EPN promulga Reforma Educativa (discurso íntegro)
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

EPN promulga Reforma Educativa (discurso íntegro)

El presidente Enrique Peña Nieto firmó la promulgación de la Reforma Educativa que modifica los artículos tres y 73 de la Constitución y establece, entre otras cosas, la creación del Servicio Profesional Docente.
25 de febrero, 2013
Comparte
REFORMA-EDUCATIVA-presidencia

Tomada de Presidencia.

El presidente Enrique Peña Nieto firmó este día, 25 de febrero, en el Palacio Nacional la promulgación de la Reforma Educativa que modifica los artículos tres y 73 de la Constitución y establece, entre otras cosas, la creación del Servicio Profesional Docente.

La reforma educativa fue declarada constitucional por la Cámara de Diputados el 6 de febrero pasado, luego de ser avalada por 23 congresos estatales, es decir más de más de 50 por ciento de las legislaturas locales.

Tras firmar el decreto, el primer mandatario aseguró que la Reforma Educativa es un paso decisivo para la educación y para el desarrollo de los estudiantes.

Aquí puedes leer el discurso íntegro del Presidente durante el acto protocolario en el que estuvieron presentes los presidentes nacionales del PRI, PAN y PRD, así como gobernadores, integrantes del gabinete presidencial, y el Consejo Rector del Pacto por México.

Ciudadanos Presidentes de las Mesas Directivas de la Cámara de Diputados y de la Cámara de Senadores.

Muy respetados señores Presidentes de los distintos partidos políticos que hoy aquí concurren: del Partido Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática, así como la presencia de la dirigencia del Partido Verde.

Quiero saludar, con respeto, a los integrantes del Consejo Rector del Pacto por México. Este gran acuerdo que se ha dado entre las principales fuerzas políticas del país, en el propósito ya claramente aquí señalado, de converger en un esfuerzo compartido, junto con el Gobierno de la República, para impulsar transformación y desarrollo de nuestro país.

Señores Coordinadores Parlamentarios del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Señor Gobernador, Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Respetadas autoridades educativas del país.

Señor Rector de la Máxima Casa de Estudios.

Señora Directora del Instituto Politécnico Nacional.

Señores Secretarios de Educación de todo el país.

Muy respetados señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Señoras y señores:

Hoy, con la Promulgación de la Reforma Constitucional en Materia Educativa, se da un paso decisivo para hacer realidad el derecho humano a la educación de calidad de los mexicanos.

Con ello, avanzamos en la construcción de un marco legal moderno y eficaz, y fortalecemos la rectoría del Estado mexicano en la educación, esencial para superar los retos de este sector estratégico para el desarrollo nacional.

Sin duda, éste es un cambio de fondo, que marcará para bien el rumbo de México en las siguientes décadas. Así, inicia una transformación educativa largamente esperada por la sociedad mexicana. De manera especial, por alumnos, padres de familia y maestros de todo el país.

Celebro que la primera Reforma Constitucional que promulgo como Presidente de la República, tenga como objetivo mejorar la enseñanza que reciben nuestros niños y jóvenes.

En la era global, altamente competitiva y exigente, la formación de excelencia es la puerta de entrada hacia una sociedad exitosa y plenamente desarrollada. Además, es un instrumento indispensable para que los mexicanos podamos cumplir los ideales de paz, libertad y justicia social que anhelamos y que todo México merece.

Si queremos caminar en sintonía con el mundo, no hay tiempo que perder. Precisamente por ello, una de las cinco metas prioritarias que el Gobierno de la República se ha trazado es lograr un México con educación de calidad para todos.

Una Reforma Educativa de fondo, como la que hoy se promulga, sólo podría prosperar con el apoyo del Poder Legislativo, las entidades federativas, los partidos políticos y, de manera especial, el de la sociedad mexicana.

Hoy, podemos decir, con orgullo, que esta reforma es fruto del compromiso y la determinación de todos, que nadie puede reivindicar para sí solo, el logro y alcance de esta reforma tan trascendental. Es un acuerdo conjunto, compartido y, que sin duda, habrá de depararle al país mejores condiciones para la educación de los mexicanos.

