El valle mexicano que podría tener las claves de Marte
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El valle mexicano que podría tener las claves de Marte

Cuatro Ciénegas es un oasis a la mitad del desierto de Chihuahua, con organismos que han sobrevivido a todo tipo de extinciones.
5 de noviembre, 2012
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Para la científica mexicana Valeria Souza, fue amor a primera vista.

La ecóloga evolutiva de la Universidad Autónoma de México (UNAM) ha venido estudiando desde hace una década un sitio como ningún otro en la Tierra, con formas de vida ancestrales que podrían ayudar a entender la evolución de Marte.

“Cuatro Ciénegas es un extraordinario análogo de Marte, ya que tanto en este terreno como en el cráter Gale donde Curiosity explora actualmente el planeta rojo, se formó yeso por la acción del fuego bajo el agua”, le dijo a BBC Mundo la Dra. Souza.

“Este oasis en mitad del desierto de Chihuahua es una máquina del tiempo con organismos que, juntos como comunidad, no sólo han trasformado nuestro planeta azul, sino que han sobrevivido a todo tipo de extinciones y sus genes nos pueden contar cómo lo lograron”, señaló la investigadora.

Souza ha venido estudiando el genoma de las comunidades bacterianas que han logrado sobrevivir con escasos nutrientes en Cuatro Ciénegas, en busca de claves que podrían indicar a su vez qué buscar en el planeta rojo.

“Desde niña me interesó la genética y cómo algo tan simple como una doble hélice tiene tantos secretos. En 1999 llegó un equipo de la NASA a invitarnos a trabajar en Cuatro Ciénegas. Fue amor a primera vista, por su belleza y por sus misterios, en particular porque W. Minckley (verdadero descubridor del sitio) me llevó al borbotón del manantial principal y me dijo, ‘¿ves esto…pues estaba hace mas de 200 millones de años en el fondo del Pacífico…demuéstralo'”, afirmó la científica.

La clave del yeso

“Cuatro Ciénegas es un humedal (eso es ciénega) donde hay cerca de 300 pozas, algunas lagunas y ríos”, le explicó Souza a BBC Mundo.

“Estos sitios son sumamente pobres en nutrientes (como esperamos que sea Marte) y ricos en minerales similares a los de Marte. En ambos sitios el yeso predomina y se formó en ambos sitios bajo un mar rico en sales y carbonatos por la presencia de fuego (magma en Cuatro Ciénegas y un meteorito en Marte)”.

“Por otra parte, en Cuatro Ciénegas la falta de nutrientes hace que las bacterias dominen la cadena alimenticia… si hay vida en Marte, esperamos lo mismo”, añadió la investigadora.

Para formar yeso se requieren compuestos de azufre del magma y minerales del mar. En el caso de la cuenca de Cuatro Ciénegas, el magma fue muy activo bajo el mar, permitiendo desplazar continentes durante el Jurásico.

No se sabe aún si hubo movimientos tectónicos en la corteza de Marte, pero se cree que un gran meteorito cayó en su mar primitivo. Las sondas han detectado yeso en el cráter Gale y eso indica que hubo agua rica en minerales y el azufre podría haberse producido por el impacto del meteorito que originó este cráter.

Bacterias ancestrales

La Dra. Souza en la Poza Churince. Los científicos expresaron preocupación por la sobreexplotación del agua en la zona.

Souza y sus colegas analizaron el genoma de las distintas comunidades bacterianas que viven en las ciénegas.

La ecóloga constató la existencia de dos comunidades diferentes. Una es “verde”, formada por cianobacterias y proteobacterias adaptadas a la falta de nitrógeno, y otra “roja”, compuesta por microorganismos que viven casi sin fósforo. También hay pozas azules, en general más profundas y sin nutrientes.

“Los genomas nos dicen que estas bacterias eran marinas hace mucho tiempo, algunas de ellas las podemos rastrear desde el final del Precámbrico y lo más importante es que sobrevivieron todo tipo de catástrofes y siguen aquí, por lo que en sus genes podemos ver la historia evolutiva por la que han pasado”.

“En Cuatro Ciénegas estamos tratando de entender por qué hay tantas especies en este planeta azul, cuáles son las reglas evolutivas y ecológicas que generan especies nuevas y mantienen la coexistencia. Creo que esto también nos va llevar a entender por qué en Cuatro Ciénegas se guardaron los linajes ancestrales y éstos no fueron invadidos por nuevas criaturas como en el resto del mundo”.

