Muere el 'El Macho' Camacho
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Muere el 'El Macho' Camacho

El ex boxeador puertorriqueño Héctor "El Macho" Camacho falleció hoy luego de ser desconectado del respirador que lo mantenía con vida, luego de sufrir un segundo paro cardiaco, informó el director del Centro Médico, Ernesto Torres.
24 de noviembre, 2012
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El boxeador Héctor “Macho” Camacho —polémico, exitoso y taquillero en los cuadriláteros pero asolado por las adicciones durante buena parte de su vida— falleció el sábado luego que los médicos lo desconectaron de un respirador del que dependía su existencia desde el martes, cuando recibió un disparo en la cabeza. Tenía 50 años.

El médico Ernesto Torres, director del Centro Médico de Puerto Rico, la clínica de traumatología en la que fue internado Camacho tras recibir el disparo, dijo que el púgil boricua sufrió un paro cardiaco en las primeras horas del sábado. Se le desconectó del respirador y falleció poco después.

La madre de Camacho, María Matías, dijo el viernes que había autorizado a los médicos a desconectar el respirador después que los tres hijos del púgil llegaron desde Estados Unidos y tuvieron la oportunidad de verlo por última vez.

“La familia está destruida”, comentó el ex boxeador Víctor “Luvi” Callejas, un amigo de Camacho que funge como vocero de la familia.

Los médicos declararon el jueves que Camacho había sufrido muerte cerebral clínica a consecuencia del disparo, en un ataque que mató también a uno de los mejores amigos del “Macho”, cuando ambos estaban dentro de un automóvil en Bayamón, parte del área metropolitana de San Juan donde nació el boxeador.

“Perdí a mi hijo hace tres días, sólo está vivo por una máquina”, reconoció Matías el viernes por la noche. “Mi hijo no está vivo”.

Camacho fue tiroteado mientras estaba en un vehículo con su amigo de la infancia Adrián Mojica Moreno, quien murió en el ataque. El vocero de la policía, Alex Díaz, dijo que las autoridades encontraron nueve bolsas con cocaína en un bolsillo del amigo, y una décima en el automóvil.

La policía no ha realizado arrestos y sigue buscando testigos. El capitán Rafael Rosa le dijo a la prensa que siguen varias pistas, pero rehusó decir si hay sospechosos.

El “Macho” Camacho, uno de los más pintorescos y habilidosos campeones mundiales en la larga historia del boxeo puertorriqueño, era reconocido tanto por sus elegantes movimientos sobre el cuadrilátero como por su extravagante personalidad y llamativos peinados y atuendos.

El ex campeón mundial en tres divisiones —superpluma, ligero y junior welter— colgó los guantes el 14 de mayo de 2010 luego de una deslucida derrota por decisión unánime ante Saúl Durán. Se retiró con récord de 79 triunfos (38 nocauts), seis derrotas y tres empates.

Entre sus combates más memorables están sus triunfos sobre Sugar Ray Leonard y Roberto “Mano de Piedra” Durán en 1997 y 1996, respectivamente, y ante su coterráneo Edwin “El Chapo” Rosario en 1986 en el Madison Square Garden de Nueva York, en una cartelera que incluyó combates preliminares de un joven Mike Tyson y del mexicano Julio César Chávez.

Tres derrotas marcaron su carrera: ante su coterráneo Félix “Tito” Trinidad en 1994, frente a Chávez en 1992 y contra Oscar de la Hoya en 1997.

Un zurdo de potencia limitada pero ágiles movimientos, Camacho se caracterizó por su habilidad para golpear sin que le pegaran, en muchas ocasiones bailando sobre el cuadrilátero hasta el punto de irritar a sus oponentes.

Nació el 24 de mayo de 1962, en el mismo Bayamón, aunque de niño fue llevado por su familia a Nueva York. Ganó su primera corona mundial el 7 de agosto de 1983 al vencer por nocaut técnico en cinco asaltos al mexicano Rafael Limón, para alzarse con el título superpluma del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). El 10 de agosto de 1985 superó por decisión unánime en Las Vegas al mexicano José Luis Ramírez para adjudicarse el título del peso ligero del CMB, y luego fue monarca dos veces del peso junior welter de la Organización Mundial de Boxeo.

