Nadie aprueba el casting para ministro
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Nadie aprueba el casting para ministro

Por ello, el mandatario mexicano Felipe Calderón tendrá que enviar otro par de ternas a la Cámara Alta.
9 de noviembre, 2012
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Andrea Zambrana Castañeda compareció ante el pleno del Senado. Foto: Cuartoscuro.

Ninguna de las ternas enviadas por Felipe Calderón al Senado para sustituir a dos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue aprobada. Por ello, el mandatario mexicano tendrá que enviar otro par de ternas a la Cámara Alta.

La votación para escoger quién será el sustituto del ministro Sergio Aguirre Anguiano no tuvo mayoría, informó el presidente del Senado Ernesto Cordero Arroyo. Con esta decisión de la Cámara Alta, el presidente Felipe Calderón tendrá que presentar una nueva terna.

El quórum de senadores fue de 116, pero sólo se depositaron 115 votos en la urna:

*20 votos a favor de Pablo Vicente Monroy Gómez.

*36 a favor de Alberto Gelacio Pérez Dayán.

*4 a favor de Andrea Zambrana.

*1 abstención.

Además, la votación para sustituir al ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia, tampoco obtuvo las dos terceras partes de los sufragios de los senadores. En esta ocasión sólo se emitieron 110 votos en la urna:

*56 votos a favor de Manuel Baráibar.

*16 a favor de Emma Meza Fonseca.

*35 votos a favor de Rosa Ma Temblador.

*2 votos nulos.

*1 abstención.

A las 17:00 horas se avaló el dictamen que indica que Pablo Vicente Monroy, Alberto Pérez Dayán, Andrea Zambrana, Manuel Baráibar, Emma Meza y Rosa María Temblador –candidatos a sustituir al ministro Sergio Aguirre Anguiano y al ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia- reúnen los requisitos para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En estos momentos, los candidatos a ministros de la SCJN comparecen ante el Senado.

Lo que dijeron:

Pablo Vicente Monroy

*Que en 27 años de carrera judicial no ha procedido ninguna queja interpuesta en su contra.

*“La ética judicial debe ayudarnos a que la ciudadanía recupere la confianza en sus jueces”.

Alberto Gelacio Pérez Dayán

*Ofreció ser un juez con visión de Estado, que entiende la realidad de México y busque justicia sobre todas las circunstancias.

*Asumió la tarea de apoyar la construcción de una nueva época en la jurisprudencia nacional.

Andrea Zambrana Castañeda

*Se pronunció por hacer realidad la reforma constitucional en Derechos Humanos.

*“Los jueces deben inspirar confianza y certeza a la ciudadanía”.

*“La justicia necesita una praxis que adjudique derechos y obligaciones concretas”.

Manuel Baráibar Constantino

*Pidió generar cultura jurídica que garantice efectivamente los derechos humanos y la división de poderes.

*Se pronunció por fortalecer el Estado de Derecho, teniendo como base la Constitución.

Emma Meza Fonseca

*“La Constitución debe ser el parámetro y norma máxima de contraste en resoluciones judiciales”.

*“Soy una persona de convicciones firmes, he trabajado por la tutela de los derechos fundamentales”.

Rosa María Temblador Vidrio

*“Soy una persona que entiende la realidad de los mexicanos, que sabe lo que es ser parte de la minoría”.

*“En mi labor jurisdiccional he actuado con imparcialidad, responsabilidad, respeto, firmeza y tolerancia”.

*“Un buen juzgador debe apartarse del individualismo y afán del poder; su labor es la aplicación de la justicia”.

PAN y PRI rompen acuerdos 

El PRI y el PAN ya no “irán juntos” en la elección de los dos nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), según reporta Reforma.

El diario publica que los senadores panistas tienen dudas sobre el perfil de Manuel Baráibar Constantino, quien durante su carrera como juez absolvió a Raúl Salinas y Onésimo Cepeda.

Según Reforma, el PRI y el PAN habían pactado, en un principio, respaldar las candidaturas de Alberto Pérez Dayán y Manuel Baráibar, quienes sustituirían a los magistrados Salvador Aguirre Anguiano y Guillermo Ortiz Mayagoitia, respectivamente.