Souza le dijo a BBC Mundo que “si hay vida en Marte u otros planetas y esa vida sobrevivió, el estudio de la vida en un sitio muy antiguo y con pocos nutrientes nos puede ayudar a saber qué buscar y cómo interpretar estos datos. Para mí sería especialmente importante entender si las reglas evolutivas son las mismas y también es una oportunidad única de enraizar el árbol de la vida. Esto seria tan importante como cuando Galileo dibujó un Sistema Solar donde nosotros éramos sólo un planeta más y no el centro del Universo”.

El Área de Protección de la Flora y Fauna Cuatro Ciénegas es un espacio protegido, pero los científicos y grupos de conservación expresaron preocupación por la sobreexplotación del agua en la zona. Souza advirtió que “las comunidades bacterianas han sobrevivido aquí a todo tipo de cataclismos, como los que acabaron con los dinosaurios o la mayoría de las criaturas marinas, pero a lo único a lo que no están adaptadas es a la falta de agua”.

El estudio de Souza y sus colegas fue publicado en la revista Astrobiology.

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Chernóbil: por qué la central nuclear siguió funcionando tras el accidente y cuándo dejará de ser radiactiva

Desde 1986 hasta hoy miles de operarios han trabajado en la planta y se han vivido momentos tensos, como un incendio o el derrumbe parcial de la estructura de contención.
26 de abril, 2022
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Chernóbil ha vivido recientemente sus momentos más tensos desde el desastre de 1986.

Las tropas rusas tomaron la planta y sus alrededores a finales de febrero, en el inicio de la invasión a Ucrania, y las ucranianas recuperaron el territorio un mes después.

Estos acontecimientos han puesto de nuevo el foco de atención en la central donde se produjo la peor catástrofe nuclear de la historia.

La fuga masiva de materiales radioactivos en el accidente del 26 de abril de 1986 causó 56 muertes directas y al menos otras 4,000 entre trabajadores y residentes locales, según estimaciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

También dejó prácticamente inhabitable un radio de 30 kilómetros en torno a Prípiat, la ciudad que alberga la planta unos 100 kilómetros al norte de Kiev. Es la llamada zona de exclusión.

Radiación en Chernóbil en 2019

BBC

Los sucesos de 1986, que en su momento ocultó la Unión Soviética, se documentaron ampliamente en años posteriores y han llegado al gran público en diversos formatos, desde informes hasta libros o la exitosa miniserie de HBO de 2019.

Sin embargo, la historia de Chernóbil después del accidente es menos conocida.

La reciente invasión del ejército ruso puso de relevancia algo que muchos ignoraban: la central nuclear no está sellada y clausurada, sino que sigue conectada a la red eléctrica y más de 2,000 operarios trabajan en ella con regularidad.

De hecho, tras el accidente de 1986 en el que explotó el reactor número 4, siguió produciendo electricidad durante casi una década y media con las tres unidades que quedaban.

Esto plantea algunas preguntas sobre Chernóbil después del desastre, en la actualidad en pleno conflicto entre Rusia y Ucrania, y su futuro.

¿Qué pasó en la planta en los años posteriores al accidente?

Una de las primeras fotos de Chernóbil tras el accidente de 1986

Getty Images
Chernóbil emitió 400 veces más sustancias radioactivas que la bomba de Hiroshima. Esta es una de las primeras fotos de la central tras el accidente de 1986.

Durante 14 años y 7 meses primero la URSS y luego Ucrania mantuvieron operativas las instalaciones para garantizar el suministro eléctrico de la región.

Esto preocupaba a los países cercanos, que temían un nuevo accidente en los reactores soviéticos RBMK-100, moderados con grafito, a los que se atribuían fallas de diseño.

De hecho en 1991 saltaron las alarmas cuando se incendió una turbina del reactor número 2, lo que llevó a clausurar la instalación, mientras el número 1 se cerró cinco años después, en 1996.

Tras años de negociaciones Ucrania se comprometió con los países del G7 a desactivar la central a cambio de 1,500 millones de euros en ayudas (unos US$1.650 millones) y el 12 de diciembre de 2000 el reactor número 3, el último en funcionamiento, se apagó definitivamente.