El boricua popularizó la frase “¡Macho time!” (¡La hora del Macho!), la cual gritaba con exuberante júbilo en promociones y sobre el cuadrilátero.

Además, hizo famosos sus coloridos peinados, especialmente con un mechón enroscado que le caía sobre la frente, y sus pantaloncillos de todos los colores posibles.

Camacho, cuyo hijo del mismo nombre también incursionó en el boxeo pero sin el mismo éxito, tuvo numerosos problemas legales y con sustancias controladas durante su carrera profesional, incluyendo el más reciente en abril de este año cuando fue detenido en Orlando por un caso de abuso de menores.

En 2007, fue sentenciado a siete años de prisión por el robo de una tienda de computadoras en Missisippi, aunque un juez le ordenó cumplir sólo un año tras las rejas y le permitió cumplir el resto de la condena en libertad condicional.

Tres años después, incursionó en la televisión, como participante del programa de concurso “Mira Quién Baila”, producida por Univision. Prometió que si ganaba el primer premio, de 50.000 dólares, lo donaría a una organización puertorriqueña que ayuda a la prevención y atención de adicciones. Finalmente, quedó eliminado en la primera ronda.

AP

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El innovador y exitoso método nórdico para acabar con el acoso escolar

El acoso en la escuela suele dejar secuelas que la víctima puede llegar a experimentar por décadas. Pero hay metodologías que ayudan a cambiar el entorno escolar para evitar que esto ocurra.
2 de mayo, 2022
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Lady Gaga, Shawn Mendes, Blake Lively, Karen Elson, Eminem, Kate Middleton y Mike Nichols. Estas son solo algunas de las personas que han hablado de su experiencia como víctimas del acoso escolar y el dolor que esto les ha causado en la infancia y en etapas posteriores de su vida.

Cualquiera que haya sido victimizado de niño comprenderá los sentimientos de vergüenza que pueden generar este tipo de experiencias. Y las consecuencias no se quedan ahí.

Investigaciones recientes sugieren que los efectos del acoso infantil pueden persistir durante décadas, con cambios duraderos que pueden ponernos en mayor riesgo de enfermedades mentales y físicas.

Estos hallazgos están llevando a un número cada vez mayor de educadores a cambiar su punto de vista sobre el matoneo: de una situación inevitable del crecimiento a una violación de los derechos humanos de los niños.

“La gente solía pensar que el acoso escolar era un comportamiento normal y, en algunos casos, que incluso podría ser algo bueno, porque ayuda a fortalecer el carácter”, explica Louise Arseneault, profesora de psicología del desarrollo en el King’s College de Londres, en Reino Unido.

“Les tomó mucho tiempo comenzar a considerar este comportamiento como algo que puede ser realmente dañino”.

Con este cambio de mentalidad, muchos investigadores ahora están probando varios esquemas contra el acoso, con algunas estrategias nuevas y emocionantes para crear un entorno escolar más amable.

Cultura de tolerancia de la victimización

El Programa de Prevención del Acoso Olweus (Olweus Bullying Prevention Program) es uno de los esquemas que más se ha puesto a prueba.

Lady Gaga

Getty Images
Lady Gaga es uno de los personajes famosos que ha hablado abiertamente sobre su experiencia de acoso escolar.

Fue desarrollado por el fallecido psicólogo sueco-noruego Dan Olweus, quien encabezó gran parte de las primeras investigaciones académicas sobre la victimización infantil.

El programa se basa en la idea de que los casos individuales de acoso suelen ser producto de una cultura más amplia que tolera la victimización. Como resultado, intenta abordar todo el ecosistema escolar para evitar que prospere el mal comportamiento.

Como muchas otras intervenciones, el Programa Olweus comienza con un reconocimiento del problema. Por este motivo, los colegios deberían realizar una encuesta para preguntar a los alumnos sobre sus experiencias.

