Mancera, en sus palabras (discursos íntegros)
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Mancera, en sus palabras (discursos íntegros)

Transcripción de las palabras del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa, al rendir protesta ante el Pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
5 de diciembre, 2012
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Buenos días a todas y a todos ustedes,

Licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación y representante personal del Licenciado Enrique Peña Nieto, presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; Licenciado Marcelo Ebrard Casaubon; señor presidente de la Mesa Directiva de la VI Legislatura de esta Honorable Asamblea Legislativa del Distrito Federal, diputado Manuel Granados Covarrubias; señoras y señores, diputados de esta VI Legislatura, Magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito  Federal, doctor Edgar Elías Azar.

Compañeras y compañeros, jefes delegacionales del Distrito Federal, presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, senadores y diputados federales, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, doctora Olga Sánchez Cordero; presidentes de los Congresos Locales de los diferentes estados de la República que nos acompañan.

Amigos gobernadores Fernando Ortega Bernés, gobernador de Campeche; César Horacio Duarte Jáquez, gobernador de Chihuahua; Francisco Olvera Ruiz, gobernador de Hidalgo; Eruviel Ávila Villegas, gobernador del Estado de México; Graco Ramírez Garrido, gobernador de Morelos; Gabino Cué Monteagudo, gobernador de Oaxaca; Rafael Moreno Valle Rosas, gobernador de Puebla, José Calzada Rovirosa, gobernador de Querétaro; Mario López Valdez, gobernador de Sinaloa; Andrés Granier Melo, gobernador de Tabasco; Mariano González Zarur, gobernador de Tlaxcala; Manuel Velasco, gobernador electo de Chiapas; Aristóteles Sandoval, gobernador electo de Jalisco; señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, muchísimas gracias por su presencia.

Destaco también la presencia del ingeniero Cárdenas Solórzano, del señor senador, Alejandro Encinas; de los integrantes del cuerpo diplomático acreditado en México; de la señora alcaldesa de Managua y Puerto Príncipe, saludo y agradezco también, la presencia de mi familia que hoy me acompaña, de mis hermanos, de mi madre, de mis hijos, Magnolia, muchas gracias.

Hoy me dirijo a ustedes con toda emoción, hoy inicia  un  nuevo periodo en la historia de la Ciudad de México, hoy comenzamos con la esperanza renovada de sus habitantes y con la confianza depositada en nuestras capacidades.

Hoy se vive el resultado de un proceso electoral que contó con una amplia participación ciudadana, por el que tengo un claro mandato surgido de las urnas, una jornada electoral histórica, en la que más de tres millones de personas, es decir, poco más del 63 por ciento del total, decidieron que yo quien estuviera al frente del Gobierno del Distrito Federal.

Existen tres valores fundamentales en la vida pública y privada: la gratitud, la lealtad y la honestidad.

Por ello mi gratitud a toda la gente que me dio su voto y que me permite encabezar esta nueva revolución pacífica para alcanzar los grandes cambios inaplazables.

Mi lealtad a la palabra empeñada, a mis principios, valores y por supuesto a los anhelos y propósitos de mi gente.

Mi honestidad en el comportamiento diario, en el ejemplo y en la exigencia de cumplimento a todo mi equipo de trabajo. Gratitud, lealtad y honestidad son irrenunciables.

Me corresponde encabezar un proyecto progresista que se originó en 1996 cuando el Congreso de la Unión aprobó las reformas que hicieron posible la elección libre y directa del Jefe de Gobierno, marcando así un gran cambio en la vida democrática de la Ciudad de México.

A más de quince años de ese hecho, mi reconocimiento a nuestros Jefes de Gobierno electos: Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Licenciado Andrés Manuel López Obrador y por supuesto al Licenciado Marcelo Ebrard Casaubon, con quien inicié hace más de 10 años en el ejercicio del servicio público.

El paso de todos ellos por el Gobierno de esta Ciudad sentó las bases sólidas que confirman la confianza de sus habitantes en los  gobiernos democráticos y progresistas.

Seguiré con esa vocación de servicio para la gente, con todo el empeño para lograr los resultados que ustedes esperan, con mi compromiso renovado.

Al Licenciado Marcelo Ebrard mi gratitud y respeto, a todos los que integraron su equipo de trabajo mi felicitación por la labor realizada les deseo mucho éxito en los nuevos retos por emprender.

Estoy convencido que mandatario no es el que manda sino el que obedece el mandato del pueblo, escuchar y decidir juntos no fue una estrategia de campaña, es mi convicción y por tanto será fundamental en mi forma de gobernar.

Soy sabedor que el acto que hoy nos convoca es solemne y republicano, sin embargo, no pierdo de vista que el pasado primero de julio salieron a las calles en  una gran movilización pacífica y cívica hombres y mujeres, por ello resulta  claro que la fuerza de toda esta gran urbe está ahí, en sus habitantes, en su capital humano y es lo que convierte a este acto también en un acto profundamente ciudadano.

La Ciudad de México ha sido escenario de los más diversos hechos históricos, desde su fundación hasta nuestros días, ha pasado por las más variadas transformaciones, hoy  vive una transformación más, es necesario impulsar, se trata de una urbe que exige más y mejor seguridad, más infraestructura, ampliación y consolidación de los derechos y por supuesto el mejoramiento constante de su política social. De todo esto me voy a ocupar.

Por ello, decidiendo juntos en cuanto al desarrollo humano, equidad e inclusión social, trabajaré en la consolidación de una ciudad incluyente en donde los niños, las niñas, los jóvenes, las mujeres, las jefas de familia, los adultos mayores, las personas con discapacidad y las minorías cuenten con un marco jurídico sólido que promueva la tolerancia.

