Facturas traspapeladas de helicópteros policiales
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Facturas traspapeladas de helicópteros policiales

El IFAI instruyó a la Secretaría buscar y entregar copias de las facturas, pedimentos de importación y certificados de tres helicópteros Black Hawk adquiridos como parte del “Plan Mérida”.
5 de noviembre, 2012
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El Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) instruyó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) buscar y entregar copias de las facturas, pedimentos de importación y certificados de los tres helicópteros Black Hawk, propiedad de la Policía Federal (PF), adquiridos como parte del “Plan Mérida”.

Lo anterior luego que un particular precisara que hay tres helicópteros de la Secretaría de Marina (Semar) y tres de la PF que se adquirieron derivado del Plan Mérida.

En su respuesta original, la SCT manifestó, a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil, que la información solicitada era inexistente.

Inconforme, el recurrente interpuso recurso de revisión, pues consideró que la información solicitada debía encontrarse en el registro aeronáutico mexicano; de lo contrario, arguyó el particular, no podría haberse extendido el certificado de aeronavegabilidad.

En alegatos, la SCT reiteró su respuesta inicial, pues la dependencia limitó la búsqueda de información únicamente a tres helicópteros Black Hawk, propiedad de la SEMAR. Por lo anterior, el procedimiento no fue el adecuado.

Asimismo el IFAI determinó que en la normatividad analizada se advierte que para la obtención de un certificado de matrícula, es necesario llevar a cabo un trámite ante el Registro Aeronáutico Mexicano (RAM); mismo que tiene como requisitos la presentación del original o copia del título de propiedad, o posesión, así como del pedimento de importación de la aeronave.

De igual forma, dentro de los requisitos para obtener un certificado de aeronavegabilidad, el concesionario, permisionario u operador aéreo, debe presentar ante la autoridad aeronáutica la documentación técnica y administrativa de la aeronave; así como la asignación de la matrícula provisional o definitiva, según corresponda.

Aunque el IFAI preció que existen los certificados de aeronavegabilidad especial categoría restringido, mismos que son emitidos para aeronaves cuya operación se encuentra limitada a propósitos especiales determinados y que puede utilizarse para la vigilancia y patrullaje de policía, como lo puede ser en el caso concreto.

Por lo anterior, el Pleno del IFAI revocó la inexistencia de la información declarada por la SCT, respecto a las facturas, pedimentos y certificados de tres helicópteros Black Hawk, propiedad de la PF. Y le instruyó realizar una búsqueda exhaustiva en los archivos de la Dirección General de Aeronáutica Civil, la Dirección General Adjunta de Transporte y Control Aeronáutico, la Dirección General Adjunta de Seguridad Aérea y en el Registro Aeronáutico Mexicano y entregue la información al particular en el estado en que se encuentre.

 

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¿Cómo pude dejar que a mis hijos les sucediera esto?: la madre hondureña que perdió a 2 hijos y a su nuera en tráiler de Texas

Karen Caballero espera que los cuerpos de sus hijos, Alejandro Andino Caballero y Fernando Redondo Caballero, y de su nuera, Margie Paz Grajera, sean repatriados a Honduras.
1 de julio, 2022
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A Karen Caballero la asaltó una “pesadez inexplicable en el pecho” la noche del sábado 25 de junio de 2022. Los muchachos ya no se comunicaban.

Dos días después, alrededor de las 8:00 de la noche, recibió una alerta noticiosa del canal honduñero HCH en su celular. Decenas de migrantes habían muerto de calor dentro de un camión que fue localizado cerca de la ciudad de San Antonio, en el estado de Texas.

Karen buscó en Google y Facebook los teléfonos de los consulados hondureños en Estados Unidos, de hospitales y comisarías, para averiguar si sus dos hijos y su nuera figuraban en la lista de víctimas.

Eran las 2:00 de la mañana y nadie respondía.

Margie Paz Grajera (24), Alejandro Andino Caballero (23) y Fernando Andino Caballero (18) son tres de los 53 migrantes que fallecieron dentro de un tráiler que trasladaba a 62 personas provenientes de México, Guatemala, El Salvador y Honduras.

Murieron tras permanecer encerrados dentro de un tráiler a 40 grados centígrados sin ventilación.

“¿Cómo siendo yo una madre tan sobreprotectora, pude dejar que a mis hijos les sucediera lo que les sucedió?, se preguntó Karen en conversación con la BBC. “Si mis hijos no regresaban a las 10:00 de la noche, yo era capaz de salir caminando a buscarlos hasta que me los traía a la casa”.

Karen habla con calma y aplomo, aunque reconoce que no ha tenido tiempo de llorar, desbordada por las llamadas de tantos familiares, amigos y periodistas.

“Cualquiera piensa: ‘A esta mujer no le duele, esta mujer no sufre’. Pero la verdad es que tengo que mantenerme fuerte porque tengo que resolver esto. Como mamá, todavía tengo que traer a mis niños a casa”.

