close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Las 150 cosas a las que le tienen miedo las personas más inteligentes del mundo

Cada año, la revista digital Edge pregunta a los mejores científicos, tecnólogos y escritores que respondan una pregunta. La pregunta este año fue: "¿Por qué debemos estar preocupados?" Aquí 150 temores que no dejan dormir a estos cerebros.
Por Vice
26 de enero, 2013
Comparte

Cada año, la revista digital Edge, supuestamente el sitio más inteligente del mundo, le pregunta a los mejores científicos, tecnólogos, escritores y académicos que respondan una pregunta. La pregunta de este año fue: “¿Por qué debemos estar preocupados?” y la idea era identificar los nuevos problemas en la ciencia, tecnología y cultura que no han sido ampliamente reconocidos.

Entre los entrevistados de este año están los ex presidentes de la Royal Society, premios Nobel, autores de ciencia ficción, Nassem Nicholas Taleb, Brian Eno y una bola de físicos teóricos, psicólogos y biólogos. Y la lista es larga. Todo un libro. Hay unas 130 cosas que preocupan a 151 de los más grandes cerebros del planeta. Y las leí, para que tu no tuviera que hacerlo: esta es la versión comprimida con la cita, título o resumen de la fobia en cada ensayo. Si necesitas, puedes leerlo todo aquí.

¿Qué es lo que mantiene a los cerebritos del mundo despiertos por las noches?

1. La proliferación de la eugenesia china. – Geoffrey Miller, psicólogo evolutivo

2. La teoría del cisne negro, y el hecho de que seguimos dependiendo de modelos que se ha demostrado son fraudulentos. – Nassem Nicholas Taleb

3. Que no podremos derrotar viruses aprendiendo a empujarlos más allá del umbral de error. – William McEwan, investigador de biología molecular

4. Que la pseudociencia siga ganando terreno. – Helena Cronin, escritora, filósofa

5. Que la aceleración de la tecnología nos abrumara con oportunidades para preocuparnos. – Dan Sperber, científico social y cognitivo

6. Verdaderos eventos apocalípticos. El creciente número de eventos con baja probabilidad que podrían llevar a una completa devastación de la sociedad humana. – Martin Rees, ex presidente de la Royal Society

7. La decreciente cobertura científica en los periódicos. – Barbara Strauch, editora de ciencia para el New York Times

8. Estrellas que explotan, el eventual colapso del sol, y los problemas con la identidad humana que no nos permiten lidiar con esto. – John Tooby, fundador del campo de la psicología evolutiva

9. Que el internet está arruinando la escritura. – David Gelernter, científico computacional de Yale

10. Que las personas inteligentes como aquellas que contribuyen a Edge, no hagan política. –Brian Eno, músico

11. Que habrá otra crisis financiera de proporciones épicas. –Seth Lloyd, profesor de mecánica cuántica ingenieril en MIT

12. Que los buscadores se convertirán en árbitros de la verdad. – W. Daniel Hillis, físico

13. La escasez de parejas deseables es algo que nos debe preocupar, pues “está detrás de la traición y brutalidad humana”. – David M. Buss, profesor de psicología en la U de Texas

14. “Me preocupa que nuestra tecnología ayude a llevar ese largo consenso de la posguerra contra el fascismo a su fin.” – David Bodanis, escritor, futurista

15. Que ciertas malas palabras seguirán siendo tabú. – Benhamin Bergen, Profesor asociado de ciencia cognitiva en UCS

16. Privación de datos. –David Rowan, editor, Wired UK

17. Que las tecnologías digitales están acabando con nuestra paciencia y cambiando nuestra percepción del tiempo. – Nicholas G. Carr, escritor

18. Una “bomba de despoblamiento.” – Kevin Kelly, editor, Wired.

19. Que se acabe el financiamiento de grandes experimentos, y estos ya no ocurran. – Lisa Randall, física de Harvard

20. “Me preocupa que conforme el poder para resolver problemas de nuestras tecnologías aumenta, nuestra habilidad para distinguir entre problemas importantes, triviales o incluso inexistentes, se deteriora”. – Evgeny Morozov, editora colaboradora, Foreign Policy

