Carlos, entre el cáncer y mexicanos en el exilio
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Carlos, entre el cáncer y mexicanos en el exilio

Luchar contra el cáncer de garganta lo obligó a dejar temporalmente el despacho donde, junto con su esposa, impulsan los casos de asilo para 73 familias que tuvieron que salir huyendo de México por la violencia.
Por Rosario Carmona
12 de diciembre, 2012
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“Fue como estar en prisión”. Así describe el abogado, Carlos Spector, los últimos 5 meses de su vida.

Se limitaba a ser un observador.

“No podía hablar, comer, hasta tomar agua era difícil”. Durante esos meses, aprendió que decirle a alguien: “ánimo, échale ganas”, no tiene sentido cuando se trata de una vida sin fuerzas para nada.

Luchar contra el cáncer en la garganta lo obligó a dejar temporalmente su trabajo en el despacho donde, junto con su esposa, impulsan los casos de asilo para 73 familias que tuvieron que salir huyendo de México por la violencia.

Originario de El Paso, Texas, el abogado, resiente todavía las secuelas del tratamiento, habla con dificultad sobre todo cuando lo hace por un largo tiempo, se cansa con frecuencia, por eso se limita a acudir al despacho tan solo unas horas a la semana.

Ésta es, dice, una de las primeras entrevistas que da para hablar no sólo de su enfermedad, de sus días de encierro atrapado en su cama, si no además de las familias de mexicanos, algunos de ellos originarios del pueblo de su abuela, Guadalupe Distrito Bravo, Chihuahua, que han tenido que pasar de víctimas a activistas para formar la organización “Mexicanos en el Exilio”.

Todo empezó, recuerda, cuando su esposa Sandra y él encabezaron la lucha legal para obtener el asilo político para víctimas de las guerrillas en Centroamérica.

Su despacho amplió su cartera cuando algunos migrantes los buscaron para impulsar los amparos a sus deportaciones.

Y así, a costa de tanto pelear contra el sistema legal norteamericano, llegó el primer caso de asilo político para un mexicano, en 1991. Se trataba de un político panista. Ernesto Poblano Ojinaga que no sólo fue el primero en derrotar al PRI en una elección en el norte del país, sino que al desafiar al sistema tuvo que huir por la persecución que se inició en su contra.

Otro caso más, que marcó su vida, admite el abogado, fue el de un militar mexicano.

Eran los años de la guerrilla Zapatista en Chiapas.

Justo en 1994, Jesús Valles, un capitán del Ejército que había sido destacado en la selva chiapaneca recibió la orden de asesinar a todos los indígenas que fueran detenidos por participar en el levantamiento armado.

El militar se negó a cumplir la orden y tuvo que huir del país. El bufete de abogados lo representó en Estados Unidos y obtuvo el asilo. Con el tiempo, la vida del militar, que parecía dar un vuelco, terminó por llevarlo hasta las filas del ejército norteamericano donde ahora está “irónicamente” cumpliendo su vocación.

Han pasado casi 30 años desde que iniciaron su carrera profesional y su activismo social.

Y nunca, admite el abogado, imaginó que los siguientes casos que debería representar fueran los de vecinos, paisanos de su abuela.

Marisela Escobedo fue una de sus primeras representadas. “Ella cometió el pecado mortal de denunciar a los cárteles de Zacatecas, eso bastó para que la empezaran a perseguir, argumentaban que les estaba calentando la plaza.

Pero la historia de Marisela sólo anticipaba lo que estaba por descubrir.

Hoy son 73 familias que tuvieron que huir de México, dejándolo todo, víctimas de la violencia, de la persecución. “Es terrible saber que todas estas personas tienen un familiar que ha sufrido por la guerra contra la delincuencia, algunos incluso, a manos de los propios policías o del ejército.

AUTOEXILIO…

Desde El Paso, hasta Chicago, pasando por Austin y San Antonio, los mexicanos han buscado refugio en el anonimato, en el esconderse y voltear la página de su propia nacionalidad.

Algunas personas huyeron solas, pero hay algunas familias, como los Porras de Villa Ahumada, que tuvieron que dejar su vida todos, 22 en total.

Villa Ahumada, cuenta el abogado, -con un agobio que descubre cuánto le conmueve lo que han vivido las familias-, era un pueblo famoso por sus asaderos. Cuando uno pasaba por ahí, necesariamente debía detenerse.

