Secuestran a 240 migrantes en 3 semanas, denuncia Solalinde
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Secuestran a 240 migrantes en 3 semanas, denuncia Solalinde

El fundador del albergue para migrantes Hermanos en el Camino informó que el primer caso ocurrió hace tres semanas, luego de las fiestas patrias, y fue reportado por centroamericanos que salieron de Oaxaca
Por Paris Martínez @paris_martinez
5 de octubre, 2012
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Entre las dos últimas semanas de septiembre y la primera de octubre, alrededor de 200 migrantes centroamericanos fueron secuestrados por una célula del crimen organizado que opera “con toda la calma del mundo y a la vista de todos” en el municipio de Medias Aguas, Veracruz (en la frontera con Oaxaca y Chiapas), denunció ayer el padre Alejandro Solalinde.

El fundador del albergue para migrantes Hermanos en el Camino informó que el primer caso ocurrió hace tres semanas, luego de las fiestas patrias, y fue reportado por centroamericanos que salieron de Oaxaca y “narraron cómo al llegar el tren a Medias Aguas, éste se detuvo y entonces un grupo de hombres armados lo rodearon, bajaron a todos los que venían abordo y, con toda la calma del mundo, fueron subiéndolos en camionetas y, luego, en camiones para ganado.”

Según esta denuncia, que fue registrada por funcionarios federales que acompañaron a Solalinde en la visita de campo realizada hace tres semanas, los testigos denunciaron que “a las víctimas las tuvieron ahí, a la vista de todo el mundo, y se las fueron llevando poco a poco, en vehículos, hasta agotar la mercancía (…) Algunos testigos dijeron que se llevaron alrededor de 150 migrantes, y otros que fueron hasta 200, y aunque se puede admitir que son cálculos influidos por el miedo y el impacto emocional que el suceso provocó en los sobrevivientes, puede afirmarse también que en este caso hubo varias decenas de raptados”.

A este caso, que ya investiga una autoridad federal “cuya identidad no puedo revelar, ya que le toca a ellos reconocer que emprendieron esta investigación”, se sumó el pasado martes 2 de octubre un segundo secuestro masivo, también en Medias Aguas, con 40 víctimas, y en el que se empleó la misma mecánica de rodear el tren y, ante la vista de los pobladores, llevarse a los centroamericanos.

“La gente de Medias Aguas no quiso decir nada –subrayó el religioso–, la gente de ahí está muy atemorizada, tiene pánico, no quiere hablar, y si ve algo no quiere decir, pero gracias a dios hubo migrantes que sí aceptaron hablar, porque ya no se callan, y ellos son los que están proporcionando información increíble: la forma en que opera este grupo, el tipo de armamento y vehículos utilizados e, incluso, la identidad de algunos de los posibles participantes, a tal grado que uno de los secuestradores ha sido identificado como uno de los 32 reos que se escaparon de tres penales veracruzanos de forma simultánea, en septiembre de 2011, su nombre no puedo darlo a conocer, para no entorpecer las investigaciones, pero se ha logrado recabar información valiosa.”

Uno de estos testigos, detalló, es un sobreviviente del segundo secuestro, quien fue abandonado por los plagiarios tras asestarle un machetazo en la cabeza.

Los testigos, añadió Solalinde, “ahorita están súper protegidos, porque nadie debe saber dónde están, quiénes son ni qué tipo de información a detalle han proporcionado a las autoridades, pero sí puedo decir públicamente que, gracias a dios, sí se está investigando”.

La práctica del secuestro de migrantes comenzó a ser empleada en este sexenio, primero por la delincuencia común y luego por el crimen organizado, obteniendo ganancias anuales de hasta 50 millones de dólares por cobro de rescate a familiares de víctimas, tal como denunció en 2010 la casa-refugio para migrantes Belén, de Saltillo, Coahuila, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Otros reportes

En lo que va del año, el albergue Hermanos en el Camino, de Ixtepec, Oaxaca, ha tomado nota de al menos otros tres secuestros masivos de migrantes en el sureste mexicano.

El primero ocurrió en junio de 2012, en el municipio de Zanatepec, Oaxaca, donde migrantes identificaron al comandante regional de la Policía Ministerial como principal orquestador, y señalaron haber sido mantenidos cautivos dentro de una florería, que hacía las veces de casa de seguridad.

En agosto, hubo otro reporte de secuestro masivo en Orizaba, Veracruz, a la salida del túnel 32 de la ruta ferroviaria que va al norte, “sin embargo, este caso no logramos confirmarlo”, reconoció Solalinde.

Además, a principios de septiembre se tomó nota de un caso más en Juchitán, Chiapas, tampoco comprobado.

