Cómo queda el ejército mexicano tras seis años de guerra contra el narco
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Cómo queda el ejército mexicano tras seis años de guerra contra el narco

Las fuerzas armadas han pagado un costo muy alto y con muy pocos resultados.
Por Alberto Nájar BBC Mundo Ciudad de México
29 de noviembre, 2012
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El ejército fue el eje central de la política del saliente presidente mexicano, Felipe Calderón, para combatir al narcotráfico.

Pero, tras seis años de presidencia, en la guerra contra carteles de la droga las fuerzas armadas están lejos de cantar victoria.

En septiembre de 2006 Felipe Calderón fue designado presidente tras una cuestionada elección que oficialmente ganó por menos de un punto porcentual de votación.

Meses después inició lo que llamó “guerra” contra carteles de narcotráfico, que desplegó cotidianamente a unos 45.000 soldados para combatir a bandas de narcotráfico en casi todo el el país, y que hasta el momento -según cálculos conservadores- ha causado la muerte de al menos 50.000 personas

Desde entonces varios académicos y especialistas han dicho que las fuerzas armadas -soporte principal de la batalla contra la delincuencia- formaron parte de una riesgosa estrategia política, pues los soldados fueron destinados a tareas policíacas para las que no estaban preparados, ni tampoco contaban con leyes que justificaran su nuevo trabajo.

Pero el balance es “desfavorable” para el Ejército y la Marina, coinciden analistas consultados por BBC Mundo.

¿Estrategia?

Así, en la guerra contra el narcotráfico las fuerzas armadas han pagado un costo muy alto y con pocos resultados, le dice a BBC Mundo el especialista Jorge Luis Sierra, becario del Centro Hemisférico de Estudios de la Defensa y de la Universidad de la Defensa Nacional en Washington.

“El ejército fue puesto a combatir a grupos de narcotráfico y delincuencia organizada sin una estrategia clara”, explica.

“Lo puso en una situación difícil porque en estos seis años no hubo ninguna mella al narcotráfico, siguen cruzando por territorio mexicano la misma proporción de cocaína que ha pasado año con año”.

Esta lucha ha provocado desgaste de las fuerzas armadas. Informes de la Sedena señalan que desde 2006 desertaron 43.827 soldados de distintos rangos, que significan el 20% del total de efectivos del Ejército. Esta cifra, sin embargo, representa menos de la mitad de quienes abandonaron las fuerzas armadas en el gobierno anterior.

La Secretaría de la Defensa no coincide con este análisis. En una respuesta por escrito a la solicitud de información formulada por BBC Mundo, la Sedena afirma que cumplió la estrategia implementada hace seis años.

Al inicio del gobierno de Calderón el Ejército se propuso aplicar 168 “operaciones de alto impacto contra la delincuencia organizada”. Hasta julio de 2012 (es el dato más reciente) los soldados realizaron 212 de estas acciones, indica la respuesta oficial.

“Esta Secretaría, a lo largo de la presente administración, ha realizado un ejercicio de planeación responsable”, señala el documento.

“Una tarea primordial en ese empeño fue concebir, preparar y conducir un proyecto de desarrollo y consolidación del Ejército y Fuerza Aérea mexicanos, en un horizonte de 15 a 20 años”.

Una meta, insiste la Sedena, que está en vías de cumplirse.

Enojo militar

Algunos militares han sido acusados de disparar contra familias en puestos de control, desaparecer a personas detenidas y de alterar la escena de algunos lugares donde ocurrieron enfrentamientos, para vincular a víctimas inocentes con bandas de delincuencia organizada.

También existen señalamientos de corrupción: por primera vez en la historia varios generales de alto rango fueron detenidos, acusados de colaborar con carteles de narcotráfico.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha dicho que todos los casos fueron investigados y los responsables de violar las leyes son enjuiciados, o se encuentran en prisión.

El general retirado Luis Garfias Magaña le dice a BBC Mundo que muchos militares creen que fueron utilizados por los civiles, y además están molestos con la falta de protección legal para sus nuevas obligaciones.

A final de cuentas, insiste, son ellos los responsables de casi todas las acciones exitosas contra el narcotráfico.

“Hoy los soldados no saben si van a ser héroes o villanos. La protección legal es absolutamente necesaria en esta campaña contra el narcotráfico tan difícil, olvidada y llena de sinsabores”, afirma.

De acuerdo con las leyes mexicanas la tarea de los militares es garantizar la seguridad del país. La Suprema Corte de Justicia ha dicho que la delincuencia organizada puede atentar contra la estabilidad nacional, aunque algunos expertos insisten en que combatirla es responsabilidad de policías civiles.

Esta indefinición legal pone en riesgo a las fuerzas armadas, añaden, pues México está obligado a cumplir varios convenios internacionales que limitan el papel de los militares en acciones de seguridad pública.

El resultado es un Ejército que se siente “mal, mal, mal”, dice Garfias, ante los cuestionamientos por su papel en la guerra contra el narcotráfico.

“Está sujeto a una crítica ignorante e injusta. Ignorante porque se desconoce lo que son las fuerzas armadas, e injusta porque no se ha dado la protección legal adecuada”.