En especial, reconozco el trabajo corresponsable de las fuerzas políticas que suscribieron el Pacto por México. Con su respaldo y colaboración fue posible presentar al Constituyente Permanente, una iniciativa consensuada de Reforma Educativa.

Como toda reforma constitucional, el proceso exigió su aprobación por el Congreso de la Unión y por la mayoría de los Congresos Locales.

En otras circunstancias, este procedimiento habría sido largo y complejo. Pero esta vez, gracias al ánimo constructivo que ha generado el Pacto por México, el proceso se completó en sólo dos meses.

Reitero mi reconocimiento público a los Legisladores Federales y estatales, por el sentido de responsabilidad y urgencia con el que actuaron. El gran propósito de la Reforma que hoy he promulgado es convertir a la educación en la fuerza transformadora del país.

Para ello, esta reforma, como aquí ya se ha explicado con toda amplitud, tiene tres grandes ejes de acción:

Primero. Lograr que nuestros alumnos sean educados por los mejores maestros. Nuestros niños y jóvenes merecen profesores capacitados, responsables y cumplidos. Y con ese fin, se habrá de crear el Servicio Profesional Docente.

La reforma contiene reglas claras, para que el mérito profesional sea la única forma de ingresar, permanecer y ascender como maestro, director o supervisor.

Éste es un cambio de fondo para quienes forman parte del servicio educativo. Su trayectoria no estará sujeta a criterios discrecionales, lo que le dará certidumbre y garantía.

Desde el Palacio Nacional, envío mi más sincero agradecimiento y reconocimiento a todos los maestros de México, por haber abrazado la elevada misión de formar a nuestros niños y jóvenes. En cada salón de clases, ustedes contribuyen a la edificación de un mejor país. Y por eso, el alcance de esta Reforma Educativa que hoy he promulgado.

Segundo eje. Hacer de la evaluación un mecanismo eficiente para mejorar la calidad de la enseñanza. Para ello, la reforma eleva a rango Constitucional al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, y le otorga plena autonomía.

Además, ordena la creación de un Sistema Nacional de Evaluación Educativa, que tomará en cuenta las condiciones y desafíos que enfrentan los maestros en su realidad cotidiana.

Esto es fundamental para contar con una evaluación objetiva, justa y técnicamente elaborada en los niveles preescolar, primaria, secundaria y educación media superior.

La evaluación no pretende exhibir a nadie. Lo que se busca es conocer las fortalezas y debilidades del Sistema Educativo Nacional para elevar el desempeño de los maestros y revalorar la profesión docente.

Para apoyar este esfuerzo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, realizará este año un censo de escuelas, maestros y alumnos, a fin de tener una sólida plataforma de datos para la planeación educativa.

Y tercero. Mejorar las condiciones para la formación integral de todos los alumnos del país. Con este fin, la reforma fortalece la autonomía de gestión de las escuelas.

Ahora, la propia comunidad educativa, directivos, maestros, alumnos, padres de familia, podrán tomar decisiones conjuntas para mejorar la educación, a partir de las necesidades específicas que tenga cada plantel educativo.

Trabajando juntos, podrán definir acciones para reparar o ampliar la escuela, promover la calidad de la enseñanza, fomentar actividades culturales y cuidar la alimentación de los alumnos, entre otras decisiones.

De esta manera, la formación de las nuevas generaciones se convierte, verdaderamente, en una responsabilidad de todos. En pocas palabras, es una responsabilidad compartida.

Además de estos avances, la reforma prevé aumentar sustantivamente el número de escuelas de tiempo completo para brindar más oportunidades educativas, culturales y de equilibrado desarrollo integral para todos los estudiantes del país.

En suma, con esta reforma constitucional, el Estado mexicano asume plenamente la acción rectora y reguladora que le corresponde en esta materia, para que de esta manera podamos acelerar la transformación educativa que el país demanda y necesita.

Además, se reafirma el carácter público, laico y gratuito de la educación que imparte el Estado mexicano. Esta reforma es el primer paso para avanzar hacia una educación incluyente y de calidad, a la altura de nuestros tiempos.

