Quién está tras los rumores de la enfermedad de Chávez
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Quién está tras los rumores de la enfermedad de Chávez

Por BBC
16 de febrero, 2013
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595 días después de que Hugo Chávez confirmó que tiene cáncer, 81 desde que anunció que sería intervenido quirúrgicamente por cuarta vez y 69 desde que no se le ve en público, el gobierno venezolano difundió este viernes fotos del presidente de Venezuela en compañía de sus hijas, sonriente, y leyendo el diario cubano Granma del 14 de febrero.

Como era de esperarse, las fotos se convirtieron en tendencia en redes sociales y portada de medios de comunicación por todo el continente latinoamericano. Y el mundo.

Las imágenes, sin embargo, no despejan del todo las dudas que hay sobre el cáncer que padece Chávez: por ejemplo, el comunicado emitido el viernes por el gobierno habla, por un lado, de un presidente que “está en estrecha comunicación con su equipo de gobierno” pero que, por el otro, no puede hablar.

Las fotos se publican en la misma semana que el vicepresidente, Nicolás Maduro, anunció que Chávez “se somete a tratamientos complejos y duros”. Después, el periodista Nelson Bocaranda dijo que el presidente “entró a cuidados intensivos”. Y, luego, el canciller canceló a última hora su visita a Lima y viajó a La Habana.

En efecto, la semana fue un capítulo más de las confusiones y ambiguedades que han caracterizado a la información en torno a la enfermedad de Hugo Chávez y que han incluido episodios tan polémicos como la publicación, el pasado mes de enero por parte del diario español El País, de una foto que supuestamente mostraba al mandatario entubado en el hospital y que a la postre resultó falsa.

Ese incidente, que el ministro de comunicación Ernesto Villegas calificó en su momento de “grotesco”, sirvió para que el gobierno venezolano intensificara sus críticas contra los medios de comunicación que aseguran conocer el estado de salud del gobernante.

Pero incluso después de la difusión oficial de las fotos de este viernes, el gobierno sigue sin aclarar qué tipo de cáncer tiene Chávez, en qué parte de su cuerpo está localizado y cuán desarrollado estaba cuando se lo detectaron.

La falta de detalles concretos en las informaciones oficiales sobre la enfermedad de Chávez y el hermetismo del gobierno ha producido una falta de información que los medios de comunicación tratan de suplir de diferentes formas.

¿Cómo han hecho los medios de comunicación para informar sin información?

Rumorología

“La desinformación lleva a periodistas y analistas a hacer sesudos ejercicios de lectura entre líneas”, dice el corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Abraham Zamorano.

“Ha surgido el caldo de cultivo perfecto para numerosos rumores que circulan de forma discreta en círculos periodísticos y llegan al gran público fundamentalmente a través de las redes sociales, donde no faltan quienes alardean de contar con supuestas fuentes exclusivas en el entorno del mandatario”, señala.

Dos medios de comunicación -o, también, dos activos usuarios de las redes sociales- se han destacado en varias ocasiones por difundir informaciones no verificables -y vehementemente descalificadas por el gobierno- que alientan los rumores.

El primero es el periodista venezolano Nelson Bocaranda, conductor del influyente programa de radio “La cola feliz”, columnista del diario El Universal, tuitero con más de un millón de seguidores y director del portal de internet Run Runes, cuyo nombre es una expresión venezolana que hace referencia a los chismes.

Cuando anunció que Chávez había sido trasladado a cuidados intensivos Bocaranda repitió lo que suele decir cuando supuestamente recibe información semejante: “Lo pude confirmar con mis fuentes médicas -a las que consulto desde hace 16 meses bien sea en Cuba, Brasil, España o Venezuela-“.

BBC Mundo intentó que Bocaranda explicara cuál es el proceso de verificación de informaciones que realiza, pero el periodista se negó porque dice ser “acosado” por el gobierno para que revele su fuente.

Sobre las posibles imprecisiones de sus informaciones, dijo: “Entonces olvídese de lo que yo digo”.

En marzo de 2012, Bocaranda le dijo a BBC Mundo que sus fuentes son variadas, provienen de dentro y fuera del gobierno y se han cuadruplicado desde que empezó a cubrir el cáncer de Chávez en junio de 2011.