“Y estos son sólo casos de secuestros masivos, pero los secuestros menores, de cinco o menos migrantes, son incontables”, se lamentó.

Razzias de Migración

Ayer mismo, pero en Tenosique, Tabasco, el franciscano Tomás González, director de la casa-refugio para migrantes La 72, realizó 12 horas de ayuno frente a la delegación regional del Instituto Nacional de Migración (INM), en protesta por el reinicio de los operativos de captura de centroamericanos indocumentados en esta entidad, mismos que se mantenían suspendidos desde el año pasado.

“Desde hace un mes –informó el refugio para migrantes, a través de un comunicado–, el INM comenzó operativos de detención de personas migrantes en Tabasco, que violan la Ley de Migración y hacen caso omiso de los tratados internacionales firmados por el Estado Mexicano.”

Cabe destacar que los operativos del INM en esta entidad se mantenían suspendidos desde 2011, luego de que la casa-refugio La 72 pusiera en evidencia la operación de una red de trata de mujeres centroamericanas en Tenosique, dirigida por el entonces titular de Migración en el municipio, quien actualmente está preso.

Sin embargo, se denunció, desde septiembre las razzias fueron retomadas, algunas incluso en las inmediaciones del mismo albergue La 72 (con detenciones realizadas “a 20 metros aproximadamente”), con persecuciones y golpizas a los migrantes detenidos, uno de los cuales, de hecho, presentó una denuncia ante la PGR por lesiones causadas por los agentes del INM.

“Todos los días –denunció La 72–, nos ha llegado gente golpeada, arañada del cuerpo porque al correr se topan con alambres de púas de potreros o se encuentran con pantanos donde caen (…) Lo que estamos viviendo en estos días en Tenosique es un exceso que posiblemente tenga consecuencias mortales, realizado en zonas prohibidas por la misma ley (como en las inmediaciones de centros de ayuda humanitaria) y con agresiones injustificables”.

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La Mona Lisa: el detalle oculto que revela un nuevo significado del cuadro de Leonardo da Vinci

La pintura de 1503 de Leonardo da Vinci es la obra de arte más famosa del mundo. Kelly Grovier explora un objeto que suele ser pasado por alto y que ofrece una perspectiva diferente de la obra maestra.
2 de marzo, 2021
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Museo del Louvre

Getty Images
La Gioconda es una de las joyas del Museo del Louvre en París.

Algunas cosas son tan obvias que nunca las notas.

Y eso ocurre en una imagen omnipresente como la Mona Lisa.

El inagotable retrato de Leonardo da Vinci de 1503 protagonizado por Lisa del Giocondo, mujer de 24 años, madre de cinco hijos y esposa de un rico comerciante de seda florentino, es sin duda la obra de arte más famosa del mundo.

Sin embargo, ¿cuántos de nosotros hemos notado alguna vez conscientemente el objeto del cuadro que está más cerca de nosotros que cualquier otro: la silla en la que se sienta la misteriosa mujer?

No importa que sea lo único que la modelo de Leonardo agarra con su mano (literalmente todos los dedos de su mano la tocan o señalan), la silla seguramente debe ser el aspecto que más pasa desapercibido de una pintura que ha sido sobreobservada.

Escondida a simple vista, también puede ser la flecha que nos señala el camino hacia los significados más profundos de la obra.

Más allá de la sonrisa

Durante siglos, nuestra atención se ha centrado en gran medida en otro lugar en el pequeño panel de óleo sobre álamo (77×53 centímetros) que Da Vinci nunca terminó por completo y con el que se cree que continuó jugando obsesivamente hasta su muerte en 1519.

Museo del Louvre

Getty Images
La Gioconda es una de las obras más vistas y fotografiadas, pero aún guarda muchos misterios.

La preocupación por la sonrisa inescrutable de Mona Lisa es casi tan antigua como la pintura, y se remonta al menos a la reacción del legendario escritor e historiador renacentista Giorgio Vasari, que nació pocos años después de que Da Vinci comenzara a trabajar en la imagen.

“La boca, con su abertura y sus puntas unidas por el rojo de los labios a los tintes de la carne del rostro”, observó Vasari en sus célebres “Vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”.

“Parecían, en verdad, no ser colores sino la propia piel (…) en el fondo de la garganta, si uno lo miraba con atención, se podía ver el latido del pulso”.

Y concluyó: “En esta obra de Leonardo, había una sonrisa tan agradable que era algo más divino que humano de contemplar, y se consideraba como algo maravilloso, en el sentido de que era algo vivo”.

El fascinante misterio de la sonrisa de Mona Lisa y de cómo Leonardo la aprovechó mágicamente para crear “algo más divino que humano” y, sin embargo, “nada más y nada menos que con vida” resultaría ser demasiado intenso para muchos.

