Conaculta retiró la placa en honor a Don Nepo… y luego se arrepintió
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Conaculta retiró la placa en honor a Don Nepo… y luego se arrepintió

La dependencia retiró la placa que una noche antes habían colocado los integrantes del Movimiento por la Paz y por la tarde decidió regresarla ante los reclamos de integrantes y ciudadanos
Por Paris Martínez
30 de noviembre, 2012
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Durante la madrugada de ayer, jueves, el Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes determinó retirar la placa que, la noche previa, un centenar de víctimas de la violencia había instalado frente a la Estela de Luz, para rendir homenaje al activista asesinado Nepomuceno Moreno… y ayer mismo, pero al atardecer, el organismo federal reculó, luego de los reclamos que la medida comenzaba a levantar, e instaló nuevamente dicho memorial en el punto en el que originalmente había sido colocado.

Esta placa se trata, dice el poeta Eduardo Vázquez Martín, integrante del Movimiento por la Paz, “de un homenaje que respeta el espacio público: es una placa de una discreción que el dolor y la lucha de Nepomuceno no se merecen y, aún así, sin sensibilidad alguna por el dolor de las víctimas, ésta fue retirada por una decisión burocrática, en un acto de oficio realizado sin la menor reflexión, contra un tributo rendido a una persona que buscó a su hijo (desaparecido en 2010 por policías de Sonora), que buscó justicia, que logró sentar para que escuchara su reclamo al mismo presidente de la República, al secretario de Seguridad Pública, al secretario de Gobernación, y que después de llegar tan lejos, lo único que encontró fue, en noviembre de 2011, la muerte”.

Elaborada con acero, y con una proporción de 50 centímetros de largo por 40 de ancho, la placa había sido montada a ras de la explanada del Centro de Cultura Digital Estela de Luz, perteneciente al Conaculta, justo frente al polémico monumento que el presidente Felipe Calderón inauguró en enero pasado, y que es, dice Vázquez Martín, “una de las grandes metáforas del poder y de la corrupción“, ante el cual la placa de Don Nepo se plantaba “como un gesto de amor y de esperanza, como una señal de consuelo para las víctimas de la violencia, y como un espacio qué darle a aquellos que han caído en medio de esta noche… y es que ésa que pretendió ser la obra maestra, el gran monumento de la administración de Calderón, está llamada a convertirse en el gran monumento a los muertos que provocó su guerra”.

 

Instalación de la placa en homenaje a Don Nepo, el 28 de noviembre, frente a la Estela de Luz. Horas después habría de ser retirada por Conaculta, aunque temporalmente.

Instalación de la placa en homenaje a Don Nepo, el 28 de noviembre, frente a la Estela de Luz. Horas después habría de ser retirada por Conaculta, aunque temporalmente.


Consultados en torno al retiro del homenaje a Nepomuceno, representantes del Centro de Cultura Digital Estela de Luz negaron ayer que Conaculta hubiera tomado dicha decisión, insinuando, incluso, que el responsable había sido el Gobierno del Distrito Federal; sin embargo, a las 20:00 horas, señaló Vázquez Martín, la misma titular del organismo federal, Consuelo Sáizar, se comunicó por escrito con representantes del Movimiento por la Paz para informarles que había sido un directivo de Conaculta quien determinó, sin consultárselo, que la placa fuera desprendida, pero que ésta ya había sido nuevamente instalada, “una decisión que nos parece afortunada y que celebramos”.

Cabe destacar que, antes de que Conaculta admitiera su responsabilidad en el acto, los integrantes del Movimiento por la Paz ya se preparaban para elaborar una nueva placa que sería colocada frente a la Estela de Luz, siguiendo el mismo procedimiento que con la placa en homenaje a Maricela Escobedo, retirada por el gobierno de Chihuahua en marzo de 2011 y reinstalada por las víctimas de la violencia en junio siguiente, con la advertencia de que la volverían a montar cuantas veces fueran necesarias.

Y es que, concluyó el poeta Eduardo Vázquez, “ante la falta de memoria sobre la guerra, ante la desproporción de la indiferencia, poner estas placas es una especie de acupuntura para el dolor, en un espacio público, sobre todo ahora que existe un debate en torno al sentido de los monumentos, y la falta de legitimidad que pesa sobre muchos, tal como ocurre con el memorial que el presidente Calderón se prepara para inaugurar, antes de dejar el poder a Enrique Peña Nieto, y que carece del aval de las víctimas de la guerra que él mismo desató”.