Desde luego, su instrumentación nos impone tareas inmediatas a los poderes públicos. Para el Congreso, lo que sigue, aquí ya se dijo, es adecuar la legislación secundaria, particularmente, la Ley General de Educación y expedir la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Para el Ejecutivo Federal a mi cargo, se establecen diversas obligaciones, y en este contexto está el enviar al Senado de la República la propuesta de ternas para que sean designados los integrantes de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

Para las siguientes etapas de la reforma, confío que seguiremos cumpliendo nuestros mandatos constitucionales en un clima de diálogo y entendimiento. Y, sobre todo, en el gran ánimo y compromiso que tenemos todas y todos quienes tenemos y ostentamos un cargo de responsabilidad pública de servir a todos los mexicanos.

Señoras y señores:

La Reforma Educativa es un buen ejemplo de que los actores políticos sabemos dialogar y llegar a acuerdos en temas tan importantes y esenciales, como el que hoy nos convoca, que es el de la educación para todos los mexicanos.

La pluralidad y las legítimas diferencias ideológicas, no han sido obstáculo para privilegiar nuestras coincidencias e impulsar los cambios que exigen los mexicanos.

Reafirmo mi decisión de ser un factor de encuentro y de unidad, de diálogo propositivo y constructivo para seguir avanzando en la transformación de México.

El interés superior de la República nos obliga a continuar construyendo los acuerdos básicos que nos permitan convertir a nuestra Nación, en una sociedad de derechos.

Si logramos que todos los mexicanos gocen de los derechos consagrados en nuestra Constitución, como la educación de calidad, México entrará en la ruta de los países exitosos y desarrollados en este Siglo XXI.

Hoy, se da un paso importante en esa dirección. Concretar la transformación educativa en la vida diaria de nuestros planteles y aulas y, para ello, habrá de requerirse la participación conjunta de la sociedad entera, de padres de familia y muy señaladamente, del gran compromiso que invariablemente han tenido maestras y maestros de todo el país.

Gracias a todos ustedes por hacer posible que avancemos en esta ruta para la transformación y desarrollo de nuestro país.

Estoy convencido que el ánimo y el espíritu que, realmente está inmerso en el Pacto por México, hará posible otras importantes reformas de carácter estructural, que pongan a México en el camino de crecimiento y de mayor desarrollo.

Muchas felicidades, señores.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La desconocida y trágica historia de Clipperton, el último territorio que perdió México

En esta pequeñísima isla perdida en medio del océano Pacífico se entrelazó una tragedia humana con una disputa internacional en la que participaron cuatro países. Esta es su increíble historia.
19 de febrero, 2021
Comparte

Era 18 de julio de 1917 cuando la tripulación del barco militar estadounidense USS Yorktown se encontró en medio del océano Pacífico a tres mujeres y ocho niños, que les hacían señas desde una pequeña isla a más de 1.200 km de distancia del punto más cercano en tierra firme, Acapulco.

Eran los últimos habitantes de una comunidad que en su máximo esplendor debió de tener alrededor de medio centenar de personas.

Pero ¿cómo llegaron hasta allí y qué pasó para que se quedaran solos?

Para entender su odisea hay que conocer la increíble historia de esta isla tropical perdida en el medio de la nada, que alguna vez fue mexicana.

Para empezar, tiene al menos tres nombres distintos.

Uno, Médanos, el que le dieron los conquistadores españoles que primero la registraron en un mapa, allá por el siglo XVI.

Otro, Clipperton, el que prevaleció, que es el apellido de un famoso pirata inglés que dicen que la usaba como escondite y base de operaciones a principios del siglo XVIII.

Y un tercero, isla de la Pasión, el que le pusieron los exploradores franceses que la redescubrieron un Viernes Santo de principios del siglo XVIII, cuando la declararon como propia.

Pero muchos en México desconocen su existencia, la larga disputa internacional por su soberanía y la trágica historia de la que fue escenario.

Es un relato de esos que superan a la ficción, protagonizado por empresarios, náufragos, militares y mujeres bravas que sobrevivieron a la enfermedad y a la violencia, abandonadas durante años en medio del océano y a cargo de sus hijos.

