Gates y Slim presentan complejo para "mejora del maíz"
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Gates y Slim presentan complejo para "mejora del maíz"

Carlos Slim y Bill Gates inauguraron ayer un centro de biociencias que desarrollará tecnologías que buscan el incremento de la producción interna de maíz y trigo en México
Por Francisco Sandoval Alarcón
14 de febrero, 2013
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Bill Gates, cofundador de Microsoft y el segundo hombre más rico del planeta, según Forbes, se mostró a favor de “explorar” la posibilidad de comercializar semillas genéticamente modificadas (conocidas como transgénicas), pero bajo un proceso de “rigurosa” revisión.

Lo dijo en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado de Carlos Slim, empresario y dueño de Telmex; Enrique Martínez, Secretario de Agricultura en México; y Thomas Lumpkin, Director General del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), quienes este miércoles 13 de febrero de 2013 inauguraron el nuevo complejo de biociencias del CIMMYT, cuya construcción fue patrocinada por la Fundación Slim y que operara con recursos de la Fundación Gates.

Gates comparó el tema de los transgénicos con el de la elaboración de medicamentos, los cuales tienen un exhaustivo marco regulatorio.

“Se usan diferentes técnicas para la creación de vacunas y medicinas, con un marco regulatorio muy fuerte que observa lo que se debe sacar al mercado tras acumular grandes cantidades de datos”, explicó quien por años ha sido uno de los principales benefactores de CIMMYT, organismo dedicado a la investigación y mejoramiento de semillas genéticamente modificadas (transgénicas).

Gates dijo que aun cuando estas semillas permiten el mejoramiento de las cosechas, cada país debe considerar su implementación y garantizar que su uso sea completamente seguro.

Slim le apuesta a incremento de producción interna de maíz

El empresario Carlos Slim  dijo que con la creación del nuevo complejo de biocencias del CIMMYT en Texcoco, Estado de México, la producción de estos cultivos a nivel nacional podría elevarse hasta en un 75% en los próximos cinco años.

El CIMMYT surgió a raíz de un programa piloto en México en 1943, patrocinado por el Gobierno de México y la Fundación Rockefeller. El proyecto dio como resultado la colaboración innovadora de investigadores mexicanos y de otras nacionalidades, quienes lograron mejoras a las semillas.

Fueron esas mejoras las que impulsaron al Gobierno de México, en la década de los sesentas del siglo XX, a exportar las semillas a países como India y Pakistán, cuyos productores lograron incrementar sus cosechas en más de un 40% en menos de un año. Fue el surgimiento de la llamada “Revolución Verde”.

El CIMMYT actualmente trabaja en 100 países en vías de desarrollo a través de oficinas en Asia, África y América Latina. Tiene una plantilla de 100 científicos de 40 países, quienes a partir de este miércoles cuentan con un nuevo complejo de investigación ubicado a 45 kilómetros del Distrito Federal.

En el centro de Texcoco se tiene contemplado el desarrollo de herramientas que permitan “fortalecer”, a través de modificaciones genéticas, semillas de maíz y trigo, que según estimaciones de Slim permitirían a México, en un lapso de cinco años, incrementar su producción interna en un 75% y disminuir la importación de estos productos.

Las cifras oficiales señalan que en los últimos 12 años la importación del maíz en México se incrementó en más de un 300%.

“Ante el aumento de la demanda de productos agrícolas se vuelve indispensable que el campo mexicano aumente su productividad”, aseguró Slim, quien calificó como el “principal reto” de México incrementar la elaboración de productos básicos como el maíz y el trigo.

Las plantas genéticamente modificadas tuvieron su primera incursión en el campo mexicano en 1988, cuando se presentó la primera solicitud para importar y liberar en Culiacán, Sinaloa, tomate con la característica de resistencia a insectos. Fue hasta el 2009 sin embargo, que se legisló para impulsar la siembra experimental con semillas genéticamente modificadas.

Cifras de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, que conforman los titulares de la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente, entre otros, revelan que de 2009 a la fecha se han otorgado poco más de 300 permisos para la siembra de organismos geneticamente modificados (transgénicas).

Del total de permisos, 27 fueron otorgados a CIMMYT para la siembra en Morelos de semillas de trigo resistentes a la sequía.

Aun cuando en México la siembra de semillas genéticamente modificadas es una práctica permitida y regulada por el Estado, organismos internacionales como Greenpeace sostienen que con esos cultivos se afecta el ecosistema y se corre el riesgo de contaminar las variedades nativas del maíz y otras semillas.

El complejo de Texcoco inaugurado ayer, cuenta con un laboratorio de biociencias de 5500 metros cuadrados; instalaciones para la preparación de muestras; invernaderos de biociencias; servicios de cómputo y telecomunicaciones; un auditorio; un área de dormitorios que mide 4000 metros cuadrados y un banco con más de 28 mil muestras de maíz. Tuvo un costo de 25 millones de dólares, pagados por la Fundación Slim.