El día de hoy, a las 10:00 horas, las víctimas agrupadas en el Movimiento por la Paz acordaron reunirse nuevamente en la Estela de Luz, para protestar por la intención, finalmente fallida, de suprimir la placa para Don Nepo, la cual rescata algo que una vez dijo:

“Aquí andamos buscando solidaridad, justicia, consuelo y respeto. Si se muere uno en esta guerra, no se sienta ni diga nada, sólo que murió porque andaba peleando por su hijo. Ya se empieza a ver una lumbre una luz en el camino… hay que darle pa’delante, nada para atrás”.

A continuación, te presentamos de forma íntegra el balance de la guerra, presentado por Movimiento por la Paz al conmemorar un año de la muerte de Don Nepo, el pasado miércoles, al pie de la Estela de Luz.

Balance de Un Sexenio de Muerte

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Protestas en Bielorrusia

Getty Images
Las protestas no violentas tienen más posibilidades de éxito.

La lucha de los sindicatos agrupados en Solidaridad en Polonia en la década de 1980; el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica; el derrocamiento del presidente serbio Slobodan Milosevic; la Revolución del Jazmín que forzó la salida del presidente tunecino Zine al-Abidine Ben Ali y desencadenó la Primavera Árabe…

Todos estos son ejemplos de movimientos populares que culminaron con un cambio político sustancial.

Y el último en ser noticia está en Bielorrusia, donde decenas de miles de personas han salido a las calles en las últimas semanas tras unas polémicas elecciones en las que el presidente Alexander Lukashenko se adjudicó la victoria.

Las autoridades han reaccionado con brutalidad: muchos manifestantes han sido arrestados y hay numerosas denuncias de torturas a manos de la policía.

Protestas en Bielorrusia

Reuters
Las protestas en Bielorrusia han movilizado a mucha gente. ¿En cantidades suficientes?

A pesar de esto, sin embargo, el movimiento de momento se ha mantenido fundamentalmente pacífico.

Pero, ¿cuán probable es que tenga éxito?

Lecciones de la historia

Una buena forma de evaluarlo es mirando la historia.

Que es lo que ha hecho la politóloga de Harvard Erica Chenoweth.

La profesora Chenoweth ha centrado su trabajo sobre todo en protestas contra dictaduras, no democracias.

A diferencia de los demócratas, los dictadores no pueden ser destituidos mediante el voto popular. En una democracia, si una política es impopular, otros políticos pueden ser elegidos con la promesa de abolirla. No existe tal mecanismo en una dictadura.

Erica Chenoweth

Kris Snibbe / Harvard Gazette
La politóloga de Harvard Erica Chenoweth ha estudiado la efectividad de las protestas.

Estas definiciones, sin embargo, son a menudo cuestionadas. ¿Dónde está la frontera entre democracia y dictadura? A menudo, de hecho, hay todo un espectro: un sistema político puede ser más o menos democrático.

Y también está el problema de cómo se clasifica la violencia y la no violencia.

¿Los ataques a la propiedad deben considerarse “violentos”? ¿Qué pasa con las personas que gritan insultos racistas pero sin agresión física? ¿Qué pasa con los actos de autosacrificio, como la autoinmolación o las huelgas de hambre? ¿Son violentos?

Las ventajas de la no violencia

A pesar de estas dificultades de categorización, existen algunas formas de protesta que son claramente no violentas y otras que son claramente violentas.

El asesinato es claramente violento. Las manifestaciones pacíficas, las peticiones, los carteles, las huelgas y los boicots, las sentadas y las huelgas no son violentas.

De hecho, según una clasificación bien conocida, existen 198 formas de protesta no violenta.

Y al analizar cada movimiento de protesta sobre el que había datos suficientes, desde 1900 hasta 2006, Erica Chenoweth y Maria Stephan llegaron a la conclusión de que un movimiento tenía el doble de probabilidades de éxito si no era violento.

La siguiente pregunta entonces es: ¿por qué?

La respuesta parece ser que la violencia reduce la base de apoyo de un movimiento, mientras que mucha más gente se une activamente a las protestas no violentas.

Protestas en Bielorrusia

Getty Images
La no violencia atrae a mucha más gente a las manifestaciones.

La no violencia es generalmente de menor riesgo, requiere menos capacidad física y ningún entrenamiento avanzado.

Y, por lo general, también requiere menos tiempo.

Por todas estas razones, los movimientos no violentos tienen mayores tasas de participación de mujeres, niños, ancianos y personas con discapacidad.