Todo eso, antes de que finalmente Francia se quedara con la isla, en el siglo XX, por decisión de un rey italiano.

El último hombre de la isla

Poco antes de ser tomada esta foto, dos de las mujeres retratadas tuvieron sangre en las manos.

Hacía un tiempo que, para proteger a sus familias, Tirsa Rendón y Alicia Arnaud Rovira se habían decidido a acabar con la vida del único hombre que quedaba en la isla y que llevaba varios años atormentando a su pequeña y vulnerable comunidad con golpizas, violaciones y asesinatos, según contaron los sobrevivientes.

Foto de 10 de los sobrevivientes de Clipperton, tomada en el buque USS Yorktown que los rescató en 1917.

Dominio Público
Foto de 10 de los sobrevivientes de Clipperton, tomada en el buque USS Yorktown que los rescató en 1917.

Quiso la casualidad que llevaran a cabo el plan el mismo día en que acabaron siendo rescatadas por el cañonero estadounidense, que, en el contexto de la Primera Guerra Mundial, se había acercado a Clipperton durante una misión de reconocimiento buscando barcos alemanes.

Ramón Arnaud, tenía 8 años cuando fue rescatado de Clipperton.

Dominio Público
Ramón Arnaud, que llegó a ser nonagenario, tenía unos 8 años cuando fue rescatado de Clipperton.

Ramón Arnaud tendría unos 8 años cuando fue testigo de lo sucedido, un episodio traumático del que le habló con frecuencia a sus descendientes y que le describiría sesenta años después con todo lujo de detalles al famoso explorador y conservacionista francés Jacques Cousteau, cuando regresó a Clipperton en 1981 como invitado para participar en uno de sus documentales.

Desde el rescate no había vuelto a pisar la isla donde había nacido, en 1909, cuando México aún la consideraba suya.

Hacía un año que su padre, el joven capitán Ramón Arnaud, primer y último gobernador de Clipperton, se había instalado permanentemente allí, de recién casado, con su esposa Alicia.

Arnaud (padre) estaba al frente de una guarnición militar de una decena de hombres que, acompañados de sus familias, cumplían una encomienda ordenada por el mismísimo presidente Porfirio Díaz: proteger la soberanía de México sobre la isla, que a lo largo del siglo XIX había despertado el interés de franceses, británicos y estadounidenses.

Paraíso e infierno

Desde el aire Clipperton parece un paraíso de vivos colores.

La isla coralina se formó sobre el borde del cráter de un volcán sumergido.

Xavier DESMIER
La isla coralina se formó sobre el borde del cráter de un volcán sumergido.

Es un cinturón blanco de arena de coral que destaca sobre el azul del océano y encierra una laguna de agua esmeralda.

De cerca es otra cosa.

Foto de Enrique Ballesteros.

Enrique Ballesteros / BBC
Los pájaros bobos y los cangrejos anaranjados son los verdaderos dueños del atolón. Foto de Enrique Ballesteros.

Los pájaros bobos dominan la isla cubriéndola con un manto de excremento, una peculiaridad que jugó un papel clave en la historia de Clipperton, porque atrajo el interés de las potencias y las compañías internacionales que a mediados del siglo XIX comerciaban con el guano, un preciado abono rico en fosfato derivado de esas heces animales.

Vivir allí debió de ser un infierno, “pero un infierno absoluto”, le dijo a BBC Mundo el investigador especializado en ecología marina Enrique Ballesteros, que se ha sumergido en aguas de todo el mundo, incluidas las de la laguna de Clipperton, cerradas al mar, malolientes y salobres, llenas de algas y bacterias pero desiertas de peces.

Este español participó en una expedición científica a la isla en 2016, como parte de una investigación del proyecto Pristine Seas, de National Geographic, en colaboración con la Universidad de la Polinesia Francesa.

Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Enrique Ballesteros / BBC
En 2016 las aguas que rodeaban a la Isla de Clipperton estaban repletas de tiburones, pero eran casi todos pequeños, de menos de un metro, lo cual, explica Ballesteros, indica que había presión pesquera en la zona. Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Y allí constató, junto a su equipo de investigadores, que la isla y las aguas que la rodean están llenas de vida, con una vegetación y fauna en constante evolución, que atrae la atención de los científicos.

