrada a eso, pero lo que estoy defendiendo es que esto es parte de una estrategia de vendettas políticas, no les gusta y vamos a molestar como para reducirte porque vienen temas muy fuertes. Yo he estado viendo temas de transparencia.

No te vayas a confundir, yo respeto el trabajo de Animal Político, me encanta mucho, son aguerridos y respetables. No me preocupa que ustedes lo hayan sacado, lo que me preocupa es el uso que le va dando la Cámara y ahí hay que aclarar que sí estuve jugando, pero nunca me paré de mi asiento.

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El inquietante aumento de los suicidios entre las mujeres en Japón durante la pandemia

Los efectos económicos y sociales de la pandemia y una conducta de imitación por casos de suicidio entre celebridades están impulsando este "impactante" fenómeno en el país asiático.
23 de febrero, 2021
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Japón informa de los suicidios con mayor rapidez y precisión que cualquier otro país del mundo. A diferencia de la mayoría de los países, se recopilan las cifras al final de cada mes.

Durante la pandemia de covid-19 los números han contado una historia inquietante.

En 2020, las tasas de suicidio en Japón subieron por primera vez en 11 años. Lo más sorprendente es que, mientras los suicidios masculinos descendieron ligeramente, las tasas entre las mujeres se dispararon casi un 15%.

Solo en octubre, la tasa de suicidios femeninos en el país dio un salto de más del 70%, en comparación con el mismo mes del año anterior.

¿Qué está ocurriendo? ¿Y por qué la pandemia parece estar afectando mucho más a las mujeres que a los hombres?

*Advertencia: Algunos pueden encontrar el contenido de esta historia perturbador

Encontrarse cara a cara con una joven que ha intentado suicidarse en repetidas ocasiones es una experiencia inquietante. Ha despertado en mí un nuevo respeto por quienes trabajan en la prevención del suicidio.

Estoy sentada en un centro de acogida en el barrio rojo de Yokohama, dirigido por una organización benéfica dedicada a la prevención del suicidio que se llama Proyecto Bond.

Al otro lado de la mesa hay una mujer de 19 años, con el pelo recogido. Está sentada. Muy quieta.

En silencio, sin mostrar emoción alguna, empieza a contarme su historia.

Dice que todo empezó cuando tenía 15 años. Su hermano mayor empezó a abusar de ella con violencia. Al final se escapó de casa, pero eso no puso fin al dolor y la soledad.

Acabar con su vida parecía la única salida.

“Desde el año pasado por estas fechas, he estado entrando y saliendo del hospital muchas veces”, me cuenta.

“Intenté muchas veces suicidarme, pero no lo conseguí, así que ahora supongo que he renunciado a intentar morir”.

Lo que la detuvo fue la intervención del Proyecto Bond. Le encontraron un lugar seguro para vivir y empezaron a darle asesoramiento intensivo.

Jun Tachibana es la fundadora del Proyecto Bond. Es una mujer fuerte, de 40 años, con un optimismo infatigable.

Jun Tachibana

BBC
Tachibana, del Proyecto Bond, afirma que la covid-19 parece estar llevando al límite a quienes ya son vulnerables.

“Cuando las chicas tienen verdaderos problemas y sufren, realmente no saben qué hacer”, asevera.

“Nosotros estamos aquí, dispuestos a escucharlas, a decirles: estamos con vosotras”.

Tachibana afirma que la pandemia parece estar llevando al límite a quienes ya son vulnerables.

Describe algunas de las desgarradoras llamadas que ha recibido su personal en los últimos meses.

Escuchamos muchas frases como “Quiero morir” o “No tengo adónde ir”, asegura. “Dicen: ‘Es tan doloroso, me siento tan sola que quiero desaparecer'”.

Para quienes sufren abusos físicos o sexuales, la pandemia ha empeorado mucho la situación.

“Una chica con la que hablé el otro día me confesó que su padre la acosa sexualmente”, cuenta Tachibana.

“Pero, debido a la pandemia, su padre no trabaja mucho y está más en casa, así que no puede escaparse de él”.

Un patrón “muy inusual”

Si se observan los anteriores periodos de crisis en Japón, como la crisis bancaria de 2008 o el colapso del mercado bursátil y la burbuja inmobiliaria a principios de la década de 1990, el impacto se dejó sentir sobre todo en los hombres de mediana edad.

Se observaron grandes picos en las tasas de suicidio masculino.

Pero la crisis de la covid-19 es diferente, está afectando a los jóvenes y, en particular, a las mujeres jóvenes. Las razones son complejas.

Número de suicidios en Japón. 2008 - 2020. .

Japón solía tener la tasa de suicidio más alta del mundo desarrollado.

En la última década, ha tenido un gran éxito en la reducción de las tasas de suicidio: han caído alrededor de un tercio.