Así como las exclusivas de Bocaranda, en las que no suele haber documentos o referencias que permitan comprobar la información, el diario español ABC también ha sido un disparador de rumores sobre la enfermedad de Chávez.

El periodista -y tuitero, con 7.400 seguidores- que ha escrito los artículos de ABC sobre la enfermedad de Chávez, Emili J Blasco, le dijo a BBC Mundo que “después de un proceso de verificación de una fuente de inteligencia que tiene acceso a informes médicos, empezamos a publicar las informaciones exclusivas sobre la salud de Chávez”.

“Yo acepto que haya quienes dan un uso más estricto a las fuentes anónimas”, explicó, “pero en este caso de dificultad del acceso creemos que es permisible”.

Aunque ABC tiene un corresponsal en Venezuela, Blasco escribe desde Washington y nunca ha visitado el país sudamericano. Y reconoció que “el proceso es más con Madrid que con Caracas”.

Si bien Blasco admitió que el ABC -así como Bocaranda- tiene una posición clara en contra del gobierno venezolano, aseguró que las publicaciones sobre su enfermedad “no están definidas por una agenda política” y “se dedican exclusivamente a informar”.

 

Información sin información

La socióloga venezolana Maryclen Stelling, del Observatorio de Medios de Venezuela, dice que en ese país lo que queda es creer o no creer. “Creer en las informaciones depende de tu postura política y tu relación afectiva con Chávez”.

Por su parte el colombiano Carlos Cortés, del Centro de Estudios de Libertad de Expresión de la Universidad de Palermo, en Buenos Aires, ve otro matiz: “El caso de Chávez apunta a un problema general en el periodismo, y es que le tiene miedo o le parece inaceptable transmitir incertidumbres”.

Los analistas que consultó BBC Mundo coincidieron en que el exceso de rumores es producto del hermetismo del gobierno venezolano. Según Cortés, “El primer culpable de la desinformación la salud de Chávez es el propio gobierno”.

También coinciden en que es difícil aceptar los datos sin pruebas como información veraz.

Eso, al final, son los rumores: según la Real Academia Española, “una voz que corre entre el público”, “un ruido confuso de voces” o “un ruido vago, sordo y continuado”.

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Por qué la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de los éxitos musicales de Beyoncé o Rihanna (y otros temas)

La Iglesia de Inglaterra se encuentra entre los inversores de una empresa que ha ido adquiriendo los derechos de míticas canciones. Y no es la única.
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19 de octubre, 2020
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¿Sabías que la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de la canción Single Ladies de Beyoncé, la famosa Umbrella de Rihanna y el éxito SexyBack de Justin Timberlake?

Suena extraño, pero la institución es uno de los cientos de inversionistas de una compañía llamada Hipgnosis, que durante los últimos tres años ha estado adquiriendo uno a uno los derechos de miles de canciones exitosas.

Hasta ahora, ha gastado más de 1,000 millones de dólares en música de Mark Ronson, Chic, Barry Manilow y Blondie.

Su última adquisición es el catálogo de canciones de LA Reid, lo que significa que tiene participación en temas como End Of The Road de Boyz II Men’s, I’m Your Baby Tonight de Whitney Houston y Don’t Be Cruel de Bobby Brown.

Cuando esas canciones se reproducen en la radio o aparecen en una película o programa de televisión, Hipgnosis gana dinero.

Y también sus inversores como son la Iglesia de Inglaterra y las gestoras de fondos Aviva, Investec y Axa.

‘Más valioso que el oro’

Según el fundador de Hipgnosis, Merck Mercuriadis, la música que ha comprado es “más valiosa que el oro o el petróleo”.

“Estas excelentes y exitosas canciones son muy predecibles y fiables en sus fuentes de ingresos“, explica.

“Si tomas una canción como Sweet Dreams de Eurythmics o Livin ‘On A Prayer de Bon Jovi, estás hablando de tres o cuatro décadas de ingresos seguros”.

Merck Mercuriadis y Nile Rodgers

LAYTON THOMPSON
Hipgnosis fue lanzado en la Bolsa de Valores de Londres en 2018 por Mercuriadis y el asesor de Hipgnosis, Nile Rodgers de Chic.