21. No mucho. Manejo una motocicleta sin casco. – J. Craig Venter, científico genómico

22. La catarsis es una alegría que trasciende… ¿puedes repetir la pregunta? – Andrian Kreye, editor, el Daily Newspaper en Alemania

23. Ya dejé de hacer preguntas. Sólo floto en un tsunami de aceptación de lo que sea que la vida me arroje… y me maravillo como estúpido. (respuesta completa) –Terry Gilliam

24. Deberíamos preocuparnos por la nueva era el Antropoceno; no sólo como fenómeno geológico, sino también como marco cultural. –Jennifer Jacquet, profesora asistente de estudios ambientales en NYU

25. Extinción cultural, y el hecho de que los trabajos de un escritor oscuro del Caribe no reciban suficiente atención. –Hans Ulrich Obrist. curador, Galería Serptine

26. El peligro de inadvertidamente alabar arcos cigomáticos. –Robert Sopolsky, neurólogo

27. Que dejemos de morir. –Kate Jeffery, profesor de neurociencia del comportamiento

28. Que hay una infinidad de universos allá afuera, pero sólo podamos estudiar en el que vivimos. – Lawrence M. Krauss, físico/cosmólogo

29. El auge del anti-intelectualismo y el fin del progreso. “Ahora, por primera vez, tenemos una sola civilización global. Si fracasa, fracasamos todos juntos”. –Tim O’Reilly, presidente y fundador de O’Reilly Media

30. Deberíamos preocuparnos por varios Estados “modernos” que, en términos prácticos, están forjados por el crimen. Estados cuyas leyes se promulgan por criminales y, aun peor, se legitiman a través de una democracia formal y “legal”. – Eduardo Salcedo, filósofo colombiano

31. No debería preocupar que tanta de nuestra ciencia y tecnología todavía use sólo cinco modelos de probabilidad—a pesar de que existen más modelos de probabilidad que números reales. –Bart Kosko, científico informático

32. Es posible que seamos una extrañas y efímeras manchas conscientes en un desierto cósmico de insensibilidad, los únicos testigos de sus maravillas. También es posible que vivamos en un mar universal de conciencia, rodeados de éxtasis y conflictos susceptibles a nuestra influencia. Como los seres sensibles que somos, las dos posibilidades deben preocuparnos. – Timo Hannay, publicista

33. Hombres. – Helen Fisher, antropóloga biológica

34. El efecto de los medios sociales sobre los textos científicos. – Michael I. Norton, profesor de la escuela de negocios de Harvard

35. La arrogancia absoluta  de la humanidad. – Jessica L. Tracy, profesora de psicología

36. Que la tecnología pueda poner en peligro la democracia. – Haim Harari, físico

37. No te preocupes, no habrá una singularidad. – Bruce Sterling, escritor de ciencia ficción

38. Destrucción mutuamente asegurada. –Vernor Vinge, matemático, computólogo, escritor

39. La desviación del esfuerzo intelectual de la innovación a la explotación, la distracción de las guerras constantes, el auge del fundamentalismo podrían generar una época de oscurantismo. – Frank Wilczek, físico de MIT

40. Necesitamos instituciones y normas culturales que nos hagan mejor de lo que somos. Me parece que nuestro más grande reto es construirlas. – Sam Harris, neurocientífico

41. “Me preocupa que realmente no entendamos los fenómenos cuánticos” – Lee Smolin, físico

42. Los estadunidenses están homogeneizando y exportando sus opiniones de una mente normal a todo el mundo. – P. Murali Doraiswamy, profesor de psiquiatría

43. El futuro de las publicaciones científicas. –Marco Iacoboni, neurocientífico

44. Que la nueva esfera pública digital no sea tan pública. – Andrew Lih, profesor de periodismo

45. Propongo que deberíamos estar preocupados no sólo por un problema, sino por todos los problemasposibles”. – Richard Foreman, dramaturgo y director

46. Estrés. – Arianna Huffington, agregacionista extraordinaria

47. Nos debería preocupar que la ciencia no nos haya hecho entender mejor el cáncer. – Xeni Jardin, Boing Boing

48. Que perdamos contacto, literalmente, con el mundo físico. – Christine Finn, arqueóloga.

49. Debería preocuparnos el increíble abismo psicológico que separa a la humanidad de la naturaleza – Scott Sampson, paleontólogo.

