60% de los presos federales son procesados por delitos contra la salud
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60% de los presos federales son procesados por delitos contra la salud

Continuando con la revisión de los Resultados de la Primera Encuesta en los Centros Federales de Readaptación Social, realizada por el CIDE, a encargo de la SSP federal, en esta ocasión nos enfocamos en las conductas delictivas de los internos en los Centros Federales.
Por Omar Granados
3 de enero, 2013
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El Centro Federal de Readaptación No. 11, en Hermosillo, Sonora, recientemente construído. // Foto: Cuartoscuro.

El Centro Federal de Readaptación No. 11, en Hermosillo, Sonora, recientemente construído. // Foto: Cuartoscuro.

Continuando con la revisión de los Resultados de la Primera Encuesta en los Centros Federales de Readaptación Social, realizada por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), a encargo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, en esta ocasión nos enfocamos en el Capítulo II, donde se provee información sobre las conductas delictivas de una muestra representativa de los internos en los Centros Federales de Readaptación Social.

En este capítulo se analizan los delitos por los que están sentenciados los internos del sistema federal, se analizan las circunstancias en las que sucedieron dichos hechos y se aporta información sobre antecedentes penales e historias delictivas de los sentenciados en el fuero federal. A través de esta información, se busca determinar el perfil de las personas capturadas e indiciadas que el sistema federal procesa y sanciona, así como las conductas por las que han sido sentenciados.

Delitos de los sentenciados

El tipo delictivo más frecuente de los internos en el sistema penitenciario federal son los delitos contra la salud (60.2%), aunque este es el caso para ambos sexos, hay significantes diferencias entre los delitos específicos por los que ellos y ellas son sentenciados así como en la participación que dicen tener en la comisión de dichos delitos.

Después de los delitos contra la salud, los delitos por los cuales fueron más frecuentemente sentenciados tanto hombres como mujeres fueron, en orden de prevalencia, los delitos relacionados con armas, delincuencia organizada y robo. Es importante tener en cuenta que casi la tercera parte de la población de varones está sentenciada por más de un delito, mientras que para las mujeres sólo el 11.6% está sentenciada por más de un delito.

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Delitos contra la salud

De las personas sentenciadas por delitos contra la salud, 40.7% afirmó estarlo por transporte de drogas, 38.5% por posesión, 15.4% por vender al menudeo, 8.9% por traficar, 4.9% por vender al mayoreo, 3.2% por “fomento al narcotráfico”, 3.0% por suministro, 1.8% por consumo y 1.8% por plantar o cultivar drogas. Las conductas delictivas fueron construidas con base en los principales delitos contra la salud y en el cuestionario se incluyeron y leyeron las opciones de plantar/cultivar drogas (producción), transportar drogas, vender al mayoreo, vender al menudeo, consumir, traficar, suministrar y, traer consigo (posesión). Sin embargo, se registraron otras respuestas que los encuestados dieron de manera espontánea.

Hay diferencias por sexo en el caso de posesión y suministro. En el caso de los hombres, 40% de los sentenciados por delitos contra la salud dijo estarlo por posesión, frente al 30.3% de las mujeres. En el caso de suministro, son 13.2% las mujeres sentenciadas, mientras que sólo 1.2% de los hombres dijeron estar sentenciados por suministro.

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Al preguntar sobre la sustancia por la que fueron sentenciados, 58.7% de las personas reporta se trataba de mariguana, 27.3% dijo cocaína, 11.1% respondió metanfetaminas, 8.3% heroína, 3.4% piedra o crack y 2% de pastas o “chochos” (que se refieren a medicamentos controlados). Además 2% reportó, espontáneamente, que les habían “sembrado” la droga.

Los hombres sentenciados por delitos contra la salud reportaron la mariguana en 61.7% de los casos, la cocaína en 26.8%, las metanfetaminas en 10%, la heroína en 7.2% de los casos, la piedra y el crack en 3.3% y la amapola en 2.2% de casos, como las sustancias por las que cuales fueron sentenciados. Las mujeres en cambio, reportaron la mariguana en 42.1% de los casos, la cocaína en 30.3%, las metanfetaminas en 17.1%, la heroína en 14.5% de los casos, las pastas (medicamentos controlados) en 6.6%, los psicotrópicos en 5.3% y, la piedra o crack en 3.9% de los casos.