Pero la violencia se enraizó a tal grado que ahora son familias, tras familias, las que deben dejarlo todo, negocios, trabajo, escuela, salirse sin un centavo, porque las extorsiones, la intimidación termina por obligarlos a preferir salvar la vida, aunque se queden sin nada.

“Lo que estamos viviendo es tan terrible… Cada mes digo que ya lo he visto todo y que no hay nada que me sorprenda; sin embargo, siempre hay algo peor, más doloroso”.

Tan sólo hace unos días, en Todos Santos, fue difícil para cada uno, por casos como el de Saúl Reyes, que a pesar de que sus familiares que permanecen en Chihuahua fueron asesinados, no puede siquiera ir a verlos y dejarles una flor, una veladora en el panteón, porque hasta ahí llegó el odio.

Las tumbas fueron  destruidas en Guadalupe.

A sus 58 años de edad, el abogado reconoce que la vida de un exiliado no es sencilla, porque no se trata sólo de huir de tu país, además se trata de llegar a la nada.

Pero ahora que lucha contra el cáncer valora lo que las familias de mexicanos en el exilio han logrado.

“Cuando te matan a toda tu familia o te obligan a huir y esconderte, estás solo en un país ajeno, con un idioma distinto y con el paso del tiempo logras adaptarte y hasta tienes un trabajo, eso habla de la valentía de estas personas”.

SILENCIO OBLIGADO

Cuando le diagnosticaron cáncer de garganta y tuvo que someterse a una cirugía que lo dejó en silencio y atrapado en su cama, el abogado Spector y su familia enfrentaron su más difícil batalla.

Una de las acciones que tomaron para poder continuar con la integración de expedientes y el seguimiento legal para solicitar el asilo de 73 familias, que significan más de 200 mexicanos, en Estados Unidos, fue crear una organización donde todos estén representados y que dieran un paso de víctimas a activistas, defensores de sus derechos.

De esta manera surgió “Mexicanos en el Exilio”, donde hay un miembro de cada familia en la mesa directiva, que participa de manera activa en las dos áreas de la defensa: la lucha legal y la política.

Esto permitió que el abogado se sometiera al tratamiento de quimioterapias y radiaciones para combatir la enfermedad.

Hoy sé que debo hablar del cáncer, para decirle a la gente que hay posibilidades de salir adelante. Dice.

“Yo era un hombre que corría, hacía pesas, ahora me limito a trabajar de 2 a 3 horas a la semana y aún batallo para comer porque me duele la garganta, pero veo avances”.

Y en un ejercicio de humildad, reconoce que mientras estuvo “tumbado en cama”, muy grave, se puso a evaluar su vida. No podía sentirse triste o arrepentido por no tener un bufete más grande como sus colegas, al contrario, estuvo feliz por la oportunidad de ayudar a muchas familias.

“He logrado mi sueño”, dice y dibuja una sonrisa, cuando piensa en la organización donde él juega el papel que siempre quiso, el de abogado.

“Cuando te dan quimios y radiaciones, hasta hueles de muerte y contemplas tu vida y nunca es lo material…”

LLORAR Y… SEGUIR

¿Si ha valido la pena? Cuando recuerdo escenas como la de hace poco más de un año, cuando me llamó una señora para pedirme que ayudara a su hijo y lo tuve frente a mí, en el puente fronterizo, creo que ha valido la pena.

Él, un hombre honrado, con dos hijos preciosos, una familia hermosa, se vio enfrentado con los policías. El jefe de la policía lo extorsionaba, cuando ya no pudo pagar, ordenó que sus agentes se lo llevaran a una presa, ahí, tomaron un machete y le cortaron las piernas.

Su mamá me contó lo que pasaba y me advirtió que si se quedaba ahí, terminarían matándolo. Hicimos lo necesario para que abandonara México.

Cuando estuvo frente a mí en la frontera, recuerda,  lloré como un niño”.

Entre la tristeza, el dolor, el coraje, que sentía, pasé del terror a la depresión, hoy por fortuna, él se ha sobrepuesto y está recuperando su vida, ahí es cuando creo, que a pesar del cáncer, ha valido la pena y aún hay mucho por hacer.

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AFP

Qué cambia con el nuevo etiquetado en México, inspirado en Chile (y qué resultados dio en ese país)

Tras un largo proceso para su aprobación y la oposición de algunas empresas, México cuenta ya con un nuevo etiquetado de alimentos que es "un ejemplo para el mundo", según la OPS.
AFP
1 de octubre, 2020
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En un supermercado de Ciudad de México, Brigitte observa detenidamente los artículos en la sección de productos dietéticos antes de decidirse por una de las opciones de barritas energéticas.