50. Que nos estemos volviendo tan conectados. – Gino Segre, profesor de física y astronomía

51. Que nos preocupemos demasiado. – Joseph LeDoux, neurocientífico

52. Me preocupa que estamos cada vez más inmersos en sistemas incompetentes, es decir, sistemas que exhiben un comportamiento patológico pero que no se pueden arreglar. – John Naughton, editor de Edge

53. Demasiado acoplamiento. – Steven Strogatz, profesor de matemáticas aplicadas, Cornell

54. Que el internet termine beneficiando a las estructuras actuales de poder y no a la sociedad en general. – Bruce Schneier, tecnólogo de seguridad

55. Que el tema de este año para Edge haya sido tan pobre. – Kai Krause, pionero en software

56. Que veremos el fin de la ciencia fundamental. – Mario Livio, astrofísico

57. La paradoja del progreso material. – Rolf Dobelli, periodista y escritor

58. Que seremos como ratas atrapadas en una trampa de mármol azul. –Gregory Benford, profesor de física y astronomía

59. Que la humanidad dejará de perseguir una cuidadosa observación. –Ursula Martin, computóloga

60. Lo que me preocupa es el “envejecimiento” de la población global, la cual está distribuida de forma no uniforme, pero generalizada, en el mundo. – David Berreby, periodista y escritor

61. Debería preocuparnos la creciente dominancia de la Cuarta Cultura y como podría afectarnos a todos, directa o indirectamente. – Bruce Parker, profesor

62. La lucha entre ingenieros y druidas. – Paul Saffo, analista tecnológico

63. Como alguien comprometido con la muerte de nuestro sistema solar y la entropía del universo, creo que al final la pregunta de lo que nos debe preocupar es irrelevante. – Bruce Hood

64. Una escasez de agua. – Giulio Boccaletti, físico

65. Que estamos inarticuladamente perdidos en la Modernidad. Muchos de nosotros presentimos el fin del algo, quizá una insignificancia futil en nuestra Modernidad. – Stuart A. Kauffman, profesor de ciencias biológicas, física y astronomía

66. Me preocupa la oportunidad perdida de negarle a los adolescentes del mundo el acceso a la educación. – Sarah-Jayne Blakemore

67. Realidad aumentada. – William Poundstone, periodista.

68. Que tanta información y los nuevos medios implicarán el fin de los hechos. –Victoria Stodden, profesor de estadística

69. Que pasaremos demasiado tiempo en los medios sociales. –Marcel Kinsbourne, neurólogo

70. Que la idiocracia nos amenace. –Douglas T. Kenrick, profesor de psicología

71. Que la separación entre las noticias y el entendimiento sea cada vez mayor. –Gavin Schmidt, climatólogo de la NASA

72. Me preocupa que no hemos tenido una conversación sobre lo que parece ser una “nueva normalidad” sobre la presencia de pantallas en el salón de juegos y en el kinder. – Sherry Turkle, psicóloga, MIT

73. Que nos volveremos irracionalmente impacientes con la ciencia. –Stuart Firestein, profesor que trabaja tan duro como puedo, carajo

74. Que nos emocionemos demasiado con la idea del viaje interestelar, porque no va a suceder. –Ed Regis, escritor de ciencia

75. Que la cooperación mundial fracase y no sepamos por qué. –Daniel Haun

76. Que nos preocupemos demasiado. –Joel Gold, psiquiatra

77. Me preocupa cada vez más lo que ocurrirá con las generaciones de niños que no tendrán ese regalo tan único de una niñez prolongada, protegida y estable. – Alison Gopnik