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Sobre el valor en pesos de la droga por la que fue sentenciado, 20.2% reportó que tenía un valor entre $0 y $5,000; 9.7% entre $5,001 y $20,000; 6.3% entre $20,001 y $50,000; 5.1% entre $50,001 y $100,000 y 27.6% que tenía un valor en pesos superior a los $100,001. Sin embargo, un porcentaje considerable, de 31%, reportó que no sabía el valor en pesos de la droga, haciendo difícil una evaluación integral sobre el valor o la cantidad de droga de la que se trata.

Es importante resaltar el alto porcentaje de personas que reporta estar sentenciado por transporte y posesión de narcóticos (siendo la primera y segunda mención más frecuente). Los datos muestran que, del total de las personas encuestadas 23.1% están sentenciadas por posesión y 24.5% por transporte. Otro 9.3% reportó estar sentenciado por venta al menudeo de narcóticos. En otras palabras, 57% de la población total encuestada está sentenciada por transporte, posesión narcomenudeo, mientras que 33.5% de la población total está sentenciada por posesión, venta al menudeo o consumo.

Gráfica 2.1.- Delitos de los sentenciados.

Gráfica 2.1.- Delitos de los sentenciados.

Delitos relacionados con armas

El 24.5% de la población está sentenciada por delitos de armas. (En el caso de los hombres, el 27% dijo estar sentenciado por estos delitos mientras que sólo el 5.3% de las mujeres están sentenciadas por estos delitos).

La gran mayoría de los sentenciados por delitos de armas (90.5%), lo están por portación de armas, municiones o cartuchos. Un 6.5% adicional está sentenciado por acopio de armas, 3.5% por transporte de armas, municiones o cartuchos y 2% dijo que las armas le habían sido sembradas.19 82.1% indicó que se trataba de armas de uso exclusivo del ejército. A la vez, 85.6% dijo que no habían contado con una licencia para poseer y/o portar armas.

Sobre el número de armas por las que los acusó el Ministerio Público, 46.3% dijo que se trataba de un arma, 14.4% de dos armas, 15% afirmó que se trató de tres a cinco armas, 7.5% de seis a quince armas, 5% dijo que hubo de 16 a 100 armas y 0.5% respondió “muchas”. Asimismo, 2.5% indicó que se trató de cartuchos y 1% de explosivos.

Robo, fraude y peculado

Los datos muestran que 12.3% de la población encuestada está sentenciada por robo mientras que 2.3% por fraude o peculado. En estos delitos hay también diferencias por género. De la población masculina, 13.4% indicó estar sentenciados por robo y 1.8% de fraude o peculado. Respecto a la población femenina, 4.2% afirmó estar sentenciadas por robo y 6.3% por fraude o peculado.

Sobre el valor de lo robado o defraudado, 17.5% lo estimó entre $0 y $5,000, 10% estimó un valor entre $5,001 y $20,000, 12.5% entre $20,001 y $100,000, 16.6% entre $100,001 y $1,000,000 y 6.7% calculó el valor en más de $1,000,001. Por otro lado, un 5.8% dijo que se trató de un automóvil o camioneta mientras que 30% dijo no saber el valor de lo robado/defraudado o no contestó la pregunta.

Homicidio

12.2% de las personas están sentenciadas por homicidio (culposo o doloso). Nuevamente, el porcentaje de hombres sentenciados por este delito (13.5%) es significativamente mayor que para el caso de las mujeres (2.1%).

En el caso del delito de homicidio, 73.7% de las personas sentenciadas dijo que no lo habían planeado con anticipación, mientras que 20.2% sostuvo que no lo había cometido. Es decir, únicamente un 6.1% de los sentenciados por homicidio aceptó haberlo planeado con anticipación. Para el caso de las mujeres, el porcentaje de encuestadas que sostuvo que no habían cometido el homicidio por el cual fueron sentenciadas asciende a 50%, mientras que para los hombres este porcentaje fue de 19.6%.

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Sobre el arma usada para cometer el homicidio, entre las personas que no negaron su participación en el mismo, 42.7% dijo haber utilizado un arma de fuego, 38.7% un arma punzo-cortante, 8% dijo que se trató de un objeto que se encontró en el lugar de los hechos, 4% que se trató de granadas, 2.7% que el arma usada fue una camioneta y 1.3% que fue producto de tortura.