Aquí, el video del recorrido de Carlos Slim y Bill Gates:

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Afganistán: cómo surgió el Talibán y otras 5 preguntas clave sobre el grupo islamista

Expertos han advertido que tras la retirada de la OTAN y de EE.UU. Afganistán podría estar en camino a una caótica guerra civil.
16 de agosto, 2021
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Los talibanes fueron derrocados del poder en 2001, tras una incursión militar liderada por Estados Unidos, pero poco a poco el grupo islamista fue ganando fuerza a lo largo y ancho de Afganistán, hasta retomar efectivamente el control del país a mediados de agosto de 2021.

Mientras EE.UU. se prepara para completar la retirada de sus tropas antes del 11 de septiembre, tras dos décadas de guerra, los talibanes invaden puestos militares afganos, pueblos y aldeas, y ciudades clave, incluida Kabul.

Los talibanes habían entrado en conversaciones directas con EE.UU. en 2018, y el año pasado ambas partes llegaron a un acuerdo de paz en Doha que comprometía a Estados Unidos a retirarse y a los talibanes a no atacar a las fuerzas estadounidenses.

También acordaron no permitir que alQaeda ni otros militantes operaran en las zonas que controlaban, además de continuar con las conversaciones de paz internas. Pero los talibanes siguieron atacando a las fuerzas de seguridad afganas y a la población civil.

Finalmente, el domingo 15 de agosto, el Talibán declaró la victoria después de que el presidente afgano, Ashraf Ghani abandonara el país y su gobierno colapsara.

EE.UU. y otros países con presencia en Afganistán están corriendo a contrarreloj para evacuar a sus ciudadanos mientras cientos de afganos tratan desesperadamente de abandonar el país. El regreso al poder de los militantes islamistas marca el final de casi 20 años de la presencia de la coalición liderada por EE.UU. en Afganistán.

BBC Mundo hace un repaso de cómo surgió este grupo islámico, la vida bajo su mandato, así como su relación con Pakistán y el grupo al Qaeda.

1. ¿Cómo surgió el Talibán?

Los talibanes, o “estudiantes” en lengua pastún, surgieron a principios de la década de 1990 en el norte de Pakistán tras la retirada de Afganistán de las tropas de la Unión Soviética.

Se cree que el movimiento, predominantemente pastún, apareció por primera vez en seminarios religiosos, en su mayoría pagados con dinero de Arabia Saudita, en los que se predicaba una forma de línea dura del islam sunita.

Los combatientes de la milicia talibán suben a bordo de su camioneta Toyota con lanzacohetes antitanque RPG-7 y rifles de asalto.

TERENCE WHITE/AFP via Getty Images
El uso de jeeps rápidos de los talibanes fue un factor importante en su sorpresiva captura de la capital afgana.

La promesas hechas por los talibanes, en las áreas pastún que se encuentran entre Pakistán y Afganistán, fueron restaurar la paz y la seguridad y hacer cumplir su propia versión austera de la sharia, o ley islámica, una vez en el poder.

Desde el suroeste de Afganistán, los talibanes ampliaron rápidamente su influencia.

En septiembre de 1995 capturaron la provincia de Herat, fronteriza con Irán, y exactamente un año después capturaron la capital afgana, Kabul, derrocando al régimen del presidente Burhanuddin Rabbani, uno de los padres fundadores de los muyahidines afganos que resistieron la ocupación soviética.

En 1998, los talibanes controlaban casi el 90% de Afganistán.

2. ¿Cómo era la vida bajo los talibanes?

Cansados ​​de los excesos de los muyahidines y de las luchas internas después de la expulsión de los soviéticos, la población afgana en general recibió con buenos ojos a los talibanes, cuando estos aparecieron por primera vez.

Su popularidad inicial se debió en gran parte a su éxito erradicando la corrupción, frenando la anarquía y trabajando para que las carreteras y las áreas bajo su control fueran seguras, impulsando así el comercio.

No obstante, los talibanes también introdujeron y apoyaron castigos acordes a su estricta interpretación de la ley islámica: ejecutando públicamente a asesinos y adúlteros que habían sido condenados y amputando a los que habían sido declarados culpables de robo.

Asimismo, los hombres debían dejarse crecer la barba y las mujeres tenían que llevar un burka que les cubría todo.

Mujeres afganas desplazadas, 19 de octubre de 2016.

Getty Images
Los talibanes prohíben la música, el maquillaje y desaprueban que las niñas de 10 años o más vayan a la escuela.

Los talibanes también prohibieron la televisión, la música, el cine, el maquillaje y desautorizaron que las niñas de 10 años o más fueran a la escuela.

Algunos afganos seguían haciendo estas cosas en secreto, arriesgándose a recibir castigos extremos.

Los talibanes fueron acusados ​​de diversos abusos culturales y de violaciones a los derechos humanos.

Un ejemplo notorio fue en 2001, cuando los talibanes siguieron adelante con la destrucción de las famosas estatuas del Buda de Bamiyán en el centro de Afganistán, a pesar de la condena e indignación que esto causó en todo el mundo.