78. Que la biología sintética se saldrá de control. – Seirian Summer, orador en biología del comportamiento

79. La muerte de las matemáticas. – Keith Devlin, matemático

80. Que dejemos demasiados trabajos a las máquinas. – Susan Blackmore, psicóloga

81. Deberían preocuparnos los sitios en línea. Nos vuelven estúpidos y hostiles. –Larry Sanger, cofundador de Wikipedia

82. Que nos preocupemos demasiado. –Gary Klein, científico de MacroCognition

83. Que la especie humana pierda el deseo de sobrevivir. –Dave Winer, pionero de blog y el RSS

84. El exceso de testosterona producido por una brecha sexual en China. –Robert Kurzban, psicóloga

85. Una preocupación que todavía no está en la agenda cultural o científica son los derechos de privacidad de los datos neuronales –Melanie Swan, pensador a nivel de sistemas, futurista

86. Armagedón. – Timothy Taylor, arqueólogo

87. No hay de qué preocuparse, a pesar de que el LHC no ha revelado nuevos descubrimientos. – Amanda Gefter, editor

88. “Lo que más me preocupa es que cada vez perdemos más puentes formales e informales entre los distintos acercamientos intelectuales, mentales y humanísticos para ver el mundo.” – AntonZeilinger, físico

89. Que nos preocupemos demasiado. –Donald D. Hoffman, científico cognitivo

90. La creciente brecha entre la élite científica y la vasta mayoría de personas “científicamente discapacitados”. – Leo M. Chalupa, oftalmólogo y neurobiólogo

91. Me preocupa la idea de una amnesia colectiva. – Nogra Arikha, historiador de ideas

92. Que nos preocupemos demasiado. – Brian Knutson, profesor asociado de psicología

93. Que no entendamos la dinámica dela cultura global emergente. – Kirsten Bomblies, asistente de profesor en biología evolutiva y de organismos

94. Deberíamos preocuparnos por perder el deseo como eje para la reproducción de nuestra especie. – Tor Norretranders, escritor de ciencia

95. Que nos preocupamos demasiado, pero por la violencia ficticia. – Jonathan Gottschall, profesor de inglés

96. Deberían preocuparnos las consecuencias de nuestro conocimiento sobre la causa de las enfermedades, y sus consecuencias para la libertad humana. –Esther Dyson, Catalyst, Information Tech Startups

97. La muerte natural. – Antony Garrett Lisi, físico teórico

98. Lo que me preocupa es que el debate sobre las diferencias de género siga polarizando la idea de lo innato contra lo adquirido, y que algunas ciencias sociales y humanidades quieran asegurar que la biología no juega ningún papel, ignorantes de la evidencia científica en su contra. – Simon Baron-Cohen, psicólogo

99. El fin del académico. – Daniel L. Everett, investigador en lingüística

100. La inevitable intrusión de las fuerzas sociopolíticas en la ciencia. –Nicholas A Christakis, físico

101. Me preocupa quienes termine siendo los jugadores en el juego de la ciencia; y quienes queden fuera. – Stephon H. Alexander, físico

102. El hecho de que tantas personas elijan vivir de forma que limiten la comunidad del destino a una serie muy limitada de otros y que definan al resto como una amenaza a su forma de vida y valores es muy preocupante porque esta forma contemporánea de tribalismo, y las ideologías que lo respaldan, les permite negar interdependencias (locales, nacionales e internacionales) y eludir su propio papel para crear amenazas a largo plazo contra su propio bienestar y el de otros. – Margaret Levi, politólogo

103, 104. Que no podremos facilitar sinergias efectivas. –Stephen M. Kosslyn, Robin S. Rosenberg, psicólogos y fans de la sinergia

105. No me preocupa que una súper IA domine el mundo. – Andy Clark, filósofo y científico cognitivo

106. La geografía post humana que existirá cuando los robots se hayan adueñado de todos nuestros trabajos. – David Dalrymple, investigador del MIT