Secuestro

6.2% de la población interna federal está sentenciada por secuestro (6.5% de los hombres frente a 4.2% de las mujeres está sentenciado por este delito). De los sentenciados por este delito, 35.3% sostuvo que no conocía a la víctima. Al ser preguntados sobre la relación que tenían con la víctima, 11.8% de los sentenciados por delito de secuestro dijo que se trató de un amigo, 9.8% que se trató de un familiar, 9.8% de un compañero (o ex compañero) del trabajo, 5.9% de algún conocido, 3.9% de un vecino y 2% del patrón. En esta misma pregunta, 17.6% dijeron que no sabían u optaron por no contestar la pregunta.

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Delincuencia organizada

14.6% de la población está sentenciada por delincuencia organizada. Como en el caso de otros delitos (salvo los delitos contra la salud), el porcentaje de hombres sentenciados por este delito (16%) es mayor que el de mujeres (4.2%).

Quienes afirmaron estar sentenciados en esta modalidad, al ser preguntados “Además de usted, ¿cuántas personas participaron en el delitos por el que lo sentenciaron?” 5.8% respondió que participó una persona además de ellos, 14.2% dijo que participaron 2 personas además de él o ella 26.7% sostuvo que participaron entre 3 y 5 personas, 30.9% dijo que participaron entre 6 y 10 personas, 9.2% dijo que participaron entre 11 y 17 personas, 1.7% dijo que se trato de “muchos” y sólo 3.3% dijo que era parte de un cartel.

27.5% de los encuestados no tenían funciones de jefe o administración, mientras que 14.2% dijo tener funciones de administración y 10.8% dijo ser jefe de la organización. Asimismo, y de forma espontánea, 13.3% dijo tener funciones de ayudante, cómplice o colaborador, 3.3% dijo dar protección a información, 3.3% dijo ser sicario y 1.7% dijo tener a su cargo la vigilancia de la víctima. A la vez, un 21.5% respondieron que no participaron en la organización delictiva.

Circunstancias de los delitos

Lugar y hora del delito

La mayoría de los y las encuestadas señala que el delito por el cual fueron sentenciados ocurrió en la calle (35.3%), en una “casa o edificio” (20.6%) o, en una “carretera o retén” (12.2%). Un 8% adicional señaló que ocurrió en un vehículo; 3.7% reportó que había ocurrido en un aeropuerto; 2.8% dijo que ocurrió en el campo, en un rancho o en la sierra y; 2.7% dijo que había ocurrido en una tienda.

33% de los encuestados además reporta que el delito sucedió en la mañana, 28.3% que sucedió en la tarde, 22.9% que sucedió en la noche y 11% que sucedió durante la madrugada.

Portación y uso de armas

79.8% de los encuestados dijo que no llevaban un arma cuando ocurrió el delito. Para el caso de las mujeres el porcentaje asciende a 91.6% mientras que en el caso de los hombres fue de 78.2%). En el caso de las mujeres, además, 5.3% afirmó que no estaba presente cuando ocurrió el delito. De quienes dijeron haber portado un arma, 43.9% reportó haberla usado cuando ocurrió el delito mientras que 53.8% afirmó no haberla usado. 87% dijo que se trataba de un arma de fuego mientras que 12% dijo que se trataba de un arma punzo-cortante.

Consumo de sustancias

Las preguntas sobre consumo de sustancias tienen un objeto doble: por una parte se busca estudiar la diferencia en uso y abuso de sustancias (lícitas e ilícitas) entre la población interna y el resto la población nacional; por otra, busca explorar la existencia de posibles relaciones entre consumo de sustancias y conductas delictivas. Se encontraron indicios de que la población interna está más expuesta al consumo de sustancias que la población en general. Sin embargo, la información fue insuficiente para señalar una relación entre la población interna y usos problemáticos de sustancias.

Ante la pregunta: Durante las 6 horas anteriores al delito por el que lo sentenciaron ¿había usted consumido alguna sustancia? 56.6% de las personas encuestadas afirmó haber consumido alguna sustancia, aunque las mujeres reportan en menor frecuencia haber consumido alguna sustancia durante ese periodo (35.8% frente a 59.4% en el caso de los hombres). Cuadro 2-6-tiff

Sobre la frecuencia de consumo, en el caso de la mariguana, 76.1% dijo que la consumía todos los días, mientras que 10.1% una vez a la semana. En el caso del alcohol, 31.7% dijo que lo consumía todos los días mientras que 43.3% una vez a la semana y 16.3% una vez al mes.