Pero es un lugar inhóspito para los humanos.

Además de que está en la ruta de frecuentes temporales y huracanes, “hay un viento que no para y unas olas enormes que no te dejan acceder al mar”, recuerda Ballesteros.

La isla está rodeada por una gran barrera coralina que hace extremadamente difícil y peligroso el acceso en barco.

Imagen de la roca volcánica de la Isla de Clipperton. Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

BBC / Enrique Ballesteros
La roca volcánica de la Isla de Clipperton está atravesada por cuevas y pasadizos. Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Además de algunos grupos de palmeras, lo único que destaca sobre la línea totalmente plana de arena es una gran roca volcánica de unos 28 metros de alto.

Sobre esa roca, a principios del siglo XX los mexicanos pusieron a funcionar un faro.

Casas bajo la roca de Clipperton.

BBC / Dominio público
Casas bajo la roca de Clipperton, probablemente a principios del siglo XX.

Y en una cabaña aislada, a los pies de esa roca agujereada por cuevas y pasadizos, pasó días y noches Victoriano Álvarez, el guardián del faro, que acabó perdiendo la razón.

Pulso de grandes potencias

La determinación del capitán Arnaud y su guarnición, que acabaron dando la vida por proteger los intereses soberanos de México, no lograron impedir que al final Francia se quedara con Clipperton.

Los franceses, de hecho, ya se habían anexado unilateralmente en 1858 la que entonces llamaban isla de la Pasión, pero los mexicanos no se enteraron hasta casi 40 años después, en 1897.

Mapa de la isla Clipperton

BBC
La ciudad en tierra firme más cercana a Clipperton es Acapulco.

En 1858 Francia envió en nombre del emperador Napoleón III a un teniente a tomar posesión formal del territorio que sus exploradores habían avistado por primera vez a principios del siglo.

La intención de los franceses era cederle después la explotación del guano a un empresario estadounidense que se había interesado por el atolón.

Cuando el teniente llegó a la isla levantó una acta administrativa que después registró ante el cónsul francés en Hawái, su siguiente destino, a más de 6.000 km de distancia. La noticia fue, además, publicada por el periódico The Polynesian, de Honolulú.

Pero después los franceses no volvieron a pasarse por Clipperton, en parte porque su proyecto inicial de explotación de guano no prosperó.

Quienes sí lo hicieron, en cambio, fueron los estadounidenses.

Levantaron, de hecho, su bandera sobre el atolón a finales del siglo XIX apoyándose en la llamada “Ley de las islas guaneras“, aprobada en 1856, que autorizaba a sus ciudadanos a tomar posesión y explotar cualquier isla con depósitos de guano que estuviera deshabitada y no estuviera bajo la jurisdicción de otro país.

Cuando finalmente todo esto salió a la luz, se volvió una disputa internacional que implicaba a cuatro naciones.

Sucedió por casualidad: un artículo en el diario Herald de Nueva York, en agosto de 1897, informaba que acababa de regresar un barco cargado de guano de Clipperton y apuntaba a que la bandera británica estaba a punto de remplazar allí a la estadounidense porque una compañía inglesa iba a tomar las riendas de la explotación.

Durante las siguientes semanas varios periódicos mexicanos se hicieron eco de la sorprendente noticia y creció tanto la presión que ese mismo año el presidente Porfirio Díaz envió un cañonero al atolón para ver qué estaba pasando y defender la soberanía mexicana.

Allí encontraron, efectivamente, una bandera estadounidense y varios trabajadores de la compañía Oceanic Phosphate Company, a quienes informaron que la isla era mexicana y tomaron posesión del territorio.

Sello estadounidense con una ilustración de Clipperton de finales del siglo XIX, cuando explotaban el guano en la isla, que asumieron que no tenía dueño.

Dominio Público
Sello estadounidense con una ilustración de Clipperton de finales del siglo XIX, cuando explotaban el guano en la isla, que asumieron que no tenía dueño.