107. Que los alienígenas sean un peligro para la civilización. – Seth Shostak, SETI astrónomo

108. Que se ignore el papel de los microorganismos en el cáncer durante las actuales estrategias de secuenciación utilizadas por la comunidad médica. – Azra Raza, médico

109. Que la intuición moral y social de la humanidad obstaculice el proceso tecnológico. – David Pizarro, psicólogo

110. La ilusión de conocimiento y entendimiento que puede resultar de disponer de información tan fácilmente. – Tania Lombrozo, asistente de profesor en psicología

111. El fin de la inoculación contra las dificultades. – Adam Alter, psicólogo

112. El número explosivo de drogas ilegales. – Thomas Metzinger, filósofo

113. Superstición. – Matt Ridley, escritor de ciencia

114. Que las instituciones históricamente atrincheradas impidan el progreso tecnológico. – Paul Kedrosky, editor

115. Que en una o dos generaciones, los niños se convertirán en adultos que no podrán distinguir entre los real y lo imaginario. – Mihaly Csikszentmihalyi, psicólogo

116. Que nos preocupemos demasiado. –Virginia Heffernan, corresponsal de Yahoo Noticias

117. Debería preocuparnos nuestra forma de buscar esa sabiduría que nos permita navegar por los avances, conforme mejoramos nuestra habilidad para imprimir tejido humano, producir cerebros sintéticos, hacer que los robots cuiden de nuestros ancianos, permitir que internet eduque a nuestros niños. – Luca De Biase, periodista

118. Que la genómica nos falle en cuanto a los trastornos mentales. –Terrence J. Sejnowski, neurocientífico computacional

119. Lo que no me deja dormir por las noches es que tengamos una crisis con las bases más fundamentales de la física. La única salida parece involucrar una revisión profunda de los principios físicos fundamentales. – Steve Giddings, físico teórico

120. El aspecto que más me preocupa de nuestra sociedad es el bajo índice de sospecha que tenemos del comportamiento de las personas normales. – Karl Sabbagh, escritor, productor de TV

121. A muchas personas les preocupa que no haya suficiente democracia en el mundo; a mí me preocupa que nunca lleguemos más allá de la democracia. – Dylan Evans, presidente de Projection Point

122. No el crecimiento poblacional, sino el crecimiento de la prosperidad; la idea de que todo el mundo consuma sus recursos como los estadunidenses y los occidentales. – Laurence C. Smith, profesor de geografía

123. Que empecemos a tratar la tecnología como magia. – Neil Gershenfeld, físico en MIT

124. El auge de la inestabilidad genómica. – Eric J. Topol, M.D., profesor de genómica

125. Que las autoridades y compañías puedan leer la mente de las personas. – Stanislas Dehaene, neurocientífico

126. Que se detenga el crecimiento económico. – Satyajit Das, experto financiero

127. Me preocupa que la imaginación esté sobrevaluada y creo que esto conlleva riesgos. – Carlo Rovelli, físico teórico

128. Que nos preocupemos demasiado. –James J. O’Donnell, erudito

129. Que nos preocupemos demasiado. –Robert Provine, neurocientífico

130. Que no tendremos robots suficientes para hacer todos los trabajos que necesitaremos que hagan en las siguientes décadas. –Rodney A. Brooks, robótico

131. Que no tendremos un Plan B cuando el internet se caiga. –George Dyson, historiador científico

132. La singularidad. Que “somos curiosamente complacientes con la idea de que la vida como la conocemos se transforme. No debería preocupar que no estemos preocupados.” –Max Tegmark, físico en MIT

133. “Hay datos conocidos e incógnitas conocidas, pero lo que más nos debería preocupar son las incógnitas desconocidas.” –Gary Marcus, científico cognitivo

134. Que el cerebro no pueda concebir nuestros más graves problemas. –Daniel Goleman, psicólogo

135. “Debería preocuparnos que los científicos se hayan dado por vencidos en su búsqueda por determinar el bien y el mal, y que valores hará florecer a la humanidad, cuando las herramientas investigativas están apareciendo en línea” –Michael Shermer, publicista, revista Skeptic