“Saber lo que está pasando en tu edificio es realmente importante y puede guiar tus esfuerzos de prevención del acoso escolar”, dice Susan Limber, profesora de psicología del desarrollo de la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur, Estados Unidos.

El Programa Olweus alienta a la escuela a establecer expectativas muy claras para un comportamiento aceptable, y las consecuencias si se infringen esas reglas.

“ no deberían ser una sorpresa para el niño”, dice Limber. Los adultos deben actuar como modelos positivos a seguir, que refuercen los buenos comportamientos y muestren tolerancia cero ante cualquier forma de victimización.

También deben aprender a reconocer los lugares dentro de la escuela donde es más probable que ocurra la intimidación y supervisarlos regularmente.

Acoso escolar

Getty Images

“Todos los adultos de la escuela necesitan una formación básica sobre el acoso: las personas que trabajan en la cafetería, los conductores de autobuses, el conserje”, señala Limber

A nivel del aula, los propios niños organizan reuniones para discutir la naturaleza del acoso escolar y las formas en que pueden ayudar a los estudiantes que son víctimas de este comportamiento.

El objetivo, en todo ello, es conseguir que el mensaje anti-intimidación quede arraigado en la cultura de la institución.

Resultados positivos

Al trabajar con Olweus, Limber probó el esquema en varios entornos, incluida una implementación a gran escala en más de 200 escuelas en Pensilvania.

Sus análisis sugieren que el programa resultó en 2.000 casos menos de intimidación durante dos años. Es importante destacar que los investigadores también observaron cambios en la actitud general de la población escolar hacia el acoso, incluida una mayor empatía con las víctimas.

Los resultados de Limber no son los únicos que muestran que las campañas sistemáticas contra el acoso pueden generar un cambio positivo.

Comedor escolar

Getty Images
Todo el personal de la escuela debería estar alerta a las posibles señales de intimidación y matoneo.

Un metanálisis reciente, que examinó los resultados de 69 ensayos, concluyó que las campañas contra el acoso escolar no solo reducen la victimización sino que también mejoran la salud mental general de los estudiantes.

Curiosamente, la duración de los programas no pareció predecir sus posibilidades de éxito.

“Incluso unas pocas semanas de intervención fueron efectivas”, dice David Fraguas, del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, España, quien fue el autor principal del estudio.

Atentos a las señales

La intimidación no acaba en la escuela, y Limber argumenta que los padres y cuidadores deben estar atentos a las señales que indican que puede haber un problema. “Debes ser proactivo al hablar sobre el tema, no esperes a que surja”, dice.

“Puedes hacerlo como parte de una conversación del tipo: ‘¿Cómo van las cosas con tus amigos? ¿Tienes algún problema?'”.

Ella enfatiza que el adulto debe tomar en serio las preocupaciones del niño, incluso si parecen triviales desde una perspectiva externa, al mismo tiempo que debe mantener una mente abierta.

“Escucha atentamente y trata de controlar tus emociones mientras las escuchas”. El cuidador debe evitar hacer sugerencias apresuradas sobre cómo el niño puede manejar el problema, ya que esto a veces puede crear la sensación de que la víctima tiene la culpa de la experiencia.

Acoso escolar

Getty Images
Todos los sitios donde puede ocurrir el acoso dentro de la institución educativa deberían estar supervisados.

Si corresponde, el padre o tutor debe iniciar una conversación con la escuela, que debe elaborar un plan de inmediato para asegurarse de que el niño se sienta seguro. “Lo primero es centrarse en ese niño y sus experiencias”.

Crecer rara vez va a ser fácil: los niños y los adolescentes están aprendiendo a manejar las relaciones sociales y eso va a traer dolor y malestar.

Pero como adultos, podemos hacer un trabajo mucho mejor al enseñarles a los niños que ciertos tipos de comportamientos nunca son aceptables: no hay nadie a quien culpar sino a los mismos agresores.

Estas lecciones podrían tener un impacto generalizado en la salud y la felicidad de muchas generaciones venideras.

*Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.


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