“Estas nuevas etiquetas son informativas, muy buenas, pero la verdad… es que son aterradoras”, dice riendo mientras señala unos grandes octógonos negros impresos en los envases.

Esta imagen en los alimentos y bebidas a la venta en México responde al nuevo etiquetado que entró en vigor oficialmente este jueves, 1 de octubre, y que debe advertir claramente del exceso de calorías, azúcares, sodio y grasas.

El gobierno pretende lograr así que los mexicanos cuenten con la información necesaria para hacer compras más saludables y, a la vez, que las empresas reformulen la elaboración de sus productos para evitar tener que incluirles estos antiestéticos sellos.

Brigitte

BBC
Brigitte califica los nuevos sellos en los envases de “aterradores” pero asegura que le hicieron cambiar sus hábitos de compra.

La iniciativa no es nueva en América Latina. México se inspiró en la experiencia de Chile, que desde 2016 utiliza un etiquetado similar. Perú lo adoptó el año pasado y Uruguay se encuentra en fase de implementación.

Pero, probablemente, en México haya aún mayor expectativa ante sus posibles resultados para ayudar a modificar décadas de mala alimentación en el país, la cual ha sido calificada por las autoridades repetidamente como un verdadero problema para la salud pública.

La iniciativa, sin embargo, causó polémica entre muchas empresas productoras de bebidas y alimentos procesados. Consideran que el etiquetado podría perjudicar a su actividad y también al consumidor, que creen va a recibir menos información nutricional y más confusa que la que obtenían hasta ahora.

Las claves del nuevo etiquetado en México

  • Cinco sellos: mientras que en Chile se comenzó con cuatro advertencias (para azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías añadidos), México incluye un sello para las grasas trans que irán en la parte superior frontal del empaque.
  • “Microchatarras”: al contrario que en Chile, los envases de pequeño tamaño deberán también llevar advertencia. Será un solo octógono con el número de sellos que le fueron adjudicados.
Envases con el nuevo etiquetado en Mexico

BBC
Los envases en México podrán mostrar hasta cinco sellos de advertencia.
  • “Exceso de” será la frase que se incluya en cada sello en México, ya que se consideró que el “Alto en” usado en Chile podía interpretarse de manera positiva.
  • Edulcorantes y cafeína: los envases en México también advertirán sobre la presencia de estos componentes y la recomendación de que sean evitados por niños.
  • Entre 80 y 85% de los productos procesados a la venta llevarán al menos un sello, según cálculos del Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP).
Chocolatina

INSP
Los envases más pequeños también deberán llevar un sello de advertencia.
  • Multas: aunque la norma entró en vigor este jueves, las empresas contarán con un período de adaptación de sus envases y no se contemplarán penalizaciones hasta el 1 de diciembre.
  • Dibujos y personajes animados para atraer la atención de los niños estarán prohibidos, en este caso a partir de abril de 2021. Por ejemplo, la empresa mexicana Bimbo deberá eliminar a su clásico osito de los productos que cuenten con al menos un sello.

Grandes expectativas

Tras estos cambios respecto a la normativa de Chile, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) calificó el nuevo etiquetado mexicano como el mejor modelo que existe en la actualidad.

“Ha alcanzado el nivel de excelencia más alto que hoy tenemos, México se ha vuelto un ejemplo para el mundo en esta materia”, aseguró este jueves en conferencia virtual el asesor regional en Nutrición de la OPS, Fabio da Silva Gomes.

Supermercado

BBC
Los promotores del nuevo etiquetado en México confían en que anime a la población a optar por productos más saludables.

El gobierno mexicano tiene grandes expectativas y pronostica que el etiquetado logrará importantes resultados para mejorar la salud.

“Esperamos que con una buena campaña de educación y publicidad sobre este etiquetado, logremos reducir el consumo diario por persona en unas 37 calorías”, prevé Simón Barquera, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del INSP.

Según uno de los estudios de este centro, esto permitiría “un ahorro de US$1.800 millones en costos de atención médica en cinco años si el efecto se sostiene, y prevenir que 1,3 millones de personas dejen de tener obesidad”, le dice el experto a BBC Mundo.

Los resultados de Chile

México basa sus predicciones en los resultados obtenidos por Chile, cuyo Ministerio de Salud presentó en 2019 algunos logros a tres años de la puesta en marcha de su etiquetado.

Si bien reconoció que aún debe transcurrir más tiempo para hacer evaluaciones sobre el impacto que tuvo en la obesidad de la población, sí que identificó cambios en sus hábitos de consumo.