136. La pérdida de nuestra cognitividad y conciencia colectiva. –Douglass Rushkoff, analista de medios

137. La caída del héroe científico. –Roger Highfield, Director, Science Museum Group

138. Que no podamos identificar la “buena vida.” – David Christian, historiador

139. Tatuajes eléctricos en Facebook y más. – Juan Enriquez

140. La captura regulatoria federal —es decir, cuando el zorro supervisa el corral en industrias como el petróleo y la extracción de carbón. – Charles Seife, profesor de periodismo

141. La precaria incapacidad de la sociedad para razonar sobre la incertidumbre. –Aubrey De Grey, gerontólogo

142. Que el conocimiento esté avanzando demasiado rápido. – Nicholas Humphrey, profesor de la Escuela de Economía de Londres

143. La “pesadilla” de la física fundamental. Peter Woit, físico-matemático

144. La homogenización de la experiencia humana. – Scott Atran, antropólogo

145. Que no podremos entenderlo todo. – Clifford Pickover, escritor de matemáticas

146. Que nos preocupemos demasiado, y “empaquetemos nuestras preocupaciones” de una manera perjudicial. – Mary Catherine Bateson, profesora emérita

147. Que como consecuencia del cambio climático, la escasez de recursos, los drones, y otras razones no anticipadas, estalle una gran guerra. – Steven Pinker, psicólogo

148. La estupidez. – Roger Schank, psicólogo

149. Ya dejé de preocuparme por el problema del libre albedrío, porque nunca quedará resuelto. – Howard Gardner, profesor de cognición y educación

150. Que la ciencia esté en peligro de convertirse en el enemigo de la humanidad. – Colin Tudge, biólogo, editor de New Scientist

151. Que no podremos vivir sin internet. – Daniel C. Dennet, filósofo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Los 8 países, incluidos dos de América Latina, que dan señales de una posible recesión global

Aunque el FMI ha vaticinado un crecimiento global entre el 3,2% y 3,5% hasta el 2020, el clima en los mercados internacionales es de ansiedad. ¿Por qué? Lo que ocurre en estos ocho países tiene la respuesta.
20 de agosto, 2019
Comparte

La economía mundial va bien. ¿O quizá no tanto?

El FMI vaticinó en julio un crecimiento del PIB global de 3,2% para 2019 y de 3,5% para 2020. No son cifras despreciables.

Sin embargo, el clima dominante en los mercados internacionales no es de satisfacción sino de una ansiedad que “se hace más profunda cada día”, según apuntó en un reciente editorial la revista The Economist.

El nerviosismo de los inversores se hace más visible en el comportamiento de las bolsas pero, en especial, en los tipos de operaciones que realizan.

El precio del oro, un refugio por excelencia para los capitales, se encuentra en su punto máximo de los últimos seis años.

Al mismo tiempo, se mantiene la demanda por los bonos gubernamentales de economías sólidas y predecibles como Alemania y Suiza, aunque ofrecen tasas de interés negativas.

Y mientras Estados Unidos goza de la tasa de desempleo más baja en medio siglo y del periodo de expansión económica más largo de su historia, se multiplican las voces que anticipan el final de la buena racha.

Algunas de ellas apuntan que la economía estadounidense registra desde hace cinco meses una curva de rendimiento (o “curva de yield”) invertida, un fenómeno que se produce cuando las tasas de interés de los bonos del Estado de largo plazo son más bajas que las de corto plazo y que usualmente anticipa el surgimiento de una crisis.

Recesión parece ser la palabra de moda entre analistas, pero ¿a qué se deben estas expectativas negativas si el PIB global sigue creciendo y no ha estallado aún ninguna crisis severa?

La respuesta parece estar en los problemas que presentan algunas economías clave del globo. BBC Mundo te cuenta cuáles son esos países.

1. Estados Unidos

Donald Trump

Getty Images
La guerra comercial de Trump con China ha creado gran incertidumbre en los mercados.

Con una expectativa de crecimiento del 2,6% para 2019 (la tasa más alta dentro del G-7, que reúne a los países más industrializados), a Estados Unidos parece irle bien.