Convertiremos a la Ciudad de México en la “Capital Social”. Con respeto a los derechos humanos;  ejerceré un gobierno en donde todas las personas podrán acceder a los servicios independientemente de sus capacidades físicas o de su condición social. Se trata de fomentar un Estado igualitario que ofrezca servicios de salud universales, que impulse nuevos modelos educativos, con una especial atención en la promoción del deporte y en la búsqueda de contar con escuelas de tiempo completo. Daré garantía a la participación ciudadana y escucharé a la gente.

Trabajaré en la implementación del programa Internet para todos que buscará articular la Ciudad mediante el uso de una infraestructura de banda ancha permitiendo contar con el mayor número de espacios de acceso gratuito en toda la capital, programa del cual será responsable la Secretaría de Desarrollo Económico.

De igual forma trabajaré para que el Distrito Federal se convierta en una Ciudad Digital y del Conocimiento; con el apoyo de la sociedad, de la iniciativa privada, las universidades, los científicos y los técnicos de quienes aprovecharemos todo su trabajo, su capacidad de innovación y su creatividad, avanzaremos en la construcción del gobierno electrónico y en el diseño de una ciudad inteligente que interactúe cada vez más con la ciudadanía para facilitar el desarrollo de las actividades cotidianas.

Ordenaré la implementación del Programa Simplificación de Trámites y Servicios  en todo el Gobierno.

También trabajaré en el Programa de Centros de Convivencia Cultural dirigido principalmente a niños y niñas, jóvenes, adultos, adultos mayores, mujeres jefas de familia, en zonas de alta marginación, mediante el impulso de acciones de formación artística, habilitación de salas de consulta tecnológica, espacios para la difusión de las expresiones culturales y áreas destinadas para el arte urbano.

Decidiendo juntos en la gobernabilidad, seguridad y protección ciudadana. Pondré todo mi esfuerzo para que la gente viva y conviva de manera segura. Sin miedo.

Seguiré con la modernización y capacitación permanente del personal de seguridad pública y la procuración de justicia; Trabajaré sin descanso en la consolidación y modernización de todo un sistema de seguridad ciudadana y prevención del delito.

Desde hoy convoco respetuosamente a mis amigos gobernadores aquí presentes y a los que me escuchan, quiero convocar especialmente a los de la zona centro.

Compañeros gobernadores, la convocatoria es para que trabajemos unidos en el programa “Escudo Centro”, voy a ponerlo a consideración de todos ustedes, con este programa podremos contar de manera homogénea, con todos y cada uno de los instrumentos jurídicos técnicos, científicos y operativos en nuestros respectivos territorios para estar en condiciones también de contribuir de manera eficiente a la estrategia nacional y territorial de combate a la prevención del delito, convocada por el Gobierno Federal.

También en materia de seguridad ordenaré que la Secretaría de Finanzas, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y el Centro de Monitoreo y Comando de esta Ciudad trabajen de manera coordinada hasta lograr la instalación de  7 mil cámaras de videovigilancia en puntos estratégicos de la Ciudad, principalmente en unidades habitacionales, para lograr mayor capacidad de reacción y coordinación a partir de la información detectada en los C2 y C4.

En estricta relación con lo anterior presentaré también una reforma de Ley para a esta soberanía para que se dé con mayor claridad y alcance al valor probatorio que merece al material fílmico que registra esta Ciudad cuando es presentado como evidencia.

En lo que toca al desarrollo económico, sustentabilidad e infraestructura; La economía requiere una acción audaz y rápida. Actuaré no sólo para crear nuevos empleos sino para garantizar una economía que sea cauce del desarrollo de la comunidad; vigilaré que se tengan finanzas sanas, incrementando nuestros propios recursos; el sistema de recaudación será totalmente modernizado con la finalidad de eficientar su operación.  Promoveré el uso de infraestructura sustentable; impulsaré también, las vocaciones productivas e invitaré a participar a las empresas socialmente responsables.

Por lo anterior instruiré la implementación  del Programa de Zonas de Desarrollo Económico y Social (ZODES), que servirán para detonar un urbanismo estratégico a fin de  promover actividades económicas en distintas zonas de la ciudad atendiendo a su vocación productiva, con apoyo de alta tecnología, el desarrollo científico, técnico y los incentivos para la inversión productiva.

Con esta misma idea apoyaré de manera decida a las comunidades agrícolas establecidas en las zonas rurales. Estoy determinado a que los programas y políticas públicas correspondan al cuidado de los recursos naturales.  Por ello pondré en marcha a la brevedad el Programa Alimentario de la Ciudad de México que promoverá la agricultura familiar y de pequeña escala que se complemente con políticas sociales para abatir el problema del hambre en zonas marginadas y la creación de un gran banco de alimentos que impulse el comercio justo y amplíe la cobertura de los comedores populares.

Con apoyo claro y decidido a la cultura y al turismo que entendemos se trata de actividades que no deben de estar disociadas en aras de generar mejores condiciones de productividad, implementaré el Programa de Oferta Turística Distintiva, Sustentable y de Alta Calidad, a partir del cual se emitirá la “Declaratoria de Prioridad Turística para la Ciudad de México” que promueva la articulación de esfuerzos y capacidades de los sectores público, privado y social a favor del turismo que sustente un nuevo marco bajo tres premisas fundamentales: mayor gasto, turismo emergente y turismo colectivo. Desarrollaremos la creación de un área específica de promoción turística para la Ciudad de México.

Decidiendo juntos en el respeto al espacio público, servicios y habitabilidad. Trabajaré en la movilidad con comodidad. Mejor transporte público. Ordenaré el diseño de acciones para que puedan convivir en el espacio, automovilistas, peatones, ciclistas y aquellos que utilizan los medios de transporte, es decir, calles completas y acceso universal.

Construiremos unidades habitacionales, hospitales, centros deportivos, fomentando un Estado igualitario que ofrezca una vivienda digna y de calidad. Tendremos un territorio más ordenado, promoveremos la biodiversidad. En materia de agua, enfocaré nuestros esfuerzos a su preservación, a mejorar la calidad y a garantizar su abasto. Ordenaré dar inmediata continuidad a los trabajos necesarios para dar garantía de mejora constante en el sistema de desagüe de la ciudad y en el trabajo coordinado con la metrópoli.