La Gioconda

Getty Images
La sonrisa es lo más estudiado, pero sus manos también guardan secretos.

El crítico de arte francés del siglo XIX Alfred Dumesnil confesó encontrar la paradoja de la pintura completamente paralizante.

En 1854, afirmó que la “sonrisa está llena de atracción, pero es la atracción traidora de un alma enferma que retrata locura”.

“Esta mirada, tan suave pero ávida como el mar, devora”.

Si hay que creer en la leyenda, la “atracción traicionera” de la sonrisa irresoluble de la Mona Lisa consumió también el alma de un aspirante a artista francés llamado Luc Maspero.

Según el mito popular, Maspero, quien supuestamente terminó sus días al saltar desde la ventana de su habitación de hotel en París, fue conducido a una distracción destructiva por los susurros mudos de los labios absortamente alegres de la Gioconda.

“Durante años he luchado desesperadamente con su sonrisa”, se dice que escribió en la nota que dejó. “Prefiero morir”.

Las manos y los párpados

Sin embargo, no todo el mundo se ha contentado con localizar el centro de la mística magnetizante de la Mona Lisa en su enigmática sonrisa.

El escritor victoriano Walter Pater creía que era la “delicadeza” con la que se pintan sus manos y párpados lo que nos paraliza e hipnotiza haciéndonos creer que la obra posee un poder sobrenatural.

“Todos conocemos el rostro y las manos de la figura”, observó en un artículo sobre Da Vinci en 1869, “en ese círculo de rocas fantásticas, como en una tenue luz bajo el mar”.

Pater procede a meditar sobre la Mona Lisa de una manera tan singularmente intensa que en 1936 el poeta irlandés William Butler Yeats se vio obligado a tomar una frase de la descripción de Pater, dividirla en versos libres e instalarlos como poema de apertura en el Oxford Book of Modern Verse que Yeats estaba compilando entonces.

El pasaje que Yeats no pudo evitar replicar comienza: “Es más vieja que las rocas entre las que se sienta; como el vampiro, ha muerto muchas veces y ha aprendido los secretos de la tumba; se ha sumergido en mares profundos, y guarda sus últimos días en torno a ella; traficó por redes extrañas con comerciantes orientales, y, como Leda, era la madre de Helena de Troya, y, como Santa Ana, la madre de María; y todo esto fue para ella como un sonar de liras y flautas “.

El retrato “vive”, concluye Pater, “en la delicadeza con que ha moldeado los rasgos cambiantes y teñido los párpados y las manos”.

Manos de la Gioconda

Getty Images
Todos los dedos de la Mona Lisa o tocan la silla o la señalan.

La descripción de Pater aún asombra. A diferencia de Dumesnil y del desafortunado Maspero antes que él, Pater ve más allá de la trampa seductora de la sonrisa del retrato.

Se fija en una vitalidad más grande que se filtra como desde lo más profundo de la superficie.

Al argumentar que la pintura representa una figura suspendida en una incesante lanzadera entre el aquí y ahora y algún reino de otro mundo que se encuentra más allá, Pater señala la esencia mística del atractivo perenne del cuadro: su sentido surrealista de flujo eterno.

Al igual que Vasari, Pater es testigo de una presencia que late y respira -“características cambiantes”- que trasciende la materialidad inerte del retrato.

El agua

La clave de la fuerza del lenguaje de Pater es la insistencia en las imágenes acuáticas que refuerzan la fluidez del ser esquivo de la modelo (“luz tenue bajo el mar”, “sumergida en mares profundos” y “traficó… con comerciantes orientales”), como si la Mona Lisa fuera una fuente inagotable de agua viva, una ondulación interminable en los remolinos sin fin del tiempo.

Quizás lo sea. Hay motivos para pensar que tal lectura, que ve a la modelo como un manantial de eterno resurgimiento que cambia de forma, es precisamente lo que pretendía Leonardo.

Flanqueado a ambos lados por cuerpos de agua que fluyen y que el artista coloca ingeniosamente de tal manera que sugiere que son aspectos del ser mismo de su modelo, el sujeto de Da Vinci tiene una cualidad extrañamente submarina que se acentúa con el vestido verde algas.

La Mona Lisa usa una segunda piel anfibia que se vuelve más turbia y oscura con el tiempo.

La silla pozzetto

Al girar su mirada ligeramente hacia la izquierda para encontrarse con la nuestra, la Mona Lisa no está sentada en cualquier banco o taburete viejo, sino en la conocida popularmente como silla pozzetto.

Con el significado de “pozo pequeño”, el pozzetto introduce un sutil simbolismo en la narración que es tan revelador como inesperado.