Para el caso de la cocaína, 44.4% dijo consumirla todos los días, 41.3% una vez a la semana, 7.1% una vez al mes y 7.1% menos de una vez al mes. En el caso de las metanfetaminas, 59.6% de dijeron que lo hacían todos los días, mientras que 23.1% dijo consumir una vez a la semana y 9.6% una vez al mes.

Gráfica 2-2- ¿A qué edad consumió por pr

Gráfica 2.2.- ¿A qué edad consumió por primera vez…?

Historias y patrones delictivos

La mayoría de los sentenciados declaran no tener sentencias penales previas a la que actualmente cumple. 82.1% de los encuestados refirió que no había sido sentenciado por otro delito previo. Esta cifra es mayor para las mujeres que declararon en un 98.9% de los casos que no tenían sentencias anteriores. Es decir, se trata, en su enorme mayoría, de primo-delincuentes. En el caso de los hombres, el porcentaje es menor aunque también se trata principalmente de primo-delincuentes. En ese caso 20.1% de los hombres sostuvo que ya habían sido sentenciados antes.

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Vacuna contra COVID-19: "Ahora mismo no hay evidencia de que funcionen, sólo sabemos que se ven prometedoras"

Paul Offit tiene una experiencia de décadas en el campo de las inmunizaciones; sobre la creación de una vacuna contra COVID-19 cree que necesitamos "ser realistas" y manejar las expectativas.
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29 de julio, 2020
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Una persona siendo vacuna

Getty Images
Decenas de grupos de investigación llevan a cabo estudios para desarrollar una vacuna. Esta foto fue tomada en Sudáfrica, donde se realiza un ensayo clínico.

“Ser realistas”, “manejar las expectativas”, “humildad”, son algunas de las ideas que el doctor Paul Offit está tratando de introducir en la conversación global sobre las vacunas contra el coronavirus.

El científico estadounidense no sólo habla sobre la base de su experiencia como director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital de Niños de Filadelfia, sino a la luz del largo camino que recorrió para crear, junto a dos colegas, una vacuna contra el rotavirus, la causa más común de diarrea intensa en niños y bebés en todo el planeta.

En medio de la pandemia de covid-19, que ha causado 15 millones y medio de casos y más de 600.000 muertes en decenas de países, es difícil no emocionarse cuando se escuchan noticias de un nuevo desarrollo en la búsqueda de una vacuna.

Pero Offit, profesor de vacunología y pediatría y especialista en inmunología, hace una advertencia: “Necesitamos ser realistas. En circunstancias normales cuando las compañías fabrican una vacuna no sacan comunicados de prensa en los ensayos clínicos de fase 1, ni para estudios pequeños de rango de dosis de fase 1. Tampoco lo hacen para estudios que involucran a 45 personas”.

“En cambio, esperan hasta llegar a los ensayos de fase 3, el ensayo clínico grande, prospectivo controlado de placebo, que es cuando, de hecho, pueden hacer comentarios sobre si la vacuna funciona”, le dice a BBC Mundo.

“Ahora mismo no tenemos evidencia de que esas vacunas de las que se habla funcionen, sólo sabemos que se ven prometedoras”.

“Debemos calmarnos y esperar hasta ver más información antes de golpearnos el pecho por lo maravillosas que son estas vacunas”.

Offit también es uno de los miembros del comité creado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), conocido como Accelerating COVID-19 Therapeutic Interventions and Vaccines (ACTIV).

Se trata, según el NIH, de una asociación pública y privada que busca establecer una estrategia de investigación que priorice y acelere el desarrollo de los tratamientos y las vacunas más prometedoras para combatir el covid-19 y que reúne a organismos estatales como el Departamento de Salud, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), entre otros, y a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), representantes de la academia, organizaciones filantrópicas y varias compañías biofarmacéuticas”.

“Corta vida”

Científicos y compañías farmacéuticas en varios países están trabajando contrarreloj y a toda máquina para desarrollar una vacuna contra la covid-19.

Paul Offit

Frederick M. Brown/Getty Images
El médico Paul Offit tiene una experiencia de décadas en los campos de la inmunología y las enfermedades infecciosas.

En ese contexto, el experto ha dicho que “necesitamos manejar las expectativas”.

¿A qué se refiere?, le preguntamos.

“Pienso que si somos lo suficientemente afortunados podríamos tener vacunas para mediados del próximo año”, indica.

“Es probable que esas vacunas puedan inducir inmunidad”, pero -advierte- puede llegar a ser de “corta vida e incompleta”.