Desde hoy mismo ordenaré se trabaje en la creación de una área de Gobierno que se encargue de manera exclusiva de atender los requerimientos de la ciudad en materia de servicios urbanos, a la manera de la figura de City Manager de otros países.

Decidiendo juntos para la efectividad en la rendición de cuentas y combate a la corrupción. Que nos sigan viendo como un gobierno eficiente cercano a la gente a través de la participación ciudadana; tendremos una gestión de puertas abiertas y de rendición de cuentas. Combatiremos de manera frontal la corrupción y no permitiremos el tráfico de influencias que tanto daño causa a los ciudadanos. Seremos un Gobierno transparente, en evaluación constante, con respeto a derechos humanos.

Voy a instruir de manera inmediata a mis colaboradores para que trabajen a la brevedad en la plataforma de gobierno inteligente que permita la interacción efectiva con los habitantes de esta ciudad.

Además de los puntos anteriores, pondremos a la ciencia en el lugar donde se merece y aprovecharemos las maravillas de la tecnología para dotar, en tres años, a todos los estudiantes de secundaria de una computadora: esa va a ser una de las metas.

Debemos pensar en quienes viven aquí, por eso, desde hoy, comenzará la planeación para crear una tarjeta que le brindarán múltiples beneficios a la mayoría de los capitalinos. Instruiré la planeación y operación del programa Tarjeta Ciudad con Ángel, con la que concentraremos los beneficios y traeremos los beneficios directos a la ciudadanía; económicos y  de programas sociales, incorporando después los que se sigan sumando y los que sean necesarios.

Gobernaremos para todas y para todos, por ello recientemente planteamos la urgente necesidad de lograr la Reforma Política esta capital requiere, ya no es uno de los temas que pueda quedar pendiente, es uno de  los temas no resueltos, es una necesaria lucha la que debemos dar para la transformación de la Ciudad de México para su autonomía.

Este proceso debe culminar, debemos alcanzar la plenitud de los derechos de sus habitantes y de un nuevo equilibrio constitucional entre la federación y la capital. Nuestra ciudad aspira a crecer y a desarrollarse con autonomía; aspira a ser plenamente libre, aspira a tener coordinación, a respetar  los espacios de cada quien por eso voy a seguir impulsando las acciones necesarias para que se logren los consensos necesarios que hoy han dado una clara muestra de estar perfectamente orientados en ese rumbo de la construcción de la Reforma Política de la Ciudad de México.

Decidiendo juntos por una mejor justicia impulsaremos la modernización  y dotación de infraestructura necesaria al Tribunal Superior de Justicia, de igual manera instruiré a la Procuraduría General de Justicia para que acelere de manera coordinada con el Tribunal Superior y la Consejería Jurídica la implementación del sistema acusatorio. Oralidad  en materia familiar y Civil. En esta misma línea ordenaré la Construcción del Nuevo Edificio de los Servicios Periciales de la Ciudad de México.

También en materia de justicia daré la instrucción para que se concluya a la brevedad y se ponga en marcha el Centro de Justicia para Mujeres en Azcapotzalco.

Decidiendo por la ciudad ordenaré a la Secretaría de Salud la implementación y puesta en marcha del expediente clínico digital, hay trabajo avanzado, con el fin de hacer un seguimiento puntual de la salud de todos con independencia de la institución de salud pública o privada que los atienda. De igual manera  la  construcción y puesta en marcha y funcionamiento de la segunda Clínica Especializada en Atención a Personas con VIH SIDA.

Estas señoras y señores son sólo algunas de las acciones que implementaré y en las que coy a comenzar a trabajar de manera inmediata.

Amigas y amigos:

Esta capital es el corazón de la República sede de los Poderes Federales, orgullo de nuestra Historia Nacional.

Nuestra ciudad es cuna de los grandes ideales de libertad, justicia social, paz, democracia y soberanía.

La grandeza de nuestra capital radica en la fortaleza y vigor de nuestros pueblos.

Hemos resistido terremotos, inundaciones, guerras, golpes de estado, confrontaciones violentas y hemos salido adelante eso es por el  carácter de nuestra gente.

Para mi gobernar implica ser la voz de los nuevos sentimientos o aspiraciones de los capitalinos, transformarlos en instituciones republicanas y leyes justas y socialmente responsables.

Desde ahora hago un llamado a todos y a todas las legisladoras y legisladores, locales y federales, a todos los actores políticos, a los empresarios, a los trabajadores, hombres, mujeres, niños, en suma a todos para que vayamos juntos en esta gran tarea, en esta gran suma de esfuerzos, a favor de la democracia, a favor de la Ciudad, a favor de su gente de nuestra gente.

Mi gobierno será un gobierno humanista, veraz, honrado, transparente, democrático y unido al  pueblo.

Mi  propuesta es fuerte por que proviene  de la nueva sociedad, de sus jóvenes, sus mujeres, de sus niños y niñas, de sus indígenas, de sus campesinos, de de sus trabajadores e intelectuales, de sus técnicos, artistas; es decir de la entraña misma de los capitalinos.

Benito Juárez señaló que la respetabilidad del gobernante le viene de la Ley y de su recto proceder. Así actuaremos, sin demora ni claudicación.

Defenderemos la libertad de cultos, la concurrencia de credos y el respeto a la ley, esta es una Ciudad de libertades y de la pluralidad democrática, de la diversidad, de los derechos humanos; en esta Capital todos cabemos y para todos habremos de gobernar.

Los jóvenes constituyen una de las principales prioridades del Gobierno progresista y las mujeres cuentan con nuestra absoluta solidaridad porque sus causas constituyen mis aspiraciones y proyectos. Vamos todos a trabajar, juntos, vamos juntos a construir el futuro, hoy los invito, hoy los convoco amigas, amigos, sigamos decidiendo juntos. Muchas gracias a todos.