Guido Girardi

BBC
El senador chileno Guido Girardi fue uno de los principales impulsores de este tipo de etiquetado en su país.

Entre otros, se detectó una disminución del 25% en la compra de bebidas azucaradas, del 17% en postres envasados y del 14% en cereales para desayuno.

Además, identificó en promedio una reducción del 25% de azúcares en la composición de las categorías de alimentos estudiadas.

Barquera asegura que esta reformulación de los productos ya se ha visto en México incluso antes de que el nuevo etiquetado entrara en vigor oficialmente, para así evitar que se les identificara con los nuevos sellos negros.

“Ya hemos visto cereales de caja, que son muy altos en sal y la gente no lo sabe, que ya se la quitaron. En unas semanas logramos que las empresas hicieran lo que debían hace diez años”, afirma.

Cajas de cereales

BBC
Al igual que en Chile, los dibujos en productos con uno o más sellos de advertencia tienen los días contados en México.

Muchas empresas, sin embargo, aseguran que su responsabilidad con la reformulación hacia productos más saludables viene de antes.

La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac), por ejemplo, se comprometió a reducir entre 2018 y 2024 un 20% de calorías en sus artículos.

“Estamos comprometidos con la salud de los mexicanos (…). Continuaremos con nuestro compromiso de reformulación que nos permite estar en constante escucha de las necesidades de los estilos de vida de nuestros consumidores”, le dijo a BBC Mundo por escrito su director general, Jorge Terrazas.

¿Qué etiquetado es mejor?

Pero las empresas del sector también han tenido duras críticas hacia el nuevo etiquetado.

Una de ellas es que los sellos no distinguen entre tamaños o porciones, sino que son colocados cuando el porcentaje de estos componentes en el producto es superior al que el perfil de nutrientes de la OPS recomienda ingerir en la dieta de un adulto.

“Si unas galletas tienen 160 calorías, llevarán el sello de ‘exceso’. Pero si una minipastilla tiene dos calorías, también. Al final no importa el contenido específico porque de cualquier manera llevará el sello”, critica Lorena Cerdán, directora del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico).

Perfil de nutrientes de la OPS. Criterios para indicar que un producto tiene una cantidad excesiva de: [ Sodio: igual o mayor a 1 mg por 1 kcal. ],[ Azúcares libres: igual o mayor al 10% del total de energía. ],[ Otros edulcorantes: cualquier cantidad ],[ Total de grasas: igual o mayor al 30% del total de energía. ],[ Grasas saturadas: igual o mayor al 10% del total de energía. ],[ Grasas trans: igual o mayor al 1% del total de energía. ], Source: Fuente: OPS, Image: Jugos

También critican que, dado que los sellos no permiten conocer la cantidad concreta de nutrientes, dificultarán al consumidor comparar entre productos. “Si un producto de 50 calorías y otro de 300 tienen el mismo sello, no estoy pudiendo diferenciar”, dice Cerdán.

Esta información sí se detallaba en las tablas nutricionales utilizadas hasta ahora, que también mostraban el porcentaje de los nutrimentos diarios que suponían basado en una porción que no era la misma para todos los artículos.

Tabla nutricional

BBC
Los empresarios defienden que las tablas nutricionales utilizadas hasta ahora ofrecen información más clara y útil para el consumidor que el nuevo etiquetado.

En realidad, esta tabla seguirá estando presente en el nuevo etiquetado, pero ahora en la parte trasera de los envases. Eso sí, deberán mostrar la información basada en 100 gramos o mililitros para homogeneizar el tamaño de las porciones analizadas.

“Entonces, si el objetivo es poner al frente la información importante, ¿cuál es el espíritu de este etiquetado si tengo que dar la vuelta al envase para ver la tabla nutricional?”, se pregunta Cerdán.

“Para eso, nos habríamos quedado como estábamos y habríamos invertido en campañas de nutrición para ayudar a la gente a entender esas tablas”, le dice a BBC Mundo.

Según Barquera, sin embargo, este tipo de tablas (conocidas como etiquetado GDA) “tienen mucha información, pero mala y engañosa que no sirve para nada”.

“No se entienden y no permiten tomar una decisión rápida a la hora de comparar, además que están basadas en porciones arbitrarias. Es una de las peores estrategias claramente interferidas por industrias con intereses comerciales”, asegura.