“Con ‘incompleta’ me refiero a que las vacunas protegerán contra la enfermedad moderada y severa, pero podrían no hacerlo contra la enfermedad que se desarrolla de forma leve”.

Y quizás tampoco puedan proteger contra las infecciones que no desencadenan síntomas.

La protección contra la covid-19 que se manifieste de forma moderada o grave podría ayudar a evitar hospitalizaciones y más muertes, explica, pero el virus podría seguir provocando síntomas leves en algunas personas y, hasta cierto punto, causando contagios.

“Pienso que la protección podría durar sólo seis, nueve meses, un año y eso requerirá que la gente sea sometida a una dosis de refuerzo el año siguiente”.

La importancia de la fase 3

De acuerdo con Offit, en términos de seguridad, los ensayos clínicos de fase 3 están planeados para que se realicen en aproximadamente unas 30.000 personas.

Tomando en cuenta ese escenario, la vacuna se le suministraría a unas 20.000 personas y a las otras 10.000 se les daría un placebo.

Una jeringa

NurPhoto via Getty Images
Se calcula que 200 grupos de científicos, en diferentes países, buscan una vacuna contra la covid-19.

Con lo que arrojen las pruebas de las 20.000 personas, asegura el experto, se podría garantizar que la vacuna potencialmente no tendría ningún efecto secundario grave poco común y ese sería un paso fundamental para decidir si se aprueba.

“Pero 20.000 personas no son 20 millones de personas. Creo que cuando vacunas a decenas de millones o cientos de millones de personas, puedes descubrir efectos adversos graves que desconocías”.

Por eso es crucial que haya sistemas y mecanismos en funcionamiento para que se pueda detectar cualquier problema y reaccionar rápidamente.

“No quieres sacrificar seguridad por velocidad y no lo haremos si probamos (la vacuna) en, al menos, 20.000 personas antes de aprobarla”, indica.

De esa manera, el riesgo se puede mitigar hasta cierto punto.

Saltarse etapas

¿Existe algún riesgo de que en el desarrollo de las vacunas contra covid-19 se omitan algunas etapas del proceso que generalmente se sigue?, le pregunta BBC Mundo.

Una calle

Getty Images
El uso de mascarillas, el confinamiento y el distanciamiento social son algunas de las medidas implementadas para evitar los contagios de coronavirus, mientras llega la vacuna.

“El tiempo promedio que lleva fabricar una vacuna es de alrededor 15 a 20 años“, responde.

Y evoca su experiencia con la vacuna de rotavirus que desarrolló junto a los doctores Fred Clark y Stanley Plotkin, conocida como RotaTeq, “que ha sido aprobada para su uso desde 2006”, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).

“La vacuna que hicimos en el Hospital de Niños (de Filadelfia) tomó aproximadamente 26 años. (Ese tiempo) no es algo inusual“, añade.

“Ahora estamos intentando fabricar una vacuna en un año y medio. Por definición, habrán etapas que se omitirán o se truncarán”.

Pero eso no necesariamente es algo negativo. Y explica en qué circunstancias “no es peligroso”:

Siempre y cuando se hagan los ensayos clínicos de fase 3, considero que estaremos bien”.

Offit hace referencia a los planes anunciados por algunos investigadores de poner a prueba las vacunas en ensayos que involucren a 30.000 voluntarios.

“Eso nos dará tanta información como la que normalmente se tendría en el proceso (convencional) de (desarrollar) una vacuna”.

Es posible que se salten algunas etapas iniciales, pero una vez las pruebas de la fase 3 muestren datos convincentes, “estaremos, al menos, tan informados como normalmente lo estaríamos sobre una vacuna”, en términos de seguridad y efectividad.

Pruebas en animales

De acuerdo con el docente, no siempre es esencial probar las vacunas en animales.

Un mono en una jaula

Getty Images
A lo largo de la historia de las vacunas, los animales han sido unos aliados.

“Con nuestra vacuna pasamos 10 años trabajando con modelos de animales para intentar demostrar conceptualmente que, de hecho, en animales experimentales la vacuna protegía”.

Pero, reflexiona: ¿ratones o personas?

Y cuenta la famosa frase de un investigador de vacunas: “Los ratones mienten y los monos exageran”.

“Nunca sabrás realmente si algo es efectivo hasta que lo implementas en las personas”.