Primera parte:

Segunda parte:

****
Discurso íntegro en Auditorio Nacional

Muchas gracias a todas y todos ustedes. Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes, agradezco la presencia de todos y cada uno de los que se encuentran en este recinto, muchísimas gracias por estar aquí.

Señor senador Ernesto Cordero Arroyo, presidente de la Cámara de Senadores; diputada Aleida Alavez, vicepresidente de la Cámara de Diputados; diputado Manuel Granados Covarrubias, presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Legislativa; magistrado Edgar Elías Azar, presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal; compañeras y compañeras jefes delegacionales que nos acompañan; señoras y señores, senadores, muchas gracias por su presencia; señores gobernadores y gobernadores electos muchas gracias por acompañarnos.

Distinguidas alcaldesas y alcaldes, así como gobernadores de otras naciones unidas en este acto y con especial mención también para el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que nos ha acompañado el día de hoy muchísimas gracias por su presencia.

Excelentísimos embajadores y honorable cuerpo diplomático acreditado en nuestro país. Representantes de los organismos internacionales, magistrados y jueces integrantes del poder judicial, titulares de órganos constitucionales autónomos, dirigentes de partidos políticos nacionales y locales; dirigentes e integrantes de las organizaciones sociales; representantes de la sociedad civil organizada de nuestra ciudad, rectores de universidades, líderes empresariales y sindicales; representantes de iglesias y agrupaciones religiosas, académicos, intelectuales, artistas y deportistas.

Con emoción saludo también a las mujeres jóvenes y adultos mayores de esta ciudad, muchas gracias por su presencia.

Quiero agradecer también la presencia en este evento de mi familia, de mis hijos, de todos mis hermanos, por supuesto también de Magnolia y de los abuelos de mis hijos, de mi señora madre que también se encuentra presente, muchas gracias por estar aquí.

Señores, dueños y representantes de los medios de comunicación; ciudadanas y ciudadanos del Distrito Federal, amigas y amigos muchas gracias por su presencia.

Debo iniciar mis palabras diciendo gracias. En efecto debo decir gracias a toda la gente que con su participación en las pasadas elecciones, hoy me da la oportunidad de servirles, de trabajar en el desarrollo de la ciudad y en el bienestar de sus habitantes.

Por eso gracias a todos ustedes. En la reciente contienda política participé con todo mi entusiasmo y toda mi convicción para poder conformar una nueva etapa de trabajo a favor de la Ciudad de México, para trazar una ruta que se dirige a recortar la brecha de la desigualdad para encontrar mejores formas de construcción y reconstrucción del tejido social, más seguridad, más infraestructura, más cultura, más turismo, más deporte.

La conformación de una ciudadanía fuerte, participativa, moderna, informada, sana, igualitaria, solidaria, con equidad y portadora del orgullo de ser integrante de esta gran urbe.

En dicho ejercicio electoral tuve la oportunidad de estar muy cerca de todas y de todos ustedes, de conocer qué es lo que quieren, fueron días de trabajo intenso para enterarme directamente qué es lo que necesitan que el Gobierno haga por sus familias, en favor de sus hijos y de ustedes mismos, eso fue lo que pregunté, eso pregunté a la gente en todas y cada una de las demarcaciones políticas, nunca en la historia electoral de esta ciudad se había consultado a tanta gente en una campaña como lo hicimos, casi 2 millones de personas en las decisiones por colonia, ha sido un ejercicio verdaderamente singular.

Ustedes me respondieron, me dijeron cuáles son sus prioridades, qué les preocupa, qué quieren para vivir mejor, para ser felices, por esa razón, por ellos, a partir de hoy comienza mi tarea de ocuparme de todas y cada una de esas peticiones, trabajar para lograr los resultados que todos esperan, así lo voy a hacer hoy y el resto de todos y cada uno de los días que la ley, mi encargo como Jefe de Gobierno y la vida me lo permitan.

Siempre he sido un hombre de trabajo, de esfuerzo, un hombre comprometido, fiel a mis convicciones y leal con mi conducción de vida. He seguido con toda fuerza el desarrollo de mis retos, la consecución de las metas planteadas, pero sin duda, no hay reto mejor que el de poder servir a esta ciudad, a mi ciudad, el de poder servir a mi gente, no hay reto mayor que éste que ahora tengo.

La vida me ha colocado ya en varias ocasiones desde mi niñez hasta la edad adulta en diversos lugares en los que he podido conocer de cerca las carencias, los valores, los motivos de orgullo, la historia, los sabores, los colores y los sonidos de la Ciudad de México.

En más de una ocasión y más de alguna forma he convivido, compartido, y por supuesto también disfrutado de todo ello. Hoy estaré más cerca de ella que nunca, tengo muy claro que ésta es una ciudad con historia, un pasado cargado de la huella de hombres y mujeres que han dado su vida, que lo han dejado todo, que han luchado por convertirla en un referente de trabajo y de progreso.

En esta ciudad se desarrolló la imprenta, la biblioteca, la Universidad, es símbolo de la cultura mestiza de Iberoamérica, es la semilla, el crisol y el resultado del nuevo mundo.

La nuestra es una ciudad de Cuauhtémoc en la Conquista, de Hidalgo en la Independencia, de Juárez en la Reforma, de Villa y Zapata en la Revolución y de Cárdenas en la Expropiación; pero también de las letras, con Sor Juana, Monsiváis, Poniatowska; de la música de Rosas, Revueltas, Galindo, Trigo y Chava; y de los trazos de Orozco, Siqueiros, Diego y Frida Kahlo. Por eso no se puede aspirar a gobernarla sin llevar tras de sí, el peso de su historia pero hay que hacerlo con la mirada fija en lo que viene, en una historia por nacer.