Según el militar retirado, corregir esta indefinición legal debería ser una de las primeras tareas del próximo gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

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Por qué el aire que respiras y que se consideraba seguro ya no lo es, segun la OMS

La OMS ha limitado aun más los niveles de calidad de aire en vista de la evidencia científica encontrada sobre los contaminantes que afectan la salud humana.
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24 de septiembre, 2021
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La contaminación del aire es más peligrosa de lo que se pensaba.

Esa es la conclusión a la que ha llegado la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha actualizado los umbrales de contaminación del aire por primera vez en 16 años.

¿La razón? Más del 90% de la población mundial respira niveles de contaminación mucho mayores a los considerados seguros.

Esto deja muy por detrás a los últimos indicadores de la OMS, los cuales estaban vigentes desde 2005.

¿Por qué ocurre esto? Los científicos están encontrando cada vez más evidencia de los efectos adversos de seis tipos de contaminantes en la salud humana: las partículas en suspensión PM2.5 y PM10; el ozono (O3); el monóxido de carbono (CO); el dióxido de azufre (SO2) y el dióxido de nitrógeno (NO2).

Los contaminantes vienen de la quema de combustibles.

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Los contaminantes vienen de la quema de combustibles.

Con esta medida, la OMS pone en evidencia que incluso el aire considerado seguro hasta ahora ya no lo es debido a que los contaminantes son peligrosos para la salud incluso en niveles bajos y tolerados hasta ahora.

Se estima que más de 7 millones de personas mueren prematuramente cada año como consecuencia de la contaminación del aire.

Esto equipara a la contaminación del aire con el tabaquismo y la alimentación poco saludable.

“La evidencia acumulada es suficiente para justificar acciones para reducir la exposición de la población a contaminantes atmosféricos clave, no solo en países o regiones particulares, sino a escala global”, dijo la organización a través de un comunicado.

¿Por qué ahora?

A los científicos les resulta difícil entender cómo afectan los contaminantes a la salud humana.

No solo porque la exposición a altos niveles ya es de por sí dañina. Sino porque también estamos expuestos a una combinación de varios de ellos.

Algunos, como las partículas en suspensión menores a 10 micras (PM10) y 2.5 micras (PM2.5) tienen un origen muy variado.

Se sabe que pueden venir de la quema de combustibles, incluido el transporte, la energía, los hogares, la industria y la agricultura.

Son además partículas tan pequeñas que pueden penetrar en los pulmones y entrar al torrente sanguíneo.

Varios estudios epidemiológicos han indicado que la exposición a PM2.5 puede afectar la salud incluso en niveles bajos.

Se les asocia principalmente a enfermedades cardíacas y pulmonares. Incluso la exposición a corto plazo, durante horas o días, puede aumentar el riesgo de ingreso hospitalario.

La OMS tuvo que revisar más de 500 estudios (incluyendo varias rondas de revisión hechas por pares) para determinar que se necesitan niveles mucho más estrictos a la contaminación del aire para proteger la salud humana.

Diferentes estudios han vinculado la contaminación del aire a problemas respiratorios y cardíacos.

Getty Images
Diferentes estudios han vinculado la contaminación del aire con problemas respiratorios y cardíacos.

Casi el 80% de las muertes relacionadas con PM2.5 podría evitarse en el mundo si los niveles actuales de contaminación del aire se redujesen a los propuestos en la directriz actualizada, según un análisis rápido de escenarios realizado por la OMS.

Las disparidades en la exposición a la contaminación del aire están aumentando en todo el mundo, particularmente porque los países de ingresos bajos y medianos están experimentando niveles crecientes de contaminación del aire debido a la urbanización a gran escala y el desarrollo económico que se ha basado en gran medida en la quema de combustibles fósiles.

Nuevas medidas

En el caso de las PM10, la OMS redujo el límite de exposición anual de 20 microgramos por metro cúbico a 15.

Para las PM2.5, la reducción es de la mitad: de 10 microgramos por metro cúbico pasa a 5.

También se han introducido nuevos límites para el dióxido de nitrógeno NO2, un contaminante que genera problemas en el aparato respiratorio y que está muy vinculado en las ciudades a los vehículos de diésel y gasolina.

Las nuevas directrices hacen hincapié en otros contaminantes, como el monóxido de carbono, el ozono y el dióxido de azufre, como medida preventiva a la espera de mayor evidencia científica.

Una panoramica de Santiago de Chile cubierta por el smog.

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Una panorámica de Santiago de Chile cubierta por la contaminación.

Sin embargo, las nuevas directrices de la OMS no son de carácter vinculante. Es decir, que le corresponderá a los gobiernos tomar las medidas necesarias para mejorar la calidad del aire.

Aunque la OMS asegura que una reducción en los niveles de contaminación en el aire traería sustentables beneficios, tambien aclara que no hay niveles completamente seguros.

La OMS dijo que si bien la calidad del aire había mejorado notablemente desde la década de 1990 en los países de ingresos altos, el número mundial de muertes y años de vida saludable perdidos apenas había disminuido, ya que la calidad del aire en general se había deteriorado en la mayoría de los demás países.

“La contaminación del aire es una amenaza para la salud en todos los países, pero afecta más a las personas de los países de ingresos bajos y medianos”, dijo el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Las nuevas pautas llegan pocas semanas antes de que comience la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en la ciudad escocesa de Glasgow el 31 de octubre.


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