En cuanto al malogrado reactor 4, que tras el accidente dejó a la intemperie más de 200 toneladas de materiales radiactivos, en los meses posteriores del mismo 1986 se cubrió apresuradamente con un sarcófago de acero y hormigón para impedir fugas.

Los trabajadores de mantenimiento del primer sarcófago de Chernóbil

Getty Images
Los operarios de mantenimiento del primer sarcófago solo podían permanecer en sus puestos por tiempos cortos (a veces de solo unos minutos) debido a la alta radiación.

Pero era un caparazón provisional, construido apresuradamente para aguantar un máximo de 30 años. La radioactividad, nevadas, lluvias y vientos lo fueron deteriorando hasta el punto de que en 2013 se derrumbaron una de las paredes y parte de la cubierta.

En 2016, tras siete años de trabajos, se inauguró el conocido como NSC (siglas en inglés de “nuevo confinamiento seguro”), diseñado para contener los restos radioactivos durante un siglo.

NSC (nuevo confinamiento seguro) de Chernóbil

Getty Images
El proyecto del NSC (nuevo confinamiento seguro) costó más de 2.000 millones de euros

¿Cómo pudo seguir funcionando la central entre 1986 y 2000?

Hay que recordar que la planta de Chernóbil está en el epicentro de la zona de exclusión donde se prohibió toda actividad humana excepto trabajar en el lugar más peligroso: la central nuclear.

“Si bien la radiación era elevada para los estándares laborales actuales, permitía el trabajo normal de los operarios sin que esto fuera mortal para ellos”, explica a BBC Mundo el ingeniero nuclear argentino Aníbal Blanco, investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y especializado en el accidente de Chernóbil.

Dos trabajadoras de la central de Chernóbil en 1996 pasan el control rutinario de radiación.

Getty Images

El experto puntualiza, sin embargo, que “según la normativa internacional vigente referida a la protección radiológica de los trabajadores del área nuclear, hoy no se permitiría el trabajo en esas condiciones“.

Los empleados de la central nuclear durante esos años permanecían en sus puestos en turnos limitados y medían constantemente su exposición a la radiación.

Ángela Merkel, entonces ministra de Medio ambiente de Alemania, visita la central de Chernóbil en 1996

Getty Images
Una imagen curiosa: Angela Merkel, entonces ministra de Medio Ambiente de Alemania, visita la central de Chernóbil en 1996. Tanto ella como los periodistas y operarios que la acompañan llevan el rostro y las manos al descubierto dentro de las instalaciones.

¿Qué ocurrió tras el cierre y qué trabajos se llevan a cabo en la central?

Aunque no produce electricidad desde el año 2000, Chernóbil no se ha podido desmantelar y requiere una gestión constante.

“Todas las personas que operan en la central nuclear de Chernóbil siguen trabajando para eliminar las consecuencias del desastre de 1986“, indica a BBC Mundo el diputado Ihor Kryvosheyev, presidente del comité para la reparación de daños del accidente de Chernóbil en el Parlamento de Ucrania.

Ihor Kryvosheyev, diputado ucraniano

Ihor Kryvosheyev
Debido a la guerra Ihor Kryvosheyev ha dejado temporalmente el Parlamento y se dedica a transportar suministros desde la frontera con Eslovaquia hasta Kiev y otras ciudades.

La central, afirma Kryvosheyev, “ahora tiene como objetivo garantizar la seguridad nuclear”, teniendo en cuenta que dentro del confinado reactor 4 se siguen produciendo reacciones de fisión por la concentración de elementos radiactivos.

En la planta hay registrados unos 2.400 empleados, desde científicos y técnicos hasta cocineros, médicos, personal de apoyo y miembros de la guardia nacional.

Los primeros llevan a cabo varias tareas imprescindibles, como la reubicación de combustibles atómicos o el mantenimiento del sarcófago y las instalaciones con residuos radiactivos.

trabajadores de Chernóbil en un ensayo de situaciones de emergencia en 2006

Getty Images
Los trabajadores de Chernóbil llevan a cabo frecuentes ensayos de situaciones de emergencia

Estos trabajos requieren un flujo constante de electricidad.

El temor a un corte eléctrico prolongado: ¿qué pasaría si esto sucediera?

Cuando las tropas rusas llegaron a la zona de Prípiat el 24 de febrero se produjo un corte eléctrico de varias horas que obligó a usar los generadores diésel de emergencia, sin que esto causara un grave peligro.