Lo que no sabían entonces es que la verdadera amenaza a su soberanía no vendría de Estados Unidos, sino de Francia.

México empezó a instalar una pequeña colonia en Clipperton, que más tarde estaría liderada por el capitán Arnaud.

Pero tanto insistió Francia diplomáticamente en que el atolón era suyo, que en 1909 el gobierno de México, seguro de su posición, accedió a someter la disputa a un arbitraje internacional.

La decisión, que sería vinculante, quedaba así en las manos de un árbitro neutral, que acordaron que fuera el rey de Italia, Víctor Manuel III.

“Una cadena de malas decisiones”

“No debimos haberla dejado perder”, le dijo a BBC Mundo Laura Ortiz, apasionada de la historia de Clipperton y profesora de Derecho Internacional en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Como la gran mayoría de los mexicanos, no aprendió nada sobre el atolón en la escuela, sino que escuchó la historia “llena de fantasía y medio noveleada” cuando estudiaba Derecho en la universidad.

El arrecife de coral y el oleaje constante dificulta muchísimo el acceso a la isla. Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Enrique Ballesteros
El arrecife de coral y el oleaje constante dificulta muchísimo el acceso a la isla. Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Para Ortiz, detrás de la pérdida de Clipperton sobre todo está el “desinterés histórico” del gobierno de México por la isla y por el territorio insular en general. Y también “una cadena de malas decisiones”.

La primera, dice, fue la del presidente Porfirio Díaz, que gobernó México entre 1876 y 1911, por acceder a someter la disputa al arbitraje internacional, “porque la isla ya estaba colonizada por mexicanos”, explica Ortiz.

Luego pasaron más de 20 años antes de que el rey italiano emitiera su laudo. En ese tiempo de desencadenó la Revolución mexicana y la Primera Guerra Mundial.

Cuando finalmente llegó el laudo a favor de Francia, el 28 de enero de 1931, ya México era otro país: ya había muerto Porfirio Díaz y estaba el México posrevolucionario en ciernes.

El fallo decía que la soberanía de Clipperton le pertenecía a Francia desde 1858.

En el arbitraje “no se tomaron en cuenta las pruebas de los mapas de los derroteros españoles, en cuyas rutas aparecía como isla de Médanos. Y sí se tomó en cuenta el avistamiento de los franceses que entre comillas la descubrieron y la registraron”.

Y ahí viene, según Ortiz, otro error en la cadena: no haber apelado de manera inmediata la decisión del arbitraje ante la Corte Permanente de Justicia Internacional, la antecesora de la actual Corte Internacional de Justicia de la Haya, el principal órgano judicial de Naciones Unidas.

Otro error de México, continúa la profesora Ortiz, fue precipitarse a reformar la Constitución tras aceptar el fallo del arbitraje, eliminando a Clipperton del artículo 42, en el que figuraba expresamente, junto a otras islas mexicanas, como parte integrante del territorio nacional.

A principios del siglo XX por la isla se paseaban constantemente millones de cangrejos. Hoy en día ya no hay tantos. La fauna y vegetación de la isla cambia muy rápidamente, de una manera que sorprende a los científicos.

Xavier DESMIER / Getty Images
A principios del siglo XX por la isla se paseaban constantemente millones de cangrejos. Hoy en día ya no hay tantos. La fauna y vegetación de la isla cambia muy rápidamente, de una manera que sorprende a los científicos.

En México, “para todos los juristas y estudiosos del tema, el laudo arbitral fue injusto“, dice Ortiz.

Así lo consideraba también el ya fallecido abogado, escritor y político mexicano Miguel González Avelar, autor de “Clipperton, isla mexicana”.

“Son tan absurdas las circunstancias que determinaron su exclusión de la soberanía mexicana, que no hay persona razonable que, al conocerlas, se conforme con el resultado”, escribió en 1992.

Una decisión heroica que acabó en tragedia

Los primeros años del capitán Ramón Arnaud y Alicia Rovira en la isla, a principios del siglo pasado, transcurrieron con relativa calma.

