Gaza e Israel: un conflicto, dos visiones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Gaza e Israel: un conflicto, dos visiones

BBC Mundo consultó sobre el tema a académicos de ambos lados para conocer sus opiniones sobre la actual situación.
20 de noviembre, 2012
Comparte

Una columna de humo sobre la zona central de la Franja de Gaza posterior a un ataque israelí, visto desde la frontera. Foto: AP

El conflicto que enfrenta desde hace décadas a israelíes y palestinos suscita todo tipo de pasiones, opiniones y distintas versiones de la historia.

Y la más reciente ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza, que ya lleva siete días, no es la excepción.

La violencia entre ambas partes se ha cobrado hasta ahora la vida de más de un centenar de palestinos y de tres civiles israelíes, además de dejar un millar de heridos.

BBC Mundo consultó sobre el tema a académicos de ambos lados para conocer sus opiniones sobre la actual situación.

Uno es Efraim Inbar, profesor de estudio políticos y director del centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos en la Universidad Bar Ilan, de Tel Aviv.

El otro es Mahdi Abdul Hadi, director de la Sociedad Académica Palestina para el Estudio de Asuntos Internacionales (Passia, por sus siglas en inglés).

Ver sus respuestas es como asomarse a dos mundos diferentes.

¿Quién desató esta nueva escalada?

Inbar: Hamas. Desde comienzo de año hemos visto que Hamas lanzó casi mil misiles al sur de Israel, aterrorizando a más de un millón de personas.

En algún momento teníamos que ponerle freno a esto, tal como habría hecho cualquier otro país.

Esto lo empezó Hamas. Nosotros somos tranquilos si los demás lo son. No nos interesa el conflicto. Nos retiramos de Gaza y lo único que queremos es estar tranquilos.

Hamas es una organización terrorista que quiere destruir al Estado judío. Esa es su ideología.

Hadi: Israel. Esto empezó con el asesinato de Jabari (Ahmed Jabari, jefe del ala militar de Hamas).

Él era un hombre clave para la seguridad de los israelíes. Fue quien protegió a (el soldado israelí Gilad) Shalit durante cinco años. Fue quien intercambió a los prisioneros y estaba por negociar una tregua a través de Egipto entre Gaza e Israel.

La decisión de eliminarlo y usarlo como objetivo fue para provocar a Hamas y probar y examinar la infraestructura militar de Hamas, la yihad islámica y la resistencia en Gaza, como un ejercicio de prueba en lugar de ir directamente a Irán.

La guerra con Israel en realidad se trata de Irán. Israel quiere poner a prueba su propia capacidad de defensa y la capacidad de Hezbolá, Gaza e Irán.

Esto lo empezó Israel para descubrir la capacidad misilística iraní en Gaza, pero a fin de cuentas la obsesión de Netanyahu es Irán.

¿Por qué ocurre ahora?

Inbar: Podemos soportar hasta cierto punto, pero ya es suficiente. En las últimas semanas ha habido un aumento en la cantidad de misiles lanzados por Hamas, es difícil resistirse a la presión pública a responder.

Hadi: (Benjamin) Netanyahu quiere fortalecerse antes de las elecciones. Pretende dar la imagen de que es el rey de Israel y dar 100% de seguridad a Israel.

Segundo, quiere tener de su lado a Barack Obama antes de que sea demasiado tarde. Ya consiguió que Obama emitiera un comunicado diciendo que Israel tiene derecho a defenderse.

Tercero, quiere asegurarse el apoyo de Europa ante el reclamo palestino ante la ONU a fines de este mes.

¿Cómo ve a Hamas?

Inbar: Hamas es una organización terrorista islamista radical que quiere destruir al Estado judío.

¿Que fueron elegidos? Hitler también fue elegido por los alemanes. Reconozco que a los palestinos les gusta Hamas. Tuvieron elecciones en 2005 y en 2007 tuvieron un golpe militar, no hay elecciones desde 2005, así que no fue una elección democrática.

Hadi: Hamas es parte de la sociedad palestina. Ganaron las elecciones en 2006, les guste o no. Sobrevivieron al golpe de Estado de Al Fatah y tienen entidad en Gaza desde hace cinco o seis años.

Israel llama a Hamas terrorista, a Hezbolá terrorista, a Irán terrorista.

¿Qué quiere cada parte?

Inbar: Lo que quiere Hamas es simplemente matar judíos. Lo nuestro es igualmente simple: queremos tranquilidad, nada más.

No podemos cambiar el gobierno de Gaza, sabemos que Hamas tiene raíces en la población palestina, a la que lamentablemente le gusta lo que hacen.

Hadi: La agenda de Israel es la siguiente: ver la capacidad militar de Gaza, probar su propia capacidad de defensa, poner a prueba la posición del gobierno islámico de Egipto y finalmente mantener a los palestinos divididos entre Hamas y Al Fatah.

En Israel hay dos escuelas de pensamiento. Una es la que intenta enfrentar sus miedos, ver que son capaces de manejar la situación, cumplir la misión y -una vez superados esos pasos- lograr una tregua. Ver que si quieren eliminar la fuerza militar de Gaza, pueden hacerlo.