No tengo duda que es un gran honor, un gran honor gobernar esta ciudad, con lo que hasta ahora he dicho bastaría para afirmarlo así, pero no puedo olvidar que a ello se suma el alma que vive en todo su territorio, el alma de la ciudad que inspira todo lo que pensamos, todo lo que hacemos y todo lo que sentimos, el alma de esta ciudad solidaria que ha sobrevivido a las batallas de los hombres y a los embates de la naturaleza, por eso es tan fuerte, por eso nos hace fuertes.

Todo lo anterior me obliga a reiterarles que no tengan ninguna duda, trabajaré para que esta sea cada vez una ciudad más segura, más libre, más igualitaria, más progresista con mejor capacidad de respuesta, de atención a todos los problemas de ustedes y por supuesto de sus familias.

Con una respuesta firme para atender a los adultos mayores, para defender a las mujeres, a los jóvenes, a los niños y a las niñas, con una mano amiga para ayudar a los que lo necesiten, con la tarea diaria de buscar que existan mejores condiciones de vida para todos y para todas más educación, más oportunidades de empleo.

Siempre he dicho que esta ciudad me lo ha dado todo, mi formación, a mis hijos, la amistad, el dolor y la alegría, en ella está mi vida, mis aprecios, mis amores y por supuesto mi historia, y seguramente también en ella terminaré algún día de vivir la vida misma.

Hoy estoy aquí, frente a todos ustedes asumiendo el compromiso de dar mi mejor esfuerzo, cada día, cada minuto, de empeñar todo mi conocimiento, mis convicciones, mi capacidad, mi pasión y mi corazón en el trabajo que se me ha encomendado.

Me acompañan los hombres y mujeres que ustedes ven y por cierto, quisiera pedirle al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, si es tan amable también de acompañarnos.

El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas se suma al equipo de trabajo del Gobierno del Distrito Federal como encargado de la Coordinación de Asuntos Internacionales, todo mi reconocimiento por agradecer esta tarea ingeniero, muchísimas gracias, es un gran orgullo, muchas gracias.

Todos ellos y ellas, saben cuál es mi proyecto, mi prioridad, mi vocación y mi forma de trabajo, todos ellos y ellas, saben muy bien qué es lo que quiero y que por ello también exijo que sirvan a la ciudad con humildad, con responsabilidad, lealtad y por supuesto con honradez, saben que si no lo hacen así, no tendrán lugar en este equipo, no puede haber duda de su inquebrantable deseo de servir a los habitantes de la Ciudad de México.

Hace unos minutos rendí protesta de ley al cargo de Jefe de Gobierno de esta ciudad, ahora aquí este es mi mensaje a la gente, a todos los habitantes de todas las delegaciones políticas, a todas las colonias, a todos los hombres y mujeres que viven en ella, me he comprometido a trabajar a favor de ustedes, me he comprometido a atender sus necesidades, a desarrollar y ocuparme de manera inmediata de los problemas de transporte, de combate a la pobreza, de vialidades, de lo referente a las mujeres, a las jefas de familia, al campo, a los pueblos indígenas, a los jóvenes, a los niños, a las niñas, a las clases trabajadoras, las minorías, las personas con discapacidad.

Ya hoy mismo en la Asamblea hice anuncio de algunos de los programas en los que trabajaré de manera inmediata, en esa misma línea de trabajo enviaré a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal una iniciativa para crear la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación e invitaré a dirigirla al doctor René Drucker.

También hoy he convocado a mis compañeros gobernadores a trabajar juntos, a expresarnos con una sola voz en la defensa de nuestros territorios, de nuestra gente y por supuesto también a sumarnos al esfuerzo de unidad y colaboración por el bien de nuestro país sin distinción de filiaciones políticas, sin distinción de colores de igual manera trabajaré con todos y cada uno de los políticos, con todos y cada uno de los científicos, con todos y cada uno de los actores políticos, sociales, culturales de este país siempre a favor de la ciudad.

Ya lo he dicho antes, el Jefe de Gobierno no puede solo requiere la participación de todos los que habitan esta ciudad, por eso trabajaré con cercanía, escucharé los problemas y ejecutaré las acciones necesarias siempre con la idea de encontrar la solución que apegada a la ley pueda dar paso a los justos equilibrios, a la decisión democrática, a todo aquello que haga una mejor expectativa de vida.

Aquí les reiteró en esta ciudad se requiere que todas y todos ustedes contribuyan para su cuidado, para su desarrollo, las tareas que ustedes desempeñan son importantes para ello, desde los más exitosos empresarios hasta el más sencillo de los trabajadores, adultos mayores, hombres, mujeres, niños y niñas, todos y todas sin distingos, sin discriminación, todos debemos participar por igual de esta tarea.

El Gobierno debe ser conductor, el medio para lograr lo que ustedes necesitan, pero la fuerza real, el impulso, la esencia de la Ciudad de México son todos ustedes, sus habitantes; dejemos atrás la apatía o el desgano, evitemos causarle daño de cualquier manera a la ciudad defendámosla juntos, vamos cada vez por mejores tiempos, unidos con decisión, con aspiraciones hechas realidad, con una mejor ciudadanía.

Yo no les voy a fallar, no lo haré, no les voy a fallar, muchos hombres y mujeres son mi aspiración, muchos hombres y mujeres son mi aspiración, mi motor; estoy seguro que esta ciudad será cada día mucho mejor, tiene todo para serlo, los tiene a ustedes.

Señoras y señores sigamos decidiendo juntos por la seguridad, sigamos decidiendo juntos por el desarrollo social, sigamos diciendo juntos por la equidad, sigamos diciendo juntos por el progreso, sigamos diciendo juntos por una mejor ciudad para todos ustedes, para todos nuestros hijos, para todos nosotros.

A todos los necesito, con todos quiero trabajar, con todos voy a platicar, muchísimas gracias por su presencia, muchas gracias por su apoyo, muchas gracias a la gente de esta ciudad, muchas gracias, gracias por estar con nosotros, vamos a trabajar a favor de ustedes, los hombres y mujeres que están aquí, los amigos que tenemos, a todos los que reconocemos su apoyo, gracias, muchas gracias.