El capitán Ramón Arnaud Vignon (1877–1915). Foto de la Colección Historia Gráfica de la Armada de México.

BBC / Dominio público
El capitán Ramón Arnaud Vignon. Foto de la Colección Historia Gráfica de la Armada de México.

Cada dos o tres meses llegaba de Acapulco un barco cargado de provisiones, medicinas y noticias.

Además de los miembros de su guarnición y sus familias, vivían en el atolón los últimos trabajadores de la compañía británica a la que México le acabó dando la concesión para explotar el guano, aunque pronto abandonarían la misión al comprobar que se trataba en realidad de una operación poco rentable.

Pero todo cambió a partir de 1910: el inicio de la Revolución mexicana en tierra firme interrumpió al principio el abastecimiento de la isla y lo dejó totalmente en el olvido después.

Lo que siguió entonces fue una trágica historia de supervivencia, que para los más afortunados duró siete años.

Antes de llegar a los momentos más críticos de escasez, enfermedad y muerte, el capitán Arnaud tuvo ocasión de marcharse de Clipperton a bordo de un barco estadounidense que llegó para rescatar a los sobrevivientes, al enterarse de que seguían vivos.

Pero el capitán decidió no abandonar su puesto a menos que sus superiores mexicanos así se lo ordenaran, y tanto la guarnición como sus respectivas familias rechazaron la oferta de volver a tierra firme para quedarse a su lado.

Para muchos fue un sacrificio heroico por la patria que las autoridades mexicanas del momento nunca valoraron.

Lo que Arnaud no se imaginaba era que en México, en plena revolución, ya nadie se quería hacer cargo de un pequeño y remoto destacamento militar fiel al gobierno anterior, ahora enemigo.

Con el tiempo los habitantes de Clipperton se quedaron en el olvido y después fueron dados por muertos.

En el atolón nunca llegaron a pasar hambre porque podían vivir del mar y de los pájaros bobos, pero la falta de vitamina C fue matando de escorbuto a la población.

Una decena de cocoteros, entonces la única vegetación de la isla, fue la salvación para los escasos sobrevivientes.

Mientras, los niños más pequeños de Clipperton crecían más o menos ajenos a las preocupaciones de los mayores.

Los tres hermanos pequeños de Ramón Arnaud apenas tenían memoria de las penurias que luego les contaron que vivieron.

Pero Ramón, que creció en la isla hasta los ocho años, recordaba “todos los detalles que te puedas imaginar. Los tenía todos clarísimos”, le dijo a BBC Mundo por videoconferencia su nieta Gabriela Arnaud, bisnieta del capitán Ramón y Alicia.

Contaba una y otra vez todo lo que había pasado “con la misma naturalidad con la que lo había vivido”, recuerda Gabriela, que ahora preside un proyecto llamado Clipperton Honor y Gloria, con el que quiere dar a conocer la historia familiar.

“Al principio yo, de niña, lo entendía todo casi como un cuento. Me contaba de una isla donde él había vivido, donde al principio todo estaba bien, donde el barco iba y venía, tenían una casa hermosa, su madre tocaba el piano, les daba clases a todos los niños de la isla… era una cosa muy linda, al principio, antes de que viniera toda la tragedia”, cuenta Gabriela.

Pero con los años las cosas se complicaron cada vez más.

Casi tres años antes de ver cómo su madre y Tirsa le daban muerte a Victoriano Álvarez, Ramón había visto cómo su padre se ahogaba en las aguas turbulentas que rodean al atolón, tratando de alcanzar junto a sus últimos hombres, menos el guardián del faro, un barco que había avistado en el horizonte.

Para entonces, 1915, ya el capitán tenía claro que nadie de la armada mexicana iba a volver a buscarlos.

Así fue como murió el primero y último gobernador de Clipperton. Y así fue como Alicia Arnaud, Tirsa Rendón y Altagracia Quiroz acabaron solas en medio del Pacífico, a cargo de siete niños y una adolescente, y hostigadas por un hombre enloquecido y violento.