Legisladores de ambos partidos informaron que este pacto se originó desde un acuerdo entre el presidente Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Para poder aprobar la designación de los nuevos ministros se necesita la votación a favor de las dos terceras partes del pleno.

“Hasta este momento no hay ningún acuerdo y todo apunta a que no lo habrá. En estas circunstancias lo probable es que se rechacen las ternas”, dijo el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa.

Los senadores de las tres principales fuerzas políticas llevan reunidos, por separado, casi tres horas, tratando de llegar a un acuerdo sobre quienes deben sustituir a los ministros Sergio Salvador Aguirre y Guillermo Ortiz Mayagoitia, que concluyen el próximo 30 de noviembre.

Si el dictamen es ratificado en la sesión de este día, los candidatos, propuestos por el presidente Felipe Calderón, deberán comparecer hoy mismo ante el pleno de la Cámara alta para hablar de la agenda que impulsarán en caso de ser electos.

Luego, los 128 senadores tendrán que sufragar mediante cédula, en votación secreta, para elegir a quienes deberán sustituir a los ministros Aguirre y Ortiz Mayagoitia, aunque la sesión de este jueves todavía no inicia.

La primera terna, para sustituir al ministro Sergio Salvador Aguirre, está conformada por Pablo Vicente Monroy, Alberto Gelacio Pérez Dayán y Andrea Zambrana,

La segunda terna, propuesta para remplazar la vacante del ministro Guillermo Iberio Ortiz Mayagoitia, está integrada por Manuel Baráibar Constantino, Emma Meza Fonseca y Rosa María Temblador Vidrio

Sin embargo, la senadora del PRD, Dolores Padierna, anunció este día que votarán contra Baráibar Constantino, porque es evidente que sus resoluciones “han sido por consigna”.

Para saber quiénes son los candidatos y candidatas, y sus trayectorias, da click aquí.

Con información de Reforma y Notimex.

 

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Qué revelan las máquinas tragamonedas sobre el poderoso negocio de la adicción

Son una de las herramientas más rentables del sector del juego, pero muchos jugadores dicen que ganar no es el objetivo. Entonces, ¿por qué no pueden parar de jugar?
6 de septiembre, 2020
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máquina tragamonedas

Getty Images
La idea es ganar… ¿no?

El primer trabajo de Mollie, cuando era una joven adolescente, fue distribuir cambio para máquinas tragamonedas en una base militar. Para cuando llegó a la madurez, Mollie ya no ganaba su salario con las máquinas tragamonedas, sino que se gastaba todo su cheque de pago en atracones de dos días en ellas.

“Incluso cambié mi seguro de vida por dinero para jugar”, le dijo a Natasha Dow Schüll en una habitación de hotel en lo alto del Strip de Las Vegas. Schüll es una antropóloga que ha estado estudiando el mundo de las máquinas tragamonedas durante dos décadas.

Quizás fue apropiado que la conversación haya tenido lugar entre dos mujeres. Los sociólogos a menudo han descrito el juego como una prueba de hombría, desde un James Bond con esmoquin que demuestra sus nervios de acero en la ruleta de alto riesgo y su habilidad en el póquer, hasta los jugadores de peleas de gallos de Bali analizados por el antropólogo Clifford Geertz en la década de 1970.

Las máquinas tragamonedas, sin embargo, no parecen encajar en absoluto. No requieren habilidad ni nervios de acero. Geertz argumentó que eran una distracción para “mujeres, niños, adolescentes… los extremadamente pobres, los socialmente despreciados y los personalmente idiosincrásicos”.

Pero las máquinas tragamonedas no son un juguete. Son fantásticamente rentables y han crecido como una especie invasora.

Protagonistas

Las encontré en masa en 2005, cuando viajé a Las Vegas para escribir sobre teoría del juego en la Serie Mundial de póquer.

Detalle de carnet del mundial de póker 2005

Getty Images
El póker resultó no ser la principal atracción.