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¿Es posible saber cuál país está haciendo lo correcto ante la COVID-19?

Dominic Wilkinson, profesor de Ética Médica de la Universidad de Oxford, nos ayuda a entender el complejo proceso de tomar decisiones en un contexto como el actual, en el que “la ciencia no nos puede decir qué hacer”.
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6 de septiembre, 2020
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“La ciencia no nos puede decir qué hacer”, reflexiona Dominic Wilkinson, profesor de Ética Médica de la Universidad de Oxford, en Inglaterra.

“La ciencia tiene que estar en el centro de la toma de decisiones, pero no te puede decir, por sí sola, qué decisión tomar. Eso se debe hacer sobre la base de la ética“, le dice el doctor a BBC Mundo.

Wilkinson fue consultado en el artículo: “The philosophy of COVID-19: is it even possible to do the ‘right thing’?” (“La filosofía de COVID-19: ¿es posible hacer lo ‘correcto’?)”, publicado en el sitio de la universidad británica.

En el texto se reflexiona sobre el hecho de que en los últimos seis meses, en todos los continentes, autoridades y científicos han estado tratando de determinar qué se debe hacer frente a la pandemia.

“Por primera vez, en mucho tiempo, las consideraciones filosóficas se han convertido en materia de debate político y de conversaciones cotidianas“, indica el blog del que está a cargo Sarah Whitebloom.

“¿Es correcto privar a la gente de su libertad o no; dictar el comportamiento personal o no; cerrar las fronteras o no; para proteger la vida o el servicio sanitario o la economía o no?”, pregunta.

Entre opciones

En ese artículo, el investigador resalta que nuestro conocimiento sobre la COVID-19 ha ido cambiando con el paso de los meses y eso es clave a la hora de tomar decisiones y de juzgarlas.

Profesor Dominic Wilkinson

Cortesía: Dominic Wilkinson
Como profesor, Wilkinson se especializa en ética médica y como médico, en neonatología.

“Entonces” -se plantea en el texto- “¿cómo interpretamos los intentos de los países para abordar la pandemia? ¿Alguien está haciendo lo correcto?”

Según el profesor Wilkinson, ‘No hay una única respuesta correcta, depende de cómo sopesas tus opciones. Debes distinguir entre varias cosas'”.

¿Serían todas las decisiones igualmente validas? “No” -responde- pues hay que tomar en cuenta el contexto: algo que podría ser correcto de implementar en un país, puede no serlo en otro.

Además, pese a la incertidumbre propia de un virus cuyas características y efectos seguimos descubriendo, hay opciones que son erróneas.

Por ejemplo, “recomendar intervenciones no basadas en evidencia (como la cloroquina) podría verse como opciones ‘moralmente incorrectas‘”.

La pandemia nos ha puesto cara a cara con dilemas éticos muy complejos.

“Hay muchos paralelismos con las profundas y difíciles preguntas que enfrentan los países cuando están en guerra“, señala Wilkinson.

La prioridad tiene que ser “salvar vidas”, destaca el profesor que conversó con BBC Mundo.

La entrevista ha sido editada por razones de claridad y concisión.


En términos de qué es correcto hacer. ¿Qué desafíos nos está presentando esta pandemia?

El desafío fundamental es lo que están enfrentando los gobiernos.

En cierto sentido, son problemas con los que las sociedades tienen que lidiar todo el tiempo: cómo equilibrar las diferentes y, algunas veces, contrapuestas necesidades de su población.

Un placa de los pulmones

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Aunque nuestro conocimiento sobre el virus Cov-2 ha aumentado sustancialmente desde que se desató el brote hace seis meses, aún hay incógnitas que se están tratando de responder.

Lo que hace que la cuestión de la pandemia sea tan grave es la escala del problema y la necesidad de hacer concesiones muy difíciles.

Eso implica hacer sacrificios y buscar soluciones intermedias entre el bienestar de unos y de otros. Por ejemplo: entre las personas en riesgo de contraer COVID-19 versus otros miembros de la sociedad y los efectos en su bienestar desde la perspectiva económica y de empleo.

En adición, hay desafíos muy grandes debido a la incertidumbre que existe. Una de las razones que hace esta pandemia tan compleja es que los problemas que está suscitando no son los problemas estándar con los que los gobiernos están acostumbrados a encarar.

Obviamente, las enfermedades infecciosas y los temas de salud pública son asuntos con los que los gobiernos están relativamente familiarizados, aunque no siempre sean simples de enfrentar.

Pero estamos ante una nueva amenaza que trae muchos desafíos e incertidumbre sobre los beneficios, así como también sobre los costos, de las distintas maneras de responder a ella. Por ejemplo: las diversas formas de confinamiento y de distanciamiento social.

Quizás sin notarlo mucho, cada día, todos hemos estado envueltos en consideraciones filosóficas debido a la pandemia. ¿Por qué ocurre eso?

La pandemia ha resaltado ciertos asuntos éticos que son muy difíciles y que ameritan soluciones de compromiso, concesiones.

Una mujer frente a una pantalla

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Varias economías ya han empezado a sentir los efectos de la crisis que desató la pandemia.

Algunos de ellos se presentan en tiempos de normalidad, pero quizás de una forma no tan visible o dramática.

Por ejemplo, evaluar el costo en la economía, en términos de dinero, y la cuestión de las vidas que son salvadas, es un planteamiento con el que están muy familiarizados los gobiernos. No es una pregunta muy cómoda de responder, pero a la que están acostumbrados todo el tiempo:

‘¿Cuánto dinero invierto en mejorar las carreteras para prevenir accidentes de tránsito? ¿Cuánto invierto en fármacos o en el sistema sanitario en general para mejorar la salud de las personas y evitar muertes?’

Le tienen que poner un precio a la cantidad que están dispuestos a pagar para salvar una vida.

Personas fuera de un hospital

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En muchos países, gran parte de la atención médica se ha concentrado en atender a las personas afectadas por la COVID-19.