La profesora Michiko Ueda es una de las principales expertas en suicidios de Japón. Me cuenta lo impactante que ha sido presenciar el fuerte retroceso de los últimos meses.

“Este patrón de suicidios femeninos es muy, muy inusual”, me revela.

“Nunca había visto un aumento tan grande en mi carrera como investigadora en este tema. Lo que ocurre con la pandemia de coronavirus es que las industrias más afectadas son las que cuentan con personal femenino, como el turismo y el comercio minorista y las industrias alimentarias”.

Japón ha visto aumentar considerablemente el número de mujeres solteras que viven solas -muchas de ellas optan por ello en lugar de casarse- lo que desafía los tradicionales roles de género que aún perviven en el país.

La profesora Ueda afirma que las mujeres jóvenes también son mucho más propensas a tener empleos precarios.

depresión

Getty Images
En octubre del año pasado, 879 mujeres se quitaron la vida. Esto supone un aumento de más del 70% respecto al mismo mes de 2019.

“Muchas mujeres ya no están casadas”, relata.

“Tienen que mantener su propia vida y no tienen trabajos permanentes. Así que, cuando ocurre algo, por supuesto, se ven afectadas muy duramente”.

“El número de pérdidas de empleo entre el personal no permanente es enorme en los últimos ocho meses”.

Hay un mes que destaca. En octubre del año pasado, 879 mujeres se quitaron la vida. Esto supone un aumento de más del 70% respecto al mismo mes de 2019.

Los titulares de los periódicos dieron la voz de alarma.

Algunos comparaban el número total de suicidios de hombres y mujeres en octubre (2.199) con el número total de muertes en Japón por coronavirus hasta ese momento (2.087).

Algo particularmente extraño estaba ocurriendo.

El 27 de septiembre del año pasado, una actriz muy famosa y popular llamada Yuko Takeuchi fue encontrada muerta en su casa. Después se conoció que se había quitado la vida.

Yuko Takeuchi

Getty Images
La actriz japonesa Yuko Takeuchi fue encontrada muerta en su casa y los expertos han percibido un efecto de imitación.

Yasuyuki Shimizu es un antiguo periodista que ahora dirige una organización benéfica dedicada a combatir el problema del suicidio en Japón.

“Desde el día en que se hace público que un famoso se ha quitado la vida, el número de suicidios aumenta y se mantiene así durante unos 10 días”, estima.

“A partir de los datos podemos ver que el suicidio de la actriz el 27 de septiembre provocó 207 suicidios femeninos en los 10 días siguientes”.

Si se observan los datos de los suicidios de mujeres de la misma edad que Yuko Takeuchi, las estadísticas son aún más reveladoras.

“Las mujeres de 40 años fueron las más influenciadas de todos los grupos de edad”, sostiene Shimizu.

“Para ese grupo (la tasa de suicidio) se duplicó con creces”.

Otros expertos coinciden en que existe una conexión muy fuerte entre los suicidios de famosos y un repunte inmediato de los suicidios en los días posteriores.

El fenómeno de los famosos

Este fenómeno no es exclusivo de Japón, y es una de las razones por las que informar sobre el suicidio es tan difícil.

Cuanto más se hable del suicidio de un famoso en los medios de comunicación y en las redes sociales, mayor será el impacto en otras personas vulnerables.

Una investigadora de este tema es Mai Suganuma. Ella misma vivió de cerca un suicidio. Cuando era adolescente, su padre se quitó la vida.

Ahora colabora en apoyar a las familias de otras personas que se han suicidado.

Y al igual que el coronavirus está dejando a familias sin poder llorar a sus seres queridos, también está haciendo más difícil la vida a los parientes de las víctimas de suicidio.

“Cuando hablo con los familiares, su sentimiento por no poder salvar a su ser querido es muy fuerte, lo que a menudo hace que se culpen a sí mismos”, explica Mai Suganuma.

People walk past the entrance of an Karaoke store closed due to the spread of the conoravirus in Tokyo

Getty Images
Las calles de Japón se han vaciado por la tercera ola de la pandemia.

“Yo también me culpé por no haber podido salvar a mi padre”.

“Ahora les dicen que deben quedarse en casa. Me preocupa que el sentimiento de culpa se haga más fuerte. Para empezar, los japoneses no hablan de la muerte. No tenemos una cultura de hablar de los suicidios”.

Japón se encuentra ahora en la tercera ola de infecciones por covid-19, y el gobierno ha ordenado un segundo estado de emergencia.

Es probable que se prolongue hasta bien entrado febrero. Más restaurantes, hoteles y bares están cerrando sus puertas. Más personas están perdiendo sus empleos.

Para Ueda hay otra pregunta persistente. Si esto ocurre en Japón, sin cierres estrictos, y con relativamente pocas muertes por el virus, ¿qué está ocurriendo en otros países donde la pandemia es mucho peor?


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