Nuestra economía es la mejor del mundo, con diferencia. El menor desempleo que se haya visto en casi todas las categorías. Rumbo a un gran crecimiento después de que los acuerdos de comercio se concluyan”, dijo Donald Trump el pasado domingo en Twitter.

Sin embargo, los analistas temen que la guerra comercial con China termine por impulsar al país a la recesión.

Aparentemente consciente de los posibles “daños colaterales” de ese enfrentamiento, Trump postergó la semana pasada hasta después del próximo 15 de diciembre el aumento de aranceles previsto para productos procedentes de China.

Pese a ello, el choque entre Washington y Pekín causa impactos que van más allá de estos dos países y es considerado como un elemento central que puede ser decisivo para causar una recesión internacional.

2. China

Aunque crece a un impresionante 6%, la economía de China se viene enfriando progresivamente.

Getty Images
Aunque crece a un impresionante 6%, la economía de China se viene enfriando progresivamente.

La economía de China sigue registrando una importante tasa de crecimiento del 6%. Sin embargo, es la menor que ha registrado ese país en los últimos 17 años.

La ralentización obedece en parte a los esfuerzos del gobierno del presidente Xi Jinping de intentar que el país crezca en sectores de mayor nivel como los servicios y la alta tecnología, pero también por la reducción de los rendimientos derivados de su modelo de capitalismo de Estado, que muestra lo que algunos analistas consideran como “signos de agotamiento”.

En los últimos años, el Estado aumentó su control sobre la economía en detrimento de los actores privados y la mayor parte de los nuevos créditos bancarios estuvieron dirigidos a empresas públicas.

Además, la producción industrial cayó en julio a su punto más bajo en los últimos 17 años, algo que puede ser parcialmente atribuido a los aranceles impuestos por Trump.

Las medidas tomadas por Washington también han causado una ralentización de las exportaciones, lo que tiene implicaciones para la economía mundial.

3. Reino Unido

El proceso sobre el Brexit abrió grandes incertidumbres en torno a Reino Unido.

Getty Images
El proceso sobre el Brexit abrió grandes incertidumbres en torno a Reino Unido.

Durante el segundo trimestre de 2019, la economía de Reino Unido se contrajo en 0,2%.

Ante este fenómeno, los analistas atribuyen sus dificultades económicas a las dudas relacionadas con el proceso de salida del país de la Unión Europea (UE), conocido como Brexit, previsto originalmente para el pasado 29 de marzo.

La promesa del actual primer ministro, Boris Johnson, de hacer realidad el Brexit el próximo 31 de octubre -haya o no acuerdo con la UE- y los actuales intentos en el Parlamento británico para evitar una salida sin acuerdo, le echan más gasolina al fuego de la incertidumbre.

Desde la realización del reñido referéndum en el que se decidió la salida de Reino Unido de la UE en junio de 2016, la libra esterlina pasó de valer US$1,46 a US$1,21.

4. Alemania

La gran capacidad exportadora ha sido una característica de la economía alemana.

Getty Images
La gran capacidad exportadora ha sido una característica de la economía alemana.

Considerada por décadas como la locomotora económica del tren europeo, la economía alemana cayó un 0,1% durante el segundo trimestre de este año.

Conocida por su gran capacidad exportadora -especialmente de maquinarias, camiones y vehículos-, fue precisamente en este sector donde se originó el retroceso de la economía germana, que resultó afectada por una fuerte caída de sus ventas, especialmente de las dirigidas a China.

En términos interanuales, las exportaciones de Alemania cayeron 8%.

Esta situación ha llevado a algunos analistas a vaticinar que el país va rumbo a una recesión inminente.

Si eso ocurriera, la cuarta economía del mundo tiene un buen superávit fiscal de 7,4% del PIB que le permitiría disponer de fondos para estimular la economía.

5. Italia

Este año, la producción de aceite de oliva de Italia cayó a su punto más bajo en 25 años.

Getty Images
Este año, la producción de aceite de oliva de Italia cayó a su punto más bajo en 25 años.