La otra línea, la línea dura militar israelí, dice “no, no podemos hacer eso. Debemos limpiar toda la infraestructura militar de Gaza”.

Hamas no quiere una tregua. Quiere un cese el fuego total con condiciones: que Israel no haga más incursiones para asesinar líderes.

¿Cuánto afecta a los palestinos el bloqueo de Israel?

Inbar: El bloqueo fue respuesta al lanzamiento de misiles.

Bastante estúpidos somos de darles agua y electricidad. Les permitimos que entre comida y muchas cosas más en Gaza.

No recuerdo que en la Segunda Guerra Mundial los estadounidenses permitieran el ingreso de agua o electricidad a Alemania. Esto es una guerra. Quieren la guerra con Israel.

Hadi: La separación le ha hecho mal a Gaza. Y en Cisjordania la situación no es mejor: hay 600 puestos de control y medio millón de colonos israelíes.

¿Cómo ve la asimetría entre bajas israelíes y las palestinas?

Inbar: Somos mejores que ellos defendiendo a nuestros ciudadanos.

Ellos se esconden entre los civiles, disparan cohetes desde concentraciones de civiles. Y en una guerra hay daños colaterales.

Esto es lo que ellos quieren. Juegan con las bajas civiles para intentar impresionar a la opinión pública. Ellos son moralmente responsables por las muertes en Gaza.

Hadi: Hay más de 100 mártires de Gaza y miles de heridos.

La mayoría de las instituciones han sido destruidas.

La gente sufre y vive una cultura de la guerra, miedo, frustración, pobreza, desempleo.

¿Hay una salida diplomática?

Inbar: Depende de Hamas. Nosotros no empezamos esto. Tienen que dejar de lanzar misiles, es simple.

No hablamos de soluciones. No se puede pensar en soluciones en un conflicto en el que una parte quiere destruir a la otra. Lo que se puede hacer es lograr una tregua de largo alcance. Es difícil usar la diplomacia cuando alguien quiere matarte. Hamas sigue con su plataforma ideológica de destruir al Estado judío. Incluso los esfuerzos diplomáticos por alcanzar un alto el fuego han fracasado hasta ahora.

Egipto juega un papel importante. Los Hermanos Musulmanes están en el poder, en cierto punto son muy afines a Hamas en sus puntos de vista, Hamas es una filial de los Hermanos Musulmanes. Por otra parte, Egipto necesita tener una buena relación con Estados Unidos para poder alimentar a sus millones de habitantes. Así que están divididos entre su deseo de apoyar a Hamas y sus necesidades prácticas.

Hadi: En base a la experiencia de 40 años de ocupación israelí, nadie confía en Israel firmando un acuerdo. Ellos firman pero luego hacen lo contrario. Nunca respetan lo que firman. Por lo tanto, hay una enorme desconfianza hacia Israel. Segundo, las garantías de EE.UU. y Europa son muy débiles. No se traducen en la realidad: ningún boicot o condena, ninguna resolución en la ONU.

Egipto tiene muchos elementos: hay 26 partidos políticos que apoyan a Gaza y desafían a Israel. Hay varios asesores del presidente Mursi que le recomiendan no meterse en ninguna guerra y repetir lo que le pasó a Nasser en 1967, (la Guerra de los Deis Días, donde sufrió una estrepitosa derrota al aliarse con Siria y Jordania contra Israel). Entre esas dos opciones, todo depende de Mursi.

¿Cómo cree que el resto del mundo ve esta escalada?

Inbar: Europa entiende que tenemos derecho a la autodefensa.

Creen que la violencia es algo anacrónico, pero el mundo civilizado está con Israel. Hamas es la barbarie.

Hadi: Eso ha despertado la solidaridad en todas las capitales europeas y árabes.

Por primera vez el tono de los ministros de relaciones exteriores del mundo árabe y de los líderes árabes es diferente.

Los medios cubren el conflicto con diferentes interpretaciones.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Rusia y Ucrania: por qué Biden cruzó una peligrosa línea al comentar que Putin 'no puede seguir en el poder'

Las declaraciones fuera de guion del presidente estadounidense sobre su homólogo ruso han tensado las relaciones entre ambos países.
28 de marzo, 2022
Comparte

El presidente de EU, Joe Biden, hizo la semana pasada una serie de declaraciones fuera de guion que elevaron la temperatura de las relaciones entre su país y Rusia.

Su comentario improvisado el sábado en la parte final de lo que en Polonia consideraron un “gran discurso”, cuando sugirió la destitución del presidente Vladimir Putin, pudo haber tenido graves consecuencias.

En su discurso ante una multitud de funcionarios y dignatarios del gobierno polaco en el Castillo Real de Varsovia, el presidente de EE.UU. advirtió una vez más que el mundo se encuentra en medio de un conflicto decisivo en nuestra era entre democracias y autocracias.

Prometió que la OTAN defenderá “cada centímetro” del territorio de sus estados miembros. También que brindará un apoyo continuo a Ucrania, aunque señaló que el Ejército estadounidense no se enfrentará a las fuerzas rusas allí.