(De izquierda a derecha) Alicia Arnaud, Altagracia Quiroz y Tirsa Rendón, las últimas mujeres adultas sobrevivientes en la Isla de Clipperton. Foto tomada por un miembro de la tripulación del USS Yorktown que las rescató en 1918 y publicada en 1937 en la revista US Naval Institute Proceedings.

BBC / Dominio público
(De izquierda a derecha) Alicia Arnaud, Altagracia Quiroz y Tirsa Rendón, las últimas mujeres adultas sobrevivientes en la Isla de Clipperton. Foto tomada por un miembro de la tripulación del USS Yorktown que las rescató, publicada en 1937 en la revista US Naval Institute Proceedings.

Tras su rescate en 1917 las mujeres tuvieron que dar explicaciones por la muerte del guardián del faro, pero según explica Gabriela Arnaud fueron exoneradas de culpa por haber actuado en defensa propia.

Con los relatos que su abuelo materno le contó, Gabriela Arnaud escribió un libro, “Clipperton, una historia de honor y gloria”.

No es el único. Los trágicos acontecimientos inspiraron también una película, varios documentales, numerosos ensayos, obras de teatro y novelas como la de Laura Restrepo “La isla de la pasión”.

Pero la historia del atolón no termina con el rescate de los sobrevivientes, ni con el laudo del rey italiano.

Clipperton hoy

Clipperton nunca volvió a tener una población permanente, pero durante la Segunda Guerra Mundial estuvo brevemente ocupada por Estados Unidos, que estableció allí una base meteorológica y un centro de observaciones.

En una carta de 1945 el entonces presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, que había visitado el atolón en varias ocasiones, le escribió a su secretario de Estado: “La propiedad y desarrollo de la isla de Clipperton son asuntos que considero de importancia para Estados Unidos por su ubicación estratégica con respecto al canal de Panamá“.

“Durante mucho tiempo México ha disputado el reclamo francés sobre esta isla y los argumentos mexicanos no son infundados. Sería ventajoso para nosotros que Estados Unidos, ante la ausencia de propiedad directa, buscara obtener derechos para una base sobre la isla de Clipperton con una concesión de largo plazo a través de la propiedad mexicana”, continúa la carta, ahora un documento público accesible a través de la Oficina del Historiador del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Pero esa idea nunca prosperó. Hoy Clipperton es un territorio de ultramar francés.

Bandera francesa en la Isla de Clipperton.

Xavier DESMIER / Getty Images
Tras el laudo del rey italiano Francia tomó posesión de la Isla, que está deshabitada. Hoy en día es uno de los territorios franceses de ultramar.

Cada tanto una fragata se acerca al atolón para remplazar la bandera y repintar las letras R F, por Republique Française, inscritas sobre un monumento de cemento.

“Después de todos estos años el atolón per se no tiene ningún interés económico o estratégico, salvo por las aguas que rodean el islote”, comenta la profesora Ortiz.

Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Enrique Ballesteros / BBC
Hoy el entorno de Clipperton es un parque natural protegido. Foto tomada en 2016 por el investigador Enrique Ballesteros.

Gracias a Clipperton Francia tiene bajo su jurisdicción una Zona Económica Exclusiva de425.000 km², el equivalente al tamaño de Paraguay, en una de las áreas de pesca más ricas del mundo, en la que, irónicamente, le permite capturar atún a México por medio de un acuerdo de pesca.

Pero pocos en México recuerdan o cuestionan ya la pérdida de Clipperton.

Vista de la roca de Clipperton desde el otro lado de la laguna.

Xavier DESMIER / Getty Images
Vista de la roca de Clipperton desde el otro lado de la laguna.

“Durante varios años algunos legisladores dijeron que habría que reivindicar la soberanía territorial de Clipperton, pero no lograron que se afianzara esa idea”, explica Ortiz.

Ahora, más que un reclamo soberano por la vía jurídica, lo máximo que los apasionados mexicanos por Clipperton aspiran a conseguir algún día es algún tipo de negociación con Francia que le permita a México coadministrar la isla.

Entretanto, el busto del capitán Arnaud adorna una plaza de la Calle Real de Orizaba, la ciudad veracruzana que lo vio nacer y a la que nunca pudo regresar de su misión.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.