Dice que las canciones de éxito son una inversión estable porque sus ingresos no se ven afectados por los cambios en la economía.

“Cuando la gente está contenta vive con una banda sonora de canciones”, explica.

“Pero también en momentos menos buenos, como el tipo de desafíos que hemos experimentado durante los últimos seis meses debido a la pandemia, las canciones reconfortan y ayudan a escapar”.

“Así que siempre se consume música y ésta siempre genera ingresos”.

De hecho, con los usuarios de Spotify aumentando en un promedio mensual del 22% entre marzo y julio, las ganancias por derechos de transmisión han aumentado durante la pandemia de COVID-19.

Como resultado, el precio de las acciones de Hipgnosis han aguantado las turbulencias vistas en otro tipo de negocios.

Una larga carrera

Mercuriadis, de Quebec, Canadá, empezó a trabajar en la industria de la música después de llamar a la oficina de Virgin Records en Toronto todos los días durante meses hasta que le dieron un empleo en el departamento de marketing.

Allí trabajó con artistas como UB40, The Human League y XTC.

En 1986, se unió a Sanctuary Group, convirtiéndose finalmente en su CEO, donde dirigió las carreras de Elton John, Iron Maiden, Guns N ‘Roses, Destiny’s Child y Beyoncé, además de trabajar en el relanzamiento de la carrera de Morrissey en 2004.

Kanye West lo llamó recientemente una “de las personas más poderosas y conocedoras de la industria de la música”.

Beyoncé en un concierto.

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Merck Mercuriadis trabajó con estrellas como Beyoncé.

Despedido por decir la verdad

“He tenido la suerte de poder trabajar con todas las personas con las que siempre quise trabajar”, dice Mercuriadis.

Dice que la clave para manejar a cualquier artista de éxito es “luchar duro por ellos” y “decir la verdad”, incluso cuando sea incómodo.

“Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que, si tienes una carrera tan larga como la de Elton, serás el artista más genial del mundo siete veces. De la misma manera, serás el artista menos genial otras siete veces”.

“La vida real significa decir: ‘Aquí es donde estamos actualmente, aquí es donde queremos estar, y esto es lo que tenemos que hacer para llegar allí. Así que a subámonos las mangas, ensuciemos nuestras manos y no nos quedemos atascados”.

Admite que en el pasado fue “despedido por decir la verdad”, aunque no menciona nombres.

“Pasa todo el tiempo. No todo el mundo quiere decir la verdad y aún hay menos personas dispuestas a escucharla”.

La idea de Hipgnosis surgió en 2009, cuando se lanzó Spotify en Reino Unido.

“Pude ver que el streaming iba a cambiar el panorama y que iba a hacer que la industria de la música volviera a tener mucho éxito”, dice.

The Eurythmics, Blondie y Barry Manilow

Getty Images
Hipgnosis ha adquirido los derechos de los hits de Dave Stewart, Blondie y Barry Manilow, entre otros.

Señala que el punto de referencia tradicional que mide el éxito de la industria es el disco de platino, que en Estados Unidos representa un millón de ventas.

Suena impresionante, dice, hasta que te das cuenta de que una película de éxito como Toy Story 4 vendió 43 millones de entradas.

“Lo que revelan esas cifras es que aunque a la gran mayoría de la población le encanta la música, muy pocos se llevan la mano al bolsillo y sacan un billete de diez y pagan”.

El streaming cambió eso, dice, porque quienes antes consumían música de forma pasiva estaban dispuestos a pagar una suscripción mensual.

Se estima que 88 millones de personas están suscritas a servicios de streaming en Estados Unidos, más de una cuarta parte de la población.

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las discográficas, Hipgnosis no se centra en encontrar el “próximo superventas”.

Un tercio de las canciones que posee tienen más de 10 años y el 59% tienen entre 3 y 10 años.

Menos del 10% son versiones recientes.

“Lo único que tienen todas mis canciones en común es que son culturalmente importantes”, dice Mercuriadis.

‘Cada canción es una minimarca’

La idea de invertir en las ganancias futuras de un artista no es nueva.