¿Qué pasaría, sin embargo, si por el conflicto u otro motivo la corriente se cortara durante varios días, o semanas?

Aníbal Blanco advierte de que “esto no debe suceder de ninguna manera en este tipo de instalaciones”.

“En el peor escenario -de pérdida total de energía por varios días- el agua de las piletas podría evaporarse, dejando al aire los elementos combustibles gastados (ECG)”, explica.

La exposición de tales materiales “elevaría la radiación ambiental y podría sobrecalentar los ECGs, que podrían fisurarse y emitir partículas radiactivas al ambiente”, apunta.

Interior de la central de chernóbil

Getty Images
La central se alimenta de la red eléctrica y cuenta con generadores diésel de emergencia

Kryvosheyev, por su parte, cree que el desastre podría ser mayor.

“Si se cortara la electricidad de forma prolongada, al no funcionar el sistema de ventilación del NSC del reactor 4 es probable que el polvo radiactivo supere el sarcófago y se propague más allá de la zona de exclusión, contaminando áreas limpias de Ucrania y Europa“.

¿Qué supuso la invasión y la estancia de las tropas rusas?

La llegada de las tropas rusas a finales de febrero causó un aumento fuerte y repentino de los niveles de radiación en la zona.

Esto generó temores a una posible fuga radiactiva por el impacto de algún proyectil o explosivo en la central.

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Sin embargo, no se debía a eso. El paso de las tropas y vehículos pesados en la primera etapa de la guerra levantó polvo en la zona de exclusión, cuyo suelo acumula material radiactivo.

“Ese polvo radiactivo en el ambiente hizo saltar las alarmas en los detectores. Luego, al estacionarse las tropas y vehículos, se desvaneció y los niveles de radiación bajaron a niveles previos”, afirma Blanco.

Cuando las tropas rusas tomaron Chernóbil se encontraban allí unos 200 operarios, que permanecieron 25 días retenidos en las instalaciones hasta recibir relevo el 20 de marzo.

También mantuvieron cautivos a 169 miembros de la Guardia Nacional ucraniana en las instalaciones de la central y después se los llevaron a Rusia como prisioneros, según autoridades de Kiev.

“Fueron tomados como rehenes y retenidos por la fuerza”, denuncia el diputado ucraniano.

Kryvosheyev acusa al ejército ruso de haber usado la zona de exclusión “como base militar, para almacenar explosivos y municiones”, algo que, considera, podría haber provocado un accidente nuclear con “terribles consecuencias para Europa y todo el planeta”.

Las autoridades rusas, por su parte, aseguraron que garantizaban el suministro eléctrico de la planta y señalaron a Ucrania como responsable de cualquier incidente que pudiera suceder allí.

En todo caso, el 1 de abril Ucrania confirmó que había vuelto a tomar el control de la planta.

Energoatom, la agencia estatal de energía nuclear de Ucrania, afirmó que los soldados rusos estuvieron expuestos a “dosis significativas” de radiación durante su estancia de más de un mes.

Una habitación llena de desechos en Chernóbil

BBC
Yogita Limaye, de BBC, fue una de los pocos periodistas que entraron a la planta tras recuperarla las tropas de Ucrania. Esta foto, incluida en su crónica, muestra cómo quedó una de las habitaciones donde los soldados rusos mantuvieron cautivos a miembros de la Guardia Nacional ucraniana.

Décadas de actividad

La central será desmantelada completamente en torno a 2064. ¿Por qué tanto tiempo?

Aníbal Blanco argumenta que las tareas de desmantelamiento “son extremadamente complejas y requieren de una planificación cuidadosa”.

“A la construcción del sarcófago del reactor 4 y el mantenimiento de los lugares donde se depositaron los residuos radiactivos y los combustibles gastados de las unidades 1 a 3 se suma el traspaso de esos combustibles usados y luego el desmantelamiento progresivo de las 3 unidades y de los sitios ya no utilizados”.

El nuevo confinamiento seguro de Chernóbil

Getty Images

Kryvosheyev, por su parte, asegura que el año 2064 “solo es una fecha de referencia“.

“Nuestros científicos han creado un plan con los pasos a implementar hasta ese año y nuestro estado está dispuesto a financiar e implementar esas medidas”.

En todo caso, sentencia, “el problema de Chernóbil llegó para quedarse durante milenios“.


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