La misma pregunta, en esencia, se invoca cuando los gobiernos tienen que tomar decisiones sobre cómo intentar balancear los beneficios potenciales de salvar vidas versus el costo económico.

Obviamente, podrías salvar el máximo número de vidas manteniendo a todos los países en confinamientos totales hasta que haya una vacuna disponible. Pero eso va a provocar un costo económico muy grande y, la medida en sí misma, va a cobrarse vidas en diferentes maneras.

Existe evidencia de que las crisis económicas por sí solas acarrean graves consecuencias sanitarias, incluyendo: efectos en las tasas de pacientes con cáncer, personas con enfermedades mentales, suicidios.

Este tipo de cálculos son los que tienen que hacer los gobiernos todo el tiempo, pero en el contexto de esta pandemia se hacen muy visibles.

¿Cuán difícil es para quienes diseñan las políticas públicas tomar decisiones basados en un virus del cual aún se desconocen muchos aspectos porque es muy nuevo?

Es tremendamente difícil.

Hay dos tipos de incertidumbres: la científica y médica, que tiene que ver con el virus: que pasaría si los gobiernos no hacen nada, cuántas vidas se podrán en riesgo, que sucedería si se toman acciones, cuán efectiva será la vacuna cuando esté disponible.

Y está la incertidumbre ética: cómo actuar frente a esta amenaza.

En ese contexto, los diferentes gobiernos tomarán decisiones distintas y no sabremos hasta dentro de muchos años, cuando veamos hacia atrás, qué país hizo la elección que resultó siendo ventajosa, pero ahora es muy difícil saber cuál es la decisión correcta.

En el artículo de la Universidad de Oxford, usted señala que en el actual contexto, algunas decisiones son tomadas de buena fe. ¿Es eso suficiente?

Desde el punto de vista de la ética, todo lo que podemos hacer es tomar decisiones con la información que tenemos.

Médicos en un hospital

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Dilemas éticos y filosóficos que siempre han enfrentado médicos, legisladores y líderes políticos ahora son parte de las conversaciones de muchos ciudadanos en todo el mundo.

Cuando me refiero a tomar decisiones de buena fe, es hacerlo sobre la base de las motivaciones y las intenciones correctas y con la información con la que se cuenta.

Puede pasar que la información que tienes es incorrecta, que las estimaciones de las diferentes opciones terminen siendo erróneas, pero no puedes tomar decisiones sobre la base de información que desconoces.

Algo que tienes que hacer es tomar en cuenta la posibilidad de que puedes estar equivocado. Por eso, los gobiernos tienen que mirar un abanico de diferentes resultados potenciales y la incertidumbre que rodean las estimaciones.

Esa es una de las razones por las cuales no se trata simplemente de seguir la ciencia porque la ciencia no da una sola respuesta sobre lo que pasará o cuál podría ser el efecto de una particular acción.

Se trata más bien de una gama de diferentes posibilidades y sobre la base de eso, tomar las decisiones.

En el artículo se plantea que los esfuerzos internacionales buscan preservar la vida. “¿Pero la vida de quién? ¿un enfermo que sufre de COVID-19, un paciente con cáncer, una persona que pierde su trabajo?” Es un dilema inmenso para enfrentar en tan corto periodo de tiempo desde que comenzó el brote ¿no?

La dificultad es que no hay manera de evitar tomar decisiones. No hacerlo o no actuar es una resolución en sí misma.

Personas aplaudiendo

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Al inicio de pandemia, muchos ciudadanos en todo el mundo coincidieron con sus gobiernos en la necesidad de quedarse en casa.

Dado el número de decisiones que los gobiernos tienen que tomar y de lo cambiante de la situación que están enfrentando, es inevitable que no opten por algo determinado.

Y podrían llegar a tomar resoluciones que serán criticadas y que podrían terminar siendo, a la luz del conocimiento adquirido con posterioridad, no las mejores opciones.

Por eso, tienen que estar preparados para cambiar de idea, para revisar sus puntos de vista a medida que la ciencia evoluciona y para admitir que tomaron una decisión que no fue la mejor.

Muchas personas podrían pensar que, como se trata de una pandemia, la ciencia debería indicar qué se debe hacer, pero usted señala: “La ciencia no puede decirnos a qué valores debemos darle peso”. ¿A qué se refiere?

Cuando hablamos sobre lo que deberíamos hacer, sólo llegaremos a una respuesta con una serie de hechos y un conjunto de valores éticos.

Un ensayo clínico

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“La ciencia tiene que estar en el centro de la toma de decisiones pero no te puede decir, por sí sola, qué decisión tomar. Eso se debe hacer sobre la base de la ética”, indica Wilkinson.

La ciencia no genera valores éticos, la ciencia nos ayuda a entender los hechos.

Cuando queremos actuar en relación a ellos: ¿qué deberíamos hacer?, aparecen los valores éticos.

Por esa razón la ciencia no nos puede decir qué hacer o que deberíamos hacer, la ciencia sólo nos puede decir qué pasaría si actuamos de determinadas maneras.

Nosotros tenemos que decidir cómo balancear diferentes valores éticos que podrían estar en riesgo: cuál es el más importante, a cuál le vamos a dar prioridad, cuál precio estamos dispuestos a pagar y cuál no, y, entonces, tomar una decisión.

Considero que es profundamente engañoso sugerir que la ciencia, en sí misma, es la base de la toma de decisiones.

La ciencia tiene que estar en el corazón de la toma de decisiones pero no te puede decir, por sí sola, qué decisión tomar. Eso se debe hacer sobre la base de la ética.

Usted señaló que “el momento más complicado aún está por venir”, pues nos esperan más decisiones éticas difíciles que van más allá de los confinamientos, por ejemplo: quiénes recibirán las primeras vacunas. “No sabemos todavía qué tolerará la gente, qué harán”. En relación a eso, hay personas que sienten que los confinamientos han afectado sus derechos. ¿En este contexto, es difícil llegar a la decisión con la que todos estemos satisfechos?