Con una deuda que supera el 130% de su PIB y una economía estancada que cayó un 3% entre 2008 y 2018, muchos creen que Italia puede convertirse en la nueva fuente de inestabilidad económica dentro de la Unión Europea.

Su sector bancario, en el que tienen intereses instituciones financieras de otras parte de Europa, parece lastrado por deudas difíciles de cobrar.

Mientras tanto, el sector manufacturero intenta dar la pelea -aunque con resultados infructuosos– ante la competencia procedente de China.

6. Brasil

La llegada al poder de Bolsonaro en Brasil no ha traído el crecimiento que esperaban los mercados.

Getty Images
La llegada al poder de Bolsonaro en Brasil no ha traído el crecimiento que esperaban los mercados.

Hace una década, Brasil era destacado como miembro de los Brics, un grupo conformado por economías emergentes con tasas aceleradas de crecimiento económico (los otros miembros era Rusia, China, India y Sudáfrica) que superarían en 2050 a los países desarrollados.

Los resultados de la última década, sin embargo, arrojan serias dudas sobre esa posibilidad.

En los meses previos a la elección de Jair Bolsonaro como presidente, los mercados se crearon expectativas favorables sobre el país.

Sin embargo, menos de un año después de su llegada al poder, las perspectivas de crecimiento significativo han quedado postergadas hasta 2020.

Una parte sustancial de las malas perspectivas que enfrenta Brasil son consecuencia de los problemas que ocurren en otros lugares.

Entre estos está la crisis económica en Argentina, su vecino y socio en el Mercosur; la ralentización del crecimiento en China, que ahora requiere importar menos materias primas de Brasil; así como los temores por la posibilidad de que también caigan sus ventas a EE.UU. como consecuencia de la guerra comercial entre Washington y Pekín.

7. Argentina

El gran triunfo electoral de Alberto Fernández en Argentina generó una fuerte reacción de los mercados.

Getty Images
El gran triunfo electoral de Alberto Fernández en Argentina generó una fuerte reacción de los mercados.

Tras las recientes elecciones primarias en Argentina, cuyos resultados vaticinan un muy probable regreso al poder del peronismo, la Bolsa de Valores de Buenos Aires (Merval) sufrió la segunda mayor caída registrada en el mundo desde 1950.

Además, la cotización de los bonos de la nación descendió hasta 54 céntimos por dólar, lo que significa que los mercados consideran como muy probable que el país incurra en un impago de su deuda.

Entre el 9 y el 14 de agosto, la relación del peso argentino con el dólar pasó de 45 a 1 a 60 a 1.

Pero las dificultades económicas no empezaron con estos resultados electorales. Argentina ha estado en recesión durante el último año y registra una inflación superior al 50%.

El índice de pobreza es ya del 35% frente al 27,3% del primer semestre del año pasado, según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.

Estos factores parecen haber sido fundamentales en la derrota electoral sufrida por el presidente Mauricio Macri.

Sin embargo, la posibilidad de un triunfo final de la candidatura peronista formada por Alberto Fernández como candidato a presidente y Cristina Fernández de Kirchner como aspirante a la vicepresidencia, genera fuertes temores en los mercados, donde muchos empiezan a dar por hecho que Argentina incurrirá en el impago de su deuda.

8. Singapur

La caída del turismo chino lastra la economía de Singapur.

Getty Images
La caída del turismo chino lastra la economía de Singapur.

La posibilidad de una recesión se alza en el horizonte próximo de la economía de Singapur después de que en el segundo trimestre de este año su PIB registrara un descenso del 3,3%.

Los analistas achacan los malos resultados principalmente al descenso de sus exportaciones de bienes manufacturados, así como a la caída de las ventas como consecuencia de la disminución del turismo chino.

De este modo, Singapur sería otra víctima colateral de la guerra comercial entre Washington y Pekín.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=kk_rRjp7-lY

https://www.youtube.com/watch?v=idgY8Nd041w

https://www.youtube.com/watch?v=jI2y6ZORado&t=6s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.