Pero, ¿por qué importa esto?

Bueno, tomemos la llamada Revolución Bulldozer contra Slobodan Milosevic. Cuando los soldados fueron entrevistados sobre por qué nunca apuntaron con sus armas a los manifestantes, explicaron que conocían a algunos de ellos. Se mostraban reacios a disparar contra una multitud que contenía a sus primos, amigos o vecinos.

El 3,5%

Obviamente, cuanto mayor sea el movimiento, más probable es que los miembros de la policía y las fuerzas de seguridad conozcan a algunos de sus participantes.

Y Erica Chenoweth ha dado una cifra muy precisa de cuán grande debe ser una manifestación antes de que su éxito sea casi inevitable: esa cifra es el 3,5% de la población.

Puede parecer un número pequeño, pero no lo es.

La población de Bielorrusia, por ejemplo, es de poco más de nueve millones, por lo que el 3,5% supera los 300.000. Y se estima que en las grandes manifestaciones en la capital, Minsk, participaron decenas de miles, quizás hasta 100.000 (aunque la agencia Associated Press una vez las estimó en 200.000).

La regla del 3,5% tampoco es estricta.

Muchos movimientos tienen éxito con tasas de participación más bajas que esta, y uno o dos fracasan a pesar de contar con el apoyo de las masas: el levantamiento de Bahréin de 2011 es uno de esos ejemplos que cita Chenoweth.

Menos efectivas

Los datos originales de Chenoweth llegan hasta 2006, pero la académica acaba de completar un nuevo estudio que examina los movimientos de protesta más recientes.

Y aunque sus últimos hallazgos generalmente refuerzan la investigación inicial, que muestra que la no violencia es más efectiva que la violencia, también ha identificado dos nuevas tendencias interesantes.

La primera es que la resistencia no violenta se ha convertido, con mucho, en el método de lucha más común en todo el mundo, mucho más que la insurrección armada o la lucha armada.

De hecho, entre 2010 y 2019 hubo más levantamientos no violentos en el mundo que en cualquier otra década de la historia registrada.

Argelia

Getty Images
Las protestas de Argelia en 2019 obligaron a dimitir al presidente Bouteflika.

La segunda tendencia es que la tasa de éxito de las protestas ha disminuido.

Ha caído drásticamente en lo que se refiere movimientos violentos: actualmente alrededor de nueve de cada diez movimientos violentos fracasan, dice Chenoweth.

Pero la protesta no violenta también tiene menos éxito de lo que solía.

Antes, alrededor de una de cada dos campañas no violentas tenía éxito; ahora es alrededor de una de cada tres.

Aunque, por supuesto, también se han producido algunos éxitos desde 2006.

Por ejemplo, el presidente sudanés Omar al-Bashir fue depuesto en 2019. Y unas semanas más tarde, el malestar popular obligó a dimitir al presidente argelino, Abdelaziz Bouteflika.

Pero estas salidas son cada vez más raras.

¿Por qué? Bueno, podría haber muchas explicaciones, pero una parecería ser el impacto de doble filo de las redes sociales y la revolución digital.

Durante unos años, parecía que Internet y el auge de las redes sociales habían proporcionado a los organizadores de protestas una nueva y poderosa herramienta, facilitando la transmisión de información de todo tipo: por ejemplo, dónde y cuándo reunirse para la próxima marcha.

Pero los regímenes despóticos ahora han encontrado formas de darle la vuelta a esa arma y de usarla contra sus oponentes.

Policía en Bielorrusia

Reuters
Los gobiernos despóticos también utilizan la tecnología.

“La organización digital es muy vulnerable a la vigilancia y la infiltración”, dice Erica Chenoweth.

Y los gobiernos también pueden utilizar las redes sociales para hacer propaganda y para difundir desinformación.

Lo que nos lleva de regreso a Bielorrusia, donde los teléfonos de los manifestantes detenidos son examinados de forma rutinaria para establecer si siguen los canales de la oposición en la aplicación de mensajería Telegram.

Cuando las personas que manejan estos canales han sido arrestadas, Telegram se ha apresurado a cerrar sus cuentas con la esperanza de hacerlo antes de que la policía haya podido verificar la lista de seguidores.

¿Podrá el presidente Alexander Lukashenko aferrarse al cargo? ¿Realmente conseguirá sobrevivir ahora que está tan claro que existe una oposición tan generalizada a su gobierno?

Tal vez no. Pero si la historia sirve de guía, es demasiado pronto para descartarlo.


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