Fue un discurso de confrontación, aunque mesurado, en línea con el que mantienen desde hace meses las autoridades estadounidenses, comenzando por el secretario de Estado, Antony Blinken.

Al final, justo antes de los agradecimientos y la despedida, Biden comentó sobre su homólogo ruso: Por el amor de Dios, este hombre no puede seguir en el poder”.

Ahí estalla la bomba.

“Este discurso, y los comentarios referidos a Rusia, son asombrosos, por usar términos educados”, declaró el portavoz de Moscú, Dmitry Peskov. Biden, afirmó, “no entiende que el mundo no se limita a Estados Unidos y gran parte de Europa”.

Putin y Peskov

Getty Images
Peskov, portavoz del gobierno de Putin, criticó el comentario de Biden.

Y entonces EE.UU. recula.

“El punto del presidente era que no se puede permitir que Putin ejerza el poder sobre sus vecinos o la región”, alegó un funcionario de Washington. “No estaba debatiendo el poder de Putin en Rusia, o un cambio de régimen”.

La línea entre condenar y pedir un cambio de régimen

La rapidez con la que se emitió la “aclaración”, de la que luego se hizo eco Blinken, sugiere que el gobierno de EE.UU. comprende el peligro inherente de las palabras de Biden.

Horas antes el presidente de Estados Unidos había llamado “carnicero” a Putin; y la semana pasada pareció adelantarse al procedimiento diplomático de su propia administración al acusar al líder ruso de crímenes de guerra.

En ambos casos los comentarios de Biden provocaron condenas y advertencias de Moscú de que las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Rusia se estaban deteriorando hasta el punto de ruptura.

Hay una línea entre condenar al líder de una nación -la retórica a veces sobrecalentada de la diplomacia- y pedir su destitución; una línea que tanto los estadounidenses como los soviéticos respetaban incluso en el apogeo de la Guerra Fría; una línea que Biden, en principio, ha cruzado.

Frecuentemente se acusa a los países poderosos de imponer a los débiles un “cambio de régimen”.

Esto, sin embargo, no suele ser lo que una nación con armas nucleares exige a otra.

El domingo incluso algunos aliados de Estados Unidos intentaban distanciarse de los comentarios de Biden.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que el líder estadounidense estaba poniendo en peligro las negociaciones de armisticio entre Rusia y Ucrania.

“Queremos detener la guerra que Rusia ha creado en Ucrania sin una escalada”, afirmó. “Si esto es lo que queremos hacer no debemos agravar las cosas, ni con palabras ni con acciones”.

En Washington, los líderes del Congreso también expresaron su preocupación. El republicano de Idaho Jim Risch, el de mayor rango en su partido en el comité de relaciones exteriores del Senado, calificó los comentarios de Biden como una “horrible metedura de pata”.

“Dios mío, desearía que lo ciñeran al guion”, declaró. “Decir, o incluso como hizo él, sugerir que tu política es de cambio de régimen, causa un gran problema. Esta administración ha hecho todo lo posible para detener la escalada. No hay mucho más que puedas hacer para aumentarla que pedir un cambio de régimen”.

Un historial de comentarios improvisados

Joe Biden y Barack Obama en 2012

Getty Images

Es conocida la tendencia de Biden a hacer comentarios improvisados que pueden ponerlo en situaciones difíciles.

Estos han dañado anteriores candidaturas presidenciales y en ocasiones han sembrado la frustración entre los funcionarios de la administración Obama cuando era vicepresidente. Sin embargo, tales comentarios no son del todo accidentales. Pueden revelar lo que siente Biden aún si su cabeza -y las de quienes lo rodean- preferirían que se callara.

A veces son una fortaleza política, escribe Tom Nichols de la publicación The Atlantic, que permite a Biden conectarse auténticamente con las emociones del pueblo estadounidense.

Pero en este momento actual de crisis diplomática, cuando unas palabras mal elegidas pueden acarrear consecuencias importantes, también se consideran una debilidad.

“Es difícil culpar a Biden por no contener su conocido temperamento después de hablar con las personas que han sufrido la barbarie de Putin”, escribe Nichols. “Pero las palabras de todos los líderes mundiales importan en este momento, y ninguna más que las del presidente de Estados Unidos”.

Es posible que Biden crea que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia están tan dañadas que no se repararán mientras Putin esté en el poder. Sin embargo, decirlo explícitamente podría dificultar el objetivo inmediato de Estados Unidos: poner fin a la guerra en Ucrania y preservar la integridad territorial de la nación.

La guerra en Ucrania no transcurre como Putin pretendía. Su ejército está atascado en amargos combates y las bajas van en aumento. Su economía está sufriendo el peso de las sanciones económicas. Rusia está cada vez más aislada del resto del mundo.

La situación tiene potencial para llevar a la desescalada que piden EE.UU. y sus aliados, pero también podría hacer que Putin se desespere más. Y si el líder ruso cree que su poder está en juego, y piensa que EE. UU. persigue ese objetivo de forma abierta, es posible que el giro que tome la crisis a partir de ahora no sea precisamente el de la paz.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=G-DoQmKQ8rU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.