Detalle de la cara de la Mona Lisa

Getty Images
La Mona Lisa es un paisaje en sí misma, dicen algunos expertos.

De repente, las aguas que vemos serpenteando con un movimiento laberíntico detrás de la Mona Lisa (ya sea que pertenezcan a un paisaje real, como el valle del río italiano Arno, como creen algunos historiadores, o enteramente imaginarias, como sostienen otros) ya no están distantes y desconectados de la modelo, sino que son un recurso esencial que sustenta su existencia. Literalmente fluyen hacia ella.

Al situar a la Mona Lisa dentro de un “pozo pequeño”, Da Vinci la transforma en una dimensión siempre fluctuante del universo físico que ocupa.

Martin Kemp, historiador del arte y destacado experto en Da Vinci, también ha detectado una conexión fundamental entre la representación de la Mona Lisa y la geología del mundo que habita.

“El artista no estaba retratando literalmente el Arno prehistórico o futuro”, afirma Kemp en su estudio “Leonardo: 100 hitos (2019)”, “sino que estaba dando forma al paisaje de la Mona Lisa sobre la base de lo que había aprendido sobre el cambio en el ‘cuerpo de la Tierra’ para que acompañara a las transformaciones implícitas en el cuerpo de la mujer como un mundo menor o microcosmos”.

La Mona Lisa no está sentada frente a un paisaje. Ella es el paisaje.

El significado del pozo

Al igual que con todos los símbolos visuales empleados por Leonardo, la silla pozzetto es multivalente y sirve más que simplemente para vincular a la Mona Lisa con la conocida fascinación del artista por las fuerzas hidrológicas que dan forma a la Tierra.

La sutil insinuación de un “pocito” en la pintura como el canal a través del cual la Mona Lisa emerge a la conciencia reposiciona la pintura por completo en el discurso cultural.

Este ya no es un retrato simplemente secular, sino algo espiritualmente más complejo.

Las representaciones de mujeres “en el pozo” son un elemento básico a lo largo de la historia del arte occidental.

Cristo y la Samaritana, de Duccio di Buoninsegna (1310-1311)

Getty Images
El símbolo del pozo es habitual, como en la obra “Cristo y la Samaritana”, de Duccio di Buoninsegna (1310-1311)

Las historias del Antiguo Testamento de Eliezer encontrándose con Rebeca en un pozo y de Jacob con Rachel en el pozo se hicieron especialmente populares en los siglos XVII, XVIII y XIX, ya que todos, desde Bartolomé Esteban Murillo hasta Giovanni Antonio Pellegrini, de Giovanni Battista Tiepolo a William Holman Hunt, probaron suerte con estas narraciones.

Además, las representaciones apócrifas de la Anunciación en el Nuevo Testamento (el momento en que el arcángel Gabriel informa a la Virgen María que dará a luz a Cristo) junto a un manantial fueron habituales entre los ilustradores de manuscritos medievales, e incluso pueden haber inspirado el retrato más antiguo que sobrevive de María.

Como emblema infinitamente elástico, como sugiere Walter Pater, la Mona Lisa es sin duda capaz de absorber y reflejar todas esas resonancias y muchas más. No hay nadie que ella no sea.

“Agua viva”

Pero quizás el paralelo más pertinente entre la Mona Lisa de Da Vinci y los precursores pictóricos es uno que se puede dibujar con las muchas representaciones de un episodio bíblico en el que Jesús se encuentra en un pozo manteniendo una conversación críptica con una mujer de Samaria.

La Gioconda

Getty Images
El agua es un elemento fundamental para entender la Mona Lisa, la gran obra de Leonardo Da Vinci.

En el Evangelio de San Juan, Jesús hace una distinción entre el agua que se puede extraer del manantial natural -agua que inevitablemente dejará a uno “sediento”- y el “agua viva” que él puede proporcionar.

Mientras el agua de un pozo sólo puede sostener un cuerpo perecedero, el “agua viva” es capaz de saciar el espíritu eterno.

Las notables representaciones de la escena del pintor italiano medieval Duccio di Buoninsegna y del maestro renacentista alemán Lucas Cranach el Viejo tienden a sentar a Jesús directamente en la pared del pozo, lo que sugiere su dominio sobre los elementos fugaces de este mundo.

Sin embargo, al colocar a su modelo metafóricamente dentro del pozo, Da Vinci confunde la tradición y sugiere, en cambio, una fusión de los reinos materiales y espirituales, una difuminación del aquí y del más allá, en un plano compartido de creación eterna.

En la apasionante narrativa de Da Vinci, la Mona Lisa es ella misma una milagrosa ola de “agua viva”, serenamente contenta al ser consciente de su propia e intensa infinitud.

Lee la historia original en inglés en BBC Culture.


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