La política está familiarizada con la idea de que no puedes complacer a todo el mundo.

Dos mujeres se saludan con una ventana de por medio

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Las medidas para evitar la propagación del coronavirus han tenido impacto en los diferentes grupos de edad.

Uno de los aspectos interesantes es que en las fases iniciales de la pandemia, en muchos países, hubo un amplio apoyo hacia las acciones tomadas por los gobiernos, en algunos casos dramáticas y con un impacto significativo en las vidas de las personas.

Pero algo que se está volviendo evidente es que a medida que pasa el tiempo, parte de ese apoyo se ha disipado y hay más división sobre lo que debe pasar: algunos están a favor de continuar con las restricciones para evitar otras olas (de contagios); otros creen que los gobiernos no pueden seguir imponiendo restricciones y deben relajar las medidas para que la economía se recupere.

Esa es una de las razones por la cual los gobiernos están en una creciente presión para flexibilizar las medidas que tienen que ver con los confinamientos, pero, hasta que no haya una vacuna, la potencial consecuencia de eso es que hayan olas de infecciones, como hemos visto en Europa y en otras partes.

Y existe la posibilidad de que coincida, en el hemisferio norte, con el invierno, que es tradicionalmente una época difícil.

Hay una gama de razones por las cuales algunas de las decisiones más difíciles están por venir.

También ha dicho que no todas las decisiones pueden ser válidas y hace una especial reflexión sobre tratamientos que no han sido probados científicamente.

En la situación actual, los gobiernos tienen más de una opción razonable para escoger.

Personas con mascarillas

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Existe evidencia científica de que el uso de mascarillas ayuda a frenar la propagación del coronavirus.

Para algunas naciones, puede ser razonable continuar con la decisión de mantener el número de casos muy bajo con la implementación de medidas restrictivas.

También pueden haber otros países que se inclinen por medidas más flexibles.

El decir que hay potencialmente más de un enfoque razonable no significa que cualquier enfoque es aceptable.

Claramente hay algunas respuestas que no son razonables y que debemos rechazar, incluyendo las que se apartan significativamente de una comprensión científica de lo que se pone en riesgo o de lo que puede ser útil.

Por ejemplo, quienes rechazan las mascarillas o quienes sugieren medidas que no tienen una base científica o que la ciencia ha demostrado que son perjudiciales.

Considero que es importante criticar cuando gobiernos o personas que hablan en público recomiendan cosas que son irrazonables.

Usted ha dicho que es muy difícil saber qué países están haciendo lo correcto en medio de estas dramáticas circunstancias y que sólo en varios años se podrán saber cuáles fueron las mejores estrategias. ¿Por qué hay que esperar años?

Estando en plena pandemia, es difícil conocer todos los impactos de las decisiones que estamos tomando, algunos no serán visibles por años.

Planeta

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De acuerdo con Wilkinson, el tiempo es clave para poder evaluar el impacto de las medidas que se están tomando en plena pandemia.

Las comparaciones entre países, por ejemplo, sólo se harán patentes con el tiempo.

Cuando veamos todas las diferentes consecuencias en la salud de los pacientes -excluyendo quienes hayan sufrido covid-19- se verá el impacto en quienes sufren de cáncer, quienes no recibieron algún tratamiento, quienes desarrollaron enfermedades mentales o quienes sufren problemas de salud debido a la recesión económica.

Esos efectos no se sabrán hasta después de un tiempo, cuando tengamos suficiente información para juzgar.

Es decir, en su opinión, es casi imposible saber quién está haciendo lo correcto.

Así es. Vale la pena señalar que se puede distinguir entre una decisión correcta y un proceso correcto para tomar esa decisión.

Una trabajadora de la salud

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La pandemia encontró a algunos países mejor preparados que otros para lidiar con sus efectos.

En las decisiones que se han tomado de una manera transparente, el público puede ver por qué los gobiernos están optando por determinadas alternativas, que se trata de decisiones guiadas por la evidencia científica y que son susceptibles a los cambios que se producen en la ciencia y a la incertidumbre que puede conllevar.

Eso es muy importante.

Que son decisiones que están abiertas a las revisiones y al cambio de opinión en el futuro en caso de que varíe la información.

Todas esas características son positivas en el proceso de toma de decisiones y los países en los que se han dado esos elemento, creo que tendrán una mejor probabilidad de justificar sus decisiones, incluso si, en retrospectiva, se les pueda cuestionar por haber tomado las decisiones equivocadas.

Desde la perspectiva de un doctor dedicado a la ética médica, ¿qué lecciones le está dejando esta pandemia?

Uno de los aspectos más sorprendentes es que algunos países se habían preparado extremadamente bien para tomar decisiones difíciles en el contexto de una pandemia, habían hablado con su población con anticipación y les habían dicho:

‘Si alguna vez nos enfrentamos a una pandemia de gripe realmente grave, ¿qué les gustaría que hiciéramos si tuviéramos que tomar decisiones relacionadas, por ejemplo, con los respiradores: ¿quién debería utilizarlos?”

Hace cinco o diez años, comunidades en algunos estados de Estados Unidos participaron en discusiones sobre esas decisiones. Eso las puso en una posición muy fuerte cuando llegó la pandemia para decir: ‘Está bien, ya tuvimos una discusión. Tenemos preparadas algunas pautas, ahora podemos implementarlas’.

Creo que la dificultad cuando estás en el ojo de la tormenta es que no hay una manera significativa de promover conversaciones hipotéticas con la comunidad, porque el desafío es reaccionar y muchas veces se hace de forma instintiva porque ya la tienes al frente.

Y eso podría llevar a que no se tomen las mejores decisiones.

Creo que una de las lecciones importantes es que debemos prepararnos para amenazas muy sustanciales como esta.

A algunos países les ha ido bien en esa preparación y a otros menos bien.

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