Legisladores piden hasta 5 años de cárcel por difundir imágenes de bullying
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Legisladores piden hasta 5 años de cárcel por difundir imágenes de bullying

En la sesión ordinaria de este martes, senadores del PRD y del PAN presentaron iniciativas casi idénticas, incluso en el nombre. Proponen sancionar a autoridades escolares que lo permitan
12 de diciembre, 2012
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Cuartoscuro.

Las fracciones legislativas del PRD y del PAN presentaron, por separado, iniciativas para prevenir el “bullying” en las escuelas, las cuales tipifican por primera vez la violencia verbal, física, sexual y en redes sociales.

En la sesión ordinaria de este martes, los senadores de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Mario Delgado, y de Acción Nacional (PAN), Mariana Gómez del Campo, presentaron iniciativas casi idénticas, incluso en el nombre.

En ellas exponen la grave violencia que impera en las escuelas, y proponen un marco normativo que regule la convivencia libre de violencia en el entorno escolar, a fin de reconocer, atender, erradicar y prevenir las prácticas de “bullying”.

Delgado Carrillo expuso en tribuna que la iniciativa de Ley General para la Promoción de la Convivencia Libre de Violencia en el Entorno Escolar, establece infracciones a prestadores de servicios educativos que toleren actos de violencia o no informen sobre ellos.

También se proponen sanciones de dos a cinco años de prisión a quien difunda con o sin autorización imágenes, videos, textos y cualquier elemento sobre algún acto de violencia en el entorno escolar a través de medios electrónicos.

Dichas sanciones se aplicarán sin perjuicio de la responsabilidad civil o penal que corresponda.

La iniciativa añade que los padres de familia o tutores de la víctima tendrán derecho a pedir indemnización por la responsabilidad patrimonial derivada de la actividad administrativa irregular en la prestación del servicio de educación pública, de conformidad con la Ley de Responsabilidad Patrimonial del Estado.

A su vez, Mariana Gómez del Campo presentó la iniciativa que crea la Ley General de Convivencia, Prevención y Atención del Acoso Escolar, que define la “violencia escolar” como toda relación, proceso o condición por la que un individuo o grupo viola la integridad física, social y psicológica de otra persona o grupo en el espacio educativo.

También define qué es intimidación a la víctima, que son los agresores, los cómplices, la violencia verbal, física y sexual del llamado “bullying”.

La panista expone que la “violencia a través de las tecnologías de la información y comunicación es toda violencia psicoemocional ocasionada a partir del uso de plataformas virtuales y herramientas tecnológicas, tales como chats, blogs, redes sociales, correo electrónico y mensajes de texto enviados por aparatos celulares”.

Añade qué es la violencia mediante foros, servidores que almacenan videos o fotografías, páginas electrónicas, teléfonos y otros medios tecnológicos, incluyendo la suplantación de identidad por esa vía de comunicación.

Esta violencia suele ser anónima y masiva, por lo regular la mayoría de los integrantes de la comunidad escolar se enteran de la violencia ejercida.

En México, se estima que cuatro de cada 10 alumnos entre los seis y los 12 años han sufrido bullying, mientras que uno de cada 6 niños se suicida. Aquí una guía para detectarlo.

El fenómeno del acoso escolar, también conocido como bullying, se ha extendido en las instituciones educativas y consiste en ejercer violencia deliberada y continua de uno o varios estudiantes contra otro con el propósito de lastimarlo, humillarlo, dominarlo o asustarlo, expuso.

Las agresiones pueden consistir en golpes, empujones, burlas, insultos, despojo de bienes, y recientemente el envío de mensajes ofensivos por correo electrónico o mediante el uso de teléfonos celulares a redes sociales, añadió el organismo defensor.

De acuerdo con la opinión de alumnos de primaria y secundaria, expresada en una encuesta nacional, las agresiones físicas más recurrentes son los puntapiés, puñetazos, empujones y jalones de pelo y que ese tipo de violencia sucede tanto en los salones como en el patio de recreo, detalló.

*Con información de Ntx.