Anillos de papel

Karen recuerda que Alejandro y Margie se hicieron novios cuando estudiaban juntos en un colegio adventista en Las Vegas de Santa Bárbara, un pueblo ubicado a 200 kilómetros de la capital hondureña de Tegucigalpa.

“El primer año de novios se casaron en el árbol de las bodas del colegio, con anillos de papel. Tenían 17 y 18 años”, cuenta Karen.

Margie ingresó en la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Honduras, y Alejandro se inscribió en Mercadotecnia en la Universidad de San Pedro Sula.

Cada día recorrían más de 100 kilómetros hasta San Pedro Sula, un par de horas en autobús que debían tomar durante la madrugada para llegar a tiempo a la primera clase.

“Me iba con Alejandro cuando le tocaba irse en la madrugada para San Pedro. Él me decía: ‘Mamá, me da pena. Yo soy un hombre’. Y yo le respondía: ‘No te tiene que dar pena. Yo soy tu mamá'”.

Un trabajo mejor

Margie y Alejandro terminaron la carrera y se quedaron en San Pedro Sula. Seguramente habría más posibilidades de conseguir buenos empleos que en el pueblo. La mejor oportunidad que encontraron fue trabajar como operadores en un call center.

Karen celebró cuando Margie y Alejandro compraron su primer refrigerador. Cada electrodoméstico, cada mueble, reforzaba la convicción de que habían tomado la decisión correcta al estudiar en la universidad y dedicarse a construir una carrera profesional.

Con el paso del tiempo, los sueldos de la pareja se volvieron tan precarios que Karen y su madre, la abuela de Alejandro, replantearon el presupuesto familiar para ayudarlos con víveres y dinero para cubrir la renta cada mes.

La abuela de Alejandro tenía un restaurante de comida buffet en Las Vegas de Santa Bárbara, donde Karen aprendió a manejar el negocio. Luego montó su propio restaurante, pero quebró durante la pandemia por el coronavirus.

Emigrar a Estados Unidos

La situación económica familiar se estrechó después de la pandemia. Karen debía ayudar a su hija Daniela y a su bebé de siete meses. Fernando, el menor de los tres, decidió abandonar la escuela durante el confinamiento.

A diferencia de sus hermanos mayores, Fernando no quería ir a la universidad. Soñaba con jugar fútbol como Lio Messi. Aunque no se aplicaba en los estudios, Karen admiraba su ambición, un impulso más afín a la mentalidad comerciante de la abuela que a la vocación académica de Alejandro y Margie.

Imagínese mami, si aquí no hay trabajo para los que estudian, ¿qué me va a quedar a mí que no estudié?”, preguntó Fernando a Karen cuando le contó su intención de emigrar a Estados Unidos.

Aunque sus hijos eran adultos y tomaban sus propias decisiones, Karen sabía que podía persuadir a Fernando para que se quedara en Las Vegas de Santa Bárbara y ayudara en el restaurante de la abuela. Todos habían trabajado alguna vez en la cocina o en la caja registradora del negocio.

Sin embargo, Karen estaba de acuerdo con su hijo. Un mundo de posibilidades se abriría una vez que cruzara la frontera entre México y Estados Unidos.

Karen Caballero.

Getty Images
Karen Caballero espera la repatriación de los cuerpos de sus hijos y su nuera.

La despedida

La propuesta inicial era que Fernando viajara solo. Pero Alejandro y Margie se animaron a acompañarlo.

Alejandro era lo más parecido a un padre para su hermano menor, cuenta Karen a la BBC. Su ecuanimidad y temple lo convirtieron en la persona a quienes todos en la familia acudían cuando había un problema por resolver.

La opción de viajar a Estados Unidos por avión fue descartada desde el principio. Ninguno tenía visa ni dinero suficiente para comprar los boletos. Hicieron una colecta familiar y buscaron a las personas que los ayudarían a llegar a Estados Unidos.

En entrevista telefónica con la BBC, Karen se negó a revelar detalles sobre los arreglos del viaje: cuánto había costado, cómo lo planificaron o cuál era la ruta.

Karen, sus hijos y su nuera tomaron un taxi hasta Guatemala para despedirse antes de que siguieran el trayecto hacia México. Recorrieron la ciudad de Antigua, y quedaron maravillados por la vestimenta de los pueblos indígenas. Se conmovieron al ver cómo las mujeres cargaban a los niños a sus espaldas.

Margie, Alejandro y Fernando siguieron el camino a través de México. Durante 20 días se comunicaron con Karen a través de Whatsapp para ponerla al tanto de las novedades del viaje.

Karen todavía no sabe cuándo serán repatriados los cuerpos a Honduras.

Mientras conversaba con la BBC, recibió una llamada: “Es de la Casa Presidencial de aquí. Yo le devuelvo la llamada”.


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