“Aunque los modelos de animales te pueden guiar para saber cuán probable es que una vacuna funcione y te pueden orientar para conocer qué parte de la respuesta inmune es la que probablemente predecirá la protección, nunca sabrás sobre una vacuna hasta que se la pones a la gente”.

Una investigadora

Boston Globe via Getty Images
Una de las vacunas cuya evolución se ha dado a conocer es la desarrollada por la compañía Moderna, en Estados Unidos. Esta foto es de una de las investigadoras del laboratorio.

“No sabemos”

Offit ha dicho que es importane que las compañías dejen de decir cuándo “saldrá” la vacuna porque en realidad no lo saben.

“Deberíamos ser humildes sobre cuánto no sabemos”, insiste.

“Cuando este coronavirus surgió por primera vez en noviembre de 2019 en Wuhan, (…) creo que la gente pensó que actuaría como el virus del MERS o el virus del SARS, pero no fue así”.

También se pensó que se comportaría como otros coronavirus humanos, lo que tampoco sucede.

Este virus, explica el doctor, “hace una serie de cosas que ninguno de esos virus hace: se propaga fácilmente durante los meses de verano, afecta el funcionamiento de los vasos sanguíneos y causa una variedad de inflamaciones de los mismos, llamada vasculitis”, por citar dos ejemplos.

También puede llegar a causar una enfermedad inusual en los niños llamada MIS-C (síndrome multisistémico inflamatorio), “la cual, hasta donde yo sé, nunca se ha demostrado que la cause un virus”.

“Simplemente sigue sorprendiéndonos y es apenas el comienzo. Creo que pronto habrá más sorpresas, pues es un virus difícil de caracterizar, de anticipar“.

Y la comunidad científica está tratando de vencerlo de diferentes maneras.

Una de ellas es a través de varias estrategias de vacunas, “que nunca antes se han utilizado y con las cuales no tenemos experiencia, pero de las cuales estoy seguro de que también vamos a aprender”.

“Creo que deberíamos ser lo suficientemente humildes como para darnos cuenta de que el próximo año o en los siguientes dos años, aprenderemos algunas cosas que desearíamos haber sabido ahora”.

Volverla universal

El experto, quien también es autor de varios libros, cree que hay una alta probabilidad de que la vacuna que se desarrolle necesitará de dos dosis.

Vacuna

Getty Images
Otro desafío que se asoma, una vez se haya desarrollado la vacuna contra covid-19, es hacerla accesible a todos.

Hacerla universal será un desafío sin precedentes, no sólo por el número de dosis que se requerirán sino porque cada región del planeta tendrá su propio ritmo de producción.

Offit pone como ejemplo Estados Unidos.

“Si se va a administrar solo a grupos de alto riesgo y se trata de una vacuna de dos dosis, se necesitarán 250 millones de dosis”, calcula.

“Francamente, creo que estas vacunas irán saliendo lentamente durante un período de años antes de que realmente podamos inmunizar a un número crucial de personas”.

Y si se tiene en consideración que la respuesta inmune pudiera ser de corta vida, “hay que ofrecer dosis de refuerzo, lo que se traduce en más dosis”.

La experiencia del rotavirus frente al coronavirus

El doctor explica que la primera vez que se tuvo conocimiento de los rotavirus fue en la década de los años 40 y se identificó como causantes de una enfermedad en los animales (mamíferos).

“Supimos que los rotavirus provocaban una enfermedad en los humanos a inicios de la década de los 70”.

Rotavirus

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“Las dos causas más frecuentes de diarrea moderada a grave en países de ingresos bajos son los rotavirus y Escherichia coli”, señala la OMS.

La primera vacuna contra el rotavirus estuvo disponible en 1998, pero estuvo en el mercado sólo 10 meses porque los científicos la vincularon con un problema intestinal llamado invaginación intestinal, que podía tener consecuencias fatales.

“Era un virus con el que teníamos décadas de experiencia. Sin embargo, nos sorprendió el hallazgo de la obstrucción intestinal”.

“Ahora, estamos ante un virus con el que tenemos menos de un año de experiencia y ya nos ha sorprendido”.

“Creo que es justo decir que podrían haber más sorpresas frente a nosotros y simplemente considero que la gente debe ser más consciente de eso”.

Y hace una última reflexión:

“Esperamos que los avances lleguen sin costo, que los milagros lleguen sin costo, asumimos que no hay curva de aprendizaje, pero siempre la hay”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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