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"El COVID no es una pandemia": científicos creen que es una sindemia (y qué significa)

El hecho de que la enfermedad se exacerba cuando interactúa con otras condiciones de salud que prevalecen en grupos desfavorecidos social y económicamente ha llevado a algunos científicos a pensar que estamos frente a una sindemia.
10 de octubre, 2020
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Con el correr de los meses, las medidas para evitar la propagación del covid-19 se han ido endureciendo o flexibilizando en distintas partes del mundo según el aumento o disminución de los casos.

Mientras que muchos países en Europa están volviendo a restringir actividades sociales y ordenando cuarentenas después de registrar un número récord de casos, Nueva Zelanda, por ejemplo, pasó a su nivel de alerta más bajo.

Sin embargo, esta estrategia para lidiar con el coronavirus es, en opinión de numerosos científicos, demasiado limitada para detener su avance.

“Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet.

Pero la historia del covid-19 no es tan sencilla.

Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social.

Bangladesh

Getty Images
El contagio es mucho mayor en comunidades empobrecidas que no pueden cumplir con las normas de higiene y distancia social.

Estas condiciones, argumenta Horton, exacerban el impacto de estas enfermedades y por ello debemos considerar al covid-19 no como una pandemia, sino como una sindemia.

No se trata de un simple cambio de terminología: entender la crisis de salud que estamos atravesando desde un marco conceptual más amplio abre el camino para buscar soluciones más adecuadas.

Uno más uno es más que dos

El término sindemia (un neologismo que combina sinergia y pandemia) no es nuevo.

Fue acuñado por el antropólogo médico estadounidense Merrill Singer en los años 90 para explicar una situación en la que “dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades”.

“El impacto de esta interacción está además facilitado por condiciones sociales y ambientales que juntan de alguna manera a estas dos enfermedades o hacen que la población sea más vulnerable a su impacto”, le explica Singer a BBC Mundo.

La interacción con el aspecto social es lo que hace que no se trate sencillamente de una comorbilidad.

Merrill Singer

Merrill Singer
Singer acuñó el término “sindemia” en los años 90.

El concepto surgió cuando el científico y sus colegas investigaban el uso de drogas en comunidades de bajos ingresos en EE.UU., hace más de dos décadas.

Descubrieron que muchos de quienes se inyectaban drogas sufrían de una cantidad de otras enfermedades (tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, entre otras), y los investigadores se empezaron a preguntar cómo éstas coexistían en el cuerpo, y concluyeron que, en algunos casos, la combinación amplificaba el daño.

En el caso del covid-19, “vemos cómo interactúa con una variedad de condiciones preexistentes (diabetes, cáncer, problemas cardíacos y muchos otros factores), y vemos un índice desproporcionado de resultados adversos en comunidades empobrecidas, de bajos ingresos y minorías étnicas“, explica Singer.

Y enfermedades como la diabetes o la obesidad —que son factores de riesgo para el covid-19— son más comunes en individuos de bajos recursos, añade en conversación con BBC Mundo Tiff-Annie Kenny, investigadora de la Universidad Laval, en Canadá, y quien trabaja en el Ártico con poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y condiciones de vivienda que dificultan cumplir con las recomendaciones sanitarias como lavarse las manos o mantener la distancia social.

¿Pero no es el este el caso de la mayoría de enfermedades? ¿No tienen la mayoría de las veces un impacto mayor en los grupos con menos acceso a salud, alimentación, educación e higiene? ¿No se potencian casi siempre cuando se combinan con otra o con una condición médica de base?

En cuanto a la interacción biológica, no es necesariamente siempre así, destaca el científico.

Cementerio en La Paz, Bolivia

Getty Images
La pandemia de covid-19 no se resuelve únicamente por la vía médica, creen los científicos que analizan la situación actual desde el marco conceptual de la sindemia.

“Hay evidencia creciente de que la influenza y el resfriado común son contrasindémicos. Es decir: la situación no empeora. Si una persona está infectada con los dos (virus), una (de las enfermedades) no se desarrolla”.

Y en cuanto al aspecto social, el elemento clave en el caso de una sindemia es que añade la interacción de las enfermedades.

Cambio de estrategia

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, dice Kenny, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.

Es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad.

“Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer.

“Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega.

“El riesgo de no hacerlo es enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, y que continuará ocurriendo a medida que sigamos invadiendo el espacio de las especies salvajes, o a raíz del cambio climático y la deforestación”.

El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.

Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19”.


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