Decenas de periodistas se apresuraron a entrevistar a jugadores estrella. Las máquinas tragamonedas parecían un telón de fondo decorativo deprimente pero colorido, que acogían a jugadores obesos y ancianos que las montaban como sillas de ruedas motorizadas.

Fue solo más tarde que me di cuenta de que realmente el Mundial de Póquer era el telón de fondo decorativo. En lo que respecta a los casinos, las máquinas tragamonedas se habían convertido en el evento principal.

No solo en los casinos: la industria del juego de Reino Unido, una vez dominada por las apuestas en las carreras de caballos, se ha vuelto dependiente de una especie de máquina tragamonedas llamada Terminal de apuestas de probabilidades fijas. Cuando el gobierno anunció en 2018 que se reducirían los tamaños máximos de las apuestas, una casa de apuestas respondió diciendo que tendría que cerrar casi 1.000 sedes.

Ganar no importa

Mollie gasta tanto en las máquinas tragamonedas que un hotel de Las Vegas la ha invitado a quedarse allí de forma gratuita. ¿Espera una gran victoria?, pregunta Natasha Dow Schüll. No. Ella sabe que no hay posibilidad de eso.

“Lo que la gente nunca entiende es que no estoy jugando para ganar”.

¿Un jugador al que no le importa ganar? Eso no parece correcto.

máquina tragamonedas

Getty Images
El botín, para jugadores como Mollie, es irrelevante…

Pero durante mucho tiempo hemos intentado entender qué son realmente las máquinas tragamonedas y la lección que tienen que enseñarnos sobre la economía moderna.

La historia

Generalmente se cuenta que las máquinas tragamonedas comenzaron en Estados Unidos alrededor de 1890.

La Compañía de Juguetes Ideal de Chicago fabricó una con cinco tambores giratorios, cada uno con diez naipes. Si, tras insertar una moneda cinco cartas se alineaban en una mano de póker decente, un asistente te daba un premio. Una firma de Brooklyn, Sittman and Pitt, hizo una versión en 1893 que fue popular en Estados Unidos.

Fue entonces que a Charles Fey, un inmigrante de San Francisco desde Baviera, se le ocurrió la idea de simplificar el dispositivo. Con solo tres carretes, el mecanismo se volvió lo suficientemente sencillo como para que la máquina pagara sin la necesidad de un asistente humano.

La máquina fue un éxito en San Francisco, hasta que el taller de Fey fue destruido en un incendio a raíz del terremoto de 1906.

Pareja feliz con jackpot

Getty Images
…aunque para otros jugadores, ganar -a juzgar por esta foto- es emocionante.

Las máquinas tragamonedas modernas son simplemente computadoras en caparazones, con sus gruesas palancas diseñadas para evocar las viejas máquinas mecánicas.

Es este cambio digital lo que ha hecho que las máquinas tragamonedas sean tan rentables. No hay necesidad de preocuparse por alimentarlas con monedas -el trabajo que solía tener la adolescente Mollie- porque los jugadores llevan tarjetas digitales en cordones que los conectan umbilicalmente a las máquinas.

La zona

Los jugadores nunca necesitan moverse; entran en lo que Mollie llama “la zona”, un estado de absorción similar a un trance donde el resto del mundo se disuelve.

Ganar simplemente significa más crédito, y más crédito significa más “T.O.D”, el acrónimo de time on device o tiempo en el dispositivo.

De eso estaba hablando Mollie cuando dijo que no estaba jugando para ganar.

Tres mujeres jugando en máquinas tragamonedas en la piscina

Getty Images
En la zona… de la piscina.

Las máquinas tragamonedas modernas no son como las loterías o la ruleta, en las que los jugadores viven con la esperanza de ganar el premio mayor.

En cambio, tragan apuestas bajas -tal vez 100 apuestas de un centavo, distribuidas en una cuadrícula vertiginosa de posibles combinaciones ganadoras- y constantemente escupen pequeñas ganancias también (si es que se pueden describir como ganancias).