3. ¿Cuál es su relación con Pakistán?

Pakistán ha negado repetidamente las acusaciones de que ayudó a darle forma a los talibanes, pero son pocas las dudas de que muchos afganos que inicialmente se unieron al movimiento fueron educados en madrasas (escuelas religiosas) en Pakistán.

Pakistán también fue uno de los únicos tres países, junto a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EAU), que reconocieron a los talibanes cuando tomaron el poder.

Igualmente, fue la última nación en romper relaciones diplomáticas con el grupo.

Talibanes

Getty Images
Los talibanes fueron acusados ​​de diversos abusos culturales y de violaciones a los derechos humanos.

Por un momento, los talibanes amenazaron con desestabilizar a Pakistán desde las áreas que controlaban en el noroeste.

Uno de los ataques de los talibanes paquistaníes más notorios y condenados internacionalmente tuvo lugar en octubre de 2012, cuando la colegiala Malala Yousafzai(quien luego obtendría el Nobel de la Paz)recibió un disparo cuando se dirigía a su casa en la ciudad de Mingora.

Sin embargo, una gran ofensiva militar que tuvo lugar dos años más tarde, tras la masacre de la escuela de Peshawar, redujo en gran medida la influencia del grupo en Pakistán.

Al menos tres figuras clave de los talibanes paquistaníes murieron en ataques con aviones no tripulados estadounidenses en 2013, incluido el líder del grupo, Hakimullah Mehsud.

4. ¿Aliados de al Qaeda?

Los talibanes se convirtieron en uno de los focos de atención en todo el mundo tras los ataques al World Trade Center de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.

Fueron acusados ​​de servirles de santuario a los principales sospechosos de los ataques: Osama bin Laden y su movimiento al Qaeda.

El 7 de octubre de 2001, una coalición militar liderada por Estados Unidos lanzó ataques en Afganistán y, para la primera semana de diciembre, el régimen talibán ya se había derrumbado.

Mapa del control taliban

BBC

El entonces líder del grupo, Mullah Mohammad Omar, y otras figuras importantes, incluido Bin Laden, eludieron la captura a pesar de haber sido una de las persecuciones más grandes del mundo.

Según informes, muchos altos dirigentes talibanes se refugiaron en la ciudad paquistaní de Quetta, desde donde guiaron al grupo. Pero Islamabad negó la existencia de lo que se bautizó como el “Quetta Shura” en Pakistán, un grupo de veteranos del régimen talibán.

Sin embargo, durante conversaciones de paz con EE.UU., los talibanes aseguraron que no albergarían de nuevo a al Qaeda, organización que se encuentra muy disminuida.

5. ¿Quién lidera el grupo?

Mawlawi Hibatullah Akhundzada fue nombrado comandante supremo de los talibanes el 25 de mayo de 2016, después de que Mullah Akhtar Mansour muriera en un ataque con aviones no tripulados estadounidenses.

En la década de 1980, participó en la resistencia islamista contra la campaña militar soviética en Afganistán, pero su reputación es más la de un líder religioso que la de un comandante militar.

Akhundzada trabajó como jefe de los Tribunales de la Sharia en los años 1990.

Se cree que tiene unos 60 años y ha vivido la mayor parte de su vida dentro de Afganistán. Sin embargo, según expertos, mantiene estrechos vínculos con la llamada Quetta Shura, los líderes talibanes afganos que dicen tener su base en la ciudad paquistaní de Quetta.

Como comandante supremo del grupo, Akhundzada está a cargo de los asuntos políticos, militares y religiosos.

6. ¿Cuál es la situación actual?

Pese a las graves preocupaciones de los funcionarios afganos sobre la vulnerabilidad del gobierno sin apoyo internacional contra los talibanes, el presidente de EE.UU., Joe Biden, anunció en abril de 2021 que todas las tropas estadounidenses habrían abandonado el país para el 11 de septiembre, dos décadas después de los ataques al World Trade Center.

Habiendo sobrevivido a una superpotencia durante dos décadas de guerra, los talibanes comenzaron a apoderarse de vastas extensiones de territorio, amenazando con derrocar una vez más a un gobierno en Kabul.

Lo lograron a mediados de agosto de 2021, cuando declararon la victoria y el presidente afgano Ashraf Ghani abandonó el país.

Se cree que el grupo ahora es más fuerte en número que en cualquier otro momento desde que fueron derrocados en 2001, con hasta 85.000 combatientes a tiempo completo, según estimaciones recientes de la OTAN.

El avance fue más rápido de lo que muchos temían.

El general Austin Miller, comandante de la misión liderada por Estados Unidos en Afganistán, advirtió en junio que el país podría estar dirigiéndose hacia una caótica guerra civil, a la que llamó una “preocupación por el mundo”.

Según informes, una evaluación de la inteligencia estadounidense realizada el mismo mes había concluido que el gobierno afgano podría caer dentro de los seis meses posteriores a la salida del ejército estadounidense.

Finalmente, ocurrió mucho antes.


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