El impacto económico

Otros empresarios afirman que el problema de obesidad no se solucionará con este etiquetado, ya que gran parte de la responsabilidad la tiene la comida tradicional o garnachas que un gran número de mexicanos consume en puestos en la calle.

tacos

Getty Images
Expertos en salud rechazan que la comida tradicional sea la causante de la obesidad y sobrepeso entre los mexicanos.

El INSP descarta que exista evidencia que sustente esta idea, mientras que sí la hay para confirmar que los alimentos ultraprocesados -que suponen el 25% de la dieta de los mexicanos- les aportan la principal cantidad de azúcar agregado.

“Si sacamos los ultraprocesados, la dieta mexicana tradicional queda perfecta y equilibrada y cumple con las recomendaciones de la OMS”, coincidió da Silva Gomes, asesor de la OPS.

Barquera, del INSP, también descarta que el nuevo etiquetado vaya a afectar a pequeños comerciantes o acarree la pérdida de miles de trabajo en el sector, como algunos aseguran.

“En Chile no hubo afecciones económicas. La razón es que el consumidor sigue comprando, solo que se hace un cambio a productos más saludables. Esos son los grandes ganadores”, dice.

Vendedora en CDMX

Getty Images
México está entre los principales consumidores per cápita del mundo de bebidas azucaradas y alimentos procesados.

ConMéxico coincide en que el etiquetado en el país sudamericano no supuso un gran impacto sobre las empresas de este tipo de alimentos, aunque en su opinión se debió a otros motivos.

“Todos los productos afectados al inicio se recuperaron porque se fue perdiendo el efecto, había tantos sellos que el consumidor empezó a ignorarlos y dejó de ser un elemento de información nutricional”, opina su directora.

¿Cómo reaccionaron los mexicanos?

En la calle, la opinión de los mexicanos sobre la iniciativa está dividida.

Brigitte, la joven pintora de Ciudad de México, asegura que hay muchos artículos que ya no compra tras la colocación de los famosos sellos.

“Para mí, es positivo, me ha hecho cambiar los hábitos. Hay algunas cosas que aunque tenga algún sello, las voy a seguir consumiendo… pero ya si tiene tres sellos, es un ‘no’ rotundo”, dice.

En el pasillo de al lado del mismo supermercado, la pareja formada por André y Wendy se muestra mucho más escéptica.

Wendy y André

BBC
Wendy y André no creen que el nuevo etiquetado vaya a cambiar los hábitos de consumo de los mexicanos.

Aunque reconocen que el método antiguo de la tabla nutricional era más complejo (“había muchos números, la gente no entiende cuántas calorías tiene, si es mucho o poco…”), no creen que los nuevos sellos vayan a marcar gran diferencia.

“Yo, realmente, no me fijo en ellos. Vamos a seguir comprando lo que nos gusta y nos interesa, no creo que en absoluto que en México vaya a hacer un cambio, no hay manera de convencer a la gente”, dice Wendy.

Barquera responde que aunque los cambios a nivel individual son a menudo pequeños e imperceptibles para la sociedad, a nivel general son muy importantes.

“Cuando se añadió el impuesto a las bebidas azucaradas, supuso una reducción de 10 calorías diarias per cápita. La gente piensa que eso no es nada para eliminar la obesidad, pero en realidad son miles de toneladas de azúcar que se dejaron de consumir al año en el país”, concluye.


México, entre los tacos y la comida chatarra

En México, el país de los tacos y las sopas tradicionales más deliciosas, la población también admite sin pudor su amor por otro tipo de alimentación: la comida chatarra.

Según la OPS, el país es el cuarto del mundo en venta per cápita anual de alimentos y bebidas ultraprocesadas, considerados por esta agencia de Naciones Unidas como “el motor de la epidemia de obesidad”.

De hecho, México cuenta junto a Estados Unidos con la mayor tasa de obesidad del mundo entre adultos, la cual aumentó en un 42% entre los años 2000 y 2018.

En términos generales, tres de cada cuatro mexicanos tiene sobrepeso y la diabetes es la segunda causa de muerte en el país.

Además, también es líder mundial en consumo de refrescos per cápita, a lo que según el INSP se atribuyen cada año más de 40.000 muertes en el país (un 7% del total).

Este año, Oaxaca y Tabasco se convirtieron en los dos primeros estados en prohibir la venta a menores de edad de comida chatarra y bebidas azucaradas.


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https://www.youtube.com/watch?v=ZRaWxiFPjYI

https://www.youtube.com/watch?v=jizwCrw_WEU

https://www.youtube.com/watch?v=XBfltfjAEZk

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