Si has hecho 100 apuestas de un centavo y recuperas veinte centavos, ¿es realmente una victoria? Con luces intermitentes y jingles de celebración, la máquina te dirá que sí.

El 18%

En una máquina estudiada por investigadores, 100 giros producían 14 ganancias reales -la máquina devolvía más de lo que el apostador había puesto- y 18 falsas ganancias -en las que el jugador recibía algo con gran fanfarria, pero menos de lo que había apostado-.

El mismo equipo de investigación pasó a demostrar en experimentos de laboratorio que una máquina con esa tasa del 18% de falsas victorias era más adictiva que las máquinas con muchas más o muchas menos falsas victorias.

Los diseñadores de máquinas tragamonedas no investigan por gusto: la industria es ferozmente competitiva.

máquina tragamonedas

Getty Images
El ganador, como siempre, es el casino.

Una máquina de US$10.000 puede pagarse sola en un mes, si atrae a los jugadores. De lo contrario, será reemplazada por una con una olla de palomitas de maíz de la que burbujean bolas de lotería, o una que lance aroma a chocolate en la cara del jugador, o una que, en la voz de Donald Trump, anuncie: “¡estás despedido!”… cualquier cosa para deleitar y sorprender.

Siempre están buscando construir una mejor ratonera, y nosotros somos los ratones.

La fuerza de la adicción

B.F. Skinner, uno de los psicólogos más famosos del siglo XX, no se habría sorprendido.

En la Universidad de Harvard, Skinner solía investigar el comportamiento dándole a ratones que apretaban una palanca la recompensa de una bolita de comida.

En una ocasión, les dio la recompensa de forma intermitente: a veces la bolita salía, otras, no. No había forma de que el ratón lo supiera. Sorprendentemente, la recompensa impredecible fue más motivadora que una recompensa generosa y confiable.

B.F. Skinner

Getty Images
B.F. Skinner no se habría sorprendido.

Los adictos a las tragamonedas como Mollie están igualmente enganchados, absortos en “la zona”.

La antropóloga Natasha Dow Schüll una vez vio imágenes, capturadas con la cámara de seguridad de un casino, de alguien que sufría un ataque cardíaco en una máquina tragamonedas:

“Él… colapsa repentinamente sobre la persona a su lado, que no reacciona en absoluto… dos transeúntes lo estiran, uno de ellos es una enfermera de emergencias fuera de servicio. Pocos jugadores en las inmediaciones se mueven de sus asientos… en menos de un minuto, un oficial de seguridad aparece en la escena con un desfibrilador, le da dos descargas eléctricas al hombre… A pesar del hombre inconsciente que yace literalmente a sus pies, los otros apostadores sigue jugando”.

¿Estás seguro de que a ti no te pasa?

Las investigaciones sugieren que las máquinas tragamonedas pueden crear adictos mucho más rápidamente que otras formas de juego, como loterías, juegos de casino o apuestas deportivas.

Pero igualmente desconcertante es la sensación de que en los últimos años, la psicología de la máquina tragamonedas se ha escapado del casino y ha migrado a nuestros bolsillos.

Los adictos en recuperación evitan ir a lugares donde podrían ver máquinas tragamonedas, pero no hay ningún lugar al que podamos escapar de nuestros teléfonos, y hay muchas buenas razones para estar mirándolos.

Todos hemos visto gente “en la zona”, ajena a sus compañeros o al tráfico porque el teléfono es lo único que importa.

Es ese refuerzo intermitente de nuevo: ¿hay más correo electrónico? ¿Algún “me gusta” en Facebook?

Muchos juegos de computadora son más descarados en el uso de refuerzo intermitente, ofreciendo “cajas de botín” con esos destellos familiares y recompensas impredecibles.

Se parece mucho a un juego de azar, y a menudo son juegos de azar para menores de edad.

~Tim Harford escribe la columna “Economista clandestino” en el diario británico Financial Times. El Servicio Mundial de la BBC transmite la serie 50 Things That Made the Modern Economy. Puedes encontrar más información sobre las fuentes del programa y escuchar todos los episodios o suscribirte al podcast de la serie.


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