David Bowie

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David Bowie en 1973 en un concierto en Los Angeles, California.

En 1997, David Bowie se financió con unos activos, denominados “bonos Bowie”, que otorgaban a los inversores una participación en los derechos de canciones como Life On Mars y Heroes.

El lado negativo era que se trataba esencialmente de un préstamo.

Si Bowie no ganaba tanto dinero como se predijo, habría tenido que renunciar a los derechos de sus canciones.

Mercuriadis dice que sus acuerdos son “más sofisticados”.

Paga a los artistas con 15 años de los derechos por adelantado.

Teniendo en cuenta la desgravación fiscal, muchos se van con “unos 25 años de dinero de una sola vez”, dice.

A cambio, Hipgnosis posee las canciones a perpetuidad.

Para los artistas, la atracción no es solo el dinero, sino que Hipgnosis actúa como una “empresa de gestión de canciones” en lugar de simplemente explotar un éxito para respaldar nueva música (que es como funcionan la mayoría de sellos y editores).

“Se trata de ver cada canción como una minimarca en sí misma”, dijo Dave Stewart de Eurythmics después de vender su catálogo a la compañía el año pasado.

“La gente de todo el mundo que canta Sweet dreams are made of this puede que no sepa quién soy yo o quién es Eurythmics, pero se saben la canción. El enfoque es el de comprar estas canciones clásicas y mantenerlas vivas y construir pequeños mundos a su alrededor”.

“Eso está bien para mí porque cuando salgo y toco esas canciones, lo que quiero es que la gente las conozca. Él es muy proactivo”.

Merck Mercuriadis, Nile Rodgers y Dave Stewart

CAITLIN MOGRIDGE
Mercuriadis y Rodgers firmaron su acuerdo con Dave Stewart de The Eurythmics el año pasado.

Para una empresa que ha basado su estrategia en ganancias futuras, Mercuriadis debe ser consciente de las críticas que a las compañías de streaming por lo que pagan a los artistas.

¿Apoya las campañas actuales #BrokenRecord y #FixStreaming, que abogan por un pago más justo?

“Sí, los servicios de streaming deben pagar más dinero a los compositores”, dice.

Mejor pago

“Aunque creo que la campaña #BrokenRecord es imperfecta ya que ha enfocado sus esfuerzos contra estos servicios los verdaderos villanos son las principales compañías discográficas que se están quedando con la mayor parte del dinero”.

“La forma en que funciona el modelo económico es que Apple, Amazon y Spotify se quedan con el 30% del dinero y pagan el 70% a los titulares de los derechos. Tal como está actualmente, de los 70 peniques por dólar que corresponden al autor, 58.5 van a parar a la discográfica. El artista obtiene, en el mejor de los casos, una sexta parte de eso, es decir, 11.5 peniques por la canción”.

“Creemos que es hora de que las compañías discográficas den un paso al frente y reconozcan que existe un desequilibrio real entre lo que se paga por grabar la música y lo que se paga por la canción”.

De hecho, la campaña ha sido igualmente crítica tanto por las compañías de streaming como por los sellos discográficos, pero Mercuriadis dice que la industria debería centrarse primero en aumentar la base global de suscriptores de los servicios de streaming de 450 millones a 2,000 millones de cara a finales de esta década.

“Porque si eso se hace realidad, las ganancias de los compositores serán muy significativas”.

Merck Mercuriadis

Jill Furmanovsky
Merck Mercuriadis dirigió a artistas como Elton John y Iron Maiden antes de lanzar su última compañía.

Para entonces, espera que Hipgnosis tenga un catálogo de alrededor de 60.000 canciones.

En ese momento, la compañía saldrá del negocio de adquisiciones y se centrarán en colocar sus éxitos en videojuegos o programas de televisión, conseguir nuevos artistas y asegurarse de aparecen en listas de reproducción destacadas.

“Estas grandes canciones son la energía que hace girar al mundo”, dice.

¿Hay un catálogo de canciones que le encantaría tener en sus manos?

“Todo el mundo quiere a los Beatles“, sonríe.

“Es el mejor conjunto de canciones jamás escrito”.

“No me gustaría vivir en este mundo si los Beatles no fueran parte de él”.


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